INTRODUCCIÓN
En el conjunto de estudios sobre género (Konishi, 1993) o persona (Vinogradov, 2022) gramatical, se encuentran observaciones sobre las variantes de manifestación que pueden tener (Nichols, 2017), pero no se ha focalizado en otras propiedades emergentes dentro de la tipología, como la transversalidad de categorías gramaticales (Hancil et al., 2018), la cual, en el contexto del área Andina, apenas se ha comenzado a estudiar con la revisión de documentos del periodo colonial (Díaz, 2023). Además, frente a territorios nacionales como Venezuela y Ecuador, se carece de mayores observaciones comparativas más allá de las procedentes de lingüística histórica (Gildea, 2003; Kohlberger, 2018).
El presente estudio propone un ejercicio comparativo sobre lenguas de Venezuela y Ecuador descritas en los siglos XX-XXI a nivel areal frente a la persona gramatical. Para ello, se hace una exposición en un marco conceptual sobre los términos de: persona gramatical, transversalidad de categoría gramatical y tipología areal. Seguido de lo anterior, se mencionan antecedentes relacionados con estos conceptos, tras lo cual se hace una presentación de la metodología por etapas de selección, sistematización y análisis de datos, continuando con una discusión en la que se comparan los resultados con los antecedentes. Finalmente, se hace una síntesis de lo expuesto previamente en la sección de conclusiones.
MARCO CONCEPTUAL
En este apartado se presentan las definiciones de los términos que son claves para el desarrollo del presente artículo: persona gramatical, transversalidad de categoría gramatical y tipología areal.
Persona gramatical
Es una categoría que permite expresar la forma en que los participantes de un conjunto de acontecimientos (e.g. ejecutores de una acción, poseedores de entidades, etc.) se relacionan frente al (a los) individuo(s) que lo(s) expresa(n) en las diferentes situaciones comunicativas (Crystal, 2008; Forchheimer, 2014).
A nivel de contenido, la persona gramatical suele manifestarse de manera ternaria (e.g. primera-segunda-tercera persona) o binaria (e.g. locutor-no locutor) y tiende a estar combinada con las categorías de número (e.g. segunda persona singular-segunda persona plural) y de género (e.g. primera persona singular masculino-primera persona singular femenino) (Siewierska, 2004).
En el plano formal, la persona gramatical se puede realizar como morfema libre (Watkins, 1977), un elemento ligado desde lo segmental, sea concatenante (Aralova y Pakendorf, 2023) o no (Ramli, 2016), o un rasgo sonoro que se proyecta sobre constituyentes enteros, como se describe en terena (Piggott, 1992), lo que ofrece la posibilidad de ser asociable con diferentes clases de palabra.
Transversalidad de categoría gramatical
Esta medida tipológica ofrece la posibilidad de identificar la presencia o ausencia de una categoría gramatical, como aspecto, tiempo, caso o persona, en diferentes clases de palabra, sean léxicas (e.g. nombres, verbos, adjetivos, etc.) o funcionales (e.g. adposiciones, conjunciones, pronombres, etc.) (Hancil et al., 2018).
Por ejemplo, es posible reconocer marcación del caso en adverbios en lenguas como el coreano (Park, 2013). También se identifica la marcación de tiempo en nombres sin su presencia como morfema ligado en los verbos del movima (Haude, 2004).
Respecto de la transversalidad de persona gramatical, se ha podido identificar la presencia de esta categoría en pronombres (Montes, 2013), nombres (Rose, 2023), verbos (DeLancey, 2014), adjetivos (Martínez-García, 2014), adverbios (Reinoso, 1994), adposiciones (Haspelmath, 2019) y otras clases de palabra, esto es, constituyentes morfológicos autónomos de menor extensión en las lenguas del mundo (Cong, 2022; Boye, 2023), como cópulas que no enlazan atributos con nombres, conjunciones, ideófonos, etc., lo que hace esta propiedad bastante flexible.
Tipología areal
El estudio de la tipología en la dimensión areal ofrece la caracterización de la variación entre diversos sistemas lingüísticos cuyas comunidades coexisten en territorios comunes, como barrios, provincias, países o continentes, los cuales proceden del ejercicio comparativo de diversas propiedades fonológicas, sintácticas, morfológicas o léxico-semánticas (Muysken, 2008). Se llevan a cabo observaciones de dos clases: las divisiones diatópicas que surgen por cada variable que se revisa y las síntesis de las cuales emergen las propuestas de convergencias regionales.
Las observaciones por propiedad han permitido la constitución de los atlas con los cuales se pueden comparar las distribuciones territoriales sobre cada variante de cada variable revisada entre diferentes lenguas (Stolz y Levkovych, 2021), siendo ejemplo de ello una colección cartográfica de sistemas europeos en los que se compara, entre otras características, lo obtenido en etapas previas de manifestación de la concordancia del agente en tiempos verbales con lo obtenido en periodo reciente (Carling y Cathcart, 2021).
Las síntesis diatópicas areales surgen de la revisión combinada de diferentes propiedades lingüísticas con posibles vínculos sociales del contacto entre comunidades (Campbell et al., 1986). Divisiones como el Vaupés, que han surgido de convergencias fonológicas y gramaticales (Epps y Michael, 2017), se han podido caracterizar por ser el resultado del contacto entre comunidades que fomentan la exogamia lingüística (Gómez-Imbert, 2000).
Se han postulado formas de establecer escalas territoriales en tipología areal. Por ejemplo, Muysken (2008) ofrece la consideración teórica de la cobertura espacial con los niveles de contacto (equiparable a mayor cantidad de rasgos lingüísticos compartidos), en donde una menor extensión regional (microárea) concentra mayor contacto y un contacto más bajo es de una mayor cobertura. Sin embargo, esta propuesta tiene la dificultad de no ofrecer unos límites precisos que permitan postular divisiones territoriales con independencia del lugar que se revisa. Como alternativa, está la propuesta de Díaz (2021), quien, con base en la propuesta de Ruiz (2020) para el ámbito dialectológico del español, establece unos umbrales de extensión territorial tomando, como punto de referencia, una división política nacional (un país) para poder asignar unos valores de división areal con mayor precisión. La Tabla 1 presenta esta caracterización.
Tabla 1 Escala tipológica areal por extensión territorial
| Nivel de escala areal | Extensión territorial respecto del país |
|---|---|
| Nulo | 0% |
| Picoárea | 0.0001-0.999% |
| Nanoárea | 1-3.11% |
| Microárea | 3.12-12.4% |
| Área | 12.5-50% |
| Macroárea | Mayor al 50%. Con opción a tener alcance trasnacional. |
Fuente: (Díaz, 2021, p.298) a partir de Ruiz (2020, pp.178-179)
ANTECEDENTES
En el ámbito ecuatoriano, Dixon y Aikhenvald (1999) han postulado una división inicial entre lo amazónico al oriente y lo andino en el centro y occidente a partir de un conjunto de criterios fonológicos (e.g. presencia o ausencia de tonos, vocales nasalizadas, etc.) y gramaticales (e.g. el reporte de un orden sintáctico fijo al nivel de oraciones simples). Urban (2019) cuestiona la segunda separación en la medida en que las lenguas del sur de este país cuentan con menores concentraciones léxicas y morfosintácticas de la influencia del kichwa respecto de las que se tienen en el norte, además de que, en esta última zona, hay elementos fonológicos comunes, como las secuencias silábicas. Van Gijn et al. (2017) ofrece, con base en consideraciones de estructuración de las frases nominales, como la presencia o ausencia de la marcación de clasificadores en los nombres o las separaciones de orden de constituyentes entre nombres alienables e inalienables, una escisión entre los bloques del Pacífico y los Andes centrales, y el eje Napo-Marañón.
Para el contexto venezolano, Constenla (1991) considera que el norte de este país conforma un área binacional con el norte de Colombia. El sur, en los términos de Dixon y Aikhenvald (1999), es de la Amazonía, en donde coexisten lenguas con tonos y sistemas de serialización verbal. Van Gijn et al. (2017) establece la región del Orinoco, un corredor rivereño que atraviesa el país de occidente a oriente con contrastes en el empleo de diferentes estructuras de frases nominales, como un nombre seguido de un término para expresar atributos o el término poseído precediendo al poseedor.
Con relación a la transversalidad gramatical de persona, Díaz (2023) estudia los vínculos areales con documentos del periodo colonial (siglos XVI-XVIII). Encuentra la asociación del Ecuador, representado en el kichwa, con el siona en Colombia, en donde hay marcación de personas ligadas a los adverbios. Respecto de Venezuela, se postuló una separación entre el norte y el sur con base en la identificación de sufijos de persona presentes en adposiciones, de esta última región.
METODOLOGÍA
En esta sección, se informa del procedimiento metodológico, en el que se siguen las etapas de selección, sistematización y análisis de datos, que sirven de base para la exposición de los resultados.
Selección de datos
Se hizo una selección de registros de lenguas indígenas de Venezuela y Ecuador que se hayan descrito entre los siglos XX-XXI y que cuenten con información sobre conjugaciones verbales, formas de expresar la posesión y diversas construcciones sintácticas, aunque ya no se hablen en la actualidad, como es el caso del yavitero (Mosonyi, 1987, pp.20-22). Estos incluyen tesis, artículos o informes, que se exponen en Instituto Caro y Cuervo (2024) 2. La Tabla 2 ofrece la mención de los diez (10) sistemas lingüísticos ecuatorianos y los veintiún (21) venezolanos elegidos.
Tabla 2 Lenguas de Venezuela y Ecuador que se han seleccionado para el presente estudio
| País | Lengua | Familia lingüística |
|---|---|---|
| Ecuador | Secoya | Tukano occidental |
| Shuar | Jívaro/chicham | |
| Achuar/shiwiar | Jívaro/chicham | |
| Awa pit | Barbacoana | |
| Tsafiki | Barbacoana | |
| Cha’palaachi | Barbacoana | |
| Záparo | Zaparoana | |
| Wao tededo | Sin parentesco definido | |
| Cofán/a’ingae | Sin parentesco definido | |
| Kichwa | Quechua | |
| Venezuela | Wayuunaiki | Arahuaca |
| Yaruro | Aislada | |
| Lokono | Arahuaca | |
| Kari’ña | Caribe | |
| Warao | Aislada | |
| Yavitero | Arahuaca | |
| Añú | Arahuaca | |
| Barí | Chibcha | |
| Yuko/yukpa | Caribe | |
| Japreria | Caribe | |
| Piaroa | Sáliba-piaroa | |
| Mako | Sáliba-piaroa | |
| Pemón | Caribe | |
| Yekuana | Caribe | |
| Mapoyo | Caribe | |
| Puinave/wansöhöt | Sin parentesco definido | |
| Akawaio | Caribe | |
| Kurripako | Arawak | |
| Jodi | Sin parentesco definido | |
| Yanomamö | Yanomami | |
| Warekena | Arawak |
A partir de estos registros, se elaboró una colección de ejemplos acompañada de las referencias bibliográficas en Instituto Caro y Cuervo (2024, pp. 116-183). Junto con lo anterior, se expusieron las ubicaciones geográficas de las comunidades, que sirvieron de base para establecer coordenadas con las que se elaboraron las proyecciones cartográficas.
Sistematización de datos
La información sobre la transversalidad de persona gramatical se organizó según las siguientes variables lingüísticas: presencia en pronombres, categoría ligada en nombres, categoría ligada en verbos, categoría ligada en adjetivos, categoría ligada en adverbios, categoría ligada en adposiciones y categoría ligada a otra clase de palabra. Se marcaron con una de dos variantes posibles: propiedad no documentada y propiedad documentada.
Se postularon dos locaciones para cada lengua, una como la comunidad más al norte y otra al sur, ofreciendo 20 coordenadas para Ecuador y 42 para Venezuela, las cuales se exponen en Instituto Caro y Cuervo (2024, pp. 153-155, 179-180). La combinación de la información de las variables lingüísticas con la georreferenciación permitió la elaboración de mapas para cada propiedad mediante Nerbonne et al. (2011). La Figura 1 ofrece el posicionamiento de las lenguas en cada país, en tanto la Tabla 3 reporta los valores de los mapas.
Tabla 3 Significado de los números de las posiciones de las comunidades lingüísticas
| Posición | Lengua | Posición | Lengua |
|---|---|---|---|
| 1-2 (Ecuador) | Secoya | 13-14 (Venezuela) | Añú |
| 3-4 (Ecuador) | Shuar | 15-16 (Venezuela) | Barí |
| 5-6 (Ecuador) | Achuar/shiwiar | 17-18 (Venezuela) | Yuko/yukpa |
| 7-8 (Ecuador) | Awa pit | 19-20 (Venezuela) | Japreria |
| 9-10 (Ecuador) | Tsafiki | 21-22 (Venezuela) | Piaroa |
| 11-12 (Ecuador) | Cha’palaachi | 23-24 (Venezuela) | Mako |
| 13-14 (Ecuador) | Záparo | 25-26 (Venezuela) | Pemón |
| 15-16 (Ecuador) | Wao tededo | 27-28 (Venezuela) | Yekuana |
| 17-18 (Ecuador) | Cofán/a’ingae | 29-30 (Venezuela) | Mapoyo |
| 19-20 (Ecuador) | Kichwa | 31-32 (Venezuela) | Puinave/wansöhöt |
| 1-2 (Venezuela) | Wayuunaiki | 33-34 (Venezuela) | Akawaio |
| 3-4 (Venezuela) | Yaruro | 35-36 (Venezuela) | Kurripako |
| 5-6 (Venezuela) | Lokono | 37-38 (Venezuela) | Jodi |
| 7-8 (Venezuela) | Kari’ña | 39-40 (Venezuela) | Yanomamö |
| 9-10 (Venezuela) | Warao | 41-42 (Venezuela) | Warekena |
| 11-12 (Venezuela) | Yavitero |
Fuente: Elaboración propia siguiendo a Nerbonne et al. (2011)
Análisis de datos
Por una parte, se hacen conteos de frecuencia absoluta por propiedad para ver cuál variante es la más recurrente en cada caso. Por otra, se presentan mapas por propiedad de Venezuela y Ecuador, y se elabora una síntesis cartográfica mediante Gabmap (Nerbonne et al., 2011), el cual, mediante el método Ward, permite establecer divisiones mínimas areales, esto es, entre dos regiones que se obtienen por el vínculo de distancias geográficas con distancias de propiedades lingüísticas sobre un territorio nacional (Leonard, 2022). A partir de estos, se pueden establecer los alcances de cada variante y división areal empleando la escala de Díaz (2021, p.298), que se expuso previamente en la Tabla 1.
Por último, se hace una comparación entre los dos países (Venezuela y Ecuador), así como entre estos hallazgos y antecedentes para identificar semejanzas y diferencias en aras de identificar posibles implicaciones areales.
RESULTADOS
En esta sección, se ofrecen los hallazgos que se han obtenido tanto por cada propiedad de las revisadas en términos de transversalidad de persona gramatical como en la síntesis Ward de Ecuador y Venezuela.
Resultados por propiedad
Frente a la presencia de persona gramatical en pronombres, se documenta en todas las lenguas de Ecuador y en 20 de 21 en Venezuela. Se ofrecen los siguientes ejemplos, siendo los dos primeros ecuatorianos y los dos siguientes, venezolanos: (1a)3 proviene de Johnson y Levinsohn (1990, p.51), (1b) es de Kohlberger (2020, p.223), (1c) es de Granadillo (2008, p.80) y (1d), de Cáceres (2010, p.120). La Tabla 4 expone la lista de las lenguas registradas en cada país por variante.
(1)
a. mësaru
c. srua
2Pl
3Sg.Fem
‘vosotros/ustedes’ (secoya)
‘ella’ (kurripako)
b. wíi
d. tüwü
1Sg
3Sg
‘yo’ (achuar/shiwiar)
‘él/ella’ (yekuana)
Tabla 4 Lenguas registradas por la expresión de la persona gramatical en pronombres
| País | Variante lingüística | Lenguas |
|---|---|---|
| Ecuador | Documentado | Secoya, shuar, achuar/shiwiar, awa pit, tsafiki, cha’palaachi, záparo, wao tededo, cofán/a’ingae y kichwa |
| No documentado | No hay | |
| Venezuela | Documentado | Wayuunaiki, yaruro, lokono, kari’ña, warao, añú, barí, yuko/yukpa, japreria, piaroa, mako, pemón, yekuana, mapoyo, puinave/wansöhöt, akawaio, kurripako, jodi, yanomamö y warekena |
| No documentado | Yavitero |
En términos espaciales, el yavitero, como única excepción a la tendencia, ofrece una extensión geográfica que es bastante limitada en el siglo XX, cerca de un 0.8 % del territorio nacional cuando se dejó de hablar a comienzos de la década de 1980 (Mosonyi, 1987, p.4), con lo que la variante de ‘no documentado’ es de alcance picoareal. Por consiguiente, la variante de ‘documentado’ es macroareal en ambos países, como se presenta en la Figura 2, siendo (a) en Ecuador y (b), Venezuela.
En cuanto a la persona gramatical ligada a nombres, 6 de las 10 lenguas ecuatorianas y 17 de las 21 venezolanas documentan marcaciones de persona para dar cuenta de formas posesivas. La Tabla 5 presenta la mención de las lenguas por variante documentada, en tanto que el ejemplo (2) ofrece ilustraciones: (a), de Kohlberger (2020, p.242) y (b), de Peeke (1991, p.21), proceden de lenguas de Ecuador, en tanto que (c), de Rosés (2013, p.221), y (d), de Oquendo (2007, p.159), son de Venezuela.
(2)
a. aíʃ-rum
c. tʰ-ĩtʰĩ
esposo-2Sg
3Pl-hijo
‘tu esposo’ (achuar/shiwiar)
‘su hijo (de ellos)’ (mako)
b. k-oíha
d. ya-mene
1sg-corazón
2Sg-casa
‘mi corazón’ (záparo)
‘tu casa’ (japreria)
Tabla 5 Lenguas registradas por la expresión de la persona gramatical ligada a nombres
| País | Variante lingüística | Lenguas |
|---|---|---|
| Ecuador | Documentado | Shuar, achuar/shiwiar, záparo, wao tededo, cofán/a’ingae y kichwa |
| No documentado | Secoya, awa pit, tsafiki y cha’palaachi | |
| Venezuela | Documentado | Wayuunaiki, lokono, kari’ña, warao, yavitero, añú, yuko/yukpa, japreria, piaroa, mako, pemón, yekuana, mapoyo, puinave/wansöhöt, akawaio, kurripako, y warekena |
| No documentado | Yaruro, barí, jodi y yanomamö |
La Figura 3, que tiene la distribución de persona gramatical ligada a nombres de (a) en Ecuador y (b), en Venezuela, ofrece extensión macroareal para la variante de ‘lo documentado’. Las cuatro lenguas de Ecuador con la marcación de ‘no documentado’ ofrecen una cobertura de cerca de un 12 % del territorio, por lo cual es de alcance microareal. La misma calificación se ofrecería para el caso de Venezuela, aunque con una extensión menor en su país (alrededor del 8 %).
Respecto de la presencia de persona gramatical en verbos, se identifican marcaciones para todos los sistemas lingüísticos de Ecuador y para 20 de 21 en Venezuela. Los ejemplos de las lenguas ecuatorianas se exponen en (3a) y (3b), siendo el primero de Yeti (2012, p.78) y el segundo, de Robalino (2009, p.27). Sobre las lenguas venezolanas, se presenta (3c) con un registro de Álvarez (2016, p.116) y (3d), de Rosés (2023, p.583). La Tabla 6 ofrece la información, por variante documentada, de las lenguas registradas.
(3)
a. kego-na
c. su-waapi-da
caminar-3Sg.Fem
1Sg>3Sg.Masc.Obj-ir-Cont
‘(ella) camina’ (wao tededo)
‘(yo) lo piso’ (kari’ña)
b. fi-ntsu-ve
d. kʷoɨ̃n-t-e
comer-Pres-No.Loc
comer-1Sg.Afirm.Pres
‘come(s)’ (cha’palaachi)
‘(yo) como’ (jodi)
Tabla 6 Lenguas registradas por la expresión de la persona gramatical en verbos
| País | Variante lingüística | Lenguas |
|---|---|---|
| Ecuador | Documentado | Secoya, shuar, achuar/shiwiar, awa pit, tsafiki, cha’palaachi, záparo, wao tededo, cofán/a’ingae y kichwa |
| No documentado | No hay | |
| Venezuela | Documentado | Wayuunaiki, lokono, kari’ña, warao, yavitero, añú, barí, yuko/yukpa, japreria, piaroa, mako, pemón, yekuana, mapoyo, puinave/wansöhöt, akawaio, kurripako, jodi, yanomamö y warekena |
| No documentado | Yaruro |
En el ámbito diatópico, el yaruro, que se habla en parte del estado Apure, se habla en un poco menos del 3 % del territorio nacional venezolano (Guerreiro, 2016, p.16), con lo que reporta una extensión nanoareal. La variante de ‘documentado’ se considera macroareal en los dos países, como se observa en (a) para Ecuador y (b) para Venezuela en la Figura 4.
La manifestación documentada de persona gramatical ligada a los adjetivos se identifica en 3 de 10 lenguas ecuatorianas y 2 de las 21 venezolanas. La Tabla 7 informa de los sistemas lingüísticos reportados por cada variante, en tanto que el ejemplo (4) ofrece las siguientes muestras: (a), de Fischer y Hengeveld (2023, p.94), es una muestra de Ecuador, y (b), de Ehrman (1972, p.31), de Venezuela.
(4)
a. amûndega=tsû ain=khe=ja
rabioso=3 perro=Foc.Adit=Top.Contrast
‘¿qué tan rabioso es tu perro?’ (cofán/a’ingae)
b. ta-alalla
1sg-viejo
‘mi (querido ser) viejo (en alusión a un jefe o a un mayor mencionado
previamente)’ (wayuunaiki)
Tabla 7 Lenguas registradas por la expresión de la persona gramatical ligada a adjetivos
| País | Variante lingüística | Lenguas |
|---|---|---|
| Ecuador | Documentado | Awa pit, cha’palaachi y cofán/a’ingae |
| No documentado | Secoya, shuar, achuar/shiwiar, tsafiki, záparo, wao tededo y kichwa | |
| Venezuela | Documentado | Wayuunaiki y yavitero |
| No documentado | Yaruro, lokono, kari’ña, warao, yavitero, añú, barí, yuko/yukpa, japreria, piaroa, mako, pemón, yekuana, mapoyo, puinave/wansöhöt, akawaio, kurripako, jodi, yanomamö y warekena |
La Figura 5, que expone la variación diatópica de persona gramatical ligada a adjetivos de (a) en Ecuador y (b), en Venezuela, ofrece alcance macroareal para la variante de lo ‘no documentado’ en los dos países. Las tres lenguas ecuatorianas que reportan la marcación ofrecen un alcance areal, en tanto que las dos venezolanas son de lo microareal.
La presencia de persona gramatical en adverbios se documenta en dos lenguas ecuatorianas y tres venezolanas. La Tabla 8 informa sobre cuáles se reportaron para cada país. Se presenta el ejemplo (5a) tomado de Floyd (2014, p.86), y (5b), de Gildea y Caesar (2004, p.16).
(5)
a. i-bain
1Sg-también
‘(yo) también’ (cha’palaachi)
b. möröbang ji egangwaga-gabï-0 ji
entonces.3Sg.Abs ENF salir.del.agua-Complet-No.Pas ENF
‘entonces, él sale del agua’ (akawaio)
Tabla 8 Lenguas registradas por la expresión de la persona gramatical en adverbios
| País | Variante lingüística | Lenguas |
|---|---|---|
| Ecuador | Documentado | Achuar/shiwiar y cha’palaachi |
| No documentado | Secoya, shuar, awa pit, tsafiki, záparo, wao tededo, cofán/a’ingae y kichwa | |
| Venezuela | Documentado | Puinave/wansöhöt, akawaio y warekena |
| No documentado | Wayuunaiki, yaruro, lokono, kari’ña, warao, yavitero, añú, barí, yuko/yukpa, japreria, piaroa, mako, pemón, yekuana, mapoyo, kurripako, jodi y yanomamö |
La extensión de las zonas sin documentación de persona gramatical ligada a los adverbios es macroareal en ambos casos. El alcance de lo documentado en Ecuador de (6a) es cerca del 3 %, siendo nanoareal, en tanto que es microareal en el caso de Venezuela, véase (6b). La Figura 6 ilustra lo identificado frente a esta propiedad.
La persona gramatical ligada a las adposiciones no se reporta en ninguna de las 10 lenguas ecuatorianas, pero está presente en 8 de las 21 venezolanas. La Tabla 9 expone la clasificación de las lenguas por variante documentada, mientras que el ejemplo (6) ofrece la muestra de (a) procedente de Sabogal (2018, p.88) y (b), de Álvarez (2000, p.100).
(6)
a. sü-püla
3Sg.Fem-hacia
‘para/hacia ella’ (wayuunaiki)
b. u-pö
1Sg-en
‘en mí/conmigo’ (pemón)
Tabla 9 Lenguas registradas por la expresión de la persona gramatical ligada a adposiciones
| País | Variante lingüística | Lenguas |
|---|---|---|
| Ecuador | Documentado | No hay |
| No documentado | Secoya, shuar, achuar/shiwiar, awa pit, tsafiki, cha’palaachi, záparo, wao tededo, cofán/a’ingae y kichwa | |
| Venezuela | Documentado | Yaruro, warao, barí, yuko/yukpa, japreria, piaroa, mako, mapoyo, puinave/wansöhöt, akawaio, kurripako, jodi y yanomamö |
| No documentado | Wayuunaiki, lokono, kari’ña, yavitero, añú, pemón, yekuana y warekena |
La Figura 7 expone la variante de ‘no documentado’ tanto para Ecuador en (a) como para Venezuela en (b) con alcance macroareal. Las lenguas venezolanas que sí reportan muestras de marcación de persona gramatical en adposiciones conforman una zonificación discontinua, principalmente centrado en posiciones periféricas del país, cuya extensión es areal.
La marcación de la persona gramatical en otras clases de palabra se manifiesta en tres lenguas ecuatorianas y tres venezolanas. La Tabla 10 informa sobre cuáles se reportaron para cada país. Se presenta el ejemplo (7a) con un auxiliar de modo interrogativo absoluto, pero sin la marca de locutor, que contrasta con (7b), que sí exhibe la expresión de persona. Ambos datos son tomados de Curnow (2004-2005, p.223). Además, para Venezuela, se expone en (7c), de Rosés (2023, p.589), una marca que combina persona con un auxiliar espaciotemporal.
(7)
a. Hugo=na Ricaurte=mal ɨ-t ki
Hugo=Top Ricaurte=a ir-Perf Int.Abs
‘Hugo fue a Ricaurte’ (awa pit)
b. tilawa a-n ki-s
mismo aquí-Enf Int.Abs-Loc
‘¿vienes mañana?’ (awa pit)
c. jkaikä
2Pl.Act.Pas.Rem
‘(ustedes en) pasado remoto para verbo activo’ (jodi)
Tabla 10 Lenguas registradas por la expresión de la persona gramatical en otras clases de palabra
| País | Variante lingüística | Lenguas |
|---|---|---|
| Ecuador | Documentado | Achuar/shiwiar, awa pit y záparo |
| No documentado | Secoya, shuar, tsafiki, cha’palaachi, wao tededo, cofán/a’ingae y kichwa | |
| Venezuela | Documentado | Kari’ña, añú y jodi |
| No documentado | Wayuunaiki, yaruro, lokono, warao, yavitero, barí, yuko/yukpa, japreria, piaroa, mako, pemón, yekuana, mapoyo, puinave/wansöhöt, akawaio, kurripako, yanomamö y warekena |
La extensión de las zonas sin documentación de marcación de persona gramatical en otras clases de palabra es macroareal en ambos casos. El alcance de lo documentado es cercano al 10 % del territorio de cada país, con lo cual se podrían considerar microareales, siendo (a) Ecuador y (b), Venezuela. La Figura 8 ilustra lo identificado frente a esta propiedad.

Producido por medio de Nerbonne et al. (2011)
Figura 8 Persona gramatical en otras clases de palabra.
Síntesis diatópica
Se resumen las diferentes extensiones territoriales en la Tabla 11. Lo macroareal se asocia con lo ‘documentado’ en la presencia de persona gramatical en pronombres, nombres y verbos, y con lo ‘no documentado’ en adjetivos, adverbios, adposiciones y otras clases de palabra. Se encuentran todos los niveles de escala presentes para las variantes que tuvieron menor nivel de cobertura espacial, siendo microareal el más común, pero lo nulo está presente en Ecuador de manera exclusiva y lo picoareal, en Venezuela.
Tabla 11 Extensiones territoriales de las variantes de las variables lingüísticas registradas en cada país
| País | Variable lingüística | Variante lingüística | Extensión territorial |
|---|---|---|---|
| Ecuador | Persona en pronombres | Documentado | Macroareal |
| No documentado | Nulo | ||
| Persona en nombres | Documentado | Macroareal | |
| No documentado | Microareal | ||
| Persona en verbos | Documentado | Macroareal | |
| No documentado | Nulo | ||
| Persona en adjetivos | Documentado | Areal | |
| No documentado | Macroareal | ||
| Persona en adverbios | Documentado | Nanoareal | |
| No documentado | Macroareal | ||
| Persona en adposiciones | Documentado | Nulo | |
| No documentado | Macroareal | ||
| Persona en otra clase de palabra | Documentado | Microareal | |
| No documentado | Macroareal | ||
| Venezuela | Persona en pronombres | Documentado | Macroareal |
| No documentado | Picoareal | ||
| Persona en nombres | Documentado | Macroareal | |
| No documentado | Microareal | ||
| Persona en verbos | Documentado | Macroareal | |
| No documentado | Nanoareal | ||
| Persona en adjetivos | Documentado | Microareal | |
| No documentado | Macroareal | ||
| Persona en adverbios | Documentado | Microareal | |
| No documentado | Macroareal | ||
| Persona en adposiciones | Documentado | Areal | |
| No documentado | Macroareal | ||
| Persona en otra clase de palabra | Documentado | Microareal | |
| No documentado | Macroareal |
En el territorio ecuatoriano, la división mínima se establece entre una macroárea y una microárea, cuyo criterio para establecer las denominaciones surge de las orientaciones en las regiones naturales. Existe una zona que se conforma del centro y el sur de la Sierra y la Amazonía (Soliz et al., 2020, p.47), la cual, de manera abreviada, se ha denominado ‘macroárea ecuatoriana’. Esta se caracteriza por la marcación de la persona en los verbos y los pronombres, y la ausencia de marcación de personas en adposiciones. La segunda convergencia territorial, en lo espacial, se orienta sobre la Costa y el norte de la Sierra, que se ha denominado de esa manera. Se reconoce por la ausencia de marcación de persona gramatical en nombres y la presencia de estos en los adjetivos. La Tabla 12 informa las lenguas que se vinculan a cada sección territorial y la Figura 9, la propuesta areal.
Tabla 12 Lenguas y extensión territorial de las divisiones areales en Ecuador
| División areal | Extensión territorial | Lenguas |
|---|---|---|
| Costa-Sierra norte | Microareal | Awa pit y cha’palaachi |
| Macroárea ecuatoriana | Macroareal | Secoya, shuar, achuar/shiwiar, tsafiki, záparo, wao tededo, cofán/a’ingae y kichwa |

Producido por medio de Nerbonne et al. (2011)
Figura 9 División areal en Ecuador a partir de la transversalidad gramatical de persona.
Para el ámbito venezolano, se postula una división mínima entre una microárea y una macroárea, cuyas denominaciones emergen sobre la base del parentesco lingüístico. La primera es la periferia arawak/arahuaca occidental, que se caracteriza por la marcación de la persona en adjetivos y adposiciones. La segunda es la macroárea venezolana, en la que convergen la expresión de persona gramatical en forma de pronombres y la carencia de estos en los adjetivos. La Tabla 13 reporta las lenguas que se relacionan con cada zona y la Figura 10, la síntesis diatópica.
Tabla 13 Lenguas y extensión territorial de las divisiones areales en Venezuela
| División areal | Extensión territorial | Lenguas |
|---|---|---|
| Periferia arawak/arahuaca occidental | Microareal | Wayuunaiki y yavitero |
| Macroárea venezolana | Macroareal | Yaruro, lokono, kari’ña, warao, añú, barí, yuko/yukpa, japreria, piaroa, mako, pemón, yekuana, mapoyo, puinave/wansöhöt, akawaio, kurripako, jodi, yanomamö y warekena |

Producido por medio de Nerbonne et al. (2011)
Figura 10 División areal en Venezuela a partir de la transversalidad gramatical de persona.
DISCUSIÓN
El antecedente de Dixon y Aikhenvald (1999) ofrece escisiones entre lo andino y lo amazónico tanto para Ecuador como para Venezuela. Sin embargo, respecto de la presencia de persona gramatical en diferentes clases de palabra, se ofrece una mayor convergencia entre estas regiones en los dos países en calidad de extensiones macroareales.
En las observaciones del periodo colonial, Díaz (2023) presenta la asociación de Ecuador como una sola entidad territorial a partir del kichwa, que era la única lengua descrita en esa época. El kichwa actual constituye, junto con otras siete lenguas, una división areal, pero no es la única. No obstante, esta gran porción territorial puede tener relación, a nivel histórico, con la influencia de las fases de expansión territorial del camino incaico en periodo precolonial, con el cual los usuarios de diferentes lenguas entraron en contacto en medio de conflictos territoriales (Caillavet, 1996, pp. 168-170), seguido del empleo del kichwa como lengua vehicular desde el siglo XVI, que favoreció más interacciones de grupos usuarios de este sistema lingüístico con otras comunidades tanto en el periodo colonial (Garcés, 2018, pp.160-164) como en el siglo XX (Coro, 2020, p.31).
Respecto de Venezuela, se establecía una separación entre norte y sur entre los siglos XVI y XVIII, pero, en el periodo de los siglos XX-XXI, se encuentra que esa separación se ha reemplazado por el conjunto de una microárea discontinua hacia el occidente y una macroárea continua que abarca el resto del país. Una posibilidad es que, en estos últimos siglos, ha aumentado el contacto entre comunidades hablantes de diferentes lenguas con la combinación de procesos de desplazamiento de grupos de la Amazonía a zonas urbanas del norte motivado por situaciones intensivas de evangelización y toma de recursos naturales (Biord, 1993, pp.107-109)
Frente a los ejes rivereños de Van Gijn et al. (2017), el del Orinoco, que atraviesa todo el país, sería el que mayor similitud tendría con la macroárea venezolana. Sin embargo, la separación entre el eje Napo-Marañón con los Andes centrales no se encuentra en los registros de Ecuador. Esta última sección se funde, por una parte, con el Pacífico, y, por otra, con la Amazonía.
En el caso venezolano, Constenla (1991) ofrecía un norte costero del Caribe que se vincula con la frontera norte de Colombia y un sur que asocia las lenguas del Orinoco con las zonas de la Amazonía. En los resultados se encuentra al wayuunaiki como constituyente de una división areal distinto de la macroárea venezolana, que se podría extender al país vecino, lo que ofrece una similitud con el antecedente.
Para el ámbito ecuatoriano, Urban (2019) divide la distribución areal de este país entre norte y sur en cuanto la influencia léxica del quechua es menor en esta última zona. Los resultados ofrecen un respaldo parcial a esta separación, aunque con una extensión territorial septentrional más restringida.
CONCLUSIONES Y PERSPECTIVAS DE INVESTIGACIÓN
En términos generales, se postulan dos divisiones areales a partir de la observación de los datos sobre la transversalidad gramatical de persona: la de Venezuela, orientada sobre la microárea de periferia arawak/arahuaca con una macroárea. En el caso de Ecuador, se ofrece una separación entre la microárea del Pacífico con la Sierra norte y otra macroárea. La presencia de marcas de persona en adjetivos es el criterio común destacado de separación entre las áreas de los dos países, siendo convergente su documentación en las síntesis de las microáreas. También, es macroareal la documentación de la persona gramatical en pronombres, verbos y nombres en los dos países, así como la ausencia de esta categoría en adjetivos, adverbios, adposiciones y otras clases de palabra.
Entre los dos países, Ecuador es el que ofrece menores niveles de transversalidad gramatical de persona en la medida en que no presenta lenguas con registros de marcación de persona en adposiciones. Además, en este país también se reportan mapas con extensión territorial macroareal plena en la presencia documentada de persona en pronombres y verbos.
En Venezuela se concentra la mayor cantidad de lenguas con considerable presencia de transversalidad gramatical de persona, en 5 de 7 variables (wayuunaiki, kari’ña, añú y warekena). En términos espaciales, es particular encontrar alcance areal de la presencia de la persona en adposiciones y microareal para los adverbios.
En relación con los antecedentes, la división de Ecuador guarda similitudes con la de Urban (2019), en tanto que el caso venezolano ofrece convergencias con las propuestas de Van Gijn et al. (2017) y Constenla (1991). Para este último país, ya no se encuentra la división norte-sur del periodo colonial de Díaz (2023), sino una separación entre frontera occidental con Colombia y el resto del territorio.
En términos de perspectivas de investigación, se podrían elaborar réplicas de este estudio en Colombia con datos de los siglos XX-XXI, así como con otros países próximos en lo geográfico, como Perú o Brasil, de manera tal que se puedan revisar las fronteras de las divisiones como amazónico vs. andino en los términos de Dixon y Aikhenvald (1999). También, se pueden realizar estudios tipológicos con criterios fonológicos y léxico-semánticos en Ecuador y Venezuela, de manera tal que se revise si lo obtenido en términos de trasversalidad gramatical de persona también se extiende a otros niveles de análisis lingüísticos.





















