Introducción
El proyecto La Equis está ubicado a 36,5 km al este de Quibdó, en el departamento del Chocó, Colombia. Forma parte de la Franja Metalogenética del Batolito de Mandé-Acandí, caracterizada por la presencia de depósitos de tipo pórfido de Cu±Mo y epitermales (Au±Ag±Pb±Zn±Cu) del Paleoceno-Eoceno (Sillitoe et al., 1982; Sillitoe y Perelló, 2005; Shaw et al., 2019), que se extienden desde el norte de Ecuador hasta el este de Panamá.
En este proyecto se han extraído metales como Cu, Pb, Zn, Ag y Au desde 1920, mediante explotación subterránea por túneles en los sectores mineros Progreso y Capotero (zona suroeste del proyecto), siguiendo las vetas Progreso, Capotero y La "J" (Delgado, 1953; Colombian Mineral Resources Inc., 1986; Sepúlveda, 2013). Ha sido clasificado como un depósito epitermal de intermedia sulfuración asociado con los últimos episodios de enfriamiento del Batolito de Mandé (Shaw et al., 2019); sin embargo, información geológica confidencial y observaciones históricas de campo -que incluyen evidencias de alteración hidrotermal, mineralización y posibles tipos de venillas (Sepúlveda, 2013)-, junto con su ubicación en la Franja Metalogenética Mandé-Acandí del Paleoceno-Eoceno (Sillitoe et al., 1982), sugieren que aún podría existir debate sobre la asociación de este epitermal a un depósito tipo pórfido.
Este estudio se enfoca en el análisis e interpretación geoquímica de ensayos multielementales mediante ICP-MS y al fuego, utilizando muestras de roca recolectadas en superficie y subterráneas dentro de un área de 5 km2. El objetivo principal es identificar anomalías monoy multielementales, tanto de elementos económicos (Au, Ag, Cu, entre otros) como de elementos guía (As, Bi, Sb, Sn, etc.), que permitan definir zonas anómalas dentro del proyecto. A partir de dichas anomalías y su asociación con datos históricos (Sepúlveda, 2013) se busca interpretar las anomalías con base en el contexto metalogenético regional (Sillitoe et al., 1982; Shaw et al., 2019) y referencias bibliográficas relevantes (Buchanan, 1981; Clarke, 1989; Halley et al., 2015).
Marco teórico
Geología regional
La región occidental de Colombia se ubica en la confluencia tectónica de las placas de Nazca, Cocos, Caribe y Sudamericana. En esta región afloran rocas volcano-sedimentarias meso-cenozoicas del dominio tectónico de la Cordillera Occidental, parte del Bloque Andino Norte de los Andes Colombianos (Cediel et al., 2003).
Dentro del contexto geológico de Colombia, el proyecto La Equis se encuentra en el terreno El Paso-Baudó del Paleoceno-Eoceno (Zapata-García y Rodríguez-García, 2020), que es parte del Arco del Chocó. Esta zona se caracteriza por la presencia de diversas rocas ígneas, entre las que destacan el Complejo Santa Cecilia-La Equis y el Batolito de Mandé, limitados al oeste por el sistema de fallas de Quebrada Santa Barbara y al este por el sistema de fallas de Encarnación (Figura 1).
El Complejo Santa Cecilia-La Equis (Calle y Salinas, 1986) ha sido catalogado como una secuencia volcano-sedimentaria compuesta por las Formaciones Santa Cecilia y La Equis (Salazar et al., 1991; González, 1997). La Formación Santa Cecilia se encuentra en la parte este y está compuesta por una sucesión de basaltos, basaltos boniníticos y tobas subalcalinas a alcalinas intercaladas con limolitas, lodolitas calcáreas y calizas, con una extensión de 2 a 10 km de ancho y una orientación norte-sur. Por otro lado, La Formación La Equis se encuentra en la parte oeste y está compuesta por andesitas, basaltos, brechas volcánicas y aglomerados subalcalinos, con presencia local de rocas sedimentarias, con una extensión de 2 a 5 km de ancho de norte-sur. Este complejo fue formado en un arco de isla con afinidad toleítica a calcoalcalina (Salazar et al., 2005; Zapata-García y Rodríguez-García, 2020). Si bien, las dataciones en ambas formaciones son escasas, estudios previos de U-Pb, K-Ar y Ar-Ar definen la edad en el rango de Cretácico superior al Paleoceno temprano; sin embargo, dataciones más recientes reportaron edades de 50 ± 2 Ma por Ar-Ar en hornblendas de basaltos de la Formación Santa Cecilia (Buchely et al., 2009) y 45 ± 1,6 Ma por Ar-Ar en vidrio volcánico de un basalto de la Formación La Equis (Zapata-García y Rodríguez- García, 2020), lo que sugiere su formación en el Eoceno.

Figura 1 A. Mapa geológico regional del proyecto La Equis (modificada de Gómez et al., 2015), con dataciones históricas de Ar-Ar, K-Ar y U-Pb del Batolito de Mandé y Complejo Santa Cecilia-La Equis (Álvarez y Parra, 1979; Sillitoe et al.,, 1982; Buchely et al., 2009; Leal-Mejía, 2011; Montes et al., 2015; Zapata-García y Rodríguez-García, 2020), B. Ubicación del proyecto La Equis en Colombia.
El Batolito de Mandé es un cuerpo ígneo que aflora al batolito como la posible cámara magmática del en el centro del Complejo Santa Cecilia-La Equis y lo complejo, según Salazar et al. (2005), aunque otros separa en dos formaciones (Álvarez, 1971); representa autores (Parra y Salazar, 1999; Cardona et al., 2018; León et al, 2018; Zapata-García y Rodríguez-García, 2020) aseveran que esta unidad intruye al Complejo Santa Cecilia-La Equis. El batolito está conformado por una variable composición de rocas subalcalinas desde gabros en el borde este, hasta granodioritas y stocks porfídicos andesíticos a riodacíticos (facies tardías) al oeste, relacionados con un arco de isla de afinidad a la serie toleítica a calcoalcalina (Zapata-García y Rodríguez-García, 2020), y caracterizados como granitos de tipo I (Salazar et al., 2005). Abarca un área superior a 3000 km2 con tendencia NNO-SSE, además evidencia xenolitos metamorfizados de granulometría fina en los bordes, donde algunos autores sugieren que evidencia la asimilación de rocas del Complejo Santa Cecilia-La Equis (Parra y Salazar, 1999).
Metalogenia
Según las definiciones hechas en el Mapa Metalogenético de Colombia (López-Isaza et al., 2018), el proyecto La Equis estaría ubicado en el Dominio Metalogenético Andino, Provincia Occidental Andina y Subprovincia Metalogenética Chocó (Figura 2B), donde además congregan rocas meso-cenozoicas del Bloque Andino Norte (Cediel et al., 2003), incluida la Franja Metalogenética del Paleoceno-Eoceno (Sillitoe et al., 1982), también denominada Franja Metalogenética Mandé-Acandí (relacionada a los batolitos de Mandé y Acandí), que se caracteriza por depósitos tipo pórfido de Cu±Mo y epitermales de Au±Ag±Pb±Zn±Cu asociados a magmas máficos a intermedios (Shaw et al., 2019). Se cree que esta franja se extiende desde Panamá hasta Colombia y posiblemente hasta el norte de Ecuador, con ejemplos de depósitos tipo pórfido de Cu+Au como Río Pito, con una edad de 48,5 ± 0,5 Ma, el cual se encuentra localizado al oriente de Panamá (Zappettini et al., 2020), y Cascabel-Alpala de edad 38,6 ± 0,2 Ma, ubicado al norte de Ecuador (Garwin et al., 2022).
En el tramo de esta franja metalogenética en Colombia, se ubican diversos depósitos minerales como Pantanos-Pegadorcito (42,7 ± 0,9 Ma por K-Ar en sericita hidrotermal; Sillitoe et al., 1982), Murindó (55 ± 1,3 Ma por K-Ar en hornblenda; Sillitoe et al., 1982), Río Andagueda, Cabrasco-Comitá (20 km al norte de La Equis; Redwood, 2014) y Acandí (48 ± 1 Ma por K-Ar en sericita hidrotermal; Sillitoe et al., 1982). Muchos de estos depósitos fueron descubiertos durante las campañas de prospección geológica-geoquímica del proyecto Mandé (Bergmann et al., 1988; Lugo et al., 2003), y se lograron estimar recursos inferidos como en el caso de Acandí de 625 Mt con 0,77 % de Cu y Pantanos-Pegadorcitos con700 Mt con0,736 % de Cu (Long, 1995).
Además, se identificaron depósitos epitermales de Au±Ag±Pb±Zn±Cu hospedados en rocas volcánicas, entre los cuales se incluyó al proyecto La Equis, el cual se asoció al emplazamiento y enfriamiento del Batolito de Mandé (Shaw et al., 2019).
En el proyecto La Equis se ha estimado recursos inferidos de 96 Kt con 11 g/t de Au, 16 g/t de Ag, 0,82 % de Cu, 8,75 % de Zn y 1,13 % de Pb, en la veta Progreso (Molina et al., 1990) de los sectores mineros Progreso y Capotero, para túneles subterráneos y perforaciones que no superan los 100 m de profundidad, infiriendo que el proyecto pueda tener más recursos de los estimados, dada la presencia de otros sistemas vetiformes adyacentes que aún no se han explorado (Sepúlveda, 2013).
Geología local
El proyecto La Equis presenta una secuencia volcánica que dispone de afloramientos de lavas de composición basáltica y andesítica con una estratificación de ángulo alto de inclinación (70° al W; Sepúlveda, 2013) con pequeños horizontes de sílice opalina blanca verdosa, superpuestos por intercalaciones de rocas piroclásticas como tobas, lapillis, aglomerados y brechas piroclásticas de composición intermedia a félsica (Colombian Mineral Resources Inc., 1986), con ocasional textura pseudo-fluidal y fiammes; esta secuencia está relacionada con el Complejo Santa Cecilia-La Equis. Dicha secuencia volcánica se encuentra oxidada, presenta hematita, limonita y óxidos de manganeso. Además, se observan afloramientos de rocas ígneas porfiríticas de composición tonalítica a dacítica, posiblemente relacionados con los últimos pulsos del Batolito de Mandé (Colombian Mineral Resources Inc., 1986).
El sistema estructural define una serie de lineamientos, donde se observan tendencias NE-SW concordante a la orientación de la Falla Encarnación, como también N-S relacionadas a la orientación de la Falla Santa Bárbara y/o Falla Murindó, y E-W vinculadas con la orientación de la Falla Atrático (Sepúlveda, 2013).
Los minerales de alteración hidrotermal en las rocas ígneas porfiríticas son ocasionalmente biotita secundaria débil y tramos con clorita±muscovita junto con mineralización diseminada de pirita (Sepúlveda, 2013). Además, en algunas zonas como los sectores mineros Progreso y Capotero, se destaca una intensa alteración de minerales como sílice, muscovita, arcillas y clorita, relacionadas a la mineralización compuesta de esfalerita, galena, calcopirita, pirita, covelina y oro (Figuras 2A-2E), dispuestos en vetas, brechas hidrotermales y venillas con gangas de cuarzo±calcita±baritina (Sepúlveda, 2013). Las vetaspresentan texturas brechoides, crustiformes y bandeadas típicas de eventos epitermales. Se registraron tres vetas epitermales principales (veta Progreso, Capotero y “J”) en los sectores mineros Progreso y Capotero, con tendencia estructural NW-SE (Sepúlveda, 2013).
Se reportan venillas centimétricas que podrían asociarse a un evento de mineralización tipo pórfido (Sepúlveda, 2013), las cuales están compuestas por cuarzo + pirita + calcopirita + galena + esfalerita con halo muscovita + clorita en los sectores mineros Progreso y Capotero (posible tipo E), además de venillas de cuarzo + pirita con halo de muscovita (muy escasas, posible tipo D), venillas de cuarzo rectas sin sulfuros (posible tipo B) y venillas de cuarzo granular sinuoso sin sulfuros (posibles tipo A) disgregadas en las partes centrales del proyecto, ver Figuras 2F y 2G. Se señala que faltan más estudios detallados para establecer la presencia de este tipo de mineralización (Sepúlveda, 2013).

Figura 2 A. Mineralización de la veta Progreso en túnel subterráneo, B. Mineralización de la veta Progreso en superficie, C. Textura brechada de la veta Progreso en túnel subterráneo, D. Piso de veta Progreso con presencia intensa de arcillas y óxidos de hierro (FeOx), E. Roca obliterada por alteración clorítica moderada (Chl) y mineralización diseminada de pirita (Py), F-G. Dos generaciones de venillas de cuarzo gris blanquecino sinuosas (posible tipo A) y planares (posible tipo B). Modificado de Sepúlveda (2013).
Metodología
En este estudio se utilizó información geoquímica histórica obtenida de campañas de exploración llevadas a cabo entre los años 2000 y 2007 por empresas mineras como Sociedad Kedahda S.A. y otras (Sepúlveda, 2013). Se seleccionaron 253 muestras de roca de afloramiento e interior mina (túneles de los sectores mineros Progreso y Capotero), las cuales fueron analizadas por ICP-MS con digestión multiácida, que permitió la determinación de 47 elementos, y ensayo al fuego para oro, en el laboratorio Acme Labs. Los datos se validaron mediante el uso del software ioGAS, el cual también se empleó para filtrar los datos censurados no analizados (por ejemplo, elementos con más del 80 % de valores debajo del límite de detección inferior). Con esta información se realizaron los análisis estadísticos univariables, bivariables y multivariables, e interpolación geoestadística utilizando el método de kriging ordinario, sumado a un perfil geoquímico para definir las anomalías mono- y multielementales.
El análisis estadístico univariable, bivariable y multivariable se desarrolló con los softwares Minitab y ioGAS. La estadística univariable proporcionó parámetros estadísticos como medidas de tendencia central y de forma, mientras que la estadística bivariable por correlación de Spearman (1904) determinó las correlaciones entre variables. La estadística multivariable fue desarrollada por Análisis de Componentes Principales (PCA, por sus siglas en inglés), método no supervisado que reduce la dimensionalidad de datos, revelando múltiples correlaciones entre variables.
En el análisis geoestadístico, se empleó el software Golden Surfer® para generar semivariogramas experimentales y teóricos, los cuales permitieron determinar los parámetros geoestadísticos necesarios para la interpolación mediante el método de kriging ordinario (OK) de algunos elementos de interés y de los PCA's determinando la ubicación espacial de las anomalías. Como resultado, se obtuvieron mapas de interpolación escalados en función de los rangos geoquímicos de background, threshold y anomalías.
Posteriormente, se realizó un análisis en conjunto de toda esta información, comparando las anomalías identificadas de los PCA's y otros elementos de interés. Este análisis se llevó a cabo utilizando un perfil geoquímico generado con el software Target for ArcGis.
Resultados
Análisis estadístico
Los principales resultados de la estadística descriptiva de los elementos de interés económico se presentan en la Tabla 1. Se observa una gran variabilidad en los valores de los elementos, como se refleja en el coeficiente de variación y los valores máximos, los cuales en algunos casos superan 100 veces la mediana. Un ejemplo notable es el del cobre (Cu), cuyos valores oscilan entre 6 y 53.400 ppm, con una variación abrupta (desviación estándar: 5471,98 y coeficiente de variación: 422,96), lo cual genera un desplazamiento de las medidas de tendencia central (la media aritmética es más de 8 veces mayor que la mediana).
Además, al analizar la distribución de los elementos mediante histogramas transformados a escala logarítmica, se evidencia la asimetría positiva debido a la presencia de valores atípicos o extremos y a la fuerte variabilidad. Los elementos plata (Ag) y plomo (Pb) presentan una distribución leptocúrtica, con una mayor concentración de valores cercanos a las medidas de tendencia central (Figura 3). Por otro lado, los elementos cobre (Cu), molibdeno (Mo) y zinc (Zn) tienen una distribución mesocúrtica, mientras que el oro (Au) muestra una distribución platicúrtica, con una mayor presencia de valores atípicos positivos o negativos (Figura 3).
El análisis por correlación de Spearman (1904) reveló algunas correlaciones de interés (Tabla 2), como las correlaciones entre Au-Pb-Zn-Ag-As-Mo-Cd-Sb-Hg-W-Tl, o también correlaciones secundarias como Cu-Ag y Te-Bi-Se.
Tabla 1 Estadística descriptiva de los principales elementos de interés.
| Variable estadística | Au (ppm) | Cu (ppm) | Mo (ppm) | As (ppm) | Ag (ppm) | Pb (ppm) | Zn (ppm) |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Cantidad | 253 | 253 | 253 | 253 | 253 | 253 | 253 |
| Valores únicos | 116 | 189 | 186 | 146 | 99 | 181 | 212 |
| Mínimo | 0,0025 | 6 | 0,1 | 0,1 | 0,005 | 0,8 | 1 |
| Máximo | 14,8 | 53400 | 64,5 | 503 | 57,3 | 116000 | 303000 |
| Suma | 145,46 | 327315,00 | 1001,60 | 2857,00 | 384,78 | 294952,60 | 1440910,00 |
| Media | 0,57 | 1293,74 | 3,96 | 11,29 | 1,52 | 1165,82 | 5695,30 |
| Mediana | 0,01 | 148,00 | 1,33 | 3,90 | 0,12 | 8,30 | 150,00 |
| Moda | 0,003 | 33,00 | - | - | 0.04 | - | - |
| Media geométrica | 0,03 | 179,56 | 1,59 | 4,72 | 0,18 | 23,09 | 262,98 |
| Desviación estándar | 1,87 | 5471,98 | 7,98 | 33,22 | 5,56 | 9159,89 | 30236,56 |
| Coeficiente de variación | 324,69 | 422,96 | 201,64 | 294,16 | 365,38 | 785,70 | 530,90 |
| Curtosis | 30,28 | 58,53 | 23,03 | 192,25 | 57,94 | 116,52 | 62,34 |
| Asimetría | 5,12 | 7,30 | 4,43 | 13,07 | 6,99 | 10,47 | 7,63 |
| Límite de valores de fondo | 0,01 | 120,00 | 1,25 | 2,70 | 0,15 | 10,00 | 170,00 |
| Límite de umbral | 0,25 | 500,00 | 5,50 | 8,50 | 0,80 | 180,00 | 2000,00 |
| Límite de anomalía débil-moderada | 1,00 | 1000,00 | 15,00 | 24,00 | 3,50 | 1400,00 | 13000,00 |
| Límite de anomalía moderada-fuerte | 5,00 | 5000,00 | 35,00 | 36,00 | 12,00 | 5000,00 | 150000,00 |
Se llevó a cabo un análisis multielemental mediante el método de Análisis de Componentes Principales (PCA) utilizando los resultados de los 48 elementos obtenidos del ensayo ICP-MS. Estos elementos fueron transformados al Log-Ratio Central (CLR) para estandarizar la variabilidad y mitigar la influencia de los valores atípicos. El análisis de PCA reveló 6 componentes principales que representan más del 1 % de la varianza de los datos. De estos, se seleccionaron los 3 primeros, ya que en conjunto representan el 65,22 % de la varianza total (Tabla 3).
Tabla 3 Porcentajes de varianza de datos de los primeros 6 PCA.
| PCA | Eigenvalues | Porcentaje | Acumulativo % |
|---|---|---|---|
| PCA1 | 17,86 | 37,21 | 37,21 |
| PCA2 | 9,629 | 20,06 | 57,27 |
| PCA3 | 3,818 | 7,955 | 65,22 |
| PCA4 | 2,718 | 5,662 | 70,88 |
| PCA5 | 1,992 | 4,149 | 75,03 |
| PCA6 | 1,241 | 2,586 | 77,62 |
Las asociaciones multielementales identificadas en los PCA's se basaron en los elementos que superaron un umbral ≥ 0,4 en el índice escalado. Este umbral arbitrario fue establecido para resaltar los elementos de interés y mejorar su representación (Tabla 4).
La primera asociación PCA1 explica el 37,61 % de la varianza y está compuesta por la asociación multielemental de Pb-Au-Ag-Cd-Zn-Hg-As-Sb-Mo-Tl-(Rb, Cu), que representa a elementos económicos, elementos guía y de transición.
La segunda asociación PCA2 explica el 20,06 % de la varianza y está compuesta por Cr-Ni-Cu-Co-S-(Te, Bi, Se, Fe). Esta asociación representa elementos económicos, elementos guía y de transición.
La tercera asociación PCA3 explica el 7,955 % de la varianza y está compuesta por Se-Te-Bi-S-(Mo) que representa elementos guía y, en ocasiones, puede estar presente un elemento económico.
Análisis geoestadístico e interpolación por kriging ordinario (OK)
El análisis geoestadístico y la interpolación mediante el método de kriging ordinario (OK) permitieron delimitar la ubicación espacial de las anomalías de los elementos de interés económico (Au, Cu, Mo, Zn, Pb) y guía (Mn, S, Bi, Te, As, etc.) en el área de estudio (Figura 4 al 8).
Por ejemplo, se identificaron diversas anomalías como: 1) al suroeste, en los sectores mineros Progreso y Capotero, se registraron valores de Au de hasta 101 ppm, Cu superiores a 500 ppm, Mo de más de 5,5 ppm y Zn por encima de 2000 ppm, asociados a vetas epitermales; 2) en la zona central, denominada Sector anómalo 1, se observaron altos valores de Cu entre 1000 y 5000 ppm y Mo con valores superiores a 35 ppm; y 3) al noreste, denominada Sector anómalo 2, se detectaron valores de Au superiores a 1 ppm, Cu por encima de 1000 ppm y Mo mayor a 15 ppm. Finalmente, el Mn presentó anomalías superiores a 1700 ppm en los extremos noroeste y suroeste del proyecto, conformando una envolvente de distribución semicircular.
En cuanto al análisis geoestadístico e interpolación mediante el método de kriging ordinario (OK) de los PCA's, se identificaron las siguientes anomalías (Figuras 9 al 11): 1)ElPCA1,representadoporlaasociación Pb-Au-Ag-Cd-Zn-Hg-As-Sb-Mo-Tl- (Rb, Cu), presentó anomalías localizadas al suroeste (sectores mineros Progreso y Capotero), zona central (Sector anómalo 1) y al noreste (Sector anómalo 2). 2) El PCA2, representado por la asociación Cr-Ni-Cu-Co-S-(Te, Bi, Se, Fe), presentó anomalías distribuidas principalmente en la zona central como parte del Sector anómalo 1. 3) El PCA3 que representa a la asociación Se-Te-Bi-S-(Mo) muestra una anomalía en la zona central (en el Sector anómalo 1, similar al PCA2) y al suroeste relacionado con los sectores mineros Progreso y Capotero extendiéndose hasta cerca de la vía de acceso en dirección a Tutunendo.
Discusión de resultados
A partir del análisis estadístico de los datos geoquímicos del proyecto, se elaboró un perfil geoquímico AA' (Figura 12) en dirección SE-NW, que muestra en corte una representación de la interpolación mediante kriging ordinario para el PCA1, PCA2, PCA3, S, Mn, Cu, As y Te. En este perfil, los picos representan valores altos y los valles, valores bajos. Se destaca lo siguiente:
1) Los sectores mineros de Progreso y Capotero se encuentran relacionados con la asociación Pb-Au-Ag-Cd-Zn-Hg-As-Sb-Mo-Tl-(Rb,Cu), además de algunas anomalías de Mn y Te.
2) El Sector anómalo 1, ubicado en el centro del proyecto, muestra una relación de Cr-Ni-Cu-Co-S-(Te, Bi, Se, Fe) y Se-Te-Bi-S-(Mo), rodeado por anomalías de Mn o As.
3) El Sector anómalo 2, situado al noreste, presenta una leve asociación Pb-Au-Ag-Cd-Zn-Hg-As-Sb-Mo- Tl-(Rb, Cu) y parte de la anomalía de Mn, similar a los sectores mineros Progreso y Capotero.

Figura 12 Perfil geoquímico AA' de las interpolaciones por kriging ordinario usando las variables PCA1, PCA2, PCA3, S, Mn, Cu, As y Te.
La Figura 13 presenta un gráfico resumen con la distribución de elementos trazas y la impronta hidrotermal en un evento Pórfido de Cu±Mo y Epitermal de Intermedia Sulfuración (IS), modificado de Halley et al. (2015) con información adicional de Buchanan (1981), Clarke (1989), Sillitoe y Perelló (2005) y Cooke et al. (2017). El término "impronta hidrotermal" hace referencia a la huella hidrotermal que deja un evento mineralizante, como un pórfido o epitermal. Para este trabajo se discute la clasificación propuesta en la figura con la distribución de los elementos traza obtenidos en los análisis.
Los sectores mineros de Progreso y Capotero son definidos como parte de un evento Epitermal de Intermedia Sulfuración, caracterizado por la presencia de mineralización vetiforme, compuesta de sulfuros como galena, esfalerita, pirita y calcopirita, junto a cuarzo y minerales de alteración hidrotermal como clorita, muscovita, epidota y sílice (Shaw et al., 2019), los cuales muestran la asociación Pb-Au-Ag-Cd-Zn-Hg-As-Sb-Mo-Tl-(Rb, Cu). Esta asociación concuerda con las características de depósitos epitermales, según los modelos propuestos por Buchanan (1981) y Clarke (1989). De manera similar, el Sector anómalo 2 presenta la misma asociación, y permite inferir que también podría estar vinculado a un evento epitermal.
Cabe destacar que dicha asociación incluye elementos como Hg, As, Sb y Tl, los cuales se consideran elementos guía fundamentales en la exploración de depósitos epitermales, debido a su tendencia a concentrarse en las zonas más someras del sistema mineralizante (Buchanan, 1981; Clarke, 1989), tal como se ilustra en la Figura 13.
Por su parte, el Sector anómalo 1 se caracteriza por las asociaciones Se-Te-Bi-S-(Mo) y Cr-Ni-Cu-Co-S-(Te, Bi, Se, Fe), las cuales tienen especial importancia, ya que la presencia conjunta de estos elementos ha sido asociada como clave en la exploración de depósitos tipo pórfido de Cu±Mo. Estas asociaciones multielementales podrían interpretarse como indicativos de una relación con rocas originadas a partir de magmas con afinidad a fluidos hidrotermales capaces de generar mineralización de sulfuros de cobre-hierro y molibdeno (Halley et al., 2015). A esto se suma el hecho que en este sector, los valores de Mn y As disminuyen hasta alcanzar los niveles más bajos de todo el proyecto, un patrón relevante, ya que en muchos depósitos tipo pórfido de Cu±Mo se ha documentado una disminución de Mn y As hacia las zonas centrales, mientras aumentan las anomalías de Cu, Mo, Se, Te o Bi (Halley et al., 2015), ver Figura 13.
En consecuencia, se plantea la hipótesis de que el Sector anómalo 2 podría ser una zona de interés en la exploración de un depósito tipo pórfido de Cu±Mo, dadas sus características geoquímicas. Esta posibilidad se ve reforzada por el contexto metalogenético, dado que el proyecto se localiza en la Franja Metalogenética del Paleoceno-Eoceno (Sillitoe et al., 1982), que alberga importantes depósitos tipo pórfido como Pantanos-Pegadorcito, Murindó, Cabrasco-Comitá o Acandí. Además, información histórica registra en campo presencia de intrusivos porfiríticos, minerales de alteración hidrotermal como biotita secundaria o clorita±muscovita y algunas posibles venillas típicas de depósitos tipo pórfido de Cu±Mo (Sepúlveda, 2013).

Figura 13 Gráfico resumen de distribución de elementos trazas y la impronta hidrotermal en un evento Pórfido de Cu±Mo y Epitermal de Intermedia Sulfuración (IS). Modificado de Halley et al. (2015) con información adicional de Buchanan (1981), Clarke (1989), Sillitoe y Perelló (2005) y Cooke et al. (2017).
Conclusiones
El análisis estadístico, geoestadístico e interpolación usando kriging ordinario aplicado a los datos geoquímicos del proyecto La Equis permitió caracterizar anomalías mono- y multielementales y definir sectores de interés para exploración.
Los sectores mineros Progreso y Capotero, ubicados al suroeste, presentaron anomalías de Au (hasta 101 ppm), Cu (superiores de 500 ppm), Mo (superior a 5 ppm) y Zn (superior a 2000 ppm); en conjunto con la asociación multielemental Pb-Au-Ag-Cd-Zn-Hg-As-Sb-Mo-Tl-(Rb,Cu) e información histórica dan evidencias de un evento Epitermal de Intermedia Sulfuración. De manera similar, el Sector anómalo 2, ubicado al noreste, presentó anomalías importantes deAu (mayor a 1 ppm), Cu (más de 1000 ppm) y Mo (por encima de 15 ppm), acompañadas por la misma asociación multielemental, lo que permite inferir su posible relación con un evento epitermal.
Por otro lado, el Sector anómalo 1, ubicado en la zona central, presentó anomalías de Cu (entre 1000 y 5000 ppm) y Mo (mayor a 35 ppm) junto a las asociaciones multielementales Cr-Ni-Cu-Co-S-(Te, Bi, Se, Fe) y Se-Te-Bi-S-(Mo), rodeadas por anomalías positivas de Mn y As, lo cual indica que es un sector prospectivo para exploración de un posible depósito tipo pórfido de Cu±Mo, reforzado por la correlación de elementos guía, información histórica y el contexto metalogenético del Paleoceno-Eoceno, conocido por albergar importantes depósitos porfiríticos en Colombia.

























