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Investigación y Educación en Enfermería

Print version ISSN 0120-5307

Invest. educ. enferm vol.33 no.1 Medellín Jan./Apr. 2015

 

ARTÍCULO ORIGINAL / ORIGINAL ARTICLE / ARTIGO ORIGINAL

 

La adaptación al dolor crónico benigno en los adultos mayores

 

Adaptation to chronic benign pain in elderly adults

 

Adaptação à dor crônica benigno nos adultos maiores

 

 

Alejandra María Alvarado García1; Ángela María Salazar Maya2

 

1Enfermera, Doctoranda. Universidad de La Sabana, Chía, Colombia. email: alejandra.alvarado@unisabana.edu.co.

2Enfermera, Doctora. Universidad de Antioquia UdeA, Calle 70 No. 52-21, Medellín, Colombia. email: angela.salazar@udea.edu.co.

 

Fecha de Recibido: Agosto 5, 2014. Fecha de Aprobado: Noviembre 4, 2014.

 

Artículo vinculado a investigación: Hacia el desarrollo de una teoría de mediano rango. Adaptación al dolor crónico en el envejecimiento.

Subvenciones: Colciencias.

Conflicto de intereses: Ninguno.

Cómo citar este artículo: Alvarado AM, Salazar AM. Adaptation to chronic benign pain in elderly adults. Invest Educ Enferm. 2015; 33(1): 138-147.

 


RESUMEN

Objetivo. Comprender y analizar la experiencia de vivir con dolor crónico benigno en el envejecimiento desde la perspectiva del modelo de adaptación de Callista Roy. Metodología. Estudio descriptivo exploratorio utilizando para el análisis herramientas de la teoría fundamentada con los criterios de Strauss y Corbin. Se emplea como estrategia la entrevista en profundidad a diez adultos mayores residentes en Medellín, Antioquia, y Chía, Cundinamarca (Colombia) quienes presentaron dolor crónico benigno. Resultados. En los adultos mayores se identificaron comportamientos que fueron secundarios a la presencia de dolor y que son consecuencia de la capacidad de adaptación a su experiencia, logrando hacer modificaciones en el ambiente a través del uso de recursos internos y externos que les permitieron controlar los estímulos generadores de dolor en los modos de adaptación del ser humano basados en el Modelo de Adaptación de Callista Roy. Conclusión. Los adultos mayores responden efectivamente a su nueva condición secundaria: la presencia de dolor benigno en todos los modos de adaptación.

Palabras clave: dolor crónico; anciano; adaptación; investigación cualitativa; modelos de enfermería.


ABSTRACT

Objective. This study sought to comprehend and analyze the experience of living with chronic benign pain during aging from the perspective of the adaptation model by Callista Roy. Methodology. Ours was an exploratory descriptive study using for analysis tools from the theory based on criteria by Strauss and Corbin. The strategy involved in-depth interviews of 10 elderly adults residing in Medellín, Antioquia, and Chía, Cundinamarca (Colombia) with chronic benign pain. Results. In elderly adults, behaviors were identified that were secondary to the presence of pain and which are consequence of the capacity to adapt to their experience, managing to modify the environment by using internal and external resources that permitted their controlling the pain-generating stimuli in the human beings adaptation means based on the Adaptation model by Callista Roy. Conclusion. Elderly adults respond effectively to their new secondary condition: presence of benign pain in all the means of adaptation.

Key words: chronic pain; aged; adaptation; qualitative research; models, nursing. 


RESUMO

Objetivo. Compreender e analisar a experiência de viver com dor crônica benigno no envelhecimento desde a perspectiva do modelo de adaptação de Callista Roy. Metodologia. Estudo descritivo exploratório utilizando para a análise ferramentas da teoria fundamentada com os critérios de Strauss e Corbin. Emprega-se como estratégia a entrevista em profundidade a dez adultos maiores residentes em Medellín, Antioquia, e Chía, Cundinamarca (Colômbia) quem apresentaram dor crônica benigno. Resultados. Nos adultos maiores se identificaram comportamentos que foram secundários à presença de dor e do que são consequência da capacidade de adaptação a sua experiência, conseguindo fazer modificações no ambiente através do uso de recursos internos e externos que lhes permitiram controlar os estímulos geradores de dor nos modos de adaptação do ser humano baseados no Modelo de Adaptação de Callista Roy. Conclusão. Os adultos maiores respondem efetivamente a sua nova condição secundária: a presença de dor benigna em todos os modos de adaptação.

Palavras chave: dor crónica; idoso; adaptação; pesquisa qualitativa; modelos de enfermagem.


 

 

INTRODUCCIÓN

El dolor crónico se ha convertido en un problema de salud pública tanto a nivel internacional como nacional, por las múltiples repercusiones que afectan la vida de las personas que lo padecen; el cambio en la pirámide poblacional hace que este problema se evidencie. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estima que para el año 2050 uno de cada cinco habitantes en el mundo será mayor de 60 años.1 Esto indica que el envejecimiento demográfico es una realidad y que los problemas de salud asociados a la edad avanzada se agravarán en las próximas décadas. El envejecimiento se asocia con una mayor prevalencia de enfermedad, una consecuente discapacidad y un aumento de las tasas de mortalidad.2,3

El envejecimiento, al ser una etapa del proceso de vida, incluye cambios de orden biológico, psicológico y social donde la persona se hace más vulnerable a la presencia de enfermedades crónicas y con ello al aumento de síntomas asociados, como el dolor crónico. Por esta razón, la Joint Commission on Accreditation of Healthcare Organizations5 definió al dolor como el quinto signo vital, pues es una de las experiencias humanas más complejas, fuente de trastornos psicológicos y fisiológicos, y una de las causas más comunes de consulta, por lo que se ha enfatizado en la necesidad de una atención para todos los pacientes con dolor, dado que se presenta en los individuos a cualquier edad y constituye una experiencia sensorial y emocional desagradable que se experimenta de una manera propia e individual.6

Según The Kyoto Protocol of IASP Basic Pain Terminology,7 el dolor crónico es considerado una experiencia sensorial y emocional desagradable, asociada a un daño tisular existente o potencial relacionado con un proceso de enfermedad, pero que persiste una vez curada la enfermedad o la lesión, sin responder al tratamiento médico convencional. La duración es de al menos un mes y puede ser continuo o episódico, y presentarse durante meses o años.7 Esta definición considera dos aspectos: el daño psicológico del dolor y el aspecto subjetivo emocional desagradable, personal e intransferible, de la experiencia dolorosa, resumida como sufrimiento. El dolor crónico afecta las dimensiones física, psicológica, social, espiritual y económica de la vida de la persona, la familia y la sociedad.8 Sus consecuencias incluyen trastornos del sueño, disminución de la socialización, del apetito, de las habilidades para realizar actividades de la vida diaria (AVD), cambios de humor, deambulación deteriorada, todo lo cual lleva a agotamiento, debilidad, cansancio, deterioro físico progresivo, depresión, ansiedad, frustración, ira, cambios de personalidad, entre otros. Además, tiene impacto en la seguridad social dado que compromete recursos de los países y genera mayores costos sanitarios.9

El dolor crónico se considera no solamente un síntoma sino una enfermedad, y a su vez representa un problema de salud pública10 pues afecta a colectivos y repercute notablemente en los sistemas de atención de la salud de todo el mundo. Este problema tiene unas implicaciones en términos de prevalencia, costos estimados para cada país o región, entre otros; un ejemplo de ello son los Estados Unidos, que invierten alrededor de 150 billones de dólares anuales en tratamientos, atención médica, incapacidades y hospitalizaciones11 relacionadas con el alivio del dolor.

En Colombia, la Asociación Colombiana para el Estudio del Dolor llevó a cabo siete Encuestas Nacionales de Dolor desde el año 2000.12 Los datos de 2012 mostraron que el 59.3% de la población mayor de 45 años había sentido dolor en los últimos 15 días, siendo los más frecuentes el de cabeza (35.3%), el de espalda (19.2%) y el de articulaciones (16.9%); de las personas que habían sentido algún tipo de dolor en las últimas dos semanas, el 39% consultó al médico y el 29% se automedicó.13 Con base en la alta prevalencia señalada por estos estudios, y la falta de datos acerca del dolor crónico en Colombia, se decidió adelantar una investigación con el objeto de conocer la prevalencia, el comportamiento sociodemográfico y las características clínicas y socioculturales del dolor crónico; este estudio se denominó Dolor en Caldas (DOLCA),14 el cual reportó una prevalencia de dolor en ancianos, siendo de 43.8% en los mayores de 65 años, menor que en el estudio de Helme15 (50.2%), llegando a duplicarse en los mayores de 85 años. Así mismo, el estudio DOLCA reportó una elevada frecuencia de automedicación (de 3 veces en consumo de AINES y escasa utilización de opioides); además, un frecuente uso de medicinas complementarias/alternativas.14

Otro estudio realizado en Manizales en 201016 confirmó la alta prevalencia de dolor crónico en la población adulta mayor y su tendencia a persistir a través de los años, con repercusión negativa en los aspectos emocionales, de sueño y calidad de vida, y resaltó la necesidad de un adecuado diagnóstico y manejo individual, apropiadas políticas en salud y permanente desarrollo investigativo para enfrentar esta importante condición. Los estudios anteriores muestran la importancia de enfocar la atención en el adulto mayor con dolor crónico benigno, por las múltiples implicaciones que tiene el dolor en sus vidas. Frente a esta problemática se plantea la necesidad de indagar el fenómeno del dolor en el envejecimiento para comprender cómo el adulto mayor vive su experiencia y cómo se adapta a su condición.

Según Fawcett,17 la mejor manera de comprender los aspectos propios de la disciplina es a través de modelos conceptuales y teorías de Enfermería, ya que ellas nos ayudan a describir y explicar fenómenos, y a predecir y prescribir intervenciones para las diferentes situaciones propias de la práctica, que son el sustento de la profesión, y guían el cuidado con conocimientos propios. Partiendo de esta premisa, el modelo que ayudó a explicar los datos que emergieron de la investigación fue el Modelo de Adaptación de Callista Roy (MAR), el cual explica el proceso de adaptación de los seres humanos frente a diversas situaciones de la vida.18 Este modelo ha sido ampliamente utilizado en múltiples contextos y poblaciones de adultos mayores con variados problemas de salud. Es así como el objetivo de esta investigación es comprender y analizar la experiencia de vivir con dolor crónico benigno en el envejecimiento desde la perspectiva del Modelo de Adaptación de Callista Roy.

 

METODOLOGÍA

Se realizó un estudio descriptivo, exploratorio, con herramientas de la teoría fundamentada, la cual permite comprender, a partir de la subjetividad de los actores sociales y la interacción con ellos, el fenómeno por medio del cual asignamos los significados al mundo que nos rodea.19 Para el estudio se asumió la definición de adulto mayor de la Organización Panamericana de la Salud como la persona que cuenta con sesenta años de edad o más.4 Los participantes fueron diez adultos mayores, con dolor crónico benigno, no institucionalizados. Los datos fueron recogidos durante los meses de agosto a diciembre de 2013. Previo consentimiento informado firmado, se diligenció el formato de caracterización, donde se consignaron sus características sociodemográficas y del dolor. Seguidamente, se realizaron las entrevistas en profundidad, que iniciaron con la pregunta orientadora: ¿cómo ha sido la experiencia de vivir con dolor crónico? La entrevista a cada participante se llevó a cabo en un ambiente de comodidad emocional, física y afectiva, escuchando, sin emitir juicios, el significado personal de la propia experiencia. Se asignaron códigos numéricos para proteger la privacidad de los participantes y se hizo énfasis en la necesidad de concertar un segundo encuentro para validar los datos obtenidos. Cada entrevista tuvo una duración entre 30 y 40 minutos, las cuales fueron grabadas y transcritas textualmente al computador por las investigadoras, así como el diligenciamiento de las notas de campo, que ayudaron a no perder detalles importantes que nutrirían el posterior análisis de los datos.

El análisis se realizó manualmente, se inició la codificación línea por línea, se elaboraron tablas para la agrupación de los códigos que dieron origen a las categorías las cuales se organizaron en matrices que ayudaron a la consolidación de la información. El análisis se realizó utilizando las herramientas de la teoría fundamentada bajo los criterios de Strauss y Corbin.20 Finalmente, los resultados se analizaron a la luz del MAR utilizando sus conceptos y relaciones, los cuales apoyaron el proceso de interpretación, el cual se presentará posteriormente en forma descriptiva para finalizar con un esquema gráfico que ayudará a la comprensión rápida del mismo. Este estudio está clasificado como de riesgo bajo, según la Resolución 008430 de 1993 del Ministerio de Salud de Colombia y contó con la aprobación del Comité de Ética de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Antioquia; todos los participantes firmaron el consentimiento informado.

 

RESULTADOS

Las características generales de las personas participantes en este estudio pueden apreciarse en la Tabla 1. En este estudio predominaron las personas de sexo femenino, con educación hasta primaria completa, de estado civil casadas, con apoyo de un familiar cercano y apoyo de los servicios de salud. En cuanto al dolor, en cinco personas predominó el de tipo lumbar y en el resto el de tipo articular; todos refirieron tener el dolor por 6 y más horas al día (cuatro de ellos las 24 horas).

Tabla 1. Características generales de los participantes

Tabla 1.

El dolor crónico acarrea una serie de condiciones que limitan al adulto mayor, lo incapacitan y lo hacen sentir en desventaja respecto a los demás. Es así como ''la experiencia del dolor'' se convierte en un ''estímulo focal'' y genera una serie de comportamientos que se reflejan en su estado de ánimo. Respuestas como la agresión, la frustración, la ira llegan a ser sentimientos experimentados y esperados por el adulto mayor con dolor: ... pues la experiencia, como le digo, ha sido bastante desagradable porque ese dolor lo incapacita a uno a veces, y hace que se ponga de muy mal genio; [...] entonces me siento frustrada (E2); sí, me siento agobiada (E3); ... yo vivo muy triste por eso (E1).

El hecho de envejecer trae consigo una serie de cambios físicos, psicológicos y sociales para los cuales los ancianos no están preparados, lo que hace la experiencia del dolor más intensa aún. Por esta razón, se puede afirmar que ''la edad'' se comporta como un ''estímulo contextual''. Los participantes hicieron frecuentes asociaciones entre la vejez y el inicio del dolor: ¡Ahh! Porque la edad... el cuerpo ya se va deteriorando y cada día es peor y más se aumenta el dolor. El cuerpo se desgasta (E6); Los años van apareciendo, y de acuerdo con lo que uno va viviendo, pues así va a          ser la vejez: bien gastada bien maltratada, bien sobada (E1).

Como ''estímulo residual'' se pueden identificar ''las costumbres y los hábitos''que adoptaron los adultos mayores a lo largo del tiempo, en su juventud, y se recriminan por su falta de autocuidado; así mismo, ''los abusos que cometieron en su cuerpo'' producto de sus excesos, factores que los han llevado a experimentar dolor. Sumado a esto se encuentra la falta de prevención en su ambiente laboral: ... yo lo asocio, porque toda la vida, desde que me acuerdo, he trajinado y he hecho oficio y muchas cosas que tienen que ver con ese brazo; entonces ya está cansado el bracito con tantos años y tanto oficio (E2); ... yo no sé, se lo atribuyo tal vez al trabajo, bastante pesado todo el tiempo (E5); Por nuestras actuaciones. Yo pienso: no me cuidé, no cuidé mi cuerpo, tuve muchas caídas, hice movimientos indebidos (E7).

El ''nivel de adaptación'' registra la interacción del adulto mayor con su ambiente, es decir, las modificaciones que introduce para adaptarse a la nueva situación de dolor. Es así como entienden lo que significa el dolor para ellos y son capaces de reconocer los recursos disponibles para hacer un cambio frente a las nuevas circunstancias y amoldarse a su condición de cronicidad. Ellos cuentan con apoyos internos como la actitud positiva, el deseo de una pronta recuperación y la conciencia del autocuidado: Yo no soy negativa, soy muy positiva y sé que me voy a aliviar y me voy a mejorar (E6); ... es que uno se tiene que ayudar y así mismo, cuidarse de los excesos (E2); ...esos cambios de hábitos de vida le ayudan a uno a relajarse, a estar más tranquilo, no estar pensando en tantas cosas, en el trabajo, tantos problemas (E8). Y disponen también de recursos externos como la familia, los amigos y los servicios de salud: ... entonces mi esposa me ayuda en cosas que yo no debo hacer (E4);Cuando me operaron, que me fue tan mal [...] me han ayudado mucho, me han colaborado mucho, han estado prácticamente pendientes de mí [familia y amigos] (E3); Los médicos me han puesto mucho cuidado, inclusive el médico especialista (E1).

Los adultos mayores sometidos al dolor crónico pueden mostrar, en algunos aspectos, un nivel de adaptación integrado, comprometido o compensado, dependiendo de la forma como puedan utilizar sus recursos adaptativos para lograr la homeostasis. El reconocimiento de estos recursos, así como la magnitud de los estímulos, determinarán las respuestas en los subsistemas de control: el regulador y el cognitivo. Las respuestas del subsistema regulador son innatas y han sido estudiadas por las ciencias médicas, razón por la cual su comprensión no ofrece mayor dificultad. En el caso específico de ''la experiencia de dolor crónico'' durante la vejez, el sistema regulador lo conforman todos aquellos procesos de orden fisiológico que desencadenan el dolor, movilizando procesos hormonales y físico-químicos que hacen parte de la respuesta dolorosa e irradian el dolor a otros órganos, dando lugar ''a una respuesta constante e insoportable''. El dolor, ocasionado por la activación del subsistema regulador, ha sido descrito como ''punzante, quemante, ardiente'', entre muchos otros: ...Sí, por allá, entre los huesos, el dolor es cruel, como cuando le entierran a uno agujas (E2); ...quemante, siento allá las llagas y se me va desvaneciendo; (E1) Me agacho a alzar alguna cosita y siento que como que se desbarata [la columna] (E8); ...porque a mí no me duelen solo las piernas, se irradia de la cintura para abajo (E16).

A través del proceso de afrontamiento y adaptación, las personas procesan la información que proviene del ambiente y le otorgan un significado, al relacionarla con sus conocimientos previos y su experiencia. Los adultos mayores sometidos a dolor crónico logran reconocer los factores que lo desencadenan y crean un lenguaje propio que les permite describirlo claramente a los demás:           ... yo hago una mala fuerza y ahí está el dolor (E1), ... me agacho a coger cualquier cosita, como a hacer una fuerza, un papelito, cualquier cosita, y ahí tengo ya el dolor (E3); ... Sí, el abuso del peso. Yo no puedo cargar más de un kilo media cuadra porque me lesiono (E4); ...si me estoy mucho tiempo de pie, por ejemplo, me desespera [el dolor] (E7); ... es que, otra cosa es que yo ya me di cuenta que no debo montar en el carro porque eso me estruja una cosa terrible (E10); ... el trajín, subir y bajar escaleras me parece terrible (E11).

Sin embargo, ciertas personas son incapaces de generar respuestas adaptativas, lo que se evidencia en las respuestas inefectivas en los cuatro modos de adaptación. Dentro del modo fisiológico el estrés tiene un papel importante en la experiencia de dolor crónico, porque desencadena múltiples respuestas en el cuerpo y puede ocasionar problemas en funciones y necesidades prioritarias del adulto mayor: ... los pies me arden mucho (E8); ... también siento los pies algo dormidos y por debajo como si me los estuvieran quemando (E9); ... me empiezan a doler las piernas, me empiezo a fatigar y me empieza el malestar aquí [en el pecho], en la garganta, entonces me toca, a veces, ir lentamente (E12).

El ''modo de autoconcepto'' tiene que ver con las creencias y los sentimientos de la persona acerca de sí misma, lo cual se relaciona ''con sus vivencias pasadas y con su condición actual''. Es la imagen que tiene el adulto mayor acerca de sí mismo como ser físico, social, espiritual y moral, como un ser íntegro y único. Al comparar esta afirmación con los hallazgos producto de la investigación podemos ver cómo los adultos mayores evidencian una fuerte asociación entre el envejecimiento y el inicio del dolor, debido a los múltiples cambios que experimentan durante su proceso. Por ello, al percatarse de una serie de sensaciones nuevas, propias de su etapa cronológica, sienten temor por el inicio o la agudización del dolor; así mismo, los cambios experimentados por las limitaciones y el uso de aditamentos hacen que se sientan dependientes de otros, afectándose su yo físico. Además, es necesario considerar cómo incide en el adulto mayor el hecho de conocer su diagnóstico y saber que no existe cura para su dolor, situación que frecuentemente hace aflorar estados de ánimo como la depresión, condición limitante que impide el reconocimiento de su situación, y trae consigo sentimientos de angustia, tristeza, temor, ira, estrés y desconsuelo, todo esto aumentado por el temor a lo que el dolor traerá más adelante para ellos: ¡Claro!, para mí sí, yo estoy con estrés y se me acentúa más el dolor, me postra (E11); Deprimida, terrible, terrible, porque yo tenía la impresión de que no podría volver a caminar (E8); ... me da mucho miedo que avance esta enfermedad y que quede más impedida (E10); ... pero, de todas maneras, la experiencia ha sido muy triste (E1); ... aburrido con la vida, uno se aburre (E18).

En lo concerniente al ''modo rol'', se logra identificar en el adulto mayor un cambio en sus rutinas, por las limitaciones secundarias al dolor. Así, los pacientes deben readaptar su estilo de vida reconociendo las actividades que deben abandonar para evitar que se desencadene y agudice el dolor: Antes yo hacía actividades de la casa: lavaba la loza, tendía la cama toda la vida [...] cosas que ya no puedo hacer (E4); ...Todo: el trago, el sexo, todo tiene que mermarlo uno por obligación, y tiene que ser fuerte, tiene que aprender y obligadamente tiene uno que hacerlo porque si no, se enferma (E3); ... Sí, diga que ir, como antes, que el oficio, que ir a hacer un trabajo, azadón, a cercar, a sembrar, a desherbar, que uno podía... ya hoy no (E9); ... ya me tocó dejar los antojos de hacer esto, pasar esto de aquí para allá (E5).

El ''modo de interdependencia''se configura en el aislamiento que experimentan, sea por la condición misma de su enfermedad, sea por el poco apoyo que les dan las personas a su alrededor. En ocasiones, sus sentimientos, su temor frente al abandono o la recriminación por expresar el dolor precipitan su distanciamiento social y familiar: ¡Saber que no puedo ir ni siquiera a la esquina porque en cualquier momento me da el dolor, se me aflojan las rodillas y de pronto me caigo [...] entonces, a mí el miedo tampoco me dejan (E10); ... no volver a integrare a ningún grupo, no volver a ir a la catedral, a la iglesia, no volver a la misa, ¡todas esas cosas que me han aislado!¿ve? (E2); Porque yo digo: ¡Pero a qué me voy! que Camine mamá, vamos. Pero yo digo: ¿Pero a qué voy a estorbarlos? ¡No más a mortificarlos porque ya no me puedo ni subir al carro! (E6); ... como yo ya no puedo salir solita, por ahí a caminar, tengo que ir acompañadita (E1).

Ellos son conscientes de cómo la situación de cronicidad ha cambiado su vida y han tenido que convivir con el dolor, aprender de él, e incluso llegar a aceptarlo como parte de su vida: ... estoy tratando de convivir con el dolor (E1); Yo ya aprendí a manejarlo y a vivir con el poquito de dolor (E3); ... si no hay remedio, pues afrontar el dolor (E7); ... pues, de todas maneras, yo me acostumbré ya [a estar con el dolor] (E6); ... desgraciadamente no hay nada, sino procurar llevar el dolor (E10). Todos estos cambios comprometen el nivel de adaptación, suponen una alteración de la dinámica diaria de los adultos mayores y los obligan a desarrollar estrategias que les permitan asimilar la condición y adaptarse a los cambios: ... me puse pomadita y todo eso [en la pierna], donde se localiza el dolor (E1); ... yo utilizo mucho el agua caliente para eso (E4); ... una que otra terapia de vez en cuando (E9); ... también se me calmaba al meterlas [las piernas] en la alberca. (E5).

Con el tiempo, el adulto mayor que ha tenido la experiencia de vivir con dolor crónico llega a encontrarle significado a su situación. Del mismo modo, se aprovechan las capacidades residuales y se ''van desarrollando nuevas habilidades'' que le permiten una mejor integración con el ambiente. Es así como se da en ellos un cambio de actitud, momento en el que se crean habilidades, como el uso de los recursos dispuestos en su propia casa y de otras alternativas como precursoras de alivio del dolor: ... los remedios caseros son muy buenos y las aromáticas también (E4); ... Sí, claro, por ejemplo, como le decía yo, el asunto de la sábila, con eso me he ayudado mucho (E2); ... o las metía en barro [las piernas], me dormía pero las dejaba bien amarraditas [...] me hacía como flagelaciones en las piernas [...] la loción... de eso de las abejas... yo le robaba un poquito a mi papá y me frotaba y me frotaba... Es que siente uno como que le movieran la sangre.[...] la crema para las vacas, y únteme en esas piernas (E5).

La ''distracción'', el enfocar la atención en aquellas actividades que les generan placer se convierte en estrategia de cuidado para lograr adaptarse a su situación: ... o sea, al estar ocupado en otras cosas ayuda a que no me acuerde que me duele. Eso ayuda muchísimo (E2);       ... me pongo a leer, escucho un buen programan en la televisión, y me ayuda porque me concentro en eso y no estoy pensando que me duele (E4); ¡Me encanta el campo, porque es tan apacible! Así se le van a uno los dolores (E12); ... me meto allá en la costurería y me ubico mucho en mis cosas (E5). Vale la pena resaltar cómo ''la espiritualidad'', vista desde la religiosidad, cobra especial importancia para los adultos mayores, quienes logran entender el dolor como un proceso normal por medio del cual alcanzarán la salvación. Solo la fe y la esperanza en un ser superior sostienen al adulto mayor en este proceso de afrontamiento de su nueva condición: ... entender que el dolor es parte de la vida y entonces no lo podemos quitar (E2); ... a mí me encanta la parte espiritual porque veo que alivia mucho, lo sostiene a uno, siente uno que todo lo puede (E12); El dolor purifica, el dolor dignifica, el dolor lo hace a uno fuerte; entonces, yo creo que sirve mucho aprovecharlo (E2).

La Figura 1 se construye a fin de tener una imagen visual rápida y completa de los elementos conceptuales del modelo descritos anteriormente.21

Figura 1. Acercamiento al MAR desde el estudio exploratorio

Figura 1.

 

DISCUSIÓN

Los adultos mayores con dolor se convierten en seres creativos y sensibles, tienen capacidad para detectar los estímulos del ambiente que lo desencadenan y, así mismo, logran relacionarlos con experiencias anteriores y proponer alternativas de solución para afrontar el dolor. Poseen la habilidad para enfrentar los estímulos del medio, lo cual se refleja en su interacción, llevándolos a la adaptación, es decir, el proceso de ser y llegar a ser un ser humano integrado y total. Es así como los adultos mayores fueron capaces de reconocer su situación de salud, entender el significado de lo que ha sido el dolor crónico para ellos, reconociendo las limitaciones concomitantes, pero a la vez asumiendo el proceso para crear una serie de estrategias que les permitieron hacer un cambio positivo en su contexto, logrando así una nueva adaptación a su condición de cronicidad.

Uno de los problemas más frecuentes en la vejez es el dolor crónico secundario a problemas articulares, dolor neuropático y no oncológico;22 el dolor altera la sensación de bienestar y la autoestima en los adultos mayores porque afecta su independencia. Según Dunn y Horgas,23 los adultos mayores con dolor tienen impedimentos para realizar actividades de la vida diaria, un incremento en el número de problemas de salud asociados, utilizan con más frecuencia medicamentos para calmarlo, tienen problemas osteomusculares y diagnósticos de demencia. Lachman y Andreoletti24 refieren que los ancianos en general son estoicos ante el dolor porque consideran que es normal en la vejez; sin embargo, en esto influye la forma como se sienten ellos mismos, cómo el dolor afecta su vida diaria y cómo perciben el significado de afrontarlo. Frente a esto la interacción social se ve disminuida promoviendo sentimientos de soledad.

Según Williams et al.,25 los adultos mayores con dolor tienen una pobre interacción social, lo que hace que los sentimientos de desesperanza y abandono se conviertan en un patrón normal de su experiencia. Al respecto, Gaston et al.26 afirman que la familia es el núcleo referencial más importante para los ancianos. El apoyo familiar y social provee sentimientos de satisfacción y adaptación, y reduce los niveles de ansiedad y depresión en los adultos mayores. Por otro lado, el adulto mayor tiene la capacidad de desarrollar una serie de habilidades cognitivas a través de su interacción con el ambiente, las cuales le permiten adaptarse a su situación. Los adultos mayores con dolor crónico desarrollan y usan varias estrategias para afrontar, manejar o minimizar los efectos del dolor. Estas pueden incluir conductas como el descanso, cambios de postura, ejercicio, o usar aditamentos como férulas, bastón, entre otros; así mismo, buscan cambiar la forma de pensar a través de tácticas como concentrarse en algo para distraerse, calmarse, practicar actitudes positivas, rezar, aspectos que contemplan Barragán y Almanza.27

La comprensión del subsistema cognitivo es fundamental para la enfermera porque, en cierta forma, explica el comportamiento del adulto mayor ante la situación de dolor crónico. La habilidad para afrontar las situaciones adversas es muy amplia en los seres humanos. Cada individuo interpreta y reacciona ante determinada situación en forma diferente, y de acuerdo con esto responde a los estímulos ambientales. Whetsell et al.28 sostienen que lo que determina la calidad de vida de una persona no son las circunstancias que le ocasionan estrés, sino la forma como reacciona ante estas y su habilidad para adaptarse a los cambios.

Consideraciones finales

El análisis de los resultados emergentes del estudio exploratorio mostró cómo el dolor crónico acarrea una serie de comportamientos efectivos e inefectivos que afectan los modos de adaptación de los adultos mayores en relación con el MAR. Las respuestas en los modos de adaptación muestran cómo se vive la experiencia de vivir con dolor crónico benigno en el envejecimiento, ya que se describe el proceso por el cual los adultos mayores utilizan sus recursos internos y externos para hacerse cargo de las demandas del ambiente y controlar así los estímulos que desencadenan el dolor a fin de conseguir la adaptación a su condición. Comprender la experiencia de dolor crónico benigno en el envejecimiento desde la perspectiva del Modelo de Adaptación de Callista Roy brinda sustento teórico a los datos del estudio exploratorio y demuestra la necesidad de usar las teorías de enfermería en aras de fortalecer y entender los fenómenos disciplinares.

A partir de este estudio exploratorio se otorga sustento a los elementos conceptuales del MAR, evidenciados estos en el análisis de algunas proposiciones inherentes al modelo, a fin de corroborar su cumplimiento. Se pudo verificar la pertinencia y validez de una de las proposiciones del MAR: ''Los seres humanos, como sistemas adaptativos, tienen la capacidad de adaptarse y crear cambios en el ambiente'',9 y con ello se comprueba la coherencia de los resultados obtenidos y, así mismo, que el modelo conceptual usado fue el apropiado para el análisis.

 

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