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Acta Agronómica

Print version ISSN 0120-2812

Acta Agron. vol.60 no.3 Palmira July/Sep. 2011

 

Artículo científico

Efecto del potasio sobre la producción y calidad de forraje de Brachiaria decumbens Stapf en el piedemonte de los Llanos Orientales de Colombia

Effect of potassium on production and forage quality of Brachiaria decumbens Stapf in the Colombia piedmont east plain region

Álvaro Rincón Castillo

Centro de Investigaciones La Libertad Corpoica, Km 17 vía a Puerto López, Villavicencio, Meta, Colombia. Correspondencia: arincon@corpoica.org.co, forrajestropicales@gmail.com

Rec.: 25.05.11 Acept.: 06.12.11

Resumen

En el Centro de Investigaciones La Libertad, de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Corpoica), localizado en Villavicencio, Meta (Colombia), en un Oxisol de terraza media con un contenido de 0.08 cmol/kg de potasio (K), en un diseño de bloques completos al azar en parcelas divididas con cuatro replicaciones, se evaluó el efecto de cuatro niveles de K (30 kg/ha, 60 kg/ha, 90 kg/ha y 120 kg/ha) en la producción de forraje de Brachiaria decumbens. Como parcela principal se evaluaron la aplicación de fertilización básica y sin fertilización básica. La primera consistió en (kg/ha) de 100, 60, 30, 3, 01 y 0.5 de P2O5, N, S, Zn, Cu, y B, respectivamente. No se encontraron diferencias significativas en la producción de forraje entre los niveles de K aplicados. En las condiciones del ensayo B. decumbens responde bien a 30 kg/ha de K. No obstante, la fertilización básica aplicada junto con el K contribuyó a mejorar la producción de forraje hasta los 12 meses después de su aplicación. La concentración de K en el suelo, en los tratamientos evaluados, fue > 0.10 cmol/kg, un nivel adecuado para el desarrollo de pastos poco exigentes como B. decumbens.

Palabra clave: Brachiaria decumbens, fertilización de pastos, minerales en pastos, suelos ácidos.

Abstract

This experiment was conducted at the Research Center La Libertad CORPOICA, located in Villavicencio, Meta, Colombia, in an Oxisol of middle terrace with a content of 0.08 cmol.kg-1 potassium (K). The statical design consisted of a randomized complete block with an arrangement of split plot with four replications, four K levels (30, 60, 90 and 120 kg/ha) were used. As main plot was assessed basic fertilization (fertilized and unfertilized basic). The basic fertilization (in kg/ha) consisted of 100 of P2O5, 60 N, 30 S, 3 Zn, 0.1 Cu and 0.5 for B. There were no significant differences in forage production due to the levels of K applied, then it can be argued that B. decumbens respond well to 30 kg.ha-1 of K, however, basic fertilization applied together with K, contributed to improving the production of forage B. decumbens to 12 months after application. K content in soil, was higher than 0.10 cmol/kg of soil, a level considered appropriate for the development of grasses such as B. decumbens.

Key words: Acid soils, Brachiaria decumbens, grass fertilization, grass minerals.

Introducción

El potasio (K) es un elemento activador de enzimas por excelencia, requerido por más de 50 de ellas para aumentar la celeridad de reacción, a la vez que interviene en la síntesis de proteínas, en la fotosíntesis y en el cierre y apertura de estomas (Salisbury y Ross, 1992). En el suelo está presente como componente estructural de minerales primarios como micas y feldespatos, disponible solamente cuando estos minerales son descompuestos; atrapado temporalmente entre las arcillas expansibles; intercambiable; y soluble en la solución del suelo. En suelos altamente meteorizados como los Oxisoles, donde la materia orgánica, la caolinita y los óxidos de hierro (Fe) y aluminio (Al) son los responsables de la capacidad de intercambio catiónico, el K intercambiable es el indicativo de disponibilidad del elemento para las plantas, y la principal fuente de reposición de K en la solución absorbido por las plantas (Mendes et al., 2004; Vilela et al., 2004). En condiciones de los suelos ácidos de los Llanos Orientales de Colombia la concentración de K en la mayoría de los casos no supera a 0.1 cmol/kg, por lo cual es un elemento deficiente para el desarrollo y producción de las pasturas; no obstante, en los análisis foliares la concentración de este elemento siempre aparece en niveles > 0.6%, que permite llenar los requerimientos de los bovinos (McDowell et al., 1994), inclusive en las pasturas nativas. Esta situación ha creado dudas sobre la necesidad de aplicarlo con la fertilización en pasturas, ya que aparentemente estos suelos tienen la capacidad de restituir el K fijado por las arcillas y liberarlo en forma disponible para las plantas (Dávila et al., 1998). Este trabajo tuvo como objetivo evaluar el efecto del K en la producción y calidad del forraje de B. decumbens Stapf en Oxisoles del Piedemonte de los Llanos Orientales de Colombia.

Materiales y métodos

El trabajo se realizó en el Centro de Investigaciones La Libertad (9° 6'N y 73° 34'O, a 330 m.s.n.m.), de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Corpoica), localizado en Villavicencio, Meta (Colombia). La precipitación anual es de 2800 mm, distribuida entre abril y diciembre; la temperatura promedio es de 26°C; y la humedad relativa es de 85% en la época lluviosa y de 65% en la seca. El experimento se desarrolló en pasturas establecidas de B. decumbens con síntomas de degradación manifestados por color verde-amarillo, escaso vigor y lenta recuperación después del pastoreo, pero con buena población de plantas.

Las dosis de K evaluadas fueron 30 kg/ ha, 60 kg/ha, 90 kg/ha y 120 kg/ha, utilizando como fuente cloruro de K (50% de K). En forma uniforme se aplicaron (kg/ha) 100 -P2O5 como roca fosfórica, 30 -S como yeso agrícola, 60 -N como urea, 3 -Zn, 0.1 -Cu, y 0.5 -B como borozinco.

Los tratamientos se distribuyeron en bloques completos al azar en arreglo de parcelas divididas con cuatro repeticiones, donde la parcela principal estaba constituida por la fertilización básica (con fertilización básica y sin ella) en un área de 200 m2 , y la subparcela por los niveles de K en un área de 50 m2. Antes y después de la aplicación de los tratamientos se realizaron las mediciones siguientes: (1) K en el suelo, por el método de acetato de amonio 1M a pH 7; (2) concentración de K a tres profundidades en el suelo; (3) K en el forraje mediante absorción atómica; (4) Disponibilidad de forraje como materia verde (MV), materia verde seca (MVS), altura y cobertura de planta. Para la evaluación de la materia verde, 30 días antes se realizó un corte de uniformización con guadaña manual a una altura de 20 cm. Para las evaluaciones se utilizó un marco de 0.25 m2 (0.5 m x 0.5 m) colocado al azar en tres sitios de cada unidad experimental para cosechar el pasto a 20 cm de altura y medir su cobertura y altura 30 días después del corte de uniformización. Una vez se determinó el peso verde se tomaron muestras para determinar el peso seco en estufa a 70 °C durante 3 días. Las evaluaciones se hicieron en épocas seca y lluviosa de los años 2008 y 2009. Para conocer las propiedades físicas del suelo antes de aplicar los tratamientos se midieron la densidad real (IGAC, 1990), la densidad aparente (IGAC, 1990) y la porosidad. Los resultados fueron analizados utilizando análisis de varianza y la comparación de medias con la prueba de Duncan utilizando el software SAS (Littell et al., 2002).

Resultados y discusión

Características de suelo y calidad de forraje

Los análisis de suelo al comienzo del ensayo mostraron un contenido de materia orgánica de 2.5% y una concentración de K de 0.08 cmol/kg, una densidad aparente de 1.50 g/ cm3, densidad real de 2.60 g/cm3 y porosidad de 42.7%, lo que indica compactación del suelo, el cual había sido sometido al pastoreo durante más de 15 años. La disponibilidad de MS del forraje después de 40 días de descanso fue de 689 kg/ha, considerada baja, teniendo en cuenta que en condiciones del Piedemonte llanero normalmente es de 1.2 t/ha cada 35 días. El contenido de proteína cruda en el forraje fue de 8%, la fibra en detergente neutro fue de 63%, y la digestibilidad in vitro, de 64.2%.

Producción de forraje

Sesenta días después de la aplicación de los tratamientos la producción de forraje fue más alta (P < 0.05) con la aplicación de K y fertilización básica completa (2.4 t/ha de MS) en comparación con los tratamientos sin fertilización básica (1.6 kg/ha de MS) (Figura 1). Quince meses después de la aplicación de los tratamientos la producción de forraje igualmente varió (P < 0.05) entre tratamientos a favor del K con fertilización básica (2.2 t/ha de MS); no obstante, 25 meses después de aplicar K no se observaron diferencias (P > 0.05) entre tratamientos con fertilización básica (2.08 t/ ha de MS) y sin fertilización básica (2.04 t/ ha de MS). Los Oxisoles se caracterizan por su baja fertilidad; por tanto, es importante realizar fertilizaciones balanceadas para obtener buen desarrollo de la planta (Potash y Phosphate Institute, 1997). En el presente trabajo la fertilización básica más K mostró beneficios en la producción de forraje después de 2 meses y hasta 12 meses de la aplicación. La producción de MSV no varió entre épocas seca y lluviosa por efecto de los tratamientos. En la época lluviosa el promedio de rendimiento fue de 2.07 t/ha, y en la época seca fue de 0.88 t/ha (Figura 2). Aunque las diferencias en producción de forraje no fueron significativas, en la época lluviosa se pudo apreciar una tendencia de aumento en la disponibilidad de biomasa kg a mayor fertilización potásica, que alcanzó a tener 2266 kg MS/ha en la dosis de 120 kg/ha de K. La comparación de medias de los tratamientos evaluados se realizó por separado para la época lluviosa y para la época seca. En la época lluviosa los valores estuvieron entre 1900 kg MS y 2260 kg MS, no hubo diferencias significativas, con un coeficiente de variación del 16.2%. En la época seca tampoco existieron diferencias significativas en la comparación de los promedios de los tratamientos, y los valores obtenidos estuvieron entre 832 kg MS/ha y 948 kg MS/ha con un coeficiente de variación de 12.4 %.

Potasio en el suelo

Cuatro meses después de la aplicación la concentración de K en el suelo era de 0.08 cmol/ kg; a los 15 meses era de 0.12 cmol/kg, y a los 25 meses bajó nuevamente a 0.09 cmol/ kg (Figura 3 y Figura 4). Salinas y García (1985) consideran que una concentración de 0.13 cmol/kg es alta para el desarrollo de pasturas en suelos ácidos, y 0.10 cmol/kg es una concentración intermedia. De acuerdo con esta recomendación, en este estudio 25 meses después de aplicados los tratamientos el nivel de K en todos los tratamientos aún se encontraba en concentraciones adecuadas para llenar los requerimientos de B. decumbens.

La mayor concentración de K en el suelo se presentó entre 0 cm y 5 cm (0.19 cmol/kg) y descendió para 0.09 cmol/kg entre 5 cm y 10 cm, y 0.05 cmol/kg entre 10 cm y 20 cm (Cuadro 1). La mayor concentración de K a nivel superficial limita su aprovechamiento por las raíces, las cuales alcanzan su mayor desarrollo a una profundidad de 20 cm (Rincón, 2007); por tanto, en suelos compactados por efectos del pisoteo de los animales es indispensable mejorar las condiciones físicas de los suelos mediante labranza vertical. De esta forma se dan las condiciones para una mejor infiltración y movilidad de los nutrientes.

Análisis foliar

La concentración foliar de K en el pasto fue más alta (P < 0.05) cuando además de este nutriente se aplicó fertilización básica tanto a los 4 meses (0.88%) como a los 15 meses (0.89%). Cuando no se aplicó fertilización básica, estos valores fueron, respectivamente, de 0.84% y 0.79% (Figura 5).

No se encontraron diferencias (P > 0.05) en las concentraciones de K en el tejido foliar por efecto de las dosis de este nutriente aplicadas (Figura 6). Esta concentración es adecuada para cumplir con los requerimientos de vacunos en programas de engorde; sin embargo, puede ser deficiente para vacas en lactancia (McDowell et al., 1994). No obstante (Mendes et al., 2004), los valores encontrados en este estudio en la parte aérea de B. decumbens pueden ser considerados como deficientes.

Conclusiones

  • En un Oxisol de los Llanos Orientales de Colombia, el pasto B. decumbens en una pastura degradada respondió significativamente a la aplicación de 30 kg/ha de K más una fertilización básica completa. Dosis mayores de K no presentaron respuestas diferentes.
  • La concentración de K en el suelo aumentó en forma proporcional con las cantidades de K aplicadas, hasta 15 meses después de su aplicación. La concentración de K en el suelo en todos los tratamientos fue superior a 0.10 cmol/kg, considerado un nivel adecuado para el desarrollo de pastos poco exigentes en fertilidad en el suelo, como es el caso de B. decumbens.
  • La concentración de K foliar en B. decumbens (aproximadamente 0.9%) en todos los tratamientos cumple con los requerimientos de bovinos en producción de carne.
  • La fertilización básica aplicada junto con el K contribuyó a mejorar la producción del forraje de B. decumbens hasta 12 meses después de su aplicación.

Agradecimientos

Al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y a Fedegan, por su contribución económica para la realización de este experimento.

Referencias

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