INTRODUCCIÓN
La contribución de las empresas familiares a la creación de empleo, al producto nacional y a la generación de la renta es relevante, ya que estas representan la principal forma de empresas a nivel mundial. Las pequeñas y medianas empresas (pymes) familiares están relacionadas con la desigualdad de ingresos y la pobreza en todo el mundo (Choi & Kessler, 2023). Es crucial fomentar el espíritu empresarial entre las mujeres y los jóvenes para promover la inclusión social y la movilidad ascendente en el mercado de trabajo mexicano, donde las mujeres empleadas tienen una participación por debajo del promedio de los países miembros de la OCDE (Saucedo et al., 2020; Deng et al., 2021; Kumar & Dubey, 2022; OCDE, 2018).
En México y Chile, la tasa de trabajo por cuenta propia de las mujeres fue ligeramente superior en 2016 a la de los hombres, en un poco más de dos puntos porcentuales (Global Entrepreneurship Monitor [GEM] 2023; OCDE, 2017, 112).
Kumar y Dubey (2022) han investigado el papel de las mujeres emprendedoras y el emprendimiento social en la empresa familiar. Deng et al. (2021), por su parte, identificaron los principales temas estudiados en publicaciones científicas sobre emprendimiento femenino entre 1975 y 2018: identidad, negocios, supervivencia, apoyo familiar, desarrollo económico, intención emprendedora y teoría institucional. Estos autores (2021) hallaron que los países latinoamericanos tienen una presencia más limitada en la literatura académica en comparación con países como Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, España, Australia, Alemania, Suecia, India, Países Bajos y China.
Por otra parte, el espíritu emprendedor femenino se origina en la voluntad de transformar el entorno y superar la pobreza, e impulsa a las mujeres y sus familias a emprender actividades productivas de manera independiente. Esto es producto de los ecosistemas de producción que fomentan la creación de empresas. El impacto de estos emprendimientos familiares femeninos en la literatura se debe a la especificidad, la multiplicidad y la evolución de la institución familiar, así como a la naturaleza versátil de dichos emprendimientos. Estos agentes económicos pueden tener un capital humano insuficiente para conseguir un trabajo formal o decidir ser su propio jefe para ganar más dinero y tener más flexibilidad (Chen, 2012). Según la teoría de la motivación emprendedora, el emprendimiento femenino está impulsado por factores financieros, ambientales, psicológicos y sociológicos (Deng et al., 2021).
Cuando las mujeres se aventuran en el mundo empresarial, se enfrentan a la expectativa de equilibrar las responsabilidades del hogar y la familia con su trabajo. No obstante, no se debe olvidar el papel tradicional que se espera que desempeñen en el cuidado familiar; además, hay que tener en cuenta que la familia no siempre brinda un respaldo seguro en términos administrativos y financieros (Gopinath & Chitra, 2020).
En otro orden de ideas, algunas personas emprenden al no encontrar oportunidades de empleo. Al respecto, Danquah et al. (2021) y Camarena y Saavedra (2018) destacan las importantes barreras y techos de cristal que enfrentan las mujeres para acceder a empleos decentes. Estas barreras incluyen la discriminación de género, la falta de programas de desarrollo de habilidades, el acceso limitado a los servicios de cuidado infantil y la ausencia de políticas que promuevan la igualdad salarial. Los hogares encabezados por mujeres tienden a experimentar una menor incidencia en la pobreza debido a la gestión eficiente de los recursos y la capacidad de priorizar el bienestar familiar.
Según la OCDE (2017), el emprendimiento femenino busca crear empleos, impulsar el crecimiento económico y combatir la pobreza en el sector formal e informal. Esta iniciativa empresarial promueve la inclusión social, reduce las desigualdades y fortalece la economía. Según la escuela voluntarista, la mujer mexicana ve el emprendimiento como una elección personal basada en su deseo de cumplir o ajustarse al mercado laboral (Chen, 2012; Maloney, 2004). Las mujeres encuentran en el emprendimiento una oportunidad fructífera para cumplir sus aspiraciones y lograr sus sueños, especialmente en países en desarrollo. Esta investigación destaca este aspecto, que contribuye a la intención empresarial considerada tradicionalmente de dominio masculino. Xu et al. (2020) y Wijewardena et al. (2021) indican que el emprendimiento ayuda a las mujeres a mantener el bienestar de sus familias, toda vez que ellas enfrentan importantes riesgos sociales, financieros y contextuales al estar limitadas a trabajos precarios que las condena a llevar una vida de subsistencia (Xu et al., 2020; Wijewardena et al., 2021).
Considerando lo anterior, el objetivo de este artículo es determinar el grado de bienestar de las mujeres y sus familias al trabajar de forma independiente.
Para ello, el documento se organizó en los siguientes apartados: revisión de la literatura, método, análisis e interpretación de los resultados, discusión y conclusiones.
REVISIÓN DE LA LITERATURA
Empresa y familia
Los entornos de la familia y la empresa tienen principios divergentes que pueden causar conflictos entre ellos (Arteche & Rementería, 2012). Según Węcławski y Żukowska (2019), no hay una definición única, universal y ampliamente aceptada de empresa familiar. Ambas -la familia y la empresa- luchan por el control financiero y la responsabilidad, en busca de transferirlos a la próxima generación (Ward & Aronoff, 1990). Donnelley (1964) afirma que las EF incluyen al menos dos generaciones y reflejan en sus estrategias, los objetivos e intereses familiares. La mayoría de start-ups dejan de operar a los pocos años de haber iniciado sus actividades (Westhead & Howorth, 2007). En entornos inciertos caracterizados por altos costos de transacción, los emprendimientos familiares son la primera fase en la evolución de una EF, donde la propiedad es enteramente de la familia (Wong & Chirinos, 2016; Colli, 2013). El modelo tridimensional de Gersick et al. (1997) surge de la relación entre propiedad, familia y empresa. La empresa familiar evoluciona de una propiedad de padres a una sociedad de hermanos y, con el tiempo, a un consorcio de primos. Según este modelo, el fundador o emprendedor controla el cien por ciento del gobierno al principio. La sucesión de la empresa en una familia emprendedora no siempre implica heredarla, ya que se basa en la interrelación de generaciones. La empresa es madura desde la fase de arranque, con el propietario o gerente como centro de todo y una administración formal.
La literatura sobre empresas familiares en el contexto del emprendimiento explora el aprendizaje, los antecedentes y las influencias del componente familiar. El análisis proporciona una comprensión más profunda del espíritu empresarial y de las empresas familiares desde la perspectiva del lugar (Kumar & Dubey, 2022). El proceso de emprendimiento está definido por las características y actitudes de los emprendedores motivados a participar en el mercado debido a su composición genética y desarrollo social dentro de su comunidad anfitriona (Morrison, 2006). En la investigación sobre empresa familiar se destacan temas como "riqueza socioemocional", "planificación de sucesión", "orientación empresarial" e "innovación". Además, se muestra interés por comprender los impulsores del comportamiento y funcionamiento de la empresa familiar, así como por aspectos como "género", "capacidad de absorción", "heterogeneidad de la empresa familiar", "responsabilidad social empresarial" y "control familiar" (Rovelli et al., 2021). Se explora el debate sobre el emprendimiento en relación con la empresa familiar, la cultura y los tipos de emprendedores, y cómo se combinan en un proceso emprendedor y su entorno.
Las mujeres emprendedoras crean oportunidades de trabajo al operar un negocio de forma independiente o en cooperación, y logran libertad económica y el mantenimiento de su vida familiar (Mashapure et al., 2023; Shadrack & Warsanga, 2020; Tabares et al., 2022). Identificar los factores claves del proceso emprendedor familiar femenino que impulsa a las mujeres a continuar en el negocio es necesario para que puedan aumentar sus derechos económicos, posición en la sociedad y bienestar. A pesar de que muchas mujeres emprenden negocios privados en la sociedad contemporánea, su impacto en la economía aún no es plenamente valorado debido a que mayormente operan en el sector informal.
La crianza de los hijos define los roles de género para hombres y mujeres desde el punto de vista biológico y cultural en la familia, lo que define al emprendedor, especialmente a la mujer (Randerson et al., 2016). Para Montgomery (2008), la evolución de roles de género en la estructura familiar afecta la teoría de balance de trabajo y familia, considerando la igualdad de género, el poder económico y los modos de producción. El equilibrio entre trabajo y familia genera conflicto y estrés al intentar mantener y equilibrar el tiempo entre ambas áreas, según lo afirman Aryee et al. (2005). En la familia, el equilibrio entre trabajo y familia se relaciona positivamente con la satisfacción laboral y el compromiso organizacional afectivo.
El emprendimiento femenino y el bienestar
Según Muhammad et al. (2021), las mujeres logran hacer contribuciones económicas a través del emprendimiento, lo cual se traduce en la mejora de su condición y el bienestar de sus familias. El espíritu empresarial femenino convierte los recursos disponibles en bienes y servicios, y crea oportunidades de empleo y riqueza, lo que lleva al empoderamiento social. El emprendimiento brinda inspiración a otras mujeres de su círculo, no solo por participar en actividades comerciales (Saavedra & Camarena, 2015). A medida que aumenta la independencia financiera de las mujeres, se reduce la desigualdad de género, la marginación y la subordinación en el trabajo (Bastian et al., 2019). La EF que nace desde el hogar -emprender- ofrece a las mujeres la oportunidad de ahorrar para crear riqueza y oportunidades de inversión, lo que contribuye a su bienestar económico.
Muchos estudiosos han utilizado el concepto de paquete de ingresos para describir cómo las familias combinan las transferencias de ingresos del gobierno con los ingresos del mercado, lo cual es denominado como teoría del Estado de bienestar (Mavtre et al., 2002; Rein & Stapf-Finé, 2001). El término Estado de bienestar se utiliza para las actividades distributivas del Estado en tres áreas amplias: transferencias de ingresos, salud y atención sanitaria, y educación (Costa de Arguibel et al., 2023; Garfinkel & Zilanawala, 2015). Mohanty et al. (2014) analizaron el comportamiento del gasto en el hogar en India y destacaron que el gasto marginal en salud, educación y bienes duraderos es mayor, y que las remesas tienen un impacto positivo en la situación económica del hogar. La combinación de las finanzas familiares e iniciales en una empresa familiar tiene un efecto positivo significativo sobre el estrés empresarial (Choi & Kessler, 2023). Según Arrondo-García et al. (2016), las empresas familiares de primera generación crecen económicamente más y se endeudan más que las empresas familiares multigeneracionales. Esto se debe a la separación de las finanzas personales y comerciales, lo que aumenta el potencial de crecimiento de la empresa familiar. El emprendimiento en China aumenta el bienestar subjetivo, lo que sugiere que va más allá de los beneficios económicos. Hudson et al. (2020) manifiestan que las mujeres experimentan un mayor beneficio positivo y significativo en su bienestar subjetivo cuando están con sus hijos, independientemente de las actividades que realicen. La felicidad no depende de la riqueza económica, sino de relaciones cercanas con la familia y de dedicar menos tiempo a generar riqueza.
Eslava y Sáenz (2022) han observado las decisiones de gasto e inversión de las familias y su relación con el bienestar. El tamaño y composición del hogar condicionan en menor medida las percepciones de bienestar de los individuos, en comparación con el ingreso del hogar (Berges & Echeverría, 2021). Love et al. (2024) hicieron un estudio sobre el bienestar de las mujeres empresarias utilizando datos de la Encuesta Mundial de Valores para 80 países. Nichter y Goldmark (2009) descubrieron que las empresarias y jefas de hogar en los países desarrollados tienden a gastar más en educación, salud y nutrición, lo que potencialmente puede afectar el desempeño financiero. En países de bajos y medianos ingresos, el bienestar de las mujeres emprendedoras es menor que el de los hombres. En contraste, en países de altos ingresos, el bienestar de las mujeres emprendedoras es mayor en proporción al bienestar económico del país.
Son escasos los trabajos relacionados con la empresa y los medios de vida para aliviar la pobreza y mejorar el bienestar (Chibbonta & Chishimba, 2023; Lude & Prügl, 2019; Pomfret, 2021). Por eso, este estudio se centra en mujeres emprendedoras mexicanas de primera generación y su bienestar económico en relación con determinantes individuales como educación, experiencia, hijos y compromiso en la actividad económica, y su impacto en el ingreso (Kumar & Dubey, 2022; Lude & Prügl, 2019; Weclawski & Zukowska, 2019).
Con base en lo anterior, se formula la hipótesis de investigación:
H1: El bienestar económico familiar, evaluado a través de una composición del gasto en consumo que incluye alimentación, salud, vivienda, vestimenta y calzado, educación y gastos personales, mejora significativamente la brecha de ingreso de las mujeres mexicanas jefas de hogar emprendedoras o trabajadoras independientes, en comparación con sus contrapartes masculinas.
MÉTODO
Los datos fueron obtenidos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), efectuada por el INEGI (2023), y se utilizó un modelo de Heckman de dos etapas y regresiones cuantílicas en un corte transversal (Heckman, 1979; Heckman et al. 2000; Heckman et al. 2001; Heckman & Vytlacil, 2001). La ENIGH proporciona estadísticas sobre ingresos, gastos, procedencia, distribución y ocupación de los hogares. Se empleó la variable "Negocio" para analizar ingresos por trabajo independiente.
Se desagruparon los jefes de hogar que realizan actividades económicas regularmente durante el año, y se determinó el logaritmo del ingreso de trabajo real por hora mensual. Además, 178 se creó una variable dicotómica basada en el género del jefe de familia. De los 11,362 registros de jefes de hogar, 3,156 eran mujeres
El trabajo analiza la probabilidad de que una mujer jefa de familia obtenga el 100 % de sus ingresos de forma independiente o empresarial, liderando su hogar y trabajando por cuenta propia. La variable observada asume un valor de 1 o 0.
Mujer = 1 Si Y= jefe de hogar miembro de familia, es del género femenino
Mujer = 0 Si Y= jefe de hogar, miembro de familia, no es del género femenino, hombre
El modelo de selección de Heckman, también conocido como Heckit, se utiliza para estimar los factores que influyen en el bienestar familiar, considerando el liderazgo de las mujeres empresarias y el ingreso por trabajo (Adamu et al., 2023). Este modelo es ampliamente empleado por investigadores a nivel mundial y consta de dos ecuaciones: el modelo Probit y el modelo de mínimos cuadrados ordinarios (MCO).
La ecuación de selección o probit [1] es una fórmula que incluye la variable latente binaria Mujer i *, un vector de variables exógenas z¡, un vector de parámetros desconocidos y y un término de error ui.
Las variables exógenas que influyen en el empoderamiento femenino familiar son el capital humano (nivel educativo y experiencia), la presencia de niños menores de 12 años, la voluntad de trabajo (regular o eventual), las horas de trabajo diarias y el número de perceptores de ingresos en el hogar.
Al incluir el resultado de la ecuación de selección en el vector de Xi, como proxy, IMR o Mujer(Z i Y), este término corrige el problema del sesgo de selección derivado de la fuente de datos. Por lo tanto, se tiene que
entonces,
Las variables exógenas de la ecuación de regresión sobre el rendimiento del ingreso por trabajo por hora mensual (InYi) son importantes. Las ratios de gastos de las mujeres empresarias contenidas en la ecuación de regresión pueden caracterizar el bienestar de la familia (Muhammad, et al., 2021). Berges y Echeverría (2021), Hu (2023), Mohanty et al. (2014), Suh et al. (2023) mencionan categorías de gastos como alimentación, calzado y vestido, limpieza, vivienda, salud, educación, esparcimiento, gastos personales, transporte, y otros1. El método de Heckman es una herramienta excelente si se cumplen dos condiciones: la presencia de una restricción de exclusión válida y la ecuación de ingreso sigue una distribución normal bivariada (Wolfolds & Siegel, 2019). Se optó por regresiones cuantílicas para analizar y comprobar la hipótesis. Esta técnica permite dividir al subgrupo de Mujer en 4 partes y obtener distintas rectas de regresión (θ= 0.25,0.50,0.75). La variable endógena es lnY θ , la matriz de variables exógenas es x e , el parámetro para estimar es ß θ , lMR θ tiene el parámetro λ θ , y la perturbación aleatoria es ε θ . (Ecuación 4): es una forma análoga al modelo MCO (Otero & Reyes, 2012).
RESULTADOS
Resultados estadísticos descriptivos de la muestra y desagregados
Los datos se agrupan en tres categorías: la muestra total, mujeres y hombres, determinados por la variable dicotómica (Mujer), para los primeros resultados descriptivos. Se ordenan los datos utilizando medidas estadísticas como la media, mediana, desviación estándar, valor mínimo y máximo de las variables consideradas.
El promedio del gasto en alimentación respecto al gasto total familiar es del 46.1 % en la muestra. Para las mujeres empoderadas, la proporción es ligeramente inferior al 46.2 % registrado cuando la variable Mujer es cero (hombres), se sitúa en un 45.8 %. Las mujeres registran un gasto de transporte 1.3 puntos porcentuales inferior al promedio de la muestra. Esto podría indicar una mejor gestión de los recursos económicos del hogar por parte de las mujeres. Las mujeres destinan un mayor gasto al mantenimiento de la vivienda, lo que implica que son más cuidadosas en mantener la infraestructura en condiciones óptimas. El bienestar familiar depende de la optimización del resto del gasto, ya que estos tres rubros explican un poco más del 70 % del gasto monetario familiar en México. Ambos géneros destinan porcentajes similares, cercanos al 4 %, a educación y salud. Se observan diferencias en el orden de importancia y valor entre los géneros en los gastos personales, como el cuidado personal y los accesorios.
El subgrupo de mujeres obtuvo un valor inferior en comparación con hogares encabezados por hombres en la variable que registra la presencia de niños menores de 12 años en el hogar. El mercado laboral impone a las mujeres una penalización por maternidad, ya que tener hijos limita su desarrollo como emprendedoras. Ambos géneros se encuentran en un nivel de educación media básica, aunque los hombres muestran un mayor grado educativo.
Las mujeres tienen un ingreso por hora de trabajo mensual un 10 % menor que los hombres, según el logaritmo natural del valor real de lnY. Los jefes de hogar prefieren trabajar de forma regular durante todo el año en busca de estabilidad económica, lo que hace que el trabajo eventual pierda valor.
Resultados de modelo econométrico
El coeficiente de la relación de Mills inversa en el modelo de Heckman es significativo, con un valor p de 0.0004. El sesgo de selección es relevante y tiene un impacto considerable en la ecuación de ingresos. El valor de rho (p) de 0.963070 indica una alta correlación entre los términos de error u y s, lo que evidencia la corrección del sesgo de selección.
Los parámetros estimados permiten el cálculo del ratio inverso de Mills en la ecuación de selección probit. Se puede obtener el efecto marginal en la probabilidad de que la variable dependiente (Mujer=1) cambie por una unidad cuando Xi cambia por una unidad mediante la fórmula: ΔP/ΔX i = Φ(BX)ß i . El nivel educativo de la jefa de hogar que trabaja de forma independiente es una variable explicativa significativa en la ecuación resultante de selección. Al aumentar en una unidad, pierde -2,7 %. A medida que la mujer mejora su nivel educativo, aumenta la oportunidad de encontrar un empleo formal o disminuye el deseo de ser independiente.
Tabla 1 Principales datos estadísticos
| Estadísticos de la muestra, con 11 362 registros | |||||
|---|---|---|---|---|---|
| Variable | Media | Mediana | D. T. | Mín. | Máx. |
| Educajefe | 5.01 | 4 | 2.45 | 1 | 11 |
| Educa_jefe2 | 31.1 | 16 | 27.6 | 1 | 121 |
| Experjefe | 44 | 44 | 17 | 4 | 93 |
| Menores | 0.589 | 0 | 0.949 | 0 | 7 |
| percep_ing | 1.91 | 2.00 | 0.954 | 1 | 9 |
| HtrabDia | 8.18 | 8.00 | 4.29 | 0.2 | 33.6 |
| x1 (alimentos) | 0.461 | 0.463 | 0.182 | 0 | 1 |
| x2 (vest_calz) | 0.0334 | 0.0187 | 0.0452 | 0 | 0.579 |
| x3 (vivienda) | 0.0907 | 0.063 | 0.0928 | 0 | 1 |
| x4 (Limpieza) | 0.0684 | 0.0528 | 0.0616 | 0 | 1 |
| x5 (salud) | 0.0362 | 0.00721 | 0.0801 | 0 | 0.964 |
| x6 (Transporte) | 0.156 | 0.13 | 0.132 | 0 | 0.954 |
| x7 (educación) | 0.039 | 0 | 0.0815 | 0 | 0.685 |
| x8 (esparcimiento) | 0.0146 | 0 | 0.032 | 0 | 0.696 |
| x9(Personales) | 0.0748 | 0.0605 | 0.0629 | 0 | 1 |
| x10(Otros) | 0.0227 | 0 | 0.0677 | 0 | 0.91 |
| lnY | 2.84 | 2.99 | 1.45 | -5.03 | 8.81 |
| Gasto_Mon | 19300 | 15000 | 17400 | 0 | 452000 |
| Eventuales | 0.0478 | 0 | 0.213 | 0 | 1 |
| Regulares | 0.867 | 1 | 0.34 | 0 | 1 |
| Mujer | 0.278 | 0 | 0.448 | 0 | 1 |
| Estadísticos principales del subgrupo mujeres (Mujer=1), con 3156 registros | |||||
| Variable | Media | Mediana | D. T. | Mm. | Máx. |
| Educajefe | 4.86 | 4 | 2.49 | 1 | 11 |
| Educa_jefe2 | 29.8 | 16 | 27.3 | 1 | 121 |
| Exper_jefe | 44.9 | 46 | 17.7 | 4 | 92 |
| Menores | 0.514 | 0 | 0.852 | 0 | 6 |
| percep_ing | 1.79 | 2.00 | 0.939 | 1 | 8 |
| HtrabDia | 7.20 | 6.40 | 4.65 | 0.2 | 33.6 |
| x1 (alimentos) | 0.458 | 0.46 | 0.182 | 0 | 1 |
| x2 (vest_calz) | 0.0315 | 0.0166 | 0.0424 | 0 | 0.406 |
| x3 (vivienda) | 0.107 | 0.0733 | 0.111 | 0 | 1 |
| x4 (Limpieza) | 0.0692 | 0.0543 | 0.0627 | 0 | 1 |
| x5 (salud) | 0.0371 | 0.0086 | 0.074 | 0 | 0.761 |
| x6 (Transporte) | 0.143 | 0.118 | 0.121 | 0 | 0.874 |
| x7 (educación) | 0.0417 | 0 | 0.086 | 0 | 0.621 |
| x8 (esparcimiento) | 0.0135 | 0 | 0.0312 | 0 | 0.393 |
| x9 (Personales) | 0.0767 | 0.0597 | 0.0697 | 0 | 0.886 |
| x10 (Otros) | 0.0181 | 0 | 0.0556 | 0 | 0.91 |
| lnY | 2.62 | 2.75 | 1.53 | -4.08 | 7.15 |
| Gasto_Mon | 17300 | 13400 | 14600 | 95 | 144000 |
| Eventuales | 0.0443 | 0 | 0.206 | 0 | 1 |
| Regulares | 0.847 | 1 | 0.36 | 0 | 1 |
| Mujer | 1 | 1 | 1 | 1 | 1 |
| Estadísticos principales del subgrupo hombres (Mujer=0), con 8206 registros | |||||
| Variable | Media | Mediana | D. T. | Min. | Máx. |
| educajefe | 5.07 | 4 | 2.43 | 1 | 11 |
| educa_jefe2 | 31.6 | 16 | 27.7 | 1 | 121 |
| Exper_ jefe | 43.6 | 43 | 16.7 | 4 | 93 |
| Menores | 0.618 | 0 | 0.983 | 0 | 7 |
| percep_ing | 1.96 | 2.00 | 0.955 | 1 | 9 |
| HtrabDia | 8.56 | 8.40 | 4.08 | 0.2 | 33.6 |
| x1 (alimentos) | 0.462 | 0.464 | 0.183 | 0 | 1 |
| x2 (vest_calz) | 0.0341 | 0.0195 | 0.0462 | 0 | 0.579 |
| x3 (vivienda) | 0.0844 | 0.0593 | 0.0837 | 0 | 0.91 |
| x4 (Limpieza) | 0.0681 | 0.0523 | 0.0611 | 0 | 0.728 |
| x5 (salud) | 0.0359 | 0.00682 | 0.0823 | 0 | 0.964 |
| x6 (Transporte) | 0.16 | 0.134 | 0.135 | 0 | 0.954 |
| x7 (educación) | 0.038 | 0 | 0.0796 | 0 | 0.685 |
| x8 (esparcimiento) | 0.0151 | 0 | 0.0323 | 0 | 0.696 |
| x9 (Personales) | 0.0741 | 0.0607 | 0.0601 | 0 | 1 |
| x10 (Otros) | 0.0245 | 0 | 0.0717 | 0 | 0.742 |
| lnY | 2.92 | 3.07 | 1.41 | -5.03 | 8.81 |
| Gasto_Mon. | 20100 | 15600 | 18400 | 0 | 452000 |
| Eventuales | 0.0494 | 0 | 0.217 | 0 | 1 |
| Regulares | 0.876 | 1 | 0.33 | 0 | 1 |
| Mujer | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 |
Fuente: elaboración propia con base en los datos de la ENIGH (2023).
A medida que aumenta el número de niños en el hogar, disminuye el interés de independencia en la mujer, lo cual reduce la probabilidad en un 1.7 % por cada menor. La intención de emprender o ser un trabajador independiente disminuye en un 3.6 % con el aumento de miembros del hogar que perciben un ingreso. Se observó que las variables "regular" y "eventual" tienen un impacto significativo en la voluntad de la mujer de permanecer independiente en el mercado laboral. Trabajar de manera eventual reduce en un 12.0 % la probabilidad de ser una mujer emprendedora. Ratifica su orientación hacia la manutención del hogar y el empoderamiento femenino dentro de su familia. Desarrollar la actividad de manera regular tuvo un efecto marginal negativo en la probabilidad de participar independientemente para la mujer, esto es, disminuyó en un 8.8 %. La intención de emprender no es por oportunidad, sino por necesidad.
Aumentar una hora de trabajo por día disminuye la intención de ser independiente en un 1.3 %. La mujer emprende un negocio de forma independiente impulsada por la responsabilidad de mantener el hogar. Según Love et al. (2024), las mujeres prefieren el empleo asalariado y solo consideran emprender si no encuentran otra opción disponible. La mujer siempre buscará la flexibilidad de la actividad económica como un beneficio distintivo al elegir este tipo de trabajo, a pesar de la clara fortaleza por el trabajo regular mostrada en los resultados estadísticos descriptivos.
Tabla 2 Modelo Heckman (Heckit) por dos etapas Variable dependiente: lnY Variable de selección: Mujer
| Variable | Coeficiente | Desv. típica | Valor p | |
|---|---|---|---|---|
| Constante | 5.11117 | 1.01889 | <0.0001 | *** |
| educa_jefe | -0.0971591 | 0.0648428 | 0.1340 | |
| educa_jefe2 | 0.00774775 | 0.00490313 | 0.1141 | |
| Exper_jefe | -0.0120859 | 0.00277922 | <0.0001 | *** |
| Menores | -0.0688552 | 0.0482577 | 0.1536 | |
| percep_ing | 0.116739 | 0.0558775 | 0.0367 | ** |
| HtrabDia | -0.120774 | 0.0171674 | <0.0001 | *** |
| x1 (alimentos) | -3.73795 | 0.938586 | <0.0001 | *** |
| x2 (vest_calz) | -1.90177 | 1.14664 | 0.0972 | * |
| x3 (vivienda) | -2.96032 | 0.952483 | 0.0019 | *** |
| x4 (Limpieza) | -2.23996 | 1.01302 | 0.0270 | ** |
| x5 (salud) | -2.69540 | 0.992313 | 0.0066 | *** |
| x6 (Transporte) | -2.34664 | 0.946847 | 0.0132 | ** |
| x7 (educación) | -2.69265 | 0.976817 | 0.0058 | *** |
| x8 (esparcimiento) | -1.23211 | 1.20930 | 0.3083 | |
| x9 (Personales) | -2.83178 | 1.00254 | 0.0047 | *** |
| x10 (Otros) | -0.451402 | 1.03555 | 0.6629 | |
| Lambda | 2.06123 | 0.584826 | 0.0004 | *** |
| Ecuación de selección | ||||
| Const | 0.552179 | 0.120846 | <0.0001 | *** |
| educa_jefe | -0.0786920 | 0.0257357 | 0.0022 | *** |
| educa_jefe2 | 0.00391082 | 0.00211468 | 0.0644 | * |
| Exper_jefe | -0.000443483 | 0.00121432 | 0.7150 | |
| Menores | -0.0475656 | 0.0186233 | 0.0106 | ** |
| percep_ing | -0.100434 | 0.0158247 | <0.0001 | *** |
| HtrabDia | -0.0358967 | 0.00334872 | <0.0001 | *** |
| Eventuales | -0.245606 | 0.0507471 | <0.0001 | *** |
| Regulares | -0.352835 | 0.0828933 | <0.0001 | *** |
a) Se usaron 11362 observaciones, y se eliminaron las 3,013 observaciones ausentes o incompletas. b) El RHO de spearman 0.963070, el número de observaciones censuradas: 5773 (Cuenta R2 69.1 % de aciertos). Media de la vble. dep. 2.856716, D.T. de la vble. dep. 1.364146.
El modelo de Heckit se utiliza para observar los efectos de la estructura del gasto monetario determinado por ratios en variables exógenas en relación con el ingreso de trabajo por hora mensual. El mayor efecto negativo es el gasto en alimentación, seguido de vivienda, salud y educación. Una primera aproximación es no poder aún responder a la pregunta sobre si el emprendimiento de las mujeres mexicanas mejora su bienestar familiar. Con el modelo de Heckman se corrige el sesgo cuando se estima la regresión de las ecuaciones salariales por MCO al cuantificar el impacto por autoselección al calcular la variable lambda. Se puede estimar el rendimiento del ingreso por hora del trabajo independiente para mujeres y otro grupo a partir de la ecuación de probabilidad. Esto permite observar las diferencias en las variables exógenas que explican el gasto monetario familiar, denotadas como Xi.
En la Tabla 3 se muestran las ecuaciones de ingresos por trabajo independiente para las submuestras de Mujer (Mujer=1) y no (Mujer=0). Se observan las diferencias en el gasto monetario en relación con el logaritmo natural del ingreso por hora de un individuo, una vez obtenidas las regresiones. Las diferencias en las características observables y no observables entre los grupos se captan mediante la disparidad de parámetros. Las dos ecuaciones se reformulan, utilizando la descomposición Oaxaca-Blinder y considerando sesgo de selección, así:
A partir de la descomposición de Oaxaca-Blinder que establece la diferencia en los rendimientos de los grupos (Mujer=1 y Mujer=0)2, y es:
De manera más intuitiva, la diferencia entre medias se corrige por el sesgo de selección, entonces:
La utilidad de la corrección del modelo de Heckman en la literatura radica en observar las discrepancias entre los parámetros de dos grupos de individuos mediante las regresiones lineales resultantes corregidas (Otero, 2012). Variables utilizadas, no necesariamente paramétricas. En la literatura, los coeficientes de correlación R2 obtenidos en las regresiones de los subgrupos de la muestra suelen ser bajos (Alwago, 2024; Choi & Ahn, 2024; Vijayamba & Swaminathan, 2024). Se busca conocer cómo afectan los componentes, parámetros y efectos de las variables explicativas en la variable dependiente. El trabajo evalúa la composición e influencia del gasto monetario en el ingreso. Se utiliza el gasto monetario como factor determinante del ingreso. No es necesario comprobar la hipótesis planteada con técnicas como los efectos de tratamiento de Heckman (ATE, LATE, TT, MTE) u otros factores determinantes del ingreso (Arrázola & De Hevia, 2002). Se comprobó la hipótesis H 1 al deducir la diferencia en los parámetros de las ecuaciones de MCO entre ambos grupos.
El nivel de bienestar de las mujeres es inferior al de los hombres. El gasto en alimentación demanda 2.17 veces más esfuerzo a las mujeres empresarias o independientes al analizar las diferencias en los coeficientes de las variables significativas en las ecuaciones de regresión. Las mujeres gestionan mejor el gasto en alimentación, con un valor positivo del 99 % en las diferencias de las medias. El gasto en salud es 1.66 veces mayor para las mujeres que para los hombres. La diferencia de medias también fue positiva, con un 6 %. La gestión del cuidado del hogar impacta positivamente en la salud familiar. La diferencia favorece a las mujeres con un 14 %, ya que el mantenimiento del cuidado personal requiere un esfuerzo 1.8 veces mayor para ellas.
Tabla 3 Regresiones del rendimiento del ingreso de trabajo familiar por hora
| Mujer = | 1 (a) | Mujer = | 0 (b) | ||||
| Ítem | Coeficiente | Desv. Típ. | Coeficiente | Desv. Típ. | Diferencias | ||
| Constante | 8.84136 | 1.08088 | *** | 6.52357 | 0.624764 | *** | -232% |
| educa_jefe | -0.110427 | 0.0472861 | ** | 0.0290509 | 0.0309262 | 68% | |
| educa_jefe2 | 0.00863099 | 0.00361782 | ** | -0.00161138 | 0.00230384 | -31% | |
| Exper_jefe | -0.0121838 | 0.00210966 | *** | -0.0168172 | 0.0012176 | *** | -19% |
| Menores | -0.0677641 | 0.0369479 | * | -0.01095 | 0.0193091 | 3% | |
| percep_ing | 0.119416 | 0.0388688 | *** | 0.0332885 | 0.023509 | -15% | |
| HtrabDia | -0.120812 | 0.0114508 | *** | -0.115825 | 0.00751416 | *** | -12% |
| x1 (alimentos) | -3.6927 | 0.961557 | *** | -1.52381 | 0.526726 | *** | 99% |
| x2 (vest_calz) | -1.88336 | 1.16829 | 0.333243 | 0.631015 | 7% | ||
| x3 (vivienda) | -2.91254 | 0.974373 | *** | -0.828471 | 0.5485 | 24% | |
| x4 (Limpieza) | -2.18823 | 1.03592 | ** | -0.191244 | 0.583355 | 14% | |
| x5 (salud) | -2.64704 | 1.01509 | *** | -0.980995 | 0.560819 | * | 6% |
| x6 (Transporte) | -2.30833 | 0.96933 | ** | -0.325194 | 0.533609 | 28% | |
| x7 (educación) | -2.65627 | 1.00208 | *** | -0.290104 | 0.551532 | 10% | |
| x8 (esparcimiento) | -1.1827 | 1.22754 | 0.885535 | 0.682453 | 3% | ||
| x9 (Personales) | -2.812 | 1.02342 | *** | -1.01876 | 0.57568 | * | 14% |
| x10 (Otros) | -0.429614 | 1.06045 | 0.421423 | 0.559514 | 2% | ||
| Lambda | -4.37112 | 0.810646 | *** | -2.75132 | 0.551014 | *** | |
a) Se utilizaron 3,156 observaciones, se eliminaron 580 (n = 2576), R-cuadrado 0.185722, R-cuadrado corregido 0.180310, Media de la variable dependiente 2.856716, D.T. de la variable dependiente 1.364146. b) Se utilizaron 8,206 observaciones, se eliminaron 2433 (n = 5773), R-cuadrado 0.191035, R-cuadrado corregido 0.188646, Media de la variable dependiente 3.221289, D.T. de la variable dependiente 1.190399
Los parámetros resultantes entre mujeres y hombres en cuanto a las horas dedicadas a la actividad laboral (HtrabDia) parecen muy similares. Una menor disposición de las mujeres a ocuparse laboralmente se confirma con la diferencia de un 12 %. La educación del jefe de hogar tiene un comportamiento inverso en las mujeres en comparación con los hombres al centrar la atención en las variables significativas para la regresión del grupo Mujer=1. Las mujeres con menor educación tienden a ser más independientes. La diferencia de medias en la experiencia refuerza la idea de que las mujeres ingresan al mercado impulsadas por factores de necesidad; además, es del -19 %. La diferencia del -15 % en el número de miembros del hogar que perciben ingresos podría ser la causa.
Según las diferencias observadas, las mujeres jefas de hogar gestionan mejor los recursos en el gasto del hogar que los hombres, especialmente en vivienda, limpieza, transporte y educación. La diferencia en la porción no explicada del modelo muestra una desigualdad del -232 % en detrimento de las mujeres (Blinder, 1973). Se rechaza la posibilidad de que las mujeres logren igualar o reducir la brecha de género en términos de bienestar, considerando el gasto en el hogar y su desempeño laboral independiente. En la ecuación salarial para el grupo Mujer=1, se evidencian variables significativas como vivienda, limpieza, transporte y educación, a diferencia del grupo Mujer=0. La hipótesis planteada (H 1 ) sostiene que el bienestar económico familiar de las mujeres mexicanas emprendedoras mejora la brecha de ingreso. No obstante, la regresión cuantílica se utiliza para crear distintas rectas de regresión para diferentes cuantiles de la variable endógena mediante un método de estimación (Otero & Reyes, 2012) para una mayor comprobación.
Las variables que afectan el rendimiento del ingreso son la experiencia, las horas de trabajo por día y el número de miembros del hogar con un ingreso (Tabla 4). A medida que aumentan sus años de experiencia, las mujeres responsables de su hogar y emprendedoras ven disminuido su rendimiento en el ingreso, lo que puede influir en su intención de emprendimiento. La variable experiencia3 (exper_jefe) es significativa en todas las regresiones obtenidas para el subgrupo Mujer=1. Su ingreso se asocia con una disminución en su rendimiento por cada hora de trabajo. El número de miembros del hogar que perciben ingresos tiene un efecto positivo en el bienestar económico familiar. Sin embargo, las mujeres prefieren asegurar la alimentación en la composición del gasto monetario familiar, lo cual lo convierte en un gasto predominante.
Tabla 4 Regresiones cuantílicas del rendimiento del ingreso por la mujer
| tau = 0.25 | tau = 0.50 | tau = 0.75 | ||||
| Ítem | Coeficiente | Coeficiente | Coeficiente | |||
| Constante | 7.20327 | *** | 8.23724 | *** | 8.87646 | *** |
| educa_jefe | -0.077456 | -0.062066 | -0.0905919 | |||
| educa_jefe2 | 0.0058092 | 0.0053036 | 0.00938904 | ** | ||
| Exper_jefe | -0.014884 | *** | -0.011637 | *** | -0.0093575 | *** |
| Menores | -0.102018 | ** | -0.030737 | -0.0069987 | ||
| percep_ing | 0.138933 | *** | 0.0841910 | ** | 0.186273 | *** |
| HtrabDia | -0.099083 | *** | -0.113259 | *** | -0.110091 | *** |
| x1 (alimentos) | -3.02060 | *** | -3.22922 | ** | -4.22451 | *** |
| x2 (vest_calz) | -1.01423 | -2.11948 | -2.76144 | *** | ||
| x3 (vivienda) | -2.33285 | ** | -2.28867 | -3.31725 | *** | |
| x4 (Limpieza) | -2.21570 | ** | -1.42637 | -2.72411 | *** | |
| x5 (salud) | -2.50783 | ** | -2.60437 | -2.75390 | *** | |
| x6 (Transporte) | -1.51245 | -1.72370 | -2.47093 | *** | ||
| x7 (educación) | -2.02981 | ** | -2.07574 | -3.12891 | *** | |
| x8 (esparcimiento) | -0.094243 | -0.105504 | -1.58843 | ** | ||
| x9 (Personales) | -1.45108 | -2.41285 | -2.76155 | *** | ||
| x10 (Otros) | 0.112067 | -0.382598 | -0.656002 | |||
| Lambda | -3.95897 | *** | -4.13090 | *** | -2.21551 | ** |
Estimaciones de cuantil, usando las observaciones 1-2576, variable dependiente: . Se eliminaron observaciones ausentes o incompletas: 580. Desviaciones típicas robustas (sandwich). Mediana variable dependiente 2.934256, Desviación típica de la variable dependiente 1.364146
Se analiza con una especificación diferente en cada cuartil, debido a que la influencia de las variables explicativas sobre la variable endógena varía considerablemente. Algunas variables resultan significativas solo en algunos cuartiles. Las mujeres jefas de hogar en el primer cuartil tienen un ingreso medio real diario de 25.16 pesos y trabajan en promedio 8.46 horas al día. Su gasto se enfoca en alimentación, vivienda, limpieza, salud y educación. La ausencia de significación en vestido y calzado, transporte, esparcimiento y gastos personales limita su bienestar. La presencia de menores de 12 años tiene efecto negativo en el ingreso en el único cuartil, lo que lleva a disminuir su rendimiento. Love et al. (2024) señalan que las mujeres con hijos son discriminadas en el mercado laboral y se ven empujadas a emprender, especialmente en países de bajos ingresos. Esto se confirma en este cuartil.
El análisis de regresión mediana confirma que la experiencia laboral es la variable explicativa principal para las mujeres jefas de hogar que trabajan de manera independiente. Las variables de educación y el grado educativo de primaria no son significativas. Las mujeres prefieren reducir su carga de trabajo diaria. Su principal preocupación es el sustento del hogar (variable X1) y contar con el apoyo de otros miembros en el gasto. El tercer cuartil muestra un efecto positivo, pues aumenta el nivel educativo en mujeres con un ingreso diario real de 83.51 pesos medios y 8.29 horas de trabajo. En el primer cuartil, la estructura del gasto ya no abarca áreas esenciales como alimentación, vivienda, salud y limpieza, características de la vida cotidiana. La aparición de variables independientes significativas, como el gasto en vestimenta y calzado, transporte, ocio, cuidado personal y educación, es señal evidente de bienestar económico.
DISCUSIÓN
Según los hallazgos, las mujeres que optan por el trabajo independiente enfrentan diferentes niveles de bienestar económico, pero puede afectar su capacidad para cumplir con las responsabilidades familiares debido a una mayor regularidad en la actividad laboral. Las relaciones sociales y las cargas familiares influyen en el bienestar familiar y empresarial, como señala el estudio de Xu et al. (2020), que coincide con investigaciones anteriores. En México, las mujeres empresarias y jefas de hogar privilegian el gasto en salud, alimentación y vivienda, y relegan la educación a un 4.1 % de su presupuesto. Esta inversión difiere de la de países desarrollados, donde la educación se considera clave para aumentar los ingresos.
Las mujeres mexicanas jefas de hogar involucran a sus familiares en sus emprendimientos, a diferencia de los empresarios que prefieren no hacerlo para no limitar el potencial del negocio (Xu et al., 2020). La carga social impuesta a la mujer sigue condicionando y afectando su capacidad generadora de renta, a pesar de la mayor autonomía que implica esta elección. Los ingresos obtenidos por las mujeres ofrecen la oportunidad de aumentar el acceso de los hogares a servicios básicos, incluidos atención médica y educación, electricidad, agua y saneamiento, así como acceso a las necesidades básicas, incluidos alimentos, ropa y vivienda (Shadrack & Warsanga, 2020). No obstante, las mujeres que se enfrentan al desafío de no lograr el desempeño efectivo y óptimo que el emprendimiento requiere para alcanzar el nivel de bienestar deseado, no deben olvidar la percepción positiva sobre la mejora del bienestar del hogar.
La disparidad en la generación de bienestar según el género se debe al conflicto entre el trabajo y la familia, lo cual puede tener consecuencias negativas, como lo explican Choi y Kessler (2023). La diferencia podría afectar el bienestar de las mujeres empresarias. Es crucial tener en cuenta las situaciones que pueden afectar el desempeño de las mujeres en sus emprendimientos. Mantener el equilibrio entre el trabajo y el tiempo familiar produce conflictos en el hogar y compromete las metas económicas del emprendimiento familiar.
CONCLUSIONES
La investigación destaca el bienestar económico que las mujeres alcanzan mediante actividades económicas independientes, con lo cual se contribuye a la literatura científica sobre el espíritu empresarial familiar y el estudio de género. No se consideraron otros factores como la calidad de vida, acceso al agua, tipo de vivienda, sistemas de salud, ocio, felicidad, ahorro y políticas públicas benevolentes al evaluar el gasto monetario familiar como indicador (Rojas, 2019; Diener, 2006; Allin & Hand, 2017). Este estudio es un punto de partida para futuras investigaciones sobre el bienestar y el emprendimiento.
El emprendimiento de la mujer mexicana, especialmente cuando es jefa de hogar o tiene un rol destacado, mejora el bienestar económico familiar porque influye en la composición del gasto del hogar. Las mujeres jefas de hogar y emprendedoras invierten casi tres veces más esfuerzo para cubrir sus gastos familiares en comparación con los hombres. Una razón común detrás del emprendimiento familiar femenino es que más del 70 % del gasto familiar se destina a alimentación, vivienda y transporte. Las mujeres jefas de familia trabajadoras independientes no le dan tanto valor a la educación para obtener mejores ingresos. Las barreras que afectan a las mujeres, como los techos de cristal y el suelo pegajoso, podrían explicar la diferencia en los niveles de bienestar entre géneros y la posibilidad de empleo o trabajo subordinado.
El estudio incluyó la variable educa_jefe al cuadrado en el modelo de regresión para evaluar el papel del capital humano en las mujeres emprendedoras y empoderadas de su hogar, y confirmó la barrera de entrada al mercado laboral formal. A medida que aumenta la educación, disminuye la inclinación hacia el emprendimiento, demostrado por el resultado negativo en la regresión tercer cuartil 9 cuando la Mujer=1. Esta tendencia se debe al compromiso con el bienestar económico familiar. Aunque la educación primaria y secundaria brindan autoconfianza y creatividad, no garantizan que las emprendedoras, con al menos educación secundaria, posean el conocimiento, experiencia y habilidades empresariales necesarias para aprovechar oportunidades que generen mayores rendimientos en función de su tiempo disponible (Prieto et al., 2023). No es necesario concluir que las mujeres se convierten en empresarias solo por "necesidad" (Muhammad et al., 2021). El debate debe considerar la integración entre la vida laboral y personal de las mujeres, así como su satisfacción (Hudson et al., 2020). La intención de emprendimiento afecta el bienestar económico de las mujeres, sus familias, hijos, comunidades y la sociedad en general. Es importante destacar que hay otros tipos de emprendimiento femenino con diferentes motivaciones, independientemente de si la mujer es jefa del hogar voluntariamente o no. Esto puede aportar nuevos resultados.
Este estudio subraya la necesidad imperiosa de continuar investigando los factores que influyen en la intención y acción emprendedora de las mujeres, así como en su grado de satisfacción, bienestar y autorrealización. Así pues, es fundamental continuar investigando sobre el contexto y soporte familiar como un factor que puede tanto facilitar como obstaculizar las iniciativas empresariales, lo que ayudará a fortalecer la literatura desde una perspectiva de género que funcione como puente y andamio para reducir la aún prevaleciente discriminación. Últimamente, los resultados de analizar la familia y la creación de empresas desde el punto de vista del bienestar económico, evidencian la necesidad de nuevas políticas que podrían ser fundamentales para reducir la pobreza, especialmente en hogares encabezados por mujeres, ampliar el acceso de las mujeres a empleos decentes y eliminar las barreras que enfrentan en su búsqueda de bienestar.
En síntesis, el estudio reveló que las emprendedoras de primera generación (EF) deben destinar sus recursos de manera estricta a cubrir los gastos diarios relacionados con alimentación, vivienda y salud; además, mostró que estas mujeres enfrentan una carga adicional al equilibrar el mantenimiento del hogar con la gestión de su empresa (Love et al., 2024); por lo tanto, es indispensable impulsar y generar políticas de apoyo al emprendimiento femenino que consideren todas estas condiciones a las que se enfrentan las mujeres.





















