Leyendo su reciente editorial, concuerdo con usted en que la investigación es fundamental para el desarrollo y crecimiento científico, económico y cultural de los países 1, pero quisiera complementar su premisa con dos aspectos: el primero, la innovación social como intercambio de conocimiento y aprendizaje permanente para mejorar la capacidad de la sociedad para actuar, y el segundo, las redes de cooperación nacional e internacional, como un nuevo horizonte de sentido de la educación superior en la formación de líderes con una mirada globalizante, que intervengan el territorio, el contexto y transformen su realidad 2.
Frente a lo anterior, las facultades de Educación de la Fundación Universitaria del Área Andina (Colombia), Universidad Surcolombiana (Colombia), Universidad Nacional de Rosario (Argentina), Universidad Autónoma de Chiapas (México), Universidad Autónoma de Yucatán (México), Universidad Autónoma de Chile (Chile), Universidade Federal de Juiz de Fora (Brasil), Universidade Federal Rural do Rio de Janeiro (Brasil) y la Universidade Federal Fluminense (Brasil), coincidimos en el marco del Coloquio Internacional de Educación e Interculturalidad en mayo de 2022 en que debemos promover la interacción, disertación y discusión entre los docentes, estudiantes, investigadores, actores culturales, líderes sociales, y expertos, sobre el fortalecimiento de las redes académicas y de la investigación educativa en torno a los Territorios, Pedagogías y Sujetos , propiciando de esta manera el intercambio de saberes, lenguas, visiones, experiencias, valores e ideas como pilares fundamentales en la formación integral, humanística, científica, crítica, reflexiva y creativa de los futuros docentes, maestros, licenciados o educadores presentes en nuestras aulas a lo largo y ancho de Latinoamérica.
Una formación que se cimiente en el contexto y en las múltiples realidades afines al patrimonio cultural e inmaterial, al uso instrumental de los símbolos y valores, a espacios otros, a heterotopías, saberes, rituales y comunidades afrodescendientes, LGBTIQ+, resilientes, pueblos indígenas y Room, poblaciones rurales, urbanas o marginales entre otras; todo ello, en el marco de una pedagogía latinoamericana, una pedagogía del sur, que permita llegar a una visión crítica e intercultural que cuestione las desigualdades, las migraciones, la vulnerabilidad, la convivencia, los espacios y sus diferencias a partir de una cartografía social, individual y colectiva 3-6 que amplíe las metodologías, cosmovisiones y enfoques sociales, ambientales, diferenciales, inclusivas, interculturales, emergentes, activos, ancestrales, despatologizantes, emancipadores y transformadores 7 con el propósito de enriquecer las prácticas pedagógicas que también están siendo mediadas por la innovación educativa, por la realidad virtual o aumentada, por la gamificación, las redes sociales, el aprendizaje móvil, los recursos educativos digitales, y la inteligencia artificial, prácticas, 7 territorios, pedagogías y sujetos que merecen ser leídos desde su interior y develados desde su gnoseología.
Finalmente, y en representación de las nueve instituciones educativas hago un llamado a la comunidad académica, investigativa, social y cultural, perteneciente a los grupos, semilleros o colectivos de investigación a participar de la construcción de conocimiento mediante la publicación de sus artículos, capítulos, reseñas, cartas y narrativas sobre sus prácticas pedagógicas, para hacer de la investigación educativa una herramienta poderosa que transforme realidades tal como lo muestra cada uno de los artículos presentes en este número especial de la revista Investigaciones Andina, dedicado a la educación y la interculturalidad.













