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Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura

Print version ISSN 0120-2456

Anu. colomb. hist. soc. cult. vol.37 no.2 Bogotá July/Dec. 2010

 

OBITUARIO

David Bushnell (1923-2010)

PABLO RODRÍGUEZ JIMÉNEZ
Universidad Nacional de Colombia
Bogotá, Colombia


"Este país me va a gustar", fueron las palabras que estampé en la primera carta dirigida a mis padres después de pisar tierra colombiana. Había llegado a fines de diciembre de 1943, en vuelo de Panamá a Medellín, y mientras el avión de hélice daba vueltas para aterrizar en el angosto valle de Aburrá sufrí un ataque de mareo que lógicamente me habría inclinado a formarme una opinión menos optimista. Sin embargo, venía con unas expectativas muy positivas, basadas en mis lecturas de estudiante universitario, ya que por aquellos años, a diferencia de tiempos más recientes, gozaba Colombia de una imagen internacional muy de primera... es decir, entre las pocas personas que habían oído hablar del país. Se perfilaba como un oasis de paz y democracia, o como una especie de Costa Rica andina. Y en realidad me gustó; aunque no todo, por supuesto. *

CON ESTAS PALABRAS comentaba David Bushnell su primera impresión del país en el lejano año de 1943. Entonces, era un joven de veinte años que descubría el país al que dedicaría buena parte de su vida como historiador. Colombia se convirtió en su objeto de estudio y reflexión, ejercicio que plasmó en diversidad de libros e innumerables artículos. Su primera estancia de investigación en el país ocurrió en 1948, cuando aún no se recogían las cenizas de la conflagración provocada por el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril. Sus frecuentes visitas al país le permitieron recorrer en tren, bus y barcazas las distintas geografías, y conocer de cerca las formas de ser de los colombianos y las costumbres populares. David Bushnell llegó a comprender el país tanto a través de los libros y los documentos -que nunca dejó de leer y buscar- como en la conversación atenta con académicos y gente corriente. Su extensa relación con los colombianos, su calificado criterio sobre su historia y su trato cordial le valieron el reconocimiento de "padre de los colombianistas".

Pero David Bushnell fue también un entusiasta promotor de Colombia en la academia norteamericana. Desde la sede en Gainsville de la Universidad de la Florida, donde pasó la mayor parte de su carrera docente, buscaba interesar a sus estudiantes en la historia de Colombia. Gracias a él, y a otros académicos, claro está, hubo estudiantes que se decidieron a hacer sus tesis doctorales sobre el país. Esto sucedió en un ambiente en el que optar por estudiar la historia de México, Argentina y Brasil tenía mayores atractivos y reconocimientos. Además, el profesor Bushnell, como director de Hispanic American Historial Review durante casi una década, alentó los estudios latinoamericanos en Norteamérica.

Existe consenso en reconocer que la obra más sólida e influyente de David Bushnell es El régimen de Santander en la Gran Colombia, estudio de conjunto de nuestro primer gobierno republicano, lleno de voluntad en sus dirigentes, pero fundado en las tensiones y precariedades de una unidad heredada de la Colonia. Con abundante y novedosa información, esta obra enseñó las dificultades que encontraron los primeros republicanos para construir un gobierno viable. Por supuesto, las hubo políticas en la formación de los bandos, pero especialmente se encontraron en la carencia de recursos para sostener la guerra y mantener una administración con moral. La estrategia de conseguir préstamos en el extranjero y establecer un sistema fiscal que no chocara con la población fueron hechos que comprometieron buena parte de la energía del gobierno de Santander. Recomponer la economía destruida en la guerra es otro tema en el que ahonda esta obra. Tema no menor, ya que se imponía distanciarse del tradicional modelo colonial de dependencia económica de las actividades mineras. La educación y el problema religioso no son capítulos marginales en el libro. Respecto al tema religioso, la obra se ocupa en tres capítulos de la revisión del papel de los religiosos en la Independencia y del patronato eclesiástico en la sociedad. Fue en este gobierno en el que se inició la secularización, en la búsqueda tanto de tolerancia como de recortar los antiguos privilegios eclesiásticos.

Publicada en 1954 en su versión en inglés, y traducida al castellano y publicada por la Universidad Nacional de Colombia en 1966, El régimen de Santander en la Gran Colombia fue una obra renovadora de nuestra historiografía. Rescató una época dominada por visiones patrióticas, descubriendo el oculto proceso de formación de la república. Finalmente, conviene decir que este es un libro hecho con extremo rigor, tanto por su rico fundamento documental como por el tratamiento cuidadoso de los problemas tratados, siempre atento a ofrecer distintos razonamientos y puntos de vista sobre los hechos estudiados.

Otras dos obras importantes de David Bushnell fueron su estudio sobre el gobierno del presidente liberal Eduardo Santos y su biografía de Simón Bolívar. El primero se ocupa esencialmente de estudiar las relaciones diplomáticas de Colombia con los Estados Unidos en los años cruciales de 1938 a 1942. Basado en la privilegiada documentación del Departamento de Estado, la obra describe la extensión de la política del buen vecino, en un momento en que Estados Unidos necesitaba asegurar la lealtad de los gobiernos latinoamericanos y Colombia buscaba pactos favorables para su política de exportación. En su breve biografía de Simón Bolívar, Bushnell se interesa tanto en el propio personaje como en comprender el complejo proceso de la formación de los nuevos Estados independientes. Concibe un Bolívar de ideas progresistas y liberales que vivió la seducción de las alternativas monárquicas. En forma rigurosa y con una escritura esmerada, Bushnell repasa la extraordinaria vida del Libertador. Sin falsas exaltaciones, reconoce que se trata de un personaje excepcional, cuya acción y pensamiento resultan incomparables.

Adicionalmente, el profesor Bushnell trató distintos temas de la historia colombiana, que normalmente presentó en congresos y reuniones académicas. Uno de ellos fue el de la historia del sistema electoral. Por supuesto que explicó sus falencias, pero lo que más le interesó fue mostrar su persistencia. Sin embargo, la obra que lo acercó a un público masivo fue su Colombia, una nación a pesar de sí misma. Escrito para estudiantes norteamericanos, en Colombia se convirtió en libro de texto de todas las carreras universitarias. Su fundado conocimiento de la historia del país le permitió escribir una obra de síntesis y explicar hechos complejos de su devenir. No cabe duda que parte de su atractivo está en la clave que se anuncia en el título: la existencia de una nación con graves contradicciones y dificultades, cuyos enormes potenciales, en sus múltiples recursos naturales y humanos, siempre le ofrecen una salida. Y eso es algo que debe nombrarse: el profesor Bushnell fue un historiador optimista.

David Bushnell no solo estudió el país, en él ancló buena parte de su vida. Su carácter sencillo y generoso lo acercó a distintas generaciones de historiadores colombianos. Siempre respondía con amabilidad y entusiasmo a las invitaciones que se le hacían. En su esposa Virginia Starkes tuvo una compañera siempre dispuesta a acompañarlo en sus aventuras investigativas en el país. Peter, el menor de sus hijos varones, nació en Bogotá.

Este año, la Universidad Nacional de Colombia decidió otorgarle un Doctorado Honoris Causa en reconocimiento a su enorme legado a la historia del país. Lamentablemente, el profesor Bushnell falleció el pasado 5 de septiembre, días antes de la ceremonia de entrega. No obstante, las palabras expresadas por su hija Cathy, quien viajó a recibir la distinción, exaltan su memoria: "Él nos enseñó que no existen las barreras culturales mientras se respeten la diferencia y las costumbres de los demás". Los historiadores colombianos siempre le recordaremos con gratitud y afecto.


* Ver "El ojo ajeno: relato autobiográfico de David Bushnell", Boletín Cultural y Bibliográfico XIX (Bogotá, Banco de la República, 1992).

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