Scielo RSS <![CDATA[Revista Colombiana de Gastroenterologia]]> http://www.scielo.org.co/rss.php?pid=0120-995720170003&lang= vol. 32 num. 3 lang. <![CDATA[SciELO Logo]]> http://www.scielo.org.co/img/en/fbpelogp.gif http://www.scielo.org.co <![CDATA[Vitamin B <sub>12</sub> Deficiency Associated with Consumption of Proton Pump Inhibitors]]> http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-99572017000300197&lng=&nrm=iso&tlng= Resumen Introducción: la deficiencia de vitamina B12 se ha relacionado con el consumo crónico de inhibidores de la bomba de protones (IBP). El objetivo del estudio es determinar los niveles séricos de vitamina B12 en pacientes en tratamiento con un inhibidor de la bomba de protones y describir los niveles de vitamina B12 de acuerdo con el tipo de IBP, el tiempo de uso, la dosis, la edad y el sexo. Materiales y métodos: se incluyeron pacientes mayores de 18 años que acudieron a la consulta externa del servicio de gastroenterología de la Clínica Fundadores, institución de tercer nivel, con diagnóstico de enfermedad gastrointestinal y consumo de IBP. Se determinaron los niveles de vitamina B12. La información recolectada fue descrita y analizada mediante técnicas estadísticas convencionales, con análisis estratificado según variables. Resultados: se reclutaron 109 pacientes, el 78,9% de ellos eran mujeres. La edad promedio fue de 58,9 años. Los pacientes en tratamiento con IBP durante &gt;3 años tuvieron niveles de vitamina B12 significativamente más bajos comparados con el grupo ≤3 años (p = 0,022). No se encontró diferencia estadísticamente significativa de acuerdo con el tipo de IBP (p = 0,881; p = 0,098 y p = 0,131 para esomeprazol, omeprazol y lansoprazol, respectivamente), la edad (p = 0,937) y el sexo (p = 0,519). Conclusiones: el consumo de IBP durante &gt;3 años se relaciona con una disminución en los niveles séricos de vitamina B12. La edad, el sexo, el tipo de IBP y la dosis utilizada no son factores independientes relacionados con esta disminución.<hr/>Abstract Introduction: Vitamin B12 deficiencies have been linked to chronic consumption of proton pump inhibitors (PPIs). The aim of the study is to determine serum levels of vitamin B12 in patients receiving proton pump inhibitors and to describe vitamin B12 levels according to type of PPI, time of use, dosage, patient age and patient gender. Materials and methods: Patients older than 18 years of age at the outpatient clinic of the gastroenterology department of Clínica Fundadores (a third-level institution) who had been diagnosed with gastrointestinal disease and who took PPIs were included. Vitamin B12 levels were determined. The collected information was described and analyzed using conventional statistical techniques with analysis stratified according to variables. Results: One hundred nine patients were recruited, 78.9% were women, and the average age was 58.9 years. Patients who had been treated with PPIs for more than three years had significantly lower vitamin B12 levels than did patients who had been treated for less than three years (p = 0.022). No statistically significant differences were found according to the type of PPI (p = 0.881 for Esomeprazole, p = 0.098 for Omeprazole, and p = 0.131 for Lansoprazole), age (p = 0.937) or gender (p = 0.519). Conclusions: Using PPIs for more than three years is related to decreased serum levels of vitamin B12. The age, gender, type of PPI and dosage used are not independent factors related to these decreases. <![CDATA[Can Endoscopic Papillary Large Balloon Dilation (EPLBD) Decrease the Need for Mechanical Lithotripsy in Patients with Giant Biliary Stones?]]> http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-99572017000300202&lng=&nrm=iso&tlng= Resumen Introducción: cerca del 10% al 15% de los pacientes con coledocolitiasis presentan cálculos gigantes, definidos como aquellos que miden más de 10 mm a 15 mm. La extracción de estos puede ser problemática, aun para endoscopistas experimentados. Casi todos los pacientes con esta patología pueden ser tratados endoscópicamente, y la mayoría de los cálculos son removidos con la realización de esfinterotomía (EFT), litotripsia mecánica (LM) o dilatación papilar con balón grande (DPBG). La DPBG ha demostrado ser efectiva en el manejo del cálculo gigante y disminuye la necesidad de LM. Objetivos: determinar la prevalencia de coledocolitiasis gigante en el Hospital Universitario de la Samaritana (HUS) entre el 2009 y el 2014, la frecuencia de éxito endoscópico y la necesidad de manejo quirúrgico, además de evaluar los factores asociados con el uso de litotripsia en casos de cálculos gigantes de la vía biliar. Materiales y métodos: el presente es un estudio de casos y controles de pacientes con cálculos gigantes, definidos como cálculos mayores de 10 mm en pacientes llevados a colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) en el HUS entre 2009 y 2014. Los casos fueron los pacientes a quienes se les realizó litotripsia y, los controles, quienes no requirieron este procedimiento. Los resultados se presentan como medias o medianas, y se indican sus respectivas medidas de dispersión para las variables continuas, según pruebas de normalidad o como frecuencias y porcentajes para las variables categóricas. Se realizó un análisis de regresión logística con el principal objetivo de determinar los factores asociados con litotripsia, en el que se incluyeron las variables biológicamente plausibles o que, estadísticamente, mostraron diferencias en el análisis bivariado (p&lt;0,200). Los resultados se presentan como odds ratios (oportunidad relativa) ajustados (ORA). Resultados: entre 2009 y 2014, se realizaron un total de 1403 CPRE, de las cuales 198 (14,1%) tuvieron presencia de cálculos gigantes. Fue más frecuente la coledocolitiasis gigante en el sexo femenino que en el masculino. La edad promedio de los pacientes fue de 66,6 años. El diámetro promedio del colédoco fue de 18 mm, y el diámetro promedio de los cálculos fue de 18 mm. Al 99% de los pacientes se les realizo EFT, el 28% requirió LM, al 48% se les realizo DPBG, el 5,5% requirió LM y DPBG, y el 30,8% requirió el avance de prótesis biliar y más de una CPRE para la resolución de la coledocolitiasis. En el 89,9% de los casos, el manejo endoscópico fue exitoso. El 10,1% requirió cirugía. En el 9,0% de los casos, se presentaron complicaciones (6 pancreatitis, 7 sangrados, 2 impactaciones de canastilla y 1 perforación). En el análisis bivariado, la DPBG fue un factor protector del requerimiento de LM (ORA 0,07-IC del 95% 0,025-0,194), y el tamaño del colédoco es un predictor del requerimiento de LM (p&lt;0,05). Conclusiones: en nuestra serie, la prevalencia de coledocolitiasis gigante y el éxito del manejo endoscópico es similar a la reportada en la literatura. La EFT, la LM y la DPBG fueron efectivas en el manejo de los cálculos gigantes. El tamaño del colédoco es un predictor de requerimiento de LM y la DPBG disminuyó el requerimiento de LM.<hr/>Abstract Introduction: About 10% to 15% of patients with choledocholithiasis develop a giant calculus, defined as one that measures more than 10 mm to 15 mm. Removal of these stones can be problematic even for experienced endoscopists. Almost all patients with this pathology can be treated endoscopically: most are removed with sphincterotomies, mechanical lithotripsy (ML) or large balloon papillary dilatation (LBPD). LBPD has been shown to be effective in handling giant calculi and decreases the need for ML. Objectives: The aim of this study was to determine the prevalence of giant choledocholithiasis at HUS between 2009 and 2014, the frequency of successful endoscopic treatment, and the frequency of surgery in these cases. We also evaluated factors associated with the use of lithotripsy to remove giant biliary calculi. Materials and Methods: This study is a case-control study of patients who had giant calculi and underwent ERCP at the HUS between 2009 and 2014. Calculi larger than 10 mm were defined as giant. Cases were patients who underwent lithotripsy while controls were those who did not require lithotripsy. The results for continuous variables are presented as means or medians and their respective measures of dispersion while results for categorical variables are presented according to tests of normality or as frequencies and percentages. A logistic regression analysis was used to determine factors associated with lithotripsy. Biologically plausible variables and those that had statistically significant differences in the bivariate analysis (p &lt;0.200) were included. The results are presented as adjusted odds ratios (ORA). Results: Between 2009 and 2014, a total of 1403 ERCPs were performed. Giant calculi were found in 198 (14.1%) of these procedures. Giant choledocholithiasis was more common in female patients than in male patients. The patients’ mean age was 66.6 years. The average diameter of the common bile duct was 18 mm, and the average diameter of the stones was 18 mm. Ninety-nine percent of these patients underwent sphincterotomies, 28% required ML, 48% underwent LBPD, 5.5% required ML and LBPD, and 30.8% required biliary stents and more than one ERCP for the resolution of choledocholithiasis. In 89.9% of cases, endoscopic management was successful. Only 10.1% of the total number of patients required surgery. Complications occurred in 9.0% of the cases: 6 cases of pancreatitis, 7 cases of bleeding, 2 impacted cannula and 1 perforation. In the bivariate analysis, LBPD was a protective factor against the need for ML (ORA 0.07-IC 95% 0.025-0.194) and choledochal size was a predictor a need for MM (p &lt;0.05). Conclusions: In our series the prevalence of giant choledocholithiasis and the success of endoscopic management are similar to those reported in the literature. Sphincterotomies, ML and LBPD were effective for managing giant calculi. Choledochal size is a predictor of a need for ML while performance of LBPD decreased the need for ML. <![CDATA[Precursor Lesions of Malignant Gastric Cancer and Associations with Eating Habits]]> http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-99572017000300209&lng=&nrm=iso&tlng= Resumen Introducción: se determinó la asociación entre los hábitos alimentarios y la presencia de lesiones precursoras de malignidad gástrica (gastritis crónica atrófica, metaplasia intestinal y displasia leve), en hombres y mujeres entre los 30 y los 60 años de edad que acudieron a consulta de gastroenterología en el Centro de Investigación de Enfermedades Digestivas de la ciudad de Pasto (Nariño) durante el último trimestre del año 2015 y el primer semestre del año 2016. Metodología: estudio analítico transversal en el que se analizaron variables histológicas, sociales, demográficas, antropométricas y alimentarias. Se realizó un análisis descriptivo, bivariado y multivariado por medio de la odds ratio (oportunidad relativa) cruda y ajustada con un IC del 95%. Resultados: el 35,5% de los 231 pacientes encuestados fueron diagnosticados histológicamente con dichas lesiones; la edad promedio no superó los 46 años; predominó el sexo femenino con 57,1%; el 32,5% de los pacientes tenía una formación de nivel profesional y el 58% estaba afiliado al régimen subsidiado. Estas lesiones se asociaron con el consumo de cereales y grasas por encima de los 10 y 8,5 intercambios (OR 2,20; IC del 95%: 1,08-4,47 y OR 2,52; IC del 95%: 1,28-4,94), respectivamente. La incorporación de sal a las comidas servidas aumenta la probabilidad de presentar lesiones estomacales en 1,94 (IC del 95%: 1,03-3,66). El consumo regular de vegetales por encima de los 2 intercambios reduce la probabilidad de presentar lesiones estomacales (OR 0,53; IC del 95%: 0,27-0,99). Conclusión: con la investigación, se pretende aportar conocimientos acerca de diferentes factores que pueden participar en la iniciación, promoción y progresión del cáncer gástrico.<hr/>Abstract Introduction: Associations between dietary habits and precursor lesions of gastric malignancies including chronic atrophic gastritis, intestinal metaplasia and mild dysplasia were identified in men and women between the ages of 30 and 60 who came to the gastroenterology department of the Center for Research on Digestive Diseases of the city of Pasto, Nariño in the last quarter of 2015 and the first half of 2016. Methodology: This is a cross-sectional analytical study in which histological, social, demographic, anthropometric and dietary variables were analyzed. Descriptive, bivariate and multivariate analyzes were performed using crude and adjusted odds ratios with a 95% CI. Results: Of the 231 patients surveyed, 35.5% were diagnosed histologically with precursor lesions. The average age was 46 years old, and 57.1% of the cases were women, 32.5% were professionals, and 58% were affiliated with the subsidized health care scheme. These lesions were associated with cereal consumption of above 10 exchanges (OR 2.20, 95% CI: 1.08 - 4.47) and with and fat consumption above 8.5 exchanges (OR 2.52, 95% CI: 1.28-4.94). Adding salt to meals increased the likelihood of developing stomach lesions by 1.94 (95% CI: 1.03-3.66). Regular consumption of vegetables for more than two exchanges reduced the likelihood of stomach lesions (OR 0.53; 95% CI: 0.27-0.99). Conclusion: This study aims at contributing knowledge about factors that involved in initiation, promotion and progression of gastric cancer. <![CDATA[Diagnostic Validity of Biliopancreatic Endosonography in the Diagnosis of Acute Cholangitis Secondary to Biliary Obstruction]]> http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-99572017000300216&lng=&nrm=iso&tlng= Resumen El diagnóstico de las colangiopatías obstructivas por endosonografía biliopancreática (EUS, por sus siglas en inglés) se ha estudiado en profundidad, y existe un extenso reconocimiento de su papel para el diagnóstico de coledocolitiasis, tumores de la encrucijada biliopancreática y síndromes de compresión extrínseca de la vía biliar. La colangitis, la complicación más frecuente de la obstrucción biliar y responsable de gran parte de su morbimortalidad, no se ha relacionado en forma suficiente con los hallazgos endosonográficos. Nuestro estudio buscó definir la validez diagnóstica de la endosonografía en los pacientes con colangitis aguda con el fin de limitar la morbimortalidad del retraso diagnóstico. Se realizó un estudio descriptivo, analizando las historias clínicas de pacientes sometidos a endosonografía biliopancreática, por ictericia obstructiva de cualquier etiología, y quienes posteriormente fueron llevados a colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) para manejo de obstrucción biliar. Comparamos los hallazgos endosonográficos compatibles con colangitis aguda (engrosamiento de la vía biliar de 1,5 mm o más, presencia de halo pericolangítico de al menos 1,5 cm de longitud y presencia de contenido de ecogenicidad mixta en el interior de la vía biliar) con el drenaje purulento durante la CPRE. Se encontró una alta frecuencia de estos hallazgos en los pacientes con colangitis, y el engrosamiento de las paredes de la vía biliar fue el más común, en el 92,6% de los casos, seguido por la presencia de halo pericolangítico en el 59,3% de los casos y contenido ductal en el 66,7% de los casos. Igualmente, se encontró asociación ascendente de las frecuencias con grado de severidad de la colangitis. Resulta recomendable realizar estudios con un mayor poder estadístico que permitan validar nuestros resultados para una futura inclusión de la EUS en el algoritmo diagnóstico de las guías de práctica clínica en colangitis aguda.<hr/>Abstract Diagnosis of obstructive cholangiopathy with biliopancreatic endosonography (BUS) has been extensively studied, and its role in the diagnosis of choledocholithiasis, biliopancreatic junction tumors and extrinsic biliary compression syndromes is widely recognized. Endosonographic diagnosis of cholangitis, a more frequent complication of biliary obstruction which is responsible for much of its morbidity and mortality, has not been sufficiently studied. Our study’s objective is to define the diagnostic validity of endosonography for patients with acute cholangitis in order to limit morbidity and mortality due to diagnostic delay. This is a descriptive study that analyzes clinical histories of patients who underwent biliopancreatic endosonography because of obstructive jaundice of any etiology and who later underwent endoscopic retrograde cholangiopancreatography (ERCP) to manage biliary obstruction. We compared endosonographic findings compatible with acute cholangitis: thickening of the bile duct of 1.5 mm or more, periportal halo sign of at least 1.5 cm in length, mixed echogenicity of bile duct content, and purulent drainage during ERCP. Patients with cholangitis most frequently presented thickened gallbladders (92.6% of cases) periportal halo signs (59.3% of cases) and mixed echogenicity of bile duct content (66.7% of cases). We also found an ascending association of frequencies with the degree of severity of cholangitis. Studies with greater statistical power are needed for validation of our results and for future inclusion of EUS in the diagnostic algorithm for clinical practice guidelines in cases of acute cholangitis. <![CDATA[Determining Frequency of Hyperamylasemia and Pancreatitis in Patients after Endoscopic Retrograde Cholangiopancreatography]]> http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-99572017000300223&lng=&nrm=iso&tlng= Resumen Hemos visto con preocupación que, en el postquirúrgico de la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE), existe confusión en cuanto a la aparición de pancreatitis y a la elevación transitoria de las amilasas (hiperamilasemia sin repercusión clínica), por lo que nos dimos a la tarea de realizar esta investigación, cuyo objetivo principal era determinar la prevalencia del incremento de niveles séricos de amilasas y de pancreatitis en los pacientes sometidos a colangiopancreatografía retrógrada endoscópica, según variables demográficas, clínicas y procedimentales. Es un estudio descriptivo, prospectivo, analítico y observacional, la población de estudio estuvo integrada por 98 pacientes atendidos en Unión de Cirujanos SAS, quienes requirieron colangiopancreatografía retrógrada endoscópica. Resultados: la frecuencia de pancreatitis aguda después de la CPRE fue del 2%, en 2 de los 98 casos estudiados; el 30% presentó hiperamilasemia (30 pacientes); la canulación del conducto pancreático mostró asociación con pancreatitis post-CPRE, con un valor de p&lt;0,05. De los 2 pacientes que presentaron pancreatitis post-CPRE, a uno de ellos se le realizó contraste del conducto pancreático. La dilatación con balón se asoció con la hiperamilasemia (p&lt;0,041). Conclusiones: la pancreatitis post-CPRE se presentó en un 2% de los pacientes, y este porcentaje se encuentra incluido dentro de los pacientes que presentaron hiperamilasemia, uno de los criterios para el diagnóstico de pancreatitis. Nuestro grupo se encuentra en el rango inferior del promedio internacional (1,8% al 7,2%). La hiperamilasemia asintomática se presentó en un 30%. Recomendamos que, si después de la CPRE, el paciente no presenta dolor, no se midan las amilasas, porque estas van a estar elevadas en gran número de los casos y, entonces, solo causaría confusión.<hr/>Abstract We have seen with concern that there is confusion regarding the appearance of pancreatitis and the transient elevation of amylases (hyperamylasemia without clinical repercussions) in the postoperative period following ERCP (endoscopic retrograde cholangiopancreatography). For this reason, we embarked on the task of determining the prevalence of increased serum amylases and pancreatitis in patients who have undergone endoscopic retrograde cholangiopancreatography according to demographic, clinical and procedural variables. This is a descriptive, prospective, analytical and observational study. The study population consisted of 98 patients treated in the Union of SAS Surgeons who required endoscopic retrograde cholangiopancreatography. Results: Acute pancreatitis was found in 2% of the patients who had undergone ERCP (Two of the 98 cases studied). Thirty patients (30%) presented hyperamylasemia. Cannulation of the pancreatic was associated with post-ERCP pancreatitis (p &lt;0.05). Pancreatic duct contrast had been used in one of the two patients who presented post-ERCP pancreatitis. Balloon dilation was associated with hyperamylasemia (p &lt;0.041). Conclusions: Post-ERCP pancreatitis was found in two patients (2%), both of whom also presented hyperamylasemia which is one of the criteria for diagnosis of pancreatitis. The rate in our group is at the lower end of the international range of averages from 1.8% to 7.2%. Asymptomatic hyperamylasemia was present in 30% of our group. Following ERCP, we recommend that there is no need to measure amylases in patients who do not present pain. Amylase levels will be elevated in a large number of cases and will only cause confusion. <![CDATA[A Review of Paraneoplastic Syndromes in Gastrointestinal Tumors]]> http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-99572017000300230&lng=&nrm=iso&tlng= Resumen Los síndromes paraneoplásicos representan manifestaciones clínicas que producen los tumores en sitios distantes a ellos y que no están relacionadas físicamente con ellos ni con sus metástasis. Diferentes tumores gastrointestinales pueden presentar síndromes o manifestaciones sistémicas, dermatológicas, hematológicas, renales y neurológicas, entre otras. Aquí se ofrece una revisión de esas distintas manifestaciones.<hr/>Abstract Paraneoplastic syndromes produce tumors at sites distant from themselves and are not physically related to those tumors or to their metastases. Various gastrointestinal tumors may present syndromes or systemic, dermatological, hematological, renal, neurological and other manifestations. This study reviews these manifestations. <![CDATA[Small Bowel Bleeding: Approach and Treatment]]> http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-99572017000300245&lng=&nrm=iso&tlng= Resumen Actualmente, se pueden identificar lesiones del intestino delgado que antes eran inaccesibles. La principal herramienta diagnóstica es la videocápsula endoscópica por el alto valor predictivo negativo. Con los avances en los métodos endoscópicos, la clasificación del sangrado gastrointestinal ha cambiado. Es así como la definición del sangrado oscuro, que antes incluía al originado en el intestino delgado, se ha relegado cuando su origen no se puede identificar tras la realización de una esofagogastroduodenoscopia, colonoscopia y estudios del tracto digestivo medio, tales como videocápsula endoscópica, enteroscopia de empuje, enteroscopia profunda, enteroscopia intraoperatoria, enterorresonancia, enterotomografía, angiografía y gammagrafía.<hr/>Abstract Intestinal lesions that were previously inaccessible can now be identified. The most important new diagnostic tool is the endoscopic videocapsule because of its high negative predictive value. With advances in endoscopic methods, the classification of gastrointestinal bleeding has changed so that definition of occult and obscure bleeding that previously included bleeding originating in the small intestine has been relegated to cases for which the origin cannot be identified after performing esophagogastroduodenoscopy, colonoscopy and studies of the middle digestive tract such as endoscopic videocapsule, push enteroscopy, deep enteroscopy , intraoperative enteroscopy, MRI enterography, CT enterography, angiography and scintigraphy. <![CDATA[Esophagograms: Images Worth a Thousand Words]]> http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-99572017000300258&lng=&nrm=iso&tlng= Resumen El estudio de las enfermedades esofágicas requiere de múltiples exámenes diagnósticos, ya que ninguno, por sí solo, provee total información sobre la funcionalidad y la anatomía del tracto digestivo superior. Para los cirujanos generales y gastrointestinales, el esofagograma constituye una herramienta esencial que, además de sugerir un diagnóstico, ofrece una idea de la anatomía del órgano y nos permite esbozar un mapa de fácil evaluación (sin la necesidad de un radiólogo), para establecer o definir un plan quirúrgico. El objetivo del presente artículo es mostrar al lector la utilidad del esofagograma en centros de referencia en el estudio y el tratamiento de las enfermedades esofágicas, así como su representación en algunas enfermedades frecuentes.<hr/>Abstract The study of esophageal diseases requires multiple diagnostic tests since no one test alone can provide full information on upper digestive tract anatomy and functionality. For general surgeons and gastrointestinal surgeons, the esophagogram is an essential tool that can suggest a diagnosis while simultaneously providing an idea of ​​the anatomy of the organ and outlining an easily evaluated map without the need of a radiologist. This information can be used to establish a surgical plan. The aim of this article is to show readers the usefulness of esophagograms at referral centers for study and treatment of esophageal diseases while providing representations of several frequent diseases. <![CDATA[Atypical Appendicitis Diagnosed During a Colonoscopy]]> http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-99572017000300269&lng=&nrm=iso&tlng= Resumen Se presenta el caso clínico de una apendicitis atípica diagnosticada durante una colonoscopia en un paciente masculino de 85 años, en estudio por síndrome anémico y hospitalizado por un cuadro de infección neumónica en la Clínica Versalles de Manizales (Caldas). Durante la exploración del ciego, se observa un orificio apendicular prominente, con salida de material purulento hacia la luz del colon. La apendicitis atípica es un cuadro que puede presentarse en ancianos y, en ocasiones, se diagnostica durante una colonoscopia. El manejo de estos pacientes es poco claro y suele ser determinado por el médico tratante.<hr/>Abstract We present a case of atypical appendicitis diagnosed during a colonoscopy in a 85 year old male patient under study for anemic syndrome while hospitalized because of pneumonia at Clínica Versalles in Manizales, Caldas, Colombia. During the exploration of the cecum, a prominent appendicular orifice discharge purulent material into the lumen of the colon was found. Atypical appendicitis can occur in the elderly and is sometimes diagnosed during a colonoscopy. The management of these patients is unclear and is usually determined by the treating physician. <![CDATA[Imaging Findings of Stones Left in the Abdominal Cavity Following Laparascopic Cholecystectomy: A Series of Seven Cases and Literature Review]]> http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-99572017000300274&lng=&nrm=iso&tlng= Resumen La colecistectomía laparoscópica (CL) es la técnica quirúrgica de elección actual para el tratamiento de la colelitiasis sintomática. Sin embargo, este procedimiento acarrea ciertas complicaciones, dentro de las cuales destacamos la perforación de la vesícula biliar con subsiguiente caída de los cálculos y bilis a la cavidad peritoneal, que puede dar origen a la formación de abscesos abdominales tiempo después de dicho procedimiento quirúrgico. Por tal motivo, los cálculos biliares abandonados deben reconocerse como una fuente potencial para la formación de un proceso inflamatorio intraabdominal, en especial cuando se tiene historia de perforación vesicular durante el procedimiento, o en los casos de conversión a colecistectomía abierta y caída de los cálculos a la cavidad peritoneal. Tanto los radiólogos como los cirujanos deben familiarizarse con los hallazgos imagenológicos de las diferentes modalidades diagnósticas, como el ultrasonido, la TC y la resonancia magnética, así como con las diferentes manifestaciones clínicas que pueden presentarse. En esta publicación, presentamos los casos de 7 pacientes con antecedente de colecistectomía laparoscópica que acudieron al servicio de urgencia de nuestro hospital por dolor abdominal y en quienes los hallazgos imagenológicos determinaron la presencia de colecciones perihepáticas por cálculos caídos.<hr/>Abstract Laparascopic cholecystectomy (LC) is the current surgical technique of choice for the treatment of symptomatic cholelithiasis. However, this procedure leads to certain complications, of which we highlight gallbladder perforation with the subsequent spillage of stones and bile into the peritoneal cavity, which may give rise to the formation of abdominal abscesses some time after the surgery. For this reason, abandoned gallstones should be recognized as a potential source of intra-abdominal inflammatory processes, especially when there is a history of gallbladder perforation during the procedure, or in cases of conversion to open cholecystectomy and spillage of gallstones into the peritoneal cavity. Both radiologists as well as surgeons should be familiar with the imaging findings of the various diagnostic modalities such as ultrasound, CT and magnetic resonance imaging, as well as the various clinical manifestations that can present. In this publication we present 7 cases of patients with a history of laparascopic cholecystectomy who presented to our hospital´s ER with abdominal pain and in whom the imaging findings showed the presence of perihepatic collections caused by spilled stones. <![CDATA[First Liver Transplant in an HIV Patient in Colombia: Case Report and Literature Review]]> http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-99572017000300283&lng=&nrm=iso&tlng= Resumen El tratamiento antirretroviral y el manejo adecuados convirtieron a la infección por VIH en una enfermedad crónica con buena sobrevida a largo plazo. Actualmente, más de la mitad de las muertes en estos pacientes se debe a causas no relacionadas con el VIH, y la enfermedad hepática terminal de diversas etiologías es la segunda causa de muerte en estos pacientes, por lo que el trasplante de hígado se ha convertido en una opción de tratamiento para pacientes seleccionados que tengan buen control de la infección por VIH, con una sobrevida postrasplante similar a otras indicaciones. En este reporte, presentamos el caso del primer paciente en Colombia trasplantado de hígado con infección por VIH, con coinfección por virus B, cirrosis hepática y hepatocarcinoma en el Hospital Pablo Tobón Uribe en el año 2010.<hr/>Abstract Appropriate antiretroviral treatment and management has transformed HIV into a chronic disease with good long-term survival rates. Currently more than half of the deaths of these patients are due to non-HIV-related causes among which terminal liver disease resulting from various etiologies is the second most frequent cause of death. Consequently, liver transplantation has become a treatment option for selected patients whose HIV infections have been controlled. Post-transplant survival rates are similar to those of other liver transplant patients. This report presents the first liver transplant in Colombia of an HIV infected patient. This patient had a coinfection with Hepatitis B virus as well as cirrhosis of the liver and hepatocellular carcinoma. The procedure was performed in the Hospital Pablo Tobón Uribe in 2010. <![CDATA[A Case Report of Non-Surgical Duodenal Perforation Following ERCP]]> http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-99572017000300287&lng=&nrm=iso&tlng= Resumen La perforación duodenal posterior a la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) es una complicación infrecuente que sucede en un 0,1%-0,6% de los casos. El manejo (quirúrgico o no quirúrgico) depende de varios factores. Presentamos el caso de una mujer que sufrió una perforación duodenal post-CPRE manejada conservadoramente con un stent biliar metálico autoexpandible (SMAE) totalmente recubierto y antibióticos, quien no requirió manejo quirúrgico.<hr/>Abstract Post-ERCP duodenal perforations occur in only 0.1 to 0.6% of ERCP cases. Whether these occurrences are managed with or without surgery depends on several factors. We report the case of a woman who had a post-ERCP duodenal perforation that was conservatively managed with a fully covered self-expanding metal stent (FCSEMS) and antibiotics who did not require surgical management.