INTRODUCCIÓN Y REFERENTES TEÓRICOS
Las elecciones presidenciales de Colombia del año 2022 configuraron un escenario atípico durante la segunda vuelta en el que compitieron Gustavo Petro, un candidato considerado populista de izquierda, y Rodolfo Hernández, un candidato outsider de derecha. Ante este panorama, el presente estudio analizó diversos tipos de polarización en el lenguaje usado por los candidatos políticos implicados en las tres contiendas electorales: coaliciones, primera vuelta y segunda vuelta.
Polarización política
La polarización política, entendida como “la ampliación de la divergencia y el consecuente desplazamiento hacia los extremos ideológicos” (Borda, 2018, s.p.), propicia una tensión entre quienes apoyan un tema de la agenda política y aquellos que lo rechazan (Pécaut, 2021), lo que conlleva una naturaleza relacional que soporta dinámicas de distanciamiento intergrupal alrededor de categorías tales como ideología, partido, religión, clase social y etnia, entre otras (Gigliarano, 2018). En este sentido, el estudio de la polarización es fundamental para prevenir conflictos intergrupales sostenidos por agentes de socialización con narrativas extremistas y radicales (Uhng-Hur y Sabucedo, 2020), sobre todo a nivel de redes sociales en contextos electorales (Chenoy y Restrepo, 2023; Serrano et al., 2023).
En las democracias contemporáneas, los líderes políticos fungen como agentes de socialización que interactúan con la ciudadanía y forjan orientaciones cognitivas, emocionales y evaluativas en la esfera pública. Así, los líderes políticos tienen un importante rol para fomentar la democracia con narrativas incluyentes o para afectarla a través de mensajes basados en la radicalización y la exclusión del exogrupo (Graham y Svolik, 2020; McCoy et al., 2018).
Adicionalmente, la literatura sobre polarización política durante las últimas décadas refiere perspectivas interdisciplinares sobre diferentes tipos de polarización que pueden estar interconectadas (Wilson et al., 2020), como la polarización ideológica, la polarización temática y la polarización afectiva.
Polarización ideológica
La polarización ideológica ha sido concebida tradicionalmente a partir de las diferencias en las distribuciones de los grupos en el espectro ideológico: a mayor distancia de las distribuciones, mayor polarización (Bramson et al., 2017). Este tipo de polarización ha sido estudiado mediante la escala ideológica de izquierda-derecha (McCoy et al., 2018) y también puede estar vinculado a visiones que la gente tiene sobre el mundo porque orientan creencias, actitudes y posturas ante la vida (Moore-Berg et al., 2020; Orian et al., 2020; Wilson et al., 2020). En este sentido, personas con creencias fijas, tradicionales y conservadoras suelen apoyar posturas que se resisten al cambio, a diferencia de las personas que tienen una mentalidad flexible y liberal, quienes suelen apoyar concesiones para buscar soluciones a los conflictos intergrupales (Rico et al., 2021).
Aunque la literatura sobre polarización ideológica indica un consenso sobre la tendencia al distanciamiento entre personas y partidos de diferentes orientaciones ideológicas (Lelkes y Westwood, 2017; Villa y Sarmiento, 2023), esta separación también puede obedecer a dinámicas de instrumentalización y de identificación grupal (McCoy et al., 2018). Por lo tanto, en algunos casos, se refuta la causalidad entre la autoidentificación política de los ciudadanos y la polarización (Morris y Abrams, 2008). De este modo, se advierte una dificultad de los votantes para relacionar los partidos con escalas del espectro político izquierda-derecha (Iyengar et al., 2012).
Polarización temática
La polarización temática analiza posiciones políticas radicalmente opuestas a la hora de afrontar problemas sociopolíticos (Duffy et al., 2019; Ruano et al., 2018) y se refleja en divisiones sociales alrededor de asuntos prioritarios en la agenda política (Bliuc et al., 2021). Este tipo de polarización también es conocido como polarización impulsada por preferencias políticas (Garrett et al., 2014; Iyengar y Westwood, 2015), que suele ser bimodal porque aparece en torno a dos opciones distintas y demanda el apoyo de los ciudadanos a una de estas dos posiciones (Bliuc et al., 2021); de ahí que también es definida como polarización posicional entre diferentes colectivos (Lagares et al., 2023).
Polarización afectiva
La polarización afectiva implica la tendencia de las personas a identificarse positivamente con los copartidarios (Pérez-Castaños et al., 2023) y negativamente con la oposición partidaria (Green et al., 2002). De este modo, se establece una separación afectiva intergrupal soportada en el disgusto, la hostilidad y la animadversión hacia el candidato y el partido opositor (Iyengar y Westwood, 2015; Mason, 2018; Orian et al., 2019) y en colectivos que promueven posturas radicales; la polarización afectiva puede conducir a la deshumanización de los oponentes (Martherus et al., 2019). Ante una contienda electoral, la polarización afectiva se experimenta en el grado de intensidad asociado a la preferencia entre los candidatos y puede evolucionar a medida que avanzan procesos políticos determinantes (Lagares et al., 2023).
A la par, la polarización afectiva conlleva una desconfianza hacia los integrantes de los exogrupos (Iyengar et al., 2019; Serrano-Puche, 2021); de ahí la relevancia de apelar a la responsabilidad de los líderes en la difusión de narrativas que acentúan una polarización afectiva en detrimento de una interacción democrática (Pulido et al., 2020), puesto que “la animosidad profunda entre partidos, especialmente una animosidad mal calibrada basada en divisiones ilusorias, podría afectar el funcionamiento de una democracia” (Wilson et al., 2020, p. 224).
Aparte de las características de animosidad de la polarización afectiva, la evidencia ha sugerido que existe un componente positivo de la polarización que refiere a la representación positiva de las figuras políticas que se asocian con el endogrupo. Esta representación se vincula teóricamente con el favoritismo endogrupal, dado que se manifiesta como simpatía orientada hacia representantes o partidos afines a una categoría social de los ciudadanos (Iyengar et al., 2019; Olaz y Ortiz-García, 2021). De esta manera, la polarización afectiva se caracteriza tanto por la actitud negativa hacia los referentes del exogrupo como por la actitud favorable hacia los referentes del endogrupo (Freidin et al., 2022).
Interacción de los tipos de polarización
Estos tres tipos de polarización se interrelacionan en un ciclo de realimentación. La identificación de los ciudadanos con ideologías y posturas opuestas a las de los líderes frente a una visión de sociedad que determina medidas políticas (polarización ideológica), y su apoyo a lo que es aceptable o no respecto a temas relevantes en el panorama político (polarización temática), suscita emociones que propician la acción, ya sea mediante la cohesión endogrupal o mediante el rechazo exogrupal (polarización afectiva); así, un posicionamiento ideológico hacia alguno de los dos extremos del espectro político se asocia con una carga afectiva más intensa y con niveles de animosidad más altos hacia partidarios de ideologías opuestas (Rojo-Martínez y Crespo-Martínez, 2023; Wilson et al., 2020; Wojcieszak, 2016). Igualmente, cuando la brecha entre las opiniones crece y se hace más evidente, las personas suelen adoptar posiciones aún más divisorias, lo que mina la confianza en el adversario político; por el contrario, cuando las opiniones son más similares entre las ideologías, los partidarios tratarán a los adversarios de manera más equitativa (Moore-Berg et al., 2020). De este modo, se podría decir que el aumento de diferencias ideológicas puede provocar una polarización afectiva (Abramowitz, 2017; Rogowski y Sutherland, 2016).
Asimismo, la polarización temática puede estar asociada a la afectiva, porque los contenidos de apoyo o rechazo a determinadas preferencias políticas están permeados por valores y creencias afines a los colectivos de pertenencia (Bliuc et al., 2021). En consecuencia, las creencias y actitudes de la ideología opuesta son percibidas como amenaza de las propias creencias. Ante la amenaza, las personas sentirán emociones que les permiten defender sus actitudes; además, la polarización afectiva se incrementa ante posiciones temáticas ideológicamente más consistentes en comparación con quienes asumen posiciones temáticas menos consistentes ideológicamente (Lelkes, 2018). Esto demuestra que existe una interacción entre los tres tipos de polarización.
Los vínculos descritos anteriormente entre los tipos de polarización indican la importancia de los procesos cognitivos, emocionales y valorativos. Asimismo, se destaca que ante coyunturas sociopolíticas álgidas los ciudadanos tienden a experimentar más polarización emocional que cognitiva (Rico y Barreto, 2021); esto ocurre, en parte, debido a que las plataformas digitales permiten amplificar la ira y la animosidad hacia los oponentes (Wilson et al., 2020). Además, en la mayoría de los casos, las personas tienen poco tiempo para procesar cognoscitivamente, de forma detenida, los argumentos de los líderes o la información de los medios.
MÉTODO
Teniendo en cuenta la literatura revisada sobre tres tipos de polarización política (ideológica, temática y afectiva), esta investigación llevó a cabo tres estudios, uno para cada una de las etapas de las elecciones presidenciales de Colombia de 2022: durante las elecciones internas de coaliciones de izquierda, centro y derecha para elegir un candidato, es decir, antes del inicio de la campaña electoral; durante la primera vuelta de la elección presidencial; y durante la segunda vuelta de la elección presidencial. De acuerdo con lo señalado anteriormente, se formularon las siguientes hipótesis:
Hipótesis 1: Teniendo en cuenta que la polarización surge en momentos en los que está en juego el acceso al poder, los mensajes de los candidatos presentan, en las tres contiendas electorales analizadas, diferencias con los contrincantes, que avivan la polarización ideológica, temática y afectiva.
Hipótesis 2: Durante la primera vuelta presidencial, los contenidos de los mensajes de los candidatos que representan tres espectros político-ideológicos de las coaliciones (izquierda, centro y derecha) hacen énfasis en sus agendas públicas para marcar divisiones contundentes con sus contrincantes; por lo tanto, la polarización temática es preponderante.
Hipótesis 3: Durante la segunda vuelta presidencial, los discursos de los líderes marcan diferencias ideológicas y emocionales orientadas a sujetos y objetos asociados al candidato opositor.
Diseño
Se implementó un diseño de tipo descriptivo multidimensional para cuantificar y relacionar unidades léxicas en torno a dimensiones teóricas categoriales (Peña, 2000) a través de herramientas estadísticas que permiten asociar palabras en un texto (Lebart et al., 2000) y que también permiten realizar comparaciones entre los datos (Salkind, 2010). El análisis de contenido parte de una estructura de asociación de palabras que se complementa con un análisis semántico (Chanchí y Córdoba, 2019) teniendo presente el contexto relacional en el cual se asocian las palabras (López y Guerrero, 2018); en palabras de López: “con esta técnica no es el estilo del texto lo que se pretende analizar, sino las ideas expresadas en él, siendo el significado de las palabras, temas o frases lo que intenta cuantificarse” (2002, p. 173).
Datos
Los datos se recopilaron en tres momentos distintos en un mismo contexto electoral (Hernández et al., 2010). Se recolectó la información disponible en la red social X, que durante las elecciones presidenciales de Colombia del año 2022 se denominaba Twitter. Se analizaron los contenidos de las cuentas oficiales de los candidatos, que se descargaron con el plugin NCapture de NVivo11. En total se descargaron mensajes publicados en tres momentos secuenciales: en la elección de candidato por coalición (nCoalición=15; fCoalición=7073), en la elección en primera vuelta de los candidatos con mayor votación en los comicios (n1raVuelta=4; f1raVuelta=1005) y en la elección en segunda vuelta con los finalistas (n2daVuelta=2; f2daVuelta=424).
La ventana de observación se estableció con base en las fechas de la campaña electoral: coalición (22 noviembre de 2021 - 22 de febrero de 2022), primera vuelta (14 de marzo de 2022 - 9 de mayo de 2022) y segunda vuelta (30 de mayo de 2022 - 19 de junio de 2022).
Procedimiento
Se usó el software Spad7.4 para procesar los datos de las cuentas mediante un análisis estadístico de datos textuales (Barreto, 2020; Lebart et al., 2000). Primero, se realizó la normalización de los datos estableciendo un umbral de frecuencia=10 en el que se retuvo el 77 % del corpus textual; después, se llevó a cabo el análisis lexicométrico en un primer nivel unidimensional para obtener el vocabulario de palabras, las concordancias y el lenguaje característico (método de las especificidades); en seguida, se analizaron los contextos semánticos con mayor frecuencia de aparición en los mensajes que promueven la polarización ideológica, temática y afectiva (método de concordancias); y, por último, se clasificaron las palabras según su sentido semántico en tres categorías de análisis mediante el acuerdo de tres jueces expertos que discutieron el contenido del discurso, en un contexto relacional (López y Guerrero, 2018), para definir en cuál de los tipos de polarización se posicionaba más cada palabra. Se destacan los siguientes criterios:
En polarización afectiva se incluyeron las palabras mencionadas en un contexto de afectividad sobre relaciones intergrupales que enfatizaban en las diferencias con el exogrupo (animosidad hacia el exogrupo) y el endogrupo (proclividad hacia el endogrupo).
En polarización ideológica se incluyeron las palabras que enmarcaban contenidos específicos del espectro ideológico de izquierda/derecha y aquellas vinculadas a visiones conservadoras, moderadas o progresistas.
En polarización temática se clasificaron las palabras que hacían énfasis en asuntos contextuales que rodearon temas propios de la agenda política de las coaliciones y candidatos.
La clasificación de las palabras se llevó a cabo según el contexto preponderante que enmarcó su conexión con otras palabras en las diferentes frases en las cuales se mencionaban. El vocabulario que se indica en la tabla 1 adquiere sentido en función de las tendencias que condicionaron tipos de redacción.
Tabla 1 Vocabulario sobre polarización según los criterios de clasificación semántica

Fuente: elaboración propia.
El quinto procedimiento consistió en identificar semejanzas y diferencias en un segundo nivel multidimensional; para ello se analizaron los componentes principales con las palabras asociadas a las categorías y su respectiva frecuencia en las variables: (i) orientación ideológica (izquierda, centro y derecha), (ii) momento de la elección presidencial (coaliciones, primera vuelta y segunda vuelta) y (iii) candidatos presidenciales que participaron en los comicios.
RESULTADOS
Análisis lexicométrico
Estudio 1. Elección de candidato presidencial representante de coalición
En la tabla 2 se presenta el vocabulario más frecuente expresado por los quince candidatos a la presidencia pertenecientes a las tres coaliciones:
Los mensajes de los candidatos durante las elecciones a líder de cada coalición contienen expresiones que evidencian la interacción de los distintos tipos de polarización política, a saber: una polarización ideológica que pone de manifiesto el inicio de un clima electoral en Twitter que impulsa de manera saliente la idea de “cambio” (f=578) o “cambiar” la “historia”, especialmente para las nuevas generaciones (“jóvenes”); una polarización afectiva con saliencia positiva centrada en la “esperanza” (f=251), gratitud (“gracias”) y prosocialidad (“apoyo”) con la sociedad; y una polarización temática que enfatiza en problemas sociopolíticos como la “corrupción”, la “educación” y la “paz”.
Es importante notar que, en el inicio de la contienda por la presidencia, los líderes políticos con saliencia en la interacción con la ciudadanía en los mensajes de Twitter se gestionaron por coalición: Pacto Histórico, Equipo por Colombia y Centro Esperanza (esperanza es una palabra polisémica, pues es nombre de coalición y emoción). A nivel individual, se destaca la etiqueta “Ficopresidente”.
Estudio 2. Elección de candidato presidencial en primera vuelta
Los resultados del vocabulario más frecuente expresado en Twitter en la primera vuelta a la presidencia (tabla 3) por los cuatro candidatos con mayor intención de voto (Petro, Gutiérrez, Hernández y Fajardo) muestran la continuidad del contexto de polarización política presentado previamente en las elecciones por coalición, en lo que refiere a la polarización ideológica, con la idea de “cambio” (f=90); la polarización afectiva, con gratitud y prosocialidad; y referentes adicionales de polarización temática, con foco en el saliente “gobierno” de Iván “Duque” frente a problemáticas relacionadas con la “paz”, la “educación”, el trabajo y la “corrupción”.
En este último caso, es de notar la saliencia de la polémica propuesta de “perdón social” del entonces candidato Gustavo Petro. Asimismo, se destaca que en la primera vuelta los mensajes tuvieron como referentes políticos a los candidatos (“Rodolfopresidente”, “Ficopresidente” y “Petro”) o al partido político, como fue el caso de Rodolfo Hernández (“Ligaanticorrupcion”).
Estudio 3. Elección de candidato presidencial en segunda vuelta
Los resultados del vocabulario más frecuente expresado en Twitter en la segunda vuelta a la presidencia (tabla 4) por los dos candidatos con mayor votación (Petro y Hernández) muestran la continuidad del contexto de polarización política de la primera vuelta, en lo que refiere a la polarización ideológica, con la idea de “cambio” (f=56). No obstante, con relación a la polarización afectiva sobresale el énfasis en la promoción de la identificación positiva de los ciudadanos con la “campaña” presidencial de cada uno de los candidatos, mientras que la polarización temática continúa con los mismos referentes de la primera vuelta, pero incluye el reconocimiento a las “mujeres” en la decisión de “voto”. En esta última vuelta, los mensajes de interacción con la ciudadanía se enfocaron en los candidatos Rodolfo Hernández y su partido político (“Rodolfopresidente”, “Rodolfohernandez”, “Ligaanticorrupcion”) y Gustavo Petro (“Petro”, “Yovotopetropresidente”).
Análisis de las especificidades
En este análisis se identificaron las expresiones más características (Lebart et al., 2000) según la orientación ideológica o el candidato, en comparación con los otros de manera significativa (p=.00). Los resultados indicaron una correspondencia entre la orientación ideológica declarada por las coaliciones y las principales cuentas de referencia desde las que se gestionaron contenidos para los distintos candidatos políticos, así: para el centro “@coaliesperanza”, para la derecha “@partidomira” y para la izquierda “@pactocol”.
La comparación con el método de las especificidades reveló el uso de los tres tipos de polarización de acuerdo a la clasificación semántica presentada previamente. Específicamente, se hace referencia a las expresiones distintivas polarizantes de los ganadores: en el caso de Federico Gutiérrez, son características las expresiones que combinan la polarización afectiva y la temática; en Sergio Fajardo, la temática y la ideológica; en Gustavo Petro, principalmente, la ideológica; y en Rodolfo Hernández, la afectiva.
Análisis de componentes principales (ACP)
El ACP evidenció semejanzas y diferencias en todo el conjunto de datos según la temporalidad de la medición, la orientación ideológica y el candidato. Así, el primer plano factorial explica el 77.23 % de la varianza de los datos. El primer factor, denominado polarización política (eje x), explica el 71.28 % de la varianza de los datos y la interpretación se concentra en los cuadrantes derechos superior (gráfico 1) e inferior (gráfico 2), en los que se destacan los vectores de polarización temática y afectiva, respectivamente. En el gráfico1, la polarización temática es más saliente en la primera vuelta y cercana a los candidatos que incorporan en sus comunicaciones referentes ideológicos del ala derecha.

Fuente: elaboración propia
Gráfico 1 Plano factorial denominado polarización política - Cuadrante superior derecho
En esta temporalidad analizada los candidatos expresaron las propuestas (“hacer”, “propuestas”, “oportunidades”, “gente”), junto con su capacidad y eficiencia para gobernar (“puede”, “siempre”, “todo”). En este cuadrante se ubican algunos candidatos, incluso de la misma coalición, quienes priorizaron temáticas de interés nacional, como es el caso de la “educación” para los “jóvenes”. Adicionalmente, se evidencia interacción entre contenidos de polarización temática y afectiva con miras a incentivar la lealtad hacia colectivos políticos que respaldan cada candidato político (“apoyo”, “seguir”, “país”, “hoy”, “colombianos”).
En el gráfico 2 (cuadrante inferior derecho), la polarización afectiva es más saliente en la segunda vuelta y cercana a los candidatos que incorporan en sus comunicaciones referentes ideológicos del ala izquierda y del ala centro. Se observa la polarización afectiva con tres orientaciones: la primera, la cohesión partidaria que articula el plano afectivo y cognitivo (“esperanza”); la segunda, la pertenencia de espacios marcados por la temporalidad de la contienda electoral (“campaña”); y la tercera, la disposición para apoyar medidas del candidato y del partido (“estamos”). También se identifica la interacción entre contenidos de polarización afectiva e ideológica que convocan a la transformación (“cambio”) y al presentismo (“historia”). En este sentido, se resalta la ubicación histórica (“estamos”) de un momento decisivo (“campaña”) y la exaltación de un mejor futuro para superar los desafíos actuales (“esperanza” y “política”).

Fuente: elaboración propia
Gráfico 2 Plano factorial denominado polarización política - Cuadrante inferior derecho
Asimismo, se evidencian interacciones entre contenidos de polarización afectiva y temática en función del poder ejecutivo (“Colombia”, “gobierno”, “presidente”), alrededor de problemáticas para afrontar (“corrupción”) y de temas a incluir en la agenda pública (“mujeres”) en tiempo presente (“aquí”). De igual forma, se encuentra interacción entre la polarización afectiva e ideológica ante la posibilidad del “cambio” (“cambiar”) porque los dos candidatos de la segunda vuelta enfatizaron en un cambio con la llegada a la presidencia de un sector distinto a las élites tradicionales y, por lo tanto, se exaltó la importancia del momento histórico que apelaba al deber de los ciudadanos (“historia”, “vida”).
En este cuadrante también se ubican algunos candidatos de las coaliciones, quienes durante su candidatura fomentaron un lenguaje asociado a la diferenciación de sentidos de pertenencia endogrupal en contraste con otros candidatos. En este sentido, la polarización afectiva se acentuó tanto en las elecciones de coalición como en la segunda vuelta presidencial, pero en sentidos diferentes: mientras que durante las elecciones de coalición ocurre a nivel endogrupal, en la segunda vuelta sucede a nivel exogrupal.
El segundo factor, denominado posicionamento ideológico (eje y), explica el 5.95 % de la varianza de los datos cuya interpretación de los contenidos se centra en los cuadrantes izquierdo superior (gráfico 3) e inferior (gráfico 4). Este factor muestra la ubicación de los distintos candidatos en un continuo ideológico de derecha (superior), centro (medio) e izquierda (inferior).

Fuente: elaboración propia
Gráfico 3 Plano factorial denominado posicionamiento ideológico - Cuadrante superior izquierdo
Aunque el cuadrante superior izquierdo (gráfico 3) refleja contenidos de los tres tipos de polarización, se identifica mayor presencia de contenidos sobre polarización temática (“campo”, “compromiso”, “desarrollo”, “empleo”, “libertad”, “orden”, “problemas”, “recuperar”, “salud”, “seguridad”) y afectiva en cuatro sentidos: primero, el emocional (“abrazo”, “confianza”, “feliz”); segundo, la cohesión grupal (“fuerte”, “juntos”, “solidaridad”); tercero, la agencia (“haremos”); y cuarto, la identificación del exogrupo (“ellos”, “ustedes”). Debido a su ubicación superior, se advierte un vínculo entre la polarización temática y el espectro ideológico del ala derecha.
En el cuadrante inferior izquierdo (gráfico 4) se observa una presencia central de la polarización ideológica a través de contenidos que apelan a la visión de una sociedad (“ideas”, “sociedad”), ya sea conservadora (“Dios”) o progresista (“reforma”), que reflejan formas propias mediante las cuales aspira gobernar cada coalición (“medio”, “quiere”, “quieren”) y que pretenden ser la opción más válida (“verdad”).
De hecho, el posicionamiento ideológico se presenta más desde contenidos que denotan una cosmovisión que trasciende el espectro tradicional de izquierda y derecha, dado que se ubican contenidos salientes de polarización ideológica en interacción con algunos contenidos de polarización afectiva (“alegría”, “amor”, “ciudadanía”, “colombianos”, “dignidad”, “mafias”, “miedo”, “politiqueras”, “pueblo”) y temática (“bien”, “corruptas”, “hambre”, “justicia”, “nacional”, “social”). Debido a su ubicación inferior, se advierte un vínculo entre la polarización ideológica y la afectiva con el espectro ideológico de izquierda.
Finalmente, los datos de la matriz de correlación indican que los candidatos con mayor afinidad ideológica (correlación positiva) según el uso de las categorías analizadas son David Barguil (r=.91) y Federico Gutiérrez (r=.93) en el ala derecha; Carlos Amaya (r=.90), Jorge Robledo (r=.90), Juan Manuel Galán (r=.90) y Sergio Fajardo (r=.92) en el centro ideológico; y Gustavo Petro (r=.87) en el ala izquierda.
CONCLUSIONES
La sinergia de contenidos vinculados con los tres tipos de polarización en los diferentes cuadrantes del plano factorial soporta la hipótesis 1, pues evidencia interacciones entre la polarización ideológica, la polarización temática y la polarización afectiva (Abramowitz, 2017; Rogowski y Sutherland, 2016; Rojo-Martínez y Crespo-Martínez, 2023; Wilson et al., 2020; Wojcieszak, 2016), pero de forma diferenciada en los tres estudios. En este sentido, se destaca que la polarización temática está más presente en la primera vuelta presidencial, aunque más cercana al espectro de la derecha, mientras que la polarización afectiva es preponderante en la consulta interna de coaliciones y en la segunda vuelta presidencial, con más proximidad a la izquierda y al centro. Al respecto, proponemos cuatro reflexiones. La primera es que la estrategia implementada por los candidatos durante la campaña para las votaciones de coaliciones apela a las emociones de los ciudadanos con el objetivo de destacar entre los demás candidatos del endogrupo. Durante estas elecciones internas de coaliciones los contenidos de la polarización afectiva estaban orientados a nivel endogrupal en tanto que la competencia ocurrió entre candidatos de diferentes partidos para ser electos en representación de una coalición. Por lo tanto, el lenguaje utilizado en el discurso digital no se relaciona con la animadversión hacia el exogrupo, sino al favoritismo endogrupal en medio de una competencia interna. Adicionalmente, los contenidos emocionales se integraron con los temas de la agenda pública a fin de generar una identidad con la que los ciudadanos pudieran identificarse y empatizar, lo que da lugar a una polarización temática en la que cada candidato perfiló sus posiciones de manera preliminar.
La segunda reflexión es sobre el papel de la polarización afectiva en los momentos decisivos de acceso al poder (Lagares et al., 2023), como lo fue la elección de líderes de coaliciones y la segunda vuelta presidencial. La tercera reflexión es que la coalición de derecha lideró la acentuación de posturas de apoyo o rechazo a temas sensibles en la primera vuelta electoral, cuyo resultado fue su exclusión de la contienda. La última reflexión es que la cercanía de la izquierda y el centro en los dos momentos electorales decisivos, pero en un contexto altamente polarizado, pudo favorecer una mayor resonancia de los mensajes del candidato de izquierda, que obtuvo la victoria en la coalición del pacto histórico y en la segunda vuelta presidencial.
Con respecto a la hipótesis 2, los hallazgos indican que los posicionamientos ante temas de la agenda pública predominaron en la primera vuelta, lo que indica una evidencia favorable a esta hipótesis. Sin embargo, se destaca que la polarización temática también prevaleció durante las elecciones de coaliciones, especialmente en los candidatos del ala derecha y algunos de centro. En el candidato de la izquierda no predominó una estrategia comunicativa orientada a la radicalización de posturas intergrupales; por lo tanto, teniendo en cuenta que fue el ganador, se confirma que el componente cognitivo tiene menor impacto que el emocional en momentos coyunturales (Rico y Barreto, 2021). Además, se observa que, durante la primera vuelta, los candidatos refuerzan la identidad potenciada en la campaña de coaliciones, de manera que los ciudadanos tuvieron un referente claro sobre las posiciones políticas respecto a temas como reformas, educación, corrupción y paz, entre otros. Durante esta campaña, los candidatos evidenciaron posiciones más claras y lemas de campaña utilizados como etiquetas (hashtags) en redes sociales para posicionar su marca personal entre la ciudadanía.
Con relación a la hipótesis 3 se destaca que el escenario inesperado de una segunda vuelta presidencial, que dejó fuera a los candidatos de centroderecha y de derecha, protagonistas del siglo XXI en el país, esbozó un panorama atípico de contienda entre un candidato de izquierda y un candidato outsider. En este contexto, la competencia política se intensificó con la salida de las élites tradicionales, lo que llevó a enfocar las estrategias en atraer a los votantes de dichos partidos; la cohesión grupal, propia de la polarización afectiva, ganó importancia a fin de persuadir a los votantes a identidades que los incluyeran y con las cuales pudieran sentir algún grado de representación (Pérez-Castaños et al., 2023). Adicionalmente, un discurso orientado en la esperanza, y en el presente, muestra que las campañas se enfocaron en otorgarle un rol decisivo a los ciudadanos a partir de su voto como una forma de dirigir al país hacia una visión compartida de lo que es deseable. Esto exacerbó la ilusión de un “cambio” ideológico con “esperanza” ante la eventual llegada de un líder de izquierda por primera vez a la presidencia en Colombia e incrementó el apoyo al candidato outsider por parte de quienes rechazaban la opción de la llegada de la izquierda al gobierno. En esta dinámica de reconfiguración política se refleja la saliente interrelación entre la polarización afectiva y la ideológica en dos sentidos: una positiva, a nivel endogrupal (Freidin et al., 2022; Iyengar et al., 2019; Olaz y Ortiz-García, 2021), para los simpatizantes del candidato de izquierda soportada en la expectativa del cambio de la historia, y una negativa, a nivel exogrupal (Iyengar y Westwood, 2015; Mason, 2018; Orian et al., 2019), orientada a quienes rechazaban la posibilidad de la llegada al poder de la izquierda.
La ubicación en el cuadrante inferior derecho del candidato de izquierda (Gustavo Petro), junto con la categoría de polarización afectiva y el espectro ideológico de izquierda en el tercer estudio, denota una interdependencia ideológico-afectiva en la segunda vuelta de las elecciones que lo posicionaron como jefe de Estado. Este resultado indica que su propuesta de cambio se constituyó a partir de una visión ideológica desafiante y contrahegemónica (contra los gobiernos de derecha) que logró despertar un vínculo afectivo positivo (esperanza), crucial para fortalecer el sentido de pertenencia y la cohesión del grupo, y conectar con la ideología progresista de la coalición del Pacto Histórico, que respaldó su candidatura. Este hallazgo coincide con la literatura sobre la activación de polarización afectiva como producto de marcadas diferencias ideológicas (Rojo-Martínez y Crespo-Martínez, 2023; Wilson et al., 2020; Wojcieszak, 2016).
Adicionalmente, los análisis también advierten sobre el importante papel de la identidad colectiva en momentos en los que está en juego el acceso al poder, como sucedió en las elecciones a representantes de coaliciones y en la segunda vuelta para la elección del jefe de Estado. No obstante, dado que en las elecciones de coaliciones no estaba presente la amenaza de exclusión de ninguna coalición, se apoya el supuesto de que la polarización implica tanto la animosidad hacia el exogrupo como el favoritismo endogrupal porque se basa en la identidad social. En este caso, la polarización responde a la elección de un candidato que representará al colectivo y será idóneo para proteger al endogrupo de posibles amenazas (Bliuc et al., 2021; Renström et al., 2022).
Finalmente, los hallazgos aportan al desarrollo de dos líneas de investigación. La primera es el papel del componente emocional en el vínculo entre la polarización afectiva y la ideológica en casos en los que se priorizan las emociones positivas endogrupales sobre las emociones negativas exogrupales; la segunda, el papel de la polarización afectiva en el desplazamiento de los votantes y de los partidos políticos hacia los extremos del espectro político izquierda-derecha, como ocurrió durante la segunda vuelta presidencial en Colombia de 2022

















