Introducción
El cáncer de pulmón (CP) es la principal causa de muerte por cáncer en el mundo (18% de las muertes por cáncer), y representa el 11,4% del total de cánceres con más de 2.206.000 casos nuevos1. En América Central y del Sur, el CP es uno de los cánceres más frecuentes y la principal causa de muerte por cáncer en ambos sexos2,3. En Colombia, el Eje Cafetero y Antioquia son las regiones que reportan mortalidad superior al promedio del país4. Para el quinquenio 2008-2012, la incidencia de CP en Manizales fue de 10,3 y 6,4 casos nuevos por 100.000 personas-año en hombres y mujeres, respectivamente5. Entre los años 2013 y 2017, el CP en Manizales ocupó el tercer lugar en incidencia en hombres y el octavo en mujeres, con tasas de 14,7 y 7,3, respectivamente. La mortalidad por CP en la ciudad fue de 15,5 y 7,9 defunciones por cada 100.000 personas-año en hombres y mujeres, respectivamente, sin variaciones significativas en la tendencia entre 2008 y 20176.
Estudios en diferentes países han documentado menores tasas de supervivencia al CP atribuibles al nivel socioeconómico bajo, a esquemas de seguro de salud "públicos" o a la falta de seguro, a la residencia en zonas rurales, a la edad avanzada, a la persistencia del hábito tabáquico, y al sexo masculino7-15. En Colombia, una serie de casos hospitalaria reportó supervivencia a 12 meses de 26% para pacientes con tumores de célula no pequeña16. El conocimiento sobre las posibles brechas de inequidad en la supervivencia al CP es escaso, tampoco se conocen estudios de base poblacional que aborden las posibles diferencias en la supervivencia de pacientes con CP que nunca han fumado. El estudio de Carvajal-Fierro y Cols abordó únicamente pacientes con cáncer de pulmón de célula no pequeña (CPCNP) y su enfoque es de base hospitalaria, pues incluyó pacientes tratados en el Instituto Nacional de Cancerología y excluyó pacientes con historias clínicas incompletas17; aunque este estudio comparó la supervivencia según antecedente de tabaquismo, la definición de la variable tabaquismo no discrimina entre fumadores, exfumadores y nunca fumadores, además el seguimiento de las cohorte no supera los 36 meses. Por su parte, el estudio de Guevara Parody y Aguirre analizó la razón costo-efectividad de dos alternativas quirúrgicas del CPCNP en pacientes en estadio I pero no estimó directamente la supervivencia ni la relación con el antecedente de tabaquismo18. Otra serie de casos de base hospitalaria estimó la supervivencia global y libre de enfermedad a tres años en pacientes con CPCNP tratados quirúrgicamente en Bogotá, y si bien describe la prevalencia del antecedente de tabaquismo, no muestra estimaciones de supervivencia en función de esta exposición19.
Ninguno de los anteriores estudios es de base poblacional y todos están enfocados en subconjuntos de pacientes con cáncer de pulmón según su tipo histológico, su estadificación o el tratamiento quirúrgico; adicionalmente ninguno se ocupa de analizar las posibles inequidades en la supervivencia. El objetivo de esta investigación fue estimar la supervivencia al CP en función del nivel socioeconómico, el aseguramiento en salud, la zona de residencia, y la exposición a tabaco ajustada por variables del paciente y del tumor a partir de datos de base poblacional de casos incidentes 2008-2018 en el municipio de Manizales (Colombia).
Metodología
Asentamiento
Municipio de Manizales, departamento de Caldas, centro occidente de Colombia. Su población es de aproximadamente 454.077 habitantes que corresponde a más del 40% de la población de Caldas. En la Universidad de Caldas opera el Registro poblacional de Cáncer de Manizales (RPCa-M), un sistema de vigilancia epidemiológica del cáncer que recopila información sobre todos los casos de cáncer que ocurren en la población, y que sigue los estándares de calidad de la Agencia Internacional de Investigación en Cáncer (IARC)20.
Diseño del estudio
Estudio observacional, asociativo, longitudinal, de diseño epidemiológico tipo análisis de supervivencia de base poblacional, que analiza la supervivencia al CP en función del nivel socioeconómico (NSE), la zona de residencia (ZR), el régimen de (RAS) aseguramiento en salud, la exposición a tabaco, la edad, el sexo, la histología y la estadificación del tumor.
Fuente de datos
Los casos incidentes de CP fueron identificados a través del RPCa-M. El NSE fue obtenido a partir de la estratificación socioeconómica predominante en el barrio de residencia de cada caso según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE); esta estratificación va de 1 a 6, donde 1 corresponde a la población más pobre y el 6 a la población de mayor riqueza. El dato de RAS fue obtenido de la Base de Datos Única de Afiliados de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (BDUA-ADRES) o de la historia clínica del paciente. Para obtener las variables clínicas y del tumor se consultaron los registros de historia clínica de los pacientes.
Criterios de inclusión
Se analizaron los casos incidentes de CP diagnosticados en el periodo 2008-2018 y registrados en la base de datos del RPCa-M con códigos topográficos correspondientes a tumores primarios de tráquea, bronquios y pulmón (C33-C34 de la CIE-O 3.1).
Criterios de exclusión
Se excluyeron los casos cuya única fuente de información para la identificación de caso nuevo fuera el certificado de defunción (casos DCO - del inglés death certificate only). Por definición, estos casos tienen tiempo de seguimiento igual a 0 y pueden sesgar la sobrevida hacia la subestimación.
Variables para el análisis
El NSE fue recategorizado en tres grupos: "NSE bajo", correspondiente a la población más pobre (nivel 1 de la estratificación socioeconómica) más la población residente en zona rural; "NSE medio" que corresponde a la "clase media" (niveles 2 y 3 de estratificación); y "NSE alto" que agrupa a la población de mayor riqueza de los estratos 4, 5 y 6. La ZR se clasificó como urbana o rural, según la dirección del domicilio del paciente. El RAS se clasificó en regímenes especial, de excepción o contributivo (población con capacidad de pago) y en régimen de subsidios del Estado (población vulnerable).
La exposición a tabaco se clasificó en tres grupos: fumador activo, exfumador y nunca fumador. Se realizó la búsqueda de los datos necesarios para construir el índice paquetes año (IPA), pero estos datos solo estuvieron disponibles en la historia clínica de 188 pacientes; a partir de los datos de IPA se recodificaron lo casos de acuerdo con los puntos de corte de la Resolución 202 de 2021 del Ministerio de Salud: leve, IPA<5; moderado, IPA 5-15; grave, IPA 16-25; muy grave: IPA>25. Adicionalmente, en 114 pacientes se encontraron notas en la historia clínica que clasificaban el tabaquismo de manera cualitativa como "moderado", "severo/pesado" "muy pesado/muy grave", pero sin el dato del IPA; en estos casos se respetó la calificación de severidad del tabaquismo consignada en la historia clínica.
Como variables de ajuste se incluyeron, el tipo morfológico (histología), el período de diagnóstico (2008-2012 ó 2013-2018 según el año de la fecha de incidencia), el sexo, la edad (a dos casos con edad desconocida se les imputó la mediana de la edad según el sexo), y la estadificación clínica según clasificación TNM (las letras corresponden a los términos en inglés: tumor, node, metastasis) 7a edición (se respetó la estadificación dada por el grupo de oncología al inicio de la enfermedad cuando el dato estuvo disponible; en los casos en que la estadificación no era explícita, se aplicaron los criterios TNM por parte de un médico con entrenamiento específico). Se utilizó la TNM 7a edición de acuerdo con la Guía de Práctica Clínica para la detección temprana, diagnóstico, estadificación y tratamiento del cáncer de pulmón en Colombia del año 201421; aunque la TNM se actualizó a su 8a edición en el año 2015 y se empezó a implementar en el 2016, se decidió usar la TNM 7 a edición en los casos 2016 a 2018 para conservar la comparabilidad en toda la serie.
Definición de evento y de fechas de inicio y de finalización del seguimiento
Se consideró como evento la muerte por cualquier causa. Como fecha inicial del seguimiento se tomó la fecha de incidencia asignada en la base de datos del RPCa-M de acuerdo con las reglas de la Red Europea de Registros de Cáncer (ENCR: por su sigla en inglés)22; el seguimiento se extendió hasta el 31 de diciembre de 2023.
Procedimiento
El estado vital de los pacientes y las fechas de último contacto (o de muerte) se obtuvieron mediante seguimiento pasivo a través de plataformas virtuales (BDUA-ADRES y censo electoral) o a través de consulta de historias clínicas. Los pacientes que no presentaron el evento al final del seguimiento fueron censurados.
Análisis estadístico
Se calculó la supervivencia global (SG) de los pacientes según RAS, NSE, ZR, sexo, edad, estadificación del tumor, tipo morfológico, exposición a tabaco y período de diagnóstico mediante el método Kaplan-Meier, y se establecieron comparaciones entre las diversas categorías de estas variables mediante la prueba de rangos logarítmicos (log-rank).
Se ajustaron modelos de riesgos proporcionales de Cox con el fin de estimar el efecto de las variables indicadoras de inequidades (RAS, NSE y ZR) sobre la supervivencia; se presentan varios modelos para considerar las combinaciones de variables predictoras, dado que puede haber cierto grado de colinealidad entre el aseguramiento en salud, el nivel socioeconómico y la zona de residencia. El modelo A incluye RAS o NSE o ZR (una variable a la vez) ajustado por sexo, edad, exposición a tabaco, histología, estadificación y período de diagnóstico; el modelo B incluye RAS, NSE y ZR simultáneamente, además de las variables de ajuste; el modelo C contiene las variables del modelo B, junto con un término para la interacción RAS*estadificación , además de las otras variables de ajuste. En el modelo A no se incluyen simultáneamente las variables de RAS, NSE y ZR por considerar que pueden estar correlacionadas; por ejemplo, ser del régimen subsidiado puede estar relacionado con pertenecer a niveles socioeconómicos bajos y con residir en zona rural. En el modelo B, se probaron los efectos simultáneos de RAS, NSE y ZR, buscando identificar efectos del RAS ajustados por NSE y ZR (y por las demás variables), es decir, efectos del aseguramiento independientes del nivel socioeconómico y la zona de residencia; y lo propio para los efectos de NSE y ZR ajustados por las otras variables.
Se utilizó el paquete estadístico STATA® IC versión 16.1 (licencia de los investigadores).
Aspectos éticos y legales
Esta investigación fue considerada como de riesgo mínimo según la Resolución 8430 del año de 199323. El estudio fue evaluado y aprobado por parte del Comité de Bioética de la Facultad de Ciencias para la Salud mediante el Acta CBCS-010 del 24 de febrero de 2023.
Resultados
Se observaron 595 casos incidentes, con mediana de edad al diagnóstico de 70 años (RIQ: 17 años), y 57,3% de los casos en hombres. Más del 90% de los casos residían en zona urbana, un tercio pertenecieron al NSE medio y dos tercios estaban afiliados al RAS contributivo. Se encontraron datos sobre exposición a tabaco en dos tercios de los casos (n=400); de estos, el 13,0% (n = 52) fueron pacientes nunca fumadores, el 61,7% (n = 247) exfumadores y el 25,2% (n=101) fumadores activos; el grado de tabaquismo fue muy grave en el 59,9% de los casos (n=18I de 302 casos con dato sobre severidad del tabaquismo). Se encontraron 18 casos DCO (3,02% del total de casos) que fueron excluidos de los análisis de supervivencia. Las características sociodemográficas y clínicas de los pacientes con CP se detallan en la Tabla 1.
Tabla 1 Características sociodemográficas y clínicas de los pacientes con diagnóstico de cáncer de pulmón, según estatus de evento. Manizales, 2008-2018
* Prueba exacta de Fisher, excluyendo la categoría "sin dato".
^Grado de tabaquismo según Resolución 202 de 2021 del Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia.
Se exploraron las posibles asociaciones entre el RAS y la estadificación y el NSE bajo la premisa que los pacientes del esquema subsidiado y de bajo NSE enfrentan mayores dificultades para lograr un diagnóstico oportuno. La proporción de diagnósticos en los estadios III y IV fue 10 puntos porcentuales mayor en el RAS subsidiado-no afiliado que en el RAS contributivo-especial-excepción; sin embargo, esta diferencia no alcanzó significancia estadística (X 2= 9,11; p = 0,058; Gamma de Goodman-Kruskal =0,158; ASE = 0,07). Por su parte, el 27,5% de los pacientes de NSE alto fueron diagnosticados en estadios I y II, mientras que el en NSE medio y bajo, este porcentaje fue del 19,7% y 18,I%, respectivamente (X 2=15,77; p = 0,046; Tau de Kendal = 0,073, ASE = 0,04). El porcentaje de casos en estadio IV entre los nunca fumadores fue 10 puntos porcentuales superior al de los fumadores y exfumadores, pero esta diferencia no es estadísticamente significativa (X 2=15,28; p = 0,054; Gamma de Goodman-Kruskal= 0,023, ASE = 0,07). No se observaron diferencias en la estadificación según ZR (X 2=3,85; p=0,427; Gamma de Goodman-Kruskal= -0,115, ASE=0,14).
La mediana de seguimiento fue de 4,6 meses. El 15,0% de los pacientes (n=89) tuvieron seguimiento de 36 o más meses, y el 10,8% (n=64) completaron seguimiento de 60 o más meses. La SG a 12, 36 y 60 meses fue de 34,4%, 15,6% y 11,4%, respectivamente (sin los 18 casos diagnosticados por DCO), con una mediana de tiempo de supervivencia de 5,0 meses (IC95%=4,1 a 5,8). La media restringida del tiempo de supervivencia fue de 23 meses.
La SG a 5 años fue superior en las mujeres que en los hombres (Wilcoxon, X2 = 3,62; p = 0,025), y en los de 35 a 64 años fue el doble que en el grupo de 65 y más años (Log-rank, X 2 =18,1; p<0,0001). La SG a 5 años fue menor en pacientes diagnosticados en estadios tardíos (7,3% y 5,3% estadios III y IV vs. 59,0% y 15,2% estadios I y II, respectivamente; Log-rank, X2 = 62,8; p<0,0001) (verTabla 2).
Tabla 2 Supervivencia global al cáncer de pulmón según características sociodemográficas y clínicas. Manizales, 2008-2018
Se excluyen 18 casos DCO. *Prueba aExcluyendo la categoría sin dato de Wilcoxon-Breslow-Gehan. Ca.CNP: carcinoma de célula no pequeña.
Supervivencia según RAS, NSE y ZR
En la Tabla 2 se presentan las estimaciones de SG a 5 años según categorías de las variables incluidas en el estudio. Nótense las diferencias estadísticamente significativas en la sobrevida según categorías de RAS y NSE. No se observaron diferencias estadísticamente significativas en la SG según ZR. La SG en los pacientes afiliados al RAS contributivo (13,7%) fue el doble que en los pacientes del esquema subsidiado (6,7%); diferencia similar se observó en la SG de los pacientes de NSE alto en comparación con los del NSE bajo (15,8% vs. 7,5%, respectivamente). Las diferencias en la supervivencia según RAS se mantienen en el análisis multivariado, con un riesgo instantáneo de muerte 50% mayor en los pacientes afiliados al esquema subsidiado en comparación con los pacientes del esquema contributivo, independientemente del NSE, la ZR, la edad, el sexo, la exposición a tabaco, la estadificación y el período de diagnóstico (Tabla 3).
Tabla 3 Modelos de riesgos proporcionales de Cox para la supervivencia al cáncer de pulmón según características sociodemográficas y clínicas. Manizales, 2008-2018
PPNA: población pobre no afiliada. ^Otros tipos incluyó tumores de células acinosas, epiteliales mixtos, mucoepidermoides, neoplasia de vasos sanguíneos, quísticas, mucinosas y serosas.
El modelo A incluye aseguramiento o estrato socioeconómico o zona de residencia (uno a la vez) ajustado por sexo, edad, exposición a tabaco, histología, estadificación y período de diagnóstico. El modelo B incluye aseguramiento, estrato socioeconómico y ruralidad simultáneamente, además de las variables de ajuste. El modelo C contiene las variables del modelo B, junto con un término para la interacción aseguramiento*estadificación o posición socioeconómica*estadificación, además de las demás variables de ajuste.
*LR para el modelo A con la variable aseguramiento en salud.
~ LR para el modelo C con la interacción entre aseguramiento en salud y estadificación.
Discusión
Este trabajo presenta los efectos del régimen de aseguramiento en salud, del nivel socioeconómico, del área de residencia y de la exposición a tabaco sobre la supervivencia al CP en una población colombiana.
El estudio CONCORD-3 reportó supervivencia neta que oscila entre 10 y 20% en la mayoría de los países, con solo 13 países de altos ingresos que reportaron tasas de sobrevida superiores al 20%; la supervivencia fue menor al 10% en países en desarrollo como Brasil, Bulgaria, India y Tailandia24. En Manizales, aproximadamente 9 de cada 10 pacientes han fallecido a los cinco años del diagnóstico (SG 11,4% a 5 años), cifra consistente con lo reportado en CONCORD-3. Un estudio español sobre el CP de célula no pequeña estadio III reportó una supervivencia de 33% y 20% a 1 y 5 años, respectivamente, y tiempos de sobrevida con mediana entre 9 y 34 meses; mientras que en Brasil, las cifras fueron de 65% a un año y 32% a 3 años, con mediana de tiempo de sobrevida de 9 meses25. En comparación con estos estudios, la supervivencia para los pacientes en estadio III en Manizales fue de cerca de la mitad a un año, y cerca de una cuarta parte a 5 años; esta discrepancia puede deberse a que en este estudio se incluyen los casos de todos los tipos histológicos.
En comparación con el estudio de base hospitalaria del Instituto Nacional de Cancerología (INC) que reporta una supervivencia del 35% a 3 años para los pacientes con CPCNP, la supervivencia a 36 meses es menor en Manizales. Esto podría explicarse por las diferencias existentes entre estudios de base hospitalaria y estudios de base poblacional, pues estos últimos incluyen la totalidad de pacientes tratados en diferentes instituciones con diferentes capacidades instaladas, mientras que el estudio del INC incluye pacientes de un centro de referencia nacional con la más alta tecnología. No obstante, se encontraron similitudes con el estudio de Carvajal-Fierro y cols en términos de la peor supervivencia para los hombres, del estadio avanzado en cerca de dos tercios de los pacientes, y del antecedente de exposición a tabaco en más de la mitad de los casos17. El estudio del INC no analizó variables de inequidad en la supervivencia.
Otro estudio realizado en Bogotá analizó la supervivencia en pacientes con diagnóstico en estadios tempranos y que recibieron tratamiento quirúrgico, y mostró supervivencias muy superiores a las reportadas en este estudio19. No obstante, ambos estudios no son directamente comparables por sus diferencias metodológicas y por los criterios de selección propios de los estudios de base hospitalaria con enfoque clínico. Con respecto al efecto de los esquemas de aseguramiento en salud, un estudio en Nueva Jersey-EE.UU reportó que los pacientes con seguro de salud privado tuvieron supervivencia a 5 años de 21,5% frente a 13,6% en pacientes con seguro subsidiado (Medicaid) y II,4% en pacientes sin seguro médico26. En Manizales, la brecha identificada entre pacientes del RAS subsidiado frente a los pacientes con capacidad de pago es similar, con casi la mitad de la probabilidad de supervivencia de los primeros frente a los segundos (SG a 5 años: 6,7% vs. 13,7%, respectivamente); estas diferencias se observaron también a los 12 y a los 36 meses de seguimiento.
En el análisis multivariado, el efecto del RAS se conserva al ajustar por otras variables pronósticas, lo que indica un efecto independiente de pertenecer al régimen subsidiado como predictor de peor pronóstico. Así mismo, la inclusión de un término de interacción entre el RAS y la estadificación clínica amplificó la magnitud del efecto del régimen subsidiado (modificación de efecto sinérgica), es decir, que la respuesta del sistema de salud varía según el RAS y que existen barreras en la atención que afectan de manera diferencial a los pacientes del esquema subsidiado, tanto en el acceso al diagnóstico (mayor frecuencia de diagnósticos tardíos) como al tratamiento oportuno (menor supervivencia). Hallazgos similares han sido observados en estudios sobre inequidades en la supervivencia para otros cánceres en Colombia27-29. Estas brechas podrían explicarse porque los pacientes del régimen subsidiado presentan menores condiciones socioeconómicas que dificultan su acceso a los servicios de salud (incapacidad para cubrir gastos de bolsillo como transporte, por ejemplo); menores niveles de educación en salud que impiden el reconocimiento temprano de signos y síntomas; mayor frecuencia de co-morbilidades; menor nivel de educación formal; y mayores demoras administrativas en la autorización de servicios de salud27.
La mayor supervivencia observada en los pacientes sin afiliación al sistema general de seguridad social puede explicarse por errores de clasificación en esta variable. Es posible que algunos pacientes clasificados en la categoría "sin afiliación" hayan accedido sistema de salud a través de gasto de bolsillo y no a través de su asegurador. Es sabido que en Colombia el servicio "particular" o a través de pólizas adicionales al seguro de salud obligatorio tienen privilegios en la oportunidad de citas médicas y procedimientos. Con relación al NSE, esta investigación encontró que los pacientes del NSE bajo tuvieron la mitad de probabilidad de sobrevivir que los pacientes de NSE alto (SG a 5 años: 15,8% vs. 7,5%, respectivamente), pero este efecto no fue significativo en los modelos multivariados, lo que contrasta con la revisión publicada por Redondo-Sánchez y colaboradores, en la que se identificó que el ingreso económico bajo se asocia con una menor supervivencia (HR: 1,13; IC95%=1,08 a 1,19)7, diferencia que se explica parcialmente porque esta población pobre experimenta menor probabilidad de recibir tratamientos convencionales (cirugía, radioterapia) y de nueva generación (terapia biológica y de precisión), y presenta mayor comorbilidad8-10.
Esta investigación evidenció una menor supervivencia en pacientes del régimen subsidiado y con bajo nivel socioeconómico, lo que refleja inequidades en el acceso y la calidad del diagnóstico y tratamiento del cáncer de pulmón en Manizales. De manera similar, en Estados Unidos se ha planteado que las desigualdades socioeconómicas y estructurales influyen negativamente en los resultados clínicos, especialmente en poblaciones marginadas, como lo señala Hartley-Blossom et al., quienes proponen integrar enfoques centrados en la persona (como el modelo de "humanomics") para reducir las barreras al tamizaje y mejorar la equidad en salud. Esta situación puede ser comparable en el contexto colombiano, donde los determinantes sociales podrían limitar el acceso oportuno a la atención oncológica, especialmente en personas sin capacidad de pago o con afiliación al régimen subsidiado30.
No se encontraron diferencias en la supervivencia según residencia urbana o rural; sin embargo, este resultado puede deberse al bajo número de casos procedentes de áreas rurales de acuerdo con el alto grado de urbanización (>90%) de la población de Manizales31. En EEUU y en Canadá, se ha documentado que el acceso al diagnóstico oportuno está determinado por la baja disponibilidad de proveedores de servicios de salud en entornos rurales11,12, situación que puede ser similar en Colombia. Adicionalmente, en otro estudio realizado con 69.168 pacientes con cáncer de pulmón no microcítico estadio I, encontraron que la residencia rural, seguro Medicaid o estar sin seguro, y bajo nivel socioeconómico se asociaron con peor supervivencia a 5 años (71,8% tras cirugía versus 22% sin cirugía o con tratamiento no estándar).
Se ha descrito que los pacientes con CP que son fumadores activos presentan peores desenlaces asociados a incremento de la toxicidad asociada al tratamiento, mayor riesgo de neoplasias secundarias, calidad de vida disminuida, y menor supervivencia15. Una revisión sistemática identificó que la SG es entre 34 y 37 puntos porcentuales mayor en los pacientes que suprimen el consumo en comparación con quienes no lo hacen32. En Manizales, la SG a 5 años de los nunca fumadores fue I3,5 y 14,8 puntos porcentuales mayor que en los exfumadores y fumadores activos, respectivamente, pero esta diferencia no alcanzo significancia estadística (logrank, X* = 5,35; p = 0,069).
En Manizales se observó una diferencia en la SG a 5 años a favor de las mujeres en el análisis bivariado, pero este efecto desapareció al ajustar modelos multivariados. Hallazgo similar fue reportado en Noruega, donde la supervivencia a 5 años fue menor en hombres (21,4%; IC95%=18,2 a 24,8) que en mujeres (27,4%; IC95%=23,7 a 31,2), pero sin diferencias al ajustar por otros factores pronósticos13. Con relación al efecto de la edad sobre la supervivencia, un estudio Neozelandés reportó una mayor supervivencia en los pacientes menores de 70 años, especialmente entre las mujeres con tumores localizados o regionales14, lo cual es consistente con la mayor supervivencia en mujeres y en pacientes menores de 65 años que se encontró en Manizales.
En relación con el efecto del estadio sobre la supervivencia, llama la atención que se encontró una supervivencia a 5 años del 15% en pacientes diagnosticados en estadio II, cifra cercana al 22% reportado para pacientes en este mismo estadio en un estudio de base poblacional en Taiwán a mediados de la década de los años 2000, recién iniciados los programas para el control de este cáncer basados en cesación tabáquica, tamización con TAC de baja dosis y terapia de precisión en dicho país33; en Colombia esos programas no existen aún y ello explicaría al menos parcialmente la baja supervivencia de los pacientes en estadio II. En el contexto colombiano, el CP es un evento que impone una carga económica significativa al sistema de salud, incluso mayor que en países desarrollados, debido principalmente al diagnóstico en estadios más avanzadas. A pesar de que el país cuenta con cobertura casi universal de aseguramiento en salud, muchos de los costos sanitarios asociados al CP corresponden a servicios que no están cubiertos por el plan de beneficios básico (Plan Básico en Salud) y deben ser financiados con recursos de "segundo piso" (presupuestos máximos financiados con recursos fiscales). Además, existen diferencias en los costos de atención según el régimen de afiliación en salud, con menor gasto en los pacientes del régimen subsidiado que en los del contributivo, lo cual también puede explicar en parte las diferencias en la supervivencia34.
Pese a que Colombia cuenta con cobertura casi universal en el aseguramiento en salud con un plan de beneficios básico que aplica tanto al esquema contributivo como al subsidiado, y que este plan en teoría garantiza el acceso a atención en salud especializada para enfermedades de alto costo como el CP, este estudio evidencia que las brechas entre población con capacidad de pago y población pobre persisten aun después de avances normativos tan destacados como la Ley Estatutaria de Salud que consagra la salud como un derecho fundamental autónomo.
Una de las limitaciones de esta investigación radica en la proporción de casos con dato perdido para exposición a tabaco y su severidad, histología no especificada y estadio al diagnóstico, lo cual puede sesgar los resultados. Con respecto a la confirmación histológica, es preciso anotar que, en el caso de los tumores de pulmón, es frecuente que en los registros de cáncer de base poblacional en países en desarrollo se reporten porcentajes de verificación morfológica entre el 50 y el 70%, incluso en registros tan experimentados como el de Cali35. Cuando no se encuentran datos sobre las pruebas de confirmación histológica o cuando las pruebas histológicas no son concluyentes, es deber de los registros respetar la información consignada por los médicos en los expedientes clínicos y asumir el diagnóstico como cierto, aún en ausencia de datos histopatológicos confirmatorios, con el fin de no sesgar la incidencia hacia la subestimación. De allí se desprende que en los análisis de supervivencia de base poblacional se deben incluir todos los casos, incluso aquellos que no lograron estudios diagnósticos confirmatorios. No obstante, algunos de los casos registrados como cáncer de pulmón podrían corresponder a tumores metastásicos de otros primarios, por lo que los resultados deben interpretarse con esta consideración. De acuerdo con Hussein, la presencia de casos DCO y de casos con información incompleta en los registros de cáncer puede sesgar los cálculos de supervivencia en direcciones opuestas36, es decir, la inclusión de casos DCO sesgaría hacia la subestimación, mientras que la inclusión de los casos con datos incompletos podría llevar a sobre-estimaciones de la supervivencia.
También cabe mencionar que las estimaciones de este estudio corresponden a supervivencia global por todas las causas de muerte en lugar de supervivencia causa-específica, lo que podría llevar a una posible infraestimación de la supervivencia asociada a la enfermedad, dada la edad y las comorbilidades que pueden presentar los pacientes; esto es particularmente relevante toda vez que los resultados se comparan con otros estudios que han reportado supervivencia causa-específica y supervivencia neta. El seguimiento realizado fue pasivo, por lo cual tampoco fue posible contar con otras variables sobre condiciones clínicas para estimar supervivencia libre de enfermedad. Una limitación adicional es no contar con información sobre el tratamiento recibido por los pacientes, puesto que el tratamiento es otro de los factores pronósticos determinantes de la supervivencia. El estudio tiene varias fortalezas que hacen útiles y valiosos sus resultados.
En primer lugar, este estudio incluye casi 600 casos de cáncer de pulmón, lo que lo hace el estudio con más casos de cáncer de pulmón en el país a la fecha. En segundo lugar, la naturaleza poblacional del RPCa-M hace que se obtenga un panorama completo del desempeño del sistema de salud en su conjunto y no solamente de algunas instituciones o subgrupos de la población. En tercer lugar, se ha logrado recopilar los datos de estadificación en cerca del 90% de los casos, lo cual hace que los resultados con respecto a las inequidades en salud sean más fácilmente interpretables, toda vez que la estadificación explica parcialmente las diferencias encontradas al ser una variable pronóstica fuerte. En cuarto lugar, la calidad del seguimiento a los pacientes es alta y las pérdidas de seguimiento fueron inferiores al I% de los casos; esto es de especial relevancia si se considera que en tumores de mal pronóstico en poblaciones pequeñas las estimaciones de sobrevida a partir de datos poblacionales tienden a estar sesgadas hacia la sobreestimación a medida que aumenta el porcentaje de casos censurados por pérdidas de seguimiento37.
Estos resultados contribuyen a la evaluación de las políticas para el control del cáncer en Colombia, cuantifican la magnitud de las inequidades, y aportan evidencia para la acción. No obstante, es necesario realizar más estudios para avanzar y fortalecer esta línea de investigación en el municipio y en Colombia, incluyendo otras variables como la exposición a contaminantes ambientales u ocupacionales. Es importante crear una cultura en el registro de la historia clínica sobre el consumo de tabaco en cumplimiento de la Resolución 202 de 2021 del Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia.
Conclusión
La SG al CP en Manizales sigue siendo muy baja con cerca de 9 de cada 10 pacientes fallecidos antes de los 5 años, principalmente debido al diagnóstico en estadio avanzado, la edad mayor a 65 años, el sexo masculino, y el NSE bajo. Los pacientes pertenecientes al RAS subsidiado tienen mayor riesgo de morir en comparación con los pacientes con capacidad de pago, independientemente del nivel socioeconómico, el sexo, la edad y la estadificación clínica. La brecha en la supervivencia al CP según aseguramiento en salud evidencia la necesidad de realizar acciones para lograr la equidad en el sistema de salud colombiano.














