INTRODUCCIÓN
El consumo de sustancias psicoactivas [SPA] es una problemática que genera preocupación e interés para su abordaje tanto a nivel internacional como nacional; esto no solo debido a su aumento en adolescentes y jóvenes, sino porque el mercado se ha vuelto más amplio y diverso, y esto implica que haya repercusiones en la salud pública (García-Lara et al., 2019; Prado et al., 2020; Gonçalves et al., 2020; Herrero, 2020; Ministerio de Justicia de Colombia, 2021). La literatura, al igual que las dinámicas cotidianas, muestran que el consumo de SPA representa un problema y requiere un estudio permanente debido a su complejidad y multicausalidad (Guidorizzi et al., 2019; Pavas, 2019). La aparición de nuevas sustancias opioides sintéticos, así como el aumento de la oferta y demanda de estas, son factores agravantes de las repercusiones a nivel mundial. Esto impacta en la inestabilidad y desigualdad social, en paralelo con los daños incalculables a la salud, la seguridad y el bienestar de las personas (Organización de Naciones Unidas [ONU], 2024).
En el caso de los adolescentes, se considera que la normalización y naturalización del consumo de SPA es un fenómeno preocupante, que incluso se ha convertido en alternativa para pasarla bien o pertenecer a un grupo. En los últimos años, el consumo en esta población tiene una alarma baja como resultado de una aceptación cultural de ello, y cada vez en edades más tempranas, en espacios como las previas o consumo en los mismos hogares bajo el permiso de sus cuidadores. A esto se suma la influencia que desde las redes sociales y plataformas de entretenimiento se genera en los adolescentes con modelos de consumo, esto dentro de la complejidad multicausal del fenómeno (Almada, 2024).
Los resultados de la Encuesta Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas realizada en 2019 en Colombia muestran un 4.3 % de prevalencia de consumo de SPA ilegales en el rango de edad de 12 a 17 años, un 15 % en el rango de 18 a 24, y un 13.8 % en el rango de 25 a 34. Se estableció que la edad promedio de inicio del consumo es de 18.8 años. Respecto al consumo por sustancia, la marihuana registró un 8.30 % en el total de participantes, seguido en menor medida por cocaína, inhalables, pegantes, sacol, pinturas, "thinner", "dick", "Popper", entre otras (Departamento Administrativo Nacional de Estadística [DANE], 2020).
Para Scoppetta et al. (2020), la probabilidad de consumo de sustancias ilícitas y la presencia de trastornos derivados de su uso tiene que ver con la conjunción de factores, como características sociodemográficas, condiciones de salud mental, el consumo de drogas legales, la edad de inicio y la percepción de riesgo.
Profundizando en estas ideas, Rivarola et al. (2022) han encontrado en estudiantes universitarios que la percepción de un mayor riesgo de consumir alcohol, tabaco y marihuana está asociado con un menor consumo de estas sustancias, aunque la marihuana es la sustancia que se percibe como menos riesgosa respecto a las otras dos, y que el consumo ocasional de esta es percibido como menos riesgoso en comparación con el consumo regular, el cual, a su vez, es considerado menos riesgoso que el consumo diario.
Por su parte, Pilatti et al. (2018), en su estudio realizado con jóvenes sobre el consumo de licor en las previas (reuniones antes de asistir a un evento de salida), sugieren que hacer parte de este tipo de prácticas de consumo de alcohol se convierte en sí mismo en un factor de riesgo, se convierte en un factor facilitador del inicio de consumo, además, posibilita que las personas se involucren en la continuidad de un consumo problemático, lo cual coincide con lo planteado por Gómez-Cruz et al. (2017), quienes encontraron un alto porcentaje de estudiantes universitarios que consumen alcohol, e infieren que ello incrementa el riesgo de consumir sustancias ilegales.
Si bien esta problemática afecta a toda la población, es la edad escolar la que se pone de manifiesto en informes realizados en diferentes países del mundo (Fernández et al., 2016). Estudios como el de Rojas et al. (2019) en escenarios educativos han identificado que entre las causas del consumo de licor, cigarrillo y marihuana se encuentran la influencia de amigos, la curiosidad y problemas familiares.
El estudio cualitativo realizado por Enríquez-Guerrero et al. (2021) en la ciudad de Bogotá muestra las percepciones de adolescentes escolarizados frente al consumo de SPA a partir de tres categorías: problema, causas, consecuencias. Los adolescentes identifican la problemática dentro de la institución en lugares aislados y las mismas aulas, y también en el exterior de la institución, particularmente relacionando expendedores de estas sustancias en horas de descanso y salida. La disfunción familiar aparece como la causa de mayor relevancia, acompañada de otras, como alteraciones del estado emocional de los adolescentes, la capacidad de la sustancia para generar placer, el bullying, el fracaso escolar y las decepciones amorosas. Finalmente, como consecuencias se encuentran perjuicios en la dinámica escolar, como afectación del rendimiento académico, disminución de la concentración y aumento del bullying entre estudiantes; igualmente, afectaciones en la salud física, como cáncer, VIH-sida o enfermedades respiratorias y problemas de comportamiento.
A nivel regional, Benavides y Casallas (2020) mencionan que el departamento de Nariño se ha convertido en el principal productor de sustancias como la cocaína y la marihuana. El mercado ilegal de estas sustancias ha favorecido el acceso y la comercialización en los pobladores; se considera que en Nariño la edad de inicio de consumo está alrededor de los dieciséis años; en una muestra de 2399 adolescentes escolarizados, con edades entre 12 y 18 años, se encontró que el 2.2 % ha consumido cocaína alguna vez en su vida.
Desde este contexto de consumo, se crean creencias y actitudes sobre la problemática. Pantoja y Quiroz (2019) encontraron en adolescentes escolarizados con antecedentes de consumo que este actúa como un medio de evasión de problemas personales, vivir nuevas experiencias e integrarse a un grupo para tener un reconocimiento social. Para estos adolescentes, el consumo se representa
como un proveedor de efectos positivos, tales como: sensaciones de placer, mejoramiento de la autoestima, cambios de estado de ánimo, de comportamiento, percepción y locuacidad. Reconocen algunos efectos negativos como problemas familiares, deterioro de la salud, estigma, exclusión. (p. 100)
En la literatura se ha planteado a la adolescencia como una fase de desarrollo de grandes preocupaciones por los comportamientos de riesgo a la salud (CRS), considerando que es en ella en la que hay una mayor exposición y vulnerabilidad a este tipo de comportamientos (Barreto-Z et al., 2017; Salgado et al., 2019; Fernández et al., 2022). Sin embargo,
es también aquí donde el proceso de formación de identidad y consolidación de gustos y preferencias es fuerte y maleable de manera que la adquisición de habilidades y significados personales (...) pueden impactar de manera positiva en el desarrollo de la personalidad y los estilos de vida. (Ramírez-Garduño et al., 2020, p. 6)
En escenarios educativos también es posible considerar acciones que intentan contrarrestar el consumo. Desde un marco de prevención se tiene, por ejemplo, el estudio de García et al. (2019, quienes mencionan que los esfuerzos hacia la atención de mejora académica versus el uso y abuso de sustancias debe tener en cuenta a la familia y el relacionamiento con pares; mientras que Rojas et al. (2019) consideran que la protección frente al consumo transita por "la información que deben recibir los estudiantes, por las buenas relaciones familiares, y la práctica de algún deporte" (p.137); por su parte, Restrepo-Escobar y Sepúlveda (2021) mencionan que las prácticas preventivas deben dirigirse hacia tres aspectos: "reconocimiento de las consecuencias negativas que trae el abuso de drogas, comunicación clara, sistemática y eficiente, y fomento de la toma de decisiones acertadas de los jóvenes" (p. 199).
Para estas acciones preventivas entre jóvenes y adolescentes, una de las estrategias utilizadas en la formación de pares. Esta es una estrategia pedagógica que aprovecha la proximidad entre quien emite y quien recibe el mensaje para potenciar y contextualizar la información a un lenguaje más comprensible; desde esta perspectiva, lo afectivo, cognitivo y expresivo son condiciones relevantes.
Aquí, la elaboración de piezas comunicativas cuenta con modalidades de expresión como los productos impresos, audiovisuales, artes plásticas, Street art y la música. (Ministerio de Protección Social de Colombia y Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, 2010).
Desde este marco de referencia, es importante considerar la participación de los adolescentes en estrategias de prevención, puesto que son ellos quienes se encuentran transitando por experiencias vinculadas a este tema y han generado conocimientos sobre el mismo. Entonces, para orientar el contenido de este artículo surge la pregunta de investigación ¿qué elementos relacionados con el saber sobre las SPA insertan en productos visuales de prevención de consumo un grupo de adolescentes escolarizados? ¿Qué imágenes sobre consumo de SPA emergen en los adolescentes en la elaboración de piezas comunicativas de prevención? De esta forma, este estudio cobra relevancia al permitir aproximarse a las formas de prevención que surgen desde los adolescentes como formas emergentes de incidir entre sus pares escolarizados.
METODOLOGÍA
El estudio responde a una investigación cualitativa, la cual, en palabras de Schettini y Cortazzo (2016), permite acercarse a la comprensión de los acontecimientos sociales interpretando las perspectivas de los sujetos participantes. Este tipo de investigación se entiende como una actividad situada, dirigida por prácticas interpretativas para acercarse a los problemas rutinarios y significados en la vida de los individuos (Denzin y Lincoln, 2012). En su desarrollo se apela a la hermenéutica, entendida como la comprensión de textos cuyo sentido no es evidente por alguna distancia (histórica, psicológica, lingüística, etc.) que se interpone entre quien investiga y el texto que se genera en el campo de trabajo investigativo (Arraéz et al., 2006). Esta perspectiva provee una alternativa para la interpretación desde un involucramiento dialéctico de quien investiga, explorando la historia del texto, dialogando con este, "interrogándolo y buscando respuestas a sus preguntas (...) en un recorrido de ida y vuelta entre las partes y el todo" (Quintana y Hermida, 2019, p. 79).
Se utilizó el muestreo no probabilístico de sujetos voluntarios, contando así con 30 estudiantes de secundaria (9 varones, 20 mujeres y 1 perteneciente a la comunidad LGBT de una institución educativa oficial del municipio de Yacuanquer (Nariño), con edades entre 14 y 17 años; para el periodo de colección de datos (mayo de 2021), 29 de ellos se encontraban cursando grado décimo y una persona en grado once. Cabe mencionar que, del total de participantes, 3 reportaron haber consumido SPA en algún momento de su vida (2 licor y 1 marihuana y éxtasis). El tamaño de muestra se logra bajo criterio del equipo investigador teniendo en cuenta el resultado del proceso de convocatoria institucional; de esta forma, se vincularon al proyecto a quienes aceptaron participar.
Instrumentos
Observación. Se usó para conocer parte del ambiente y las experiencias que se viven en él (Hernández et al., 2014). Dada la situación de emergencia sanitaria por Covid-19, los encuentros se llevaron a cabo virtualmente a través de la plataforma MEET y fueron grabados. De este material audiovisual se extrajo lo dicho por los participantes (a modo de notas de campo) acerca de sus saberes sobre el consumo de SPA, así como sus reacciones.
Dibujos. Entre las diversas técnicas cualitativas se encuentran los textos observacionales, históricos interactivos y visuales (Denzin y Lincoln, 2012). Se considera que una imagen informa, elucida, documenta, acrecienta el sentido del fenómeno en sí (Rodríguez et al., 2017). En palabras de Gómez (2015), "los documentos formados por imágenes son testimonios de una manera de pensar y de hacer; testimonios de voluntades y relaciones sociales; testimonios de dificultades y de ingenio" (p. 350).
En este estudio se usó el dibujo porque es una técnica que arroja "información valiosa para entender los valores, las representaciones y los discursos dominantes en los contextos socioculturales en las que se insertan" (De Alba, 2010, p. 42). Bajo este marco, se considera que el estudio de imágenes producidas y/o consumidas/ observadas por los sujetos participantes de la investigación permite acercarse mucho más a la vinculación personal y social que tienen con dichas imágenes (Banks, 2008; Rodríguez et al., 2017).
Procedimiento
La institución educativa dio el aval para el desarrollo del proyecto. Las directivas definieron que se trabaje en horas asignadas para el desarrollo de trabajo social estudiantil (requisito académico); así el proyecto se insertó como una opción institucional para los estudiantes. Una vez registrados se tuvo un encuentro inicial con los estudiantes para dar a conocer el proyecto y compartir el formato de consentimiento informado, el cual fue enviado a cada uno de ellos a través de correo electrónico, junto con una carta informativa dirigida a los padres y madres de familia, quienes también debían firmar dicho formato para que los estudiantes pudieran ser admitidos en el proyecto. Una vez consolidados los formatos de consentimiento informado con la firma del estudiante y el padre/madre, se iniciaron los encuentros. Para ello se desarrollaron seis reuniones virtuales a través de plataforma MEET, en las mañanas, dentro de horario escolar; cada estudiante se conectaba desde su casa; los encuentros fueron grabados, y se contó con la presencia de la docente del colegio encargada del proceso de trabajo social estudiantil, quien actuó como observadora acompañante. Para el desarrollo de estos encuentros se tuvieron en cuenta los siguientes ejes temáticos: 1) caracterización de participantes, 2) introducción al consumo de SPA, 3) prevención del consumo de SPA, 4) Prevención de consumo de SPA, y 5) campaña de prevención.
En los encuentros, a modo de taller, se posibilitó el intercambio de saberes entre participantes, así como acciones de prevención desde pares. En estos espacios inicialmente se indagaba en ellos acerca de los conocimientos previos sobre el tema (saberes), es decir, lo que para ellos eran las SPA, los tipos de sustancias conocidos, las causas y consecuencias del consumo, así como las formas de prevención. Posteriormente, se retroalimentaba desde el equipo investigador (a modo de refuerzo y sensibilización).
Análisis de datos
Se realizó análisis de contenido, proceso que permite volver de forma permanente a los datos para la generación de interpretaciones. De las grabaciones se extrajo y transcribió lo dicho por los participantes (saberes); se tuvo en cuenta dos preguntas realizadas en los encuentros: ¿qué son las SPA?, ¿cómo se puede prevenir el consumo de SPA? Estas actuaron como estímulos para iniciar las interacciones, mas no como parte de una entrevista. Apelando al proceso de fragmentación de datos se procedió a "conceptualizar y reducir los datos, elaborar categorías en términos de propiedades y dimensiones, y relacionarlos, por medio de una serie de oraciones preposicionales" (Strauss y Cor-bin, 2002, p. 21);para ello se usó el software Atlas.ti 8.
Teniendo en cuenta que "La imagen, comprendida desde su dimensión de producto simbólico de una época o cultura, puede ser sistematizada y analizada" (García, 2010, p. 366), Los dibujos fueron sometidos a análisis del equipo investigador usando la metodología propuesta por Ayala y Koch (2019), específicamente lo que corresponde a: 1) contraste, 2) visualización, y 3) codificación. En consecuencia, se hizo una primera lectura de los dibujos contrastando su información entre sí y luego entre el conjunto para definir variaciones discursivas y no discursivas; posteriormente, los participantes socializaron sus creaciones, permitiendo ver detalles interpretativos de lo dibujado; finalmente, se procedió a codificar elementos visuales desde las recurrencias identificadas, contrastando lo dibujado y lo dicho por los participantes en las sesiones de socialización; para este proceso también se usó el software Atlas.ti 8.
Consideraciones éticas
Para garantizar la integridad de los adolescentes se tuvo en cuenta el código deontológico y bioético del psicólogo y los principios contemplados en la Ley 1090 de 2006, emanada por el Congreso de la República de Colombia. Tanto el grupo de adolescentes como sus padres y/o madres de familia autorizaron la participación firmando el consentimiento informado; en ambos casos se recurrió al uso de formato digital, dada la situación de aislamiento por la emergencia sanitaria derivada de la Covid-19; cabe recordar que previo a las firmas del documento, el equipo investigador socializó el proyecto para responder dudas sobre su desarrollo. Respecto al manejo de los datos, el equipo investigador lo hizo bajo principio de confidencialidad, salvaguardando la integridad de los participantes. A la institución educativa se remitieron reportes escritos del proceso investigativo para que estuvieran informados de los resultados del proceso; entre estos aspectos, lo relacionado con los antecedentes de consumo de SPA detectados.
RESULTADOS
Saberes sobre las SPA
En este apartado se presentan los elementos significativos respecto a los saberes (conocimientos) de los adolescentes acerca de las SPA; esto, teniendo en cuenta cuatro categorías deductivas: definiciones de SPA, causas de consumo, efectos del consumo y tipologías de sustancias.
Los datos muestran que una de las recurrencias al nombrar (definir) las SPA es la categoría drogas. Si bien los datos no permiten capturar una definición explícita de lo que significa una droga, es posible, a través de la relación de categorías, vincular un elemento definitorio: sustancias químicas. Este elemento emerge como categoría inductiva desde expresiones como "son sustancias químicas que causan alteraciones en nuestro cuerpo" (S4). Para la reafirmación de la perspectiva de entendimiento, ligada al elemento mencionado, los participantes hicieron visible dos insistencias: cápsulas y medicamentos: "son algo que se introducen en nuestro cuerpo, son cápsulas de droga" (S15); "es un medicamento u otra sustancia que afecta el funcionamiento (...)" (S8). Estos elementos se hacen explícitos en los dibujos elaborados.
Por otro lado, hubo un elemento que llama la atención: la categoría inductiva Error; esta emergió en un participante, relacionada más con una interpretación de lo que representa consumir una SPA: "no cometer el error solo por saber qué se siente, así no entrar en una adicción" (S13); es decir, no se hace visible la emergencia de un contenido definitorio ligado a la SPA, pero sí deja entrever lo que es una SPA para esa persona; entonces, si consumirla es un error, se infiere que la SPA está definida como sustancia perjudicial.
Respecto a las causas, se tiene tres elementos categorizados inductivamente como experimentar nuevas sensaciones, desconocimiento y salir de problemas. Estas tres categorías se relacionan entre sí mostrando que para los y las adolescentes lo individual está vinculado como causa, es decir, estos elementos refieren al papel del sujeto en el inicio de la problemática: "lo hacen con el fin de experimentar nuevas sensaciones" (S11); "por desconocimiento mientras consume" (S1); "cuando te encuentras rodeado de muchas personas, piensas que eres la única que tiene problemas, y piensas salir de esto hundiéndose en las drogas" (S20). Entonces, se entiende que el consumo de SPA actúa como alternativa de solución, se consume porque no hay un claro conocimiento de los efectos que pueda generar, y la experimentación como factor de riesgo. Esto implica que en lo dicho por los participantes no se involucra factores externos como causas del consumo, aunque puede que el desconocimiento refiera a déficits en la emisión de información preventiva, involucrando así un aspecto del entorno como factor de riesgo.
En cuanto a los efectos que produce el consumo de SPA, estos se dinamizan desde una perspectiva biopsicosocial, así: primero, la categoría inductiva organismo/cuerpo, particularmente referenciando al sistema nervioso, el cerebro, el sistema respiratorio, problemas cardiovasculares, el hígado y el estómago, lo cual trae como consecuencia daños irreparables, enfermedad grave y muerte; segundo, la categoría inductiva psique, particularmente tiene que ver con alteraciones en el pensamiento, memoria, comportamiento; esto está relacionado con la presencia de alucinaciones y la sensación de un bienestar momentáneo; y tercero, la categoría inductiva relaciones sociales, particularmente la relación con los otros y su entorno, específicamente pares y familia, acentuando consecuencias como la pérdida de oportunidades, la presencia de conductas antisociales y el ingreso a la cárcel.
Muestra de lo anterior pueden ser las siguientes expresiones: "causan daño en nuestro cuerpo (...) causando daños en nuestro sistema nervioso central" (S8); "producen una modificación de la conciencia, el estado de ánimo o los procesos del pensamiento" (S2); "las drogas traen finales fatales, como son los hospitales, como quedar en coma, la cárcel, para tener que robar para conseguir las drogas, y el final más fatal que es la muerte" (S21). En uno de los dibujos realizados se encuentra el mensaje "las drogas no solo te dañan a ti sino a tu familia también".
Para algunos participantes, un efecto relevante es la adicción, que aparece como categoría inductiva, y se vincula a los efectos ya mencionados. Esto implica que quienes consumen se sumen en una vida problemática, y puede sintetizarse desde la categoría emergente oscuro mundo: "Sí entras a ese oscuro mundo, vas a perder oportunidades a tu futuro y aplazarás todas tus metas hasta que encuentres una mejor solución para ti y tus problemas" (S10).
Imágenes sobre prevención
Lo expresado por los participantes muestra que la información brindada a los demás a través de los dibujos juega un papel importante en la prevención; tiene que ver con centrarse en informar a los demás sobre las SPA y sus consecuencias. Implica brindar una información oportuna, sin tabúes, y hacer uso de herramientas comunicativas variadas. Algunas expresiones dichas en los encuentros fueron: "Se puede prevenir estando informado de las sustancias, del tema, y así, por ese motivo, tener la prevención" (S18); "se podría empezar a hablar de los temas sin ningún tipo de contención, hablando con la verdad de los hechos reales y las consecuencias que contraen" (S25).
Desde esta perspectiva, los datos muestran:
En primer lugar, aquella tendencia basada en los saberes sobre las SPA, que aparece como categoría emergente. Aquí se cuenta con imágenes en las que se presentan los elementos expresados por los participantes como parte de su conocimiento respecto al tema; entonces, se tiene dibujos en los que aparecen cápsulas, jeringas, cigarrillos, plantas y polvo, en algunos de estos, se vincula el símbolo de la prohibición (circulo con barra cruzada), y también se presenta simbología de enfermedad y muerte (ver figura 1).
Cabe mencionar que, dentro de esta perspectiva, se tiene en cuenta también la noción de consumo como una solución a los problemas; esto se hace visible en expresiones como "no dejes que los problemas y demás sean una excusa para consumirlas" (ver figura 2), y en dos dibujos más consignaron: "recapacita, di ¡NO! a las drogas, busca otra solución" y "drogarte no es la solución". También se hace visible una noción del consumo en que la persona lo hace para mostrarse de alguna manera ante los demás, pero que de alguna forma lo que hace es mostrar sus falencias: "consumirlas no te hace moderno y libre, te hace débil y esclavo" (ver figura 2).
En segundo lugar, se tiene la tendencia centrada en la valoración de la vida, que aparece como categoría emergente. Se trata de imágenes que vinculan mensajes e imágenes para pensar en un bienestar sin consumo de SPA. Aquí se invita, a quien observa el dibujo, a pensar en actividades deportivas, cantar, bailar, dibujar, escuchar música, leer. Esto también se relaciona con el fortalecimiento de recursos internos del sujeto, como la autoestima, el autocontrol, el tomar decisiones oportunas, discernir consecuencias, no repetir historias, ser un humano con valores. De alguna manera, las expresiones realizadas desde esta perspectiva tienen que ver con proyectarse a futuro de manera saludable y con un proyecto de vida que genere Bienestar (ver figura 3).
En esta misma perspectiva, estos elementos también se usan haciendo un paralelo con aquello que resulta nocivo para la persona (ver figura 4), es decir, los participantes muestran aquello que es saludable, que genera bienestar, en contraposición al consumo de SPA.

Fuente: participantes de la investigación.
Figura 4 Dibujos que contrastan actividades saludables vs. consumo de SPA
Dentro de esta perspectiva, los resultados también muestran elementos del componente social en la dinámica de prevención. En algunos de los dibujos se hizo explícito el papel de la familia ante el consumo, y llama la atención que las representaciones gráficas hacen visible una conformación familiar de tipo nuclear (papá, mamá e hijos), y se incluyen mascotas como extensión de dicho núcleo; respecto a la relación de pares, solo hubo una mención: "un amigo de verdad no pone en peligro tu vida", mensaje que conduce a pensar en la configuración de las relaciones de amistad (ver figura 5).
Para cerrar este apartado se plantea que las dos tendencias encontradas, aquella basada en los saberes sobre las SPA y aquella centrada en la valoración de la vida, de alguna manera, retomando lo dicho por De Alba (2010), son muestra del uso del dibujo como herramienta de expresión de lo subjetivo y social, porque permiten acercarse a las representaciones y discursos dominantes por los adolescentes en términos de prevención; es decir, son expresiones que contienen aquellos saberes en los que el sentido y significados acerca del consumo emergen al igual que los vínculos entre aspectos sociales, tanto como factores de riesgo como factores protectores.
DISCUSIÓN
Las acciones preventivas se consideran unidades dentro del amplio espectro que encierra el concepto de prevención (Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia y Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito [UNODC], 2019). Las representaciones gráficas logradas por el grupo de estudiantes se pueden entender como acciones preventivas que pueden llegar a ser parte de un programa como tal (en caso de ser articuladas dentro de una estrategia), pero que, sin embargo, por sí solas aportan a la sensibilización respecto al tema. Lo que se puede observar en los resultados presentados es una creación de imágenes que condensan aquellos saberes construidos respecto a lo que son las SPA y a partir de los cuales se emite una acción preventiva.
Las representaciones gráficas construidas remiten a un modelo de salud pública, puesto que se centran en mostrar factores de riesgo y factores protectores para evitar el consumo. (Espinal-Bedoya y Calderón-Vallejo, 2018). Tomar estos elementos, y centrarse en la sustancia (SPA), hace que los dibujos también impliquen una modalidad de prevención específica (Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia y Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito [UNODC], 2019).
A partir de lo encontrado en este estudio se infiere que los y las adolescentes muestran su contacto con el tema de las SPA desde esa exposición que pueden tener en su entorno, pero también desde su formación e identidad. Emiten mensajes que aportan a mejorar el conocimiento sobre las consecuencias de los comportamientos de riesgo para la salud, cuestión que ya ha sido reportada como elemento clave para la instauración de estrategias de prevención en otras investigaciones con adolescentes (Vilugrón et al., 2022), coincidiendo, de esta manera, en que el colegio (escuela) puede ser un entrono estratégico para promover comportamientos saludables. En este caso particular, el grupo de adolescentes moviliza sus recursos internos como sujetos activos de prevención (Martins & Malajovich, 2020), desde sus características personales, potencialidades y sobre todo el sentido y significado que cobran estas acciones para ellos y ellas (Ochoa-Leyva, et al., 2021).
En los dibujos creados aparecen los elementos relacionados con el conocimiento sobre las SPA (definición, causas y efectos). Se hacen evidentes diferentes formas de concebir a estas sustancias, aparecen figuras de cápsulas, plantas, hongos, líquidos, cigarrillos; pero lo que llama la atención es la forma en cómo se representa los efectos; se observa, por ejemplo, la imagen de una persona en el piso, tal vez mostrándose enferma, o quizá inconsciente; también aparece una figura representativa de lo que es la muerte, con su túnica negra y la hoz. Entonces, en las representaciones gráficas se usan imágenes sobre enfermedad y muerte que impactan.
Esta simbología que ellos utilizan permite ver la intención de capturar la atención y que el mensaje se entienda desde unas consecuencias más fuertes, porque reflejan cuestiones desfavorables para el ser humano. Esto permite considerar uno de los enfoques propuesto por Ronderos (2000) para entender la problemática y que ha denominado la demonización de productos químicos y personas. Desde este marco se puede inferir que para enviar un mensaje de prevención, el grupo de estudiantes recurre a la generación de impacto, mostrando consecuencias desfavorables, nocivas; así, de alguna manera, están poniendo en juego lo que el autor menciona, porque el consumo es percibido como un mal. En este enfoque, los dibujos creados por los adolescentes muestran una disyuntiva entre el delito y la desviación de los sujetos, así: el delito se hace visible desde el uso de simbologías de prohibición y la desviación se pude entender desde los resultados nocivos para la propia salud de quien consume; aparece la simbología de la enfermedad y la muerte, entonces hay una desviación de lo socialmente esperado.
Lo dicho anteriormente es posible relacionarlo con lo que Faucheux (2019) conceptualiza sobre la publicidad emocional, aquella diseñada para incitar una emoción. El autor plantea que el miedo se considera entre las emociones fuertes, y usarlo permite que el mensaje se destaque; entonces, usar representaciones gráficas que lo evoquen está asociado al interés de generar un cambio de comportamiento desde una relación lineal, es decir, a mayor miedo, mayor efecto. Se considera que el propósito de usar esta emoción es desviar a las personas de hábitos que se consideran desfavorables o representan problemas para la sociedad.
Lo planteado por el autor se relaciona con los resultados de este estudio al identificar que los adolescentes usan el símbolo de prohibición (circulo con barra cruzada). Esto se puede interpretar como alerta, a modo de establecimiento de límites normativos socialmente establecidos, lo cual también podría generar cierto temor, considerando las consecuencias que implica infringir dicha normatividad en el país.
Sin embargo, también es necesario considerar que dentro de este manejo emocional del mensaje, los estudiantes tienen en cuenta aspectos que, en palabras de Faucheux (2019), intentan estimular el motor emocional fuerte como lo es la alegría. En los resultados se hace visible una tendencia centrada en la valoración de la vida con elementos como hacer deporte, escuchar música, entre otros. Aquí llama la atención que la familia es graficada mostrando unión y con facciones que remiten a pensar en la emoción de la alegría; entonces, se puede decir que los mensajes apelan nuevamente a lo emocional para favorecer una acción preventiva.
Este hallazgo sobre la familia, contrastado con algunos antecedentes investigativos, muestra, por un lado, contradicción; algunos estudios presentan a la familia como un factor de riesgo desde la disfuncionalidad identificada, presentando abandono, distanciamiento afectivo, falta de orientación por parte de los padres, ausencia de modelos de autoridad, conflicto de pareja, entre otros aspectos (Aguirre-Guiza et al., 2017; Barreto-Z et al., 2017; Cango y Suarez, 2021; Andrade et al., 2022; Vasconcelos et al., 2022). Y, por otro lado, coincidencia con estudios en los cuales se resaltan las bondades de tener un núcleo familiar funcional, una comunicación fluida, una relación entre padres e hijos que contribuye a generar seguridad y autoestima, que fortalece la estructura familiar y la consolida como una red de apoyo para el adolescente. (Acevedo-Silva et al., 2016; Ferrel et al., 2016; Blanco-Enríquez et al., 2019).
Al profundizar sobre este aspecto social, no se puede pasar por alto la influencia del grupo de pares. Si bien los resultados muestran pocos datos sobre este aspecto, lo encontrado deja ver que existe una percepción que indica que el consumo es o puede estar influenciado por amigos. La afirmación "un amigo de verdad no pone en peligro tu vida", escrita en uno de los dibujos, así lo evidencia. Este aspecto social también ha sido reportado en estudios anteriores (Ferrel et al., 2016; Díaz-Álzate y Mejía-Zapata, 2018; Fernández et al., 2022) indicando la relevancia de los círculos sociales en las dinámicas de consumo; específicamente se articula con percepciones respecto al vivir nuevas experiencias e integrarse a un grupo para ser reconocidos socialmente, tal como lo plantea Panto-ja y Quiroz (2019).
Finalmente, lo encontrado en el grupo de adolescentes se pude entender como una aproximación a lo que se ha denominado Educación de pares, entendida como "un proceso que se procura construir con base en el intercambio de información entre los jóvenes sobre temáticas sensibles, tales como el sexo y las drogas" (Estrada-Montoya et al., 2011, p. 51). Con la elaboración de estas acciones preventivas a través del dibujo fue posible movilizar cogniciones y elementos de memoria individual y colectiva, con intercambios para la concreción de acciones que emergen desde los mismos adolescentes y son socializadas con su grupo de pares. Aquí, ellos muestran sus conocimientos y sentires, desde lo aprendido en los espacios formativos y desde el conocimiento generado desde su cotidianidad.
Lo dicho y mostrado en imágenes por los estudiantes muestra sus implicancias relacionales como sujetos actuantes en un espacio escolar concebido como colectivo, y que, por tanto, genera interdependencia entre quienes lo transitan. Así, el grupo de adolescentes reivindica aquellos aspectos favorables de su etapa de desarrollo, mostrando que sus habilidades y significados personales sobre el consumo de SPA pueden ser plasmados, expresados, y que haciendo uso de la emocionalidad en sus dibujos y mensajes tienen el potencial de impactar de forma positiva estilos de vida propios y de sus pares.
CONCLUSIONES
Este estudio permite aproximarse a la experiencia de prevención del consumo de SPA desde la perspectiva de los propios adolescentes. Los saberes y representaciones gráficas que emergieron en el trabajo de campo permiten acercarse un poco más a las vivencias que este grupo de adolescentes tiene en su entorno, y a los significados que en este circulan, los cuales entran en juego a la hora de emitir acciones preventivas.
Las acciones preventivas de los adolescentes visibilizan y legitiman una lectura de esta etapa del desarrollo desde sus potencialidades, aportando elementos que conducen a cuestionar imaginarios y estigmas enraizados en ver a esta población como problemática y que en varios contextos aún se mantiene.
El fundamento para la emisión de acciones preventivas por parte de los y las adolescentes parte desde una concepción biopsicosocial de la problemática. Esto hace que los mensajes retomen las diferentes formas de las SPA, sus causas y consecuencias, elementos que usualmente son considerados en los enfoques de salud pública de prevención.
Las representaciones gráficas apelan al componente emocional para la transmisión el mensaje hacia sus pares. Toman elementos de impacto, movilizando la emoción del temor y la alegría para incitar la acción de cambio, esto se soporta desde una perspectiva de demonización de las sustancias en la cual la muerte y la enfermedad aparecen como símbolos relevantes, pero también moviliza una perspectiva vinculada a la valoración de la vida como una postura que hace visibles factores protectores como la familia y los intereses personales de los adolescentes que generan bienestar.
El colegio (escuela) actúa como un entorno promotor de comportamientos saludables, sin embargo, son los adolescentes quienes desde el sentido y significado que de sus acciones preventivas pueden potenciar dicho entorno; y para ello, la vinculación de la estrategia pedagógica de pares a pares con la elaboración de piezas comunicativas resulta funcional.
Lo encontrado constituye en aporte del estudio al tema de la prevención el consumo de SPA, aunque se limita en cuanto a que no hay posibilidad de relacionar directamente la emergencia de representaciones gráficas con la trayectoria personal de los y las participantes. El manejo anónimo de los datos no permite identificar las representaciones gráficas según el nivel de acercamiento vivencial al consumo de SPA, para así realizar comparaciones. Esto abre posibilidades para seguir indagando acerca de las formas gráficas de prevención que se pueden emitir desde estas dos condiciones (con antecedentes de consumo y sin antecedentes de consumo).
Agradecimientos: A los y las estudiantes del Colegio Pedro León Torres, institución educativa pública del municipio Yacuanquer (Nariño, Colombia), por permitir acercarnos a sus experiencias y acciones de prevención. A docentes y directivos por permitir los espacios necesarios para el desarrollo del proyecto.


















