Introducción
La cuenca del Valle Superior del Magdalena (VSM), en Colombia, es una cuenca intramontana de gran interés geológico y económico, debido a su probado potencial como sistema petrolífero. Su compleja evolución tectónica, resultado de la interacción de las cordilleras Central y Oriental, ha generado una prolífica secuencia sedimentaria, donde destacan las rocas del Cretácico superior. Específicamente, las formaciones Hondita y Loma Gorda son cruciales, ya que han sido identificadas como las principales rocas generadoras de hidrocarburos en la región (Cooper et al., 1995; Guerrero, 2002; Sarmiento-Rojas et al., 2006); además, han sido objeto de diversas investigaciones en los campos de geología, estratigrafía y petrografía (Patarroyo, 2011; Vargas-Cuervo et al., 2014; Gaona-Ramírez y Sánchez, 2018).
Desde el punto de vista cronoestratigráfico, la Formación Hondita es del Albiano medio al Turoniano inferior-medio (Patarroyo, 1993, 2011; Villamil et al., 1999), mientras que la Formación Loma Gorda abarca desde el Turoniano superior hasta el Coniaciano (Vergara-Streinesberger, 1994; Patarroyo y Dueñas, 2006). Ambas unidades se depositaron en un ambiente de plataforma marina somera que propició la acumulación de materia orgánica con un alto potencial generador, evidenciado por altos contenidos de carbono orgánico total (TOC) que pueden superar el 5 % y un querógeno de tipo II (Schamel, 1991; ANH, 2010). Este potencial es tan significativo que la Formación Loma Gorda ha sido evaluada incluso como un posible yacimiento no convencional (Montaño, 2015).
La evidencia de un sistema petrolífero activo no solo reside en la geoquímica de la roca madre, sino también en las numerosas manifestaciones de hidrocarburos en superficie, como rezumaderos y rocas impregnadas que afloran en la cuenca (Sarmiento y Rangel, 2004; Vargas-Cuervo et al., 2014; Mosquera-Quintero et al., 2016). Estos fenómenos demuestran una migración exitosa desde la roca generadora. De hecho, la historia de migración de hidrocarburos en la subcuenca de Neiva ha demostrado ser compleja, con la identificación de múltiples pulsos de migración ocurridos en un amplio rango de temperaturas, desde los 63 °C hasta más de 220 °C (Jiménez-Díaz, 2024).
Durante su soterramiento profundo, las rocas generadoras de la subcuenca Neiva son modificadas por eventos diagenéticos tardíos. Fluidos calientes y químicamente activos circulan por la roca, lo cual causa la disolución de componentes inestables y el fracturamiento tectónico, lo que crea porosidad secundaria (Longman, 1980; Moore y Wade, 2013). Estos nuevos poros y fracturas son posteriormente sellados por la precipitación de cementos minerales, principalmente calcita y dolomita. Es durante el crecimiento de estos cristales de cemento tardío cuando porciones de los fluidos de la cuenca (salmueras, hidrocarburos) quedan atrapadas herméticamente y forman inclusiones fluidas (IFs). Por lo tanto, su análisis se convierte en un registro directo de las condiciones de temperatura y composición de los fluidos durante las etapas clave de la generación y migración del petróleo (Roedder, 1984; Goldstein y Reynolds, 1994).
Esta complejidad en la migración resalta la importancia de entender la historia térmica de la roca generadora. Para reconstruir estos procesos, la microtermometría de inclusiones fluidas es una herramienta fundamental que permite determinar la temperatura y salinidad del fluido en el momento de su captura (Castaño-Dávila et al., 2019) y procesos diagenéticos posteriores. Dicha técnica ya ha sido aplicada para reconstruir la evolución termal en diferentes sectores de la cuenca (Castaño-Dávila et al., 2019; Gómez-Ramírez et al., 2022; Quevedo-Villamil et al., 2023; Jiménez-Díaz, 2024).
Bajo este contexto, el presente estudio se enfoca en el análisis microtermométrico de las formaciones Hondita y Loma Gorda, en el sector de la Cueva del Tigre (Yaguará, Huila). El objetivo principal es determinar la temperatura de homogeneización y salinidad de las inclusiones fluidas, con el fin de comprender la historia termal de estas unidades y establecer si alcanzaron la ventana de generación de hidrocarburos, para contribuir al entendimiento del sistema petrolífero del Valle Superior del Magdalena (VSM).
Localización y entorno geológico
El área de estudio se sitúa en la subcuenca de Neiva, perteneciente a la Cuenca del Valle Superior del Magdalena (VSM). Específicamente, se ubica en el sector de la Cueva del Tigre, municipio de Yaguará (Huila). La geología de esta zona, que incluye las unidades de interés y sus relaciones de contacto, se detalla en la plancha 345 del Servicio Geológico Colombiano (SGC) (Morales et al., 2001), cuya cartografía se presenta en la Figura 1.

Figura 1 Mapa geológico del área de estudio en el municipio de Yaguará (Huila); se muestran las unidades geológicas, sus contactos y la zona de muestreo (recuadro punteado). Modificado de Morales et al. (2001) .
La descripción estratigráfica de la Formación Hondita en el área se basa en el trabajo de Morales et al. (2001) . En dicho estudio, la sección de la formación fue dividida en cuatro segmentos de base a techo. El primer segmento consiste en intercalaciones de lutita negra con capas de micrita en el tope. El segundo segmento presenta una interestratificación de lutita con capas delgadas de micrita, las cuales están en contacto con el tercer segmento, dominado por lutita con intercalaciones de limolita. Por último, el segmento cuatro se encuentra mayormente cubierto y no aflora en su totalidad; se infiere que está compuesto por niveles de lutita similares al segmento anterior, aunque se observan dos capas visibles de calcarenita.
La descripción litológica de la Formación Loma Gorda en el área de estudio también se basa en el trabajo de Morales et al. (2001) . En dicho estudio, la sección de la formación fue dividida en dos segmentos. El primer segmento, en la base, está conformado por caliza micrítica, bioesparítica e intramicrítica. El segundo segmento, hacia el tope, consiste en intercalaciones de lutita con capas delgadas de micrita.
Metodología
En el estudio de las inclusiones fluidas en la zona de investigación, se llevó a cabo inicialmente una exhaustiva labor de campo y la selección de muestras de mano. Se recolectaron 10 muestras de mano durante la fase de campo. A partir de estas, se prepararon 10 secciones gruesas doblemente pulidas (100-120 Lim) para el análisis petrográfico y microtermométrico.
El análisis microtermométrico se realizó en un microscopio especializado Zeiss Axio Scope A1, equipado con una platina de calentamiento-enfriamiento Linkam y controlador PE95/T95. Antes de describir el procedimiento, se definen las temperaturas de cambio de fase medidas, siguiendo la terminología estándar (Roedder, 1984; Bodnar, 1993; Goldstein y Reynolds, 1994):
Temperatura eutéctica (Te): es la temperatura de primera fusión observada durante el calentamiento de una inclusión congelada. Ofrece una indicación cualitativa del sistema de sales dominante en el fluido.
Temperatura de fusión final del hielo (Tm): es la temperatura a la que el último cristal de hielo se derrite por completo. Se utiliza para calcular la salinidad de la inclusión.
Temperatura de homogenización (Th): es la temperatura a la que la inclusión vuelve a una fase homogénea (en este caso, líquida). Representa la temperatura mínima de entrampamiento del fluido.
El procedimiento analítico, inicialmente, consistió en enfriar cada inclusión a aproximadamente -120 °C para asegurar su congelación total. Posteriormente, se realizó un calentamiento lento y controlado para observar y registrar sistemáticamente la Te y la Tm. Finalmente, las inclusiones fueron calentadas hasta alcanzar la Th.
Para el procesamiento de los datos, y al no disponer de un análisis composicional directo (p. ej., espectroscopía Raman), se procedió a calcular la salinidad utilizando el sistema de referencia HiO-NaCl. Este es un procedimiento estándar para obtener una salinidad aparente o equivalente (% en peso de NaCl eq.), la cual permite cuantificar y comparar el contenido total de sales disueltas de manera consistente, incluso si la composición real del fluido es más compleja. Para ello, se utilizó el programa AQSO3 (Bakker, 2003), que aplica las ecuaciones de estado para dicho sistema a partir de los valores de Tm obtenidos. El equipo fue calibrado utilizando estándares sintéticos, y presenta una precisión (margen de error) de ±0,2 °C para las mediciones de baja temperatura (Tm) y de ±1 °C para las de alta temperatura (Th).
Resultados obtenidos
Petrografía
Las muestras de rocas carbonatadas de las formaciones Hondita y Loma Gorda se recolectaron a partir de la sección estratigráfica descrita en el área de estudio por Mann y Stein (1997) y Gaona-Ramírez y Sánchez (2018) . A continuación, se presenta una breve caracterización petrográfica macroscópica con el fin de contextualizar las muestras seleccionadas para el análisis microtermométrico.
Para la Formación Hondita, la petrografía reveló que el 62 % de las muestras corresponden a wackstone grisáceos; el 25 %, a packstone rojizos, y el 13 %, a mudstone.
Se identificaron porosidades primarias (intrapartícula e interpartícula) y secundarias (móldica y de fractura). En la Formación Loma Gorda, las muestras se clasificaron como 50 % wackstone y 50 % mudstone, según Dunham (1962) ; se identificaron también porosidades primarias y secundarias (Figura 2).

Figura 2 Aspecto macroscópico de las litologías carbonatadas estudiadas de muestras representativas, clasificadas según Dunham (1962) . Formación Hondita: A. Wackstone con bioclastos (Bc) soportados por matriz micrítica (Mc). B. Mudstone con estructura de laminación paralela. C. Packstone caracterizado por su alta concentración de bioclastos (Bc). Formación Loma Gorda. D. Wackstone con bioclastos (Bc) flotantes en la matriz micrítica (Mc).
Clasificación de las inclusiones fluidas
Las inclusiones fluidas (IFs) analizadas se encontraron hospedadas en cristales de cemento de calcita tardía. Este cemento se observa petrográficamente rellenando porosidad secundaria (móldica) y fracturas que cortan los componentes originales de la roca. En general, las IFs son de tamaño pequeño, con un rango observado de aproximadamente 5 a 15 Lim en su eje más largo.
Las inclusiones fluidas se clasificaron inicialmente con base en su morfología, siguiendo los criterios estándar establecidos por Roedder (1984) y Goldstein y Reynolds (1994) . Predominan las morfologías irregulares (50 %), seguidas por las ovoides (30 %), tabulares (15 %) y regulares (5 %) (Figura 3) .

Figura 3 Morfologías presentes en las inclusiones fluidas de estudio. A. Irregulares. B. Ovoides y regulares. C. Tabulares. Reconocidas de acuerdo con la clasificación de Roedder (1984) y Goldstein y Reynolds (1994) .
A partir de la clasificación de las inclusiones en función de sus fases, de acuerdo con Nash y Theodore (1971) , se identificaron inclusiones bifásicas (líquido + vapor) tipo L, compuestas por una fase líquida acuosa dominante y una pequeña burbuja de vapor (Figura 4). La fase de vapor ocupa consistentemente un bajo porcentaje del volumen total de la inclusión, estimado visualmente en un rango de aproximadamente 5 % a 10 %, lo que es característico del entrampamiento de un fluido homogéneo líquido.
Finalmente, las inclusiones fluidas se reconocieron según su origen, de acuerdo con la clasificación de Roedder (1984) , en relación con el crecimiento de los cristales de cemento de calcita diagenética que las hospedan. Se identificaron inclusiones primarias y pseudosecundarias, dentro de los cristales de cemento precipitado en los poros y fracturas (Figura 5). La presencia de estas poblaciones de inclusiones confirma que los fluidos analizados están directamente asociados a los procesos diagenéticos tardíos que afectaron a la roca.

Figura 5 Inclusiones fluidas (P) primarias y (PS) pseudosecundarias presentes en la zona de estudio. De acuerdo con la clasificación de Roedder (1984) .
Microtermometría de las inclusiones fluidas
Siguiendo los principios descritos en los métodos, se realizaron 77 mediciones microtermométricas en inclusiones fluidas previamente descritas y clasificadas de las formaciones Hondita (42 mediciones) y Loma Gorda (35 mediciones). Se midieron sistemáticamente las temperaturas de homogenización (Th), eutéctica (Te) y de fusión final del hielo (Tm). Los resultados obtenidos para cada formación se resumen en las Tablas 1 y 2.
Tabla 1 Datos microtermométricos principales de las IFs de la Formación Hondita.
| Fase | Th°C | Te°C | Tm°C | |
|---|---|---|---|---|
| Hondita | Mín. | 105,50 | −59,00 | −22,60 |
| Prom. | 130,19 | −54,40 | −21,29 | |
| Máx. | 146,30 | −50,30 | −18,80 | |
| Moda | 131,90 | −52,40 | −22,00 | |
Tabla 2 Datos microtermométricos principales de las IFs de la Formación Loma Gorda.
| Fase | Th°C | Te°C | Tm°C | |
|---|---|---|---|---|
| Loma Gorda | Mín. | 130,50 | -55,50 | -20,50 |
| Prom. | 143,52 | -50,69 | -18,49 | |
| Máx. | 150,10 | -44,60 | -17,00 | |
| Moda | 147,00 | #N/D | -17,00 |
Para la Formación Hondita, los rangos de temperatura de homogenización (Th) se encontraron entre 105,5 °C y 146,3 °C, con un promedio de 130,2 °C.
Las temperaturas de fusión final del hielo (Tm) para esta misma unidad variaron de -18,8 °C a -22,6 °C, promediando -21,3 °C. La temperatura eutéctica (Te) presentó un rango entre -59,0 °C y -50,3 °C, con un promedio de -54,4 °C.
En cuanto a la Formación Loma Gorda, las mediciones de Th estuvieron entre 130,5 °C y 150,1 °C, con un valor promedio de 143,5 °C. El rango de Tm fue de -17,0 °C a -20,5 °C (promedio de -18,5 °C). Adicionalmente, las temperaturas eutécticas (Te) para esta formación se midieron entre -55,5 °C y -44,6 °C, con un promedio de -50,7 °C.
El histograma de temperaturas de homogenización (Th) para la Formación Hondita (Figura 6ª) muestra una distribución unimodal y asimétrica en un rango de 105,5 °C a 146,3 °C. La moda principal de la población de datos se concentra en el intervalo de 130 °C a 140 °C, con una desviación estándar de 11,8 °C. Los valores con menor frecuencia, especialmente aquellos por debajo de 120 °C, se consideran parte de la dispersión natural de la población de fluidos atrapada.
Para la Formación Loma Gorda (Figura 6B), el histograma de Th también presenta una distribución unimodal y asimétrica, con valores en un rango más restringido de 130,5 °C a 150,1 °C. La moda principal se ubica claramente en el intervalo de 140 °C a 150 °C, y la población de datos tiene una desviación estándar de 6,3 °C. La distribución muestra una cola de datos menos frecuentes hacia las temperaturas más bajas, considerados parte de la dispersión estadística natural.

Figura 6 Histogramas de frecuencia de las temperaturas de homogenización (Th). A. Para la Formación Hondita, se observa una población principal de inclusiones fluidas con Th entre 128 °C y 135 °C. B. Para la Formación Loma Gorda, la población dominante de Th se agrupa en un rango más alto, entre 143 °C y 150 °C, lo cual sugiere condiciones de entrampamiento a mayor temperatura.
El histograma de temperaturas de fusión del hielo (Tm) para la Formación Hondita (Figura 7A) muestra una distribución unimodal y asimétrica en un rango de -18,8 °C a -22,6 °C. La población de datos presenta una desviación estándar de 1,4 °C; la moda principal está claramente concentrada alrededor de los -22 °C. Los valores menos frecuentes, como los cercanos a -18 °C, se interpretan como parte de la dispersión natural de la población de fluidos atrapada.
Es fundamental comparar esta dispersión geológica con el error instrumental. El margen de error del equipo (±0,2 °C) es significativamente menor que la desviación estándar observada (1,4 °C), lo cual demuestra que la variabilidad en los datos de Tm es una característica geoquímica real de los fluidos atrapados y no un artefacto de la medición.
Dado que la distribución es unimodal (presenta un solo pico, como se observa en la Figura 7A), los valores menos frecuentes, como aquellos en la cola de la distribución (cercanos a -18 °C), no se consideran atípicos ni errores, según los criterios estándar (p. ej., Goldstein y Reynolds, 1994).
Para la Formación Loma Gorda (Figura 7B), el histograma de Tm también presenta una distribución asimétrica, con valores en un rango de -17,0 °C a -20,5 °C. La moda principal se ubica alrededor de los -17 °C, y la población de datos tiene una desviación estándar de 1,2 °C. Los valores con menor frecuencia se consideran parte de la dispersión estadística natural de los datos.

Figura 7 Histogramas de frecuencia de las temperaturas de fusión final del hielo (Tm). A. Para la Formación Hondita, la población principal de datos se concentra en un rango de Tm bajo (entre −21 °C y −22,6 °C). B. Para la Formación Loma Gorda, la moda de Tm se desplaza hacia valores más altos (entre −17 °C y −19 °C).
Salinidad y temperatura de fusión del hielo (Tm)
Los resultados del cálculo de la salinidad se resumen en las Tablas 3 y 4. Los datos se obtuvieron con el programa AQSO3 (Bakker, 2003), asumiendo un sistema binario Hiü-NaCl para los fluidos atrapados.
Tabla 3 Resultados cálculos de salinidad de la Formación Hondita.
| Fase | Salinidad NaCl eq. wt% | |
|---|---|---|
| Hondita | Mín. | 21,65 |
| Prom. | 23,41 | |
| Máx. | 24,30 | |
| Moda | 23,90 | |
Tabla 4 Resultados cálculos de salinidad de la Formación Loma Gorda.
| Fase | Salinidad NaCl eq. wt% | |
|---|---|---|
| Loma Gorda | Mín. | 20,27 |
| Prom. | 21,40 | |
| Máx. | 22,88 | |
| Moda | 20,27 | |
Se debe señalar que las temperaturas eutécticas (Te) registradas son significativamente más bajas que la del sistema puro Hiü-NaCl (-21,2 °C). Estos valores sugieren la probable presencia de otras sales disueltas en el fluido, como cloruro de calcio (CaCL), lo cual indica un sistema de salmueras más complejo.
No obstante, dado que no se contó con un análisis composicional directo (p. ej., espectroscopia Raman) para identificar de forma inequívoca todas las especies iónicas, se procedió a calcular la salinidad asumiendo un sistema binario Hiü-NaCl. Este es un procedimiento estándar y ampliamente aceptado en la literatura para obtener una salinidad aparente o equivalente (% en peso de NaCl eq.), la cual permite cuantificar y comparar el contenido total de sales disueltas de manera consistente.
Para la Formación Hondita, las temperaturas de fusión del hielo (Tm) se registraron en un rango de -22,6 °C a -18,8 °C, con un valor promedio de -21,3 °C (± 1,4 °C). Estos valores de Tm corresponden a un rango de salinidad de 21,5 % a 24,1 %, con un promedio de 23,1 % en peso de NaCl equivalente (± 1,1 %).
En el caso de la Formación Loma Gorda, el rango de Tm fue de -20,5 °C a -17,0 °C, con un promedio de -18,5 °C (± 1,2 °C). La salinidad calculada para esta formación varía entre 20,3 % y 22,7 %, con un valor promedio de 21,3 % en peso de NaCl (± 1,0 %).
La relación entre la temperatura de homogenización (Th) y la salinidad calculada para cada inclusión fluida se presenta en la Figura 8. En el gráfico se observan dos agrupaciones de datos distintas. Los datos de la Formación Hondita se distribuyen en un rango de Th de 105,5 °C a 146,3 °C y salinidades de 21,5 % a 24,1 % en peso de NaCl eq. Por su parte, los datos de la Formación Loma Gorda se agrupan en un rango de Th superior, de 130,5 °C a 150,1 °C, y un rango de salinidad ligeramente inferior, de 20,3 % a 22,7 %.
Discusión de resultados
Los resultados microtermétricos de este estudio revelan una historia diagenética compleja para las rocas carbonatadas de las formaciones Hondita y Loma Gorda, en el sector de la Cueva del Tigre. Los datos de temperatura de homogenización (Th) y salinidad no reflejan las condiciones del ambiente deposicional original, sino las de fluidos que circularon a través de las rocas durante su enterramiento profundo.
La presencia de una fauna marina diversa, evidenciada por los bioclastos observados, corresponde a un ambiente de depositación de salinidad marina normal (~3,5 %), tal como lo describe la literatura para este tipo de facies carbonatadas (Flügel, 2010). Sin embargo, las altas salinidades medidas en las inclusiones fluidas (20,3 % a 24,1 % eq. wt. NaCl) indican que las inclusiones no atraparon el agua de mar original, sino fluidos diagenéticos tardíos (salmueras de cuenca) que migraron a través de la roca mucho después de su litificación.
Estos resultados son consistentes con estudios recientes en la misma cuenca. Jiménez-Díaz (2024) , analizando fluidos migrados en rocas reservorio, reportó poblaciones de salmueras de hasta 23,4 % eq. wt. NaCl. Dicho autor atribuye estas altas concentraciones de sal a la interacción de las aguas de formación con rocas evaporíticas jurásicas (Formación Saldaría) durante su evolución diagenética. Por lo tanto, con base en los estudios de Jiménez-Díaz (2024), se infiere que los fluidos representan aguas de formación que se enriquecieron en sales disueltas durante la diagénesis profunda, un proceso común en cuencas sedimentarias.
La temperatura eutéctica promedio de -50,7 °C en la Formación Loma Gorda refuerza esta idea, sugiriendo la presencia de iones como Ca2+, característicos de salmueras evolucionadas.
Las temperaturas de homogenización indican las temperaturas mínimas de entrampamiento de estos fluidos. La Formación Loma Gorda presenta temperaturas sistemáticamente más altas (promedio de 143,5 °C) que la Formación Hondita (promedio de 130,2 °C). Esto podría implicar que los fluidos atrapados en Loma Gorda fueron entrampados a mayor profundidad de soterramiento o durante un pulso térmico de mayor intensidad. La mayor variabilidad en los datos de Th de la Formación Hondita (rango de 40,8 °C) podría sugerir un historial de entrampamiento más prolongado o complejo en comparación con la Formación Loma Gorda (rango de 19,6 °C).
Los datos revelan una inversión térmica significativa. Este patrón descarta un modelo de calentamiento simple por soterramiento, en su lugar, son una evidencia clara de un transporte de calor advectivo, donde pulsos de fluidos calientes migraron a través de la roca. Esta hipótesis es geológicamente coherente con el complejo historial tectónico de la cuenca, marcado por pliegues y cabalgamientos. Esta interpretación se alinea con modelos bien establecidos en cuencas tectónicamente activas (Oliver, 1986), donde los sistemas de fallas de cabalgamiento actúan como conductos para la migración vertical de salmueras calientes desde zonas profundas. Mecanismos como el de "válvula de falla" (Sibson, 1992) explican cómo estos pulsos de fluido pueden ser liberados bruscamente, causando anomalías térmicas e inversiones como la observada en este estudio.
Estas temperaturas de entrampamiento tienen una implicación directa en el estado de madurez térmica de las rocas. Al comparar los rangos de Th con el diagrama de generación de hidrocarburos propuesto por Tissot et al. (1974) (Figura 9), se puede inferir el estado del sistema petrolífero. Los fluidos en la Formación Hondita (105,5 °C a 146,3 °C) fueron atrapados a lo largo de una amplia ventana de maduración, desde la generación de petróleo pesado hasta liviano. Por su parte, la Formación Loma Gorda (130,5 °C a 150,1 °C) registra un evento más acotado en la ventana de petróleo mediano a liviano e incluso gas húmedo y condensado. El entrampamiento de estas inclusiones ocurrió durante diversos procesos diagenéticos, como la cementación por calcita en fracturas y la creación de porosidad secundaria; esto evidencia la circulación de fluidos calientes durante la etapa de generación de hidrocarburos.

Figura 9 Condiciones de generación de petróleo y gas en función de la profundidad, relacionadas con las etapas de diagénesis, la reflectancia de la vitrinita (Ro) y la temperatura (T) de las formaciones Hondita (recuadro línea azul discontinua) y Loma Gorda (recuadro línea roja continua). Modificada de Tissot et al. (1974) .
Con base en lo anterior, es posible afirmar que la formación con mayor potencial de generación de hidrocarburos, debido a su rango de temperaturas de homogenización, el cual amplía su ventana de generación, es la Formación Hondita.
Las temperaturas de homogenización sitúan el entrampamiento de los fluidos dentro de la ventana de generación de petróleo. La Formación Hondita registra un rango más amplio (petróleo pesado a liviano), mientras que la Formación Loma Gorda se enmarca en la ventana de petróleo mediano a liviano e incluso gas húmedo y condensado, por lo que refleja diferentes momentos de la historia de maduración térmica de la cuenca.
Conclusiones
Las inclusiones fluidas analizadas en las rocas carbonatadas de las formaciones Hondita y Loma Gorda no representan el agua de mar original, sino salmueras de cuenca (aguas de formación) con altas salinidades (entre 20,3 % y 24,1 % eq. wt. NaCl), atrapadas durante la diagénesis profunda.
Las temperaturas mínimas de entrampamiento de estos fluidos, dadas por la temperatura de homogenización, oscilan entre 105,5 °C y 150,1 °C, lo cual indica que la circulación de estas salmueras ocurrió en condiciones de soterramiento profundo, marcado por una inversión térmica en donde la Formación Loma Gorda (unidad suprayacente) registra temperaturas (promedio 143,5 °C) sistemáticamente más altas que la Formación Hondita (infrayaciente, promedio 130,2 °C). Esto descarta un modelo de calentamiento por gradiente geotérmico simple, y se interpreta como el resultado de un transporte de calor advectivo, ligado a la migración de pulsos de salmueras calientes a través del sistema de pliegues y cabalgamientos de la cuenca.
Las temperaturas de homogenización sitúan el entrampamiento de los fluidos dentro de la ventana de generación de petróleo. La Formación Hondita registra un rango más amplio (petróleo pesado a liviano), mientras que la Formación Loma Gorda se enmarca en la ventana de petróleo mediano a liviano e incluso gas húmedo y condensado, por lo que refleja diferentes momentos de la historia de maduración térmica de la cuenca.
















