INTRODUCCIÓN
Las relaciones maritales son fundamentales para la consolidación de la familia y el bienestar de todos sus miembros (Gámiz et al., 2013). El matrimonio es una relación romántica que genera un vínculo de compromiso, responsabilidades compartidas y apoyo mutuo, funciones esenciales, que deben considerarse para reducir la probabilidad de disfunciones maritales y el riesgo de divorcio, así como para aumentar la satisfacción marital (Veloza et al., 2020). La satisfacción marital se ha definido como un sentimiento de bienestar y percepción positiva acerca de sí mismo y de la pareja, de forma subjetiva y regular (Mozas-Alonso et al., 2022; Zepeda-Goncen y Sánchez-Aragón, 2020; González-Rivera y Veray-Alicea, 2018; Gámiz et al., 2013). Varios estudios señalan que el estilo de apego evitativo, la comunicación conflictiva y las tensiones financieras debido a desacuerdos entre los cónyuges están relacionados con bajos niveles de satisfacción marital (Bretaña et al., 2023; Hart et al., 2016; Sabri y Falahati, 2013; Flores-Galaz, 2011; Miranda y Ávila, 2008). De esta forma, aunque el matrimonio parece ser altamente deseable, investigaciones como la de Darolia y Rathee (2021) muestran que la satisfacción marital no siempre se logra. Según estos autores, los matrimonios insatisfechos generan presión y frustración en la relación, mientras que los matrimonios satisfechos conducen a la felicidad de los cónyuges y a la estabilidad matrimonial. Los cónyuges desean alcanzar la satisfacción en su relación matrimonial, dado que se considera una de las relaciones con mayor significancia en el desarrollo de la vida (Darolia y Rathee, 2021; Fincham et al., 1997).
Se han encontrado estudios que relacionan la satisfacción marital con diversos factores, como el tipo de personalidad, la inteligencia emocional, los beneficios y costos que implica el matrimonio, las expectativas de la pareja hacia la relación y los estilos de resolución de conflictos (Anyamene y Etele, 2020; Cabrera-García et al., 2019; Armenta-Hurtarte et al., 2019; Hart et al., 2016; Sabri y Falahati, 2013; Fincham et al., 1997); no obstante, hay una limitada cantidad de literatura que considera los estilos de apego, la comunicación conyugal y el manejo de las finanzas como variables dentro del análisis de la satisfacción marital. La Superintendencia de Notariado y Registro (SNR, 2021) informa que en Colombia se registró un divorcio por cada dos matrimonios (Tabla 1). Asimismo, por cada dos parejas que oficializaron su relación como una unión de hecho, una se disolvió. Estos datos invitan a reflexionar sobre la importancia de estudiar la satisfacción marital, ya que estudios previos indican que es la variable que mejor explica la estabilidad matrimonial (Cabrera-García et al., 2021; Armenta-Hurtarte et al., 2019; Cabrera-García et al., 2019; Tavakol et al.,2017; Gámiz et al., 2013).
Tabla 1 Relación entre Matrimonios/Divorcios y entre Unión de Hecho/Disolución de Unión de Hecho
| AÑO | MATRIMONIOS | DIVORCIOS | RELACIÓN. MATRIMONIO/ DIVORCIO | UNIÓN DE HECHO | DISOLUCIÓN UNIÓN DE HECHO | RELACIÓN U-H/ DISOLUCIÓN U-H |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 2020 | 42470 | 19124 | 2,2 | 5634 | 1169 | 4,8 |
| 2021 | 61604 | 26327 | 2,3 | 7346 | 1743 | 4,2 |
| 2022 | 49689 | 22851 | 2,1 | 13378 | 8160 | 1,6 |
U-H. Unión de Hecho
Fuente: según los datos de SNR (2021).
Este estudio se propuso analizar las diferencias en la satisfacción marital, los estilos de apego, los estilos de comunicación y el manejo de las finanzas, en función del sexo de los cónyuges, el tipo de vínculo y el tiempo de convivencia, conocer la correlación entre los estilos de apego, los estilos de comunicación y el manejo de las finanzas con la satisfacción marital y explicar la satisfacción marital a partir de los estilos de apego, la comunicación y el manejo de las finanzas, con el fin de aportar a la estabilidad de los matrimonios y prevenir el divorcio. Así, el estudio de las relaciones de pareja, su cercanía emocional y sus vivencias que involucran la intimidad, resulta un tema interesante para diversos investigadores (Nina-Estrella y Morales-Torres, 2022; Zepeda-Goncen y Sánchez-Aragón, 2020).
La satisfacción marital
González-Rivera y Veray-Alicea (2018) explican que la satisfacción marital consiste en una evaluación personal que cada cónyuge hace acerca de la dinámica de su relación de pareja, que conlleva una reflexión sobre la satisfacción de demandas y aspiraciones, según la percepción que tenga de una relación de pareja adecuada. Por otro lado, Sánchez-Bravo et al. (2021) definen la insatisfacción marital como el sentimiento de malestar y la percepción negativa que una persona tiene de sí misma y de su pareja. Ahora bien, la satisfacción marital ha sido abordada desde diversas perspectivas. La primera es unidimensional, que considera la satisfacción marital como una valoración general de la relación, es decir, agrado o desagrado, placer o displacer. La segunda perspectiva es bidimensional, que explica la satisfacción marital a partir de dos factores: satisfacción e insatisfacción. La tercera perspectiva es multidimensional y considera diferentes factores, como bien podrían ser las muestras de cariño físico o verbal, la interacción y comunicación entre la pareja, así como el manejo de las finanzas, entre otros, como indican González-Rivera y Veray-Alicea (2018). Sin embargo, es crucial continuar investigando la satisfacción marital para contribuir a la consolidación de la teoría sobre este constructo, en tanto esta se encuentra asociada con el bienestar psicológico y la salud mental tanto de los cónyuges como de la familia (Anyamene y Etele, 2020). Mozas-Alonso et al., (2022) encontraron que las parejas con mayores niveles de satisfacción en sus matrimonios muestran una mayor felicidad con respecto a su vida y una mayor capacidad para enfrentar condiciones adversas. Además, identificaron que entre los predictores de la insatisfacción marital se encuentran la carencia de diálogo, un bajo nivel educativo, la dependencia emocional y el manejo de las finanzas. Por otro lado, en el estudio de Núñez-Cohello (2019) no se encontraron diferencias significativas en la satisfacción marital entre personas casadas y aquellas en una unión marital de hecho.
Estilo de apego
La Teoría del Apego descrita por Bowlby (1982) plantea la necesidad inherente de las personas en establecer relaciones afectivas cercanas que les proporcionen soporte en situaciones de estrés y sufrimiento. Originalmente, esta teoría se centró en el estudio de la relación entre bebés y sus padres o cuidadores; posteriormente se extendió a las relaciones en la edad adulta. Según esta teoría, cuando una persona enfrenta situaciones amenazantes acciona el sistema de apego, y si sus cuidadores han demostrado cercanía y disponibilidad a lo largo de la vida para atenderlo y cuidarlo, la persona tendrá un apego seguro, de lo contrario, el apego será inseguro (Rocha et al., 2019). Estudios como el de Guzmán y Contreras (2012) han hallado que las personas con estilos de apego seguro presentan niveles bajos de ansiedad y evitación, además de alcanzar niveles más altos de satisfacción marital. En contraste, aquellos con estilos de apego inseguro exhiben elevados niveles de ansiedad y evitación, resultando en una satisfacción marital más baja.
Estos hallazgos coinciden con los resultados de Bretaña et al. (2023), quienes afirman que el apego evitativo es predictor de una menor satisfacción en la relación, preponderantemente en las mujeres. Por otra parte, estudios como los de Guzmán y Contreras (2012) han subrayado la importancia de los estilos de apego desarrollados durante la infancia y su impacto en la vida adulta. En particular, encontraron que las personas con un estilo de apego seguro tienden a experimentar mayores niveles de satisfacción marital, mientras que aquellas con estilos de apego inseguros muestran niveles más bajos. Siguiendo esta misma línea, investigaciones como las de Díaz-Pichardo et al. (2020) afirman que la forma en que se relaciona la persona en su vida adulta es una representación de la manera como se vinculó con sus cuidadores en la infancia.
Estilos de comunicación
La comunicación es un aspecto fundamental para establecer relaciones sociales satisfactorias. Sánchez-Bravo et al. (2021) explican que los estilos de comunicación positivos están relacionados con la satisfacción marital y la calidad de vida de los cónyuges. Según estos autores, las relaciones maritales requieren de una comunicación asertiva en la pareja para mantener la estabilidad de la relación; de lo contrario, esta puede verse afectada e incluso llevar a una ruptura. Flores-Galaz (2011) indica que la comunicación en la vida de pareja es el cimiento para su funcionalidad en las diferentes etapas, dado que posibilita la expresión de pensamientos, emociones y el afrontamiento de conflictos. Además, algunos estudios han encontrado que la forma en que se comunica la pareja varía entre hombres y mujeres, de acuerdo con la percepción de comunicación adecuada (Flórez-Rodríguez et al., 2022; Karimi et al., 2019).
En esta línea de pensamiento, Nina-Estrella (1991) plantea que cada persona tiene una particularidad al comunicarse, a esto le llama estilo de comunicación. En este sentido, el estilo es la manera como se da el mensaje, más que el contenido de ese mensaje. En este orden de ideas, en esta investigación se tiene en cuenta esta conceptualización desde el estilo de comunicación propio y el que se percibe en la pareja, lo cual en ambos casos puede ser un estilo positivo, negativo, reservado o violento. El estilo positivo se caracteriza por ser abierto; la persona desea escuchar al otro y trata de entenderlo; aquí los esposos se expresan de forma afectuosa, amable y educada. El estilo negativo, en cambio, se presenta como conflictivo, confuso y rebuscado; en situaciones de conflicto con la pareja, la comunicación es inadecuada.
El estilo reservado, se refiere a la persona que no expresa lo que piensa, posiblemente para establecer una barrera en la comunicación y evitar involucrarse en la relación. Finalmente, el estilo violento refleja comportamientos de comunicación que van desde la agresión verbal hasta la física en situaciones de conflicto.
Por su parte, Castrillón (2021) indica que algunas parejas optan por el silencio para evitar herir a la otra parte, lo que indica un patrón de comunicación en el que no se logra expresar de manera positiva una opinión. Este comportamiento puede predisponer a la insatisfacción marital. Para las mujeres, en particular, la comunicación con la pareja es esencial para alcanzar una satisfacción plena en la relación (Reyes-Baca, 2015). Nina-Estrella y Marrero-Centeno (2020) encontraron que los estilos de comunicación positiva y reservada en las relaciones de pareja pueden predecir el afrontamiento diádico, es decir, la creación de pensamientos y acciones que ayudan a los cónyuges a manejar situaciones problemáticas o estresantes en la relación. El estilo de comunicación negativo se relaciona significativamente con estrés en la relación. Por su parte, Segura-Baracaldo (2017) realizó una investigación con miembros de la Policía Nacional de Colombia y encontró que los estilos de comunicación demuestran una ausencia de expresión clara y directa de pensamientos y opiniones, mientras intentan coaccionar indirectamente a la otra persona para que ceda, es decir, el estilo agresivo-pasivo y el sumiso se relacionan con una mayor probabilidad de ruptura en la relación, además de menor estabilidad y satisfacción marital.
Manejo de las finanzas
Un factor que se relaciona con la satisfacción marital es la satisfacción con el manejo de las finanzas (Ross et al., 2019), cuando existen acuerdos en la manera de administrar los recursos financieros el nivel de satisfacción de la pareja se eleva. Dew y Xiao (2013) señalan que hay una relación positiva entre la calidad de la relación de pareja y el balance entre activos y deudas. Respecto del manejo de las finanzas, otros estudios en años recientes han evaluado el nivel de satisfacción marital en parejas con doble ingreso económico y han reportado que estas parejas reportan más problemas y menor satisfacción marital (Shamsi y Asad, 2021). Asimismo, se ha encontrado que los ingresos y la situación laboral del cónyuge son factores que afectan las relaciones maritales (Rashidi-Fakari et al., 2022). Según Seid y Gómez-Rojas (2021) los modelos de un solo cónyuge como administrador de las finanzas familiares se asocia a modelos tradicionales del manejo del dinero, y el modelo de fondo conjunto y manejo de cuentas separadas se relaciona con ideas de género más igualitarias y equitativas.
En relación con el tiempo de convivencia y su impacto en la satisfacción marital, algunos estudios sugieren que esta relación sigue un patrón cíclico. La satisfacción marital tiende a iniciar en un nivel alto, seguido de una etapa intermedia caracterizada por niveles bajos, para luego aumentar nuevamente y disminuir gradualmente con el transcurso de los años (Garita-Lizano, 2022; Miranda y Ávila, 2008). Además, se ha observado que los hombres reportan una mayor satisfacción en áreas como las finanzas a medida que avanzan los años de matrimonio, aunque la satisfacción en cuanto a la comunicación tiende a disminuir. Por otro lado, para las mujeres, el grado de satisfacción en las áreas de finanzas y comunicación tiende a ser relativamente constante, con un ligero aumento en los últimos años de convivencia.
Ahora bien, las parejas enfrentan diversas transformaciones en sus formas de pensar, percibir y actuar a medida que avanzan en los años de matrimonio (Antezana-Vargas y Alfaro-Urquiola, 2019). Por otro lado, Alarcón de Soler y Gallego de Posada (2011) consideran que el tiempo de convivencia tiene un impacto significativo en la relación, ya que con el paso del tiempo, este puede dejar huellas que resultan ser positivas para algunas parejas y negativas para otras.
Teniendo en cuenta que la satisfacción marital es un factor relevante en las relaciones de pareja y considerando la prolongada historia del divorcio en Colombia (Castrillón, 2021; Ruiz, 2020), es menester adelantar estudios que identifiquen los factores subyacentes a este fenómeno. Asimismo, es necesario generar nuevo conocimiento que facilite el diseño de herramientas y estrategias dirigidas tanto a cónyuges como a individuos que deseen consolidar una relación de pareja, para de esta forma mejorar la satisfacción marital, reducir las tasas de divorcio, así como promover una convivencia pacífica y armónica, contribuyendo tanto al cambio social como al cultural.
MÉTODO
Tipo de estudio
Se realizó un estudio cuantitativo, de tipo transversal, con un diseño descriptivo, correlacional, no experimental (Hernández-Sampieri et al., 2014) que evaluó la relación entre la satisfacción marital, y los estilos de apego, estilos de comunicación y el manejo del dinero en la relación marital.
Participantes
El estudio contó con 266 participantes, de los cuales 82 (30 %) eran hombres y 184 (70 %) mujeres todos de nacionalidad colombiana y en una relación marital, la edad de los participantes oscila entre los 20 y 72 años (M=40,09; D.E.=10,50). Estos participantes presentaban diversos tipos de vínculos matrimoniales (religioso, civil, unión de hecho), así como diferentes estratos socioeconómicos y niveles educativos (ver tabla 2). Se estableció tener más de 20 años y al menos un año en una relación matrimonial o de unión marital de hecho como criterios de inclusión. Este periodo se estableció porque se considera como el tiempo mínimo necesario para que se desarrollen experiencias relacionadas con el apego, la dependencia mutua y la identidad compartida dentro de la relación de pareja (Guzmán y Contreras, 2012). Desde el inicio se excluyeron a personas sin una unión marital, que tuvieran menos de un año de relación, o que no fueran de nacionalidad colombiana. Todos los participantes completaron los cuestionarios en su totalidad.
Tabla 2 Características de los participantes
| VARIABLE | FRECUENCIA | PORCENTAJE |
|---|---|---|
| Edad | ||
| Entre 20 y 40 años | 146 | 54,8 |
| De 41 a 72 años | 120 | 45,2 |
| TIPO DE UNIÓN | ||
| Religiosa | 143 | 53,8 |
| Civil | 54 | 20 |
| Unión de hecho | 67 | 25,2 |
| NIVEL EDUCATIVO | ||
| Primaria | 4 | 1,5 |
| Secundaria | 32 | 12 |
| Técnica/Tecnológica | 67 | 25 |
| Universitario | 87 | 32,7 |
| Posgrado | 76 | 28,8 |
| Estrato | ||
| Bajo | 55 | 20,5 |
| Medio | 200 | 75,5 |
| Alto | 11 | 4 |
| AÑOS DE CONVIVENCIA | ||
| ≤10 años | 136 | 51 |
| ≥11 años | 130 | 49 |
Instrumentos
Para evaluar la satisfacción marital se utilizó la Escala de Satisfacción de la Pareja (ESP-10) de Roach et al. (1981), validada en Puerto Rico por González- Rivera y Veray-Alicea (2018). Este instrumento consta de 10 reactivos, en escala de Likert con cuatro opciones de respuesta, desde 1=Totalmente en desacuerdo a 4=Totalmente de acuerdo. Ej: Estoy satisfecho en mi relación de pareja, con un α=0,94 a mayor puntuación, mayor satisfacción marital.
En la presente investigación se realizó el análisis factorial (AFC) y se obtuvo un KMO=0,93, que da cuenta de la bondad de ajuste del modelo, y la prueba de esfericidad de Bartlett fue de c2(45)=1299,94; p<001. Los reactivos de este instrumento dieron cuenta del 63 % de la varianza explicada total. Para evaluar los estilos de apego se utilizó la escala Experiencias en Relaciones Cercanas (ECR) de Brennan, et al. (1998), que consta de 36 ítems con una escala de Likert desde 1 (No me representa para nada) a 7 (Me representa completamente). Esta escala analiza dos factores, cada uno con 18 ítems: La ansiedad, relacionada con el apego, que mide el grado de seguridad o inseguridad que una persona siente respecto a la disponibilidad de su pareja, con ítems como “Tengo miedo de ser abandonado/a por mi pareja” y la evitación, que avalúa el grado de comodidad que una persona experimenta en su relación como, por ejemplo, “Me siento incómodo/a cuando una pareja trata de acercarse mucho a mi” (Guzmán y Contreras, 2012).
Con un α=0,91 y α=0,94 para las escalas de ansiedad y evitación, respectivamente (Brennan et al., 1998), en el estudio de Guzmán y Contreras (2012) fue α=0,84 para ansiedad y α=0,83 para evitación, en el presente estudio fue α=0,83 para evitación y α=0,87 para ansiedad, α total=0,89 a mayor puntuación mayor ansiedad y evitación. Se corrió un análisis factorial (AFC) que arrojó un KMO=0,85, da cuenta de la bondad de ajuste del modelo, la prueba de esfericidad de Bartlett fue de c 2(630)=2598,71; p<001. Las preguntas del factor 1 dieron cuenta del 22 % de la varianza explicada total, las del factor 2 el 31 %. Los dos factores dieron cuenta del 53 % de la varianza.
Con el fin de evaluar los estilos de comunicación se utilizó la Escala de Estilos de Comunicación Marital de Nina-Estrella (1991), validada en población mexicana, que se compone de dos ítems que miden: Cómo percibo yo mi estilo de comunicarme con mi pareja a través de 23 reactivos, y Cómo percibo a mi pareja en su estilo de comunicarse conmigo, mediante 25 reactivos. El estilo de comunicación se concibe como la manera de transmitir el mensaje en cuatro estilos: positivo, negativo, reservado y violento, con una confiabilidad en el estilo comunicación propio: estilo positivo (α=0,79); estilo violento (α=0,73), negativo (α=0,66) y reservado (α=0,64). Para el estilo de comunicación de la pareja se obtuvo: estilo positivo (α=0,84); estilo violento (α=0,74), negativo (α=0,76) y reservado (α=0,69).
En este estudio la confiabilidad obtenida fue: subescala de estilo comunicación propio, el estilo positivo (α=0,82); estilo violento (α=0,66), negativo (α=0,68) y reservado (α=0,70). En estilo de comunicación de la pareja se obtuvo: estilo positivo (α=0,89); estilo violento (α=0,76), negativo (α=0,80) y reservado (α=0,69). Se decidió eliminar los ítems superficial e inaccesible del estilo de comunicación propio, debido a que disminuían la confiabilidad de la subescala reservado y violento propio respectivamente. En el mismo sentido, se eliminaron los ítems sumiso, superficial e inaccesible de la subescala estilo de comunicación de la pareja, los cuales disminuían el valor del Alpha de las subescalas reservado y violento de la pareja respectivamente. Se corrió un análisis factorial (AFC) que arrojó un KMO=0,85, que da cuenta de la bondad de ajuste del modelo, la prueba de esfericidad de Bartlett fue de c2(703)=2978,48; p<001. Las preguntas del factor propio con sus subescalas dieron cuenta del 37,32 % de la varianza total explicada, las del factor de la pareja del 35,77 %.
Para evaluar el manejo de las finanzas se utilizó la Escala de comportamiento de gestión financiera (FMBS) de Dew y Xiao (2013) que evalúa la manera cómo las parejas manejan las finanzas mediante 15 apartados en cuatro áreas: consumo, gestión del efectivo, ahorro e inversión y gestión del crédito. Ej: Indique con qué frecuencia usted ha realizado las siguientes actividades en el manejo de las finanzas familiares en el último año: paga todas sus facturas a tiempo, con escala de Likert entre 1=nunca y 5=siempre. La escala reporta un α=0,82. En este estudio se obtuvo un α=0,70 para la subescala de Gestión del efectivo; α=0,81 en la subescala ahorro e inversión; α=0,84 para la subescala de Seguros. Se decidió eliminar el factor Gestión del crédito debido a que el alfa de Cronbach fue de α=0,30. Asimismo, se realizó el análisis factorial confirmatorio (AFC) y se obtuvo un KMO=0,84, que da cuenta de la bondad de ajuste del modelo, y la prueba de esfericidad de Bartlett fue de c2(66)=780,28; p<001. Los ítems de este instrumento dieron cuenta del 65 % de la varianza total explicada, el factor gestión del efectivo aportó 41 %, ahorro e inversión el 9 % y seguros el 15 %.
Procedimientos desarrollados
Los participantes fueron contactados mediante muestreo no probabilístico, con la técnica de bola de nieve (Espinoza et al., 2018) que consiste en ampliar la muestra a partir de los contactos de los participantes a manera de una red social. Contactados los participantes que cumplían con los criterios de inclusión, a cada uno de ellos, se les explicó el objetivo del estudio, el carácter confidencial, anónimo y voluntario de su participación, asimismo, que por tratarse de una investigación en ciencias sociales no tiene riesgo para la salud y la vida. Posteriormente, se entregó el enlace para su ingreso al cuestionario, el cual fue diseñado mediante la herramienta de Google Forms; asimismo, se les aclaró que la primera pregunta correspondía al consentimiento informado. La información fue recogida durante los meses de abril a septiembre de 2023 y seguidamente, se realizaron los análisis de los datos.
Análisis de datos
Con el fin de responder a los objetivos de la investigación se realizaron estadísticos descriptivos, para conocer las asociaciones entre las variables se corrieron correlaciones de Pearson, para identificar las diferencias de medias se llevaron a cabo análisis multivariados de varianza (MANOVAS) con sus respectivos análisis univariados (ANOVAS) y para conocer la explicación de la varianza de la satisfacción marital se realizó un análisis de regresión lineal múltiple. Esto se realizó en el programa SPSS versión 29. Se verificaron los supuestos para el análisis factorial iniciando por la revisión del tamaño de la muestra a través de la prueba Kaiser - Meyer - Olkin (KMO) hallando un valor KMO superior a 0,80 lo que avala la idoneidad muestral, y la adecuación de la matriz de correlaciones por medio de la prueba de esfericidad de Bartlett hallando significancias inferiores al 0,05 como ajuste a la matriz de correlaciones, tras dicha verificación se llevó a cabo los análisis factoriales confirmatorios para identificar la idoneidad de la estructura factorial inicialmente contemplada.
RESULTADOS
Diferencias significativas de la satisfacción marital, estilos de apego, estilos de comunicación marital y gestión financiera, según el sexo
Se encontraron diferencias estadísticamente significativas en las variables del estudio en función del sexo (T2 Hotelling=0,24; F(1,265)=3,70; p=0,005). Concretamente, los hombres presentaron niveles más altos de ansiedad y una mayor tendencia al ahorro y la inversión en comparación con las mujeres. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en las demás variables del estudio (ver Tabla 3).
Tabla 3 Diferencias de medias de las variables del estudio según el sexo
| Variable | F | Sexo | p | ꞃ2 | |
|---|---|---|---|---|---|
| Hombre | Mujer | ||||
| -Satisfacción marital | 3.60 | 3.4 | 3.2 | .060 | .023 |
| -Evitación | .750 | 3.0 | 2.8 | .388 | .005 |
| -Ansiedad | 6.24 | 3.6 | 3.1 | .014 | .039 |
| -Comunicación positiva propia | .006 | 4.1 | 4.1 | .941 | 3.604x10-5 |
| -Comunicación negativa propia | .44 | 2.3 | 2.2 | .506 | .003 |
| -Comunicación reservada propia | 2.44 | 2.4 | 2.2 | .120 | .016 |
| -Comunicación violenta propia | .112 | 2.4 | 2.3 | .739 | 7.284x10-4 |
| -Comunicación positiva pareja | 1.24 | 3.9 | 3.7 | .266 | .008 |
| -Comunicación negativa pareja | 1.77 | 2.4 | 2.2 | .185 | .011 |
| -Comunicación reservada pareja | 2.98 | 2.2 | 2.5 | .086 | .019 |
| -Comunicación violenta pareja | 1.18 | 2.5 | 2.3 | .279 | .008 |
| -Ahorro e inversión | 3.87 | 3.0 | 2.6 | .051 | .025 |
| -Seguros | 2.13 | 2.7 | 2.3 | .146 | .014 |
| -Gestión del efectivo | .24 | 3.7 | 3.7 | .622 | .002 |
Diferencias significativas de las variables del estudio según el tipo de unión
Con el fin de llevar a cabo este análisis, los participantes se dividieron en dos grupos: vínculo religioso y vínculo no religioso (civil y unión de hecho). No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en las variables referentes al tipo de unión (T2 Hotelling=0,135; F(1,265)=1,35; p=0,18). Sin embargo, al analizar los ANOVAS se encontraron diferencias en la gestión del efectivo, observándose que aquellas parejas con vinculo religioso reportaron niveles más altos en esta variable, en comparación con los que tienen vinculo no religioso (véase Tabla 4)
Tabla 4 Diferencias de medias de las variables del estudio según el tipo de unión
| Variable | F | Tipo de unión | p | ꞃ2 | |
|---|---|---|---|---|---|
| Religiosa | No Religiosa | ||||
| -Satisfacción marital | .40 | 3.3 | 3.3 | .528 | .003 |
| -Evitación | 3.384 | 2.7 | 3.1 | .068 | .022 |
| -Ansiedad | 1.322 | 3.2 | 3.4 | .252 | .009 |
| -Comunicación positiva propia | .472 | 4.2 | 4.1 | .493 | .003 |
| -Comunicación negativa propia | 1.065 | 2.1 | 2.3 | .304 | .007 |
| -Comunicación reservada propia | .361 | 2.2 | 2.3 | .549 | .002 |
| -Comunicación violenta propia | .029 | 2.3 | 2.3 | .886 | 1.874x10-4 |
| -Comunicación positiva pareja | 1.911 | 3.9 | 3.7 | .169 | .012 |
| -Comunicación negativa pareja | 2.155 | 2.2 | 2.4 | .144 | .014 |
| -Comunicación reservada pareja | .923 | 2.3 | 2.5 | .338 | .006 |
| -Comunicación violenta pareja | .309 | 2.3 | 2.4 | .579 | .002 |
| -Ahorro e inversión | 2.806 | 2.9 | 2.6 | .096 | .018 |
| -Seguros | 1.334 | 2.6 | 2.3 | .250 | .009 |
| -Gestión del efectivo | 15.425 | 4.0 | 3.4 | <.001 | .092 |
Diferencias significativas de las variables del estudio según el tiempo de convivencia
Para abordar este objetivo, se dividió a los participantes en dos grupos: aquellos con menos de 10 años de convivencia y aquellos con más de 10 años. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en las variables del estudio en función del tiempo de convivencia (T2 Hotelling=.16; F(1,265)=1,62; p=0,079). Sin embargo, al analizar los ANOVAS se encontraron diferencias estadísticamente significativas en las siguientes variables: satisfacción marital, evitación, ansiedad, comunicación negativa de la pareja y comunicación violenta de la pareja. Las personas con menos de 10 años de convivencia obtuvieron puntajes más altos en estas variables en comparación con aquellas con más de 10 años de convivencia (véase Tabla 5).
Tabla 5 Diferencias de medias de las variables del estudio según el tiempo de convivencia
| Variable | F | Tiempo de convivencia | ꞃ2 | ||
|---|---|---|---|---|---|
| <10 años | >10 años | p | |||
| -Satisfacción marital | 13.26 | 3.5 | 3.2 | <.001 | .080 |
| -Evitación | 13.80 | 2.6 | 3.2 | <.001 | .083 |
| -Ansiedad | 3.80 | 3.1 | 3.4 | .05 | .024 |
| -Comunicación positiva propia | 1.91 | 4.2 | 4.1 | .169 | .012 |
| -Comunicación negativa propia | .53 | 2.2 | 2.3 | .468 | .003 |
| -Comunicación reservada propia | 1.31 | 2.1 | 2.4 | .253 | .009 |
| -Comunicación violenta propia | .25 | 2.3 | 2.4 | .617 | .002 |
| -Comunicación positiva pareja | 3.30 | 4.0 | 3.6 | .071 | .021 |
| -Comunicación negativa pareja | 4.56 | 2.1 | 2.4 | .034 | .029 |
| -Comunicación reservada pareja | 1.38 | 2.3 | 2.5 | .241 | .009 |
| -Comunicación violenta pareja | 7.00 | 2.2 | 2.6 | .009 | .044 |
| -Ahorro e inversión | .07 | 2.8 | 2.7 | .797 | 4.317x10-4 |
| -Seguros | .23 | 2.5 | 2.4 | .635 | .001 |
| -Gestión del efectivo | .07 | 3.8 | 3.7 | .792 | 4.563x10-4 |
Correlación de los estilos de apego, estilos de comunicación y gestión financiera con la satisfacción marital
Con el fin de responder a este objetivo, se realizó un análisis de correlación entre las variables del estudio y la satisfacción marital. Se encontró una correlación positiva y significativa entre la comunicación positiva propia y comunicación positiva de la pareja con la satisfacción marital. Es decir, a mayor comunicación positiva propia y de la pareja, mayor es la satisfacción con la relación marital. Asimismo, se observaron correlaciones inversas y significativas entre la satisfacción marital y la evitación, la comunicación negativa, reservada y violenta tanto propia como de la pareja. Esto indica que la satisfacción marital es baja cuando se presentan altos niveles de evitación y de comunicación negativa, reservada y violenta, tanto por parte del individuo como de la pareja. No halló una correlación significativa entre las variables de gestión financiera con la satisfacción marital (ver Tabla 6).
Tabla 6 Correlaciones entre las variables del estudio con la satisfacción marital
| Variable | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1. Evitación | 1 | ||||||||||||
| 2.Ansiedad | .39*** | 1 | |||||||||||
| 3.Com positivo propio | -.38*** | -.11 | 1 | ||||||||||
| 4.Com negativo propio | .24** | .50*** | -.27*** | 1 | |||||||||
| 5.Com reservado propio | .47** | .25*** | -.43*** | -.17* | 1 | ||||||||
| 6.Com violento propio | .13 | .35*** | -.14 | .58*** | .28*** | 1 | |||||||
| 7.Com positiva pareja | -.50*** | -.15 | .64*** | -.24** | -.33*** | -.08 | 1 | ||||||
| 8.Com negativa pareja | .42*** | .40*** | -.35*** | .60*** | .49*** | .45*** | -.50*** | 1 | ** | ||||
| 9.Com reservada pareja | .32*** | .45*** | -.22** | .52*** | .29*** | .36*** | -.35*** | .46*** | 1 | ||||
| 10.Com violenta pareja | .37** | .35*** | -.17* | .46*** | .39*** | .43*** | -.41*** | .72*** | .36*** | 1 | |||
| 11.Ahorro e inversión | -.03 | -.15 | .01 | -.12 | -.04 | -.06 | -06 | -.03 | -.14 | .02 | 1 | ||
| 12.Seguros | -.06 | -.09 | .01 | -.07 | -.06 | .06 | .07 | .02 | -.13 | .07 | .49*** | 1 | |
| 13.Gestión del efectivo | -.17 | -.17* | .19* | -.24 | -.15 | -.05 | .19* | -.21** | -.21* | -.06 | .52*** | .29*** | |
| 14.Satisfacción marital | -.66*** | -.04 | .42*** | .42*** | -.37*** | -.16* | .59*** | -.34*** | -.34*** | -.35*** | .10 | .06 | .10 |
***=0,001; **=0,01; *=0,05
Explicación de la satisfacción marital a partir de los estilos de apego, estilos de comunicación marital y gestión financiera
Para explicar la satisfacción marital, se realizó un análisis de regresión lineal múltiple, el cual arrojó un modelo significativo, en este análisis se incluyeron las variables que mostraron correlación con la satisfacción marital. Las variables que obtuvieron un peso significativo, en orden de importancia, fueron: la evitación (negativa), la comunicación positiva de la pareja y la comunicación violenta propia (negativa). Esto sugiere que, cuando la persona evita estar cerca a su pareja y entabla una comunicación violenta, la satisfacción marital tiende a ser baja, en contraste, cuando la persona percibe una comunicación positiva en su pareja la satisfacción marital tiende a ser alta (ver Tabla 7).
Tabla 7 Explicación de la satisfacción marital
| Modelo estadístico | F | Variable | Β | p |
|---|---|---|---|---|
| R 2 =.552; p=.000 | 19.82 | Evitación | -.474 | .000 |
| Com positiva propia | .009 | .907 | ||
| Com negativa propia | .087 | .288 | ||
| Com reservada propia | -.053 | .460 | ||
| Com violenta propia | -.146 | .045 | ||
| Com positiva pareja | .394 | .001 | ||
| Com negativa pareja | .138 | .161 | ||
| Com reservada pareja | .035 | .610 | ||
| Com violenta pareja | -.077 | .373 |
DISCUSIÓN
Comprender la dinámica relacional de la pareja puede abordarse a través de diversas variables, como la satisfacción marital, los estilos de apego, los estilos de comunicación y el manejo de las finanzas. Además, es importante analizar las diferencias según el sexo de los participantes, el tipo de vínculo y la duración (en años) de la relación.
El análisis de las diferencias significativas en función del sexo revela que los hombres tienden a presentar niveles más altos de ansiedad, así como a ahorrar e invertir más, en comparación a las mujeres. Este hallazgo contrasta con algunos estudios previos, en los cuales se sugiere que la ansiedad en las mujeres juega un papel relevante en la satisfacción marital y esta puede tender a ser mayor, estos estudios sugieren además que la ansiedad en las mujeres puede llevar a una disminución en la satisfacción en la relación (Kasalova et al., 2017). Este contraste lleva a pensar que la asociación entre ansiedad y satisfacción en las relaciones de pareja puede ser bidireccional. Los problemas psicológicos de alguno de los cónyuges pueden llegar a afectar la satisfacción en la relación, aunque determinar la dirección causal entre estos factores sigue siendo complejo.
Con respecto a la gestión de las finanzas acerca del ahorro e inversión, Dew y Xiao (2013) y Ross, et al. (2019) señalan que existe una relación entre la calidad de las relaciones de parejas casadas con los activos y las deudas que estos acumulan, sin embargo, no especifican la relación del manejo de las finanzas con el grado de satisfacción marital, sino más bien con la calidad de las relaciones en general. Estos autores mencionan que el nivel de endeudamiento tiene una correlación positiva con la ansiedad. En el presente estudio no se encontraron correlaciones significativas entre el manejo de las finanzas y la satisfacción marital, este hallazgo podría explicar por qué en el contexto colombiano, factores como un apego seguro que brinde confianza junto a una comunicación positiva, agradable y abierta entre los cónyuges cobran mayor relevancia. Lo anterior, representa un desafío para los investigadores sociales enfocados en el estudio de la familia, quienes deben llevar a cabo investigaciones que integren variables como la satisfacción marital y el manejo de las finanzas. Además, se requiere desarrollar programas de fortalecimiento en las relaciones de pareja que contribuyan a la reducción de los divorcios.
Por otra parte, el estudio de Seid y Gómez-Rojas (2021) reveló que los participantes en pocas ocasiones admitieron tener conflictos con su pareja relacionados con el dinero, sin embargo, al profundizar sobre este aspecto particular, se encontró que los conflictos respecto al manejo del dinero están relacionados con estereotipos de género como, por ejemplo, la asignación del rol de proveedor al hombre y, en consecuencia, el control sobre los recursos familiares. Además, estos conflictos también pueden estar relacionados con las características específicas de los empleos de cada uno.
Asimismo, no se encontraron diferencias significativas en cuanto a la satisfacción marital entre hombres y mujeres, este resultado que coincide con los hallazgos de Guzmán y Contreras (2012) quienes explican que tanto hombres como mujeres pueden experimentar satisfacción con la relación, aunque, por otro lado, este resultado contrasta con los resultados de Bretaña et al. (2023), estos indican que las mujeres muestran mayor insatisfacción marital cuando perciben apego evitativo de su pareja (ansiedad y evitación). Estas contradicciones confirman la necesidad de continuar investigando sobre la satisfacción marital, dada la complejidad de las relaciones y la influencia de múltiples factores, en tanto no es un fenómeno unidimensional.
En cuanto al tipo de unión y la gestión del efectivo del manejo de las finanzas, se encontró que quienes tienen unión de tipo religioso gestionan mejor el efectivo en comparación a quienes están en otro tipo de unión. En esta línea, Tavakol, et al. (2017) encontraron que factores como los ingresos y una situación económica estable pueden ejercer un efecto positivo en la satisfacción marital, tanto en uniones religiosas como no religiosas. De igual forma, los resultados de esta investigación son congruentes con los de Núñez-Cohello (2019) al no encontrar diferencias significativas en la satisfacción marital entre personas casadas y aquellas con unión marital de hecho. Esto sugiere que tanto las personas con un vínculo civil como las personas convivientes pueden trabajar positivamente por su relación de pareja y alcanzar niveles altos de satisfacción marital.
Por otra parte, este estudio encontró que un mayor tiempo de convivencia de la pareja se asocia con niveles más altos de evitación y ansiedad (apego), así como con estilos de comunicación negativa y violenta en la pareja. Para qMiranda y Ávila (2008) en los hombres, la comunicación negativa fue uno de los principales factores que contribuyeron a la disminución de la satisfacción marital en relación con el tiempo de convivencia, mientras que en las mujeres no se observó este efecto. Además, afirman que, aunque los hombres tienden a sentirse más satisfechos en áreas como las finanzas a medida que transcurre el tiempo en el matrimonio, la satisfacción relacionada con la comunicación tiende a disminuir.
En el caso de las mujeres, el grado de satisfacción marital es plano en cuanto a las finanzas y a la comunicación, mostrando un ligero aumento cuando el tiempo de convivencia es supera los 10 años. Este análisis evidencia la necesidad considerar el tiempo de convivencia en las intervenciones destinadas al fortalecimiento de la relación de pareja, dado que las necesidades cambian según el ciclo de vida de la relación. Cabe resaltar que cuando ambos miembros de la pareja se comunican de manera positiva, abierta y clara, tienden a sentir mayor satisfacción con la relación, es decir, la satisfacción marital aumenta cuando la pareja se expresa de manera amigable, optimista, agradable y utilizan el humor, resultado que coincide con lo descrito por Nina-Estrella (1991) quien define el estilo de comunicación positivo como la disposición de una persona para escuchar y comprender a su cónyuge. Igualmente, con Tavakol, et al. (2017) quienes encontraron correlaciones positivas entre los estilos de comunicación positivo con mayores niveles de satisfacción marital.
La comparación de estos resultados con los dos estudios citados refuerza la pertinencia de vincular en las intervenciones educativas con parejas, acciones orientadas al fortalecimiento de la comunicación positiva, para con ello, no solo aportar a la salud y el bienestar de las personas, sino también a reducir la incidencia de divorcios. En cuanto a la explicación de la satisfacción marital a partir de los estilos de apego, los estilos de comunicación y el manejo de las finanzas, se encontró que la evitación y la comunicación violenta propia tuvieron un impacto negativo en la satisfacción marital. Por su parte, la percepción de comunicación positiva por parte de la pareja contribuyó positivamente a la satisfacción marital. Estos hallazgos invitan a reflexionar, como lo explican Gámiz et al., (2013); Nina-Estrella y Marrero-Centeno (2020) y Karimi, et al. (2019), acerca de la importancia de promover una comunicación serena y empática que facilite la generación de acuerdos, y que, como consecuencia, impacte positivamente en la satisfacción de la relación.
Asimismo, Tavakol, et al. (2017) encontraron correlaciones positivas entre los estilos de apego seguro, el estilo de comunicación positivo y la satisfacción marital. En el presente estudio, el apego evitativo y la comunicación violenta, tanto propia como de la pareja, se asociaron negativamente con la satisfacción marital, lo cual que coincide con lo encontrado por estos autores. Por otro lado, contar con un estilo de comunicación positivo con la pareja se relaciona con altos niveles de satisfacción marital. Como lo indican otros estudios, el matrimonio debería ser una relación que provea intimidad, cercanía y apoyo (Zepeda-Goncen y Sánchez-Aragón, 2020; Cabrera-García et al., 2019;Nina-Estrella, 1991), estas características permiten que el cónyuge se sienta satisfecho y con bienestar, para que así pueda entablar procesos de comunicación no violenta, tanto dentro de la relación de pareja como en el contexto familiar en general. Desde la familia y la escuela, promover procesos educativos que enseñen habilidades de comunicación serena, afectuosa y empática podrían propender por relaciones satisfactorias y estables, ayudando a prevenir la violencia en todos los contextos de la vida cotidiana. Esto es especialmente relevante en contextos violentos, como el colombiano y en países donde prevalezca la guerra sobre la negociación y los acuerdos.
En este orden de ideas, uno de los aportes clave de este estudio es la posibilidad de formulación de intervenciones y acciones orientadas al fortalecimiento de estilos de apego seguro, estilos de comunicación positivos y el manejo de las finanzas, que favorezcan la satisfacción marital en ambos sexos, considerando los años de matrimonio e independientemente del tipo de unión. Asimismo, en el ámbito clínico, este estudio ofrece valiosas recomendaciones para terapeutas, asesores y orientadores familiares, en la medida en sugiere propender por una relación de pareja con bajos niveles de evitación y comunicación negativa, así como, altos niveles de comunicación positiva con el fin de contribuir a la satisfacción de las relaciones de pareja y, por ende, a su estabilidad, lo que subraya la relevancia práctica de los resultados obtenidos. Por otro lado, este estudio plantea nuevas preguntas de investigación que pueden contribuir a consolidar la teoría sobre las relaciones maritales. Además, sugiere adelantar nuevas investigaciones con metodologías cualitativas, que permitan profundizar en las representaciones sociales relacionadas con los estereotipos de género y el manejo de las finanzas en el marco de las relaciones de pareja.
CONCLUSIONES
Son variados los factores que desafían las relaciones de pareja. Algunos de estos factores se originan de carencias de índole afectivo que provienen de la infancia, mientras que otros se asocian a los estilos de comunicación. Los resultados de este estudio permiten concluir que, cuando una persona se siente cómoda en su relación y busca acercarse a su pareja, reporta niveles más altos de satisfacción marital. Por otra parte, la relación de pareja trae consigo tensiones derivadas del involucramiento de dos historias de vida distintas, que al comunicarse de manera positiva, abierta, clara y confiada pueden ser comprendidas, valoradas y superadas.
No obstante, aunque algunos autores sugieren que el manejo de las finanzas en la relación marital es un factor relevante, en esta investigación no se identificó como una variable central, con papel protagónico. En cambio, la evitación y la comunicación positiva emergieron como variables con mayor peso e influencia en la explicación de la satisfacción marital. Si bien pueden presentarse diferencias relacionadas con el sexo, tipo de unión, los años de convivencia u otros aspectos no considerados en este estudio, como el nivel educativo o el estrato socioeconómico, es necesario identificar los aspectos que se relacionan con la satisfacción marital al interior de cada relación de pareja.
Por otra parte, se evidencia la pertinencia de diseñar e implementar programas de promoción y prevención que contribuyan a la construcción o fortalecimiento de la satisfacción marital. Estos programas deben tener en cuenta, el sexo del cónyuge y el tiempo de convivencia, especialmente cuando este supera los 10 años, con el fin de dar respuesta y abordar tanto las necesidades como las dificultades de hombres y mujeres de acuerdo con el ciclo vital de la familia, así como los eventos significativos que estén experimentando como bien podrían ser, el nacimiento del primer hijo, el pago de deudas o el nido vacío. Estas temáticas podrían incluirse en los cursos de preparación prematrimonial con el fin de contribuir al funcionamiento óptimo de la relación de pareja.
LIMITACIONES Y RECOMENDACIONES
Como limitaciones de esta investigación, se identifica que la recolección de datos se realizó mediante un muestreo no probabilístico, lo que dificulta la generalización de los resultados. Asimismo, se considera una limitación la falta de proporcionalidad en la muestra entre hombres y mujeres. Aunque el nivel socioeconómico no fue analizado, debido a que la muestra en los tres niveles no era equitativa y no era uno de los objetivos del estudio, esta también se considera una limitación.
Para estudios posteriores se sugiere correlacionar otras variables sociodemográficas, como la edad y el nivel educativo, con el fin de evaluar su relación con la satisfacción marital. Además, se recomienda realizar nuevos estudios de tipo cualitativo y longitudinales que profundicen en las narrativas y experiencias de la vida marital, así como en los cambios que estas relaciones experimentan a lo largo del tiempo.
HIGHLIGHTS (IDEAS CLAVE)
La variable que mejor explicó la satisfacción marital fue la evitación, seguida por la comunicación positiva de la pareja y, tercer lugar, la comunicación violenta propia. La gestión financiera y la ansiedad no contribuyeron de manera significativa a la explicación de la satisfacción marital, esta tiende a ser baja en presencia de altos niveles de evitación, comunicación negativa, reservada y violenta, tanto propia como de la pareja.














