SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.8 número14Comprehension from the Hermeneutical approach in D. Davidson's Philosophy índice de autoresíndice de assuntospesquisa de artigos
Home Pagelista alfabética de periódicos  

Serviços Personalizados

Artigo

Indicadores

Links relacionados

  • Em processo de indexaçãoCitado por Google
  • Não possue artigos similaresSimilares em SciELO
  • Em processo de indexaçãoSimilares em Google

Compartilhar


Civilizar Ciencias Sociales y Humanas

versão impressa ISSN 1657-8953
versão On-line ISSN 2619-189X

Civilizar v.8 n.14 Bogotá jan./jun. 2008

 


Olvido del ser: sentido-sinsentido del hombre
en dimensiones de la técnica*

Andrea Cortés-Boussac**

Freie Universität Berlín

Universidad Sergio Arboleda

* Artículo de investigación desarrollado en el estudio "El hombre en las redes del pensamiento contemporáneo adelantado en Berlín, Alemania" y desarrollado con el Grupo de investigación LOGOS. Universidad Sergio Arboleda. Bogotá, Colombia

** Ph.D. Filosofía. Freie Universität Berlín (Universidad Libre de Berlín-Alemania). Miembro de la Sociedad-heideggeriana, Friburgo- Alemania (Heidegger-Gesellschaft-Freiburg). Directora grupo LOGOS. Universidad Sergio Arboleda Correo electrónico: alice01@gmx.net

Recibido: abril 21 de 2008 - Aceptado: junio 30 de 2008



Resumen

En el siglo XXI, el fenómeno de la técnica moderna se presenta en las nuevas tecnologías. Se podría afirmar que las redes de las nuevas tecnologías tienen atrapado al hombre en un sentido-sinsentido. El sentido es el instrumento de la técnica, que avanza desmesuradamente, desatando, simultáneamente, el sin-sentido del hombre. El pensador alemán Martín Heidegger reflexiona sobre este fenómeno, interpretando este sinsentido como el olvido del ser y una reducción del logos presocrático a ratio. El propósito es mostrar este sinsentido en la actualidad como un olvido del ser del hombre y del hombre mismo. Se expondrá cómo la técnica moderna no sólo intenta hacer de la naturaleza un instrumento sino también al hombre y a la razón, pues el logos se ha reducido a "razón instrumental", actualizando el término a "razón tecnificada".

Palabras clave: Técnica, hombre, nuevas tecnologías, mundo, ser, redes, dualismo, sentido, sin sentido, mass media, globalization



Oblivion of being: man's sense-nonsense
in dimensions of technology

Abstract

In the twenty-first century the phenomenon of the modern technology is presented in the new technologies. It is arguable that the networks of new technologies have caught the man in a sense-nonsense. The sense is the instrument of the technology, which increases excessively, unleashing, simultaneously, the non-sense of man. The German thinker Martin Heidegger reflects on this phenomenon, interpreting this non-sense as Seinsvergessenheit (oblivion of being), also as a reduction of the pre-Socratic logos as ratio. The purpose is to show this current non-sense as oblivion of the human being, of the man himself. It will be explained how the modern technology not only tries to make Nature an instrument but the human nature and the reason as well, as the logos has been reduced to "instrumental reason", updating the term to "technical reason."

Key words: Technology, human being, man, new technologies, world, networks, dualism, sense, non-sense, mass media, globalization.



Problema de investigación y método

La época actual, presentada en el mundo de las nuevas tecnologías, está enredada, sumergida en un sinsentido. Este sinsentido se puede interpretar como un olvido del ser, algo ya hecho por el pensador alemán Martín Heidegger, pero en nuestro mundo actual envuelto en las redes de las nuevas tecnologías, se podría interpretar, más exactamente, como un olvido del ser hombre, y hasta un olvido del hombre mismo. Hay dos factores cardinales que han causado este estado del sinsentido. El primero es la instrumentalización de la técnica, en la que ésta ha sometido a la naturaleza hasta convertirla en instrumento suyo; la pregunta sería si al hombre también. En este proceso prevalece la ambición por dominar la naturaleza para su sometimiento. El segundo es la relación hombre-naturaleza, la cual ha cambiado con el fenómeno de la técnica moderna. El problema radica en que no se es completamente consciente de ello y que tal fenómeno se presenta de dos maneras diferentes al mismo tiempo. La primera es que en el esquema sujeto-objeto domina el hombre como sujeto frente a la naturaleza, que seria el objeto, pero habría un desvanecimiento del sujeto en el sentido de que la técnica ha tomado, de cierta manera, el lugar del hombre, siendo la que realmente domina a la naturaleza y extrae a la fuerza productos de ella: el hacer salir lo oculto que prevalece en la técnica moderna es un provocar, que pone ante la Naturaleza la exigencia de proveer energía, que como tal pueda ser extraída y almacenada. ¿Pero no vale esto también para el antiguo molino de viento? No. Sus aspas se mueven en el viento, quedan confiados de un modo inmediato al soplar de éste. Pero el molino de viento no enciende energías del aire en movimiento para almacenarlas. (Heidegger, 1954,2000,p. 18)

La otra cuestión sería que el esquema sujeto-objeto no es suficiente para mostrar el mundo abarcado, encarnado por las nuevas tecnologías. Por consiguiente, habría que buscar otra concepción de mundo, por ende de hombre, para explicar y comprender este fenómeno: "La expresión compuesta "In-der-Welt-sein" (ser o estar-en-el-mundo) muestra ya en su emisión un fenómeno dotado de unidad. Hay que ver este primer estado en su integridad. " (Heidegger, 1927,1994, § 12. p. 53; Cortés, 2007)

Como se puede apreciar, se ha argumentado con reflexiones del pensador alemán Martín Heidegger. Precisamente en este artículo se recurrirá a su propuesta, que se sale del esquema tradicional sujeto-objeto, para mostrar el problema del dualismo del sentido-sin sentido del hombre en su Seinsvergessenheit (olvido del ser). También se seguirán algunos de los caminos ofrecidos en la propuesta heideggeriana para salir de este sinsentido o por lo menos para entenderlo.

Es necesario mencionar que en este artículo la cuestión del olvido del ser se tratará como una propia de la Fundamentalontologie "ontología fundamental", propuesta por el primer Heidegger en su famosa obra de 1927 Sein und Zeit (Ser y Tiempo). El propósito es mostrar cómo el olvido del ser es un sinsentido o pérdida del sentido del hombre en las dimensiones de la técnica moderna. Para llegar a ello, se expondrán dos cuestiones fundamentales, que en el transcurso de la historia del pensamiento de occidente han perdido su sentido original y, en este proceso, han causado el olvido del ser. La primera es la confusión óntico-ontológica, en la que la pregunta por el ser no solamente ha caído en el olvido sino que el ser mismo ha quedado atrapado en la esfera óntica, es decir, en el estudio del ente. La otra cuestión es la pérdida de las dimensiones del LOGOS presocrático, que eran: habla, escuchar, decir mostrativo, razón, reducido a ratio, razón, en la metafísica de la subjetividad de la era de la técnica moderna a "razón instrumental", esta cuestión va paralela con el olvido del ser.

La metodología de este texto de investigación es la argumentación propia del discurso filosófico. Se basará en la propuesta heideggeriana, en su hermenéutica para exponer el problema del sin-sentido, con el propósito de actualizarla en el mundo de las nuevas tecnologías, manteniendo activos los temas en discusión. La bibliografía, al igual que muchos de los conceptos filosóficos aquí trabajados, ha sido estudiada en original, pues casi toda está en alemán. Por esa razón la mayoría de las citas han sido traducidas directamente del original y se intenta explicar estos conceptos, pensados en alemán, en español.


Ubicación histórica del sentido-sinsentido del hombre en la técnica moderna

La técnica moderna es un fenómeno reciente históricamente, el cual hasta ahora se está estudiando e investigando, por eso en este artículo se intentará ubicar brevemente el problema en el área filosófica, antes de entrar a desarrollarlo.

Desde la aparición del fenómeno de la técnica moderna ha habido reacción de los que se ocupan de la filosofía, pues más que una aceptación del gran avance de la técnica moderna, ellos lo han hecho problema, preguntándose por la posición del hombre, por el lugar de lo humano en este fenómeno. Con cuestiones tales como: ¿Qué papel tiene el hombre dentro de la técnica? ¿Cómo afecta la técnica al hombre y a la naturaleza?

A finales del siglo XIX aparecen las primeras reacciones filosóficas frente al fenómeno de la técnica moderna. Hay varias posiciones frente a este fenómeno, pero principalmente radican en las que se basan en la epistemología del esquema de sujeto-objeto y en las que no, alternativas a esta forma de conocimiento. Se ha tratado el problema desde perspectivas filosófico-antropológicas, sociológicas, desde la filosofía de la vida, existencialismo, fenomenología hasta desde la ciencia misma pero no desde una perspectiva ontológica.

Para exponer estas reacciones filosóficas se recurrirá al trabajo de investigación realizado por el alemán Oldemeyer de la asociación alemana de ingenieros (VDI Vereins Deutsche Ingenieure). Oldemeyer en su libro Vida y Técnica: posiciones de la filosofía de la vida desde Nietzsche hasta Plessner (2007), nos presenta las posiciones más significativas de finales del siglo XIX y del siglo XX frente a la técnica moderna, situando el problema en la corriente filosófica denominada Lebensphilosophie (filosofía de la vida). Oldemeyer clasifica tres posiciones metafísicas frente al fenómeno de la técnica y una cuarta, que encasilla en la filosofía de la vida: Una orientada a Platón Idealismo objetivo o realismo de ideas en el siglo XX por ejemplo de Friedrich Dessauer...Un naturalismo materialista con raíces en el antiguo atomismo de Leucipo y Demócrito, en la nueva era se encuentra en el dualismo materia-espíritu de Descartes ... utilitarismo técnico de Francis Bacon y de los enciclopedista franceses (Dalembert, Concorcel, Diderot)"... Un naturalismo antropocéntrico centrado en la interpretación del hombre como esencia natural de negociar, basado en el antiguo sofista Protágoras, en el materialismo histórico marxista en el pragmatismo anglo-americano como también en la filosofía antropológica del siglo XX, por ejemplo, que fue construida por Arnold Gehlen. (Oldemeyer, 2007, p. 10-11).

Sin embargo cabe mencionar que Oldemeyer no se percata de la reacción ontológica de Heidegger frente al fenómeno de la técnica.

Solamente nombra a Heidegger cuando afirma que Bollnow reconoce que la filosofía de la vida es consecuencia de la Existenzphilosophie (filosofía existencial o de la existencia) fundada por Heidegger: "donde voluntariamente en los primeros pensadores de una filosofía existencial (M. Heidegger, K. Jaspers) con la concentración de sí en el específico humano Dasein." (Oldemeyer, 2007, p. 13).

Como la cuestión de la técnica moderna se ha tratado desde diferentes corrientes filosóficas pero no desde una perspectiva ontológica es necesario subrayar que ya ha sido abordada ontológicamente por Heidegger, al preguntarse directamente por la esencia de la técnica.


Seinsvergessenheit: olvido del ser como pérdida del sentido del hombre en las dimensiones de la técnica moderna.

La cuestión del sentido-sinsentido del hombre en la técnica moderna, que se actualiza hoy en día, en el fenómeno de las nuevas tecnologías, es la ya expuesta por Heidegger en su obra Ser y Tiempo (1927), presentándonos el olvido del ser (Seinsvergessenheit) como un sinsentido del hombre e intenta buscarle de nuevo el sentido a la pregunta por el ser. Posteriormente nos expone el problema del sentido-sinsentido del hombre en las dimensiones de la técnica, en La pregunta por la técnica (1954), en la que el problema radica en la mirada, posición de la técnica moderna frente a la Naturaleza, es decir, en la imposición de la técnica moderna frente a la naturaleza, sin basarse en las leyes de la naturaleza sino en las propias irrumpiendo en ella para llegar a sus fines: el desocultar que domina por completo a la técnica moderna tiene el carácter del poner, en el sentido de la provocación. Este ocurre de la siguiente manera, la energía oculta en la naturaleza es sacada a la luz, a lo sacado a la luz se lo transforma, lo transformado es almacenado, a lo almacenado a su vez se reparte, y lo repartido es nuevamente cambiado. Sacar a la luz, transformar, almacenar, repartir, cambiar son maneras del desocultar. Sin embargo, esto no discurre de un modo simple. Tampoco se pierde en lo indeterminado. El desocultar desoculta para sí mismo sus propias vías, montadas de un modo múltiple, y las dirige. Por su parte, esta misma dirección viene asegurada por dondequiera. La dirección y el aseguramiento son incluso los rasgos fundamentales del desocultar que provoca, (p, 20). Habría que tener en cuenta que este "desocultar" en la naturaleza es un provocar para extraer sus productos a la fuerza.

Con dimensiones de la técnica me refiero a las nuevas tecnologías actualizadas hoy en día. La técnica moderna ha avanzado como resultado de su enorme progreso. En el siglo XXI estamos en el mundo de las nuevas tecnologías, en el que imperan los mass media, la internet, los equipos de alta tecnología y la globalización. Este mundo se da en redes. Se podría afirmar que después de Heidegger seguimos aún en tiempos de penuria en lo concerniente a nuestro ser y, sin ir tan lejos, al concepto de hombre mismo: "¿Y para qué poetas en tiempos de penuria?...La palabra "tiempos" se refiere aquí a la era a la que nosotros mismos pertenecemos todavía...Esa época de la noche del mundo es el tiempo de penuria, porque, efectivamente, cada vez se torna más indigente. De hecho es tan pobre que ya no es capaz de sentir la falta de Dios como una falta."(Heidegger, 1996, p.241-242). Esta época de tiempos de penuria es la del imperio de la técnica moderna, en la que con la instrumentalización, y el ir contra las leyes de la naturaleza, la concepción de Dios ha intentado borrarse. Se le ha otorgado todo el conocimiento a la ciencia y a la técnica. El hombre sigue en el sentido-sinsentido que ella presenta. El sinsentido es la falta de Dios, el olvido del ser.

Es necesario mencionar que el olvido del ser es también el olvido del ser del hombre. Se intenta rescatar al hombre y a su ser, de ser instrumento de la técnica. De hecho la concepción de hombre como tal se ha tecnificado hasta el punto que su definición de sujeto moderno ya está en juego.

Heidegger nos expone el concepto del sentido en el comprender del hombre. El sentido pertenece a la compresión del hombre y en su profundidad a la comprensión del ser, de su ser. El sentido, al igual que el habla y el comprender, es característica propia del Dasein del hombre (que es la concepción heideggeriana para el ser del hombre, pero en primera instancia se podría tomar como hombre): "sentido es un existencial del Dasein, no una cualidad, que esté adherida a los entes, se encuentre tras de ellos flote como en un "reino intermedio" sin saber a donde. Sentido "tiene" solamente el Dasein, hasta que la apertura del estar-siendo-en-el-mundo puede "llenarse" de los entes descubiertos en este estado. Por ello, solo Dasein puede estar lleno de sentido o ser un sinsentido." (Heidegger, 1927,1994, § 32, p. 151.). Por eso solamente el hombre puede dar sentido o perderse en su sinsentido.

George Steiner en su libro Heidegger -primera edición en inglés 1978-, nos explica esa "comprensión de ser" (Seinsverstándnis), que solamente puede tener el hombre: "El hombre y su primacía reside precisamente en el hecho de que es el único que vive la existencia como algo problemático, es la única presencia óntica que busca una relación de comprensión con lo ontológico, con el ser en sí". A esta relación Heidegger la llama Seinsverstándnis." (Steiner, 2001, p. 157.). En otras palabras, el hombre es el único que puede buscarle un sentido al ser, el comprender es, en cierta manera, dar sentido.


Seinsvergessenheit: olvido del ser

Heidegger expone el olvido del ser (Seinsvergessenheit), como el gran error en que cayó el pensamiento de occidente, el cual se ha creado y conservado en el marco del pensamiento metafísico. La primera muestra del sin sentido o pérdida de sentido radica en el olvido del ser, por eso Heidegger, ya en 1927 en Ser y Tiempo, intenta buscar el sentido por la pregunta por el ser, titulando la introducción de su obra como La exposición de la pregunta por el sentido del ser. Heidegger hace un recorrido por la historia de la metafísica hasta sus orígenes, introduciendo el problema del olvido del ser ya en el primer párrafo de Ser y Tiempo: Se dice: el concepto de "ser" es el más universal y vacío. Como tal, opone resistencia a todo intento de definición... 1. El "ser" es el concepto más uni versal... El concepto de "ser es, más bien, el más oscuro. 2. El concepto de "ser" es indefinible... La indefinibilidad del ser no dispensa de la pregunta por su sentido, sino que precisamente invita a ella.... 3. El "ser" es un concepto evidente por sí mismo...El hecho de que ya siempre vivamos en una comprensión del ser y que, al mismo tiempo, el sentido del ser esté envuelto en oscuridad, de muestra la principal necesidad de repetir la pregunta por el sentido del "ser". (Heidegger, 1997, § 1, p. 25-27). En esta cita se puede leer la invitación de Heidegger a buscarle un sentido a la pregunta por el ser, analizando y criticando los tres pre-juicios que se ha tenido sobre éste. En el transcurso de la historia el "ser" ha sido considerado como algo que está más allá y por eso mismo no se alcanza a llegar a sus dimensiones. El ser ha quedado instaurado como lo impresentable, por eso la ruptura entre lo que está y lo que está más allá. La ontologia tradicional cree haber estudiado el ser desde diferentes perspectivas, aunque se podría afirmar que en realidad siempre lo ha hecho desde la misma, basándose en lo que está presente, en el ente. Por eso, se podría decir que efectivamente nunca se ha preguntado directamente por el ser, porque precisamente estos modelos no le permiten dirigirse a todas las dimensiones del ser sino se quedan en el estudio de lo que está presente. Estos modelos y sistemas de pensamiento parten desde los griegos hasta Nietzsche: "La insuficiencia de este aparato conceptual metafísico, que es sustancialmente el mismo desde Parménides hasta Hegel y Nietzsche, consiste en el hecho de concebir el ser como Vorhandenheit, como simple presencia. Es esta concepción del ser lo que hace imposible pensar adecuadamente el fenómeno de la vida y de la historia." (Vattimo, 1995, p. 21-22).


Confusión: óntico-ontológica

Heidegger muestra las dimensiones ontológicas del Dasein en tres movimientos, lo óntico, lo ontológico y lo pre-ontológico: "Dasein es para sí mismo ónticamente lo que está más cercano, al mismo tiempo ontológicamente es lo que estarnas lejos, pero pre-ontológicamente no es lo más extraño." (Heidegger, 1927,1994, § 5, p. 16). Es posible traducir y explicar esta cita de la siguiente manera: Dasein es para sí mismo lo que está más cercano, al mismo tiempo es lo que está más lejos de comprender, de tener claridad de su ser, el ser, pero igualmente éste (el ser) no es lo más extraño. Se puede leer que la distancia no es sinónimo de extrañeza, de ser algo ajeno.

La confusión de las tres esferas: la preontológica, la óntica y la ontológica radica en el planteamiento de la pregunta misma; por eso, como dice Heidegger, hay que empezar por elaborar el planteamiento mismo de la pregunta por el ser, desde el espacio ontológico. Steiner concuerda con esta afirmación y enfoca el problema, o mejor, da la solución al olvido de ser y a la confusión óntico-ontológica en la Fundamentalontologie, (Ontología de los fundamentos), propuesta por Heidegger: "¿Por dónde comienza una ontología fundamental? Haciendo una distinción radical entre el ámbito de los particulares externos, de los entes y del ente en sí." (Steiner, 2001, p. 156.). Es un poco confuso como Steiner presenta los entes de las tres esferas, pues la diferenciación es, más bien, entre los entes y el hombre, que en términos heideggerianos sería el Dasein, constituido por el ser del hombre. Hay que tener cuidado con esta formulación porque una cosa es el ser del ente y otra el ser del hombre, del Dasein. Las características del hombre, que son el habla y formularse la pregunta por su ser, no las tienen los otros entes. Aunque no se pueda negar que los entes están presentes: "Sólo el hombre puede interrogar al ser, puede intentar "pensar al ser" y expresar este proceso de pensamiento. Pero puede es una palabra muy débil: el hombre debe hacerlo. Esta es la afirmación inicial y fundamental de Sein undZeit. " (Steiner, 2001, p.157)

Se podría afirmar que hay dos confusiones fundamentales en la formulación de la pregunta por el ser. La primera es que creemos preguntamos por el ser desde lo ontológico cuando en realidad lo estamos haciendo desde lo óntico. La segunda es que se pretende preguntar por el ser en su totalidad, o mejor, por sus diferentes dimensiones, cuando en realidad se pregunta por lo que simplemente está, es decir, por la simple presencia. "Las dificultades que encuentra la metafísica tradicional, con prolongaciones también en el pensamiento moderno, para concebir la historicidad y la vida, se deben, como ya hemos indicado, como se aclara en el examen de Ser y Tiempo, al hecho de que el sentido del concepto de ser se identifica siempre con la noción de presencia, la cual podríamos llamar también, con término quizá más familiar, la objetividad." (Vattimo, 1995, pp. 23-24).

Debido a la falta de diferenciar los conceptos óntico y ontológico, es que hemos tomado la esfera óntica de nuestro existir como la más cercana y estamos en ella, creyendo estar en la del ser. Nos hemos acomodado de tal forma en la esfera óntica, que se nos ha olvidado el ser, hemos quedado atrapados en el sentido de lo óntico y en el sin-sentido del ser; en otras palabras, en el olvido del ser. Esto lo ha ayudado a acentuar la metafísica de la subjetividad y el fenómeno de la técnica moderna, pues con su apogeo como resultado de los avances del conocimiento científico y del "progreso" del hombre, el ser se ha diluido hasta llegar a su olvido; el hombre se ha tecnificado, y sin ser consciente de ello se ha vuelto instrumento o, como bien dice Heidegger, funcionario de la técnica: "En la medida en que el hombre construye técnicamente el mundo como objeto, se obstruye voluntaria y completamente el camino hacia lo abierto, que de todas formas ya estaba bloqueado. El hombre que se auto impone es asimismo, quiéralo o no, sépalo o no, el funcionario de la técnica." (Heidegger, 1996, p.264).

Con lo hasta ahora visto, el sin-sentido el hombre desemboca en el peligro de olvidar su ser y peor aún de no tener salvación para ello, para salir de su amnesia existencial o, mejor, de su amnesia ontológica: "El peligro consiste en esa amenaza que atañe a la esencia del hombre en su relación con el propio ser y no en peligros casuales. Este peligro es el peligro. Se esconde de todo ente en el abismo." (Heidegger, 1996, p.266). El peligro se ha intensificado con el desarrollo de la técnica moderna circunscrito en las nuevas tecnologías. De hecho cabría preguntarse: ¿Qué tanto enredan las redes de las nuevas tecnologías al hombre en el peligro? ¿Hasta qué punto las redes de las nuevas tecnologías alejan al hombre del abismo?

Cabe mencionar que este peligro del cual habla Heidegger se da en la era de la noche del mundo, que es la era en que impera la técnica moderna y la ausencia de Dios: "¿Y para qué poetas en tiempos de penuria?...La palabra "tiempos" se refiere aquí a la era a la que nosotros mismos pertenecemos todavía... La era está determinada por la lejanía del dios, por la "falta de dios". (Heidegger, 1996, p.241). Los tiempos de penuria, son los tiempos del sinsentido.


LOGOS

Para poder abordar el problema del sentido-sin sentido del hombre en la era de la técnica moderna, hay que volver al otro origen expuesto por el Heidegger: Logos. Según el pensador alemán, el Logos ha perdido su sentido original en el desarrollo de la historia de occidente y ha causado el sinsentido.

Para empezar cabría mencionar que para Heidegger el logos no se limita a ser ratio como en la interpretación aristotélica sino recobra otras dimensiones, dadas en los pre-socráticos. Logos es habla, pero el habla no como instrumento del hombre para comunicarse sino como casa del ser: "El habla es la casa del ser y en su morada habita el hombre" (Heidegger, 1949,2000, p. 5.). Heidegger recoge el sentido de logos, dado por Heráclito, en el que cubre al ser y su manifestarse, es un decir mostrativo, porque muestra al ser, dejar ver al ser en sus diferentes dimensiones, por eso también lo escucha.

Al haber olvido del ser (Seinsvergessenheit) también se ha olvidado al habla como tal, ha quedado reducida a su funcionalidad, a estar al servicio del hombre. El habla también se ha hecho instrumento. Lo que busca Heidegger es hacer ver el habla en su propiedad, es decir, con su característica primordial con la intención de rescatar su esencia y liberarla de su objetivación, por ello afirma en su obra Introducción a la Metafísica, escrita en el semestre de verano de 1935 : Pero nosotros vamos a saltarnos ahora todo el proceso de tergiversación y decadencia, y procuraremos restablecer de nuevo la expresividad genuina del lenguaje y de las palabras, pues las palabras y el lenguaje no son estuches que sirvan para empacar las cosas y ser intercambiadas luego por vía oral o la vía escrita. En la palabra, en el lenguaje primero están siendo las cosas, se van haciendo. Por ello, el uso impropio del lenguaje por medio de habladurías, palabras huecas y frases sin sentido, hace que pierda su verdadera relación con las cosas. " (Heidegger, 1953,1998, p. 11.).

Aquí la palabra deviene cosa y la cosa palabra; ninguna es recipiente de la otra como tampoco es simple desviación denotativa. En su propuesta Heidegger construye palabras, en las que libera al lenguaje e igualmente, a las cosas de ser objetos. Esto se puede ver en su construcción del término Zuhanden (estar disponible a la mano), en el que las cosas no son objetos, que están al frente sino sirven para algo, son útiles con los cuales vivimos diariamente, con las que estamos-en-el-mundo. Los hacemos Zuhanden cuando los utilizamos.

Para Heidegger, el lenguaje (habla) no se queda en lo verbal y mucho menos en la concepción del habla como un instrumento del hombre, que se extiende a otros campos de la comunicación del hombre, como el corporal, el artístico, por ejemplo, la pintura y en los últimos siglos del hombre, la técnica. Heidegger crítica esta errónea comprensión de la palabra alemana Sprache (en español abarcada por la trilogía idioma-lenguaje-habla) porque ha quedado reducido a ser un objeto. El revisa críticamente su desenvolvimiento en la historia del hombre y se encuentra con el mismo problema del ser, es decir, que se ha instaurado al ser en su primera manifestación, como mero ente y al habla (Sprache) como instrumento, medio, herramienta como algo adherido al hombre, y no como característica propia de su ser, del ser del hombre. Algo que se ha intensificado en la era de la técnica moderna y de las nuevas tecnologías.

Heidegger vuelve al logos pre-socrático, un logos libre de implantes absolutistas cuyo propósito es dar respuesta a todo. Al contrario de dar respuestas, el logos busca mostrar, busca caminos alternativos para guiar y poder dejar ver, escuchar la apertura del ser. Estos caminos son preguntar(se), cuyo fin no es llevarnos a la finalidad única de la metafísica que es el responder. Heidegger trabaja estas nociones pre-socráticas con su alemán para revivir, despertar el pensar de los más antiguos, entablando un diálogo con ellos y de esta manera tomar otra vía en los caminos del pensar, alternativa a la tradicional. Los pasos dados por Heidegger se pueden resumir en los siguientes: logos mostrativo, dejar ver (Sehenlassen): el logos hace ver algo , vale decir, aquello de lo que se habla, y lo hace ver para el que lo dice [....] No todo decir tiene este modo de patentizar que es propio del hacer-ver mostrativo [...] Y tan sólo porque la función del en cuanto consiste en un hacer-ver mostrativo de algo, el puede tener la forma estructural de la [....] El tiene aquí una significación puramente apofántica, y significa: hacer ver algo en su estar junto con algo, hacer ver algo en cuanto algo. (Heidegger, 1997, p. 55-56).

El logos ha sido cultivado por el pensamiento occidental bajo diferentes definiciones, las cuales siempre vuelven a la de la razón. Heidegger intenta rescatarlo de esta reducción de su "significado", hecha desde la traducción al latín, pasando por la filosofía medieval hasta la modernidad, veamos lo que dice Heidegger al respecto: "Desde la antigüedad ha sido interpretado el de Heráclito de diferentes maneras; como ratio, verbo, como ley mundial, como lo lógico y necesario de ser pensado, como el sentido de la razón." (Heidegger, 1951,2000, p. 200). En esta cita podemos ver como queda el logos identificado con la razón y como ha perdido sus otros movimientos dados por los pensadores pre-socráticos.

Al quedar logos definido como razón, en el transcurso de la historia de occidente y, especialmente, en la metafísica de la subjetividad, de la modernidad, esta definición se ha reducido aún más, quedando como "razón instrumental". A esta definición ha contribuido el apogeo de la técnica moderna con su "instrumentalización". Se podría afirmar que el sentido del logos lo ha cubierto el instrumento, siendo que "razón instrumental" y las otras dimensiones del logos pre-socrático han quedado pérdidas en el sinsentido. Hasta se podría concebir el logos en la actualidad con las redes de las nuevas tecnologías como una "razón tecnificada", pues éstas han extendido el sentido "instrumental" del logos y casi lo han tecnificado.

Habría que resaltar que el logos presocrático no se queda en un "dejar ver" sino también es un "escuchar", este escuchar está constituido en el , que es el verbo infinitivo activo de logos, que literalmente significa decir. Heidegger ve el en el omologein, en el cual se manifiesta como oír: "En como omologein esencia/se está manifestando el propio escuchar...Este señalado leer, establecer, estar es el , en el cual el acontece/está aconteciendo." (Heidegger, 1951, 2000, p. 207). Aquí se trata el qué y el cómo, se podría interpretar al cómo algo se está manifestando, mostrando.

Heidegger continúa con su trayecto por el logos pre-socrático con la concepción de fenómeno, que no es simplemente algo que aparece, se presenta. El fenómeno es rescatado de esta mera manifestación en su unión con el logos, cuyo resultado es la fenomenología, en la que el ser se muestra y está siendo interpretado en su mostrar mismo. La fenomenología es hermenéutica. "La fenomenología del Dasein es hermenéutica, en la significación originaria de la palabra, significación en la que designa el quehacer de la interpretación." (Heidegger, 1997, p. 60). En esta cita podemos leer la propuesta hermenéutica de Heidegger, en donde el lenguaje está constituido por logos pre-socrático. Es, pues, un trabajo de interpretación en el que el Dasein mismo es interpretado no como un punto aislado sino como ser que está ahí-en-el-mundo. Su "estar" se manifiesta interpretándose. Otto Póggeler, quien fuera alumno de Heidegger, nos expone en su libro de 1963 Heidegger su fenomenología hermenéutica: "Heidegger funda la fenomenología en el "comprender" de la vida fáctica... La fenomenología se convierte en "fenomenología hermenéutica". Heidegger conoce el título hermenéutica desde sus estudios de teología...la hermenéutica es sobre todo la ciencia de la interpretación del libro de los libros: la Biblia." (Póggeler, 1963, p.70-71). Póggeler continua con su exposición del concepto, mostrando cómo Heidegger no se queda solamente en la metodología de la interpretación del texto sino que su "fenomenologíahermenéutica" es la metodología y la interpretación misma, en la que se intenta de mostrar el ser del ente: "La "fenomenología hermenéutica" trata de traer noticias del ser del ente, pero en la que el Ser mismo venga en su aparecer". (Póggeler, 1963, p.71). El sentido de la "fenomenología hermenéutica" es el ser.

Para terminar, queda abierta la pregunta: ¿Cómo se interpreta el logos en las redes de las nuevas tecnologías? ¿Acaso queda bajo la imposición de las redes de la técnica, tecnificado en ellas? ¿Es acaso el logos lo único que nos puede salvar y liberarnos del olvido en que ya estamos, del peligro?

Heidegger nos responde en Para qué poetas en tiempos de penuria con el logos mismo, el de la poesía de Rilke (1996, p. 270): "En realidad, cuando pensamos a partir de lo cerrado de la completa percepción, acabamos por experimentar lo que finalmente, esto es, de antemano, nos libra del cuidado de la autoimposición desprotegida (versos 12 y s.):... lo que finalmente nos resguarda es nuestra desprotección."


Conclusiones

De acuerdo con lo anterior, se podría decir que Heidegger sitúa y expone el problema del sentido-sinsentido del hombre en el olvido del ser y en la reducción del logos pre-socrático a ratio.

En la actualidad, se podría afirmar que el Logos ha perdido su sentido y en la era de la técnica se ha reducido a la mera razón instrumental. La instrumentalización de la técnica ha llegado hasta el logos. Lo que prima en la técnica moderna, encarnada en siglo XXI en las nuevas tecnologías, es el sentido del instrumento y el sinsentido del ser, del ser del hombre hasta del hombre mismo. Sin embargo, siguiendo los pasos de Heidegger, quien vuelve a la poesía de Hólderlin, para dar una solución al olvido del ser, al sinsentido en el Logos, en la Palabra Mayor (1954, p. 38-39): las artes no provenían de lo artístico. Las obras de arte no eran disfrutadas estéticamente. El arte no era un sector de la creación cultural. ¿Qué era el arte? ¿Tal vez sólo para cortos pero altos tiempos? ¿Por qué llevaba el raso nombre de téchnel Porque era un desencubrir lo oculto que trae de y que pone ahí delante y por ello pertenecía a la poiesis. Este nombre lo recibió al fin como nombre propio aquel hacer salir lo oculto que predomina en todo arte de lo bello, la poesía, lo poético. El mismo poeta de quien escuchamos la palabra: "Pero donde hay peligro crece también lo que salva".En otras palabras: en el sinsentido encontramos el sentido.



Referencias

Cortes, A. (2007). La cuestión hombre-tecnología: Dasein en el mundo de las nuevas tecnologías. CIVILIZAR Ciencias Sociales y Humana: Revista de la Universidad Sergio Arboleda 12(1):125-140.        [ Links ]

Heidegger, M. (1927, 17 ed. 1993). Sein und Zeit [Ser y Tiempo] (§ 1-13. pp. 2-63). Tubingen: Max Niemeyer Verlag.        [ Links ]

Heidegger, M. (1949, 10 ed. 2000) Über den Humanismus [Carta sobre el Humanismo]. Frankfurt am Main: Verlag Vittorio Klostermann.        [ Links ]

Heidegger, M. (1951, 9 ed. 2000) LOGOS in Vortrage und Aufsätze [LOGOS en Conferencias y Artículos] (pp. 199-221). Stuttgart: verlag Günther Neske.        [ Links ]

Heidegger, M. (1953, 6 ed. 2000) Einführung in die Metaphysik [Introducción a la Metafísica]. Tubingen: Max Niemeyer Verlag.        [ Links ]

Heidegger, M. (1954, 9 ed. 2000) Die Frage nach der Technik in Vortrage und Aufsätze [La pregunta por la técnica en Conferencias y Artículos] (pp. 9-41). Stuttgart: verlag Günther Neske.        [ Links ]

Heidegger, M. (1951, 1994) El Ser y el Tiempo (§ 12. pp. 65-72). Traducido por José Gaos. México: Fondo de Cultura Económica.        [ Links ]

Heidegger, M. (1997, 1999) Ser y Tiempo. (§ 1. pp. 25-27). Traducido por Jorge Eduardo Rivera. Santiago de Chile: Editorial universitaria.        [ Links ]

Heidegger, M. (1995) Y para qué poetas? en: Caminos de Bosque (pp. 241-290). Traducción Arturo Leyte y Helena Cortés. Madrid: Alianza Editorial. S.A.        [ Links ]

Oldemeyer, E (2007) Leben und Technik: lebensphilosophische Positionen von Nietzsche zu Plessner [Vida y Técnica: Posiciones de Nietzsche hasta Plessner sobre la filosofía de la vida]. München: Verlag Fink.        [ Links ]

Pöggeler, O (1963) Heidegger, (pp. 67-80). Tubingen: Verlag Günther Neske.        [ Links ]

Steiner, G (1983, 2 ed.2001) Heidegger. México, DF: Fondo de Cultura Económica.        [ Links ]

Vattimo, G (1995) Introducción a Heidegger. Barcelona: Editorial Gedisa S. A.        [ Links ]

Creative Commons License Todo o conteúdo deste periódico, exceto onde está identificado, está licenciado sob uma Licença Creative Commons