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Historia Crítica

Print version ISSN 0121-1617

hist.crit.  no.28 Bogotá July/Dic. 2004

 

FISCHER, Thomas, SITARZ, Anneliese, Als Geschäftsmann in Kolumbien (1911-1929). Autobiographische Aufzeichnug von Hanz Sitarz, Frankfurt am Main, Vervuert Verlag, 2004, 313 p.

Heinrich Kramarski*

"Kolumbien ist ein Land der Zukunf"
"Kolumbien ist ein sehr schönes Land" (pp. 30-31).

* Economista, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Pontificia Universidad Javeriana y de la Facultad de Finanazas, Gobierno y Relaciones Exteriores de la Universidad Externado de Colombia


"Colombia es una tierra de futuro". "Colombia es una tierra muy linda". Estas frases que el señor Ferdinand Focke le dijera a Hans Sitarz, cuando éste viajaba desde Alemania hacia Bogotá en los primeros meses de 1911, indican gran parte de la esencia de esta amena obra, que recopila las diferentes experiencias de Sitarz en Colombia a lo largo de sus 18 años de permanencia en el país.

Es importante resaltar la introducción que de este libro realiza el profesor Thomas Fischer, que por más de quince años ha trabajado diferentes temas del devenir colombiano en los siglos XIX y XX1, ya que no sólo desarrolla el contenido del mismo, sino que también ubica al lector en el contexto en que vivió el autor.

Hans Sitarz, fue hombre de negocios y banquero que vivió gran parte de su vida en Latinoamérica y los Estados Unidos. Sitarz nació en Viena, en 1889, realizó gran parte de su educación en Stettin (Alemania), ciudad a la que se trasladó con su familia a la edad de ocho años. Después recibió una buena formación como comerciante, y tras la muerte de su padre a los 17 años emprendió la búsqueda de oportunidades para trabajar fuera de Alemania. Finalmente, en septiembre de 1910, la Firma de Hamburgo, Ernst Pehlke, le ofreció una posición en Bogotá. La actividad principal de esta empresa era la importación de artículos alemanes, especialmente gafas y aparatos ópticos, y la exportación de café hacia Alemania desde su propia hacienda cafetera. Así mismo Ernst Pehlke se dedicaba a la cría de ganado para el mercado doméstico colombiano. Es así como un día de enero de 1911, Hans Sitarz emprende su viaje en barco desde Alemania hacia Colombia, arribando a Barranquilla el domingo 19 de marzo del mismo año, desde donde continúa su viaje hacia Bogotá.

Es muy interesante el testimonio de Sitarz acerca de los cambios que sufre Colombia a través de los 18 años en los cuales recorrió el país, tanto como miembro de la Firma Ernst Pehlke, como en su posterior ocupación como miembro del Banco Alemán Antioqueño. Desde su llegada fue testigo de primera mano de las múltiples dificultades que debían enfrentar los viajeros en el territorio nacional, así como de los paulatinos cambios y mejoras que sufrieron las vías de comunicación, pasando de la mula al avión, del ferrocarril al automóvil, y de las vías de herradura a las vías pavimentadas2. Otros aspectos que se pueden observar a su vez son las transformaciones que van llevándose a cabo en las diferentes ciudades que el autor visita a través de sus diferentes viajes por Colombia.

De igual manera, el autor, gracias a su trabajo en el Banco Alemán Antioqueño, nos muestra cómo la situación económica y los intereses extranjeros (Alemania, Estados Unidos, Inglaterra, etc.) en el país van variando de acuerdo con las diferentes circunstancias que atraviesa Colombia. Gracias a esto el lector tiene la posibilidad de apreciar los cambios que va sufriendo el país a través de los años y cómo la percepción del autor cambia paulatinamente gracias a su relación con los diferentes hechos que lo afectan.

Luego de realizar su trabajo por un tiempo en Bogotá, Sitarz se desplaza a la hacienda cafetera de propiedad de la Firma Ernst Pehlke, lugar donde permanecerá por cerca de un año. A pesar de las muchas incomodidades que debe afrontar, Sitarz se acopla muy bien a ese entorno, si se quiere bastante diferente al de Bogotá, hecho que le permitirá formarse una visión propia de sus metas y objetivos en Colombia.

Después de casi tres años de relación laboral con la Firma Ernst Pehlke, Sitarz inicia su trabajo con el Banco Alemán Antioqueño3. Debido a su nueva posición, Sitarz se desplaza a Medellín4. A pesar de que el autor vivió en diferentes ciudades de Colombia, desarrolló gran admiración por la actitud de los antioqueños no solo en términos laborales, pues además respetaba su forma de actuar, su rectitud y esfuerzo, y llegó incluso a entablar amistad con personajes muy notables de Medellín.

Así por ejemplo, entabló amistad con Carlos E. Restrepo, que fue presidente de Colombia de 1910 a 1914 y con el que fuese su ministro de relaciones exteriores, Juan Pablo Gómez Ochoa.

.... sowie die überwiegend angenehmen geschäftlichen und privaten Beziehungen, die ich zu der einheimischen Bevölkerung hatte, brachten es ganz natürlich mit sich, daß ich für Land und Leute im departament Antioquia eine grosse Vorliebe bekam um mich dort so wohl und zufreiden fülhte, wie noch nie zuvor in meinem Leben. Ich war auch nicht der einzige Ausländer, dem es so ging (p. 117).

Según manifestaba el propio Sitarz, "[…] sus relaciones comerciales y privadas con la gente de Antioquia lo hacían sentir una gran predilección por la tierra y los individuos del departamento, hecho que a su vez le daba gran satisfacción, sensación que nunca antes en su vida había tenido". Impresión no sólo compartida por el autor sino por gran parte de la colonia extranjera en el departamento de Antioquia.

Durante su paso por el Banco Alemán Antioqueño, Hans Sitarz ocupó diferentes cargos, y en 1922 se convierte en el Director General. Gracias a sus diferentes ocupaciones dentro del banco, tuvo la oportunidad de recorrer diferentes zonas del territorio nacional. Estuvo en Caldas, en especial en Manizales, como agente viajero del Banco. Más adelante participó, a mediados de 1920, en la apertura de la sucursal del banco en Barranquilla, lugar donde vivió por espacio de dos años, ejerciendo el cargo de gerente. Su paso por Barranquilla le permite apreciar cómo se diferencian, en su forma de ser, el costeño del antioqueño. De igual manera, tiene la oportunidad de observar las operaciones de los aviones de la empresa Scadta, primera aerolínea comercial fundada en América Latina y la segunda en el mundo, creada en 1919 en Barranquilla gracias al ingenio y al espíritu aventurero de alemanes y colombianos. Por otra parte, Sitarz debió enfrentar una aguda crisis económica en agosto de 1920, la cual dejó en una precaria situación a la sucursal del Banco en Barranquilla. Esta situación se pudo remediar gracias a la ayuda de los antioqueños y de la Lotería de Bolívar. A mediados de marzo de 1922, Sitarz deja la cuidad de Barranquilla con el propósito de dirigirse a Honda, en el Tolima, donde abrirá una nueva sucursal del Banco. A finales de 1922, regresa a Medellín para asumir el cargo como segundo director del Banco, puesto que dejará para asumir el cargo de director general ante la salida del director por problemas de salud.

Después de la apertura de la sucursal de Honda, Sitarz participaría en la apertura de otras sucursales, una en Bucaramanga y otra en Bogotá, en 1923. Posteriormente abrirían otras sucursales en Armenia y Girardot (se abrió una sucursal en Cali, pero duro sólo un corto tiempo). A mediados de julio de 1925 viaja a Alemania, donde contrae matrimonio el 21 de noviembre del mismo año. Sitarz tiene dos hijos, un niño y una niña, nacidos en Medellín, donde se encontraba radicado el autor. Para 1926, la situación económica del país empieza a cambiar gracias al alza en los precios del café y a la llegada del dinero de la indemnización de Panamá por parte de los Estados Unidos. Es así como los negocios del banco empiezan a crecer gracias al periodo de prosperidad, convirtiéndose en el primer banco en Colombia en incrementar su capital en cinco millones de pesos ($ 5.000.000), el 26 de Agosto de 1927.

A partir de ese momento, y a pesar de que las operaciones y negocios continuaron en ascenso, el banco enfrenta algunos problemas, principalmente con su sucursal en Bucaramanga debido a una investigación de la Superintencedia Bancaria. Es entonces que Sitarz advierte los riesgos que empezaban a manifestarse en la economía colombiana, por lo cual recomienda a los accionistas en Alemania vender las acciones a un banco americano. Sitarz resalta que esta era la mejor opción debido a la americanización de la economía colombiana. Este hecho le ocasionará ciertos roces con algunos miembros del Banco Medellín, por lo que decide retirarse del banco, el 30 de junio de 1929. Aun cuando Hans Sitarz deja el banco y sale del país, continúa su relación con Colombia, y volverá a visitar el país varias veces, principalmente con fines de negocios (poseía una droguería en Cali y era agente de la Firma Amsinck, Sonne & Co, la cual había adquirido el Ingenio Central del Tolima S.A.).

La autobiografía de Hans Sitarz no sólo recoge las vivencias del autor en Colombia, sino que nos muestra historia de avances y logros del país, así como sus desaciertos e ineficiencias. Por otra parte este libro abre la puerta para estudiar más detalladamente la relación entre Colombia y los alemanes y a su vez para establecer el aporte que hicieran estos últimos para el avance y mejoramiento del país.

Comentarios

1 El profesor Fischer tiene entre otras publicaciones las siguientes: "Empresas de navegación en el río Magdalena durante el siglo XIX: dominación extranjera y lucha por el monopolio", en DÁVILA LADRON DE GUEVARA, Carlos, Empresas y empresarios en la historia de Colombia. Siglos XIX-XX, tomo 2, Bogotá, Grupo Editorial Norma, Ediciones Uniandes, 2003; El comienzo de la construcción de los ferrocarriles colombianos y los límites de la inversión extranjera. Bogotá, 2001; "De la Guerra de los Mil Días a la pérdida de Panamá", en SÁNCHEZ, Gonzalo, AGUILERA, Mario, Memoria de un país en Guerra. Los Mil Días 1899-1902, Bogotá, Planeta, 2001; "Antes de la separación de Panamá: La Guerra de los Mil Días, el contexto internacional y el Canal", en Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura, Bogotá, Nº 25, 1998; " ‘...llegan de un medio muy diferente al nuestro, vienen a teorizar...’ Proyectos de reforma, instrucción militar y comercio de armas de la Misión Militar Suiza en Colombia (1924 - 1928)", en Historia y Sociedad, Medellín, Nº 5, 1998; "Empresas extranjeras en el sector de oro y de plata en Colombia, 1870-1914: La Free-Standing Company como modelo aplicado por inversionistas extranjeros", en Boletín Cultural y Bibliográfico, Bogotá, Nº 39, Banco de la República, 1995.

2 Como dato anecdótico, Hans Sitarz hace referencia a algunos viejos alemanes que el conoció en Bogotá, los que realizaron su primer viaje a través del río Magdalena en champanes (pequeñas embarcaciones de madera), y tardaron aproximadamente tres meses en recorrer el trayecto de Barranquilla a Girardot, FISCHER, Thomas, SITARZ, Anneliese, p. 37.

3 La constitución del Banco Alemán Antioqueño se produjo en octubre de 1912, en Bremen, por iniciativa de A. Held y otros empresarios alemanes y antioqueños. Ver MEISEL ROCA, Adolfo, VILORIA DE LA HOZ, Joaquín, "Los Alemanes en el Caribe Colombiano: el Caso de Adolfo Held, 1880-1927", en Cuadernos de Historia Económica y Empresarial, Cartagena, Banco de la República, 1999; ECHAVARRIA, Enrique, Crónicas e historia bancaria de Antioquia, Medellín, Bedout, 1946.

4 ECHAVARRIA, Enrique, "Extranjeros en Medellín", en Progreso, Medellín, No. 38-39, 1943. GARCÍA ESTRADA, Rodrigo de J., "Extranjeros en Medellín", en Boletín Cultural y Bibliográfico, Bogotá, Vol. 34, Nº 44, Banco de la República, 1997.

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