Introducción
La población colombiana ha vivenciado un conflicto armado que ha durado más de 6 décadas por parte de grupos armados al margen de la ley. La Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No repetición (CEV, 2022), estimó un aproximado de 8 775 884 víctimas directas, entre las cuales se cuentan personas desaparecidas y secuestradas, niños y niñas reclutados, homicidios y más de 7 millones de desplazamientos forzados desde 1984 hasta 2018.
Esta investigación busca explorar las afectaciones en las funciones ejecutivas al experimentar eventos traumáticos producto del conflicto armado colombiano por medio de una revisión sistemática. Entendiendo "funciones ejecutivas" como aquellos procesos intrínsecos que permiten responder de manera adaptativa a situaciones novedosas, siendo fundamentales en habilidades cognitivas, emocionales y sociales. Permitiendo que un individuo participe en comportamientos independientes, con propósito, autodirigido y autosuficiente.
Al hablar de "evento traumático", nos referimos a la exposición repentina a experiencias adversas que superan el umbral de tolerancia del sistema nervioso autónomo. Dichas experiencias pueden formar parte del ciclo vital (divorcios, problemas socioeconómicos, enfermedades o muerte de un ser querido) o ser acontecimientos de naturaleza extremadamente amenazante, como amenazas de muerte, lesiones graves, violencia sexual o exposición repetitiva a detalles con una alta carga traumática (Organización Mundial de la salud [OMS], 2022; Asociación Americana de Psicología [APA], 2014). Ocasionando altos niveles de estrés fisiológico o psicológico, produciendo un aumento del ritmo cardiaco y mayor flujo sanguíneo a los músculos, provocando una respuesta de lucha o huida (Zegarra-Valdivia y Chino-Vilca, 2019).
Según Pierre (1919, como se cita en Nader, 2022), el trauma psicológico es el resultado de la exposición a un acontecimiento estresante que excede las estrategias de afrontamiento del individuo. Ocasionando que los recuerdos asociados al acontecimiento no logran convertirse en experiencias narrativas neutras.
Aunque existen investigaciones sobre las consecuencias del conflicto armado a nivel educativo o social, son pocas las investigaciones que indagan las repercusiones de un evento traumático en el correcto desarrollo y funcionamiento de las funciones ejecutivas. Por lo tanto, se considera relevante recopilar, organizar y analizar las investigaciones publicadas sobre el impacto del conflicto armado en las funciones ejecutivas de la población colombiana.
Esta revisión se realizará en el marco del posconflicto colombiano, el cual comenzó con los acuerdos de paz firmados en 2016; teniendo como referentes teóricos a Muriel Lezak (teoría de las funciones ejecutivas) y Miller y Cohen (teoría integradora de la corteza prefrontal); y usando como guía el protocolo Cochrane para revisiones sistemáticas.
Antecedentes
Descripción de la condición. La CEV (2022) registró 8 775 884 víctimas directas del conflicto armado que experimentaron eventos con un gran potencial traumático, teniendo el potencial de ser el detonante de trastornos como ansiedad, depresión o Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT).
Incluso, en algunas investigaciones como las de Valencia y Delgado (2016) y Barba et al. (2007) se concluye que el TEPT repercute de manera negativa en el funcionamiento ejecutivo de los sujetos, y tiene mayor incidencia en la memoria de trabajo y en la regulación del estado del ánimo.
Descripción de la revisión. Esta investigación es de carácter cuantitativo; esto con el fin de desarrollar una revisión sistemática analizando los resultados de las investigaciones existentes sobre las alteraciones en funciones ejecutivas de la población expuesta a eventos traumáticos ocasionados por el conflicto armado.
Además, es de alcance exploratorio, con el fin de incrementar el nivel de familiaridad con fenómenos subjetivamente desconocidos. Se usó el protocolo Cochrane para revisiones sistemáticas como base.
¿Qué beneficios trae esta revisión? Se espera recopilar la información obtenida en los últimos 10 años sobre las afectaciones y/o repercusiones en víctimas del conflicto armado, enfocándose en la presencia de daños en las funciones ejecutivas de la respectiva población, con esta información se pretende profundizar en las alteraciones neuropsicológicas que acompañan a estos eventos.
¿Por qué es importante hacer esta revisión? Esta revisión permite identificar y organizar información relacionada con las funciones ejecutivas y las repercusiones que tiene la exposición de eventos traumáticos con orígenes en el conflicto armado; conflicto en el que han estado vinculados diferentes agrupaciones al margen de la ley (González, 2017).
Se tiene presente que la exposición directa al conflicto se liga a la presencia de déficit, que va de leve a severo en procesos como la atención selectiva y memoria de trabajo, como lo señala Arango et al. (2021); también se puede esperar una disminución de sustancia gris en la corteza prefrontal dorsolateral, parietal y en el córtex cingulado, que se puede relacionar con la gravedad de los síntomas ocasionados por el evento traumático, según Seijas (2013).
Objetivo. Durante el desarrollo de esta revisión se plantearon metas encaminadas al cumplimiento de un objetivo en concreto: Realizar una revisión sistemática sobre investigaciones de carácter científico publicadas en Colombia acerca del estado de las funciones ejecutivas de la población colombiana expuesta a eventos traumáticos ocasionados por el conflicto armado.
Referentes metodológicos
Con el propósito de dar cumplimiento al objetivo propuesto, es necesario establecer las teorías y conceptos que permitan orientar de forma clara la dirección en la que se encamina la revisión.
Teorías
Funciones ejecutivas. Las funciones ejecutivas se encuentran alojadas en la corteza prefrontal. Aleksander Luria fue quien vinculó las afectaciones frontales como una serie de trastornos en la iniciativa, motivación, formulación de metas, planes de acción y en la automonitorización de la conducta asociada (Tirapu-Ustárroz y Muñoz-Céspedes, 2005).
Posteriormente, Muriel Lezak, neuropsicóloga estadounidense, acuñó el término "funciones ejecutivas", definiéndolas como el conjunto de capacidades cognitivas necesarias para controlar y autorregular nuestra propia conducta (Lezak et al., 2012). En otras palabras, las funciones ejecutivas nos permiten establecer, mantener, supervisar, corregir y alcanzar un plan de acción. La Planificación, la Inhibición, la Monitorización, la Memoria de trabajo y la Flexibilidad cognitiva son las funciones más mencionadas en la literatura.
Según Pineda (2000, como se cita en Barceló et al. , 2006), las funciones ejecutivas son un conjunto de capacidades cognitivas que permiten definir objetivos, elaborar planes y estrategias, y estructurarnos en tiempo y espacio para solucionar problemáticas de manera eficaz.
Teoría integradora de la corteza prefrontal. Esta teoría, planteada por Miller y Cohen (2001), resalta la importancia de la corteza prefrontal para establecer objetivos y planes de acción, siendo crucial en el desarrollo de actividades que requieran de percepción, acciones motoras, procesos afectivos, memoria y de recompensa por medio de conexiones locales, facilitando el aprendizaje y la flexibilidad del comportamiento por medio de la plasticidad.
También resaltan la importancia del área dorsolateral en tareas que requieran un mayor esfuerzo cognitivo y reflexivo.
Conceptos
Memoria. La memoria es un proceso conformado por distintos sistemas y circuitos anatómicos que permiten adquirir y renovar la información por medio de la activación neuronal. Para realizar este procedimiento se requieren diferentes pasos; el primero consiste en la captación de la información por medio de los sentidos; el segundo es la codificación, en la cual se examina y clasifica la información; en este paso se genera una primera activación neuronal; más adelante, se traslada a la retención de la información, en la cual se reconocen dos fases: la memoria de corto plazo y la memoria de largo plazo; en este paso se alteran/consolidan las conexiones neuronales activadas en la codificación; y, por último, se produce la decodificación o evocación de la información por medio de la reactivación de las conexiones neuronales formadas anteriormente (Zapata et al., 2009; Siegel, 2016; Baquerizo y Hidalgo, 2012).
Actualmente se sabe que el proceso de almacenamiento no es exclusivo de una zona del cerebro, ya que conocemos que en el lóbulo frontal se almacenan los recuerdos de carácter semántico y episodico, mientras que los recuerdos de carácter procedimental se ubican prinicpalmente en la corteza motora. No obstante, el hipocampo, junto a la corteza cerebral, son los que se encargan de dar forma a los recuerdos y de consolidarlos, principalmente los de tipo semántico y episódico, mientras que la amígdala es esencial para formacion de recuerdos de tipo emocional (Candelario et al. , 2018).
En el campo de la neurociencia, este término emerge como un modelo explicativo del mantenimiento y la manipulación de información en un periodo limitado de tiempo; y es gracias a estos procesos que es posible llevar a cabo acciones cognitivas complejas, como la interpretación del lenguaje, el proceso de razonamiento y resolución de problemas. La "memoria de trabajo" se describe como la capacidad para mantener la información, la orientación e inhibir respuestas inapropiadas de acuerdo con el contexto; además, se encarga de supervisar el comportamiento en consonancia con los estados emocionales y motivacionales del individuo (Zapata et al., 2009)
Conflicto armado. Los conflictos armados no internacionales son enfrenta-mientos prolongados en el territorio de un Estado entre las fuerzas armadas gubernamentales y uno o más grupos armados o entre estos grupos. El enfrentamiento armado debe alcanzar un nivel mínimo de intensidad y las partes que participan en el conflicto deben poseer una organización mínima (Ferraro, 2011).
En el informe general de memoria y conflicto entregado por el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH, 2013) se documentan las diferentes modalidades de violencia que sufrieron las víctimas del conflicto armado: asesinatos selectivos; masacres; sevicia y tortura; desaparición forzada; secuestros y toma de rehenes; desplazamiento forzado; despojos y extorsiones; violencia sexual; reclutamiento ilícito; acciones bélicas; minas antipersonal y munición sin explotar; ataques a bienes civiles y sabotaje; atentados terroristas y amenazas.
Entendiendo la definición de conflicto y sus formas de violencia, se acuña el término "incidente crítico", como la forma de expresar un suceso potencialmente traumatogénico, que implica una amenaza para la integridad física y/o psicológica. Es un evento inesperado que exige una respuesta, además de rápida, muchas veces instintiva (Padilla y Alcaraz, 2006).
Investigaciones antecedentes
Barba et al. (2007) observaron la presencia de alteraciones relacionadas con la consolidacion y recuperacion de la informacion, ademas de afectaciones en la memoria de trabajo; conclusiones soportadas por Valdivia y Vilca (2019), quienes describieron la presencia de una marcada alteracion en la actividad preforntal, la amígdala y el hipocampo en personas con TEPT.
Con respecto a las revisiones de literatura, se tomaron en cuenta las de González (2011) y Seijas (2013), quienes coinciden al concluir que la amígdala, el córtex insular, la corteza prefrontal, el hipocampo y el giro cingulado se encuentran comprometidos en los pacientes con TEPT, lo cual puede agravarse según el tiempo de exposición al evento traumático.
Por último, Aupperle et al. (2012) concluyeron que los déficit atencionales e inhibitorios en el TEPT pueden estar ligados a deficiencias leves previas al evento traumático, mientras que Jakupcak et al. (2007) describen que los veteranos con TEPT informan una ira y hostilidad mayor que los veteranos sin este diagnóstico.
Criterios
Tipo de estudios. Se incluyeron investigaciones de carácter cuantitativo o mixto que tuvieran como objetivo el análisis, la comparación y/o medición de las funciones ejecutivas en población colombiana victima directa del conflicto armado publicadas entre 2013 y 2023.
Participantes. Los participantes de las investigaciones seleccionadas debían ser población colombiana expuesta a eventos traumáticos producto del conflicto armado de forma directa o por exposición reiterada a información o detalles que pueden resultar traumáticos.
Instrumentos. Los instrumentos usados en las investigaciones seleccionadas debían ser pruebas psicométricas aprobadas para su uso en población colombiana.
Medida de resultados. El resultado principal de las investigaciones seleccionadas debía estar relacionado con la medicióny/o análisis de las funciones ejecutivas ya sea de forma global o específica.
Método de búsqueda
Para llevar a cabo esta revisión sistemática se seleccionaron las palabras Funciones ejecutivas, Evento traumático, Alteraciones cognitivas y Conflicto armado como punto de partida para la creación del término de búsqueda usando los operadores booleanos AND y OR.
Cada una de las combinaciones resultantes fueron probadas en las bases de datos Dialnet, Scielo, Science Direct y Redalyc; debido a que fueron las que arrojaron los resultados óptimos al momento realizar una búsqueda inicial.
Los filtros se aplicaron en función de los proporcionados por las bases de datos; el filtro de país "Colombia" y fecha de publicación entre 2013-2023 fueron la constante en la búsqueda.
La combinación escogida fue "((Funciones ejecutivas) OR memoria) AND (((Evento traumático) OR Alteraciones cognitivas) OR atentado) AND ((Conflicto armado) OR militar)", debido a que esta fue la que dio los resultados más precisos.
En el caso de la base de datos Scielo se recurrió a usar la variable creada en Pubmed ((((((Funciones ejecutivas) OR (memoria)) AND (Evento traumático)) OR (alteraciones cognitivas)) OR (atentado)) AND (conflicto armado)) OR (militar), debido a que la combinación manual no arrojó resultado en esta base de datos.
Para finalizar, se realizó una búsqueda usando la combinación manual en el motor de búsqueda de Google Académico con el fin poder encontrar documentos que pudieran ser relevantes para la investigación.
Resultados
Se obtuvieron 1415 artículos en las bases de datos Dialnet (n = 59), Science Direct (n = 72), Scielo (n = 392) y Redalyc (n = 892), y 980 resultados de Google Académico, dando un total de 2395.
Al finalizar los procesos de identificación, cribado e inclusión quedaron 14 documentos que conforman tres grupos poblacionales: civiles, desmovilizados y militares.
El grupo poblacional de los civiles se subdivide en niños/adolescentes y adultos; en el grupo de niños y adolescentes podemos encontrar investigaciones como la de Ramírez et al. (2014), quienes encontraron que los niños expuestos al conflicto armado presentaron un alto grado de conductas agresivas y ansiosas. Por otro lado, los adolescentes se encuentran en riesgo de presentar trastorno por estrés postraumático y ansiedad.
En las investigaciones de Delgado y Valencia (2012), Valencia et al. (2017) y Giraldo y Carvajal (2017) se pudo identificar que los niños y adolescentes tuvieron un bajo desempeño en las pruebas que requieren control atencional y memoria; con respecto a los adolescentes, las tres coincidieron en que tuvieron el peor desempeño; Giraldo y Carvajal (2017) identificaron dificultades en la planeación de los adolescentes.
Con respecto a los adultos, en las investigaciones de Valencia y Delgado, (2016) y Arango et al. (2021) se observa un bajo desempeño en las pruebas que involucran la memoria de trabajo y la recuperación de información a largo plazo (memoria a largo plazo).
Por otro lado, Agudelo et al. (2023) encontraron que las víctimas del conflicto presentan dificultades para realizar actividades que requieran disciplina y autocontrol. Por último, Hernández et al. (2018) y Arcila et al. (2021) identificaron disminución en las capacidades atencionales; en el caso de Arcila et al. (2021), destacaron que el trauma general disminuye la capacidad de denominación, atención sostenida, codificación, recuperación y aprendizaje.
Con respecto a los desmovilizados o excombatientes, se encuentran las investigaciones de Gómez et al. (2021), Tobón et al. (2016) y Osorio (2016), en las que se puede observar que los excombatientes presentan un bajo desempeño en relación, a sus funciones ejecutivas; en el caso de Gómez et al. (2021), resaltan la dificultad para inhibir respuestas automáticas, y Osorio (2016) identificó alteraciones anatómicas relacionadas con la corteza frontal y prefrontal.
Por último, está el grupo de los militares, en el cual se ubica la investigación de Restrepo et al. (2014), quienes encontraron que la media de ira rasgo e ira estado era mayor en los militares que fueron víctimas de minas antipersonal; y en la investigación de Meriño y Arias (2020) se observa un bajo desempeño en las areas de atención selectiva de carácter visual y sostenida de carácter auditiva, además de fallos relacionados con la memoria ejecutiva.
Evaluación de heterogeneidad
En este apartado se utilizó la herramienta Research Rabbit, la cual nos permite observar los niveles de heterogeneidad y homogeneidad presentes en las investigaciones mencionadas anteriormente.
En el primer mapa se muestran las investigaciones que compartan similitud metodológica con las investigaciones seleccionadas (figura 2). Lo que permite identificar las investigaciones que quedaron por fuera de esta revisión pero que pueden ser útiles para complementar investigaciones futuras.
El siguiente mapeo está relacionado con los trabajos antecedentes; este nos permite observar si existe documentación anterior que soporte o arrastre los resultados de una o más de las investigaciones seleccionadas en la figura 3.
En este se puede apreciar que solo 4 de las 11 investigaciones tienen conexión con trabajos antecedentes ajenos a la investigación y entre sí. La de Aupperle et al. (2012) y la de Jakupcak et al. (2007) fueron las más citadas en los documento de esta revisión.
Por último, se realizó un mapeo de los trabajos posteriores, lo que nos permite observar las veces que las investigaciones de esta revisión fueron citadas en trabajos posteriores (figura 4).
En este se observa que no hay relacion teoricá o metodológica entre las 11 investigaciones de la revisión; lo que indica que, si bien cada investigación tiene soportes teóricos y metodológicos internacionales válidos para soportar sus resultados, no se están teniendo en cuenta las investigaciones realizadas a nivel nacional, siendo que estas últimas pueden nutrir los resultado y conclusiones de los futuros estudios relacionados con el conflicto armado.
Discusión
El objetivo de esta investigación fue realizar una revisión sistemática con respecto a las investigaciones de carácter científico en Colombia acerca del estado de las funciones ejecutivas de la población expuesta a eventos traumáticos producto del conflicto armado, identificando los eventos traumáticos que tuvieron mayor incidencia, analizando su impacto en las funciones ejecutivas y describiendo las consecuencias que dichas afectaciones tuvieron en su vida cotidiana.
En estos casos, las consecuencias psicológicas de la violencia pueden alcanzar tanto a víctimas directas como indirectas, ya que el desplazamiento forzado y/o la exposición repetitiva a información con una alta carga somato- sensorial, emocional y física tienen repercusiones a nivel cognitivo (APA, 2014).
De las 14 investigaciones seleccionadas para la revisión, encontramos que estas se pueden dividir en dos categorías: población civil y población armada.
Uno de los factores que más complicaciones generó para el desarrollo de esta revisión fue la dificultad para encontrar información relevante relacionada con el tema de estudio, debido a que el trauma psicológico y posconflicto es un tema de estudio que aún no cuenta con la suficiente notoriedad a pesar de su alto impacto social.
Otro factor recurrente en esta revisión es la falta de claridad respecto al tipo de evento traumático experimentado por la muestra participante en los estudios, así como la categoría del grupo al que pertenecen (víctimas directas o indirectas), o si se trata de un factor de reincidencia generacional que impacta el entorno de desarrollo de los individuos (por ejemplo, cuando los abuelos o padres fueron víctimas, pero los dependientes no lo son). Esta ambigüedad dificulta distinguir si las deficiencias en las funciones ejecutivas son consecuencia directa del conflicto armado o resultado de otras variables, como la pobreza extrema o la desescolarización.
Esto último es relevante, debido a que en algunas investigaciones, la muestra también presenta bajos niveles de escolaridad, lo cual vincula los hallazgos de las investigaciones como un factor intrínseco o extrínseco que repercute en los procesos objetivos de evaluación de la memoria de trabajo, velocidad de procesamiento y funciones en el control y/o regulación emocional (González et al., 2022).
Igualmente, se observó la falta de herramientas complementarias que permitan profundizar en las alteraciones de las funciones ejecutivas identificadas en las pruebas aplicadas, siendo que el uso de neuroimágenes puede ayudar a comprender de mejor manera las repercusiones neuropsicológicas y fisiológicas que tuvo el conflicto armado en la población evaluada.
También es importante resaltar la existencia de cierta homogeneidad con respecto a los resultados obtenidos en las investigaciones de la revisión, ya que los autores de muchas de ellas iniciaron su trabajo sin tener en cuenta otros estudios similares realizados a nivel nacional; si bien esto puede ser beneficioso para evitar sesgos de confirmación al momento de estudiar dichas alteraciones del funcionamiento ejecutivo en poblaciones con diferentes grados y tipos de exposición al conflicto armado, con el tiempo puede ocasionar un estancamiento investigativo al seguir observando los mismos resultados de forma continua sin profundizar en las implicaciones que dichas alteraciones pueden tener en el individuo más allá del ámbito teórico.
Esto no solo repercute en el avance investigativo, también puede generar malestar en la población víctima, que es estudiada de forma continua sin recibir el apoyo o asesoramiento adecuado posterior a su participación en las investigaciones, lo cual genera rechazo a participar en futuros estudios.
De las investigaciones seleccionadas se destaca el estudio Las alteraciones en el funcionamiento cognitivo en una muestra de niños, niñas y adolescentes con trastorno de estrés postraumático derivado del conflicto armado en Colombia, de Valencia et al. (2017), por el tipo de muestra, la metodología y los resultados obtenidos, que ponen de manifiesto que el conflicto armado genera alteraciones en el funcionamiento ejecutivo de los niños, niñas y adolescentes, más específicamente, en las tareas que se relacionan con procesos atencionales, memoria de trabajo, flexibilidad cognitiva y planeación.
También se resalta Neurocognición en adultos con antecedentes de maltrato y hechos victimizantes durante la infancia, de Arcila et al. (2021) y Perfil neuropsicológico de atención y memoria en víctimas del conflicto armado colombiano, de Hernández et al. (2018); en el primer trabajo se puede observar que las vivencias de sucesos victimizantes como el abuso sexual, el desplazamiento, el secuestro y la extorsión repercuten en el desempeño cognitivo a largo plazo, mientras que en el segundo se observa que la presencia de TEPT puede ser un agravante en el deterioro leve da las funciones ejecutivas; sin embargo, este deterioro puede surgir por el hecho de vivir un evento traumático, incluso si no se observan síntomas de TEPT, siendo el desplazamiento forzado el evento traumático común entre los participantes.
Por último, el estudio de Osorio (2016), Descripción de los rasgos de personalidad y las características neuropsicológicas en excombatientes del conflicto armado colombiano, en el que se observó que el 66.66 % de paramilitares tuvo deficiencias en funciones ejecutivas debido a trastorno en la anatomía, fisiología y/o funcionamiento cognitivo en la corteza prefrontal, que afecta procesos como la planificación, memoria de trabajo, flexibilidad mental, déficits en inhibición, detección, resolución de conflictos, regulación de agresión, entre otros.
Con esta revisión es posible plantearnos una nueva hipótesis con respecto a las repercusiones que tiene el conflicto armado en las funciones ejecutivas de la población colombiana.
Por ejemplo, uno de los procesos que más se vio afectado fue la atención selectiva y sostenida, que se relaciona con problemas para llevar a cabo procesos inhibitorios; del mismo modo, las falencias en atención sostenida, selectiva y control inhibitorio afectan el desarrollo de la memoria de trabajo (Diamond, 2013).
Esto no solo dificulta la adquisición de los nuevos conocimientos, también repercute en la capacidad de los jóvenes para consolidar estrategias de afrontamiento adecuadas para sobrellevar situaciones adversas, ocasionando comportamientos impulsivos, siendo incapaces de considerar alternativas, lo cual los lleva a desarrollar un estado de rigidez cognitiva o, dicho de otra forma, una baja capacidad del pensamiento crítico con respecto a la flexibilidad cognitiva (Diamond, 2013).
La exposición a los eventos traumáticos derivados del conflicto armado en la infancia o adolescencia afecta el desarrollo futuro de los individuos; esto se pudo observar en la investigación realizada por Arcila et al. (2021), en la que se observó que los adultos y adultos mayores que sufrieron hechos victimizantes durante su infancia tienen tendencia a presentar deficiencias en la atención sostenida, capacidad de abstracción, formulación de conceptos, codificación, aprendizaje, memoria de trabajo y planeación.
Dichas deficiencias concuerdan con los hallazgos de las investigaciones revisadas en este documento; autores como Weber y Reynolds (2004), Teicher et al. (2006) y Seijas (2013) sugieren que las zonas más afectadas por la exposición a eventos traumáticos y situaciones altamente estresantes son el córtex prefrontal dorsolateral y el hipocampo, estructuras que guardan relación con el funcionamiento ejecutivo de los individuos.
En el caso de los niños y adolescentes, estas áreas son las que presentan mayor vulnerabilidad con respecto a la exposición a eventos traumáticos, debido a que el córtex prefrontal no está completamente mielinizado, lo cual hace más susceptible al estrés; según Donnelly et al. (1999), como se cita en Weber y Reynolds, 2004), dicha exposición no solo repercute de forma negativa el desarrollo ejecutivo del individuo, también genera un aumento en la eficiencia de los receptores dopaminérgicos en áreas como el córtex prefrontal, ocasionando paranoia e hipervigilancia, lo cual se asocia con dificultades para mantener la atención selectiva y/o sostenida, problemas para realizar procesos inhibitorios y anular un impulso interno o ignorar un distractor externo, lo cual interfiere en el funcionamiento de la memoria de trabajo y la flexibilidad cognitiva (Diamond, 2013).
En conclusión, es importante realizar investigaciones que permitan comprender en mayor profundidad todo lo relacionado con las repercusiones de los eventos traumáticos producto del conflicto armado en la población colombiana, enfocándose en las afectaciones neurológicas, fisiológicas y neuropsicológicas, utilizando herramientas más allá de las pruebas, para tener resultados más integrales y que permitan actuar de forma más eficiente con respecto a estas problemáticas. Por ejemplo, la implementación de herramientas como la neuroimagen permite respaldar los resultados observados en las pruebas y generar avances significativos en resolver estas disparidades en los procesos de investigación, que finalmente son los que darán cuenta de los efectos de la violencia y el trauma psicológico.


















