Introducción
Las parasitosis intestinales son infecciones producidas por microorganismos protozoarios y/o helmintos cuyo hábitat natural es el tracto gastrointestinal de los hospederos. Estas infecciones parasitarias, están ampliamente distribuidas a nivel mundial y de manera muy importante, han sido reportadas con altas frecuencias en países tropicales o en países en vía de desarrollo, donde se presentan condiciones de saneamiento ambiental precarias y las poblaciones tienen hábitos higiénicos sanitarios deficientes1. Uno de los principales problemas que afecta la salud de los niños en edad escolar, es la presencia de parásitos intestinales, situación que es favorecida por malas condiciones higiénico sanitarias, la pobreza, el hacinamiento y los inadecuados hábitos en la alimentación y en su vivir cotidiano 2.
Las parasitosis intestinales son un tema importante en salud pública porque pueden alterar el buen desarrollo de lo niños, ya que tienen efectos adversos especialmente en el desarrollo cognitivo, pueden ocasionar anemia, desnutrición y alteraciones en el crecimiento3,4. Hasta el momento se han considerado como factores de riesgo para la adquisición de una parasitosis intestinal, algunos de ellos son: un sistema inmune inmaduro, la desnutrición, jugar con tierra y objetos sucios, ingerir agua no potable o contaminada, ingerir alimentos contaminados, carnes mal cocidas; piel expuesta a suelos contaminados, entre otros 5,6. Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, debido a que la prevalencia mundial de geohelmintos es del 24 % (cerca de 1.500 millones de infectados), y que se presenta principalmente en países de bajos ingresos por no disponer de sistemas de saneamiento correctos se incluyó como uno de los objetivos de desarrollo del milenio 7.
Estudios realizados en diferentes países de Latinoamérica en la población infantil han mostrado tasas altas de prevalencia de parásitos intestinales, relacionadas además con la precaria situación socioeconómica y nutricional 8-11. En Colombia, según la Encuesta Nacional de parasitismo 2012-2014, la tasa global de prevalencia de parásitos intestinales fue del 81%. Se encontró que el 29,62% de la población estudiada estaba infectada con algún geohelminto, siendo La Amazonía y la Sierra Nevada de Santa Marta las que presentaron mayor proporción global de infección (81,6% y 74,05%) respectivamente. Trichuris trichiura, fue el helminto más prevalente (18,4%), seguido de Ascaris lumbricoides (11,3%) y Ancilostomideos (6,4%). El patógeno intestinal más prevalente fue Blastocystis spp, el cual tuvo la prevalencia más alta en la Región Norandina con un 60,3%. Seguido por este parásito, se encuentra Entamoeba histolytica/dispar que tuvo la más alta prevalencia en la Sierra Nevada de Santa Marta con un 48,0% y Giardia intestinalis, que tuvo la prevalencia más alta en La Amazonía con un 37,3%1.
El departamento de Antioquia, debido a su amplio terreno geográfico hace que la actividad económica sea muy diversa en esta región, así mismo las condiciones socioeconómicas también son muy variadas y debido a esto la prevalencia de la parasitosis intestinal debe ser analizada teniendo en cuenta también esos factores. El objetivo de este trabajo fue determinar la prevalencia de parásitos intestinales en niños en edad escolar y sus factores determinantes en varios municipios de Antioquia entre el 2018 y 2024.
El estudio ofrece un panorama de las parasitosis intestinales de los niños estudiados en etapa escolar en el departamento de Antioquia, mostrando la persistencia de estas infecciones como un desafío de salud pública. Los hallazgos servirán de base para optimizar programas de control, como las jornadas de desparasitación y las intervenciones educativas enfocadas en prácticas higiénicas, alimentación saludable y cuidado de animales domésticos.
Metodología
Población de estudio
Niños en edad escolar de diferentes instituciones educativas de municipios de Antioquia entre 2018- 2024 y cuyos padres firmaron el consentimiento informado para autorizar la participación de sus hijos en la investigación.
Criterios de inclusión y exclusión
Escolares de ambos sexos con un rango de edad comprendido entre 5 y 18 años, pertenecientes a diferentes secciones de preescolar a undécimo grado de las instituciones educativas de algunos municipios de Antioquia. Se excluyeron aquellos niños cuya muestra de materia fecal no fue remitida a tiempo y en forma adecuada, o cuando sus padres no firmaron el consentimiento informado
Variables
Se tuvieron en cuenta las variables demográficas (sexo, edad, procedencia), tipo y especies de parásitos, síntomas, hábitos alimenticios y de higiene.
Procedimiento
Se realizó una sensibilización de la población con sesiones informativas dirigidas a los padres de familia y a los estudiantes, donde se abordaron temas relacionados con los principales parásitos intestinales, sus vías de transmisión y las prácticas adecuadas de higiene. Todo lo anterior se realizó previa autorización de los directivos de las instituciones educativas visitadas. Posteriormente, se invitó a los acudientes a participar en el estudio de manera voluntaria mediante la firma del consentimiento informado, que autorizaba la recolección de muestras fecales de sus hijos.
Para la toma de las muestras se emplearon frascos estériles de plástico de boca ancha que fueron asignados a los papás, ya que ellos fueron responsables de la recolección de las muestras de sus hijos. Las muestras se mantuvieron en recipientes herméticamente cerrados hasta su traslado al Laboratorio de Microbiología de la Institución Universitaria Colegio Mayor de Antioquia. Las muestras fueron examinadas inicialmente por observación directa en fresco al microscopio óptico. Luego, se procesaron mediante la técnica de concentración de Ritchie, con el propósito de incrementar la posibilidad de detección de formas parasitarias. El sedimento obtenido se analizó nuevamente al microscopio utilizando solución salina fisiológica y lugol parasitológico para la identificación de estructuras compatibles con parásitos intestinales.
Diagnóstico de Entamoeba histolytica: En el caso del complejo Entamoeba histolytica/dispar/moshkovskii/ bangladeshi, las formas quísticas y trofozoíticas que no pudieron diferenciarse morfológicamente se registraron bajo la denominación general de "Complejo Entamoeba". No obstante, se estableció el diagnóstico específico de E. histolytica únicamente cuando se observaron trofozoítos con hematofagia, considerado el principal criterio morfológico de patogenicidad y el rasgo diferencial frente a otras especies del complejo 12.
Se clasificaron como parásitos intestinales patógenos aquellos con evidencia científica de causar daño en la mucosa intestinal, entre ellos Entamoeba histolytica, Giardia intestinalis, Ascaris lumbricoides, Hymenolepis nana y los ancilostomídeos. Diversos estudios han reportado una alta frecuencia de estas especies en población escolar, confirmando su impacto clínico en niños y niñas 13.
En esta investigación, Blastocystis spp. se consideró también un patógeno intestinal, dado que múltiples trabajos han asociado la presencia de B. hominis con manifestaciones clínicas gastrointestinales relevantes14-17. Por su parte, Cryptosporidium spp. fue clasificado como un parásito oportunista, ya que puede provocar cuadros diarreicos tanto en población infantil como en personas inmunocomprometidas o en condiciones de vulnerabilidad 18-20.
Gestión de datos
Los datos fueron consignados en una base de datos en Microsoft Excel, luego se realizó el análisis estadístico con el programa SPSSv23. Se determinó la frecuencia absoluta y relativa de los parásitos presentes en las muestras y luego se realizó un análisis bivariado para establecer la relación entre las parasitosis y las características de los escolares como la edad, sexo , hábitos de higiene y presencia de síntomas, para las variables cuantitativas se aplicó la prueba de Kolmogorov Smirnov para comprobar normalidad de los datos y luego la prueba de la U de Mann Whitney para establecer la diferencia de medianas entre la presencia de patógenos intestinales y la edad. Para las variables cualitativas se halló la razón de prevalencia, el IC95% y el valor de p y se consideró un nivel de significancia de 0,05.
Aspectos éticos
El análisis y publicación de los resultados se realizó sin ningún dato referente a la identidad del participante o información que pueda comprometer su integridad. Se respetó la autonomía de los participantes del estudio proporcionando la información necesaria tanto a los niños como a los padres. Antes del inicio de los procedimientos se contó con el consentimiento informado que fue aprobado previamente por las autoridades de la institución involucrada. Los resultados del análisis fueron enviados a los padres de familia, para que éstos los remitieran a las EPS a la que pertenece cada niño y les fuera suministrado el tratamiento que corresponda de acuerdo con el criterio médico.
Resultados
Se recibieron muestras de materia fecal de 805 niños en edad escolar. Las edades estaban comprendidas entre 5 y l8 años; 59,90% (482) fueron mujeres y 40,10% (323), hombres. La distribución de la cantidad de muestras de acuerdo con los municipios que participaron fue la siguiente: Andes 17,5l% (14l), Blanquizal 15,03% (121), Gómez Plata 12,42% (100), Guarne 9,56% (77) Jardín 23,85% (192), Palmitas 7,45% (60), y San Pedro 14,16% (l14). La presencia en los niños de parásitos intestinales observada fue: 52,17% (420) estaban parasitados por un patógeno y 43,85% (353) multiparasitados por patógenos intestinales. Blastocystis spp. y el Complejo Entamoeba presentaron las prevalencias más altas 47,95% y 44,72% respectivamente. En la tabla 1 se pueden observar las prevalencias del resto de los parásitos identificados.
Tabla 1 Frecuencia relativa y absoluta de parásitos por especies de los municipios de Antioquia entre el año 2018-2024
| Parásito | Prevalencia % (#) (805) |
|---|---|
| Blastocystis spp | 47,95 (386) |
| Complejo Entamoeba | 44,72 (360) |
| Endolimax nana | 29,06 (234) |
| Entamoeba hartmanii | 6,58 (53) |
| Entamoeba histolytica | 6,33 (5l) |
| Entamoeba coli | 6,08 (49) |
| Giardia intestinalis | 3,85 (3l) |
| Cryptosporidium spp | 1,73 (14) |
| lodamoeba butschlii | 0,24 (2) |
| Ascaris lumbricoides | 0,12 (1) |
| Hymenolepis nana | 0,12 (1) |
| Ancilostomideos | 0,12 (1) |
| Enterobius vermicularis | 0,12 (1) |
El municipio que presentó la prevalencia más alta de parásitos patógenos fue: Guarne 66,20% y el Barrio Blanquizal en Medellín con 63,60%. (Vertabla 2). Al realizar el análisis del comportamiento de los factores de riesgo de acuerdo con la presencia de algún patógeno, se encontró que solo la procedencia estuvo relacionada de forma estadística significativa ya que el valor de p fue menor de 0,05 como se observa en la tabla 2. En relación con la presencia de síntomas clínicos la diarrea fue el único relacionado de forma significativa con la presencia de patógenos (p=0,002). Tabla 3.
Tabla 2 Comportamiento de los factores de riesgo de acuerdo con la presencia de algún patógeno intestinal
| Variable | Total % (#) | Patógenos % (#) | |||
|---|---|---|---|---|---|
| 100 (805) | Si 51,80 (417) | No 48,19 (388) | Valor de p | RP (IC 95%) | |
| Edad (años) , mediana (RI) | 8 (4) | 8(4) | 8(4) | 0,93* | |
| Grupo de edad | 0,76** | ||||
| Menores de 5 años | 9,68 (78) | 46,20 (36) | 53,80 (42) | 1 | |
| 6 a 10 años | 76,02 (612) | 52,60 (322) | 47,40 (290) | 0,87 (0,68-1,12) | |
| 11 a 15 años | 12,04 (97) | 51,50 (50) | 48,50 (47) | 0,89 (0,65-1,21) | |
| Mayores de 15 años | 2,23 (18) | 50 (9) | 50 (9) | 0,92 (0,54-1,55) | |
| Género | 0,82** | ||||
| Masculino | 40,24 (324) | 52,50 (170) | 47,50 (154) | 1 | |
| Femenino | 59,87 (482) | 51,70 (250) | 48,30 (234) | 1,03(0,78-1,37) | |
| Procedencia | <0,01** | ||||
| San Pedro | 14,16 (114) | 50,90 (58) | 49,10 (56) | 1 | |
| Medellín (Blanquizal) | 15,03 (121) | 63,60 (77) | 36,40 (44) | 0,8 (0,64-0.99) | |
| Andes | 17,51 (141) | 52,50 (74) | 47,50 (67) | 0,97 (0,76-1,23) | |
| Jardín | 23,85 (192) | 46,40 (89) | 53,60 (103) | 1,10 (0,87-1,39) | |
| Guarne | 9,56 (77) | 66,20 (51) | 33,80 (26) | 0,77 (0,60-0,98) | |
| Gómez Plata | 12,42 (100) | 40 (40) | 60 (60) | 1,27 (0,94-1,71) | |
| Palmitas | 7,45 (60) | 46,70 (28) | 53,30 (32) | 1,09 (0,78-1,51) | |
| Jugar con tierra | 0,15** | ||||
| Si | 46,33 (373) | 49,06 (183) | 50,93 (190) | 1 | |
| No | 53,66 (432) | 54,16 (234) | 45,83 (198) | 0,81 (0,61-1,08) | |
| Lavado de manos después de ir al baño | 0,33** | ||||
| Si | 96,50 (777) | 52,12 (405) | 47,87 (372) | 1 | |
| No | 3,50 (28) | 42,86 (12) | 57,14 (16) | 1,45 (0,68-3,11) | |
| Lavado de manos antes de preparar alimentos | 0,17** | ||||
| Si | 97,40 (784) | 51,40 (403) | 48,60 (381) | 1 | |
| No | 2,60 (21) | 66,66 (14) | 33,33 (7) | 0,53 (0,21-1,32) | |
| Lavado de manos antes de comer | 0,66** | ||||
| Si | 70.10(564) | 52,30 (295) | 47,70 (269) | 1 | |
| No | 29,90 (241) | 50,62 (122) | 49,37 (119) | 1,07 (0,79-1,45) | |
| Lavado de frutas antes de consumirlas | 0,17** | ||||
| Si | 98,01 (789) | 51,45 (406) | 48,54 (383) | 1 | |
| No | 1,98 (16) | 68,75 (11) | 31,25 (5) | 0,48 (0,16-1,40) | |
| Tenencia de mascotas | 0.33** | ||||
| Si | 14,65 (118) | 55,93 (66) | 44,07(52) | 1 | |
| No | 85,34 (687) | 51,09 (351) | 48,91 (336) | 1,21 (0,82-1,80) | |
| Presencia de roedores en la casa | 0,87** | ||||
| Si | 6,33 (51) | 52,94 (27) | 47,06 (24) | 1 | |
| No | 93,66 (754) | 51,73 (390) | 48,27 (364) | 1,05 (0,59-1,85) | |
*Diferencia de medianas por la prueba U de Mann-Whitney para muestras independientes; ** Chi 2; RP: Razón de prevalencia
Tabla 3 Relación entre aspectos clínicos de los escolares intervenidos y la presencia de algún patógeno intestinal
| Variable | Total % (#) | Patógenos # (%) | |||
|---|---|---|---|---|---|
| 100 (805) | Si 51,80 (417) | No 48,19 (388) | Valor de p | RP (IC 95%) | |
| Diarrea | <0,01* | ||||
| Si | 18,75 (151) | 62,91 (95) | 37,08 (56) | 1 | |
| No | 81,24 (654) | 49,23 (322) | 50,76 (332) | 1.75 (1,21-2,51) | |
| Dolor abdominal | 0,11* | ||||
| Si | 3,35 (27) | 66,66 (18) | 33,33 (9) | 1 | |
| No | 96,64 (778) | 51,28 (399) | 48,71 (379) | 1,90 (0,84-4,28) | |
| Vómito | 0,32* | ||||
| Sí | 41,73 (336) | 53,86 (181) | 46,13 (155) | ||
| No | 58,26 (469) | 50,31 (236) | 49,68 (233) | 1,15 (0.87-1,52) | |
| Prurito anal | 0,81* | ||||
| Si | 18,4 (148) | 18,7 (78) | 18 (70) | 1 | |
| No | 81,6 (657) | 81,3 (339) | 82 (318) | 1,04 (0,73-1,49) | |
| Enfermedad de base | 0,35* | ||||
| Si | 10,06 (81) | 46,91 (38) | 53,08 (43) | 1 | |
| No | 89,94 (724) | 52,34 (379) | 47,65 (345) | 0,80 (0.51-1.27) | |
| Tratamiento previo con purgantes | 0,22* | ||||
| Si | 22,48 (181) | 55,80 (101) | 44,20 (80) | 1 | |
| No | 77,51 (624) | 50,64 (316) | 49,35 (308) | 1,23 (0,88-1,71) | |
RP: Razón de prevalencia. * Chi 2
Teniendo en cuenta la relación entre síntomas y la presencia de algún parásito específico, el prurito anal y tener una enfermedad de base estuvo relacionada solo con la presencia de Entamoeba histolytica (p<0,05). El consumo de carnes crudas estuvo relacionado con la presencia del Complejo Entamoeba (p<0,05). La tenencia de mascotas con la presencia de Ascaris lumbricoides, Enterobius vermicularis, Hymenolepis nana y Ancilostomideos (p<0,05). Además, se encontró que tener dolor abdominal, vómito, comer carne cruda y convivir con roedores se relacionó significativamente con la presencia de Endolimax nana (p<0,05).
Por otro lado, se encontró una asociación significativa entre presentar vómito y la presencia de Cryptosporidium spp y la presencia de diarrea estuvo relacionada con estar parasitado con Blastocytis spp (p<0,05). Los demás factores de riesgo y síntomas no estuvieron relacionados con la presencia de algún parasito patógeno. La presencia de Cryptosporidium spp estuvo relacionada con tener una enfermedad de base (p<0,05).
Discusión
Las parasitosis humanas están consideradas entre las enfermedades endémicas tropicales. Algunas de ellas están clasificadas como enfermedades desatendidas y su control debe realizarse con un enfoque integral ya que están estrechamente relacionadas con la pobreza y las deficientes condiciones de vida 21.
En el presente estudio se logró analizar una muestra de 805 niños escolarizados de diferentes zonas de Antioquia, lo que permitió analizar de forma general la distribución de los parásitos por zonas observándose en general una alta prevalencia de parásitos intestinales, con cifras de parasitismo por un solo patógeno intestinal del 52,17% y 43,85% multiparasitados por varios patógenos intestinales; estas cifras en comparación con los estudios de épocas anteriores como el estudio realizado en el Programa de complementación alimentaria-MANÁ-ICBF (Programa Antioquia con Seguridad Alimentaria y Nutricional y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar) en Antioquia en el año 2006 no muestran un cambio radical en los valores, situación que se ha notado debido a que la diferencia entre los estudios es de 9 años 22.
En estudios previos se ha notado que la prevalencia de parasitosis intestinal ha presentado valores entre el 65,9% y el 95,4%. Los estudios relacionados con poblaciones indígenas fueron los que tuvieron las mayores prevalencias de parasitosis 23-27. Comparando los resultados de años anteriores con el estudio actual, la prevalencia fue menor en la población antioqueña estudiada. En cuanto a la prevalencia de acuerdo al tipo de parásito, se observó que hay una disminución de las parasitosis por geohelmintos tanto en los municipios de Antioquia incluidos en nuestro estudio como en algunas poblaciones Colombianas, aunque la población indígena fue una de las que presentó mayor prevalencia de helmintos. Al comparar con otros países latinoamericanos y europeos las cifras de nuestro estudio también son mucho más bajas 28-32.
Es importante analizar cuáles son las actividades que están teniendo más impacto en el control de las helmintiasis en nuestro país y región Antioqueña, además se hace necesario revisar que actividades se deben de implementar en las zonas más vulnerables del país para disminuir la prevalencia de parasitosis en los niños.
En este estudio se evidenció que Blastocystis spp. fue el parásito más frecuente entre los escolares evaluados. Este hallazgo coincide con lo descrito en investigaciones previas y sugiere que esta especie ha adquirido una creciente relevancia epidemiológica en los últimos años. Su alta prevalencia podría estar relacionada con factores ambientales y sociales, como las deficiencias en saneamiento básico, el contacto frecuente con animales domésticos o la exposición a fuentes de agua contaminadas, condiciones que favorecen su transmisión y persistencia en las comunidades. Estos resultados guardan relación con los datos reportados en la Encuesta Nacional de Parasitismo Intestinal de 2014, donde Blastocystis spp. presentó la prevalencia más alta en la provincia biogeográfica Norandina (60,3%), seguida por el Complejo Entamoeba en la Sierra Nevada de Santa Marta (48%) y Giardia intestinalis en la Amazonía (37,3%) Lo anterior respalda los hallazgos del presente estudio y evidencia que Blastocystis spp. continúa siendo un parásito ampliamente distribuido en población escolar.
Es importante resaltar que, aunque la verdadera capacidad patogénica de Blastocystis spp. aún no se ha establecido con certeza, este parásito merece especial atención, ya que diversos estudios sugieren que puede comportarse como un agente patógeno en determinadas condiciones del huésped, como inmunosupresión, desnutrición, trasplante de órganos o coinfección con otros microorganismos. Por ello, se plantea la posibilidad de que actúe como un patógeno oportunista 33,34.
Asimismo, Blastocystis spp se considera un indicador epidemiológico de contaminación fecal, pues su presencia puede reflejar exposición a otros parásitos intestinales 35-38. La elevada frecuencia observada en este estudio podría estar señalando un cambio en el perfil epidemiológico de las parasitosis intestinales en escolares. De igual forma, la menor prevalencia de helmintos sugiere que las medidas implementadas para controlar su transmisión podrían estar dando resultados positivos. Sin embargo, se requieren investigaciones adicionales que permitan comprender con mayor profundidad la epidemiología y el impacto de Blastocystis spp en la salud pública, dado que se ha convertido en el parásito más frecuente identificado 39-42.
En muchas zonas de Antioquia y Colombia se ha mejorado la infraestructura sanitaria y esto trae como consecuencia la reducción de la contaminación del medio ambiente y la exposición a helmintos. Además, ya hay más territorios con acceso al agua potable, las mismas campañas de educación para la salud que se realizan han servido para aumentar la conciencia sobre la importancia de la higiene personal, la limpieza y la desinfección. También los programas para controlar vectores han reducido la transmisión de helmintos. Y la implementación en algunos lugares de desparasitación masiva también han logrado reducir las cifras de helmintos y otros parásitos.
La disminución de helmintos en Antioquia se debe a una combinación de factores, incluyendo la mejora en la infraestructura sanitaria, el acceso a agua potable, la educación para la salud y el control de vectores. Sin embargo, en algunas zonas de Colombia y en poblaciones específicas como los indígenas, y en otros lugares del mundo, la persistencia de helmintos se debe a una variedad de factores, incluyendo la falta de acceso a agua potable y saneamiento, la pobreza y la desigualdad, los conflictos y crisis humanitarias, el cambio climático y la falta de inversión en salud pública.
Conclusiones
Los parásitos intestinales siguen representando un importante problema de salud pública en la actualidad. Su presencia es frecuente en la población infantil de distintos contextos sociales, aunque la mayor carga recae en comunidades que viven en condiciones sanitarias deficientes y con bajos niveles socioeconómicos.
Se identificó que los parásitos intestinales más frecuentes en la población infantil estudiada fueron Blastocystis spp, Entamoeba histolytica, Endolimax nana, Complejo Entamoeba, y Giardia intestinalis, especies causantes de diarrea y otras afectaciones intestinales. Por otra parte, aunque los helmintos no tuvieron una activa participación se logró observar 4 niños que presentaron Ascaris lumbricoides, Enterobius vermicularis, Hymenolepis nana y Ancilostomideos, los cuales pueden ocasionar pérdida de peso, desnutrición y retraso en el desarrollo físico y cognitivo.
Es necesario continuar con las jornadas de promoción y prevención de parasitosis intestinal, donde se sensibilice a la población y se enfatice en el consumo de agua potable o hervida, lavado adecuado de los alimentos, cocción de manera oportuna, lavado de manos después de ir al baño, no consumir carne poco cocinada o cruda, evitar el contacto estrecho con roedores y mantener una buena disposición de excretas de las mascotas. Además, se sugiere realizar campañas de desparasitación masiva en la población infantil, bajo la supervisión de un médico y al mismo tiempo se debe desparasitar a toda la familia para evitar contagios. Se sugieren estudios poblaciones que permitan establecer la prevalencia real de las parasitosis y documentar la disminución de estas como resultado de las campañas preventivas para poder tener acciones de impacto en la reducción de las cifras de parasitismo en Colombia.














