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Revista de la Facultad de Medicina

Print version ISSN 0120-0011

rev.fac.med. vol.58 no.2 Bogotá Apr.June 2010

 

CARTAS AL EDITOR

Tiramina en la orina de los parkinsonianos idiopáticos


Resumen

Hemos tabulado los datos, recuperados por pubmed.gov, de la excreción urinaria de la tiramina pues sus niveles anormales, previos a la aparición de signos clínicos, permitirían la identificación preclínica precoz de los parkinsonianos idiopáticos. El tamizado para excreción de tiramina en la orina debería realizarse, especialmente en enfermos con Parkinson, antes de cualquier tratamiento farmacológico, y en grupos de alto riesgo,. Se deben llevar a cabo estudios cuantitativos para completar las cifras normales de tiramina en la orina según el sexo, la edad, el ritmo circadiano, la dieta y otros factores que puedan afectar dicha excreción.

Introducción

Boulton (1) reportó que 16 de 20 pacientes (80%) con enfermedad de Parkinson excretaban tiramina como principal componente de la mal llamada "mancha rosada" ("pink spot") (2) y consideró que tambien lo hacían los 14 de 17 (87%) estudiados por Barbeau (3). Con métodos cuantitativos, Ivor Smith primero (4) y Boulton después (5) reportaron cifras anormales de excreción, con un grupo por debajo y otro por encima de la excreción urinaria de sus controles. Como aparece en la tabla I, Smith correlacionó las cifras halladas con la gravedad de sus pacientes y Boulton con el resultado de pruebas de sobrecarga con levodopa. Scaro encontró una distribución similar al desarrollar un método analítico por cromatografía después de conjugación de la tiramina con fluorescamina (6).

Resultados

Los datos extraídos de los artículos revisados se presentan en las tabla 1 y tabla 2.

Discusión

Los métodos semi-cuantitativos inicialmente utilizados (7-9) dieron en promedio 0.4 mg diarios de excreción urinaria de tiramina. Los resultados del trabajo de Tompsett (10) se refieren a tiramina libre y conjugada ya que su método de análisis hidrolizaba los sulfatos fenólicos por calentar en medio ácido. En forma similar Asatoor (21) reportó 2.2 mg de tiramina total (libre + conjugada) en un solo caso. Los nueve controles reportados por Smith en 1972 (15) son dos veces y media más altos que los de su informe de 1969 (4) pero en este caso tambien los controles muestran que tres de ellos tenían en promedio 1.649 mg mientras que los seis restantes tenían 0.68 mg. cercano al promedio reportado un año antes por el mismo autor (22) de 0.8 mg. El alto promedio que hemos adscrito al reporte de Youdim (14) puede ser el resultado de la extrapolación de sus muestras tomadas en un período de tres horas con ingestión de solo lactosa, multiplicando ese resultado por ocho, aunque podría pensarse que esta dieta disminuiría la producción de tiramina. Perry (11) es el único autor que reporta la edad y el sexo de sus dos colaboradores que sirvieron de controles en ese estudio.

La diversidad de cifras se podría explicar por las técnicas utilizadas por cada autor y sus colaboradores y la perfección lograda por ellos, como es el caso de Boulton (1,2,5). Intuímos que tanto la edad como el sexo pueden influir en la excreción, así como el momento de tomar la muestra, por posibles variaciones en la síntesis a lo largo de las veinticuatro horas del día. Las investigaciones futuras sobre este tema deberían realizarse adaptando las técnicas desarrolladas para el estudio de la tiramina en algunos vinos y quesos y otros alimentos, considerados responsables de reacciones adversas en pacientes que toman inhibidores de las monoaminoxidasas, y los métodos analíticos avanzados para detectar tiramina en la orina (23-26), publicados sin dar cifras para ella, en consonancia con la ausencia de esos datos en los últimos veintiocho años.

Summary

We have tabulated reported tyramine urinary excretion data because abnormal levels of tyramine, preceding clinical signs, would permit the early preclinical detection of idiopathic parkinsonians. Screening of tyramine urinary excretion should be done in Parkinson's disease patients, before any pharmacological treatment, and to persons in high risk groups. Quantitative studies must be carried on in order to establish the normal levels according to gender, age, circadian rhythm, diet and other factors which might affect tyramine urinary excretion.

Agradecimientos

A Inés Perea Gaitán por la elaboración de las tablas y a María Elvira Ramírez Castilla por la obtención de documentos bibliográficos.

José Perea-Sasiaín
(D.M.C.) Doctor en Medicina y Cirugía
Universidad Nacional de Colombia
Facultad de Medicina
Correspondencia: josepesa@gmail.com


Referencias

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