INTRODUCCIÓN
Para hablar de las personas que cambian de sexo y/o de género, se utilizan generalmente tres términos: travesti, transgénero y transexual, muy frecuentemente se usan como sinónimos, pero hacen referencia a procesos diferentes. Esta investigación se concentra en el estudio de las personas transexuales, es decir, aquellas que quieren someterse a cambios hormonales y/o procedimientos quirúrgicos para vivir en el género que se sienten como propio 1. Lo anterior ocasiona que la influencia de la hormona masculina/femenina de sustitución o testosterona/estrógeno produzca un envejecimiento más rápido o precoz, teniendo cambios muy notorios tanto internos como externos en las personas trans2.
Por otra parte, el envejecer siendo miembro de la comunidad lesbiana, gay, bisexual, transexual, transgénero, travesti, queer y más (LGBTTTIQ+) es más complejo, pues la esperanza de vida de una persona trans es de 37 años, según el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) 3 , y de 35 años, según informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) 4 , mientras que una persona cisgénero tiene una esperanza de 79 años en mujeres y 73 años en hombres, en América Latina.
Las personas trans plantean sus áreas de preocupación como las personas cisgénero (personas que su identidad de género y el sexo asignado al nacer coinciden) al visualizar su futuro como adultos mayores: la soledad, la salud, la enfermedad y las preocupaciones económicas 5. De igual manera, también pueden presentar miedo al futuro, miedo al rechazo familiar, así como el miedo a la transfobia y a la marginación social; aunado a lo anterior, Dotta Brenes 6) plantea que las personas mayores LGBT viven una doble vulneración: una, por orientación sexual y/o identidad de género y, la otra, porque las personas mayores son consideradas como asexuadas, lo que implica una discriminación múltiple.
Se plantea que para 2030 el número de personas LGBTTTIQ+ de 65 años o mayores se duplicará a nivel mundial. Es complicado determinar cuántas personas de estas son transexuales, transgénero o que no se rigen por los estereotipos de género, pero sí se sabe que en comparación con sus contrapartes heterosexuales cisgéneros, los adultos mayores pertenecientes a la comunidad tienen el doble de posibilidades de vivir solos, además de una probabilidad de cuatro veces mayor de no tener hijos; lo anterior indica que la atención informal que supone tendrán los adultos mayores, podría no existir para personas LGBTTTIQ+ a medida que se hacen adultos mayores, especialmente para la comunidad trans, ya que se ha demostrado que hay pocos profesionales de salud competente para tratar las necesidades de esta población a medida que envejezcan 7.
La gran mayoría de las personas pertenecientes a la comunidad LGBTTTIQ+ viven o vivieron discriminados, estigmatizados por la sociedad, y en algunos casos se les ha tachado como criminales, pecadores y enfermos mentales; en estos casos, el miedo y el estigma han alterado su vida, sus relaciones sociales, sus ingresos y sus oportunidades para la jubilación; todo esto, aunado a la presión que sienten frente a los profesionales de salud que proveen servicios de geriatría; dichos proveedores de salud deben de ser conscientes de la situación en la que han vivido estas personas, por lo que tienen mayor probabilidad de sufrir enfermedades físicas y mentales, además de otras condiciones, como la depresión y la ansiedad, la pobreza, retraso en la búsqueda de atención médica, nutrición deficiente y una mortalidad prematura 8.
Aunado a lo anterior, hay que tener conciencia de la trayectoria de vida de las personas trans, ya que ha estado marcada históricamente por factores adversos desde que manifiestan su expresión e identidad de género; la exclusión y el rechazo familiar suelen ser uno de estos factores; esto obliga a las personas trans a dejar su casa desde una edad temprana, sin recursos, formación educativa, herramientas laborales y privándoles su derecho a la familia y a la educación. Ante esta situación, muchas personas trans (sobre todo las mujeres) se ven forzadas, para subsistir a trabajar en el ámbito sexual, y esto implica que trabajen hasta edades muy avanzadas o en economías informales, con una desprotección social, sin jubilación, exponiéndose a riesgos que llegan a vulnerar su salud a nivel físico, mental y emocional, acelerando un desgaste mayor y, con ello, un envejecimiento prematuro 9.
No obstante, las personas trans atraviesan una transición, según Schumacher, Jones y Meleis 10, la cual es un cambio entre dos períodos de tiempo estables, durante los cuales una persona pasa de una etapa, situación o estado de vida a otro. La transición es un proceso que ocurre en el tiempo, con una sensación de fluidez y movimiento; durante este período se experimentan cambios profundos en el mundo externo y la forma de percepción, lo cual tiene un gran impacto en la vida y la salud de la persona, sus parejas, sus amigos y sus familias.
El rol, como constructo sociopsicológico, es muy útil para evaluar los problemas de salud y para planificar los métodos de intervención multidisciplinarios en grupos vulnerables. Debido a que el profesional de enfermería trata a los pacientes como personas psicosociales, siendo fundamental comprender la capacidad del comportamiento del sujeto de cuidado para realizar intervenciones necesarias basadas en las necesidades de la persona y la privación creada por las transiciones de roles 11.
Es por ello que las transiciones del envejecimiento en personas trans deben incorporar nuevos conocimientos y modificación definición de sí misma en su contexto social en la vejez 11. Referido lo anterior, se plantea el propósito de analizar la experiencia vivida de la transición hacia la vejez de un adulto mayor transexual.
METODOLOGÍA
La investigación es un estudio de caso enfoque cualitativo porque se centra en entender, comprender y describir socialmente el fenómeno 12. Se utilizó la fenomenología como método investigativo porque atrae la experiencia vivida y comprende el concepto integrador del quehacer centrado en la persona y sus necesidades 13.
Se utilizó un muestreo oportunista, debido a que la informante fue seleccionada por accesibilidad al investigador, y dado que cumplía los criterios de inclusión de ser mujer, adulta mayor con una identidad de género trans, que tenía terapia hormonal, que participaba en asociaciones civiles y organizaciones LGBTTTIQ+.
Así mismo, previo a la recolección de datos, se obtuvo la aprobación del Comité de Ética en Investigación de la Facultad de Enfermería de la Universidad Autónoma de Coahuila con el registro FAENUS-CEI-ME-2021-05. El día de la recolección se dio lectura del consentimiento informado, especificando que se modificará el nombre en el estudio, así como garantizando el respeto a la dignidad de la persona, como la protección de sus derechos, según lo establecido en la Ley General de Salud en materia de investigación para la salud 14. A su vez, también se basará en los lineamientos de los Derechos Humanos de las personas transgénero, transexuales y travestis de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) 15, que menciona la no discriminación y la no violencia hacia este grupo etario.
Posteriormente se inició una entrevista a profundidad con los datos biográficos y una pregunta detonadora: ¿cuál es su experiencia de vida de ser mujer trans durante la transición a la vejez? Seguido se analizaron los datos, con base en lo propuesto por Tylor-Bogdan 16,17, con las fases del análisis en progreso en investigación cualitativa, que consisten en preparar los datos, descubrir los temas, codificar los datos, interpretar los resultados, relativizar las interpretaciones y determinar el rigor.
El proceso inició con la preparación de los datos, transformándolos, identificándolos, organizándolos y protegiéndolos, así como transferir rigurosamente la o las entrevistas que se lleguen a realizar. Posteriormente se describieron los temas; para ello se extrajo datos de la entrevista para organizarlos en una estructura que ayuda a adoptar una perspectiva de análisis y conseguir temas, interpretaciones e ideas, elaborar tipologías o categorías y desarrollar conceptos.
Seguido se codificaron los datos en función a las categorías de análisis para determinar su consistencia; de igual manera, se describieron los resultados codificados para hacer una explicación de estos y utilizar las definiciones que se han hecho de conceptos y proposiciones e ilustrar el texto con pasajes del discurso del informante. Así mismo, se relativizó las interpretaciones, es decir, se debe considerar si los datos que proporcionó el informante fueron o no solicitados, qué tanto influyo el investigador en la entrevista, si había o no más personas con el informante, distinguir las perspectivas y clarificar los supuestos teóricos.
Por último, se determinó el rigor; en esta última fase se realizó el análisis de las prevenciones metodológicas que se han tomado para garantizar el rigor de los datos: si se ha obtenido información suficiente para defender las conclusiones; si los datos fueron devueltos al informante para darle el derecho de veto o para saber si se siente representado en ellos; si se triangularon los datos buscando fuentes complementarias de información.
RESULTADOS
Las características biográficas de la participante son: mujer de vivencias trans desde los 42 años; actualmente cuenta con 64 años cumplidos. Mujer lesbiana, casada con otra mujer; así mismo, estuvo casada en dos ocasiones y tiene dos hijos; su nivel educativo es de doctorado y se desempeña como docente. Otra de las características señaladas es que se define como feminista, binaria, mestiza, no católica y neurodivergente.
Con relación al análisis fenomenológico, se encontraron tres categorías y siete subcategorías (ver tabla), que a continuación se definen y describen, con base en los argumentos y las subcategorías.
Conciencia de ser una mujer trans
Esta categoría hace referencia al conocimiento de su propia existencia, al ser una persona trans y vivir el proceso de envejecimiento. En cuanto a la conciencia de ser una mujer trans, la participante señala que es un proceso de construcción, que nace con ella, la cual se descubre y construye. Así mismo, el proceso de envejecimiento es percibido como el madurar a ser una mujer mayor, con presencia de limitaciones físicas, con vulnerabilidad, al ser mujer y adulta mayor, así como complejidades laborales, deterioro físico y estabilidad económica.
[...] Para mí, la condición trans fue, ha sido, una etapa, proceso de viaje y de construcción de lo que es mi identidad, que es de mujer... porque el sentido de mi vida es y ha sido y es que asumí en mi vivir, mi construirme como mujer [...]
[...] madura, cercana a ser una mujer mayor y te das cuenta de que ya no tienes los mismos recursos, condiciones físicas... ya me da miedo y no veo igual... te das cuenta de tu vulnerabilidad ante la edad [...]
Cambios percibidos antes y después de la transición
Esta categoría hace referencia a los cambio percibidos antes y después de la transición. La participante señaló que previo a la transición vivía con desolación, y sus hijos eran su motor para avanzar, y a partir de ello, decidir sobre su transición. Actualmente se siente plena con la transición de ser mujer; a su vez, ha presentado dificultades como el diagnóstico de hipotiroidismo y trastorno obsesivo compulsivo; sin embargo, para disminuir el impacto en su salud, asiste de forma constante al endocrinólogo y asistió a procesos psicoterapéuticos.
[...] y el momento que tenía el mayor, digamos, entre comillas, éxito económico, laboral, social y familiar, yo vivía una profunda desolación que solamente mi hija y mi hijo me podían sacar de ahí, y pues decidí hacer mi transición [...]
[...] Mi proceso de transición se vio acompañado por un proceso psicoterapéutico muy largo, pues ya van de más de 20 años que estoy en psicoterapia y en psicoanálisis. Hace dos años dejé el psicoanálisis y sigo con los tratamientos de endocrinología [...]
Condiciones de la transición
Estas incluyen las percepciones individuales y de la sociedad ante la transición, están determinadas por facilitadores e inhibidoras; estas últimas pueden generar incertidumbre ante el futuro e invisibilidad. Entre los facilitadores de la transición se encuentra la situación económica, el nivel académico, apoyo de redes de mujeres mayores y apoyo de la pareja; no obstante, entre los inhibidores se encuentra la discriminación, opresión, subordinación, violencia de hombres, distancia de la familia nuclear y desapego del cuidado de los hijos, dado que decidió alejarse para iniciar la transición.
Lo anterior ocasiona una incertidumbre en el futuro, dado que no tiene derecho a una jubilación, así como la pandemia ocasionó que se limitara con sus actividades, debido a que las comorbilidades presentadas también ponen en peligro el deseo de construir redes de mujeres mayores. De igual manera, genera invisibilidad, es decir, refiere que una mujer mayor trans es menos vista, ya que en ella no se percibe atractivo; así mismo, el passing ( pasar de un género con el que te identifiques a través de cirugías o hormonas) es desapercibido.
[...]Debo de decir y agradecer que más que discriminación, lo que he vivido y he sentido como mujer es la violencia, es la violencia por parte de los hombres [...]
[…]Entonces, como que he podido conformar, no de la mejor manera, pero sí bastante, un hábitat muy favorable para mí [...]
[...]Si no despiertas la atracción, y toda la rectificación en muchos hombres, tampoco despiertas la, digamos, tampoco llamas la atención a mujeres, mujeres mayores, que te vean mal, entonces el passing es más fácil, llega a ser más fácil que vestirte, digamos, de una manera uniforme, la visibilidad y la vigilancia son menores. [...]
DISCUSIÓN
El propósito de este estudio fue analizar la experiencia vivida de la transición hacia la vejez de un adulto mayor transexual. Se encontró que la categoría de conciencia de ser una mujer trans fue similar a lo reportado por Castaño y cols., quienes señalaron la importancia de la identidad de cada persona y como la sociedad no respeta la forma de pensar, por ejemplo que desde muy pequeños identifican su orientación e identidad, sin embargo, es un proceso de construcción 18. Así mismo, Cedeño et al. 19 refirieron en su estudio que las edades de las personas transfemeninas varían entre los 40 a 55 años. La participante menciona que tiene conciencia de no llegar a los 60 años, por consecuencia de su estilo de vida, ya que desde joven se sometió a procedimientos rigurosos, tratamientos clandestinos para lograr la feminización.
A cerca de los cambio percibidos antes y después de la transición, Ribeiro et al. entrevistaron en 2019 a nueve sujetos trans y travestis de Brasil; se observó que uno de sus informantes menciona el hecho de que es muy importante tomar terapia psicológica, similar a lo referido en este estudio 20. Según Cedeño y Alvarado, en su estudio también existió la preocupación del autocuidado; refirieron asistir a servicios médicos, y tienen conciencia de los cuidados que necesitan y requieren; como nuestra informante, que recurre periódicamente, cada tres meses 21.
De acuerdo con la categoría de condición de la transición, Cedeño et al. 18 en su estudio también mencionan que la mayoría de estas mujeres viven solas y otro tanto vive con algún tipo de familiar; también predominan las personas con primaria incompleta, y en mucho menor porcentaje, las que tienen estudios universitarios; por esto predominan los oficios como vendedores ambulantes, estilistas y comerciantes; en cuanto a esta investigación, la participante hizo referencia e hincapié en que tuvo estudios privados, además de contar con postgrados, los cuales le ayudaron a conseguir empleos estables, además, de que la informante cuenta con 64 años cumplidos.
No obstante, en la investigación realizada por Restrepo et al. 22 se menciona que la persona trans ha sufrido discriminación en el ámbito laboral y que una de sus alternativas de subsistencia es el trabajo sexual; esto contradice lo expresado por la informante que ayudó a este estudio, pues mencionó que ha vivido en una posición de privilegios y que no ha tenido que realizar oficios, pues su inteligencia le ha abierto puertas en el mercado laboral.
Por otra parte, Juárez 23 menciona que uno de sus informantes estudió y trabajó como hombre, pues sentía que si manifestaba su identidad trans, no sería aceptado, y para él era fundamental obtener un título universitario y tener un empleo que le permitiera tener la capacidad económica para costear sus tratamientos de reasignación de sexo, hormonales y quirúrgicos; esto se asemeja a nuestra informante, pues también vivió mucho tiempo como un hombre, hasta que terminó sus estudios y acepto su identidad de género como mujer y decidió realizar su transición.
CONCLUSIÓN
A pesar del avance social que ha habido en los últimos años, las personas del colectivo LGBTTTIQ+ siguen siendo víctimas de acoso y discriminación por el mero hecho de expresarse tal y como son, en especial las personas pertenecientes a la comunidad trans. En el caso de la informante de esta investigación, sus ideas y pensamientos le ayudaron a realizar su transición sin ser percibida por la sociedad, pues como ella mencionó, tuvo que esperar hasta los cuarenta para hacer su passing; además, podemos conocer con las propias palabras de la informante que ella era una las pocas "excepciones a la regla". Es de suma importancia que se actualicen los sistemas y servicios de salud para brindar una atención digna, con respeto y empatía, teniendo en cuenta su ideología de género.















