INTRODUCCIÓN
La promulgación de la Constitución Política de Colombia (1991) permitió la generación de la política educativa del Estado colombiano de finales del siglo XX y principios del siglo XXI. En su preámbulo se enuncia el aseguramiento del conocimiento y en los derechos fundamentales garantiza el derecho a la enseñanza, el aprendizaje y la investigación bajo los principios de libertad de cátedra. En específico, en el artículo 67 se expresa que la educación "es un derecho de la persona y un servicio público que tiene una función social: con ella se busca el acceso al conocimiento, a la ciencia, a la técnica, y a los demás bienes y valores de la cultura" (p. 11). Estos tres elementos establecen las bases para la creación de la política pública del sistema educativo colombiano. En orden cronológico, la Constitución Política de 1991 marca el inicio de la tercera etapa de las reformas educativas para la población mayoritaria (Cifuentes y Camargo, 2016) y para los grupos étnicos (Enciso, 2004). No obstante, estos aspectos básicos fueron definidos y especificados en la Ley General de Educación (Ley 115 de 1994) junto con el Decreto 1860 de 1994.
Así, en el primer documento se fijan las disposiciones de la reglamentación del servicio educativo, de la prestación del servicio educativo en el ámbito formal (preescolar, básica primaria y secundaria y media vocacional), como en los escenarios no formales, calidad y cobertura educativa junto con los fines de la educación. De igual manera, se detallan los objetivos generales y específicos de cada nivel formativo y se describen las áreas obligatorias que componen el currículo. Se resalta que se garantiza la educación para personas adultas, personas con limitaciones o discapacidades, la educación para los grupos étnicos y la educación rural o campesina. Además, se contempla la formación de los educadores, la carrera docente y la financiación de la educación. El segundo documento se introduce con el propósito de reglamentar de manera parcial la Ley 115 de 1994 en los asuntos pedagógicos y organizacionales.
De tal manera que la tercera etapa de la política pública en materia educativa pretende la modernización del sistema educativo y de la consolidación de los aspectos pedagógicos a nivel curricular. Para ello, el Ministerio de Educación Nacional (MEN) promulgó una serie de normativas técnicas complementarias para la consolidación del currículo en las instituciones educativas en el orden nacional. Entre los documentos de marco de referencia se tienen los lineamientos curriculares (1998), los estándares curriculares (2003), los Derechos Básicos de Aprendizaje (2015, 2016). En estos textos se establecen el propósito del marco epistemológico y pedagógico, el enfoque curricular, los niveles básicos de la calidad educativa y la identificación de saberes básicos que debe adquirir el educando.
Desde las normas técnicas expuestas arriba se determinó, configuró y reguló el sistema educativo colombiano; al tiempo que se estableció la ruta para afrontar los desafíos del siglo XXI. Estos documentos entraron a regular la forma en que los docentes en las diversas instituciones educativas adaptaron sus procesos de ajuste curricular y de planeación de clase. En este orden, dichas normas técnicas se convirtieron en parte fundamental de la política educativa, acogida por el profesorado colombiano. Asimismo, entró a regir muchos de los procesos efectuados dentro de las aulas y fuera de ellas.
Desde el contexto previo, la literatura científica sobre las dinámicas acogidas en el escenario educativo colombiano tiene relevancia para el reconocimiento de su estado, ya que no existen estudios directos que la aborden. Las revisiones sistemáticas existentes se enfocan en la etnoeducación (Enciso, 2004), rendimiento académico y política educativa (Cerquera, 2014), la relación entre investigación y políticas educativas en el sector oficial (Cortés, 2021). Así como en la calidad educativa y los aspectos de la enseñanza en la educación especial y superior desde la gestión pública (Vargas et al., 2021).
Por tal motivo, la primera razón para una revisión sistemática de las dinámicas de la política educativa en el escenario escolar colombiano se sustenta en la ausencia de un estudio de esta índole. Un segundo motivo es que la literatura sobre la política educativa se ha analizado desde el enfoque de política pública relacionada con la administración del Estado colombiano (Alvear y Urbano, 2022; Arroyabe, 2011, Flórez, 2016). Si bien estas investigaciones acogen la política educativa, esta se describe y analiza desde la perspectiva de gestión pública, la construcción de la política ambiental y la gestión del personal docente.
La tercera razón se fundamenta en las acciones explícitas e implícitas de la normativa técnica que determina la política educativa. Ello contribuye a que los sujetos interesados en la temática observen qué aspectos se han trabajado desde un enfoque específico, el nivel de profundidad y las particularidades del escenario sociocultural. Una cuarta razón se establece desde la aprehensión de la política educativa en las prácticas pedagógicas, la evaluación docente y la administración educativa.
Derivado de la contextualización anterior, se observa que no se ha realizado una revisión sistemática de la literatura sobre la política educativa enfocada en las particularidades del sistema educativo colombiano. No se cuenta con una descripción ni con un análisis de esta en función de cómo los actores educativos asimilan, interpretan y aplican la política educativa desde sus diversas funciones en el engranaje del sistema educativo. Lo anterior genera un vacío en la investigación, lo cual da cabida a un estudio de esta índole. De ahí que esta revisión sistemática tiene como objetivo describir las tendencias de la política educativa en el escenario colombiano en el marco del presente siglo. En tal sentido, se pretende comprender la naturaleza de los cambios demarcados por la política educativa en los diversos escenarios educativos colombianos y, por consiguiente, se busca contribuir a la comprensión de los intereses investigativos en esta área.
METODOLOGÍA
Este estudio corresponde a una revisión sistemática sobre las dinámicas de la política educativa en el escenario colombiano y responde al siguiente interrogante: ¿Cuáles son las tendencias asumidas en la investigación sobre la política educativa en Colombia desde el 2000 hasta 2023? En específico, se efectuó una revisión sistemática descriptiva con un enfoque cualitativo a fin de obtener un estado de la cuestión en materia de la política educativa en Colombia: sus concepciones, tendencias, enfoques, su aplicación y dilemas en el sistema escolar colombiano. En esta medida, se pretende compilar la información hallada en un área temática concreta (Grant y Booth, 2008); de manera que se obtenga una síntesis que resuma la información disponible sobre el tema, como señalan Urrutia y Bonfill (2013). Para su elaboración, se siguen las directrices del método PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Review and Meta-Analysis), según las directrices de Page et al. (2021).
ESTRATECIA DE BÚSQUEDA
La búsqueda de la bibliografía se desarrolló en cinco bases de datos: Scopus, Dialnet, SciELO, Re-dalyc y Latindex. En la averiguación se seleccionaron estudios relacionados con la educación (la administración educativa, la enseñanza y el aprendizaje, la calidad educativa), la sociología educativa, la antropología y estudios de las ciencias de la educación, en general. En la búsqueda se emplearon los siguientes términos, tanto en inglés como en español: education policy AND education policy in Colombia AND teaching processes and policy // política educativa AND política educativa en Colombia AND procesos de enseñanza y política. Se tuvieron en cuenta los artículos publicados entre 2000 y 2023 y se excluyeron estudios fechados antes de 2000, incluso si estos eran pertinentes al objetivo que persigue esta revisión.
CRITERIOS DE INCLUSIÓN Y EXCLUSIÓN
En este estudio se asumieron los siguientes criterios de inclusión: a) artículos de investigación, ciencia y tecnología, artículos cortos derivados de investigación y reflexión valorados mediante el proceso de evaluación por pares; b) artículos de investigación realizados en el contexto colombiano derivados de tesis de posgrado; c) se incluyeron capítulos de libro o manuales de política educativa; d) artículos derivados de ponencias de congresos, seminarios o foros. Se privilegiaron los estudios cualitativos y mixtos. Además de lo anterior, cada manuscrito se valoró siguiendo el criterio de año, título, palabras clave y resumen. En cuanto a los criterios de exclusión, se excluyeron los estudios con las siguientes características: a) artículos de investigación adelantados en contextos de países ajenos a Colombia; b) estudios de caso; c) tesis de pregrado y posgrado; d) cartas de editor. Asimismo, no se tuvo en cuenta artículos con un enfoque netamente cuantitativo ni artículos exploratorios. De igual manera, se descartaron artículos de revisión de literatura científica.
PROCESO DE RECOPILACIÓN DE DATOS
Dado que los artículos recolectados provienen de cinco bases de datos, se decidió hacer una tabulación en Excel. No obstante, por su extensión, no se inserta esta en este estudio. Como primera decisión sistemática, se priorizó los estudios por su fecha de publicación, título, términos clave y resumen. Acto seguido, se procedió a determinar dónde se desarrolló el estudio (contexto geográfico) y el tipo de investigación. Por último, se realizó una lectura rápida del documento con el propósito de conocer los hallazgos y las conclusiones, para así poder organizar el estudio de acuerdo con las categorías de análisis emergentes. En la siguiente figura se observa el procedimiento realizado en este estudio.
ANÁLISIS DE LOS DATOS
Los datos se analizaron con base en el análisis de contenido (AC) de Cabrera (2009). Desde los estudios seleccionados se determinó la existencia de tres categorías emergentes: la aplicación de la política educativa en la enseñanza de las asignaturas; la injerencia de la política educativa en el sistema educativo; la comprensión, la aplicación y la evaluación de la política educativa en los escenarios educativos. En la siguiente tabla se sintetiza la literatura científica con sus características centrales.
Tabla. Literatura científica analizada en la revisión sistemática
| Autor/Año | Título | Tipo de estudio |
|---|---|---|
| Cajiao (2004) | La concertación de la educación en Colombia | Cualitativo/Artículo de reflexión |
| Herrera y Acevedo (2004) | Las políticas públicas y su impacto en el sistema educativo colombiano. Una mirada desde los planes de desarrollo 1970-2002 | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Zambrano (2005) | Políticas de calidad educativa en una sociedad Neofeudal -El caso de Colombia- | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Ramírez y Téllez (2006) | La educación primaria y secundaria en Colombia en el siglo XX | Mixto/Artículo de investigación |
| Valero (2006) | ¿De carne y hueso? La vida social y política de la competencia matemática | Cualitativo/Artículo de reflexión |
| Rojas y Castillo (2007) | Multiculturalismo y políticas educativas en Colombia ¿Interculturalizar la educación? | Cualitativo/ Artículo de investigación |
| Tamayo (2007) | Tendencias de la pedagogía en Colombia | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Castillo (2008) | Etnoeducación y políticas educativas en Colombia: la fragmentación de los derechos | Cualitativo/Ponencia |
| Peralta (2009) | La formación ciudadana en el sistema educativo de Colombia: ¿una mirada reactiva o transformadora? | Cuantitativo/ Ponencia |
| Montera y Herrara (2010) | Políticas educativas para la enseñanza del lenguaje | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Parra (2010) | Aproximación histórica a la relación entre políticas e informática educativas en Colombia | Cualitativo/Avance de investigación |
| Bocanegra (2010) | Las políticas educativas y el magisterio colombiano en la década de los 80 | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Atehortúa (2012) | El banco mundial y las políticas educativas en Colombia | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Montes et al. (2013) | La educación básica en Colombia: una mirada a las políticas educativas | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Hurtado y Agudelo (2014) | Inclusión educativa de las personas con discapacidad en Colombia | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Alzate y Quiceno (2014) | Las políticas educativas en Colombia y sus repercusiones en la formación y la enseñanza de las Ciencias. | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Ibagón (2014) | La educación, un derecho que cuesta: dimensión fiscal y su relación con la política educativa en América Latina | Cualitativo/Artículo de reflexión |
| Arias et al. (2015) | La participación ciudadana en la implementación de las políticas educativas en Colombia | Cualitativo/Artículo de reflexión |
| Giraldo y De la Cruz (2016) | La influencia neoliberal de las políticas educativas en Colombia | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Rico (2016) | La gestión educativa: hacia la optimización de la formación docente en la educación superior en Colombia | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Cifuentes y Camargo (2016) | La historia de las reformas educativas en Colombia | Cualitativo/ Artículo de investigación |
| Flórez (2016) | La política pública de educación en Colombia: gestión del personal docente y reformas educativas globales en el caso colombiano | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Marín et al. (2016) | Evaluación institucional en las escuelas de Barranquilla (Colombia) desde la perspectiva del docente | Cualitativa/Artículo de investigación |
| Delgado (2017) | Análisis de la política educativa colombiana desde la teoría del constructivismo estructuralista | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Sierra (2017) | La política educativa colombiana en el gobierno de Misael Pastrana Borrero (1970-1974) | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Flórez (2017) | La política pública de educación en Colombia y Estados Unidos: la irrupción de las reformas educativas globales en el caso colombiano y estadounidense | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Castro y Garzón (2017) | Política educativa colombiana, una medición de calidad lejos del contexto | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Aguilar et al. (2017) | Gestión educativa: tendencias de las políticas públicas educativas implementadas en Colombia. | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Ochoa y González (2017) | El carácter axiológico del proceso educativo en Colombia | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Pulido (2017) | Política pública y política educativa: una reflexión sobre el contexto | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Acevedo et al. (2017) | ¿Por qué calidad y no excelencia educativa? Una breve reflexión sobre la calidad educativa en Colombia | Cualitativo/Artículo de reflexión |
| Arias (2018) | Abordajes escolares de la violencia política y el conflicto armado en Colombia | Cualitativo/Avance de investigación |
| Cortes (2018) | Ser responsables de sí mismos. Las políticas educativas de los estándares, las competencias y los talentos. | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Camargo (2018) | Breve reseña histórica de la inclusión en Colombia | Cualitativo/Artículo de reflexión |
| Merchán y Fedicaria (2018) | La producción de la política educativa: contextos, actores y dispositivos | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Ortega et al. (2018) | Lineamientos de política educativa: entre la diferencia y la desigualdad | Cualitativo/Artículo de reflexión |
| Rueda y Franco (2018) | Políticas educativas de TIC en Colombia: entre la inclusión digital y formas de resistencia-transformación social | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Aguilar et al. (2018) | Política educativa en Colombia: una mirada a la gestión comunitaria | Cualitativo/Capítulo de libro |
| Remolina (2018) | El Banco Mundial y la política educativa para Colombia y Brasil | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Mosquera (2018) | Análisis sobre la evaluación de la calidad educativa en América Latina: caso Colombia | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Aguilar et al. (2018) | Gestión de políticas públicas educativas: una caracterización en Norte de Santander (Colombia) | Cualitativo/Artículo de investigación |
| García y Beltrán (2018) | Aprender a leer y a escribir ¿en el tiempo correcto? Disquisiciones a propósito de la actual política educativa en el área de Lenguaje | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Pérez (2018) | Políticas educativas en Colombia: en busca de la calidad | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Flórez (2019) | La política pública de educación en Colombia y en Finlandia: elementos para la construcción de una educación pública en épocas de Reformas Educativas Globales | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Chacón (2019) | Calidad educativa: una mirada a la escuela y al maestro en Colombia | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Corredor (2019) | Factores de la calidad educativa desde una perspectiva multifuncional: análisis en siete regiones de Colombia | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Pita (2020) | Políticas públicas y gestión educativa, entre la formulación y la implementación de las políticas educativas | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Pérez (2021) | Políticas educativas para el emprendimiento rural en Colombia | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Rojas y Amaya (2022) | Identidades rurales en las políticas educativas en Colombia y México | Cualitativo/Artículo de investigación |
| Rubio (s.f.) | Las políticas educativas en Colombia. ¿Camino hacia la calidad? | Cualitativo/Artículo de investigación |
Fuente: elaboración propia.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
LA APLICACIÓN DE LA POLÍTICA EDUCATIVA EN LA ENSEÑANZA DE LAS ASICNATURAS
Las políticas educativas generan un impacto en el proceso de enseñanza de las diversas asignaturas a través de orientaciones específicas; al tiempo que establecen tensiones de orden académico y pedagógico en el escenario educativo. Para Cortés (2018), esta dinámica se deriva de las políticas educativas internacionales que se propusieron en las décadas de 1990 y los 2000. En esta revisión, los primeros elementos que emergen son las dinámicas impartidas desde la normatividad para la enseñanza del lenguaje. Las orientaciones pedagógicas y didácticas están fijadas hacia la enseñanza de las ciencias del lenguaje desde la observancia de políticas anteriores, la renovación del currículo, el mejoramiento de la calidad educativa y las nuevas concepciones de la enseñanza de la lengua materna, como lo señalan Soledad y Herrera (2010). En este proceso, García y Beltrán (2018) critican también los enfoques teórico-metodológicos asumidos en el proceso de la enseñanza del lenguaje: lectura y escritura acogidos como propuestas consideradas parte de la política educativa.
En el panorama de la enseñanza de las ciencias naturales se encuentra que las renovaciones en la normativa técnica están dirigidas a una enseñanza de calidad para el desarrollo científico y tecnológico (Alzate y Quinceno, 2014). Se espera, con ello, la acogida de nuevas prácticas de enseñanza y aprendizaje desde la generación de competencias que estén articuladas con las dinámicas sociales actuales y generen en los estudiantes una motivación por el aprendizaje (Valero, 2006). De modo que el educando logre desarrollar una serie de habilidades desde el saber contextualizado que aporte a la innovación desde la enseñanza de las ciencias.
Para lograr este propósito, se ha hecho una introducción de las tecnologías de la información y la comunicación (Cortés, 2017; Parra, 2010). Dicha incorporación responde a las demandas de la contemporaneidad en la educación y, en especial, por las exigencias insertas en la política educativa. No obstante, el devenir histórico señala la poca integración efectiva de los enfoques, metodologías y adecuaciones apropiadas para la enseñanza desde las TIC. Por ello, los docentes necesitan de la adquisición de nuevas competencias, junto con la adopción de enfoques inéditos en la inserción de las TIC en el campo educativo.
En lo relacionado con las ciencias sociales, el sistema educativo colombiano presta atención a la influencia de la política educativa en aspectos como la formación ciudadana y la violencia escolar. En concreto, se demanda una educación en derechos humanos, la cooperación y la participación con los otros. Se anhela entonces una cultura de formación ciudadana o política en las instituciones educativas, como declara Peralta (2009). A tenor de este planteamiento, no se debe renunciar a los saberes tradicionales de las ciencias sociales. Por el contrario, se requiere de una combinación de saberes que den herramientas a los estudiantes para la producción de conocimiento (Arias, 2018).
LA INJERENCIA DE LA POLÍTICA EDUCATIVA EN EL SISTEMA EDUCATIVO
En esta segunda categoría se exponen tres subcategorías. La primera se deriva de la reformulación del sistema educativo desde la normativa educativa originada desde la Constitución de 1991. Esta categoría versa sobre la generación de directrices desde la política para la inclusión de los grupos minoritarios, la etnoeducación y las personas con discapacidad, aspectos poco abordados anteriormente. Para Camargo (2018), en el sistema educativo colombiano, los individuos han sido tratados desde lógicas de exclusión, segregación e integración. En este orden, han predominado los procesos de exclusión y segregación, y se hace necesario el análisis de la política pública desde las diferencias y desigualdades de la educación colombiana (Ortega et al., 2018).
De ahí que, tal como se formuló en la Carta Magna colombiana, sea un imperativo el agenciamiento de la educación para todos los grupos étnicos -etnoeducación-(Castillo, 2008; Rojas y Castillo, 2007), las personas con discapacidad (Hurtado y Agudelo, 2014), la gestión comunitaria (Aguilar et al., 2018) y el emprendimiento en zonas rurales (Pérez, 2021). Para lograr este cometido, el Estado colombiano ha venido promoviendo una política educativa basada en TIC desde la perspectiva de la inclusión y la transformación sociales, como refieren Rueda y Franco (2018). No obstante, estas medidas en el campo educativo aún no logran los resultados esperados desde los diversos programas implementados a nivel nacional.
Esta inserción de una educación para los diferentes actores de la sociedad, con voluntad de ser educados, marca un antes y un después frente a la acción educativa en los diversos escenarios colombianos. Se consolida así una nueva tendencia educativa, en la cual la pedagogía se observa como un dispositivo educativo, disciplina reconstructiva y pedagogía desde un enfoque constructivista (Tamayo, 2007). En consonancia con este enfoque, Delgado (2017) señala que la política educativa se consolida en un espacio político de construcción y estructuración de la formación del aprendiz; aunque esta depende de la estructura social donde se encuentre inmersa. Bajo este criterio, no solo es importante la formulación de una norma técnica operativa, sino que también contar con las condiciones para su aplicación; considerando las necesidades, los objetivos de aprendizaje, los factores socioeconómicos, los medios tecnológicos y la filosofía de las comunidades.
La segunda subcategoría se fundamenta en la configuración del sistema educativo desde la imple-mentación de la normativa generada por el Estado colombiano. En este aspecto, Merchán (2018) detalla que la aplicación de la política educativa se ve restringida por múltiples factores que limitan su efectividad. Al respecto, Giraldo y De la Cruz (2016) subrayan la injerencia de la perspectiva mercantilista y neoliberal de la educación. Este criterio se contrapone a la noción de educación defendida por buena parte del magisterio, como comenta Bocanegra (2010). De tal manera que el profesorado se opone a la privatización y a la mercantilización de la propuesta educativa impuesta desde los planes de desarrollo (Herrera y Acevedo, 2004).
En la tercera subcategoría, la política educativa inserta en su estructura la noción de calidad educativa, y esta evalúa su implementación en las diversas instituciones educativas. En primer lugar, Castro y Garzón (2017) afirman que se han delegado a los docentes, instituciones y estudiantes exigencias que distan de la realidad. A la idea precedente, Zambrano (2005) añade que existe un desfase entre la propuesta de la formulación y su aplicación en los escenarios. Esta situación convierte al docente en un operario y reduce a los estudiantes a cifras representadas en un concepto: rendimiento académico. De acuerdo con esto, Flórez (2018) afirma que se espera rentabilidad de las instituciones, alianzas entre lo público y lo privado, aplicación de pruebas estandarizadas y evaluación del desempeño docente.
En parte, el último enfoque se asume debido a la ampliación de la cobertura educativa, la centralización del servicio educativo, el crecimiento demográfico en zonas urbanas, la acogida de las tendencias internacionales y la formación de los planes educativos nacionales, como señala Cajiao (2004). De tal manera que la noción de educación cambia con la introducción de este término en la política educativa. Esto genera un conflicto con los docentes frente a sus posturas sobre la concepción de educación. A este conflicto se le suma la regulación docente mediante mandato constitucional, estrategia que forma parte de las reformas globales (Flórez, 2016).
Así, la historia de la reforma educativa en Colombia demuestra que se establece desde la introducción de nuevos marcos legales. De ahí que los cambios de la política educativa estén dados desde los planes de gobierno y desde las filiaciones políticas del gobierno de turno, como lo demuestra Cifuentes y Camargo (2016) y Sierra (2017). De manera que los cambios en la política educativa colombiana responden más a las agendas de los gobiernos de turno (Flórez, 2017), más que a las necesidades reales del sistema educativo. También, como ya se ha señalado, las agendas responden a tendencias curriculares foráneas.
Sin embargo, esta es una tendencia en la educación urbana, puesto que la educación rural no ha sido objeto de estudio e inclusión. En palabras de Rojas y Amaya (2022), la política educativa enfrenta "una visión urbano-céntrica de los objetivos, medios e instrumentos educativos" (p. 52). Por consiguiente, se evidencian las brechas existentes y perpetuadas en las últimas décadas en el país desde la reformulación de la normativa educativa. Por lo tanto, los desafíos en la aplicación de la política educativa se enfrentan a diversos dilemas económicos, geográficos, culturales, políticos y de formación docente, como lo señalan Ramírez y Téllez (2006) y Montes et al. (2016).
LAS MIRADAS DE LA POLÍTICA EDUCATIVA EN LA CESTIÓN EDUCATIVA, LA EVALUACIÓN Y LA CALIDAD EDUCATIVA
En esta tercera categoría se presentan tres subcategorías: la gestión educativa desde el seguimiento de la política educativa; la influencia de las instituciones monetarias internacionales en la política educativa; y los procesos de calidad educativa en relación con la política educativa. La primera de estas subcategorías se evidencia en la gestión de la política educativa dentro de las instituciones educativas desde el agenciamiento de los diversos actores sociales que se involucran con estas (Aguilar et al., 2017, 2018). En esta gestión se ejecutan apuestas institucionales, que se sintetizan en la formación docente, la atención a los infantes, la educación pertinente y contextualizada y la cobertura educativa. Estos elementos se enmarcan en las reformas dinamizadas por los organismos estatales y el orden administrativo según las directrices establecidas en la normativa técnica. Se conciben como dinámica porque en la reforma se pretende que haya el mayor número de participación de las comunidades, grupos étnicos, estudiantes y expertos, como señalan Arias et al. (2015).
En el marco de la gestión e implementación de la política educativa se insertan las diversas dinámicas regionales, nacionales e internacionales con el propósito de garantizar aspectos fundamentales de las dinámicas particulares del sistema educativo. Su implantación tiene como beneficiario directo al estudiante, quien se construye como ser humano y, a su vez, construye sociedad (Pita, 2020). Por consiguiente, la gestión educativa da cuenta de los procesos que subyacen tanto en la política educativa como en la política pública, las cuales buscan ser implementadas desde un marco contextualizado. En medio de esta urdimbre de procesos se inserta la gestión de la política educativa de formación docente, junto con los criterios de "calidad, autoevaluación y acreditación" (Rico, 2016, p. 56), aspectos propios de la educación superior.
En la subcategoría de la influencia de los organismos monetarios internacionales en la configuración de la política educativa, para el caso colombiano, se detalla que el Banco Mundial determina varios de los elementos abordados en el sistema escolar (Atehortúa, 2012; Remolina, 2018). Los autores citados coinciden en sostener que este organismo financiero estructura parte de las reformas educativas efectuadas en América Latina. En tal sentido, Remolina (2018) expresa que "orientar las políticas públicas de los países a fin de establecer reformas educativas que garanticen mejoras en el aprendizaje es uno de los objetivos del BM" (p. 58). Es así como se establece que la escuela deba entregar resultados sobre los procesos de aprendizaje, y este criterio es trasladado a la comunidad educativa.
Es decir, la inversión de las instituciones financieras debe verse reflejada mediante resultados de naturaleza objetiva o cuantitativa. Según Ibagón (2014), la educación es un derecho condicionado por criterios económicos, los cuales influyen directamente en el diseño y la implementación del sistema educativo de una nación. Sobre la base de lo anterior, las políticas educativas se enmarcan en los planes internacionales de las entidades no gubernamentales con el objeto de lograr una modernización en las instituciones escolares bajo las premisas de gerencia, administración, cobertura, calidad, eficiencia, entre otros (Ochoa y González, 2017; Pulido, 2017), pero su puesta en marcha obedece a criterios de carácter monetario.
En la tercera subcategoría, desde el cumplimiento de la normativa legal, se presentan las dinámicas asociadas a la evaluación y a la calidad educativa. Estas dos facetas están insertas en los diversos lineamientos de la política educativa y se materializan en la conjugación de los términos de la evaluación de la calidad educativa (Acevedo et al., 2017; Mosquera, 2017; Pérez, 2018; Rubio, s.f.), en la evaluación de las instituciones educativas y en los procesos pedagógicos del profesorado (Chacón, 2019; Corredor, 2019; González et al., 2016). Asimismo, se encuentra que la evaluación es un componente central de la política educativa; aunque sus procesos de aplicación son complejos por los diversos criterios para su medición, siendo la evaluación estandarizada uno de los instrumentos más empleados.
Ahora bien, uno de los aspectos para tener en cuenta se sustenta en la evaluación de las prácticas educativas, la cual permitiría obtener un panorama más completo de aplicación de las políticas educativas, al tiempo que podría orientar a los maestros para la mejora; así como replicar experiencias exitosas y establecer un proceso de autoevaluación y coevaluación con una retroalimentación asertiva. De ahí que sea indispensable una formación docente situada en los diferentes contextos institucionales en beneficio de alcanzar unos mínimos de calidad según la política educativa y dinámicas institucionales. Sin embargo, se necesitarían otros factores para lograr una auténtica excelencia educativa y no quedarse en el cumplimiento de unos indicadores reveladores de calidad educativa. Para ello, se hace necesario considerar los factores sociales, familiares y de la aplicación de los lineamientos educativos.
CONCLUSIONES
Desde las diferentes fuentes consultadas se identificaron varios aspectos centrales de las tendencias de la política educativa en el contexto colombiano. El primer momento se ubica a finales del siglo XX con la formulación de una nueva normativa para la generación de la política educativa; mientras que el segundo momento se consolida durante la primera década del siglo XXI. Durante este periodo, el sistema educativo colombiano se consolida y traza nuevos objetivos e introduce nuevas nociones relacionadas con la educación. Se reglamentan así todos los aspectos de la educación en Colombia, cuya génesis se encuentra en la Constitución de 1991, la cual permite un viraje en lo que se conocía hasta el momento como educación. Este hecho coincide con la adopción de las políticas neoliberales de los organismos internacionales. Ambos factores generan dilemas en las comunidades educativas, entre los grupos de expertos, el profesorado y las organizaciones de padres de familia.
Desde este escenario planteado, se expone cómo la política pública incide de manera directa en los procesos de enseñanza desarrollados en las áreas básicas a través de la generación de lineamientos, estándares y derechos básicos de aprendizaje. Estos tres documentos funcionan como guías para la práctica educativa de los docentes dentro de las instituciones. Varios maestros interpretan este aspecto como una injerencia por parte de las autoridades educativas, en su praxis pedagógica y didáctica. De manera que se dejan de lado otros elementos necesarios de abordar para el contexto del alumnado. La adopción de estos documentos impacta de manera central el microcurrículo y lleva a la producción de actividades enfocadas en lograr las competencias establecidas en la normativa, más no en otras necesidades de los estudiantes o en el desarrollo de sus capacidades.
En esa urdimbre de posibilidades, se resaltan tres conceptos sustanciales en la configuración del sistema educativo y en las prácticas pedagógicas: la gestión educativa, la calidad y los procesos de evaluación. Se propone una gestión centrada en la obtención de los máximos logros en cada institución educativa por parte de los estudiantes y los maestros. De este último hecho emerge el proceso de evaluación aplicada a la díada educativa en diversos momentos del año escolar. Esta ha resultado polémica por no contemplar aspectos sustanciales el proceso educativo llevado a cabo por docentes y estudiantes, cuyo objetivo principal es la realización de una medición sin una retroalimentación y proceso de mejora. De modo que los tipos de evaluación realizados no resultan óptimos ni para discentes ni para docentes, ya que se configuran más como mecanismos punitivos que como procesos formativos.















