A monograph of the genus Geranium L. (Geraniaceae). Aedo, Carlos. Real Jardín Botánico, CSIC. Madrid. 2023. ISBN 978-84-00-11123-6 e ISBN 978-84-00-11124-3. 900 págs, 780 figs. 30 x 23,5 cm. Encuadernación en rústica.
Carlos Aedo Pérez acaba de publicar una monografía monumental sobre el género más importante de la familia Geraniaceae: el género Geranium, que consta, según el autor, de 307 especies. Los otros cuatro géneros considerados en la familia son Pelargonium (208 especies), Erodium (80), Monsonia (40) e Hypseocharis (2), según se indica en la introducción.
El libro tiene un tamaño un poco mayor que el del folio DIN A4. Sus tapas blandas frontal y posterior están cubiertas por 11 fotografías en cuadrículas de Geranium, sobre todo de sus flores, pero también de hojas y frutos, y dos dibujos con el fondo en verde; en el centro, abajo, aparecen el título y el autor. El texto se estructura en dos columnas en la introducción, una en las claves y tres en el capítulo de taxonomía. Después de la página de créditos aparece el índice de contenidos y después una frase extraída de la obra Etimologías de nuestro gran autor San Isidoro de Sevilla: "Se dice botánico de hierbas al sitio donde las hierbas son anotadas". Le sigue la amplia introducción, con la discusión de los géneros de la familia, de su distribución, y el comentario de los principales trabajos sobre el género publicados a comienzos del siglo XX por Knuth en alemán. Después de un bosquejo histórico y un apartado sobre materiales y métodos, se da paso a un gran capítulo de morfología del género, que incluye un mapa del mundo con todos los puntos geográficos en donde se encuentran ejemplares de dicho género. Para ello se estudiaron casi 26.000 pliegos de 245 herbarios. En este apartado se analizan los diferentes caracteres utilizados, así como las partes de la planta, con profusión de fotografías macro y micromorfológicas y algún dibujo. A continuación, se incluye un conspectus de clasificación que tiene en cuenta cuatro subgéneros con cuatro, cinco, dos y seis secciones, respectivamente; se consideran, además, 31 grupos dentro de la sección más numerosa en especies: subgen. Geranium sect. Geranium.
En la página 41 comienza la taxonomía del género con la clave, que se ha dividido según áreas geográficas: América del Norte y Central, Suramérica, área del Pacífico, y Eurasia y África en conjunto. Dentro del apartado de las especies, numeradas de 1 a 307, se encuentra el nombre aceptado de cada una, la indicación locotípica y el material tipo, la lista de sinónimos con los mismos apartados, la descripción, el tipo de polen, el número de cromosomas, la fenología, la distribución y el hábitat; por último, los especímenes examinados más representativos se presentan por países en orden alfabético; a continuación en otro apartado se discuten diversas facetas como las diferencias morfológicas para justificar los tratamientos, las variaciones geográficas, los criterios de autores que han trabajado en el género, etc. Cada especie tiene un dibujo de gran calidad, la mayoría realizados por Juan Castillo y Román García Mora, y otros por M. Cartañá, M. Chirino, E. Ortúnez y J. Pizarro. Un mapa de su distribución geográfica acompaña también a cada especie, así como un grupo de una a nueve fotografías en muchas de ella. Los dibujos siempre ocupan dos columnas y el mapa de distribución una, salvo en 16 que ocupan dos, debido a la necesidad de un mapa mayor por la amplia distribución de la especie o para indicar detalles en caso de subespecies; las fotografías ocupan un espacio variable dependiendo del número, pero, aunque haya más de una, cuentan como una figura.
Las cerca de 100 páginas finales del libro contienen, en primer lugar, una lista de nombres inválidos de Geranium; a continuación los agradecimientos a personas e instituciones; después la extensa bibliografía con 26 referencias propias del autor; el Apéndice 1 con los números de cromosomas conocidos en Geranium; el Apéndice 2 con los nombres de Geranium que corresponden a otros géneros; un índice de las colecciones examinadas por orden alfabético de autores y, finalmente, el índice de nombres científicos y otros dos de nuevos nombres o combinaciones.
El trabajo tiene un volumen realmente notable. Es probablemente la mayor monografía de la historia de la botánica en España. Está escrita en inglés y ha sido publicada por la institución que nos acoge, cosa que ha entrañado cierta dificultad y que al autor de estas líneas le parece un logro conseguido por la mucha paciencia de Carlos Aedo.
No se puede dejar de comentar ciertas facetas del autor de la monografía, que, por cierto, es poco dado a figurar en lugar alguno, lo que sin duda le honra de manera especial. Apareció por el Real Jardín Botánico de Madrid en el año 1992; allí trabajó bajo contrato activamente en su género y en el proyecto Flora iberica hasta 1997, cuando consiguió por oposición la plaza de investigador del CSIC en el nivel de científico titular. En el 2009, después de la muerte de Santiago Castroviejo, el investigador principal del proyecto Flora iberica, afortunadamente Carlos Aedo tomó las riendas de dicho proyecto hasta llevarlo, gracias a su tesón, a su culminación exitosa en septiembre de 2021, con la publicación de la segunda parte del volumen XIX de Gramíneas. Dos años después nos sorprende con la magnífica y monumental monografía de Geranium. En mi modesta opinión ya puede estar satisfecho el autor por semejantes logros. Aunque dentro de la tendencia actual de la Botánica española, estos dos grandes proyectos son poco valorados, es de esperar que revierta tal tendencia y algún día se compruebe, en su justa medida, la gran importancia que tienen en el contexto de los estudios de biodiversidad vegetal. Por lo menos, estas grandes obras quedan impresas en papel y perdurarán mucho más que cientos de artículos publicados en revistas mediatizadas y de pago.
Sirva la publicación de esta monografía como ejemplo de la culminación de un trabajo continuo y laborioso, realizado con ilusión y vocación, en este mundo absorbente de todo lo relacionado con el conocimiento del mundo vegetal. Sin duda es otra gran aportación a la ciencia de las plantas y al conocimiento de la biodiversidad.














