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Cuadernos de Economía

Print version ISSN 0121-4772

Cuad. Econ. vol.37 no.74 Bogotá July/Dec. 2018

http://dx.doi.org/10.15446/cuad.econ.v37n74.56164 

Artículos

ÍNDICE DE POBREZA MULTIDIMENSIONAL OCULTA PARA LA LOCALIDAD DE TEUSAQUILLO (BOGOTÁ): PROPUESTA METODOLÓGICA A PARTIR DE PERCEPCIONES CIUDADANAS

Multidimensional Poverty Index for Teusaquillo (Bogotá): A methodological proposal based on citizen perception

Indice de pauvreté multidimensionnelle cachée pour la localité de Teusaquillo (Bogotá): une proposition méthodologique à partir des perceptions citoyennes

Índice de Pobreza Multidimensional Escondido para o distrito de Teusaquillo (Bogotá): proposta metodológica baseada na percepção do cidadão

María Fernanda Torres Penagosa 

a Economista y magíster en Políticas Públicas de la Universidad de los Andes y doctora en Políticas Públicas del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, México. Correo electrónico: mariaftorresp@gmail.com.

Resumen

Dentro de sus objetivos, las mediciones de pobreza siguen las condiciones socioeconómicas de la población y sirven como herramienta para el desarrollo de política social. El Índice de Pobreza Multidimensional es limitado a la hora de identificar realidades locales de pobreza. Es el caso de Teusaquillo, donde dicho fenómeno se manifiesta entre sus habitantes y no se evidencia en los indicadores oficiales. El objetivo de este artículo es proponer con una metodología mixta, una medición de pobreza que identifique y caracterice a Teusaquillo partiendo de las carencias que experimentan sus habitantes. Solo así se cumplirán completamente los objetivos planteados.

JEL: I32, I38, H75, 054, C81.

Palabras-clave: pobreza multidimensional; pobreza oculta; métodos mixtos; participación ciudadana; Teusaquillo.

Abstract

One of the objectives of measuring poverty includes following a population’s poverty over time, which serves as a tool to develop social development policy. The official measurement in Colombia, the Multidimensional Poverty Index, limits itself to identifying only local realities of poverty. Teusaquillo’s socioeconomic situation is not accurately reflected by the official indicators. The objective of this paper is to propose a new poverty measurement using mixed methods that identifies and characterizes the experiences of Teusaquillo’s inhabitants and any failures that are society experiences. Improvements can only be made after this process has been successfully carried out.

JEL: I32, I38, H75, 054, C81.

Key words: Multidimensional Poverty; hidden poverty; mixed methods; citizen participation.

Résumé

Entre autres objectifs, les mesures de la pauvreté suivent les conditions socioéconomiques et servent d’outil pour la mise en place de politiques sociales. L’indice de pauvreté multidimensionnelle est limité quand il s’agit d’identifier des réalités locales de pauvreté. C’est le cas de Teusaquillo, où ce phénomène se manifeste entre les habitants de la localité, mais n’apparaît pas dans les indicateurs officiels. L’objectif de l’article est de proposer, en suivant une méthodologie mixte, une mesure de la pauvreté qui identifie et caractérise Teusaquillo en partant des manques que ressentent ses habitants. Ce n’est qu’ainsi qu’il sera possible d’accomplir les objectifs fixés.

JEL: I32, I38, H75, 054, C81.

Key words: pauvreté multidimensionnelle; pauvreté cachée; méthodes mixtes; participation citoyenne; Teusaquillo.

Resumo

Entre seus objetivos, a medição da pobreza segue as condições socioeconômicas da população e serve como ferramenta para o desenvolvimento da política social. O Índice Multidimensional de Pobreza é limitado quando se trata de identificar as realidades locais da pobreza. Esse é o caso de Teusaquillo, onde esse fenômeno se manifesta entre seus habitantes e não é evidente nos indicadores oficiais. O objetivo deste artigo é propor uma metodologia mista, uma medida de pobreza que identifique e caracterize Teusaquillo com base nas deficiências experimentadas por seus habitantes. Somente assim os objetivos declarados serão completamente cumpridos.

JEL: I32, I38, H75, 054, C81.

Palavras-Chave: pobreza multidimensional; pobreza oculta; métodos mistos; participação cidadã; Teusaquillo.

INTRODUCCIÓN

En la actualidad, la pobreza se mide por medio de un modelo top-down en el que “expertos” y tomadores de decisión determinan cuáles son las dimensiones más importantes en la calidad de vida de las personas, cuántas privaciones debe experimentar alguien para ser considerado pobre y qué importancia asignar a cada dimensión en los índices. Las mediciones de pobreza no involucran mecanismos de participación ciudadana para su construcción, y se alejan de las valoraciones, priorizaciones e interpretaciones que las personas en condición de pobreza hacen sobre su condición. Para combatir la pobreza es necesario

entender que los pobres son la parte más importante en la solución de sus problemas. Son protagonistas, sujetos activos de su desarrollo, no meros receptores pasivos de dádivas. Los pobres saben mejor que nadie qué necesitan para ser incluidos en el desarrollo (Vázquez, 2005, p. 5).

Para reducir los niveles de pobreza que hay en Colombia, y en particular en su capital, se requieren indicadores “orientados a movilizar procesos de concertación y mediación social permanentes, participativos e incluyentes, entre el Estado y los ciudadanos” (Otálvaro y Obando, 2013, p. 130). Es así como se requieren indica-dores que reflejen de manera precisa las carencias que experimentan las personas, que cambian en gran medida según el contexto en que se encuentren.

Existen también en la actualidad errores de inclusión y exclusión de beneficiarios de la política social causados en gran medida por las herramientas que se utilizan para focalizar a potenciales beneficiarios (Cornia y Stewart, 1993). Es el caso de la localidad de Teusaquillo, en Bogotá, en donde, a pesar de concentrarse estratos socioeconómicos medios y altos (estratos 3 a 5), existen casos numerosos de personas que se encuentran en condición de pobreza. Estas personas no son objeto de priorización para la recepción de apoyos gubernamentales ni engrosan los índices de pobreza actuales; las necesidades que experimentan no tienen la visibilización que tienen otras localidades y sin embargo presentan carencias en áreas importantes del bienestar. Según los cálculos de la Secretaría Distrital de Planeación, solo 2 de cada 100 habitantes de Teusaquillo son pobres multidimensionales (SDP, 2011).

El objetivo general de esta investigación es construir un indicador de pobreza multidimensional para la población de Teusaquillo utilizando una metodología mixta que incluya participación ciudadana en su construcción.

Los objetivos específicos son:

a) Evidenciar la importancia de incorporar las vivencias de las personas en condición de pobreza en la construcción de indicadores diseñados para mejorar su calidad de vida.

b) Identificar con mayor precisión 1) a las personas en condición de pobreza de la localidad de Teusaquillo y 2) sus necesidades más apremiantes.

Contar con un diagnóstico acertado sobre las condiciones de vida de una población es relevante ya que es el primer paso para el desarrollo eficiente de la política social. Como afirma Sen (1999), desarrollar mecanismos democráticos en la toma de decisiones públicas es vital por su papel constructivo en la conceptualización de las “necesidades” de las personas en un contexto dado.

Esta investigación contribuye a la literatura sobre política social para la lucha contra la pobreza por varias razones. En primer lugar, el uso de métodos mixtos permite tomar en consideración las ventajas de cada una de las metodologías (cuantitativa y cualitativa) para acercarse de manera más precisa a la comprensión del fenómeno de la pobreza. En segundo lugar, mediante un diagnóstico comunitario se propone un nuevo índice de pobreza para una localidad que en la actualidad no cuenta con un diagnóstico preciso sobre las privaciones que enfrentan sus habitantes. Finalmente, al crear un nuevo índice de pobreza multidimensional para Teusaquillo se desarrolla una herramienta para los hacedores de política distritales y de la localidad a partir de la cual se puede diseñar la política social de futuras administraciones.

El orden de este documento es el siguiente: en primer lugar se encuentra esta introducción. En segundo lugar se lleva a cabo una revisión de literatura relevante. En tercer lugar se realiza el planteamiento metodológico. En cuarto lugar se plantean los resultados obtenidos, así como el nuevo índice de pobreza para la localidad. Finalmente, se presentan recomendaciones tanto metodológicas como de política pública y algunas conclusiones.

REVISIÓN DE LITERATURA RELEVANTE

Sobre las mediciones de pobreza

La medida de pobreza convencionalmente utilizada está basada en el concepto de pobreza como consumo insuficiente de bienes y servicios. Generalmente, se utiliza información sobre ingresos para establecer cuánto consume una persona u hogar, y se compara su consumo con una línea de pobreza que se actualiza anualmente. Desde esta aproximación, los pobres son personas que no tienen ingreso suficiente y que, por lo tanto, se encuentran por debajo de un umbral mínimo de bienestar.

Una visión más amplia de bienestar y de la condición de pobreza se centra en lo que el individuo puede hacer y lo que puede ser. Esta aproximación tiene en cuenta el ingreso, pero va más allá de la falta de recursos, ya que incluye las capacidades humanas, es decir, las habilidades y capacidades de las personas (Sen, 1978). Las medidas no monetarias de pobreza tienen en cuenta variables como la educación, la salud y el acceso a vivienda, entre otras, para determinar si una persona es pobre.

Como un paso importante en la comprensión del fenómeno de la pobreza como aquel que incluye diversas dimensiones del bienestar surge el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM). El IPM es desarrollado por Alkire y Foster (Universidad de Oxford) en 2007 como una metodología que entiende la pobreza de manera integral; permite identificar el número de personas multidimensionalmente pobres, la proporción de privaciones que en promedio enfrentan y qué tan lejos están los hogares multidimensionalmente pobres de dejar de serlo (Alkire y Foster, 2007). El IPM se basa en el concepto de pobreza como privación de capacidades propuesto por Sen y es un avance en las mediciones de pobreza, ya que entiende que esta es el resultado de la interacción de distintos factores que simultáneamente hacen que una persona se encuentre en condición de pobreza (Alkire y Foster, 2007).

El IPM desarrollado en Colombia establece 5 dimensiones y 15 variables para identificar si una persona es pobre. En este sentido, tal y como se concibe en el Gobierno nacional es una medición de pobreza absoluta en la que se determinan de manera “objetiva” los umbrales, los puntos de corte y las dimensiones que componen el índice y sus pesos. La verticalidad con que se toman estas decisiones es fuente de debate actual. Siguiendo a Ravallion (2011), el IPM toma todos los elementos de la medición de pobreza como dados: las dimensiones de pobreza, los puntos de corte de las dimensiones, los pesos de privación y el mínimo número de privaciones que debe experimentar alguien para ser considerado “pobre”.

En este contexto, las mediciones de pobreza actuales no incorporan el concepto de pobreza relativa entendido como “un amplio conjunto de desventajas que enfrentan algunos individuos o grupos en la sociedad, entre las que se encuentran el no tener las capacidades ni oportunidades para acceder a bienes, activos, participación social o política” (Sinisterra, 2003). Las mediciones objetivas de pobreza no involucran mecanismos de participación ciudadana para su construcción, y se alejan de las valoraciones, priorizaciones e interpretaciones que las personas pobres mismas hacen sobre su condición:

existe una brecha entre la forma en que las agencias de desarrollo miden pobreza y la realidad de cómo las personas pobres experimentan y entienden la pobreza #&091;…#&093; la incidencia y tendencias de pobreza se miden usualmente a través de indicadores económicos oficiales asumidos por los investigadores como relevantes” (Xiaoyun y Remenyi, 2008).

De esta manera, para enfrentar la exclusión social que se vive en Colombia se requieren enfoques de política social y de indicadores “orientados a movilizar procesos de concertación y mediación social permanentes, participativos e incluyentes, entre el Estado y los ciudadanos” (Otálvaro, 2013).

El concepto de pobreza oculta

La pobreza oculta (también conocida como pobreza vergonzante) es un término que pone de manifiesto la pérdida de poder adquisitivo o capacidad de pago en una población que se ha caracterizado por tener altos niveles educativos y que tradicionalmente había accedido a los servicios de vivienda, salud, servicios públicos y recreación, entre otros. En otras palabras, se trata del empobrecimiento de un sector de la clase media de la sociedad, en este caso, de un sector de la población de la localidad de Teusaquillo. En este contexto, la pobreza oculta podría enmarcarse en el estudio de la vulnerabilidad social en donde existen dos miradas: la probabilidad de verse afectado por un choque externo (Escobar y Olivera, 2014; Martínez, 2007), y la falta de defensa interna por la carencia de activos físicos y humanos para enfrentar estas situaciones (Martínez, 2007).

En Bogotá existe una franja poblacional que

no se registra como pobre en las estadísticas; personas que viven en los estratos 3 y 4, cuyo nivel de ingreso y condiciones de bienestar, dependiendo de la ocurrencia de ciertos fenómenos macroeconómicos, está en permanente riesgo de pobreza y vulnerabilidades (SDP, 2013, p. 16).

Se trata de personas que “a pesar de disponer de empleo u otras fuentes de ingreso, no poseen los recursos suficientes para cubrir sus necesidades, las cuales incluyen las básicas y las referentes a los estándares de la sociedad” (Mendoza, Tarazona y Duque, 2011, p. 127). La “nueva pobreza”, como se le conoce en otros países es un fenómeno que se caracteriza por ser “más difuso y más escondido que la pobreza estructural, modifica los usos y las prácticas de la ciudad” (Prévôt Schapira, 2002, p. 44).

La pobreza oculta es relevante en medio de los debates actuales relacionados con la naturaleza cambiante de la pobreza. Uno de los nuevos retos que enfrenta la sociedad es el de establecer

los límites entre la pobreza absoluta y la pobreza relativa y la pobreza estructural y coyuntural, entre otras tensiones y dificultades en las mediciones para hacer referencia, y en contextos de países en vías de desarrollo, a una pobreza emergente de gran complejidad (SDP, 2013, p. 11).

En este contexto la pobreza se oculta de cinco maneras:

  • Cuando un gobierno no logra identificar la totalidad de pobres, evidenciando dificultades en la aplicación de sus instrumentos.

  • Cuando un gobierno diseña indicadores para medir la pobreza omitiendo variables relevantes desde la perspectiva de derechos.

  • Cuando se asumen parámetros, reglas y correlaciones estructurales que no permiten ver nuevas situaciones en la pobreza en los estratos medios y altos.

  • Cuando una población empobrecida, desde los conceptos de pobreza coyuntural y pobreza relativa, oculta la situación de manera intencional por diferentes razones no excluyentes: desconocimiento de sus derechos, falta de credibilidad en los gobiernos, vergüenza social relacionada con el estatus social, etc.

  • Cuando existe una población más amplia en situación de pobreza estructural y la pobreza coyuntural no es prioridad para la inversión social (SDP, 2013, p.11).

En este sentido, se opta por una conceptualización de pobreza relativa en la que las necesidades en la vida no son fijas y, en este sentido, varían en términos de espacio y tiempo (Townsend, 2010) y en la que ser pobre no solo implica no tener cubiertas una serie de necesidades básicas, sino carecer de la libertad para ejercer sus derechos y llevar el tipo de vida que se desea llevar (Sen, 1999). Teniendo en cuenta lo anterior, el marco de referencia de la pobreza oculta parte de un enfoque subjetivo que “tiene en cuenta las preferencias de los pobres o qué tanto valoran ellos los bienes y servicios” (Quintero y Mejía, 2006, p. 28) y parte de la idea de que las “opiniones de las personas relacionadas con su propia situación deben en últimas ser el factor decisivo en la definición de la pobreza” (Vos y Garner, 1991, p. 268).

La pobreza oculta en Teusaquillo tiene varias de estas características. En primer lugar, los instrumentos de medición de pobreza actuales -objetivos- se quedan cortos en la identificación de las personas pobres, en gran medida porque dejan por fuera variables vitales que están generando esta condición. En segundo lugar, la estrategia de estratificación y posterior focalización de la política social que existe en Bogotá excluye realidades de pobreza en estratos medios y, finalmente, hay una problemática fuerte relacionada con la visibilización de la situación por parte de la población que se encuentra en esta condición.

En la última década, en la localidad de Teusaquillo se ha presentado un

deterioro paulatino en su calidad de vida, configurando un tipo de empobrecimiento (de las clases medias urbanas) que sobrepasa la capacidad estatal para dar una respuesta adecuada, dadas las dificultades para su identificación, y que se ha convertido en tema prioritario de la agenda pública local (Pineda, 2014, p. 4).

Teniendo en cuenta que existe un rápido aumento de la población de adultos mayores, principalmente mujeres y una rápida reducción de niños (Gráfica 1), se observa una tendencia hacia el envejecimiento de la pirámide poblacional de la localidad, hecho que pone de manifiesto la importancia de prestar atención al fenómeno de pobreza oculta, que afecta en su mayoría a población mayor.

Fuente: SDP (2014).

Gráfica 1 Evolución de la estructura poblacional de Teusaquillo: censo 1993 - proyección 2020. 

METODOLOGÍA

Esta investigación tiene un diseño metodológico mixto secuencial en dos etapas. La integración de datos de diferentes metodologías permite que los datos obtenidos dialoguen entre sí. Dicha aproximación tiene una dinámica propia y demanda una perspectiva diseñada para el entendimiento adecuado de los fenómenos sociales como la pobreza (Fielding, 2012). En este sentido, las fases del componente cuantitativo y cualitativo se desarrollaron así:

Tabla 1 Diseño mixto secuencial en dos etapas. 

Fuente: elaboración propia.

El uso de métodos mixtos es recomendable teniendo en cuenta que un enfoque mixto permite responder a un mayor número de preguntas, permite una mayor variedad de perspectivas del problema analizado en términos de frecuencia, amplitud y magnitud (cuantitativo) y profundidad y complejidad (cualitativo) (Creswell, 2005). Los métodos mixtos pueden responder a preguntas que no se pueden responder por medio de las metodologías cuantitativa o cualitativa de manera aislada, debido a que plantean la existencia de un punto medio entre preguntas de investigación exploratorias (metodología cualitativa) y confirmatorias (metodología cuantitativa): “una gran ventaja de los métodos mixtos es que permite a su vez verificar y generar teoría en la misma investigación” (Teddlie y Tashakkori, 2003, p. 15). De acuerdo con lo anterior, los métodos mixtos “ofrecen una única capacidad de crear sinergias, amplitud y profundidad que no sería posible lograr con métodos independientes” (Royse, Thyer y Padgett, 2010, p. 99).

Naturaleza y fuentes de información

La naturaleza de la información presentada aquí es mixta; el uso de métodos mixtos, como se mencionó, es una herramienta necesaria para “obtener el máximo de información y perspectiva, mejorar la corroboración de los datos y obtener conclusiones menos sesgadas y más precisas” (Reamsa y Twale, 2008, p. 133), permite realizar múltiples inferencias que se confirman o complementan, y que al final de una fase de investigación llevan al diseño de la siguiente fase (Teddlie y Tashakkori, 2003) y son una herramienta fundamental para indagar temas de investigación complejos como la pobreza, toda vez que permiten abordar la manera como las personas en dicha condición se perciben a sí mismas generando una nueva definición de criterios objetivos (dimensiones de pobreza) que facilitan hacer comparaciones interpersonales de bienestar (González, 2000).

Fuente de información cuantitativa: Encuesta Multipropósito de Bogotá EMB-2014

Para el cálculo del IPM de Bogotá se utilizó la Encuesta Multipropósito para Bogotá Distrito Capital (EMB) 2014, desarrollada en conjunto por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y la Secretaría Distrital de Planeación de Bogotá (SDP). Esta base cuenta con variables sociodemográficas relevantes como la educación, la salud, el empleo, el uso y la cobertura de tecnologías de información, el cuidado de menores de 5 años, los servicios públicos domiciliarios, entre otros. La encuesta es representativa para 19 de las 20 localidades de Bogotá, así como para todos los estratos socioeconómicos y tiene un muestreo probabilístico, estratificado y de conglomerados DANE (2014). Específicamente, en el caso de Teusaquillo, la muestra levantada en la EMB 2014 es de 240 encuestados.

Fuente de información cualitativa: entrevistas semiestructuradas y talleres participativos

Con el objetivo de entender las dinámicas en la población de Teusaquillo, en relación con temas de calidad de vida y pobreza, se desarrollaron dos métodos de recolección de información: 1) talleres participativos y 2) entrevistas semiestructuradas. La primera dinámica (similar a los grupos focales) permitió interactuar con los participantes proponiendo temáticas para la discusión general. Los talleres participativos se realizaron con el objetivo de explorar las dimensiones y variables del IPM y cómo estas eran percibidas desde los habitantes de la localidad en términos de importancia y urgencia en su solución. Igualmente, se exploraron nuevas variables que no se encuentran en el IPM pero que los ciudadanos identificaron como relevantes para su calidad de vida.

Asimismo, con el objetivo de profundizar en temas específicos de la pobreza oculta y teniendo en cuenta la dificultad de las personas que se encuentran en dicha condición para hablar abiertamente sobre esta, se realizaron entrevistas semiestructuradas que permitieran ahondar estos aspectos personales: el desarrollo de entrevistas como técnica cualitativa, implica que haya “profundidad” por dos razones: “i) porque se puede desmantelar [...] la jerarquía de conocimientos entre investigador e investigado, y además, ii) las entrevistas pueden permitir encuentros de investigación en los que hay tiempo y espacio suficiente, [que trasmiten] confianza” (Crang y Cook, 2007, p. 36). Las entrevistas semiestructuradas también fueron utilizadas para entender el punto de vista de la administración local en torno a esta problemática.

En la Tabla 2 se encuentra un resumen de las técnicas utilizadas, la población objetivo del estudio, el tipo de preguntas realizadas en cada técnica y el fin de estas en el marco de esta investigación.

Tabla 2 Técnicas, población, preguntas y objetivos. 

Fuente: elaboración propia.

Etapas de investigación

Etapa 1. Metodología cualitativa

Selección de casos en componente cualitativo

Muestreo con propósito

El objetivo del muestreo con propósito consiste en seleccionar aquellos casos ricos en información que mejor puedan dar soporte a las preguntas de investigación (Creswell, 2013; Emmel, 2013). La lógica y el poder del muestreo con propósito están en la capacidad de profundizar en gran medida en los casos de estudio. La muestra seleccionada debe ser tal que “encaje en el propósito del estudio, los recursos disponibles, las preguntas realizadas y las limitaciones a enfrentar” (Patton, 1990, p. 169). Dentro del muestreo con propósito existen diversas estrategias a utilizar para la selección de los casos de estudio. Para el caso particular, el propósito del muestreo siguió la estrategia de muestreo por criterios. Dichos criterios pueden estar basados tanto en investigación cuantitativa (información estadística) como en la selección de casos ricos en información (Palinkas et al., 2013; Patton, 1990).

Perfiles de participantes y metodología de reclutamiento

La selección de la muestra se realizó con el objetivo de entender, desde distintos puntos de vista y a profundidad, el fenómeno de la pobreza oculta en la localidad de Teusaquillo. En este sentido, se establecieron tres perfiles claves que contribuyeran a entender el fenómeno:

  • Funcionarios del gobierno local con experiencia en el manejo de programas sociales y comprensión del fenómeno de pobreza oculta.

  • Líderes comunitarios que conozcan de cerca el fenómeno de la pobreza oculta.

  • Población de la localidad de Teusaquillo en condición de pobreza oculta.

El reclutamiento se llevó a cabo a través del contacto con líderes comunitarios y de la Alcaldía Local de Teusaquillo. Una vez establecido en contacto con ellos mediante la metodología del “snowball approach”1 los líderes identificaron participantes conocidos por ellos para los grupos focales y entrevistas, teniendo en cuenta como criterio principal la familiarización con el fenómeno de pobreza oculta.

Desarrollo de talleres participativos y entrevistas semiestructuradas

Una vez establecido el tipo de muestreo cualitativo, los perfiles de los participantes y realizadas las visitas previas se hicieron tres talleres participativos cada uno con 12 personas y 5 entrevistas semiestructuradas con líderes comunitarios, personas que habían estado en condición de pobreza y funcionarios de la alcaldía local.

Etapa 2. Cálculo del nuevo IPOM a partir de percepciones ciudadanas

IPM-Colombia

Para el cálculo del nuevo índice se parte del indicador oficial para Colombia. En este se establece: 1) un punto de corte en las dimensiones del índice para identificar las personas con privaciones en cada dimensión y 2) un punto de corte en el número de privaciones (k) que debe tener una persona para ser considerada pobre (Angulo, Díaz y Pardo, 2011). Para el caso colombiano se estableció un punto de corte de k = 33% de las dimensiones, es decir, si una persona tiene privación en por lo menos 1/3 de las dimensiones que componen el índice se considera en condición de pobreza.

El IPM permite realizar un conteo de las personas multidimensionalmente pobres y analizar la intensidad de las privaciones y su profundidad por medio de los siguientes indicadores:

Incidencia2

La Tasa de Incidencia de Pobreza Multidimensional es el porcentaje de personas que viven en hogares multidimensionalmente pobres:

Donde q es el número de personas que sufren privaciones en por lo menos k dimensiones y n es la población total.

Esta es la tasa de recuento o tasa de incidencia de la pobreza multidimensional (H), es decir, el número o porcentaje de personas que sufre privaciones en por lo menos k dimensiones.

Incidencia ajustada

La incidencia ajustada de pobreza multidimensional calcula la proporción de privaciones que en promedio enfrenta la población pobre:

Donde A es el promedio de la proporción de las privaciones entre pobres, o intensidad de la pobreza.

Desde 2011 se eligió el IPM como medición oficial de pobreza en Colombia con el objetivo de incluir variables susceptibles de ser impactadas por acciones de política pública y facilitar la rendición de cuentas pasando de lo multidimensional a lo multisectorial (Angulo et al., 2011). A escala nacional se establecieron 5 dimensiones y 15 variables con las siguientes definiciones y puntos de corte:

Tabla 3 Indicadores para medir el Índice de Pobreza Multidimensional en Colombia 

Fuente: Angulo et al. (2011).

La segunda etapa consiste en calcular la incidencia de pobreza a partir del nuevo Índice de Pobreza Oculta Multidimensional (IPOM) para la localidad. Este nuevo índice parte del IPM nacional, pero incorpora nuevas dimensiones y deja de tener en cuenta otras. El objetivo es poner en evidencia las nuevas características del IPOM-Teusaquillo para socializar posteriormente esta herramienta con los hacedores de política social en Teusaquillo con el fin de empezar a utilizar un instrumento que incorpore la participación como un elemento vital para el desarrollo de la política social de la localidad y que identifique de mejor manera a la población objetivo de dicha política.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

De las puertas para afuera nuestras casas son bonitas, sumercé mirará mi casa, ve la casa de aquí de mis vecinos… dice uno “¡uy carajo son 250 metros cuadrados, son 300 metros cuadrados, son mansiones!” sí, pero de la puerta para afuera… de la puerta para adentro es otra la situación que se viene presentando (ED, 60 años, Teusaquillo3).

Sobre la definición y caracterización de la pobreza oculta

Una pregunta clave para entender desde las experiencias mismas de los habitantes de Teusaquillo qué dimensiones del bienestar no están cubiertas en la localidad, o qué características tiene esta “nueva pobreza” que no está siendo medida o identificada en el IPM oficial está relacionada con qué consideran las personas que es la pobreza oculta y qué características tiene alguien que se encuentra en esta condición. Temas claves como la inseguridad alimentaria, la complejidad en la identificación de la población y la inseguridad económica hacen parte de los hallazgos de esta investigación.

Inseguridad alimentaria

De acuerdo con las personas entrevistadas, la pobreza oculta está fuertemente asociada a la falta de alimentos para la manutención personal y del núcleo familiar más cercano. La inseguridad alimentaria tiene varias consecuencias como la enfermedad (pérdida de peso, estrés, depresión) o la búsqueda de nuevas formas de alimentación para asegurar la comida (comedores comunitarios, compras en plazas de mercado afuera de la localidad o solicitud de mercados al párroco de la iglesia, entre otros). La inseguridad alimentaria se relaciona directamente con la pobreza oculta:

Hambre. Esa es la pobreza oculta, hambre… el tener muchas veces solamente una sola comida… eso es hambre. (ED, 60 años, Teusaquillo)

Ver uno familias… en las cuales… se abre la nevera y la nevera solamente contiene telarañas. (ED, 60 años, Teusaquillo)

Personas que pueden tener una familia, pero no está… Y no salen, muy pocos salimos a decir: “oiga, no tengo para, para pagar un servicio público”. Entonces, prefieren recoger agua lluvia e ir donde el sacerdote católico a decir: vea estoy en esta situación -en un secreto de confesión-, necesito comer algo. (CR, 48 años, Teusaquillo)

Carácter vergonzante y dificultad de identificación

Varios participantes manifestaron la dificultad de identificar a la población en pobreza oculta teniendo en cuenta que, por lo general, las personas tienen razones personales para mantener en secreto dicha condición.

No creas las críticas que le hacen a uno desde la misma familia… por asistir a un comedor comunitario… tremendo… tremendo… es…. es tremendo… yo me demoré 1 año para llegar a comedor comunitario... me estaba muriendo de hambre (ED, 60 años, Teusaquillo).

Algunas personas en pobreza oculta en Teusaquillo han recurrido a los comedores comunitarios, programa desarrollado por la Alcaldía Distrital en diversas zonas de Bogotá que busca “restablecer el derecho a la alimentación”. Sin embargo, según identificaron los mismos participantes, muchas personas prefieren aguantar hambre o dirigirse a la iglesia para tratar de solucionar el problema de falta de alimentos. En este sentido, una característica clave de la pobreza oculta en Teusaquillo es precisamente que las personas desean mantener oculta su condición, hecho que dificulta en gran medida su identificación y el posterior desarrollo de política social destinada a su mitigación:

Caracterizar esta población de persona mayor no es fácil. Son ocultos, no quieren hacerse visibles por un tema de orgullo, por un tema de vanidades, por un tema que llevan 60 años de la vida viviendo de una forma y no quieren que la comunidad se dé cuenta de esa realidad tan difícil que están pasando. (DR, 38, Teusaquillo)

Inseguridad económica

Otra característica fuertemente asociada a la pobreza oculta es la inseguridad económica o falta de ingresos para cubrir los gastos básicos del hogar o de la persona. Esto se manifiesta en la incapacidad de pagar los servicios públicos (agua, luz, teléfono), en el deterioro paulatino de las viviendas que habitan y en la falta de dinero incluso para desplazarse:

Hay una pareja de adultos mayores de nuestra localidad que vive en un solo cuarto porque todas las demás habitaciones de la casa tienen gotera… y la única que no tiene gotera era ese cuarto, esa habitación… carajo eso es pobreza… eso es pobreza… (ED, 60 años, Teusaquillo).

Son grupos de personas que no tienen con qué pagar los impuestos, no tienen con qué pagar servicios, no tienen con qué comer, no tienen con qué sacar el carro a darle la vuelta (EG, 67 años, Teusaquillo).

Esa es esa es la pobreza para mí… el no tener como desplazarse o si se tiene que desplazar de un lado a otro en una distancia larga e irse a pie… o el estar asistiendo a los comedores comunitarios (ED, 60 años, Teusaquillo).

La baja capacidad de pago identificada en el trabajo de campo está fuertemente relacionada con personas mayores que no alcanzaron a pensionarse o si reciben una pensión es muy baja y no alcanza a cubrir sus gastos mínimos, razón por la cual muchos viven endeudados (con créditos en las tiendas) y al día. De la misma manera, y para los casos de personas más jóvenes en condición de pobreza oculta, el no cursar estudios universitarios es identificado por ellos mismos como la razón principal de la inseguridad económica que viven en la actualidad.

Arraigo al territorio y estilo de vida

Otra característica de la población que se encuentra en pobreza oculta en Teusaquillo es el arraigo al territorio y a sus costumbres, es decir, el apego al estilo de vida que han llevado toda la vida y que no desean cambiar. El arraigo al territorio fue mencionado por varios participantes, afirmando que en Teusaquillo han vivido toda su vida, se encuentran sus amigos, vecinos, sus rutinas, los lugares que frecuentan, etc.

Predomina una cultura de arraigo por su antejardín, por su patio, por sus matas, por sus perritos, por muchas condiciones particulares de cada familia y se acaban los recursos y lo único que tienen es una casa muy grande, y un bagaje cultural (CR, 48 años, Teusaquillo).

Hay mucha gente que me ha dicho: “oiga usted viviría más bueno donde las comunidades más populares y hay mucha más gente, pues desocupada, desempleada para generar comunidad” pero yo digo… hombre, tengo mis raíces acá, todo mi conocimiento y mi bagaje cultural está en este territorio (CR, 48 años, Teusaquillo).

Las características de pobreza oculta identificadas por los participantes del estudio son claves para proponer una medición de pobreza más cercana a las realidades de la localidad.

Nuevas dimensiones de bienestar para tener en cuenta

Para la elección de nuevas dimensiones para el índice de pobreza se establecieron cuatro criterios:

a) Frecuencia de uso y énfasis en grupos focales y entrevistas.

b) Indicadores que puedan ser afectados mediante política pública.

c) Indicadores cuyo impacto en la calidad de vida haya sido estudiado previamente en la literatura.

d) Disponibilidad de información (EMB 2014).

Teniendo en cuenta la caracterización realizada en la sección anterior así como los criterios mencionados, las nuevas variables para tener en cuenta son:

Nutrición: inseguridad alimentaria

La inseguridad alimentaria es una privación importante entre las dimensiones de bienestar (Martínez y Fernández, 2009; Vélez y Torres, 2014; Wu y Schimmele, 2005). Según la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL), presentar niveles de desnutrición asociados a una exposición permanente de inseguridad alimentaria tiene efectos negativos en distintas dimensiones de la vida de las personas “entre las que destacan los impactos en la salud, la educación y la economía (costos y gastos públicos y privados, y menor productividad)”. Estos efectos generan “mayores problemas de inserción social y un incremento o profundización del flagelo de la pobreza e indigencia en la población, reproduciendo el círculo vicioso al aumentar con ello la vulnerabilidad a la desnutrición” (Martínez y Fernández, 2009, p. 6). En relación con los impactos en la salud, Wu y Schimmele (2005) investigan la relación entre la inseguridad alimentaria y el riesgo de depresión entre adultos y encuentran que efectivamente la inseguridad alimentaria aumenta de manera importante el riesgo de sufrir depresión y que este riesgo es mayor para mujeres y padres solteros.

Seguridad económica: ingresos insuficientes y acceso a pensión

La inseguridad económica está fuertemente asociada a la incapacidad de cubrir gastos básicos, hecho que lleva a que las personas se encuentren de manera persistente en condición de privación. Las dificultades que enfrentan los individuos ante choques negativos en sus ingresos se vuelven más relevantes en la medida en que los flujos de bajos niveles de ingresos se mantengan por periodos prolongados (Arim, Brum, Dean, Leites y Salas, 2013; Sobolewski y Amato, 2005). Este hecho conlleva a “las denominadas trampas de pobreza, concepto que refiere a los hogares o personas que sistemáticamente enfrentan problemas para lograr niveles mínimos de ingresos y que estarían, por tanto, sujetos a situaciones de privación persistentes” (Arim et al., 2013, p. 4). De la misma manera, la inseguridad económica prolongada lleva a una exposición a estrés que tiene efectos negativos sobre la salud de las personas (Kahn y Pearlin, 2006) y causa una mayor depresión en edades adultas (Krause y Jersey, 1993; Ross y Joan, 1985).

Seguridad física: afectación por violencia o inseguridad en entorno

La inseguridad y percepción de inseguridad en el entorno pueden incluso llegar a modificar el modo de vida o rutina de las personas que se sienten inseguras. Estudios experimentales recientes han encontrado una relación negativa entre violencia y componentes del capital social como la menor confianza en los demás (Becchetti, Conzo y Romeo, 2011; Cassar, Grosjean y Whitt, 2011) y menor disposición a la cooperación (Moros, 2014). La inseguridad física afecta negativamente el acceso a bienes y servicios públicos y termina favoreciendo el apoyo a las políticas más punitivas, contribuyendo a la deslegitimación de la justicia penal y promoviendo el consenso en torno de las acciones “por mano propia” (Garland, 2005; Hale, 1996). Esta variable surgió de manera importante en los talleres en los que los participantes afirmaron que la inseguridad afecta negativamente su cotidianidad al verse y sentirse expuestos a situaciones de peligro, hecho que repercute en tener una peor calidad de vida.

Condiciones de la vivienda: habitabilidad, hacinamiento y dificultad en el acceso a agua y electricidad

Las deficiencias estructurales de las viviendas perjudican la salud física y mental de las personas que las habitan, teniendo en cuenta que construcciones de mala calidad e inseguras aumentan la probabilidad de tener accidentes en el hogar, facilitan la transmisión de infecciones e interfieren con las necesidades psicológicas de los miembros de la familia (Carr-Hill, 2000). De la misma manera, viviendas con hacinamiento aumentan el riesgo de adquirir enfermedades respiratorias (Hunt et al., 1997 en Carr-Hill, 2000; Montgomery et al., 1996) y viviendas con humedad incrementan la probabilidad de tener asma, rinitis y otras enfermedades respiratorias (Hopton y Hunt, 1996; Rosenbaum, 2008).

Es importante mencionar que cada una de estas dimensiones y variables fue identificada por los participantes del trabajo de campo realizado en Teusaquillo. Las dimensiones relacionadas con inseguridad económica y alimentaria surgieron con mayor énfasis en las entrevistas, mientras que la variable de seguridad física fue mencionada con mucho énfasis en los grupos focales. En las entrevistas fue común escuchar historias de vecinos que sí tienen acceso a servicios públicos pero que los tienen cortados por falta de pago.

Índice de Pobreza Oculta Multidimensional para Teusaquillo

Realmente la pobreza oculta tiene esa característica y es que, es tan oculta que no hemos […] logrado medirla, detectarla. Sabemos que está […] pero no es una población que sea fácil de identificar y de caracterizar (DR, 38, Teusaquillo).

Para el cálculo del IPOM se utilizaron los mismos pesos para todas las variables y los mismos pesos para todas las dimensiones (Anexo 1). El punto de corte para considerar a alguien pobre también se mantuvo igual al establecido para el caso nacional (K = 33%). Los puntos de corte del nuevo índice así como la descripción técnica de cada variable se encuentran en la Tabla 4. No se tuvieron en cuenta variables que se encontraban en el índice que los participantes considera-ron cubiertas en la localidad tales como rezago escolar, analfabetismo, barreras de acceso a servicios para el cuidado de la primera infancia y trabajo infantil. En el Anexo 2 se encuentra el ejercicio de priorización de variables que se realizó en los talleres participativos en la etapa 1 de esta investigación.

Tabla 4 Construcción de indicadores para medición de IPOM. 

* Cambio en el énfasis de las preguntas; se indaga por estado actual de la vivienda y acceso real a agua y electricidad y no material con el cual se construyó o se hizo la conexión. Los indicadores tradicionales de pobreza como el de NBI tienen en cuenta criterios relacionados con elementos básicos de una vivienda en términos materiales que en la actualidad en las zonas urbanas de Colombia se encuentran prácticamente cubiertos, son insuficientes y han perdido vigencia (Angulo et al., 2011). Se cambia el énfasis de las preguntas a problemáticas más comunes en entornos urbanos partiendo de los hallazgos en el trabajo de campo y tomando preguntas de la EMB relacionadas con el derecho a vivienda adecuada (ONU Habitat en Leva, 2005).

Fuente: elaboración propia.

Construcción de indicadores para medir el Índice de Pobreza Oculta Multidimensional 2014

Incidencia

En Teusaquillo 17 de cada 100 habitantes son pobres ocultos. Los resultados de incidencia de pobreza oculta multidimensional ponen en evidencia que existen 5 variables que presentan un nivel de privación elevado en la localidad; la población en edad de estar pensionada que en el momento de la encuesta no recibía pensión alguna (61%), la informalidad laboral (33%), la inseguridad en el entorno (32%), las condiciones de habitabilidad de las viviendas en Teusaquillo (24%) e ingresos insuficientes (9%). Es importante resaltar que estas variables fueron identificadas por los participantes como muy relevantes en el contexto de su localidad hecho que se ve respaldado por las incidencias encontradas con la EMB-2014.

Tabla 5 Incidencia IPOM. 

Fuente: elaboración propia con datos de la EMB-2014.

Otras variables para tener en cuenta son la dificultad en el acceso a agua y electricidad y el no aseguramiento. Llama la atención que la baja incidencia de la variable de inseguridad alimentaria no concuerda con los hallazgos del trabajo de campo, este hecho podría estar relacionado con el subreporte que podría existir en las encuestas por el carácter vergonzante de estas carencias para la población de estudio.

Los resultados expuestos aquí contrastan en gran medida con el porcentaje de privación de Teusaquillo presentado por la SDP (2011) con el indicador tradicional de pobreza multidimensional.

DISCUSIÓN

Teniendo en cuenta que la pobreza varía de manera importante según el contexto en que se mida, es recomendable llevar a cabo mediciones locales que permitan dar cuenta de las realidades que se experimentan en este nivel. Esta, sin lugar a dudas, puede ser una potente herramienta para el desarrollo de la política social de las alcaldías locales. El uso de métodos mixtos permite llevar a las mediciones de pobreza a su máximo potencial por tres razones: 1) hay una mejor identificación de la población pobre, 2) permite un mejor seguimiento y 3) se está generando una herramienta más horizontal en donde el Gobierno y la ciudadanía trabajan juntos para mejorar el diseño de la política social.

Teusaquillo es una localidad que, por sus características particulares, no presenta condiciones de pobreza en las cifras oficiales que ameriten intervención por parte del gobierno distrital o nacional. Sin embargo, al profundizar en las características que presenta la localidad en este artículo se identificaron privaciones importantes que están dificultando que la población goce de una buena calidad de vida tales como la inseguridad económica, alimentaria y del entorno en el que habitan. El fenómeno de la pobreza oculta, como se le conoce en Teusaquillo, es una realidad que debe enfrentar la alcaldía distrital y debe seguir siendo foco de la política social de la alcaldía local.

CONCLUSIONES

El cálculo del IPOM puso de manifiesto las carencias que tienen los habitantes de Teusaquillo sobre habitabilidad, informalidad y seguridad social. Se puso en evidencia la dificultad de obtener una pensión y el deficiente acceso al servicio de salud que tiene esta población. Aunque la inseguridad alimentaria no surgió como una de las variables con mayor porcentaje de privación, fue una variable que surgió frecuentemente en los talleres y entrevistas realizados. La suma de estos factores lleva al empobrecimiento de un sector de la población que en un pasado contaba con mejores condiciones de vida, arraigadas a su territorio y difíciles de identificar mediante indicadores tradicionales.

Este documento identificó cuáles son las condiciones de pobreza que se viven en Teusaquillo y cuál es su incidencia. Este diagnóstico es un punto de partida para el desarrollo de la política social de la localidad y es un primer paso para reconocer que las condiciones de vida de la población deben ser identificadas a partir de herramientas que tengan en cuenta el contexto particular que se está midiendo. Las recomendaciones se realizan en dos sentidos; 1) relacionadas con los resultados más llamativos del IPOM-2014 y 2) otros componentes relevantes que, si bien no se lograron capturar por medio del índice, fueron identificados como relevantes por la población participante. Para tal fin se realizan recomendaciones de política pública en tres componentes: económico, psicológico y de identificación de la población.

Recomendaciones de política pública

Componente económico

Las alcaldías distrital y local deben desarrollar una política pública que permita asegurar unos ingresos estables a personas mayores que no lograron pensionarse. Los resultados presentados llaman la atención sobre un problema creciente en Colombia relacionado con las bajas tasas de pensión de adultos mayores de estratos medios y bajos. Es importante revisar el modelo de seguridad social vigente en el país que cada vez dificulta más el acceso a la pensión y que perpetúa el estado de vulnerabilidad en el que se encuentran los individuos: “Disminuir la vulnerabilidad significa entonces generar mecanismos de mejor manejo del riesgo, tanto para la población pobre como para la no pobre, con el fin de disminuir esta probabilidad de verse afectado por un choque” (Escobar y Olivera, 2014, p. 502).

Se recomienda a la alcaldía local analizar las oportunidades laborales que existen y que se podrían brindar a los habitantes de la localidad de la mano de la administración local. De manera paralela, se sugiere realizar un diagnóstico de las empresas que se encuentran en la zona relacionado con los servicios que prestan, los bienes que producen, las vacantes vigentes y la posibilidad de nuevas vacantes. Asimismo, capacitar a los habitantes de Teusaquillo para que puedan responder a las vacantes disponibles tanto con la alcaldía como con la empresa privada en la localidad. Es importante hacer énfasis en la importancia de que esta propuesta contemple la reintegración laboral de adultos mayores que aún están activos y desean seguir vinculados al mundo laboral. De la misma manera, es recomendable que la oferta de empleos sea flexible (trabajos de medio tiempo, por horas o tiempo completo).

Componente psicológico

Las recomendaciones en este aspecto están relacionadas con las consecuencias psicológicas que sufre alguien que se encuentra en pobreza oculta. Se recomienda llevar a cabo talleres de atención psicológica con la comunidad que incluyan temas como la aceptación de las condiciones de vida actuales y de apoyo general al adulto mayor. El objetivo de estos talleres es acercar a la comunidad a la alcaldía local en espacios diseñados para hablar sobre sus necesidades, preocupaciones y que se conviertan en espacios en donde se puedan identificar con vecinos que tengan experiencias similares. Estos talleres pueden ser llevados a cabo por la Secretaría de Integración Social de la localidad. Tanto la evidencia empírica mencionada sobre el estrés, la depresión y demás enfermedades que genera la inseguridad económica y alimentaria, como las entrevistas, ponen de manifiesto la afectación psicológica de las personas que han presentado estas carencias y que repercuten en su salud física.

Identificación

Una correcta identificación de la población en condición de pobreza es un elemento clave para poder focalizar de manera acertada la política social. Existen tres aspectos a considerar: primero es importante que el tema se trivialice; que la pobreza oculta deje de considerarse un tabú en el que es vergonzoso manifestar la necesidad de apoyo. Algunos de los entrevistados manifestaron que involucrar a los medios de comunicación podría ser una estrategia para trivializar el tema. En segundo lugar, se propone implementar un programa de visitas puerta a puerta en donde psicólogos y trabajadores sociales se acerquen a la población con un trato más horizontal y personalizado. El papel de estos trabajadores es el de poder identificar hogares o personas que pueden correr riesgo de caer en condición de pobreza o se encuentren en pobreza oculta y hacerles un acompañamiento que asegure el acceso a bienes y servicios que presta la alcaldía local. Finalmente, con el objetivo de llevar a cabo una mejor identificación de las condiciones de inseguridad alimentaria se recomienda incorporar a la EMB una pila de preguntas que per-mita profundizar en este fenómeno que afecta a diversos hogares en Bogotá. Una propuesta de preguntas para incluir se encuentra en el Anexo 3 de este documento.

En cuanto a las recomendaciones para futuros trabajos, sería muy interesante que esta metodología fuera replicada de manera periódica por parte de universidades u organismos no gubernamentales para hacer un mejor seguimiento a las condiciones de vida de la población y a los cambios que se podrían ir generando al realizar intervenciones de política social.

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1Esta metodología consiste en la construcción de una muestra a partir de un número de personas que expande la investigación al reclutar a otras personas elegidas por ellos a partir de los criterios establecidos Browne y Russell, 2003; Salganik y Heckathorn, 2004.

2Información tomada de Angulo et al. (2011).

3Los nombres no se utilizan para proteger la identidad de los participantes.

Sugerencia de citación: Torres Penagos, M. F. (2018). Índice de Pobreza Multidimensional Oculta para la localidad de Teusaquillo (Bogotá): propuesta metodológica a partir de percepciones ciudadanas. Cuadernos de Economía, 37(74), 555-588.

ANEXOS

Anexo 1. Pesos, dimensiones y variables IPOM-Teusaquillo. 

Fuente: elaboración propia.

Anexo 2. Ejercicio participativo de pesos del IPM-Media Teusaquillo. 

Fuente: elaboración propia.

Anexo 3. Nuevas variables para incorporar en futuras EMB. 

Fuente: Coneval (2009).

Recibido: 11 de Marzo de 2016; Revisado: 11 de Marzo de 2017; Aprobado: 03 de Abril de 2017

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