Introducción
El expediente clínico y las bases de datos en salud son fuentes de información muy importantes para la gestión de un servicio de salud. El estudio minucioso de estas herramientas puede ofrecer datos valiosos acerca de las características de los pacientes atendidos y sus necesidades, además puede orientar la toma de decisiones gerenciales en el servicio para suplir demandas relacionadas con el recurso humano y el equipamiento médico. Al respecto, Quijije-Ortega et al.1 plantean que los procesos de gestión de los servicios y de planificación en salud van de la mano con análisis epidemiológicos y de la población atendida actualizados que evidencien las necesidades y los comportamientos de la población meta, de tal modo que guíen la toma de decisiones.
Ante los cambios demográficos y epidemiológicos actuales en los que se evidencia un incremento en la esperanza de vida; la vivencia de situaciones de violencia que pueden ocasionar discapacidad temporal o permanente, y el aumento en la prevalencia de enfermedades crónicas, entre ellas las enfermedades musculoesqueléticas, resulta de vital importancia que la terapia física se interese por conocer la situación de estas enfermedades, tanto a nivel global como local, y la manera en que se abordan desde la gerencia en los servicios. De hecho, Yelin et al.2 reportan que solo en el año 2012 alrededor de 1,71 billones de personas en el mundo presentaban algún trastorno de este tipo.
En Costa Rica, igual que en el resto del mundo, las tasas de trastornos musculoesqueléticos van en aumento, tal como se evidencia en los anuarios estadísticos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS)3,4, los cuales muestran un incremento en el número de casos de estas enfermedades al reportar una mayor utilización de los servicios de terapia física en diferentes centros de salud, pasando de 269.165 sesiones brindadas en el 2015 a 326.376 en el 2021, esto sin considerar las citas canceladas o reprogramadas a causa de las medidas de contingencia adoptadas para enfrentar la pandemia por COVID 19.
La alta demanda de servicios de fisioterapia hace que existan largas listas de espera y que, por tanto, el acceso a estos sea limitado. En este punto, es importante tener presente que la fisioterapia en el primer nivel de atención en salud ha demostrado ser efectiva en la resolución de trastornos musculoesqueléticos de baja complejidad, por lo que la existencia y la buena gestión de dichos servicios pueden ser una herramienta valiosa para mejorar la accesibilidad5.
El Centro Docente Asistencial en Fisioterapia (CeDAFi) de la Universidad de Costa Rica ofrece un modelo de atención de enfermedades musculoesqueléticas de baja complejidad desde el año 2007. Este centro cuenta con expedientes clínicos y bases de datos con información valiosa que constituye un insumo para la toma de decisiones gerenciales en el mismo. La falta de análisis de estos datos motivó el presente estudio, el cual tuvo como objetivo describir las características sociodemográficas y clínicas de la población atendida en un centro docente asistencial en fisioterapia de baja complejidad en Costa Rica.
Métodos
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y retrospectivo, bajo un enfoque cuantitativo, a través del análisis de los datos de registros fisioterapéuticos consignados entre 2012 y 2022 en los expedientes clínicos digitales del CeDAFi. No se tuvieron en cuenta los registros del año 2020 debido a que ese año los servicios de fisioterapia fueron suspendidos debido a las medidas de contingencia sanitaria tomadas para controlar la pandemia del COVID-19.
El CeDAFi suministró dos bases de datos en formato .xlsx que por sus características no son interoperables. La primera base, llamada “anamnesis”, ofrece un registro de 2.299 usuarios identificados con código individual y la segundábase, denominada “seguimiento”, contiene información sobre 18.139 sesiones o consultas realizadas en los usuarios. Teniendo en cuenta la información disponible en las bases de datos, las variables del estudio fueron las siguientes: fecha de atención, edad, sexo, ocupación (general de la comunidad universitaria) y diagnóstico CIE" 10 para la base “anamnesis”, y fecha de sesión, tipo de sesión (evaluación, seguimiento o última), ausencias y tipo de tratamiento para la base “seguimiento”. Se estableció como criterio de inclusión que cada registro tuviera la información completa de las variables del estudio.
Cada base de datos fue importada para su procesamiento y análisis en el programa estadístico SPSS6. De forma separada, se creó la variable numérica “edad” a partir de la fecha de nacimiento y la fecha de sesión de evaluación inicial, que posteriormente se agrupó por criterio de ciclo de vida. El análisis realizado correspondió predominantemente a estadística descriptiva. Los datos se describen usando frecuencias absolutas y relativas para las variables cualitativas, y medidas de tendencia central y dispersión para las cuantitativas. Los datos sociodemográficos se presentan de forma univariada para tener el perfil de los usuarios, pero acompañados de análisis bivariado para visibilizar el comportamiento anual de la población atendida. La información se presenta a través de tablas o figuras (gráficos).
Resultados
Se analizaron los registros de 2.299 personas atendidas en el CeDAFi durante el período de estudio. La edad media de los pacientes fue 35,3 años (±13,85), con un rango de 14 a 81 años y concentrándose casi la mitad de la población (49,7%) en el grupo de 30 a 59 años; 56% eran mujeres y 45,5%, estudiantes (Tabla 1).
Tabla 1 Características sociodemográficas de los pacientes (n=2.299).
| Características | n | % | |
|---|---|---|---|
| Sexo | Femenino | 1.261 | 54,8 |
| Masculino | 1.038 | 45,2 | |
| Ocupación | Estudiante | 1.045 | 45,5 |
| Funcionario administrativo | 746 | 32,4 | |
| Funcionario docente | 210 | 9,1 | |
| Funcionario operativo | 198 | 8,6 | |
| Otro | 100 | 4,3 | |
| Edad en grupos | 17 o menos | 10 | 0,4 |
| 18 a 29 | 1.065 | 46,3 | |
| 30 a 59 | 1.143 | 49,7 | |
| 60 o más | 81 | 3,5 |
Fuente: elaboración con base en los registros de la base de datos “anamnesis” suministrada por el Centro Docente Asistencial en Fisioterapia.
En promedio, cada año se atendieron alrededor de 270 usuarios y se realizaron cerca de 1.800 sesiones, con entre 6 a 7 consultas por persona (Figura 1). La variación anual mostró una relación directa entre usuarios y sesiones, excepto en 2019, cuando hubo más consultas por usuario pese a una menor cantidad de personas atendidas.

Fuente: elaboración con base en los registros de las bases de datos “anamnesis” y “seguimiento” suministradas por el Centro Docente Asistencial en Fisioterapia.
Figura 1. Cantidad de usuarios atendidos y sesiones realizadas al año en el Centro Docente Asistencial en Fisioterapia.
Casi la mitad de las pacientes (46,5%) presentó alguno de los diez diagnósticos CIE-10 más frecuentes (Tabla 2), siendo la contractura muscular el diagnóstico principal en todos los grupos de ocupación. No se observaron diferencias relevantes por sexo o edad, pero sí variaciones en diagnósticos secundarios según la ocupación: en estudiantes predominaron las afecciones de origen traumático, mientras que en funcionarios administrativos y docentes se identificaron con mayor frecuencia patologías lumbares y de hombro, y en el personal operativo, lesiones de codo.
Tabla 2. Principales diagnósticos CIE-10 identificados en los pacientes atendidos en el Centro Docente Asistencial en Fisioterapia.
| Diagnóstico CIE-10 | n | Estudiante | Funcionario administrativo | Docente | Funcionario operativo | Otro | ||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1.045 | 746 | 210 | 198 | 100 | ||||||||
| Código | Descripción | n | % | n | % | n | % | n | % | n | % | |
| M62.4 | Contractura muscular | 515 | 234 | 45,4 | 162 | 31,5 | 48 | 9,3 | 44 | 8,5 | 27 | 5,2 |
| M46.1 | Sacroileitis, no clasificada en otra parte | 130 | 64 | 49,2 | 46 | 35,4 | 10 | 7,7 | 7 | 5,4 | 3 | 2,3 |
| S93.4 | Esguinces y torceduras del tobillo | 93 | 51 | 54,8 | 25 | 26,9 | 6 | 6,5 | 8 | 8,6 | 3 | 3,2 |
| M54.5 | Lumbago no especificado | 55 | 26 | 47,3 | 10 | 18,2 | 6 | 10,9 | 10 | 18,2 | 3 | 5,5 |
| M75.5 | Bursitis de hombro | 54 | 20 | 37,0 | 20 | 37,0 | 3 | 5,6 | 7 | 13,0 | 4 | 7,4 |
| M77.1 | Epicondilitis lateral | 53 | 14 | 26,4 | 19 | 35,8 | 3 | 5,7 | 14 | 26,4 | 3 | 5,7 |
| M75.1 | Síndrome del manguito rotatorio | 45 | 8 | 17,8 | 22 | 48,9 | 7 | 15,6 | 6 | 13,3 | 2 | 4,4 |
| S83.4 | Esguinces y torceduras ligamentos-rodilla | 43 | 26 | 60,5 | 10 | 23,3 | 4 | 9,3 | 2 | 4,7 | 1 | 2,3 |
| M62.6 | Distensión muscular | 41 | 17 | 41,5 | 10 | 24,4 | 4 | 9,8 | 10 | 24,4 | 0 | 0,0 |
| M77.9 | Entesopatía, no especificada | 40 | 17 | 42,5 | 16 | 40,0 | 3 | 7,5 | 3 | 7,5 | 1 | 2,5 |
Fuente: elaboración con base en los registros de la base de datos “anamnesis” suministrada por el centro Docente Asistencial en Fisioterapia.
El ausentismo en las sesiones mostró un patrón diferenciado según el momento del proceso terapéutico (Figura 2). En la primera cita (que corresponde al ingreso y evaluación inicial) las ausencias fueron mínimas (2,9%), lo que refleja una alta disposición de los pacientes para iniciar el tratamiento. En contraste, en la última sesión programada (asociada al alta y a la evaluación final) las ausencias aumentaron al 26,7%, lo que podría indicar que algunos usuarios no completaron el plan de atención, ya sea por mejoría clínica, dificultades de acceso u otros factores no explorados en este estudio. Asimismo, se observó que solo 2% de las personas atendidas tuvo consultas subsecuentes en el mismo año, lo que sugiere una baja recurrencia anual en la demanda (posiblemente vinculada a la capacidad resolutiva del servicio para casos de baja complejidad).

Fuente: elaboración con base en los registros de la base de datos “seguimiento” suministrada por el Centro Docente Asistencial en Fisioterapia.
Figura 2. Ausencias en las sesiones llevadas a cabo en el Centro Docente Asistencial en Fisioterapia.
El análisis de las modalidades fisioterapéuticas más utilizadas mostró que las técnicas predominantes en el periodo de estudio fueron la electroterapia y la cinesiterapia (Tabla 3). A partir de 2021, la cinesiterapia registró un incremento sostenido en su aplicación, acompañada de un mayor uso de indicaciones para el autocuidado (Figura 3). Este cambio se produjo en paralelo a una disminución progresiva de la termoterapia profunda, lo que sugiere una transición hacia intervenciones más activas y centradas en la participación de los pacientes.
Tabla 3. Modalidades fisioterapéuticas más frecuentes implementadas en el Centro Docente Asistencial en Fisioterapia.
Fuente: elaboración con base en los registros de la base de datos “seguimiento” suministrada por el Centro Docente Asistencial en Fisioterapia.

Fuente: elaboración con base en los registros de la base de datos “seguimiento” suministrada por el Centro Docente Asistencial en Fisioterapia.
Figura 3. Frecuencia de uso de modalidades fisioterapéuticas por año en el Centro Docente Asistencial en Fisioterapia.
En general, la mayoría de los pacientes fueron mujeres adultas jóvenes, con diagnósticos musculoesqueléticos no traumáticos; de igual forma, predominaron intervenciones activas y de electroterapia, con alta asistencia inicial y mayor ausentismo en las últimas sesiones. La recurrencia anual de casos fue baja, ofreciendo un panorama claro del perfil y la atención brindada en el servicio.
Discusión
Al analizar los aspectos sociodemográficos de los pacientes atendidos, se evidenció que los principales usuarios del CeDAFi son personas pertenecientes a la comunidad universitaria, lo que corresponde con la naturaleza del servicio. En lo que respecta a la variable sexo, se encontró que las mujeres consultan más, lo que coincide con lo reportado en otros estudios realizados en servicios de atención fisioterapéutica, y en los cuales esta población también fue la más atendida7,8. Es importante señalar que la diferencia entre sexos fue menor a la registrada en dichos estudios, ya que en ellos se reportó hasta un 50% más de consulta por parte de las mujeres, mientras que en el CeDAFi fue de apenas 6%.
El informe de la Carga Global de Enfermedades Musculoesqueléticas de 2019 reportó que en las mujeres las enfermedades musculoesqueléticas tienen mayor prevalencia en todas las edades9, lo cual puede deberse a una mayor prevalencia de condiciones crónicas como la artritis reumatoide y la osteoartritis en esta población, condiciones cuya incidencia aumenta con la edad. En Costa Rica existe evidencia de que las mujeres tienen una mayor esperanza de vida; sin embargo, estos años de vida de más suelen estar marcados por una morbilidad asociada principalmente a la desigualdad social; esta situación puede generar mayores niveles de discapacidad en esta población y de dependencia de los sistemas de salud, con los respectivos costos económicos en los diferentes niveles de atención que esto acarrea10.
Al realizar un análisis de las edades y la ocupación de las personas que más consultaron se encontró que predominó la población de 30 a 59 años; es decir, personas en edades productivas avanzadas cuyos padecimientos pueden estar asociados a las condiciones laborales (en este rango de edad la mayoría son funcionarios administrativos). La relación entre edad, tipo de trabajo y enfermedad musculoesquelética ha sido documentada en personal de otras universidades alrededor del mundo. Por ejemplo, Okezue et al.11 realizaron un estudio en 217 trabajadores de oficina de diferentes instituciones de educación superior de Nigeria y encontraron que los trabajadores mayores y más experimentados mostraron mayores riesgos de estos trastornos, y Valipour-Noroozi et al.12 llevaron a cabo una investigación en 392 empleados de la Universidad de Ciencias Médicas Ahvaz Jundishapur de Irán en la cual encontraron que, a más edad y más horas de trabajo, mayor es la prevalencia de enfermedades musculoesqueléticas.
En fisioterapia, la cantidad de sesiones asignadas para el tratamiento de lesiones musculoesqueléticas puede variar considerablemente según la condición del paciente y el contexto asistencial7,13. En el presente estudio, la media de sesiones por persona fue de seis, aunque se registraron casos aislados con rangos entre una y 37 sesiones. En estudios que buscaban relacionar el número de sesiones con la efectividad de diferentes tratamientos en enfermedades musculoesqueléticas se ha discutido que esta diferencia en la cantidad de sesiones asignadas puede estar influenciada por elementos asociados a los pacientes, a los profesionales tratantes y/o al establecimiento donde se llevan a cabo las terapias, factores que, a su vez, influyen en la efectividad de las intervenciones y en el consenso para establecer un número fijo de sesiones14.
Dada la naturaleza del servicio ofrecido en el CeDAFi, se espera que los casos admitidos sean principalmente de carácter agudo y de rápida resolución, lo cual podría ser un elemento fundamental para delimitar la asignación del número de sesiones de terapia y la derivación a otros servicios según los criterios definidos por la institución.
En el presente estudio los trastornos osteomusculares de origen no traumático fueron los motivos de consulta más frecuentes, lo cual está en línea con lo reportado en otros servicios de atención de baja complejidad y en estudios sobre enfermedades musculoesqueléticas realizados en población universitaria, donde se reportaron lesiones en la zona cervical en población adulta8, en la zona dorsal en estudiantes de enfermería15 y en la espalda en estudiantes de carreras de ciencias de la salud16,17. Dados los hallazgos, se sugiere que existe relación entre el tipo de ocupación y la presencia de determinadas patologías musculoesqueléticas, lo que podría relacionarse con aspectos biomecánicos y posturales propios de las tareas realizadas, tal como se evidencia en otros estudios18,19.
Al detallar las enfermedades osteomusculares identificadas según la CIE-10, se encontró que el diagnóstico más reportado en los diferentes grupos atendidos fue “M62.4 Contractura Muscular”, lo que difiere de lo reportado por Coello-Talavera et al.20, quienes, en un estudio realizado en 549 pacientes atendidos en una clínica docente de Lima, Perú, encontraron que las lesiones más frecuentes se ubicaron en el miembro inferior y el dorso lumbar, y por Srirug et al.21 quienes, en un estudio realizado con 382 estudiantes de la Universidad de Walailak, Tailandia, que tomaban clases virtuales, encontraron que los trastornos musculoesqueléticos se presentan comúnmente en los hombros, la cabeza, el cuello y la espalda baja.
Cabe destacar que la contractura muscular puede constituir tanto un diagnóstico, como un signo clínico de otras enfermedades musculoesqueléticas. En el CeDAFi, los diagnósticos se registran a partir de la CIE-10, lo que facilita la estandarización de la información, pero limita la práctica fisioterapéutica, pues algunas patologías se subdiagnostican al consignar únicamente el síntoma. Esto podría explicar la discrepancia entre los hallazgos del presente estudio y la evidencia consultada, pues la valoración fisioterapéutica integra elementos que no siempre se reflejan en la CIE-10. En este sentido, registros como la localización anatómica, el tiempo de evolución y los efectos sobre la función y el movimiento según la Clasificación Internacional del Funcionamiento de la Discapacidad y la Salud (CIF) permitirían una visión más completa del impacto de las enfermedades musculoesqueléticas y aportarían insumos para tomar acciones institucionales y establecer políticas acerca del tratamiento y la prevención de estos trastornos.
En el presente estudio se encontraron diferencias entre el porcentaje de ausencia de la primera y la última cita. Si bien es cierto que la naturaleza del estudio realizado impidió conocer las causas específicas de este comportamiento, estudios como el de Moya-Nolli et al.22 evidencian que los cambios en la adherencia al tratamiento fisioterapéutico podrían asociarse a factores intrínsecos y extrínsecos de la persona usuaria, tales como la edad, el sexo, la mejoría en la condición, el acceso a los servicios de salud, la percepción respecto al servicio, así como limitaciones propias del centro de salud o de las personas que ofrecen la atención. En este sentido, indagar sobre las causas del abandono del tratamiento resulta de interés para la planificación del servicio y la gestión de los recursos; además, puede ser un indicador de la efectividad del servicio.
Sobre los casos subsecuentes se encontró que, en promedio, seis usuarios fueron atendidos más de una vez por la misma causa en un período de un año, siendo esta cifra baja en comparación con la reportada por Zitko et al.23, quienes, en un estudio que presenta los resultados de la evaluación semestral de la primera sala de un programa de atención musculoesquelética instalada en un consultorio de atención primaria de Santiago de Chile (Chile), encontraron que en los primeros seis meses solo se registraron reingresos en ocho pacientes. Teniendo en cuenta que la evidencia de los casos subsecuentes en servicios de terapia física es escasa, es preciso dar seguimiento a este indicador con el fin de conocer la capacidad de resolución del servicio y contar con insumos para la toma de decisiones.
Finalmente, con relación a los tratamientos se encontró que en el CeDAFi se ofertan 10 modalidades de intervención fisioterapéutica, con predominio en el uso de técnicas más pasivas como la electroterapia y la termoterapia, lo cual concuerda con lo reportado por FerreiraHe Carvalho et al.8, quienes en un estudio realizado con los registros de los pacientes nuevos atendidos en los cinco primeros meses de 2012 en las unidades de fisioterapia de los Centros de Salud Arroyo de la Media Legua y General Ricardos de la Comunidad de Madrid (España), reportaron que predominaron los tratamientos individuales mediante terapias combinadas, que incluyeron principalmente termoterapia; sin embargo, a lo largo de los años ocurrió una transición hacia intervenciones con predominio de ejercicio terapéutico e involucramiento activo del paciente a través de recomendaciones para el hogar y para la vida diaria. Dicha transición se corresponde con las tendencias internacionales y la práctica basada en evidencia que revelan el éxito, tanto para el paciente como para la gestión, de las intervenciones centradas en la persona y con el ejercicio y la educación como factores comunes de las diferentes estrategias de tratamiento24,25.
El presente estudio tuvo varias limitaciones que deben considerarse. Primero, las bases de datos analizadas no eran interoperables, lo cual restringió la formulación de correlaciones y la identificación de más hallazgos útiles para el análisis. Segundo, los datos utilizados correspondían a un único servicio de fisioterapia, por lo que no se puede generalizar la información que fue analizada a otros servicios a nivel nacional o internacional.
No obstante, como fortalezas se encontró la disponibilidad de registros digitales en el centro y la apertura de la Coordinación Académica del CeDAFi para hacer uso de los datos, y que esta investigación aporta a la comunidad científica, y en particular a los profesionales en fisioterapia, insumos para el análisis de los servicios. De igual forma, los hallazgos de este estudio aportan información útil para optimizar la planificación y gestión de los servicios de fisioterapia de baja complejidad y evidencian que, en primer lugar, conviene priorizar intervenciones activas (como cinesiterapia) y educación o autocuidado como tratamiento básico y reservar los agentes físicos como coadyuvantes, lo cual se encuentra en línea con lo recomendado en guías y síntesis recientes para el manejo del dolor musculoesquelético lumbar26,27. Para favorecer la adherencia y reducir el ausentismo hacia el alta, se sugiere acompañar a las personas en su tratamiento mediante el establecimiento de metas progresivas alcanzables, junto con un seguimiento planificado y continuo que ofrezca apoyo, motive y permita ajustar el plan según los avances. La incorporación de la entrevista motivacional puede potenciar estos efectos, mejorando así tanto el cumplimiento como los resultados clínicos28,29. Dado el impacto de las ocupaciones administrativas y docentes en la salud de los trabajadores, es pertinente coordinar con salud ocupacional programas breves de ejercicio y educación ergonómica en el lugar de trabajo, ya que estos han demostrado reducir el dolor y mejorar la capacidad funcional en trabajadores de oficina30,31.
Conclusiones
El CeDAFi atiende mayoritariamente a mujeres en edad productiva y con ocupaciones sedentarias, y las patologías osteomusculares no traumáticas son las que predominan, siendo la contractura muscular el diagnóstico más frecuente. Aunque este centro de atención ofrece diversas modalidades terapéuticas, se observa una transición hacia técnicas que promueven la participación activa del paciente, tales como la cinesiterapia y las indicaciones de autocuidado. Hubo un alto porcentaje de sesiones efectivas en el periodo de estudio y el porcentaje de ausentismo fue mínimo en la primera sesión programada y aumentó en la última.
La identificación de patrones en la población atendida permite orientar la gestión del servicio hacia estrategias de mejora continua, fortaleciendo así su capacidad para responder a las necesidades de la población usuaria y optimizar el uso de recursos. Aunado a lo anterior, sería de suma importancia implementar estrategias de evaluación que evidencien la calidad percibida por las personas usuarias para complementar los hallazgos de esta investigación.














