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Revista Facultad de Odontología Universidad de Antioquia

Print version ISSN 0121-246X

Rev Fac Odontol Univ Antioq vol.29 no.2 Medellín Jan./June 2018

http://dx.doi.org/10.17533/udea.rfo.v29n2a10 

Case reports

CIRUGÍA APICAL COMO TRATAMIENTO DE LESIÓN QUÍSTICA PARA PREVENIR LA BARODONTALGIA: INFORME DE CASO

Marilia Fagury Videira Marceliano-Alves1  *  , Carlos Vieira Andrade Junior2  , Sankalp Verma3  , Alejandro Ron Perez4  , Flávio Rodrigues Ferreira Alves5 

1 DDS, MSc, PhD in Endodontics, Professor of Endodontics at the Rio de Janeiro Federal University and at the Specialization Course in Endodontics at the Santos Dumont Air Force Dental Clinic. Rio de Janeiro, Brazil

2 DDS, MSc, PhD in Endodontics, Bahia State Western University, Brazil

3 DDS, MSc, Department of Oral Medicine and Radiology, Bhabha College of Dental Sciences, Bhopal, MP, India

4 MSc Post-Graduation Program in Endodontics, Estácio de Sá University, Rio de Janeiro, Brazil

5 DDS, MSc, PhD in Endodontics. Adjunct Coordinator of the Postgraduate Program at Estacio de Sa University. Rio de Janeiro, Brazil

ABSTRACT

La barodontalgia no es una patología en sí misma, sino un síntoma de un problema oral subclínico que, si bien es poco frecuente, puede afectar a pacientes sometidos a cambios en la presión atmosférica y afectar la seguridad de los vuelos. Este artículo pretende analizar las características clínicas de las patologías relacionadas con la etiología de la barodontalgia, así como los diagnósticos diferenciales, los tratamientos y la prevención. Se presenta el caso de un agente de la fuerza aérea brasileña que acudió a la Clínica Dental de la Fuerza Aérea Santos-Dumont reportando dolor en el maxilar anterior durante un vuelo. Se realizó un tratamiento de endodoncia seguido de cirugía perirradicular, con el fin de sellar rápidamente la lesión del hueso y evitar nuevos casos de barodontalgia. Este trabajo describe un procedimiento acertado para una lesión perirradicular resuelta por tratamiento quirúrgico para evitar nuevos casos de barodontalgia durante los vuelos. Además, destaca la importancia de profundizar en el conocimiento sobre este evento y la necesidad de llevar a cabo no solo una evaluación bucodental periódica de los miembros de las tripulaciones, además de ofrecerles tratamientos definitivos, con el fin de prevenir los accidentes aéreos.

Palabras-clave: patología apical; presión atmosférica; barodontalgia; dolor dental

INTRODUCCIÓN

La barodontalgia es un dolor dental poco frecuente causado por los cambios en la presión barométrica en los dientes durante los vuelos. Se caracteriza por un dolor agudo y punzante cuando el avión asciende o desciende. Este fenómeno puede ocurrir en caso de caries dental, restauración defectuosa, pulpitis, necrosis pulpar, periodontitis apical, bolsas periodontales, dientes impactados, fractura de la raíz y quistes residuales.1,2Ferjentsik y Aker (1982)3 desarrollaron una clasificación de la barodontalgia que ha sido bien aceptada y se basa principalmente en las causas y los síntomas clínicos (Tabla 1).

Tabla 1 Clasificación de la barodontalgia según sus causas y síntomas. 

Clase Causa Dolor
I Pulpitis irreversible Dolor agudo durante el ascenso
II Pulpitis reversible Dolor punzante leve durante el ascenso
III Pulpa necrótica Dolor punzante leve durante el descenso
IV Patología perirradicular Dolor severo y persistente durante el ascenso y el descenso

Los aviadores militares, especialmente los pilotos de combate, que realizan vuelos constantemente alternando la aceleración y la presión atmosférica, son los más susceptibles de sufrir este fenómeno, y por lo tanto para ellos es importante mantener la salud dental. La buena salud dental reduce la ocurrencia de barodontalgia, dado que enfermedades como caries dental, periodontitis apical, fractura radicular, quistes residuales, pulpitis, necrosis pulpar y las restauraciones defectuosas están relacionadas con esta etiología.2-6

Existen estudios previos que han documentado la dificultad de obtener un diagnóstico definitivo de la barodontalgia.7 El dolor dental relacionado con los vuelos debe ser cuidadosamente analizado desde un punto de vista clínico y radiográfico, dado que hay varios diagnósticos diferenciales para la barodontalgia, como barotrauma facial (relacionado con las cavidades faciales), barotitis media (inflamación traumática del oído medio), barotitis externa (por revestimiento del conducto auditivo externo de la membrana timpánica) y barosinusitis (inflamación de uno o más senos paranasales).8

A pesar de que actualmente los aviones cuentan con cabinas presurizadas, que permiten reducir las variaciones de presión en el cuerpo humano, los ascensos rápidos, como ocurre en los helicópteros, pueden causar cambios rápidos y repentinos en el sistema circulatorio que pueden resultar difíciles de compensar por los mecanismos fisiológicos, lo que genera barodontalgia en la tripulación o los pasajeros.9

La aviación comercial es un medio de transporte muy utilizado, y el conocimiento de la barodontalgia por cirujanos dentales es muy valioso en este sentido, pues permite hallar tratamientos y diagnósticos adecuados. La evaluación oral de los pilotos de manera periódica es una práctica clave para prevenir este fenómeno, así como los accidentes aéreos, dado que esta condición puede producir vértigo y discapacidad física y, por lo tanto, la terminación prematura de los vuelos. Los pilotos y los demás miembros de la tripulación deben mantener hábitos de prevención de las enfermedades dentales, con el fin de que los vuelos se mantengan dentro de los estándares normales, eliminando la posibilidad de que ocurran casos de barodontalgia.8

El tratamiento preventivo incluye evaluaciones periódicas y tratamiento restaurador de los dientes cariados, remoción de las restauraciones defectuosas y eliminación de las causas de la inflamación dental. Se deben realizar tratamientos definitivos, y no se recomienda el recubrimiento pulpar directo, pues puede producir complicaciones en el proceso de regeneración de la pulpa, a causa de las variaciones de presión atmosférica.2,5,6

Se necesitan nuevas investigaciones para demostrar la incidencia de barodontalgia, resaltando la importancia de que los vuelos se realicen sin contratiempos, y motivando a todos los miembros de la tripulación a mantener una salud oral perfecta. En este contexto, este estudio presenta un reporte de caso clínico de un miembro de la tripulación aérea atendido en la Clínica Dental de la Fuerza Aérea Santos-Dumont, que informó sobre la ocurrencia de barodontalgia en vuelo.

DESCRIPCIÓN DEL CASO

El paciente M.J.M.F., brigadier de la fuerza aérea brasileña, de 56 años de edad, se acercó al Departamento de Endodoncia de la Clínica Dental de la Fuerza Aérea Santos-Dumont (Odontoclínica de Aeronáutica Santos-Dumond, OASD), en Río de Janeiro, quejándose de un dolor agudo intenso en la región maxilar mientras se encontraba tripulando una aeronave Bandeirante C-95 de la Fuerza Aérea Brasileña; el dolor persistió después de estar en tierra por algunos minutos. Inmediatamente después de aterrizar, el paciente acudió a la OASD para investigar el extraño incidente. Durante el examen clínico, el militar informó de un traumatismo dental que sufrió en la región anterior cuando tenía 30 años de edad. No se observaron fracturas, caries ni restauraciones defectuosas. Los exámenes radiográficos mostraron una lesión perirradicular extensa asociada al diente 12, y, debido a su tamaño, se hizo un diagnóstico preliminar de quiste perirradicular (Figura 1).

Figura 1  Radiografía perirradicular del diente 12 en el que se aprecia una lesión perirradicular extensa.  

Con el fin de confirmar la necrosis pulpar, se realizó una prueba de sensibilidad y, luego de la confirmación, se indicó tratamiento endodóntico convencional. Durante la primera sesión se llevó a cabo un acceso convencional de la cavidad, necropulpectomía, y preparación del conducto radicular con un instrumento endodóntico de tamaño R25 (#25.08 Reciproc VDW, Múnich, Alemania), con un movimiento alternativo accionado mediante motor eléctrico (Reciproc Silver VDW, Múnich, Alemania), utilizando hipoclorito de sodio como irrigación (Fórmula & Ação, São Paulo, Brasil). Se aplicó recubrimiento intracanal con pasta de hidróxido de calcio (Calen + PMCC - paraclorofenol alcanforado - SS White, Río de Janeiro, Brasil) por 30 días usando una jeringa especial (Duflex - SS White, Río de Janeiro, Brasil) y aguja calibre 27 (Injecta Produtos Odontológicos, São Bernardo do Campo, Brasil). Se aplicó la restauración provisional (Coltosol, Vigodent, Bonsucesso, Brasil) y, después del procedimiento, se tomó una radiografía perirradicular para confirmar la adecuada preparación (Figura 2). Durante el período entre citas, al paciente se le pidió no practicar actividades aéreas ni viajar en avión, con el fin de prevenir la posible recidiva de dolor en la región.

Figura 2  Radiografía perirradicular del diente 12, para evidenciar el relleno total del canal con Calen + PMCC.  

En la siguiente cita, después de 30 días, se quitó la preparación usando irrigación con hipoclorito de sodio y un instrumento de tamaño R25; dado que el paciente estaba asintomático, el procedimiento de relleno se realizó utilizando conos de gutapercha R25 (Reciproc VDW, Múnich, Alemania) y AH-Plus (Dentsply, Tulsa, Estados Unidos) como sellador endodóntico. La radiografía perirradicular del diente 12 después del relleno del conducto radicular se muestra en la Figura 3.

Figura 3  Relleno del conducto radicular del diente 12. 

Dado que el paciente era un aviador militar, se requería una resolución clínica rápida, por lo que se eligió la cirugía apical, ya que había grandes daños en el hueso maxilar que podrían provocar otro incidente de barodontalgia. El procedimiento quirúrgico se llevó a cabo en el relleno radicular al día siguiente, lo que incluyó la eliminación de la lesión inflamatoria, una apicectomía con MiniEndo Ultrasonics Unit e insertos (Kerr, Orange, Estados Unidos), relleno de la base de la raíz con MTA (Angelus Indústria de Produtos Odontológicos, Londrina, Brasil) y colocación de un injerto óseo de hidroxiapatita (Alobone Poros, Osseocon Biomateriais, Río de Janeiro, Brasil) en la cavidad quirúrgica. La radiografía perirradicular del diente 12 después de la cirugía perirradicular se muestra en la Figura 4.

Figura 4  Radiografía perirradicular del diente 12 el día de la cirugía.  

Además, la lesión inflamatoria extraída fue sometida a examen histopatológico en el Hospital Central de Aeronáutica (HCA) de la Fuerza Aérea Brasileña, que confirmó el diagnóstico inicial de quiste perirradicular. El paciente regresó 12 meses después de la cirugía y no se observaron evidencias clínicas ni radiográficas de recidiva de inflamación perirradicular. Se verificaron además los signos radiográficos de cicatrización ósea y la integración adecuada del injerto (Figura 5).

Figura 5  Radiografía perirradicular del diente 12 seis meses después del tratamiento.  

DISCUSIÓN

Según la literatura relevante, la pulpitis irreversible, con o sin periodontitis apical, representa el 18.5% de los casos de barodontalgia. El dolor facial puede ocurrir por el aumento de la presión atmosférica del aire atrapado debajo de las restauraciones defectuosas, que comprime las terminaciones nerviosas pulpares. Cuando hay aumento de presión en la cavidad pulpar, la pulpa no logra expandirse debido a que las paredes de los dientes están hechas de tejido duro, lo que puede producir isquemia y, por tanto, dolor y necrosis. Tras la necrosis pulpar, los químicos liberados por la descomposición celular pueden salir a través del ápice, debido a las variaciones de presión durante el vuelo, y producir procesos inflamatorios e inmunológicos en la zona perirradicular.1,2,5,8

Estos procesos son extremadamente dolorosos y le causan enorme malestar al paciente. Son aún más complejos en los miembros de la tripulación y en los pilotos en particular, dado que comprometen la seguridad del vuelo, así como la de los aviones y los pasajeros.6,8 Por eso la literatura recomienda un tratamiento endodóntico intenso para el personal civil y militar en caso de invasión a la pulpa radicular, con el fin de prevenir la pulpitis subaguda o la necrosis pulpar silenciosa.10,11,12

En el informe clínico del caso expuesto, el paciente, un brigadier de la fuerza aérea, en el momento del incidente era un pasajero de un vuelo oficial en una cabina presurizada. El paciente reportó síntomas dolorosos durante el vuelo, que duraron varios minutos después del aterrizaje. Según Zadik (2006),13 generalmente el dolor cesa cuando se regresa al nivel inicial o al nivel atmosférico en tierra, pero puede durar más si es causado por barotrauma facial o enfermedad perirradicular.

Durante el examen clínico, se observó que el tejido pulpar era necrótico, probablemente debido al trauma sufrido en el pasado. El examen radiográfico mostró una lesión perirradicular grande que pudo haber causado el dolor agudo experimentado durante el vuelo, debido a la diferencia en la presión atmosférica.8,9 Según la literatura, cuando un avión aumenta su altura, la presión atmosférica disminuye, lo que genera la expansión del aire comprimido y la compresión de las estructuras neurales, causando dolor agudo.1,2,5,14

Después del diagnóstico, se llevó a cabo un tratamiento endodóntico convencional utilizando medicamento intraconducto con una pasta de hidróxido de calcio durante 30 días, con el fin de eliminar los microorganismos que sobrevivieron a la preparación quimio-mecánica. Con el fin de proporcionarle mayor comodidad al paciente, y para evitar nuevos incidentes de barodontalgia, se le aconsejó suspender los vuelos hasta la finalización de la endodoncia.1,2

Dado que el paciente era un aviador militar, se requería una resolución clínica rápida del caso, por lo que se eligió el procedimiento de cirugía perirradicular con el fin de sellar la gran lesión en el hueso maxilar y evitar un nuevo incidente de barodontalgia.8,9,15 La cirugía perirradicular fue realizada con una técnica mínimamente invasiva para eliminar la periodontitis apical y la regresión rápida de la lesión ósea apical. Además, la cavidad quirúrgica se rellenó con material osteoconductivo, con el fin de minimizar la posibilidad de nuevos episodios de barodontalgia debido a la osteogénesis, ya que el paciente que no dejaría de volar, según lo recomendado por la literatura, porque este es su trabajo.15 El tejido extraído por biopsia fue enviado para su examinación histopatológica en el Hospital Central de la Fuerza Aérea de Brasil, y se diagnosticó un quiste perirradicular.

La literatura señala que la tripulación de vuelos militares es más vulnerable a la barodontalgia debido a sus condiciones de trabajo extremas.1-5 Por lo tanto, debe realizarse una evaluación periódica de la condición oral de los miembros de la tripulación, a fin de evitar incidentes de barodontalgia. Para este propósito, se requiere un meticuloso examen clínico y radiográfico cada año, con el fin de verificar las condiciones de los tratamientos restauradores, endodónticos o quirúrgicos realizados previamente, o para identificar la necesidad de nuevos procedimientos que promuevan el bienestar de los miembros de la tripulación.1,2,15,16 Las radiografías perirradiculares y panorámicas son exámenes valiosos durante las evaluaciones periódicas, así como uno, tres, seis y doce meses después de los procedimientos dentales, y en casos de lesiones grandes que se han extendido por más de dos a tres años.2,5,8,17,18 En el caso reportado, la radiografía de seguimiento se tomó después de 12 meses.

CONCLUSIONES

El caso expuesto demostró que el tratamiento quirúrgico puede ser considerado un buen procedimiento alternativo para evitar casos de barodontalgia, debido al cierre óseo inmediato, por lo que los cambios en la presión atmosférica durante los vuelos no generarían dolor perirradicular agudo.

REFERENCES

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Recibido: 26 de Abril de 2016; Aprobado: 09 de Mayo de 2017

*CORRESPONDING AUTHOR Marilia Fagury Vine Marceliano-Alves mmarceliano@hotmail.com Rua Doutor Sardinha, 181 apto 604, Santa Rosa, Niterói, Postal: 24240-660 Rio de Janeiro, Brasil

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