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Revista de la Facultad de Medicina

Print version ISSN 0120-0011

rev.fac.med. vol.60  supl.1 Bogotá Mar. 2012

 

Investigación original

ESTRATEGIAS PARA GARANTIZAR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL DE LA MUJER INDÍGENA DE LA COMUNIDAD DE LOS PASTOS RESIDENTES EN BOGOTÁ

Strategies for guaranteeing food and nutritional security of indigenous women from the Pasto community living in Bogotá

Elizabeth Valoyes-Bejarano1, Pamela Elizabeth Vallejo2

1 Nutricionista Dietista. Profesora Asociada de Cátedra. Departamento de Nutrición Humana, Facultad de Medicina. Universidad Nacional de Colombia, Bogotá.
2 Nutricionista Dietista. Universidad Nacional de Colombia, Bogotá.

Correspondencia: evaloyesb@unal.edu.co

Recibido: 04/04/12/ Enviado a pares: 04/04/12/ Aceptado publicación: 09/04/12/


Resumen

Antecedentes. La mujer es agente de seguridad alimentaria nutricional (SAN) en su hogar.

Objetivo. Determinar las estrategias utilizadas en las mujeres indígenas pertenecientes a la comunidad de los pastos y residente en Bogotá, para garantizar la seguridad alimentaria de sus familias.

Materiales y métodos. Estudio de casos realizado con entrevistas semiestructuradas a 8 familias indígenas residentes en Bogotá.

Resultados. Las estrategias utilizadas por las mujeres fueron: ayuda del estado por medio de comedores comunitarios y jardines infantiles, redes de apoyo que conforman las mujeres con el fin de obtener apoyo económico, moral y social, empleo, consumo insuficiente de alimentos por parte de la mujer para satisfacer las necesidades de su familia, reducción de tiempos de comida, obtener alimentos en promoción o en cosecha.

Conclusiones. Este estudio confirmó que la mujer es la base de la SAN en sus familias, sin embargo algunas de las estrategias utilizadas limitan su derecho a la alimentación. Por otra parte el estudio se acercó a definir la relación entre SAN, etnia y género, la cual se ha investigado poco y posee en cada una de estas categorías un número importante de variables que dejan posibilidades para seguir investigando en la comprensión de sus relaciones.

Palabras clave: seguridad alimentaria, grupos étnicos, género (DeCS).


Summary

Background. Bearing women has fundamental. Objective. Determining the strategies used by indigenous women from the Pasto community living in Bogotá for guaranteeing their families' food security.

Materials and methods. A case study was used which involved semi-structured interviews with 8 indigenous families living in Bogotá.

Results. The strategies used by the womens involved: state aid provided by means of community kitchens and kindergartens, support networks formed by the women themselves for obtaining economic, moral and social aid, working, the women deliberately consuming insufficient food to satisfy their families' needs, reducing meal times and obtaining food at reduced prices or during harvest.

Conclusions. This study confirmed that women is the base of families' FNS; however, some of the strategies that they used limited their rights to food. The study also approached to defined the relationship between FNS, ethnicity and gender which has not been studied in depth to date. There are an important number of variables who need investigation.

Key words: food security, ethnic groups, gender identity (MeSH)


Introducción

Desde la Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer (1975), los estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas –ONU– se comprometieron a realizar todos los esfuerzos para la incorporación plena de la mujer al desarrollo, a través de la eliminación de las discriminaciones de género. No obstante, fue en la IV Conferencia de la Mujer (ONU 1995) en donde se hizo mención del mejoramiento de las condiciones de todas las mujeres en especial de las de alto riesgo, entre ellas, mujeres rurales, indígenas, discapacitadas, refugiadas y desplazadas.

Las reivindicaciones políticas de las mujeres han planteado que sin equidad de género no se puede hablar de desarrollo pleno. Este tema se complejiza cuando a inequidad de género, se entrecruza con la inequidad de etnia ya que las poblaciones indígenas han sido víctimas de abusos sistemáticos desde la colonización europea y posteriormente con su anexión forzada a los estados nacionales (1).

Los pueblos indígenas fueron reconocidos en Colombia en el Convenio 169 de la OIT de 1989, ratificado por la Ley 21 del 4 de marzo de 1991 en la cual el país se declaró pluriétnico y multilingüe y de manera paulatina se dio el reconocimiento de la diversidad cultural existente en Colombia, encontrando expresión en normas, planes y programas orientados a los indígenas. No obstante, pese a la vasta normatividad vigente, los cambios en las condiciones de vida de los indígenas han sido más bien escasos, relativos, diversos y desventajosos en la mayoría de los casos, dado que se sigue dependiendo de la voluntad política de los sectores gubernamentales.

En Colombia la población indígena es de

1.392.623 personas (3,4% del total del país, 50% es el porcentaje de mujeres) correspondientes a 87 pueblos, localizados en 27 departamentos, 228 municipios y 710 resguardos. Esta población se ubica mayoritariamente en el área rural del país, en ecosistemas distintos: páramos, desiertos, selvas tropicales, llanuras, valles interandinos, entre otros.

La población indígena, como otros grupos étnicos reconocidos constitucionalmente, está incluida en los grupos de pobreza y de extrema pobreza del país (2). La información existente sobre la población indígena brinda un panorama desalentador; en educación, tienen poco acceso y se encuentran altas de tasa de analfabetismo y bajas tasas de escolaridad; en salud, se hallan graves problemas de acceso a los servicios de salud especialmente en servicios de salud sexual y reproductiva (3), lo cual se refleja en las altas tasas de mortalidad materna y altas tasas de fecundidad muy superiores a las nacionales. Pero los principales problemas en salud que se reconocen en las comunidades indígenas, se concentran en la desnutrición y los altos índices de morbimortalidad (4). También se observan graves problemas de saneamiento básico y suministro de agua potable.

Otro factor importante es el desplazamiento de las comunidades indígenas por el conflicto armado, porque aunque el gobierno tiene leyes frente a sus tierras, estas son violentadas y en consecuencia las familias deben migrar, esta migración es un factor determinante de la seguridad alimentaria y nutricional (en adelante SAN) porque se quedaron sin tierra para producir, sin hogar, sin redes de apoyo y tienen que luchar en un lugar desconocido, lo que afectó la integridad cultural, la salud, la educación, el trabajo, etc., (5).

La SAN debería concebirse como un derecho fundamental de todo ser humano, es decir universal, no discriminatorio y exigible ante el Estado, quien ante la condición de derecho humano fundamental estaría en la obligación de protegerlo, respetarlo y garantizarlo. No obstante, ni siquiera el reconocido derecho a la alimentación goza de las anteriores condiciones y en las poblaciones indígenas a pesar del reconocimiento constitucional de Colombia como un país multiétnico y pluricultural, la SAN desde sus diversos componentes (disponibilidad, acceso, consumo y aprovechamiento biológico) se encuentran seriamente afectada (6).

Desde la postura conceptual adoptada por el Observatorio de Seguridad Alimentaria y Nutricional -OBSAN UN- se asume el concepto de SAN como una elaboración que parte de la idea básica de seguridad, la cual se refiere en primera instancia a las variables económicas y políticas de orden estructural, para explicar no solo las deficiencias de nutrientes en los individuos y colectivos humanos específicos, sino para poder explicar, la fragilidad alimentaria que afecta, en un tiempo corto, a grupos muy amplios de personas en un territorio definido. Por tanto la SAN debe entenderse integralmente como un principio organizador del desarrollo, bajo un enfoque integrador de acciones desde un indicador eje como la pobreza como su determinante fundamental y como resultado del desarrollo social, cultural, ético, económico y tecnológico de una sociedad (7).

Es así como el grupo de trabajo del OBSAN desde referentes teóricos latinoamericanos (como Delgado, Palma y Palmieri, 2006) propone la siguiente definición de la SAN "El derecho que tienen todas las personas de gozar, en forma oportuna y permanente, de acceso a los alimentos que necesitan, en cantidad y calidad para su adecuado consumo y utilización biológica, garantizándoles un estado de nutrición, salud y bienestar, que coadyuve con el desarrollo humano que les permita realizarse y ser felices" (7). En este marco conceptual se construye una nueva mirada de la SAN en términos de dimensiones y componentes que se presenta en el esquema explicativo de la figura 1.

En relación al papel de la mujer en la garantía de la SAN, en 1995 el Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias (IFPRI) presentó un informe que reunió varios estudios de investigación sobre el papel de la mujer en la seguridad alimentaria (8); este documento examinó el papel de la mujer como productora de alimentos, proveedora de alimentos a la familia y contribuyente a la seguridad nutricional de ella, ofreciendo pruebas concretas acerca de cómo la reducción de las diferencias por razones de sexo mediante el aumento del capital físico y humano de la mujer fomenta el crecimiento agrícola, el aumento de los ingresos de la mujer y una mayor seguridad alimentaria y nutricional para todos.

Como la ciudad de Bogotá se ha constituido como un polo de migración de mujeres indígenas de la comunidad de los Pastos, es importante entender cuál es el papel y la contribución de la mujer indígena de la comunidad de los Pastos (ahora presente en diferentes espacios de participación académica, social y política) en la SAN del hogar.

Material y métodos

La presente investigación fue de tipo cualitativa exploratoria que como tal pretende comprender los fenómenos humanos y permite la construcción de ese nuevo conocimiento de la realidad, dándole relevancia a las causas y no a los acontecimientos (9). Se realizó en la ciudad de Bogotá donde el pueblo de los Pastos residente está conformado por 148 personas, alrededor de 35 familias, en su mayoría ubicadas en las localidades de Mártires y Fontibón aunque también se encuentran en: Suba, Ciudad Bolívar, Puente Aranda y Usme, entre otras.

Se utilizaron como estrategias metodológicas principales los estudios de caso y la entrevista semiestructurada. Los estudios de caso permitieron conocer la complejidad de las prácticas utilizadas por las mujeres para la garantía de la SAN en las familias en un contexto que lleva implícita las variables de migración, de género y de etnia. Se trabajó con 8 estudios de caso (5 familias residentes en Fontibón y 3 residentes en Mártires). Las entrevistas semiestructuradas se realizaron a 8 mujeres indígenas trabajadoras y jefas de hogar, identificadas después de un proceso de reuniones institucionales (ICBF) y con la Comunidad de los Pastos (Gobernador).

En reunión conjunta entre la funcionaria encargada de grupos étnicos del ICBF, el Gobernador y las investigadoras se definió y ajustó, frente a una propuesta inicial de preguntas, el instrumento definitivo a aplicar incorporando los aportes de ambos. Con estos ajustes se realizó un piloto de la entrevista y se aplicó a 2 mujeres indígenas de comunidades diferentes a la investigada y se realizaron dos nuevos ajustes: la incorporación de dos preguntas explicitas sobre género y etnicidad y el cambio del formato en su aplicación horizontal, lo cual lo hacía más ágil.

Las entrevistas fueron grabadas previa información y consentimiento de las mujeres. El proceso de análisis de los datos fue descriptivo a partir de las categorías establecidas utilizando el programa Atlas Ti.

Resultados

Entre las estrategias que usan las mujeres de la comunidad de los Pastos residente en Bogotá, para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional de los integrantes de los hogares están:

Ayuda del Estado

Los comedores comunitarios en Bogotá, creados en el 2004 a partir de la Política de "Bogotá sin hambre", cuyo objetivo principal buscó garantizar el derecho a la alimentación de todos los bogotanos y bogotanas y denominado actualmente "Atención Integral a personas en situación de Inseguridad Alimentaria y Nutricional en comedores comunitarios" el cual expresa que permite lograr que los ciudadanos y las familias en sus diversidades múltiples y en territorios multidimensionales de Bogotá gocen de seguridad alimentaria y nutricional, sin barreras al acceso oportuno, en cantidad, calidad o inocuidad de los alimentos (10), se constituye en la principal estrategia utilizada por las mujeres en la búsqueda de garantizar la SAN en las familias dado que la condición de indígenas facilitó el acceso y la vinculación al programa y el comedor comunitario resulta una gran ayuda tanto en términos económicos como sociales.

Los comedores comunitarios son una ayuda fundamental y válida para estas mujeres, al constituirse como base de la alimentación de sus hijos más no de ellas propiamente. Argumentan que el comedor comunitario es un buen espacio para la alimentación de los niños y niñas, que es aseado y además vigilado por doctores y nutricionistas, los cuales aseguran que sus hijos estén en buen estado de salud y nutrición. Por otra parte, dicen que el comedor comunitario es bueno porque los niños no pueden dejar nada en el plato, es decir que tienen que comérselo todo por obligación. Esta situación hace que las mujeres sientan una menor carga para ellas y se sientan tranquilas de que sus hijos se alimenten de la mejor forma.

Redes de apoyo

En el caso de la comunidad de los Pastos, las mujeres han formado una fuerte red de apoyo, puesto que a pesar de que vienen solas a la ciudad, tienen un primer contacto con una "amiga" que les ayuda en el proceso de radicarse en la ciudad. Después de un tiempo se ubican en un mismo sector de la ciudad facilitando que siempre estén en contacto, además se ayudan en la búsqueda de oportunidades laborales (una mujer trata de buscarle trabajo a la otra y viceversa), ya que la mayoría trabaja como empleadas domésticas o cuidando niños.

Así mismo se apoyan compartiendo los nuevos conocimientos y experiencias que cada una va adquiriendo de la vida en la ciudad, así como con el cuidado de los hijos cuando no tienen tiempo por motivos de trabajo o cuando están enfermos, etc. En realidad el vínculo con la red de apoyo es muy fuerte y tiene como posible explicación la condición de migrantes, por cuanto todas al llegar tienen sensaciones similares con respecto al manejo de las calles, la ciudad, el peligro, la gente, etc., situaciones que generan ese apoyo.

En otros casos, como en situaciones de crisis económicas, este apoyo aunque se representa en dinero en el fondo es un apoyo social, en el sentido de que siempre se cuenta con alguien y ellas no se sienten solas y vulnerables ante todo tipo de situaciones hostiles que se presentan en la ciudad. Esta red, para la garantía de SAN en esta comunidad es muy importante, no solo por tener un poco más de facilidad en cuanto al dinero, sino por todo lo que puede representar una red social para el desarrollo de una comunidad, en cuanto a la unión de sus saberes, en la fortaleza para poder desarrollar un programa o un proyecto que tenga beneficio para todos y todas.

Empleo

Para las mujeres es evidente la importancia de un empleo estable para garantizar la SAN, son conocedoras de que tener empleo asegura llevar la alimentación a su familia. Teniendo en cuenta que gran parte son jefes de hogar con empleos inestables, el trabajo es esencial para poder sobrevivir y brindar unas buenas condiciones de vida a los hijos.

Es por esta razón que se ven obligadas a excederse en su jornada o actividades de trabajo, lo cual representa una auto explotación obligada, cuyas manifestaciones son el trabajar horas extras y sacrificar su horario de alimentación para continuar trabajando. Esto puede conllevar a un deterioro tanto en el estado nutricional como de salud y demuestra que en esta comunidad la mujer se sacrifica al ser el pilar o base de la SAN de la familia.

Consumo insuficiente por parte de la mujer

"Sí, por lo menos, con los hijos digamos comen ellos y uno se siente bien así uno no coma, yo por lo menos, desde que coman ellas yo ya me siento llena..." Rocío

En esta frase se aprecia que en la búsqueda de dar alimento a la familia, las mujeres dejan de consumir o disminuyen el tamaño de sus propios alimentos. Por ejemplo, las mujeres que tienen pareja, siempre ofrecen a los hombres un mayor número de porciones y de un tamaño más grande, argumentando que ellos necesitan más por su trabajo o por su fuerza, o que ellos quedan con hambre. Esta situación también se da en mujeres lactantes, que a pesar de presentar una condición fisiológica especial, brindan la mejor alimentación al hombre y después a los hijos, para quienes se encuentran alimentos exclusivos como: yogurt, queso, huevo, cereal, frutas.

Aunque esta situación hace que la familia tenga una mejor alimentación, es totalmente inequitativa ya que la mujer que trabaja se ocupa del cuidado de los hijos, del oficio del hogar, es la que consume la alimentación más inadecuada. Ahora bien, esta situación es generada por ella misma, encargada de la compra, preparación y distribución de los alimentos; este comportamiento es en el fondo producto de las interacciones y costumbres de las actitudes observadas en otras mujeres: abuela, mamá, y mujeres de la familia, las cuales hicieron que esta forma de distribución inequitativa en la alimentación del hogar sea una regla implícita.

Reducción de los tiempos de comida

Éste comportamiento se ve reflejado sólo en las mujeres, y no en otros miembros de la familia, quienes aducen razones de tiempo o de gusto (a pesar de levantarse muy temprano a preparar el desayuno y el almuerzo para la familia) para dejar de desayunar; sólo cuando ya el cuerpo está totalmente agotado se toman un tinto para calmar el hambre.

Estrategias de aprovechamiento biológico

En las entrevistas fue notoria la manera como las mujeres de la comunidad expresaron la relación que existe entre la alimentación y la salud: "Pues si uno no come, se enferma de cualquier cosa por falta de alimentación..." Mercedes.

"Pues alimentarnos bien para estar saludable, que no tenga mucha grasa..." Rosalba "Si uno no come bien pues se enferma, si uno no come lo que es debido se vuelve débil..." Rocío.

En las expresiones anteriores se da un peso muy importante al papel de la alimentación en la salud, pero no es clara la relación sinérgica entre salud y nutrición, es decir como al gozar de un buen estado de salud se logra un mejor aprovechamiento y asimilación de los nutrientes consumidos. Síntomas como la falta de apetito y debilidad se asocian a la presencia de parásitos, en este caso la acción seguida por la mayoría de las mujeres es acudir al servicio de salud para el tratamiento médico que consiste en la administración de un purgante o antiparasitario y el llevar a los niños y niñas a control de crecimiento y desarrollo.

En ninguno de los casos se referenció la utilización de medicina tradicional para curar o para prevenir la enfermedad, posiblemente por desconocimiento de este tipo de medicina y porque han perdido estas costumbres.

Estrategias de calidad e inocuidad

En los casos de las familias que tienen nevera, ésta es usada para conservar los alimentos; en el caso contrario, los alimentos se compran sin madurar o en pequeñas cantidades para evitar daños en los mismos. En uno de los casos, la mujer compraba el mercado para todo el mes y congelaba todos los alimentos como estrategia de conservación. Aunque es una buena estrategia por el ahorro que representa en tiempo y precio de los alimentos frente a la compra diaria o semanal, requiere de ciertas normas higiénico - sanitarias como la ubicación y descongelación adecuada de los alimentos en la nevera por el riesgo biológico que se puede presentar en este proceso y por la pérdida de algunos nutrientes.

Estrategias de acceso a los alimentos

Todas las mujeres entrevistadas compran los alimentos en el mismo lugar, el cual resulta muy económico; sin embargo, algunas expresan que los alimentos que venden allí son de mala calidad mientras que para otras estos son buenos, porque los ven grandes y frescos. Otras estrategias son: la compra de alimentos que estén en promoción así el lugar de compra no sea tan económico, comprar los alimentos según el tiempo de cosecha o la oferta que este alimento tenga ya que esto genera bajos precios y suprimir los alimentos que presentan precios altos a pesar de que estos alimentos se necesiten en el hogar.

Discusión

Las estrategias utilizadas por las mujeres de la comunidad de los Pastos residentes en Bogotá para garantizar la SAN son: la ayuda del Estado, por medio de comedores comunitarios y jardines infantiles del ICBF; las redes de apoyo que se ha iniciado y fortalecido entre las mujeres pertenecientes a esta comunidad y que cada vez cobra mayor importancia; el empleo y la autoexplotación laboral de las mujeres para poder suplir las necesidades de su familia; el consumo insuficiente de alimentos por parte de la mujer; la reducción de los tiempos de comida o de los tamaños de las porciones aunque esta estrategia sólo se observa en las mujeres y no en todos los miembros de la familia-; la compra de alimentos en un lugar económico es una estrategia bastante utilizada en estas mujeres.

Algunos resultados del estudio coinciden con otros estudios realizados en Bolivia y Ecuador (11,12), en los cuales se determinó que las estrategias de acceso a los alimentos en grupos vulnerables como los migrantes son tres: la pertenencia étnica, que determina la estructura sociodemográfica de las familias, el papel de género que se establece a partir de ello, y los años de migración y por lo tanto los cambios y readecuaciones de narrativas de identidad (13). Sin embargo, las características del contexto urbano en que viven las mujeres entrevistadas dificultaron la utilización de otras estrategias documentadas como la siembra de alimentos, la utilización de la medicina tradicional y el hiperprocesamiento de los alimentos.

Aunque el hiperprocesamiento de alimentos, que consiste en utilizar al máximo todas las partes de un alimento sin desperdiciar nada, no fue referenciada directamente como estrategia en ninguno de los casos; es necesario una mayor observación de campo y análisis para poder constatar si el consumo repetido de vísceras, huesos, piel, corresponden a dicha estrategia.

Acerca de la relación entre SAN y el género, algunas de las mujeres entrevistadas aprecian positivamente en su función como mujer las labores de la casa, las cuales no son consideradas como una obligación sino como una oportunidad que las hace sentir bien puesto que están al frente de la casa en todas sus formas: aseo, alimentación, cuidado, salud, economía, afecto, educación, etc. Este rol implica que se preocupen más por ofrecer una "buena alimentación", y traten de aprovechar de la mejor forma esta "oportunidad" que se les ha dado.

Este estudio exploratorio acerca a identificar la relación entre SAN, etnia y género; relación que ha sido poco investigada y que posee en cada una de estas categorías un número importante de variables que dejan posibilidades para seguir avanzando en la comprensión de esta relación siendo muy pertinentes las variables de migración y las estrategias de SAN utilizadas.

Agradecimientos

Al Instituto de Bienestar familiar, seccional Bogotá y al Gobernador Héctor Tapie por el apoyo brindado para la realización de este estudio. A las mujeres de la comunidad de los Pastos por su disposición a participar de la investigación.


Referencias

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