Serviços Personalizados
Artigo
Indicadores
Citado por SciELO
Acessos
Links relacionados
Similares em SciELO
Bookmark
Ideas y Valores
versão impressa ISSN 0120-0062
Ideas y Valores v.56 n.134 Bogotá maio/ago. 2007
Domínguez, Manuel y Tanács, Erika (eds.). Biblioteca Virtual del Pensamiento Filosófico en Colombia. Volumen II, 22 Manuscritos Coloniales de Filosofía. Pontificia Universidad Javeriana – Instituto Pensar, Bogotá [9 discos compactos] (2007).Y segunda edición del volumen I: 24 Obras Filosóficas del Período Colonial. [9 discos compactos]. http://www.javeriana.edu.co/pensar/biblio_p/
GONZALO SERRANO
UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA
GRUPO DIALÉCTICA Y MOS GEOMETRICUS
gonserrano@hotmail.com
La Biblioteca Virtual del Pensamiento Filosófico en Colombia, a cargo de Manuel Domínguez Miranda, contribuye una vez más en la tarea de hacer visible, por lo pronto, esos aspectos de la vida intelectual y universitaria que habían permanecido ocultos por siglos. Tal visibilidad es apenas el comienzo de un reencuentro con una tradición que se nos reitera como esquiva por diferentes motivos.
Es entendible que, en nuestro ánimo independista, nos hayamos desconectado de la tradición y la hayamos ignorado en la medida en que la identificábamos con los poderes de los cuales pretendíamos emanciparnos. Lo imperdonable es que, dos siglos después, todavía sigamos asimilando tal tradición a una prolongación de la Edad Media, la cual, sabemos ahora, no es más que una invención de la Ilustración, esa misma que guió en parte los ánimos emancipadores de nuestros próceres. Si hoy ya no nos hacemos las mismas ilusiones que antaño de una Ilustración que nos va a liberar definitivamente de la superstición y de la dominación, tampoco debemos seguir arrojando un manto de oscuridad sobre nuestra cultura e intelectualidad colonial.
A esta entendible actitud independentista se suma el hecho, ése sí genuinamente oscurantista, de que la primera imprenta llegó muy tarde a la Nueva Granada, apenas a mediados del siglo XVIII, lo cual nos privó de una más espontánea circulación de ideas, como la que desde hacía cuatro siglos ya se enseñoreaba de Europa. El resultado es que muchos aspectos de nuestra cultura colonial, en particular los que atañen a la vida académica de las universidades, quedaron doblemente sepultados: primero, por nuestra propia memoria, controlada entonces por un promisorio futuro que no admitía distracciones en un pasado oscuro y lejano; y segundo, por un alud de ilegibles manuscritos que nunca alcanzaron la letra de molde.
Este segundo volumen contiene 22 manuscritos filosóficos de las áreas de lógica (6), metafísica (7) y moral (9), que se añaden a los 24 del primer volumen que ahora alcanza su segunda edición con todos los avances de formato y tecnología. Pero recordemos, para evitar falsas expectativas, que se trata de la primera etapa de edición, pues lo que se nos ofrece son los manuscritos latinos en imagen, folio por folio, acompañados por una cuidadosa trascripción latina del índice, para dar apenas una idea de los temas tratados, así como de una escueta información sobre el autor y la fecha de composición en la medida en que se disponga de tales datos. Esta visibilidad tiene como propósito, primero, brindar un panorama sobre el estado de las disciplinas filosóficas en el ambiente universitario colonial y, segundo, invitar a los investigadores, filósofos, filólogos (latinistas), paleógrafos e historiadores, a unirse a esta tarea de sacar a luz esos productos de nuestro pasado, en la medida en que se emprendan traducciones y, tras ellas, estudios críticos que nos permitan sopesar su dimensión, impacto, así como las influencias de que se nutren.
El volumen anterior titulado 24 Obras Filosóficas del Período Colonial, que ha salido ahora en su segunda edición con todos los avances informáticos y de edición del volumen II, ha tenido ya consecuencias interesantes, pues dos manuscritos de lógica, por lo menos, han pasado al estadio de la trascripción latina, luego al de la traducción al español, y uno de ellos ya ha merecido el estudio crítico de un especialista1. Otro manuscrito ha corrido suerte parecida, pues ha sido objeto de tesis de grado de una estudiante. Es de esperar que esta vía sea de nuevo transitada por más estudiantes, tanto de pregrado como de postgrado, sea del área de filosofía, de lenguas clásicas u otras disciplinas relacionadas. Hay que destacar, finalmente, que alguno de los manuscritos del primer volumen ya alcanzó el estadio de la edición crítica. Se trata de la Physica Specialis et Curiosa del jesuita Francisco Javier Trías2, que contiene, además de la cuidadosa trascripción latina y la imagen folio por folio, tres ensayos sobre la vida y obra del autor, sobre la significación e interpretación de su física, y sobre la documentación pertinente a la autoría del manuscrito, así como los correspondientes índices de abreviaturas, términos, autores y lugares.
Me tomo la libertad, en razón de mis intereses, de entrar en algún detalle relativo a los manuscritos de lógica. En el segundo volumen se publican 6 manuscritos, que se suman a los 4 del primer volumen; la mayoría son anónimos, aunque, en razón de su ubicación o de las fuentes que utiliza, se ha identificado algunas veces la comunidad a la que pertenecen sus autores: Institutiones Dialecticæ juxta Angelici et Eximii mentem elavoratæ [sic], anónimo; Logica Specultaiva (anónimo dominico); Institutiones philosophicae [Prolegomena et Pars prima Philosophiae sive Logica] 1801, anónimo (Álvarez?); Logices opus: Logica Parva seu Summula et Disertationes Scholasticæ ad universam Aristotelis Logicam, anónimo; In Summula, Manuel Balzátegui, S. J. (1749); Peripatetica philosopia [sic] iuxta eius principem Aristotelem Stagiritam. [Pars prima: Logica] Gregorio Agustín Salgado, O. S. A. (siglo XVIII).
El estudio de estos manuscritos, además de los requerimientos que se propone cumplir la edición en sus sucesivos estadios (visibilidad, trascripción y traducción), exige una cierta familiaridad con la filosofía escolástica, tanto medieval como tardía (o escolástica moderna), como con el desarrollo de la lógica moderna, digamos a partir de Ramus3 y el humanismo, pasando por Port Royal4 y Wolff. Ramus impone el sello de la lógica moderna, en la medida en que cambia su estructura de presentación y claramente se enfrenta al canon aristotélico. Desde Ramus se introduce en la lógica el capítulo del método, que se convertirá en el cuarto capítulo de la lógica, luego de los tres relativos a las tres operaciones de la mente: simple aprehensión, juicio y raciocinio, como ya queda definido en la lógica de Port Royal. Pero también desde Ramus se tiende a eliminar el estudio de las falacias o argumentos sofísticos, tan importante para la dialéctica tradicional desde Aristóteles, o de la lógica en el contexto del diálogo. También desaparecen en Ramus las llamadas Obligationes, esa parte de la lógica que se ocupaba del rol de los disputantes. De esta manera tenemos, por lo pronto, tres indicadores que nos permiten ir viendo cuán influenciada por autores modernos se halla una de esas lógicas enseñadas entre nosotros en la Colonia. No tenemos suficiente información para ofrecer una interpretación del desarrollo de la lógica en la Colonia, pero sí podríamos, a manera de ejemplo, mostrar la aparente paradoja que se pone de manifiesto si comparamos la que parece ser la última lógica colonial (Anónimo Álvarez, Institutiones philosophicae 1801) y la primera republicana (José Félix de Restrepo, Elementos de Lógica 1822). Mientras la primera exhibe una estructura perfectamente moderna en sus cuatro capítulos acostumbrados, la segunda, además de ir precedida por dos capítulos sobre la definición y la división, añade un capítulo sobre la disputa, que curiosamente falta ser complementada con otro sobre las falacias, pues éstas son muy pertinentes en el marco dialógico (dialéctico) de la lógica. Esta aparente paradoja no hace sino despertar nuestra curiosidad acerca de cómo nuestros remotos antecesores, de manera muy desigual, han estado expuestos a las influencias de los modernos, o han padecido también desigualmente los hermetismos tradicionales.
No hay, pues, duda de la importancia de esta publicación para la confrontación con nuestro pasado intelectual y académico, como tampoco hay duda de la calidad de la labor que los editores han emprendido en el ambicioso propósito de una biblioteca virtual del pensamiento colombiano. No huelga poner de presente que, en lo que respecta a la publicación de manuscritos coloniales, en México y Perú, por lo pronto, hay precedentes bastante importantes bajo el liderazgo de Mauricio Beuchot y Walter Redmond respectivamente; ciertamente nos aventajan, sobre todo en México, en la producción de traducciones y estudios críticos. Sin embargo, creo que dentro del formato electrónico y la dinámica que éste impone, así como las facilidades que ofrece, el trabajo de Domínguez Miranda es pionero en el ámbito de los estudios coloniales.
1Se trata del manuscrito Logica Directa (seu per se) et Logica Magna, de un jesuita anónimo de la segunda mitad del siglo XVIII, abordado críticamente en el artículo “La lógica del período colonial en la Colombia del siglo XVIII: La Lógica Directa (o por sí) y la Lógica Magna”, por José Luis Fuertes Herreros de la Universidad de Salamanca, de próxima aparición.
2Manuel Domínguez Miranda (ed.): Biblioteca Virtual del Pensamiento Filosófico en Colombia, Physica Specialis et Curiosa por Francisco Javier Trías S. J. (1721-¿?). Colección Fuentes Filosóficas, Sección Edición Crítica, Serie Período Colonial 1620-1820.
3Cf. Ramus: 1574. Petrus Ramus, latinizado de Pierre de la Ramée, ya había publicado en latín su Dialecticae institutiones (1543) y en francés su Dialectique (1555), además de múltiples comentarios y animadversiones a los libros lógicos de Aristóteles. Para más detalles véase: Ong: 1958, 1983.
4Cf. Arnauld y Nicole: 1662, 1683.
Bibliografía
Arnauld, A. y Nicole, P. La Logique ou L’Art de Penser. París. (1662, 1683).
Ong, W. J. Ramus Method and the decay of dialogue. Cambridge Ma: Harvard U. Press. (1958, 1983).
Ramus, P.: The Logicke. Londres. (1574)



![Dennett, Daniel C. Dulces sueños: Obstáculos filosóficos para una ciencia de la conciencia. Buenos Aires/Madrid: Katz Editores, 221p. (2006). [Título original: Sweet Dreams: Philosophical Obstacles to a Science of Consciousness. MIT Press: Cambridge, MA. 213 p. (2005)].](/img/pt/prev.gif)







