INTRODUCCIÓN
La informalidad empresarial constituye un fenómeno persistente en las economías latinoamericanas y representa un desafío para el desarrollo productivo, especialmente en contextos urbanos y fronterizos como el de San José de Cúcuta, Colombia. En esta ciudad, los micronegocios desempeñan un papel central como fuente de sustento para una amplia proporción de hogares. Según la Encuesta de Micronegocios (Emicron) del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE, 2024), más del 90 % de estas unidades económicas no cuentan con registro mercantil, y un porcentaje similar carece de sistemas contables formales.
En el Área Metropolitana de Cúcuta, la proximidad con Venezuela ha influido en la evolución del sector informal, particularmente a partir del incremento de flujos migratorios y el cierre fronterizo. A ello se sumaron los efectos económicos derivados de la pandemia por la Covid-19, cuyos efectos comenzaron a manifestarse a partir de marzo de 2020. Durante 2020 y 2021, muchos micronegocios enfrentaron restricciones de movilidad, caída en la demanda y dificultades de operación, factores que acentuaron las barreras estructurales ya existentes para acceder a mecanismos de formalización, financiamiento y asistencia empresarial (Pinillos et al., 2024).
Este estudio tiene como objetivo identificar los factores asociados a la informalidad empresarial en los micronegocios del área metropolitana de Cúcuta, Colombia, entre 2019 y 2021, mediante el uso de datos de la encuesta Emicron y la aplicación de un modelo econométrico tipo probit. El análisis se centra en diversas dimensiones que influyen en la formalización, incluyendo características sociodemográficas del propietario (sexo, edad, experiencia), aspectos organizacionales (tipo de propietario, número de empleados) y motivacionales (razones para emprender, forma de creación del negocio).
A partir de este enfoque, se busca aportar evidencia empírica útil para el diseño de políticas públicas orientadas a promover la formalización empresarial en contextos periféricos y de alta informalidad.
1. INFORMALIDAD EMPRESARIAL: UNA REVISIÓN DE LA LITERATURA
La informalidad empresarial ha sido estudiada en contextos globales, regionales y locales, debido a su impacto sobre la productividad, la sostenibilidad del empleo y la capacidad del Estado para generar políticas redistributivas. Esta revisión de literatura se estructura en función de las principales dimensiones analizadas posteriormente en el modelo econométrico del presente estudio: i) factores sociodemográficos del emprendedor, ii) características organizacionales del micronegocio, y iii) motivaciones y barreras para la formalización. Este enfoque permite conectar los antecedentes empíricos con las variables incluidas en el análisis cuantitativo, facilitando una discusión coherente entre la evidencia previa y los hallazgos del estudio de caso en Cúcuta.
Diversos estudios han demostrado que las características sociodemográficas del emprendedor, como la edad, el sexo, el nivel educativo y la composición del hogar, son factores decisivos para operar informalmente. En cuanto a la edad, se ha evidenciado que tanto los jóvenes entre 15 y 19 años como los adultos mayores de 60 presentan mayores tasas de informalidad (Esparza et al., 2021; Tenorio y Terres, 2022). De manera consistente, se ha identificado que los emprendedores más jóvenes tienen mayor participación en el sector informal, mientras que la experiencia acumulada en edades más avanzadas podría facilitar la transición hacia la formalización, según Williams y Horodnic (2016). En relación con el sexo, varios estudios encuentran una alta participación femenina en la informalidad, especialmente entre mujeres cabeza de hogar con baja escolaridad y responsabilidades familiares (Banda y Tobías, 2022; Tekle, 2020). No obstante, otros hallazgos matizan esta afirmación al mostrar que las mujeres presentan incluso una menor probabilidad de operar informalmente frente a los hombres, lo que sugiere diferencias contextuales (Williams y Horodnic, 2016). El nivel educativo, por su parte, se muestra como una variable determinante: a menor escolaridad, mayor propensión a la informalidad, no solo por menor acceso a oportunidades formales, sino también por exclusión de servicios financieros (Kede y Zogning, 2022). Finalmente, factores como el tamaño del hogar, la tenencia de servicios básicos o un título de propiedad también inciden: un entorno doméstico precario eleva el riesgo de informalidad, mientras que condiciones de estabilidad residencial pueden favorecer la formalización (Tenorio y Terres, 2022).
Desde las características organizacionales del micronegocio -como su estructura operativa, acceso a tecnología, gestión financiera, inserción en el mercado y nivel de formalización- como también el tamaño, la Comisión Europea (2020) ha demostrado que estas inciden directamente en el desempeño, la productividad y la sostenibilidad de la unidad económica. Ydrovo (2010), Ovalle y Ovalle (2016) destacan que las firmas informales absorben recursos que podrían ser utilizados de manera más eficiente por empresas formales, generando efectos distorsionadores que reducen la productividad agregada y afectan negativamente la competitividad de la economía. En el caso boliviano, Wilde y Rodríguez (2024) identifican que las empresas formales enfrentan una presión estructural adicional: los consumidores priorizan precios bajos y prefieren adquirir bienes sin factura o de contrabando. Esta preferencia limita los márgenes de ganancia de las empresas formales, dificultando la inversión en tecnología, formación de capital humano y expansión productiva.
Pedroni et al. (2022) analizan el caso argentino y advierten que las empresas informales enfrentan dificultades significativas en la gestión de sus finanzas, lo cual genera una estructura de costos ineficiente al tener que duplicar esfuerzos administrativos sin acceder a herramientas formales de financiación, ahorro o inversión. Por su parte, Fernández y Segura (2023) argumentan que las empresas tienden a mantenerse informales cuando los costos para acceder y permanecer en la formalidad son superiores a los beneficios percibidos. Además, el entorno institucional adverso desincentiva la sostenibilidad del tejido empresarial formal.
Desde la perspectiva de las motivaciones y barreras para la formalización, la decisión de formalizar un micronegocio está determinada por múltiples factores que trascienden las explicaciones económicas tradicionales. La literatura reciente ha abordado esta dimensión desde enfoques estructurales, institucionales, culturales y perceptuales, que permiten comprender por qué muchos emprendimientos optan por mantenerse en la informalidad, aun cuando podrían acceder a los beneficios de la formalización. En primer lugar, Hino et al. (2024) argumentan que muchas microempresas han demostrado una resiliencia significativa frente a crisis como la pandemia de la Covid-19, gracias a estructuras informales que les otorgan mayor adaptabilidad, aunque están condicionadas por el tamaño reducido y la ausencia de prácticas contables sólidas, lo que restringe su crecimiento de largo plazo. Por otro lado, Granda y García (2023) destacan que la informalidad actúa de forma contracíclica, ofreciendo refugio económico cuando la economía formal se contrae. En este contexto, las políticas fiscales influyen en la decisión de formalizar: los impuestos directos, como el impuesto corporativo, tienden a aumentar la informalidad, mientras que los impuestos indirectos, como el IVA, podrían disminuirla.
La relación entre pobreza e informalidad también es relevante. Según Bolarinwa y Simatele (2023), en países de bajos ingresos existe una relación bidireccional: la pobreza alimenta la informalidad y esta, a su vez, perpetúa la pobreza. En contraste, en países de ingresos medios, la informalidad suele operar como una estrategia de subsistencia más que como una trampa estructural. Desde una perspectiva institucional, Polese (2023) plantea que la informalidad puede entenderse como una forma alternativa de gobernanza, en la que los ciudadanos desarrollan prácticas de intercambio y cooperación fuera de las estructuras estatales formales. De forma similar, De la Peña (1996) sostiene que la informalidad no es consecuencia de ignorancia empresarial, sino del desencanto con instituciones corruptas o ineficientes.
Otros estudios subrayan barreras más concretas: altos costos de la legalidad (Choy y Montes, 2011), desconocimiento de los trámites (Montoya y Saganome, 2019), exclusión del sistema financiero (Cárdenas y Rozo, 2009), exceso de burocracia y cambios en la regulación que dificultan el cumplimiento (Albornoz et al., 2010). Además, en el caso de Bolivia, Wilde y Rodríguez (2024) destacan la competencia desleal, los altos costos de producción y la evasión fiscal como incentivos a permanecer en la informalidad. Factores estructurales como la inestabilidad política, la desigualdad y la corrupción también han sido señalados como obstáculos significativos (Gómez Ortiz y Durán, 2023), al igual que la falta de políticas públicas efectivas y el uso predominante de efectivo en transacciones (Tapia y Baca, 2022; Lévano, 2021). Autores como Martens y Carvalho (2017), proponen una agenda de formalización basada en incentivos, automatización de procesos fiscales, reducción de trámites y financiamiento accesible para las micro y pequeñas empresas. Finalmente, Pedroni (2020) y Pedroni et al. (2019, 2022) enfatizan que la informalidad está fuertemente condicionada por factores institucionales como la corrupción, la calidad del sistema legal y las deficiencias en la fiscalización, más que por la presión impositiva en sí misma.
Tabla 1 Síntesis conceptual.
| Autores | Características sociodemográficas |
|---|---|
| Esparza et al. (2021), Kede y Zogning (2022), Banda y Tobías (2022), Tekle (2020), Tenorio y Terres (2022), Williams y Horodnic (2016). | La edad joven y avanzada se asocian con mayor probabilidad de operar informalmente; las mujeres, especialmente jefas de hogar, tienen alta participación en el sector informal, aunque algunos estudios muestran menor propensión en comparación con hombres; el bajo nivel educativo limita el acceso a empleo formal, financiamien-to y redes institucionales; hogares grandes y condiciones precarias de vivienda elevan el riesgo de informalidad; el acceso restringido al crédito formal afecta más a mujeres y personas con baja escolaridad; la informalidad responde tanto a condiciones estructurales como a estrategias adaptativas frente a la exclusión. |
| Autores | Características organizacionales |
| Ydrovo (2010); Ovalle y Ovalle (2016); Fernández (2020); Wilde y Rodríguez (2024); Pedroni (2022); Fernández y Segura (2023). | Las firmas informales absorben recursos de manera ineficiente, afectando la productividad agregada; la informalidad reduce el desarrollo tecnológico y competitivo; las firmas informales generan menores ganancias y eficiencia; los consumidores priorizan el bajo precio, lo que presiona a las firmas formales y limita su inversión; las empresas informales enfrentan altos costos administrativos por su exclusión financiera; los altos costos de la formalidad, en entornos de baja productividad, llevan a las empresas a mantenerse informales. |
| Autores | Motivaciones o barreras identificadas |
| Hino et al. (2024), Granda y García (2023), Bolarinwa y Simatele (2023), Polese (2023), Choy y Montes (2011), De La Peña (2015), Tapia y Baca (2022), Cárdenas y Rozo (2009), Montoya y Saganome (2019), Albornoz et al. (2010), Wilde y Rodríguez (2024), Gómez Ortiz y Durán (2023), Martens y Carvalho (2017), Lévano (2021), Figueroa (2020), Dufner y Velásquez (2020), Pedroni (2020); Pedroni et al. (2019, 2022). | La resiliencia de las microempresas se basa en estructuras informales; la informalidad opera como refugio en contextos de crisis; la pobreza refuerza la informalidad; la informalidad actúa como forma de gobernanza; los costos legales y la fiscalización desincentivan la forma lización; la desconfianza en las instituciones fomenta la informalidad; la baja cultura tributaria y la opacidad del Estado alimentan el incumplimiento; el limitado acceso a crédito y formación excluye del sistema formal; el desconocimiento de trámites es una barrera central; la inestabilidad normativa genera incertidumbre; la competencia desleal y la evasión promueven la informalidad; factores estructurales como la desigualdad y la corrup ción limitan la formalización; la burocracia y la falta de digitalización dificultan el cumplimiento; el escaso apoyo estatal y financiero debilita la transición a la formalidad; la implementación ineficaz de políticas públicas bloquea el acceso; la precariedad laboral empuja hacia la informalidad; se requieren incentivos, apoyo técnico y menos trámites; la informalidad responde más a problemas institucionales que la presión tributaria. |
Fuente: elaboración propia (2025).
Un aspecto relevante, como señala Pedroni (2020), es que la informalidad empresarial debe comprenderse desde una perspectiva integral que articule tanto factores estructurales -como el tamaño, la edad, la experiencia, el género y el acceso al financiamiento- como factores contextuales, tales como la corrupción, la burocracia, la calidad institucional, el sistema impositivo y la percepción del riesgo. Se reconoce que este fenómeno es difícil de cuantificar debido a su carácter "invisible", lo cual demanda estrategias basadas en capacidades académicas e investigativas que permitan generar insumos pertinentes para el diseño de políticas públicas (Ortiz et al., 2021). Sin embargo, muchas veces los enfoques técnicos y los datos disponibles no logran capturar adecuadamente las particularidades y la magnitud del fenómeno en los contextos regionales. En este sentido, uno de los principales desafíos recae en la formulación de políticas públicas. La experiencia de los países miembros de la OCDE sugiere que una combinación de incentivos adecuados, simplificación administrativa y fortalecimiento institucional puede mejorar sustancialmente los resultados de las estrategias de formalización (Perry et al., 2007). Estas medidas impactan directamente en la percepción de los beneficios asociados a la formalización, destacando su contribución al crecimiento económico sostenible y a la equidad social (Pérez, 2018).
2. METODOLOGÍA
La investigación se desarrolla bajo un enfoque cuantitativo al hacer uso de datos numéricos, y al emplear técnicas estadísticas y modelos econométricos basados en la elección de los agentes económicos, para explicar los factores asociados con la informalidad empresarial en la ciudad de Cúcuta. Además, corresponde a un tipo de investigación explicativa y predictiva. Con base en la literatura, principalmente en los aportes realizados por Pedroni et al. (2022), planteamos el siguiente modelo conceptual.
Donde IE corresponde a la decisión de operar en el sector informal por parte del propietario del negocio, FE son factores económicos como los ingresos, el acceso a crédito o el tamaño de la empresa o emprendimiento, FI corresponde a factores de tipo institucional (burocracia, confianza en el Estado, percepción de corrupción, por citar algunos ejemplos), FS son factores sociales relacionados principalmente a las características de los propietarios y FEnt factores del entorno de operación de cada negocio donde elementos como la ubicación geográfica y el sector económico donde realizan su actividad productiva pueden ser determinantes en la decisión de informalidad empresarial.
2.1. Modelo econométrico
Se aplicaron modelos de elección discreta para determinar los factores relacionados con la informalidad empresarial en la ciudad de Cúcuta y A.M. La variable dependiente se define a partir de la categoría en la que se encuentra el micronegocio de acuerdo con la tabla 2, y en todo caso informalidad empresarial (Y¡ ) es una variable de forma binaria definida como:
Y ¡ = 1 El micronegocio cumple con la categoría.
Y ¡ = 0 El micronegocio no cumple con la categoría.
Se aplicó un modelo probit estándar para cada una de las categorías identificadas de manera independiente, expresado así:
Y i representa la variable dependiente para cada modelo planteado por categoría de informalidad analizada, u ¡ es el término del error del cual se supone una distribución normal. αW¡ son los coeficientes (α) y las variables independientes aplicadas al modelo: el sexo del propietario, la edad del propietario, número de trabajadores en el micronegocio, la experiencia del propietario a partir de los meses de funcionamiento del negocio, la forma de creación o constitución del micronegocio y la motivación del emprendedor. La estimación de los parámetros se realiza a través del método de máxima verosimilitud.
En concordancia a la estrategia empírica utilizada, al no poder seguir a los propietarios de micronegocios a través del tiempo, analizamos cada una de las categorías construidas como una etapa o estadio independiente del anterior y, en este sentido, entendemos la decisión del dueño de micronegocio en un momento específico y no de manera ordenada, pues al no contar con suficiente información, parte de las limitaciones de nuestro estudio se relaciona con no poder identificar transiciones hacia los diferentes estados, lo cual puede ser interesante; sin embargo, nuestros resultados sugieren conclusiones interesantes para contextos como la ciudad de Cúcuta. Para disminuir potenciales sesgos relacionados con lo anterior, los modelos se aplican para tres (3) períodos diferentes buscando evidenciar si existen cambios significativos entre cada contexto, o si por el contrario la tendencia respecto a la dirección de los efectos y el peso de los coeficientes no varía.
3.2. Datos y estrategia empírica
En la investigación se usó la Encuesta de Micronegocios (Emicron) publicada por el dane. De acuerdo con la institución, los micronegocios se definen como unidades económicas con hasta 9 trabajadores incluyendo a los trabajadores autónomos. La Emicron permite identificar aspectos relevantes de los negocios a una escala de microempresas como: características sociodemográficas asociadas al propietario, características del negocio o establecimiento y factores relacionados con la formalización empresarial.
Debido al objetivo central de la investigación, los datos son aplicados para el caso de Cúcuta y su A.M., de acuerdo con la muestra recolectada por la Emicron. Lo anterior para el periodo 2019-2021. Es importante mencionar, de acuerdo con la estructura de la muestra, que la Emicron no permite seguir a los micronegocios en el tiempo y, por lo tanto, para el análisis se parte del hecho de que la informalidad empresarial es un fenómeno estructural en la ciudad; es así que los cambios en el corto plazo no parecen ser relevantes, pero eso se discute con mayor profundidad en secciones siguientes. En este sentido, la estrategia permite ampliar el tamaño de la muestra, y mejorar las estimaciones propuestas.
La tabla 2 muestra las variables utilizadas para la estimación de la ecuación (2), conformada por los elementos involucrados en la Emicron:
Tabla 2 Variables seleccionadas para la estimación del modelo econométrico.
| Variable | Descripción |
|---|---|
| Sexo | Sexo al nacer del propietario (1 = hombre, 2 = Mujer) |
| Edad | Edad del propietario |
| Experiencia | Tiempo de funcionamiento de la actividad económica o el negocio |
| Tipo propietario | Tipo de micronegocio en relación con el estatus (1 = trabajador por cuenta propia, 2 = patrón o empleador) |
| Contabilidad | Tipos de registros contables utilizados (1 = balance general, 2 = informes financieros, 3 = libro de registro diario, 4 = otro tipo de cuenta, 5 = no lleva registro |
| Crea | ¿Con quién creó o constituyo el micronegocio? (1 = Usted solo, 2 = Usted y un familiar, 3 = Usted y otras personas, 4 = Otras personas, 5 = Un familiar, 6 = Otro) |
| Motivazión | ¿Cuál fue el motivo principal por el que usted inició este negocio o actividad económica? (1 = No tiene otra alternativa de ingresos, 2 = Lo identificó como una oportunidad de negocio en el mercado, 3 = Por tradición familiar o lo heredó, 4 = Para complementar el ingreso familiar o mejorar el ingreso, 5 = Para ejercer su oficio, carrera o profesión |
Fuente: elaboración propia (2025).
Por otro lado, parte de la estrategia empírica consistió en la definición de las categorías o estadios para las estimaciones de cada modelo. En este sentido, la variable dependiente se construye en función del estadio en la que se encuentra el micronegocio, tomando en primer lugar la pregunta: ¿el negocio o actividad se encuentra registrado en alguna Cámara de Comercio? para el caso de la informalidad empresarial definida por registro mercantil, la cual suele definirse como requisito de existencia o entrada a la formalización; y en segundo lugar, la pregunta: ¿cuál es el principal registro que utiliza para llevar sus cuentas? La tabla 2 muestra la identificación de cada estadio de informalidad, partiendo de un estado de completa informalidad hasta micronegocios completamente formales, donde el empresario además de estar registrado ante la Cámara de Comercio de Cúcuta tiene registros contables de su actividad económica1. En relación con los resultados y la clasificación propuesta, estos se abordan desde un enfoque de corte transversal debido a los datos utilizados. Por lo tanto, se entiende los grados como etapas independientes en las que se encuentra el propietario al momento de responder la encuesta.
Tabla 3 Estadios de informalidad empresarial.
| Estadios de informalidad | Registro mercantil | Registro contable |
|---|---|---|
| Totalmente informal | No | No |
| Informal tipo I* | Sí | No |
| Informal tipo II** | No | Sí |
| Totalmente formal | Sí | Sí |
Fuente: elaboración propia a partir de la Emicron (2025). *Micronegocio informal desde la perspectiva contable, **Micronegocio informal desde la perspectiva mercantil.
4. RESULTADOS
4.1. Informalidad empresarial en el contexto de San José de Cúcuta
La ciudad de San José de Cúcuta es la capital del departamento de Norte de Santander y se encuentra en la zona nororiental de Colombia, dentro de la Cordillera Oriental, en la zona fronteriza con Venezuela. De acuerdo con las proyecciones poblacionales del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE), en 2024 la población alcanzó un total de 812.000 habitantes aproximadamente.
Cúcuta se caracteriza por una informalidad empresarial alta. Muy a pesar de esto, muchos de los estudios adelantados en la ciudad no realizan más allá de un análisis descriptivo. El primer trabajo en abordar la problemática a nivel local fue realizado por la Cámara de Comercio en el año 2013, que caracterizó la informalidad empresarial como actividades económicas que incumplen la ley comercial, laboral y tributaria, buscando identificar las potenciales consecuencias en la productividad y la competitividad. Los resultados mostraron que todas las empresas encuestadas carecen de registro mercantil y se clasificaron como informales; una amplia proporción utilizaba métodos contables empíricos (96,00 %) o llevaba registros en cuadernos personales (49,60 %), un 54,00 % utilizaba el inmueble como vivienda y negocio, el 60,00 % de los empresarios accedieron a créditos, pero el 40,00 % restante consideraba inaccesible ese tipo de financiamientos, esto explicado según los encuestados por trámites complicados o falta de información,. Por otro lado, solo el 12,70 % de las empresas tenía un computador con acceso a Internet, un 73,00 % no había participado en eventos de formación, y cerca del 43,00 % mostró un interés particular por la capacitación técnica; sin embargo, esto contrasta con el desconocimiento de la oferta disponible en la ciudad (Cámara de Comercio, 2013).
Estudios más recientes han permitido identificar otros elementos asociados con la informalidad en Cúcuta, por ejemplo, a nivel sectorial, Carrillo y Gómez (2019) estudiaron el sector calzado en Cúcuta, uno de los más importantes a nivel local, identificando la falta de tecnologías de innovación y apoyo institucional como barreras para la competitividad. En este mismo sentido, Aguilar y Aguilar (2018) describieron prácticas mercantiles en la industria del calzado de San José de Cúcuta, destacando la informalidad como un freno para el acceso a beneficios estatales y financieros. Además, evidenció que estas empresas informales enfrentan dificultades para acceder a financiamiento y crecer, lo que limita su contribución al desarrollo económico. Dávila et al. (2018) relacionaron la competitividad del sector calzado con la tasa de cambio y la capacidad de crecimiento sostenible, mientras que Barranco et al. (2017) analizaron la realidad socioeconómica del sector empresarial calzado tras el cierre de la frontera con Venezuela.
En general, según los estudios para el caso de Cúcuta, las empresas informales tienen menores niveles de productividad debido a la falta de acceso a tecnología, formación y redes empresariales formales; en este sentido, la informalidad genera barreras para que estas empresas crezcan, accedan a nuevos mercados o se formalicen, y esto se debe, según Becerra et al. (2021) a los altos costos de la formalización, tanto financieros como administrativos, el desconocimiento sobre los beneficios de la formalidad y la baja escolaridad y formación empresarial. Estas empresas operan con rendimientos decrecientes a escala, limitando su capacidad de crecer y competir en mercados más amplios.
Otros estudios se han centrado en el análisis de las capacidades emprendedoras de las personas pertenecientes a la base de la pirámide en la ciudad de Cúcuta. Albornoz et al. (2021) muestran que los emprendedores en la base de la pirámide tienden a iniciar negocios por necesidad y no por oportunidad. Factores como persistencia, organización y visión destacan entre las capacidades emprendedoras. La mayoría de los emprendedores en este grupo no cuentan con las habilidades necesarias para transformar sus negocios en emprendimientos sostenibles, y las iniciativas son vistas como medios de subsistencia con poca proyección de crecimiento económico. En este mismo estudio, el 77,60 % de los encuestados son mujeres, lo que sugiere la necesidad de enfoques específicos de género para fomentar habilidades empresariales.
Por último, el trabajo de García y Díaz (2024) centró su investigación en el comercio informal y su financiación, el fenómeno del gota a gota representa el 52,00 % de la forma de financiación de los préstamos, y esto debido a su facilidad y rapidez, a pesar de las altas tasas de interés; aunque el 61,00 % prefería acceder a créditos bancarios, las barreras incluyen requisitos como garantías y trámites complejos, el 81,00 % considera que su negocio es rentable, pero los márgenes son limitados.
Dado lo anterior, se profundiza en el análisis de la informalidad empresarial en una ciudad como Cúcuta, cuyas características propias de zona de frontera la convierten en un caso particular de estudio. Para ello, se emplean métodos cuantitativos que permiten comprender la complejidad del fenómeno, apoyados en el enfoque teórico de Pedroni et al. (2022), quienes entienden la informalidad empresarial como un fenómeno multidimensional que involucra factores económicos, aspectos sociodemográficos, psicológicos e institucionales desde una perspectiva microeconómica.
4.2. Estadística descriptiva
En el caso de Cúcuta y A.M. se observó un total de 97.937 micronegocios en 2019, cifra que presentó una caída cercana al 13,40 % en el periodo siguiente, y una leve recuperación en 2021: aproximadamente, 9,00 %. Indiferente de la anualidad, existe una mayor representación de los hombres con una participación superior al 53,00 %; no obstante, el incremento de la proporción de propietarias es mayor en el periodo 2020-2021 (cerca del 3,00 %).
Tabla 4 Estadísticas descriptivas.
| Variable | 2019 | 2020 | 2021 |
|---|---|---|---|
| Total de los micronegocios | 97.937 | 84.857 | 92.520 |
| Sexo propietario | |||
| Hombre | 54.825 | 47.816 | 49.707 |
| Mujer | 43.112 | 37.041 | 42.813 |
| Tipo de propietario | |||
| Patrón | 11.695 | 5.430 | 6.909 |
| Cuenta propia | 86.242 | 79.427 | 85.610 |
| Contabilidad | |||
| Balance general | 1.806 | 2.001 | 2.051 |
| Informes financieros | 120 | 173 | 315 |
| Libro de registro diario | 1.458 | 4.076 | 8.717 |
| Otro tipo de cuentas | 32.572 | 33.028 | 32.163 |
| No lleva registro | 61.981 | 45.579 | 49.273 |
| ¿Con quién creó el micronegocio? | |||
| Un familiar | 1.144 | 1.559 | 433 |
| Usted solo | 70.564 | 65.741 | 71.440 |
| Usted y otras personas | 7.106 | 4.777 | 5.465 |
| Usted y otro familiar | 17.221 | 13.525 | 14.659 |
| Otras personas | 1.902 | 255 | 523 |
| Edad (promedio) | 43 | 42 | 42 |
| Experiencia (promedio) | 77.8 | 78.1 | 73.5 |
Fuente: elaboración propia (2025).
Con relación a la edad de los propietarios de micronegocios, en general se observa una mayor densidad entre el rango etario de 30 a 50 años para los periodos de análisis en conjunto. Se destaca el papel de la mujer con mayor participación a tempranas edades para el año 2019; no obstante, la medida cambia en favor de los hombres a partir de edades más altas, y esto, posiblemente asociado a que las mujeres alrededor de los 30 años mantienen el cuidado del hogar o la crianza de los(as) hijos(as) (véase la figura 1).

Fuente: elaboración propia a partir de la Emicron (2025).
Figura 1 Densidad de las edades de propietarios de micronegocios en Cúcuta y A.M. por sexo, 2019-2021.
Por otro lado, respecto al tiempo de creación en el momento de diligenciar la encuesta, este en general es relativamente corto, pues el promedio en todos los periodos se encuentra entre 1 y 2 años de constitución. En todo caso, las mujeres cuentan con una mayor representación en la formación de negocios de corto plazo; sin embargo, también se caracterizan por una caída pronunciada en la medida que aumenta el tiempo. Los propietarios (hombres), por su parte, cuentan con una densidad relativamente más holgada, si bien la proporción es menor en periodos pequeños, pues se evidencia una mayor participación en micronegocios más antiguos.
Una de las evidencias importantes respecto al tiempo de creación de las empresas en el territorio (véase la figura 2), trata del momento 250 meses, en el que se evidencia, de manera relativa, una mayor velocidad en la inclinación de las curvas a partir de dicho periodo. Este periodo es aproximado a 20 años, a partir de este momento la cantidad de empresas disminuye significativamente. Potencialmente es posible deducir un tiempo de supervivencia de los micronegocios en la ciudad: luego de dicha cantidad de años, las empresas pueden tender a desaparecer a partir de lo mencionado anteriormente.

Fuente: elaboración propia a partir de la Emicron (2025)
Figura 2 Densidad del tiempo de creación de micronegocios en Cúcuta y A.M. por sexo, 2019-2021.
Los resultados del modelo se presentan en la tabla 5. Con relación a las características del emprendedor, como el sexo y la edad, estas son significativas en cada estadio. En el caso del grado 1, el hecho de ser mujer reduce la probabilidad de realizar actividades en el sector informal de la economía, y esto mismo ocurre con un efecto marginal relativamente más pequeño en el caso del grado 2. Sobre la edad, si bien se observan potenciales efectos positivos sobre la formalización empresarial, sus efectos marginales son relativamente nulos, y lo mismo ocurre en el caso de la experiencia del emprendedor y en el tipo de micronegocio denominado patrón, en contraste con la cuenta propia (también llamado emprendimiento unipersonal) en todas las etapas.
Respecto a los resultados relacionados con la creación del emprendimiento, en el caso de emprendimientos familiares existe una mayor probabilidad de ser informal en el contexto de la ciudad de Cúcuta y su A.M., e indistinto del grado de informalidad analizado, los micronegocios tienen una relación inversa a la formalidad empresarial. Esto puede relacionarse con un arraigo cultural frente a realizar actividades económicas en el sector informal. En contraste, si el negocio es creado únicamente por una persona, o en su defecto en compañía de otro, se observa un mejor comportamiento en relación con el cumplimiento de requisitos de formalización. Por otro lado, respecto a la motivación para la creación del emprendimiento, si el motivo de emprender se relaciona con la poca experiencia de los emprendedores y el hecho de ver el negocio como una oportunidad, pues esto reduce la probabilidad de ser informal en un 18 % y 20 %, respectivamente. En los estadios de mayor formalización, los emprendedores cuya motivación se relaciona con ejercer su oficio, cuentan con mayores probabilidades, esto con una probabilidad cercana al 24 %.
Tabla 5 Resultados efectos marginales por grado de informalidad empresarial.
| Variable | Efecto marginal grado (1) | Efecto marginal grado (2) | Efecto marginal grado (3) | Efecto marginal grado (4) |
|---|---|---|---|---|
| Crea | ||||
| Otras personas | -0,091***(0,002) | -0,005***(0,000) | 0,109***(0,003) | 0,103***(0,002) |
| Un familiar | 0,080***(0,003) | -0,005***(0,000) | -0,108***(0,003) | -0,068***(0,003) |
| Usted y familiares | 0,038***(0,001) | 0,000(0,000) | -0,042***(0,001) | -0,040***(0,001) |
| Usted y otras personas | -0,013***(0,001) | -0,005***(0,000) | 0,040***(0,001) | 0,023***(0,001) |
| Motivo | ||||
| Ejercer oficio | -0,252***(0,001) | 0,001***(0,000) | 0,143***(0,001) | 0,245***(0,001) |
| Mejorar ingresos | -0,087***(0,001) | 0,004***(0,000) | 0,041***(0,002) | 0,075***(0,001) |
| Oportunidad | -0,203***(0,001) | 0,000(0,000) | 0,164***(0,001) | 0,202***(0,001) |
| Sin experiencia | -0,189***(0,004) | -0,004***(0,000) | 0,269***(0,003) | 0,206***(0,004) |
| Tradición familiar | -0,109***(0,001) | -0,004***(0,000) | 0,104***(0,001) | 0,094***(0,001) |
| Edad | -0,001***(0,000) | 0,000***(0,000) | 0,000***(0,000) | 0,001***(0,000) |
| No. de trabajadores | -0,073***(0,001) | -0,001***(0,000) | -0,017***(0,000) | 0,059***(0,000) |
| Experiencia (meses) | 0,000**(0,000) | 0,000(0,000) | 0,000***(0,000) | 0,000***(0,000) |
| Sexo (Mujer) | -0,011***(0,001) | -0,005***(0,000) | 0,019***(0,001) | 0,015***(0,001) |
| Tipo (Empleador) | 0,010***(0,001) | 0,001***(0,000) | 0,086***(0,001) | 0,001(0,001) |
| aic | 2345879,9 | 108489,1 | 2673286,5 | 2401780,2 |
| bic | 2346013,3 | 108622,5 | 2673419,9 | 2401913,6 |
| rmse | 0,43 | 0,07 | 0,47 | 0,44 |
Fuente: elaboración propia a partir de la Emicron (2025).
En los grados de mayor formalización, es importante observar los cambios en las relaciones de cada variable y el hecho de ser informal. Como se evidenció anteriormente, el hecho de ser propietaria favorece la formalización en los estadios de mayor formalidad empresarial en un 2 % de probabilidades, es decir, la edad sigue siendo significativa, pero con un efecto casi nulo. El hecho de ser un empleador (tener ocupado por lo menos 1 persona en el micronegocio) mejora la probabilidad de formalización desde la perspectiva de registro mercantil en un 8 %.
Con relación a la composición del emprendimiento, en términos de su creación, el hecho de realizar el mismo con personas diferentes a familiares, favorece la dinámica de formalización, así como emprendimientos donde otras personas y familiares son quienes crean dichos micronegocios; en el segundo caso aumenta la probabilidad en un 14,00 %. Por otro lado, con relación a los motivos, nuevamente si el emprendedor en Cúcuta identifica el emprendimiento como una oportunidad, mejoran las condiciones de formalización desde la perspectiva del registro mercantil en un 10,00 % y, en el caso de ejercer su oficio, en un 8,00 %.
El anexo 1 presenta los resultados del análisis por periodos. En general para los momentos antes de la pandemia y durante la misma, los coeficientes no tienen cambios relevantes en relación con la dirección del efecto sobre la informalidad empresarial. Sin embargo, en el caso de los emprendimientos clasificados como "patrones", en 2020 presentan una menor disposición alrededor de la formalización empresarial, y esto puede asociarse a los costos asociados con los procesos de constituir un negocio formal y al contexto de medidas de restricciones donde potencialmente muchas personas pudieron acudir a los emprendimientos como una forma de generar ingresos. De igual manera, el papel de la mujer como propietaria del micronegocio en relación con los periodos muestra una tendencia positiva frente a la formalización empresarial.
4. CONCLUSIONES
El estudio evidencia que la informalidad empresarial en San José de Cúcuta está influenciada por una combinación de factores económicos, sociales y estructurales. La informalidad es un fenómeno complejo en esta región. Durante el periodo 2019-2021, se observa que los micronegocios en Cúcuta son predominantemente propiedad de hombres, aunque la participación de mujeres propietarias muestra una leve recuperación pospandemia. La distribución por edad sugiere una mayor densidad de propietarios en el rango de 30 a 50 años, con variaciones en la participación por género a lo largo de los años. Además, la mayoría de los micronegocios son creados por los propietarios solos o con familiares, destacando la importancia del entorno familiar en la génesis de estos negocios. La mayoría de los micronegocios llevan algún tipo de registro contable informal, como el uso de libretas o Excel. Estos datos reflejan una alta informalidad en términos de cumplimiento regulatorio y prácticas contables. De ahí la importancia de ahondar en estudios sobre los impuestos, el acceso al crédito y la educación financiera.
Los resultados del modelo probit evidencian que en la informalidad variables como el sexo, la edad del propietario, el número de empleados y el lugar de operación del negocio son significativas. En particular, se encontró que ser mujer disminuye la probabilidad de operar un negocio informal en un 4,00 %, y que tener un local físico reduce esta probabilidad en un 13,00 % para los grados más altos de informalidad. La creación del negocio con familiares aumenta la probabilidad de informalidad, mientras que hacerlo con personas no familiares disminuye esta probabilidad. Las motivaciones para emprender también son determinantes clave: aquellos que ven el emprendimiento como una oportunidad o una manera de ejercer su oficio tienen menores probabilidades de operar informalmente.
Los hallazgos sugieren que las políticas públicas deben abordar múltiples dimensiones para ser efectivas en la formalización de los micronegocios. Primero, es crucial simplificar los procedimientos administrativos y reducir la carga impositiva, lo cual puede incentivar a más empresas a registrarse formalmente. Además, mejorar el acceso al crédito y proporcionar educación financiera pueden empoderar a los emprendedores, facilitando su transición hacia la formalidad. La creación de programas de apoyo específicos para mujeres emprendedoras podría ser particularmente efectiva, dada su menor probabilidad de operar informalmente. Asimismo, fomentar la creación de negocios en locales físicos y ofrecer incentivos para la formalización pueden ser estrategias efectivas. Finalmente, es importante reconocer que la formalización no solo trae beneficios económicos, como una mayor recaudación de impuestos y una competencia más justa, sino también beneficios sociales, al reducir la pobreza y la desigualdad y mejorar la seguridad económica de los emprendedores y sus empleados. Por lo tanto, es necesaria una estrategia integral y sostenida, que considere tanto los aspectos económicos como sociales de la informalidad.
















