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Revista Colombiana de Gastroenterologia

Print version ISSN 0120-9957

Rev Col Gastroenterol vol.22 no.1 Bogotá  2007

 

La industria y el patrocinio académico: "Un matrimonio en problemas"

Fernando Sierra A,(1)

(1) MD. MSc, FACG Presidente Asociación Colombiana de Gastroenterología

La razón fundamental que motivó el tema a tratar en el presente comentario editorial es el concepto expresado por varios miembros de nuestra Asociación, por miembros de otras asociaciones e incluso por colegas de otras especialidades: "cada vez se ha hecho mas difícil conseguir y negociar los patrocinios con la industria farmacéutica para la realización de los eventos académicos; dígase simposios y congresos médicos que permitan nuestra actualización". Muchos resumen el problema concluyendo que: "Es que tenemos reventada a la industria".

Desde mi óptica esta es una manera simplista de ver el asunto; el tema amerita un poco más de análisis, y para cumplir esta meta me propongo seguir la siguiente agenda:

1. ¿Son o no necesarios los congresos y simposios de actualización académica?

¡Indudablemente estas actividades son terriblemente necesarias!, desde el punto de vista médico éstas aparecen y perduran en nuestro escenario para cubrir la carencia y el abandono estatal por mantener sus recursos humanos en salud en los más altos estándares de entrenamiento académico.

Los gobiernos descuidan irresponsablemente su deber ético para con los ciudadanos. Si recordamos los tres factores o recursos necesarios que la teoría económica reconoce para que cualquier actividad (llámese empresarial o económica) produzca resultados positivos: los recursos naturales (representados en los espacios físicos; en nuestro caso clínicas, hospitales, universidades), la mano de obra capacitada y el capital concebido como el equipo de producción acumulado (equipos, tecnología, maquinaria, etc.,) en todos y cada uno de ellos tenemos carencias básicas. Como consecuencia, los médicos para protegernos nos hemos visto avocados a realizar eventos científicos que nos permitan estar a la par con los vertiginosos avances que nuestra profesión nos exige.

Desde el punto de vista de la industria, también son importantes. En ellos la industria encuentra un modo de promover "éticamente" sus productos. Eso lo veo bien, la industria tiene un principio moral que es el de producir dinero su meta es vender y el patrocinio de eventos académicos es otra de sus actividades válidas de mercadeo.

2. ¿Cuáles son las razones para que se presente el problema?

Por parte de la industria los comentarios escuetos son: "Es que no hay forma de apoyar a todos".

Por parte de los médicos los comentarios incluyen: "cada día la industria es más retrechera". En términos generales el presupuesto (dígase la demanda) que la industria separa para estos "apoyos" es superado por el número de eventos (dígase la oferta) que los médicos organizan para ofrecer a su comunidad.

O sea, pareciera ser un problema de oferta y demanda; lo cual hace que las tarifas para la participación en los eventos necesariamente sean cada vez más bajas.

3. Análisis crítico

De lo comentado anteriormente es obvio concluir que éste es un negocio donde las dos partes ganan; por un lado los médicos ganan en el conocimiento y por el otro la industria gana en mercadeo.

En este momento valdría la pena preguntarnos ¿por qué la industria farmacéutica, que son las empresas comerciales que más dinero ganan en el mundo se quejan de los costos? La respuesta es simple, ellos lo ven como otra actividad comercial y han diseñado estrategias para estimular que cada día más y más organizaciones de salud se estimulen a realizar eventos académicos; de esta manera aumentan la oferta (lo cual les permite llegar con sus productos a más clientes potenciales) y a la vez al permanecer en número como empresas estable disminuyen la demanda, haciendo más económica su inversión en mercadeo. Porque llamemos a las cosas por su nombre, para la industria ésta es una actividad comercial y éticamente válida, que lejos de ser un "apoyo" es una excelente inversión y para nosotros es una necesidad que nos fortalece.

4. Soluciones

En un mundo ideal sería el gobierno nacional a través de las asociaciones científicas el que debería cargar con todo el peso y la responsabilidad del mantenimiento de nuestro conocimiento en forma actualizada.

Como el mundo ideal es una quimera, las asociaciones debemos continuar nuestra labor institucional y nuestro mandato estatutario de procurar dentro de los más rígidos parámetros éticos la actualización de nuestros asociados, con conocimientos libres de sesgos comerciales y blindados al "soborno seudocientífico" en que peligrosamente podemos caer. Valdría la pena preguntarnos si con las nuevas reglamentaciones internacionales emanadas en Estados Unidos que rigen para la relación entre la industria y los médicos, no se estarían violando los códigos éticos cuando una empresa farmacéutica ya sea nacional o multinacional "apoya patrocinando" un evento académico de otra empresa privada llámese clínica, hospital o empresa promotora de salud, etc., que a su vez utiliza dicho evento como otra de sus actividades de mercadeo. ¡Cuando por lo demás dicha empresa farmacéutica tiene una relación comercial al vender sus productos a dicha institución privada!

En cierto sentido se podría dar el caso de que "si usted no me patrocina mi evento yo no le compro sus productos y deja de ser mi proveedor".

Esta es una razón de peso para seguir procurando una relación de contenido moral y ético entre el matrimonio industria y médicos. Es indudable que los interlocutores más validos desde el punto de vista médico son las asociaciones científicas elegidas en forma democrática y representativa de la comunidad médica; en este contexto podríamos considerar que en los estatutos de las asociaciones médicas quedará establecido que para poder acceder un miembro a ser parte de las directivas de dicha asociación, dicho médico en su actividad diaria no deberá ocupar cargos administrativos donde pueda tener la oportunidad de negociar la adquisición y compra de productos con la industria, así estaría más libre y menos susceptible a sobornos o componendas.

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