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Escritos

versión impresa ISSN 0120-1263

Escritos - Fac. Filos. Let. Univ. Pontif. Bolivar. vol.26 no.56 Bogotá ene./jun. 2018

http://dx.doi.org/10.18566/escr.v26n56.a08 

Artículo

El mundo del trabajo en la novela francesa contemporánea: por una estética de lo real1

The World of Work in Contemporary French Novel: Consideration for an Aesthetic of the Real

O mundo do trabalho no romance francês contemporâneo: por uma estética do real

Diana Marcela Patiño Rojas1 

* Maestría en Estudios Literarios 2009. Profesora de Francés y Literatura de Expresión Francesa en la Escuela de Ciencias del Lenguaje de la Universidad del Valle. Colombia. Grupo de Investigación Análisis. Correo electrónico: diana.marcela.patino@correounivalle.edu.co. ORCID 0000-0002 9743-4782.

RESUMEN

Esta investigación pretende determinar, a través del estudio de un corpus de novelas constituido por: Daewoo de Francois Bon (2004), Terminal Frigo de Jean Rolin (2005), Les Vivants et les morts de Gérard Mordillat (2005), Les Heures souterraines de Delphine de Vigan (2009) y Nous étions des êtres vivants de Nathalie Kuperman (2010); la manera en la que la literatura contemporánea representa el trabajo como objeto de ficción. Con el propósito de aportar respuestas sobre la interrelación entre la experiencia del presente y las transformaciones que esta origina en la poética actual de la novela, se busca identificar los rasgos más relevantes de una escritura de lo real que se ha consolidado, en el panorama literario francés actual, como una tendencia estética con carácter propio.

Palabras-clave: Novela francesa contemporánea; Escritura de lo real; Mundo del trabajo

ABSTRACT

The article aims to determine the way in which contemporary literature represents work as an object of fiction by means of studying a corpus of novels that includes Francois Bon's Daewoo (2004), Jean Rolin's Terminal Frigo (2005), Delphin de Vigan's Les heures souterraines (2009) [Underground Time] and Nathalie Kuperman's Nous étions des êtres vivants (2010). With the purpose of answering questions regarding the relation between the experience of the present and the transformations it causes on current poetics of novel, it is purported to identify the most relevant features of the writing of the real, which has established itself as an aesthetic trend with a nature of its own within French current literary scene.

Key words: Contemporary French Novel; Writing of the Real; World of Work

RESUMO

Esta pesquisa procura determinar, por meio do estudo de um corpus de romances constituído por: Daewoo de Francois Bon (2004), Terminal Frigo de Jean Rolin (2005), Les Vivants et les morts de Gérard Mordillat (2005), Les Heures souterraines de Delphine de Vigan (2009) e Nous étions des êtres vivants de Nathalie Kuperman (2010); a maneira em que a literatura contemporânea representa o trabalho como objeto de ficção. Com o propósito de oferecer respostas sobre a inter-relação entre a experiência do presente e as transformações que ela gera na poética atual do romance, procura-se identificar os traços mais relevantes de uma escrita do real que se consolidou, no panorama literário francês atual, como uma tendência estética com caráter próprio.

Palavras-Chave: Romance francês contemporâneo; Escrita do real; Mundo do trabalho

Introducción

Apartir de 1982, con la publicación de L'Excès l'usine de Leslie Kaplan y Sortie d'usine de Francois Bon, un nuevo periodo estético comienza a dibujarse en el panorama de la literatura francesa. Una nueva generación de escritores contemporáneos abre otras perspectivas de escritura, proponiendo una renovación de formas y estilos que, poco a poco, se han ido consolidando como fenómenos literarios con carácter propio. Así, alrededor de 1994 se publican en Francia los primeros resultados de varios trabajos de investigación en el ámbito de la crítica literaria, que hacen referencia al estudio de las novelas publicadas desde 1980. Uno de los aspectos más destacados de esos trabajos, entre los que se encuentran el de Ammouche y el de Flieder, es la visibilización de una generación de autores que se instala con fuerza en el panorama de las letras francesas, con el propósito de retratar el presente desde la óptica del mundo laboral. Estos trabajos muestran los primeros intentos por describir la poética, aún joven, de las nuevas formas de la novela, además comienzan a trazar un horizonte más claro en el que es posible identificar algunas características de las diferentes tendencias consolidadas en los tipos de escritura. Posteriormente, los trabajos de Tonnet-Lacroix, Blanckeman y Viart & Vercier permiten vislumbrar y consolidar la temática del trabajo como una tendencia importante, cuya presencia marca las manifestaciones narrativas de la escritura de lo real1 de finales de los años noventa y la primera década del siglo XXI.

Se trata de una nueva poética que favorece una conciencia crítica del presente, que ha marcado nuevos desarrollos en el ámbito de la creación literaria, a través de la evocación del carácter de nuestra época y la puesta en escena de un malestar social e ideológico, generado a partir de fenómenos sociales y políticos particulares producidos en torno al mundo del trabajo.

En el marco de estos desarrollos teóricos, la presente investigación propone concentrarse en los modos de representación del universo laboral en un corpus seleccionado de novelas constituido por Daewoo de François Bon, Les Vivants et les morts de Gérard Mordillat, Terminal Frigo de Jean Rolin, Les Heures souterraines de Delphine de Vigan y Nous étions des êtres vivants de Nathalie Kuperman. El objetivo es determinar la manera en la que la escritura de lo real representa el trabajo como objeto de ficción, con el propósito de aportar respuestas concretas sobre la interrelación entre la experiencia del presente y las transformaciones que esta origina en las poéticas actuales de la novela francesa contemporánea.

Desde este punto de vista, existen dos interrogantes claves que orientan el desarrollo de este trabajo: ¿qué estrategias narrativas permiten ilustrar, en un espacio de ficción, los fenómenos sociales y económicos ligados al mundo del trabajo que afectan a la sociedad francesa contemporánea?, ¿cómo se desarrolla una escritura de lo real a partir de la visión actual sobre el mundo del trabajo? El interés por responder a estas preguntas obedece, por una parte, a la necesidad de precisar los rasgos más importantes de esta poética, relacionados con aspectos formales del relato, la historia y la narración (Genette 1972); y por otra, a entender el complejo mecanismo de las representaciones del mundo del trabajo desde la perspectiva de una escritura de lo real, que pretende dar cuenta de los fenómenos sociales que condicionan la vida cotidiana del ser humano contemporáneo.

Intermitencias: rupturas narrativas

Desde la tradición griega hasta nuestros días, la estética de lo real ha estado presente en las diversas manifestaciones literarias del hombre, con el fin de recrear los dramas del ser humano en una sociedad cuyas problemáticas parecen determinar su existencia.

Ahora bien, el espíritu de una generación de escritores que surge en la segunda mitad del siglo XX en Francia, pretende dar a conocer el mundo, y sus fenómenos sociales, a través de la «mise en récit» de un universo laboral que cambia en función de las políticas del estado y sus dinámicas económicas:

La Gauche au pouvoir se résout à la désindustrialisation dès 1983 avec le démantèlement de sa sidérurgie. Commence alors une crise politique de doutes et de confiances qui aboutit aux premières cohabitations avant le retour de la droite en 1995 avec Jacques Chirac. [...] Le démantèlement de la sidérurgie s'accompagne de préretraites dès l'âge de 50 ans avec parfois une garantie de revenu de 90%. (Beinstingel 53)

La implementación de planes sociales para la reestructuración de ciertos sectores económicos conoce un auge, de ahí que las obras se desarrollen con base en el retorno de las problemáticas del mundo del trabajo, la descripción de mutaciones profesionales y la enunciación de la violencia y las fracturas individuales y colectivas (Viart y Vercier 220) que lo anterior genera.

En ese sentido, la reflexión particular sobre las dinámicas del mundo del trabajo, y su influencia en la vida cotidiana de individuos comunes, ha dado lugar a la renovación y diversificación de una estética realista que se creía olvidada. La repetición, la confusión, la interrupción y la combinación de varias intrigas y niveles temporales marcan el carácter fragmentario de las obras estudiadas en dos planos de los textos: el relato y la historia. Es así como a nivel del relato, a partir de un conjunto de imágenes fragmentadas, los diferentes narradores logran aprehender un presente que se ve constantemente interrumpido por la evocación de hechos del pasado.

En el caso de Daewoo2 de François Bon, la descripción inicial del paisaje lúgubre de la fábrica abandonada de Fameck y la reflexión sobre la situación de los habitantes de la ciudad, a propósito del cierre de la fábrica, se ven interrumpidas por una reseña histórica sobre el paso fugaz de las fábricas Daewoo por Francia. Esta crónica, que será retomada posteriormente en varios momentos del relato, es a su vez suspendida para darle paso a las líneas de un diálogo teatral cuyos participantes hablan con la voz de aquellos que vivieron el drama de perder sus trabajos:

ADA:-Des filles, que des filles, toutes les filles qui dansent.

TSILLA:-Comme s'il ne s'était rien passé, comme si la colère était derrière.

ADA:-C'est ce qu'on voulait? Se revoir, être entre nous, et puis oublier, s'aider à y croire.

TSILLA:-On est un bloc, on est l'usine. Qu'on enlève l'usine, il n'y a plus de bloc. Des êtres éparpillés, jetés: chacune avec sa misère et sa plaie. (Bon 19)

Dicha discontinuidad narrativa que incluso articula varios géneros al interior de la novela (diario de campo, teatro, crónica y entrevista), se manifiesta de manera similar en el relato de Terminal Frigo3 de Jean Rolin. En esta ocasión, a la poética ilustración de los paisajes de los puertos de la región del Loira, y sus ciudades aledañas, se incorporan regularmente historias de antiguos barcos, que alguna vez pasaron por estos puertos, y referencias históricas de hechos particulares de la Segunda Guerra, que evocan momentos de la vida del tío del narrador4. Este conjunto de fragmentos que confluyen en el relato, se enlazan a través de la voz de un narrador homodiegético, que da cuenta de la pasada gloria y actual decadencia de las empresas de construcción naval de la región:

Comme dans tous les ports français, depuis le vote en 1947 d'une loi inspirée par le parti communiste, ils [les dockers] bénéficient d'un statut particulier, caractérisé par le régime de l'intermittence, qui leur assure un revenu minimum en cas de chômage et les soustrait a tout lien de dépendance vis-àvis des entreprises de manutentions [.]. Elle [la loi] continua de s'imposer à tous avec la même évidence que si Dieu lui-même l'eut promulguée, jusqu'à ce qu'en 1991 les difficultés croissantes des ports français, leur déclin apparemment irréversible face à la concurrence des autres ports européens, incitent le gouvernement à concevoir un projet de réforme visant à augmenter la productivité des premiers dans des proportions dramatiques, Cet objectif impliquait inéluctablement l'abrogation de la fameuse loi. (Rolin 84)

Al igual que el narrador de Daewoo, el narrador de Terminal Frigo dice «yo» para «mieux parler des autres» (Harang 16) desarrollando así un relato que, si bien lo pone en escena, no lo sitúa en el primer plano de los acontecimientos. La descripción de sus paseos por los diferentes puertos del litoral funge como un pretexto para traer a colación las historias que en realidad desea contar: el conflicto entre los capitanes del Ursus y el Titan, la construction del Queen Mary 2, la evacuación del Jean-Bart y la vida de Sunny Paul y la de otros trabajadores y sindicalistas del sector portuario. Todas y cada una de estas historias narradas se inscriben en el presente, por medio de la evocación de hechos del pasado. Los caminos de hoy se cruzan con los de ayer, contribuyendo con una forma de patrimonialización «livresque» del trabajo (Grenouillet) que permite vislumbrar un presente en el marco de una conciencia crítica del pasado.

Por otra parte en Nous étions des êtres vivants5, de Nathalie Kuperman, la figura de un solo narrador homodiegético, y la presencia de un discurso histórico que confluye con la ficción del presente, tal como sucede en las dos obras mencionadas previamente, desaparece para abrirle paso a una multiplicación de perspectivas narrativas que desencadenan una gran diversidad de ritmos en los relatos. Esto se traduce en un collage de voces y siluetas que dicen «yo», cada una a su manera, afianzando un procedimiento narrativo en el que narradores de diferentes naturalezas tienen la palabra: Agathe y DG privilegian las frases largas, la abundancia de descripciones y el uso del imperfecto para recrear reflexiones y evocar recuerdos de su vida personal y profesional; mientras que Ariane se expresa en presente simple para concentrarse en la acción a través de un discurso franco y directo colmado de frases cortas. En ese sentido, Ariane no cuenta lo que piensa sino lo que hace, rasgo que comparte con Dominique, un narrador cuyo relato se caracteriza además por hacer referencia, en estilo directo, a los diálogos que sostiene con sus colegas en el marco de la venta de la empresa para la cual trabajan.

A diferencia de Terminal Frigo y Daewoo, textos en los que un narrador anónimo, con carácter de periodista-investigador, es la voz responsable del relato, en esta novela encontramos seis voces narrativas que se expresan en primera persona. Patrick Sabaroff y Muriel Dupont-Delvich son otros de los narradores cuyos monólogos se intercalan en una lógica de superposición narrativa, que permite contar el drama de la reestructuración de una empresa desde ópticas distintas.

No se trata entonces de narradores que informan y reflexionan sobre las experiencias y los sentimientos de los demás, e incluso sobre las formas de escritura de sus relatos, como es el caso de Daewoo y Terminal Frigo cuyos narradores son como jefes de orquesta que: "en même temps qu'ils offrent une représentation du réel, interrogent ainsi leur propre pratique et les formes qu'elle pousse à inventer" (Viart y Vercier 243); sino de voces narrativas que dan cuenta de sus propios dramas. Desde esta perspectiva, las verdades no se buscan por fuera de la experiencia propia de la vivencia, y el presente se abre paso a través de un relato en el que la puesta en escena de una problemática de la vida cotidiana desencadena igualmente la evocación de los recuerdos de algunos narradores.

Estos ires y venires en el tiempo, actualizados en la narración, conforman un tejido de sentido que construye un presente con diversos matices, una realidad en movimiento que cobija a los diferentes narradores de manera distinta, a pesar de que todos parecen vivir el mismo drama. Así, las miradas hacia el pasado se amalgaman con las percepciones de un presente, que resulta problemático, en el marco de una situación en la que cada personaje-narrador asume y vive la experiencia de la realidad de manera diferente.

Un procedimiento narrativo similar es adoptado por Delphine de Vigan en Les Heures souterraines6. En esta novela, una voz omnisciente da cuenta de dos perspectivas paralelas del presente, evocando también algunas escenas del pasado. De este modo, desde el ángulo de Mathilde y Thibault se expresa la gran confusión que generan los dramas laborales, a través de una superposición narrativa entre pasado y presente, que logra recrear un espacio contemporáneo indiferente y hostil. En medio de un París caótico y agresivo se desarrollan, pues, dos relatos sobre la supervivencia del mundo laboral actual.

Sin concentrarse en el desarrollo de las intrigas, el relato hace énfasis en la descripción de las emociones, en los sentimientos y pensamientos que se desencadenan a raíz de la imposibilidad de instalarse en una continuidad en el plano laboral. Ambos monólogos, tanto el de Mathilde como el de Thibault, dan cuenta de un proceso de introspección, el cual permite acceder a las experiencias individuales relacionadas con el trabajo. De ahí que estos dos personajes-narradores no evolucionen en términos de la intriga, sino que se determinen en función de su universo psicológico.

Del mismo modo en Les Vivants et les morts7 de Gérard Mordillat, un narrador heterodiegético se vale de la imbricación del presente y el pasado con el prop ósito de retratar la vida de una joven pareja conformada por Rudy y Dallas. Ambos personajes son recreados en la novela como seres espontáneos y sensibles, que están dispuestos a todo para luchar contra un futuro sin perspectivas luego del anuncio del cierre de la fábrica en la que trabajan. En esta novela, el narrador evoca los eventos más importantes del presente narrativo de los personajes y los articula en el relato con episodios del pasado, a partir de los cuales se establece una conexión de orden emocional y sentimental:

Rudi a connu neuf familles d'accueil et a fait presque autant de fugues. La première a six ans. Et, chaque fois qu'il avait fugué, c'était les gendarmes qui le ramenaient. Rudi ne peut pas voir les képis en peinture, c'est physique.

Il ne veut jamais se retrouver entre deux uniformes à tête interchangeable. Il ne veut même pas devoir leur parler, répondre à leurs questions, écouter leurs conseils, leurs menaces. Sa décision a vite été prise. Quand il les a entendus dans le couloir, il a enfilé les vêtements propres, il a ouvert la fenêtre et il a filé.

Rudi est parti. Trois mots: il est parti. (Mordillat 737)

En síntesis, las referencias al pasado en Nous étions des êtres vivants, Les Heures souterraines y Les Vivants et les morts remiten básicamente a experiencias personales de los diferentes narradores. En estas novelas no se alude a la evocación de hechos históricos, ni se hace explicita la referencia documental a periódicos o archivos, tal como sucede en Daewoo y Terminal Frigo, cuya modalidad estructural es l'enquête. Los narradores de estas novelas tienen un carácter diferente: ambos se posicionan como investigadores-periodistas que buscan contar la historia de los otros en medio de un drama social que toca a la comunidad en general. Lo anterior implica la puesta en escena de un proceso de búsqueda y consulta de diferentes fuentes como: periódicos, archivos y libros de Historia; esto da cuenta de un arduo trabajo de reconstitución en el que se interroga igualmente a los directamente afectados.

Este proceso de investigación, que como ya hemos dicho, se hace explícito en las novelas, puesto que es objeto del relato, refuerza el effet du réel que las obras de carácter realista buscan provocar. Evidentemente, las referencias concretas a hechos de la realidad documentados en archivos, periódicos y testimonios, permiten al lector establecer un lazo más fuerte entre ficción y realidad, ayudan a asumir las historias como propias del mundo real. Esto sugiere, sin duda, la posibilidad de proyectar la vida real, empírica, en las vidas de los personajes, logrando que la línea que separa lo verosímil de lo real se vea cada vez más fina. En efecto, los autores de las novelas estudiadas le atribuyen a sus personajes una identidad, un nombre, un apellido, una edad, una situación familiar: "dans ces esquisse, chacun reconnaîtra un ami ou un collègue, une voisine ou une sœur qui tente de survivre à la désocialisation en ces périodes répétées de crise" (Bernard-Rabadi 69).

Otra forma de discontinuidad, presente en las novelas estudiadas, se da en el nivel de la historia. Dicha discontinuidad se expresa claramente a través de las rupturas en las vidas de los personajes: "Toutes ces choses simples qui étaient ta vie et qui ne continuent plus - des vacances ou notre voyage en car, le petit plaisir qu'on s'offre, une fringue, un cinéma, et une fois qu'on compte on ne l'ose plus" (Bon 45). Estas fracturas en el curso de la vida cotidiana, que impactan desde lo más simple, como ir a cine o comprar ropa, hasta la estructura familiar, provocando incluso suicidios -caso de Sylvia en Daewoo y de Lorquin en Les Vivants et les mortes-, se generan a partir de: "une conscience soudaine et cauchemardesque de la précarité de nos existences dans l'entreprise. On nous a annoncé, par chefs interposés, un plan de restructuration qui impliquera des licenciements" (Kuperman 225).

El anuncio de despidos masivos en conjunto con el cierre de fábricas y empresas constituyen el punto de quiebre que marca el momento de bifurcación del recorrido narrativo de los personajes. Ese antes y después, en el plano de la historia, configura el acontecimiento de la pérdida del empleo como un evento estremecedor y altamente problemático, para los hombres y mujeres de hoy en día. Desde este ángulo, todas las novelas coinciden en recrear momentos de la vida de individuos corrientes, ciudadanos comunes que sufren en carne propia todas y cada una de las políticas laborales actuales. Así, las escenas de la vida de los personajes de las diferentes obras se desarrollan paralelamente en torno a una problemática común: un universo laboral en decadencia en el que prevalecen los márgenes de ganancia sobre la dignidad de las personas. Se trata de una comunidad de personajes que le dan vida propia a las estadísticas de desempleo en Francia8.

En ese sentido, las historias inconclusas y fragmentadas de seres a la deriva que deambulan por los diferentes escenarios urbanos, recreados en las novelas, marcan la pauta en cada una de las obras. La experiencia del presente es para los personajes sinónimo de confusión, decepción, angustia y desarraigo. De ahí la dificultad para proyectar una imagen del futuro ajena a las incertidumbres de la inestabilidad que imponen los modelos económicos contemporáneos:

Je ne me monte pas la tête: tu sais aussi bien que moi que je vais être virée, papa le sait aussi, et Rudi et tout le monde, alors ce n'est pas la peine de faire semblant de croire que Lorquin ou les syndicats ou le petit Jésus vont empêcher ca d'un coup de baguette magique. La Kos, pour moi, c'est fini. Je peux faire une croix dessus. Mon avenir, c'est de torcher les gosses du Dr. Kops et de faires son ménage. (Mordillat 219)

De esta manera, las múltiples historias contadas en cada novela se superponen, se cruzan, para formar un conjunto de fragmentos de vida que convergen en un solo drama. Este entretejido de historias, que se desarrolla de manera simultánea, encuentra en el espacio físico de la empresa o de la fábrica todos sus puntos de intersección. Es allí donde se configura entonces el universo frágil e inestable de cada uno de los personajes: la historia de Sylvia, Aurélie y sus colegas en Daewoo; la de Agathe Rougier, Patrick Sabaroff y sus colaboradores en Nous étions des êtres vivants; la de Sunny Paul, Jean Crepin y José Kiecken en Terminal Frigo; la de Mathilde y Thibault en Les Heures souterraines; y la de Rudi, Dallas y otros empleados de La Kos en Les Vivants et les morts. Todos estos personajes integran un espacio disfuncional en el que se abren paso trozos de la vida.

Toda esta complejidad narrativa que se materializa en el carácter fragmentario de las obras, tanto en el plano del relato como en el de la historia, revela una serie de rupturas que tienen origen en el universo laboral e ilustran, a partir de la puesta en escena de experiencias profesionales diversas, las realidades de un presente lleno de matices. Las novelas estudiadas abordan, entonces, el mundo del trabajo bajo la forma de una ficción que tiene lugar a partir de una relación disfórica con el trabajo. Los personajes se encuentran mutilados debido a la imposibilidad de inscribirse en un universo laboral estable, y a la dificultad para relacionarse con sus colegas en el marco de una burocracia empresarial y sindical complicada, a veces absurda.

En ese sentido, dicha discontinuidad es a nuestro modo de ver, no solo un procedimiento de escritura particular, sino un verdadero síntoma de la crisis que atraviesan las sociedades contemporáneas en Occidente. Es así como las fracturas sociales en el ámbito laboral y económico se ven igualmente configuradas a través de un discurso literario actual, en sí mismo fracturado: "Pourquoi les gens ont peur? Parce que des histoires comme Daewoo, licenciements et chômage, ou le gosse qui ne trouve pas de stage, chacun en a une à vingt mètres de sa porte, voilà" (Bon 62).

Geografía del miedo

La descripción detallada de los procesos de reestructuración o cierre de las diferentes empresas es parte esencial de los relatos. Esta démarche narrativa, presente en todas las novelas estudiadas, tiene dos propósitos principales: inscribir las obras en el marco de un lenguaje realista; recrear el alcance de los efectos nefastos de las políticas económicas contemporáneas, dándole vida y visibilidad a sus víctimas:

Une entreprise après l'autre, ça on le voit, mais sur les rails, à la gare, à la centrale d'électricité, et même au téléphone, combien ils étaient il y a dix ans, combien ils sont aujourd'hui : et ça ne ferait pas peur. (Bon 66).

Por consiguiente, en cada una de las novelas, los narradores dan cuenta del deterioro de las condiciones laborales al interior de las empresas, a pesar de las luchas de los colectivos de trabajadores, y de cómo esta situación afecta las vidas de los individuos en todos los ámbitos. Esta puesta en escena del mundo contemporáneo del trabajo ilustra minuciosamente las formas de violencia simbólica que se ejercen y se legitiman desde las instituciones; y sus consecuencias en el ámbito social. De ahí los sentimientos de tristeza, ansiedad y miedo que expresan los diferentes personajes:

Nous avons eu peur de n'intéresser personne, peur du plan social, puis nous avons fini par faire nos calculs, par nous dire que les conditions du plan étaient plutôt bonnes, et que, de toute façon, nous n'avions pas le choix. Certains s'étaient déjà prévu leur vie d'après : formation pour changer de métier, création d>une entreprise, chômage pendant deux ans avec un petit pactole qui laisserait le temps de voir venir. (Kupperman 25).

En efecto, el miedo, y la angustia que subyace a partir de situaciones de este tipo, son temas alrededor de los cuales se desarrolla gran parte de las narraciones y reflexiones en todas las novelas estudiadas. El discurso del miedo elaborado desde la perspectiva de las víctimas es definitivamente el eje transversal, el punto de encuentro de las voces de cada narrador, de cada personaje. Se trata de una clase de miedo que se vuelve sistemático, existencial, que se traduce en una angustia permanente con respecto al presente y al futuro:

Elle pense qu'elle n'a pas de chance, qu'elle paye quelque chose de mal qu'elle aurait fait, mais sans savoir quoi. Elle a peur de ce qui arrive. C'est plus fort qu'elle. Ça l'effraye, ça l'angoisse, ça lui noue le ventre et la gorge, ça lui fait battre les tempes et pleurer les yeux. Elle voudrait que tout s'arrête. (Mordillat 108).

Esta estética del miedo que se configura desde la óptica de la clase trabajadora se alimenta justamente de la impotencia de cara a la lógica del libre mercado, y se mantiene como consecuencia de una crisis generalizada que se agudiza con el paso del tiempo. No obstante, aunque la estrategia narrativa le apunta a ilustrar un síntoma colectivo ligado a la crisis, las novelas logran dar cuenta por separado de cada drama, dándonos a entender que detrás de las cifras de desempleo, por ejemplo, hay vidas humanas que están en juego.

Desde esta perspectiva, la estética realista se consolida una vez más puesto que los autores plantean y recrean los efectos de una crisis, presente en los medios de comunicación, a partir de la óptica individual y personal de aquellos que sufren las angustias propias de alguien que se encuentra en un mundo bâti sur du sable (Bon 30). De este modo, los diferentes narradores nos permiten entrar en la vida familiar de los personajes, en su mundo interior, mostrando cómo sufren o asumen, cada uno a su manera, el drama que se les ha infligido:

Cette jeune mère de famille, douée pour le chant, fraiche comme le jour, craint aujourd'hui le pire pour elle, pour sa famille, pour l'avenir de Kevin qui fêtera bientôt ses un an dans les bras de sa maman. Une maman vraisemblablement sans emploie et sans espoir d'en trouver un à moins de deux cents kilomètres de chez elle. Il y a chez cette femme, à peine sortie de l'adolescence, un mélange de mélancolie venue du fond des âges, et une détermination d'une violence étonnante. Dallas, belle et rebelle, toutes griffes dehors, est emblématique de ces jeunes ouvrières entrées à la Kos après l'inondation, dures a la tâche, prêtes à donner beaucoup à l'entreprise, à s'identifier à elle. Dallas refuse d'être sacrifiée au nom d'une rentabilité économique dont elle récuse la logique et ses conséquences. Pour elle, comme pour les autres ouvrières, elle ne veut ni pitié ni compassion mais une juste reconnaissance de sa valeur professionnelle. (Mordillat 237)

Así, contar el drama de Dallas, de Sylvia, de Agathe, de Patrick o de Sunny Paul equivale a contar la historia de los trabajadores de Francia, y del mundo, que viven en la incertidumbre de un presente marcado por la ausencia de las garantías necesarias para construir un proyecto de vida consistente. Este procedimiento narrativo remite a la idea de Rancière para quien el principal propósito de la literatura del trabajo es darle la palabra a aquellos que no la tienen: "faire entendre comme discours ce qui n'était entendu que comme un bruit" (Rancière 53).

En este sentido, el presente es configurado como una empresa problemática y caótica colmada de desasosiego, que contrasta bruscamente con la precisión de los relatos en términos de la exactitud de las referencias, de carácter histórico, periodístico y topográfico, de las descripciones minuciosas de las fábricas, empresas y espacios de la ciudad en los que se materializan y evolucionan los dramas de los personajes:

Mathilde est montée dans le métro. Elle a forcé le passage, calé son dos contre un strapontin. Elle était au bon endroit. Á Nation, elle est descendue, parmi la foule impatiente elle s'est frayé un chemin, elle a emprunté les couloirs de correspondance et rejoint la ligne 1. Le trafic semblait normal. Elle a attendu moins d'une minute le métro suivant, puis elle est descendue à la station Gare de Lyon [...] ou se croisent chaque jour quelques milliers de personnes : deux colonnes d'insectes, déversées par vagues sur les dalles glissantes, une voie rapide à double sens dont il faut respecter le rythme, la cadence. Les corps se frôlent, s'évitent, parfois se heurtent, dans une étrange chorégraphie. Ici s'opère un vaste échange entre le dedans et le dehors, entre la ville et sa banlieue. Ici, on est pressé, on marche vite, on va à son travail, madame.

Avant, Mathilde faisait partie des plus rapides, elle déboitait sur la gauche, doublait d'un pas sur et conquérant. Avant, elle s'agaçait quand le flot ralentissait, pestait contre les lents. Aujourd'hui elle leur ressemble, elle sent bien qu'elle n'est plus capable de suivre le rythme, elle traine, elle n'a plus l'énergie. Elle plie. (de Vigan 70).

Estos desplazamientos por medio de los cuales se dibuja la ciudad tienen un lugar privilegiado en las obras estudiadas. En efecto, además de establecer una suerte de plano de las urbes, gracias a las numerosas y precisas referencias a ciertos espacios de la no ficción, como calles, avenidas, y líneas de metro; estos trayectos dibujan el desarraigo y la desolación que marca la evolución de todos y cada uno de los personajes en las diferentes novelas.

En ese sentido, aquel avant (antes) mencionado en el fragmento designa las épocas de aquellos tiempos mejores en los que la amenaza de la deslocalización, los despidos masivos, el contrato a duración determinada (CDD) y el acoso laboral no se habían amparado del presente. Tal como fue señalado anteriormente, todas las novelas insisten en visibilizar el miedo, de cara a un presente lleno de obstáculos y a un futuro imprevisible, que se genera a partir de una suerte de dislocación que parte en dos la vida de los personajes. En las obras estudiadas se presenta una clara división entre el antes y el después de la invención de una nueva cultura de empresa, que modifica la práctica y el lenguaje de los «recursos humanos» y del «management», imponiendo nuevas relaciones al interior de las empresas, nuevas formas de hacer y decir y, por ende, nuevas subjetivaciones para los trabajadores (Engélibert 4):

Sans entrer dans le détail de la réforme et du « plan social » qui l'accompagne, il convient de savoir qu'à Dunkerque, ils se déclinent a peu près de la façon suivante : parmi les 1.038 dockers en activité, 550 doivent être mensualisés, environ 148 pourront conserver leur statut d'intermittents, 206 partiront en préretraite et le reliquat bénéficiera d'une prime de conversion. (Rolin 93).

En este horizonte nace la figura del rebelde que pasa de la fábrica a las manifestaciones callejeras. Esta vez el itinerario del trabajador es trazado con base en un recorrido narrativo que se presenta como el último recurso frente a la indiferencia de las instituciones y a la ausencia del Deus Ex Machina, que pondría fin a la pesadilla del orden resquebrajado. Es así como personajes como Ariane Stein en Nous étions des êtres vivants y Rudi en Les Vivants et les morts dejan atrás la pasiva figura del trabajador maltratado, y se convierten en ciudadanos violentos que buscan alternativas para continuar con su proyecto de vida a cualquier precio:

Rien que des fragments, des éclats, des visions fugitives et brutales, la sensation de coups donnés, de coups reçus, une course interminable dont il ne comprend pas le but. Il sait qu'il s'est battu, la cornière qu'il serre dans son poing en témoigne. Il sait qu'il n'était pas seul, mais qui était à ses côtés, il ne s'en souvient pas. Il suffit qu'il passe ses doigts sur son visage pour savoir qu'une fumées noire les cernait, mêlée d'autres fumées qui les faisaient pleurer. Il ne voit pas de visages, qu'une bataille de bras, de jambes, de coudes, de genoux, de pieds, de poings dans un fracas d'armures tombées d'un autre siècle. Pas de visage, sauf celui de cette femme qui n'en avait plus. Rudi frappe à nouveau sur le tronc comme s'il pouvait repousser l'horreur qui lui hérisse les poils. Chasser le sang, la peur. Chasser la mort, car il est sûr que cette femme est morte. Et si elle n'est pas morte, mieux vaudrait qu'elle le soit qu'errer une vie entière a la quête de son visage perdu. Rudi ferme les yeux. C'est nous, pense-t-il, cette femme, c'est la Kos, déchirée, saignante, aveugle. Une chair rouge sans autre identité que ses blessures. (Mordillat 723)

Este "nous" del fragmento que designa a los trabajadores de la Kos es, sin duda alguna, la justa metonimia que hace referencia a todos los personajes de las novelas estudiadas: todos y cada uno se encuentran "déchirés", "saignants" compartiendo las angustias del presente y proyectando una injusticia, una impotencia que se traduce a través del miedo. Uno que se desarrolla en cada personaje como el elemento constitutivo de su propia identidad: tener miedo, vivir con miedo, reaccionar con miedo, hacerle frente al miedo y aceptar por miedo una violencia que opone al ser humano contra el ser humano sumergiendo al individuo en una suerte de aturdimiento que lo convierte en un espectro en la ciudad:

Il n'a pas détaché sa ceinture. Derrière son parebrise, il regarde la ville. Ce ballet incessant aux couleurs de printemps. Un sac en plastique vide qui danse dans le caniveau. Un homme courbé à l'entrée de la Poste que personne ne semble voir. Des poubelles vertes renversées sur le trottoir. Des hommes et des femmes qui entrent dans une banque, se croisent sur un passage piéton. Il regarde la ville, cette superposition de mouvements. Ce territoire infini d'intersections, ou l'on ne se rencontré pas. (de Vigan 128)

En estas historias, el carácter novelesco implica una "mise en intrigue" de lo humano que consolida el poder del miedo como un sentimiento catalizador de la violencia que se genera a partir de situaciones extremas de desesperación y rabia. La progresión de dicha sensación de angustia en cada personaje coloca en evidencia un modelo de sociedad en la que las formas precarias de existencia se consolidan a pesar de los diferentes esfuerzos de resistencia. El espacio social en el que las buenas prácticas empresariales eran importantes, parece convertirse hoy en el escenario del miedo y la violencia.

Resistencia

La experiencia de los conflictos del mundo laboral en conjunto con la violencia individual y colectiva que tiene origen en el seno de las fábricas y empresas constituyen la materia prima de las cinco novelas estudiadas. En ese sentido, la puesta en escena del trabajo, en sus condiciones actuales, a través del discurso literario, puede ser concebida como una acción directa y ética (Letendre 32) que busca poner de manifiesto la realidad de un presente problemático, del que solo parecen dar cuenta las estadísticas.

Desde esta perspectiva, la crisis del mundo del trabajo es concebida en las obras como una realidad que en términos de Mary:

apparaît dès lors non pas comme ce qu'il faut dire, mais comme ce qu'il faut questionner, harceler, pressurer pour désensabler, désenfouir, mettre en lumière ce que dissimule trop vite le piétinement du quotidien qui efface dejour en jour ses propres traces, ce que dissimule trop vite aussi une société qui vit au rythme infernal et médiatique du déferlement de la nouveauté et de l'éphémère, qui occulte le sens et la présence des gens et des choses dans la durée. (Mary 4).

De ahí la vocación de un discurso literario contemporáneo de carácter realista, como el que se configura en las obras mencionadas, en el que el escritor adquiere la investidura del portavoz de la comunidad afectada dándole la palabra a aquellos que en otros espacios no la tienen. Se trata entonces de faire face à l'effacement (Bon 9), a través de la construcción de una memoria del presente en la novela que permita exponer las fracturas del mundo laboral como el modo de acción privilegiado por los autores.

Al respecto, Nathalie Kuperman, autora de Nous étions des êtres vivants, afirma que: "ce choeur, c'est nous, c'est comme le chant des travailleurs, une musique, une lamentation, une plainte" (Entrevista a Nathalie Kuperman) refiriéndose al «coro», una de las tantas instancias narrativas de su novela que tiene la particularidad de reunir los puntos de vista de los diferentes narradores-personajes, testigos del conflicto por la venta de la empresa a la que pertenecen, para expresarlos por medio de una sola voz. Esta figura del coro, heredada de los dramas griegos, evoca claramente los pensamientos, sentimientos y emociones de un grupo representativo de la sociedad que ha sido ignorado, consolida la idea de que los despidos masivos y los cambios en las condiciones laborales constituyen un drama colectivo, capaz de transformar la literatura de hoy.

Ahora bien, esta visibilidad narrativa que hace posible que las repercusiones sociales e individuales de las reestructuraciones empresariales cobren sentido desde el relato de la experiencia individual de la vida privada, no solo se construye a partir de las historias per se y de las reflexiones en torno a estas. Las detalladas descripciones de los espacios también se encuentran al servicio de la denuncia y la contestación:

Le bâtiment bleu était vide, l'usine avait changé de nom [...] À Fameck le bâtiment bleu est toujours là, pimpant dans son grillage blanc, et l'état des voitures sur le parking de la ville témoigne de la santé générale du reste du monde : pas brillant. Mais les fractures graves qui courent aujourd'hui la surface du vieux monde ne délivrent pas si facilement les signes qui la rendent manifeste. Les trois usines Daewoo sont presque en ligne droite, sur la route à quatre voies qui relie Metz et Thionville au Luxembourg via Longwy, à travers la vallée de la Fensch, autrefois ponctué des grandes aciéries et maintenant juste une survivante ou, comme le haut fourneau d'Uckange froid depuis douze ans, l'imposante ruine figée qui témoigne de l'époque ou toute cette vallée vivait de la transformation du fer en acier. (Bon 14).

De esta manera, estas novelas le apuntan al rigor de la descripción de los espacios para dar cuenta de los estragos que las actuales políticas económicas van dejando en la sociedad. De hecho, se trata de un impacto en el plano personal, social y hasta urbanístico, tal como lo ilustra el fragmento anterior. Desde este ángulo, las consecuencias de los «planes sociales» se reflejan igualmente en el panorama de las ciudades, en los puertos, en aquellos paisajes que sugieren que las cosas están cambiando para mal.

Dicho esto, es evidente que las cinco novelas invitan a una reflexión sobre nuestro presente; sugieren, básicamente, que la inestabilidad laboral generada por las acciones políticas y económicas actuales afecta seriamente el proyecto de vida de los ciudadanos a corto, mediano y largo plazo. Este llamado, dirigido al lector, revela el compromiso de la ficción, a través del realismo literario, con una sociedad que necesita repensar su sistema de poder económico. En este orden de ideas, el relato no es concebido como un vector de historias que se limita a movilizar emociones e ideas, sino como una herramienta útil para plantear verdaderos interrogantes sobre la condición humana en relación con el trabajo.

Si bien la lucha entre la clase dirigente y los trabajadores es una constante, reflejada igualmente en las novelas estudiadas, los enfrentamientos entre los trabajadores, divididos por las acciones de los «planes sociales» y las dinámicas de los departamentos de recursos humanos también ocupan una buena parte del relato en los textos. Ante el inminente cierre o reestructuración de la fábrica o empresa, los conflictos causan graves rupturas, aún en el seno de la clase trabajadora:

Moi, j'ai besoin de travailler, pour mon équilibre, affirme Monique. Mais on s'en fout de ton équilibre, répond en écho notre silence. Ton équilibre ne vaut rien à côté de celui de femmes seules qui ont besoin de continuer pour nourrir leurs enfants. T'as un mari, non ? Alors qu'est-ce que tu viens pleurnicher. (Kupperman 24).

Este fragmento ilustra, por un lado, la situación desesperada en la que se encuentran las personas de cara a un proceso de cierre o reestructuración; y, por el otro, cómo esta situación enfrenta a los trabajadores entre sí. Dicha confrontación pone un juego una lógica de la necesidad que desafortunadamente se consolida como un criterio para aceptar, o condenar, el despido de un individuo. Este tipo de situaciones involucra a los personajes en discusiones en el orden de lo moral, y los enfrasca en dilemas malsanos que crean divisiones no solo a nivel colectivo, como miembros de una empresa, sino también a nivel personal, puesto que sus creencias y valores son cuestionados.

Estos conflictos internos, que apuntan por una discusión de los valores actuales, son visibilizados cuando se recrean personajes que pertenecen a instancias como la Dirección de Recursos Humanos, o cuando una propuesta de ascenso llega en el marco de un proceso de reestructuración, a condición, precisamente, de ayudar a implementarlo. Tal es el caso de Format y Rudi en Les Vivants et les morts, o de Muriel en Nous étions des êtres vivants. Tener que escoger entre conservar el puesto de trabajo, preservando así el orden establecido de la vida cotidiana, o luchar del lado de los trabajadores, en un contexto en el que el gobierno calla frente a las injusticias, e incluso las patrocina; es, en numerosas ocasiones, una decisión que compromete claramente la dimensión axiológica del ser humano, en un universo laboral en que el que todos se convierten en enemigos.

Conclusión

A través de la evocación y la puesta en escena de un drama, totalmente contemporáneo, la ficción vuelve a darle un espacio fundamental a las experiencias y conflictos de la vida cotidiana, ocupándose con ello de reseñar los fenómenos de nuestros días. Este proyecto enunciativo marca el regreso de una estética realista que, a pesar de que guarda la esencia del Realismo del siglo XIX, hoy se caracteriza no solo por hacer una crónica de las problemáticas ligadas a la vida cotidiana, sino por cuestionar directa y explícitamente los sistemas de poder de las sociedades contemporáneas.

Si bien en el siglo XIX los documentos consultados, o la investigación en sí misma, se disuelven en la escritura (Dufour 28), evitando así todo tipo de referencia a las fuentes primarias; la escritura de lo real hoy en día menciona e/o integra en el seno del texto los documentos examinados ligados al fenómeno social objeto de escritura. De esta manera, la dimensión factual se hace lo más explícita posible (Viart y Vercier 237) con el ánimo de reforzar el effet du réel (Barthes) recreado en las novelas.

Este efecto de realidad, construido a partir de la descripción detallada de espacios y personas, además de la incorporación de referencias que aluden a hechos y lugares de la vida real, contrasta bruscamente con el carácter discontinuo de los relatos. Tal discontinuidad, que se manifiesta tanto en el plano del relato, como en el de la historia, a través de procedimientos narrativos como la interrupción y la combinación de varias intrigas y niveles temporales, no solo refleja las rupturas que produce la crisis actual del mundo laboral, sino que constituye en sí mismo uno de los rasgos característicos de la estética realista de estas novelas.

Por otra parte, las cinco novelas coinciden e insisten en presentar el medio laboral contemporáneo como un espacio de miedo, en el que la amenaza latente de los despidos masivos, el acoso laboral, la deslocalización y el deterioro de las condiciones laborales se encuentran a la orden del día. Dicha situación de inestabilidad, que se materializa cuando se ejecutan los mal llamados «planes sociales», desencadena un estado de angustia que afecta a las personas a corto, mediano y largo plazo, incidiendo negativamente en los proyectos de vida. En este horizonte se abre paso un discurso del miedo, configurado desde la óptica de las víctimas, que se proyecta en las novelas como el punto de intersección permanente de las historias y de las identidades de los personajes.

Así, en el marco de un proyecto narrativo que busca promover el reconocimiento de un drama actual y sus consecuencias en la sociedad contemporánea, estas novelas apuntan a guardar la memoria del presente contando una historia colectiva, a la que se vinculan los puntos de vista y los sentimientos de aquellos que han sido convertidos en una estadística más de desempleo e informalidad. Dicho esto, es posible constatar que, con el firme propósito de promover una toma de posición de cara a un presente hostil, la escritura de lo real se renueva y evoluciona en articulación con los fenómenos que impactan la sociedad. Desde esta perspectiva, la problemática del individuo confrontado al universo laboral de su tiempo se configura como el objeto de creación y reflexión que nos permite revisitar, explorar e interrogar aquel espacio efímero que conocemos como realidad, con el fin de establecer y promover el diálogo entre la ficción y las verdades históricas que aquejan al hombre contemporáneo.

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1 Este artículo es producto del proyecto de investigación titulado "La escritura de lo real en la novela francesa contemporánea: figuras, temas y valores", realizado en la Universidad del Valle y registrado en Vicerrectoría de Investigaciones con el número 4315. El proyecto busca determinar la manera en la que la literatura francesa contemporánea representa el presente como objeto de ficción con el propósito de aportar respuestas concretas sobre la interrelación entre la experiencia del presente y las transformaciones que esta origina en la poética actual de la novela

Como citar en MLA: Patiño Rojas, Diana Marcela. "El mundo del trabajo en la novela francesa contemporánea: por una estética de lo real". Escritos 26.56 (2018): 167-190.

1En el ámbito de la literatura francesa contemporánea «l'Écriture du réel» es el término propuesto por Dominique Viart y Bruno Mercier para referirse a una tendencia estética que retoma algunos de los principios del Realismo del siglo XIX, con el propósito de dar cuenta de las tensiones y vicisitudes del presente. Para ellos esta estética se desarrolla bajo la premisa de : "parvenir à trouver les moyens d'écrire le réel sans sacrifier à son tour aux illusions ni aux faux-semblants [...] Elle est amenée aussi à se prononcer sur l'état du réel qu'elle fait apparaître" (Viart y Vercier 212).

2Tras el cierre de la multinacional coreana Daewoo en la Región de Lorena, al noreste de Francia, un escritor se desplaza hasta allí para visitar los locales deshabitados de la antigua fábrica y para averiguar qué pasó con sus antiguos trabajadores, en su mayoría mujeres.

3Un hombre emprende un viaje de varios meses a lo largo del litoral francés. Durante su periplo éste visita diferentes ciudades portuarias como: Calais, Marsella, Dunkerque, San Nazario y Havre; lugares en los que tiene la oportunidad de conocer a algunos trabajadores, de varias nacionalidades, que participan en la construcción del barco Queen Mary 2, así como de relacionarse con inmigrantes clandestinos y empleados de los puertos. Gracias a estos encuentros, el narrador será testigo de la manera en la que las condiciones laborales del sector portuario francés se degradan ante la mirada, casi indiferente, de un sindicato dividido debido a los intereses particulares de varios de sus miembros.

4« L'un de mes oncles habitait au Havre, il travaillait pour la Compagnie transatlantique, en un temps où chaque jour un paquebot appareillait pour New York, il chassait l'espadon avec Hemingway dont il était un peu le médecin. Puis il fut affecté au chantier du France, souvent je l'accompagnais.» Afirma Jean Rolin en el artículo de Jean-Baptiste Harang titulado: "Jean Rolin la Mémoire et la mer"; publicado en el periódico francés Libération el 24 de febrero de 2005.

5El grupo editorial de revistas para niños y adolescentes Mercandier acaba de ser vendido. El comprador, Paul Cathéter, busca modificar las políticas de la empresa con el fin de implementar una serie de cambios como la restructuración del organigrama, redistribución de funciones, reducción del personal y el traslado a una nueva sede. Los trabajadores ven con preocupación esta transformación, algunos se oponen a estos cambios.

6Mathilde es viuda y tiene tres hijos. Después de la muerte de su esposo, su trabajo se convierte en un gran aliciente para superar la tristeza de la pérdida. Sin embargo, todo cambia debido a la reestructuración de la empresa en la que trabaja. Paralelamente, Thibaut, médico de 43 años originario de la provincia, recorre París atendiendo las urgencias de sus pacientes. Sus condiciones laborales hacen que duerma poco y que pase largas horas en los trancones de la ciudad. Ambos personajes comparten un sentimiento de soledad en una urbe repleta de gente.

7Rudy y Dallas son una pareja de jóvenes que trabaja en una fábrica llamada la Kos. Tras el anuncio del cierre de la empresa, después de una reestructuración, los empleados deciden resistir y protestar contra los planes sociales propuestos por el gobierno y las directivas de la fábrica. Se trata de una historia de amor que, a su vez, da cuenta de la lucha por los derechos de los trabajadores. Esta batalla por la dignidad laboral enfrentará a los personajes de la novela, a pesar de que todos parecen estar del mismo lado.

8La tasa de desempleo en Francia es del 9,6% según las cifras publicadas por el INSEE en mayo de 2017. Es la primera vez en cinco años que la cifra se ubica por debajo del 10%. La oleada de deslocalizaciones provocadas por la búsqueda de mano de obra barata, y políticas laborales más flexibles, han golpeado, entre otras cosas, la economía francesa haciendo que las estadísticas de desocupación tiendan a aumentar durante los últimos años. Esto explica seguramente el incremento de obras literarias, en su mayoría novelas, que abordan la cuestión del trabajo. Temática que se inscribe en una tendencia estética que se inició a principios de los años 80, pero que hoy conoce un auge sin precedentes. De hecho, el Ministerio del Trabajo de Francia creó en 2009 el "prix du roman d'Entreprise et du Travail" con el fin de recompensar a los escritores por sus cualidades literarias y por la lucidez con la que recrean el mundo del trabajo. Este año, doce títulos se disputaban el premio. La primera novela en obtenerlo fue Les Heures Souterraines de Delphine de Vigan.

Recibido: 01 de Marzo de 2017; Aprobado: 24 de Agosto de 2017

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