Introducción
Las enfermedades de transmisión sexual y los embarazos no deseados representan un desafío significativo para la salud pública. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, se ha observado un aumento preocupante en la tasa de maternidad entre adolescentes de 15 a 19 años. Esta problemática se agrava con el incremento en la incidencia de enfermedades de transmisión sexual, especialmente en poblaciones de bajos recursos socioeconómicos, donde el acceso a la educación es limitado y la comunicación con los padres suele ser insuficiente 1.
Las infecciones de transmisión sexual (ITS) se constituyen como un problema global, exacerbado por los cambios en las dinámicas sexuales de las generaciones más jóvenes. Estas modificaciones, caracterizadas por una mayor libertad y espontaneidad en la expresión y vivencia de la sexualidad, han contribuido al aumento en la prevalencia de infecciones como clamidia, gonorrea, sífilis y tricomoniasis, particularmente en individuos de edades tempranas 2.
De acuerdo con las cifras del mundo, han aumentado los casos de ITS 3. En Chile se reportó un incremento en la tasa de ITS, por ejemplo, en 2021 se registraron 3602 casos de sífilis, y en 2022, 5979, lo que implicó un aumento del 66 %; mientras que con el VIH, entre 2010 y 2018 se dio un incremento del 96 % en hombres y del 34 % en mujeres. Entre los principales factores que facilitan la propagación de estas ITS se incluyen el inicio temprano de la actividad sexual, la presencia de múltiples parejas sin el uso adecuado de protección, la falta de educación sexual y el consumo de alcohol y drogas 4.
En Colombia, el impacto de las ITS ha aumentado significativamente en los últimos 10 años; esto puede estar relacionado con el fenómeno de las migraciones sociales, un factor que impacta las dinámicas sociales y que genera condiciones favorecedoras de la propagación de las ITS y el incremento de embarazos no deseados. Estos factores, junto con la falta de acceso a servicios de salud adecuados y educación sexual, contribuyen a la presentación de estas infecciones en el país 5. Estudiantes universitarios de dos instituciones del Valle del Cauca adoptaron prácticas sexuales de riesgo, lo que evidencia una desconexión entre el conocimiento académico y la conducta en salud sexual; esta situación los expone a una mayor vulnerabilidad frente al contagio de infecciones de transmisión sexual 6. Adicionalmente, un estudio realizado en el municipio de Tuluá, Valle del Cauca sobre usos y barreras de métodos anticonceptivos en estudiantes universitarios, mostró que la mayoría de estudiantes se encontraban planificando mediante métodos anticonceptivos hormonales orales, condón masculino e implante subdérmico y que entre las barreras identificadas para el acceso y uso de estos métodos, destacaron en primer lugar las relacionadas con el acceso a los servicios de salud, seguidas de las barreras socioculturales y, en menor medida, las personales 7.
En relación con lo mencionado, la población juvenil enfrenta una alta exposición al VIH/ sida, impulsada principalmente por prácticas de riesgo, como la falta de uso consistente del preservativo tanto masculino como femenino, el inicio precoz de la vida sexual y, en algunos casos, el consumo de sustancias psicoactivas, las cuales pueden llevar a la búsqueda de nuevas experiencias e incrementar la probabilidad de involucrarse en actos sexuales sin la adecuada responsabilidad o protección 8-10.
Los jóvenes entre 18 y 24 años representan el 11 % de los casos de ITS, debido al uso inconsistente o nulo del preservativo, y estas conductas de riesgo ocurren con mayor frecuencia en relaciones ocasionales. El ambiente universitario se considera un factor que facilita estos cambios sociales, particularmente en el caso de los hombres, quienes tienden a asumir más comportamientos de riesgo en este contexto 11, el cual crea ambientes sociales donde los jóvenes desarrollan intereses e inquietudes sexuales que los llevan a buscar información en amigos, redes sociales, contenido pornográfico y otras fuentes poco confiables. Esta búsqueda puede generar una distorsión en la comunicación sobre la sexualidad, incrementando el riesgo de embarazos no deseados e ITS. Además, estas influencias pueden contribuir a dinámicas de sumisión y vergüenza en las relaciones sexuales, lo que potencialmente podría derivar en abusos entre las parejas 12.
En consecuencia, los hallazgos de diversos estudios destacan factores sociales y conductuales en el uso del preservativo por parte de los jóvenes universitarios. Se ha evidenciado que la falta de educación sexual adecuada, el inicio temprano de la actividad sexual, el uso de sustancias psicoactivas y las influencias del entorno social universitario son determinantes clave que influyen en el uso inconsistente del preservativo, tal como señalan investigaciones previas. Este estudio busca profundizar en la comprensión de estos factores y cómo se asocian al uso del preservativo en jóvenes universitarios en Palmira, un municipio del departamento del Valle del Cauca (Colombia).
Materiales y métodos
Estudio observacional de corte transversal con componente analítico. Se utilizó una muestra de estudiantes universitarios que se calculó con base en la necesidad de detectar cambios significativos en la variable "frecuencia de uso del preservativo", en los expuestos o no a la intervención.
No se realizó cálculo de tamaño de muestra, dado que se trabajó con una base de datos secundaria del proyecto titulado: Evaluación realista de una intervención para promover el uso del preservativo en jóvenes de una universidad pública de Palmira-201913, donde participaron 677 estudiantes de pregrado de una población de 2487 de diferentes programas académicos matriculados en una universidad pública durante la vigencia 2019, donde participaron Estudiantes mayores de 18 años, seleccionados utilizando muestreo estratificado según el semestre y el sexo, quienes participaron voluntariamente en la investigación. Se excluyeron los que no se encontraban sexualmente activos en el último mes y aquellos donde los registros del cuestionario estuvieron incompletos.
El instrumento para recopilar datos fue un cuestionario para la evaluación de la vida sexual, que además incluía preguntas sociodemográficas y relacionadas con la intervención y sus componentes: Reconociendo mi Salud Sexual y Reproductiva 14). El cuestionario se distribuyó por medio de correo electrónico y se publicó en redes sociales, teniendo en cuenta la metodología para encuestas por internet de Balch 15 y su aplicación fue en línea.
La variable estrato socioeconómico se recategorizó de la siguiente manera: bajo, con los estratos 1 y 2; medio, estratos 3 y 4, y alto, estratos 5 y 6. Se realizó análisis univariado de todas las variables categóricas expresadas a través de frecuencia y porcentaje, además de análisis bivariado, incluyendo todos los factores de la encuesta y el uso o no del preservativo, con su correspondiente valor de probabilidad. Posteriormente, mediante una regresión logística no condicional se examinó la contribución de los predictores en la explicación del uso del preservativo en estudiantes universitarios.
Además, para el análisis del modelo explicativo, la inclusión y exclusión de variables estuvo mediada por el criterio del investigador y en todo momento se consideró el criterio de la literatura. El punto de corte de inclusión de variables fue el valor de p ≤ 0.25 16. Para el modelo final, el método de inclusión de variables fue "Introducir", seleccionando las variables con un valor de valor de p ≤ 0.10 17. Posterior a la obtención del modelo múltiple final, se evaluó el ajuste a través de las pruebas de Hosmer y Lemeshow, R2 de Cox y Snell y R2 de Nagelkerke 18. Cada modelo por categorías se comparó con el inmediatamente anterior, a fin de determinar cuál modelo explica en mayor grado la probabilidad de uso del preservativo a partir de las variables incluidas. Finalmente, se interpretó el modelo a través de los coeficientes exponenciados para obtener los odds ratio (OR) y sus intervalos de confianza (95 %). Por último, se utilizaron el programa estadístico SPSS versión 26, cuadros y gráficos en Excel para el análisis estadístico.
Resultados
Participaron 677 jóvenes pertenecientes a los programas de pregrado de una universidad pública. La edad promedio de los jóvenes participantes fue de 20 años (de: 3.1), con un rango de edad entre los 16 y los 39 años. El 43.9 % eran hombres (n = 297), y el 56.1 %, mujeres (n = 380). Los programas académicos que más tuvieron representatividad fueron: Tecnología en Gestión Logística (17.0 %), Psicología (14.3 %) y Licenciatura en Educación Física y Deportes (12.6 %). Los jóvenes participantes tenían una ubicación semestral entre primero y décimo semestre, siendo el quinto semestre el más representativo (28.8 %), seguido de primer semestre (18.9 %) y cuarto semestre (16.7 %). El estrato socioeconómico bajo fue el más representativo en la población de estudio (75.5 %). En cuanto al estado civil, se encontró que el 93 % de la población era soltera. El 54.9 % de la población indicó no tener afiliación étnica; mientras que el 27.3 % manifestó pertenecer a la etnia mestiza. El 93.5 % de los jóvenes vive con sus familias y el régimen de seguridad social al cual se adscriben es el subsidiado (35 %) y contributivo (29.8 %), en mayor proporción. Los ingresos socioeconómicos de los jóvenes provienen en mayor proporción de padres y madres con porcentajes del 44.9 % y del 43.0 %, respectivamente (tabla 1).
Tabla 1 Variables sociodemográficas de la población estudiada
| Variables sociodemográficas | Categoría | n = 677 | % |
|---|---|---|---|
| Edad | 20 (de = 3.1) | ||
| Sexo | Mujer | 380 | 56.1 |
| Hombre | 297 | 43.9 | |
| Programa académico | Tecnología en Gestión Logística | 115 | 17.0 |
| Psicología | 97 | 14.3 | |
| Licenciatura en Educación Física y Deportes | 85 | 12.6 | |
| Contaduría Pública | 72 | 10.6 | |
| Tecnología en Sistemas | 66 | 9.7 | |
| Ingeniería Industrial | 49 | 7.2 | |
| Administración de Empresas | 35 | 5.2 | |
| Tecnología en Mantenimiento de Sistemas Electromecánicos | 32 | 4.7 | |
| Licenciatura en Literatura | 31 | 4.6 | |
| Tecnología Agroforestal | 30 | 4.4 | |
| Tecnología Agroambiental | 16 | 2.4 | |
| Tecnología en Alimentos | 14 | 2.1 | |
| Tecnología en Construcciones Soldadas | 13 | 1.9 | |
| Tecnología en Electrónica | 12 | 1.8 | |
| Otro | 10 | 1.5 | |
| Semestre | 1 | 128 | 18.9 |
| 2 | 51 | 7.5 | |
| 3 | 108 | 16.0 | |
| 4 | 113 | 16.7 | |
| 5 | 195 | 28.8 | |
| 6 | 23 | 3.4 | |
| 7 | 22 | 3.2 | |
| 8 | 13 | 1.9 | |
| 9 | 11 | 1.6 | |
| 10 | 13 | 1.9 | |
| Estrato socioeconómico | Bajo | 511 | 75.5 |
| Medio | 161 | 23.8 | |
| Alto | 5 | 0.7 | |
| Estado civil | Soltero | 632 | 93.4 |
| Unión libre | 34 | 5.0 | |
| Casado | 9 | 1.3 | |
| Separado o divorciado | 2 | 0.3 | |
| Grupo étnico | Ninguno | 372 | 54.9 |
| Mestizo | 185 | 27.3 | |
| Negro | 89 | 13.1 | |
| Indígena | 24 | 3.5 | |
| Mulato | 6 | 0.9 | |
| Palanquero | 1 | 0.1 | |
| ¿Vives con tu familia? | Sí | 633 | 93.5 |
| No | 44 | 6.5 | |
| Régimen de seguridad social en salud | Subsidiado | 237 | 35.0 |
| Contributivo | 202 | 29.8 | |
| No sabe | 152 | 22.5 | |
| Ninguno | 45 | 6.6 | |
| Medicina prepagada | 32 | 4.7 | |
| Especial | 9 | 1.3 | |
| ¿Los ingresos económicos para tu sostenimiento provienen de? | Padre | 304 | 44.9 |
| Madre | 291 | 43.0 | |
| Padres y propios | 138 | 20.4 | |
| Solo propios | 55 | 8.1 | |
| Gobierno | 36 | 5.3 | |
| Otro acudiente | 33 | 4.9 | |
| Otro | 25 | 3.7 | |
| Préstamo | 5 | 0.7 | |
DE: desviación estándar.
Sobre el uso del preservativo, 200 jóvenes universitarios manifestaron utilizarlo "Algunas veces" o "Siempre"; mientras que 477 respondieron no utilizarlo en la categoría "Nunca"; de tal manera que se obtuvo una prevalencia de uso del 29.5 %, con un error estándar de 1.75 %, error estándar relativo de 5.94 % y un intervalo de confianza que osciló entre 26.1 % y 33.0 %. (Tabla 2)

Figura 1 Comparación de la estimación de prevalência e intervalos de confianza del 95% de uso del preservativo entre hombres y mujeres.
Posteriormente, mediante una regresión logística no condicional se estableció la relación entre el uso del preservativo y algunas variables influyentes agrupadas en las siguientes categorías: prácticas sexuales, razones de uso y no uso e intención del uso del preservativo, actitudes y conocimientos acerca del preservativo, aceptabilidad, accesibilidad y disponibilidad del preservativo. Se realizaron seis modelos de regresión logística, incluyendo el modelo final obtenido, para ello se estableció la siguiente notación: Sociodemográficas (SD), Prácticas sexuales (PS), Razones de uso y no uso e intensión del uso del preservativo (RYU), Actitudes y conocimientos acerca del preservativo (AYO) y Aceptabilidad, accesibilidad y disponibilidad del preservativo (AAA), al final se generó el modelo que incluyó los anteriores (SD + PS + RYU + AYO + AAA), el cual fue estadísticamente significativo. Este explica el 57.7 % (R2 de Nagelkerke) de la varianza relacionada con la frecuencia del uso del preservativo o métodos de barrera cuando se tienen prácticas sexuales con pareja estable (tabla 3).
Tabla 3 Descripción del proceso de modelación utilizando regresión logística

R2 - n: R2 de Nagelkerke.
Según el modelo final, los hombres utilizan más el preservativo en comparación con las mujeres (or = 1.54, 1095 %: 0.95-2.49). Los jóvenes sin parejas ocasionales tienen 71 % menos oportunidad de usar preservativo (or = 0.29, 1095 %: 0.09-0.88). En los jóvenes con prácticas sexuales pene-vagina hay 2.85 veces la oportunidad de usar siempre el preservativo respecto a los jóvenes sin esta práctica sexual (or = 2.85, 1095 %: 1.40-5.80). Los jóvenes que consideran en las razones de no uso del preservativo: la disminución de la sensibilidad tienen un 96 % menos oportunidades de usar siempre el preservativo (or = 0.04, 1095 %: 0.02-0.08); no uso por excitación, un 97 % menos oportunidades de usar el preservativo (or = 0.03, 1095 %: 0.01-0.07); uso de otros métodos, un 96 % menos oportunidad de usar preservativo (or = 0.04, 1095 %: 0.01-0.39); no es necesario cuando se tiene una relación seria, un 47 % menos oportunidad de usar el preservativo (or = 0.53, 1095 %: 0.29-0.97).
Los jóvenes que portaban dos o más preservativos en el momento contaban con 2.08 veces la oportunidad de uso con respecto a los jóvenes que no (OR = 2.08, 1095 %: 1.17-3.70). Los jóvenes a quienes les gusta usar el preservativo tienen 3.03 veces la oportunidad de usarlo en relación con los jóvenes que no les gusta (OR = 3.03, 1095 %: 1.18-7.78). Los jóvenes en cuya actitud consideran que cuando una relación se transforma de informal a seria no se requiere usar preservativo cuentan con un 47 % menos oportunidad de uso del preservativo (OR = 0.53, 1095 %: 0.29-0.97). Los jóvenes a los cuales les resulta difícil sugerir el uso del preservativo a la pareja tienen un 59 % menos oportunidades de usar siempre el preservativo (OR = 0.41, 1095 %: 0.16-1.03). Los jóvenes con preservativos disponibles justo antes de las relaciones sexuales poseen 2.03 veces la oportunidad de usar siempre el preservativo con respecto a los jóvenes sin disponibilidad de estos antes de las relaciones (OR = 2.03, 1095 %: 1.26-3.26). (Tabla 4 y Figura 2).
Tabla 4 Modelo final de regresión logística múltivariado de variables relacionadas con el uso frecuente del preservativo
Discusión
La comprensión del uso del preservativo en los jóvenes universitarios se realizó a partir del reconocimiento de sus prácticas sexuales, actitudes, conocimiento, aceptabilidad, accesibilidad y disponibilidad. Los hallazgos mostraron que el uso del preservativo tuvo un comportamiento similar tanto en el contexto de parejas estables como en ocasionales. Comparados con los resultados de uso del preservativo descritos por Bryan et al. 19, Calderón et al. 20, Downs et al. 21, Exner et al. 22, Mmbaga et al. 23, Mogro-Wilson et al. 24 y Morales et al. 25, quienes evaluaron grupos expuestos a diversas intervenciones orientadas a promover su uso, con porcentajes de implementación entre el 53 % y el 68 %, y niveles de uso del preservativo que oscilaron entre el 43 % y el 50 %, se observa que los valores reportados en el presente estudio están por debajo de los reportados en la literatura. Macaluso et al. 26 sugieren que, a mayor distancia afectiva entre los miembros de la pareja, el uso del preservativo es menor. Ello plantea que la estabilidad en su uso está determinada por el tipo de pareja sexual. Este suceso implica que, en la medida en que se estabiliza la relación de pareja, el preservativo pierde relevancia e incrementa la aparición de embarazos e ITS.
Esta problemática puede representar un desafío importante para los programas de intervención de ITS y VIH destinados a lograr el uso constante e incondicional del preservativo con todas las parejas, independiente del tipo. Las razones principales por las cuales los jóvenes usan preservativos están relacionadas, en menor medida, con evitar las ITS/VIH; pero una razón sustancial es porque ayuda a evitar embarazos no deseados 27. Chamorro et al. 28 mostraron que, en cuanto al género en población latina, los hombres mostraron 2.89 veces la oportunidad de usar siempre el preservativo respecto a las mujeres. Así, el dato es consistente con el evidenciado en este estudio, que representó en los hombres 1.5 veces la oportunidad de usar siempre el preservativo, hallazgo que resulta trascendental para comprender los constructos sociales y culturales del uso del preservativo que, según Manning et al. 29, el hombre sigue cultural y socialmente vinculado con su uso, pese a los continuos esfuerzos de que también sea reconocido por mujeres.
Referente a las prácticas sexuales en los jóvenes, el uso del preservativo con parejas ocasionales evidenció que tienen entre un 52 % y un 98 % menos oportunidad de su uso, dato acorde con lo reportado por Ríos et al. 30 para población latinoamericana, con un 43 % menos probabilidad de uso y diferentes a otros contextos, como los planteados por Fridlund et al. 31 en Suecia, donde para jóvenes con prácticas sexuales con pareja ocasional hubo entre 1.71 y 2.32 veces la oportunidad para usar el preservativo.
En cuanto a práctica sexual predominante, la encontrada en este estudio fue pene-vagina y la oportunidad de uso del preservativo se presentó 2.85 veces, lo cual mantienen la tendencia con lo descrito por Hensel et al. 32 y Blanc Molina y Rojas Tejada 33, según quienes el uso del preservativo en la práctica pene-vagina se ubica entre un 1.03 y 1.95 veces la oportunidad de uso. Para el contexto colombiano, según Vinaccia et al. 8, esta práctica representa el 93.3 % de los jóvenes escolarizados.
A pesar de que la práctica pene-vagina sigue siendo la más común, el 56 % de los jóvenes consideran que el preservativo debe usarse para las prácticas sexuales bucogenitales, lo cual es contrario a lo encontrado por Stone et al. 34, con un reporte de uso del preservativo en las prácticas sexuales bucogenitales del 17 % en una población inglesa escolarizada para el 2007, y en un 9.1 % de uso del preservativo en las prácticas sexuales bucogenitales en una población joven escolarizada para Colombia en el 2007 reportada por Vinaccia et al. 10.
Otro hallazgo identificado fue la concepción que se tiene del preservativo como elemento solo para evitar el embarazo, teniendo en cuenta que los jóvenes abandonan el preservativo cuando se usa un método de planificación. Los jóvenes de esta investigación tienen un 96 % menos oportunidad de uso del preservativo, dado que usan otros métodos. Valencia et al. 35 encontraron que el 57.1 % abandonan su uso por usar otro método anticonceptivo, con mayor abandono por parte de las mujeres.
La intención de uso del preservativo aumenta cuando los jóvenes llevan uno o varios consigo, lo que predice su uso durante las relaciones sexuales. Ello tienen entre 1.75 y 2.08 veces la oportunidad de usar el preservativo. Al respecto, Valencia et al. 36 plantean que la falta de intención de uso con la pareja habitual se considera un factor de riesgo, aumentando en 1.78 veces la probabilidad de no utilizar preservativo.
Para las actitudes hacia el preservativo, Soto 37 encontró que en jóvenes universitarios latinoamericanos entre un 11 % y 12 % no les gusta usar el preservativo. Este estudio evidenció que el gusto por el preservativo tuvo 3.03 veces la oportunidad de uso, un valor ideal para esta población, comparado con los valores reportados por Mirabal Nápoles et al. 38 y con los de Reynaga 39. Este último halló que el 55.9 % de las mujeres y el 44.6 % de los hombres tienen menos oportunidad en el uso del preservativo cuando es difícil sugerir el uso del preservativo con la pareja, similar a lo hallado en este estudio, con un 59 % menos oportunidad de uso.
La accesibilidad al preservativo favoreció la oportunidad de uso de este, así como las máquinas dispensadoras en el interior de la Universidad, justo antes de las prácticas sexuales. Esta estrategia promovió 2.03 veces la oportunidad de uso del preservativo en los jóvenes. Los hallazgos de Restrepo Velásquez et al. 40 y Mejía Hurtado 41 en población de universitarios en Colombia, y los de Valencia Ramón et al. 42 para universitarios en México, muestran que entre el 38 % y el 56.1 % de los jóvenes tienen disponible el preservativo antes de la relación sexual.
De la misma forma, Charania et al. 43 y Francis et al. 44 plantean que aquellas intervenciones enfocadas en aumentar la disponibilidad o accesibilidad a los preservativos en grupos pequeños o comunitarios, junto con la distribución de preservativos, demuestran ser eficaces para aumentar los comportamientos de uso. Aunque los jóvenes obtienen preservativos en farmacias y droguerías, el acceso es limitado y puede deberse a dificultades sociales y culturales, así como a la falta de disponibilidad de máquinas en los campus. Estos aspectos deben considerarse en las estrategias de promoción y divulgación en instituciones educativas.
La accesibilidad y disponibilidad del preservativo afectan su intención de uso y portabilidad, pero no necesariamente se relaciona con su uso real. Aunque la frecuencia de uso aún se analiza, se ha mejorado en la aceptabilidad del preservativo. Finalmente, los resultados de este estudio subrayan la importancia de diversas variables, como accesibilidad, disponibilidad y actitudes hacia el uso del preservativo en jóvenes universitarios. El comportamiento respecto a este tema sigue siendo insuficiente en comparación con los datos reportados en otros estudios. Este hallazgo pone de manifiesto la necesidad de reforzar las intervenciones dirigidas a aumentar su empleo constante y correcto, independientemente del tipo de pareja o contexto sexual. Promover una mayor accesibilidad, como la disponibilidad de máquinas dispensadoras de preservativos en espacios universitarios, junto con campañas educativas que aborden las barreras socioculturales, puede mejorar las tasas de uso del preservativo y contribuir de manera significativa a la reducción de ITS y embarazos no deseados en esta población.
Limitaciones
Se reconoce que la investigación se basó en un diseño observacional de corte transversal, lo que impidió establecer relaciones de causalidad entre las variables analizadas y el uso del preservativo. Solo se pudieron identificar algunas asociaciones. Se utilizó una base de datos secundaria obtenida de un proyecto previo, lo cual limitó el control sobre la calidad de los datos; además la información fue recolectada mediante un cuestionario autoadministrado en línea, lo que pudo inducir a sesgos de medición, especialmente en temas sensibles como las prácticas sexuales y el uso del preservativo, adicionalmente, aunque se trabajó con una muestra de 677 estudiantes, estos pertenecieron a una sola universidad pública en Palmira, lo que impidió la generalización de los hallazgos a otras poblaciones universitarias en Colombia o Latinoamérica.
Conclusiones
El uso del preservativo en jóvenes universitarios fue bajo, con una prevalencia del 29.5 %, inferior a lo reportado en otros contextos nacionales e internacionales. El modelo final de regresión logística mostró que los factores significativamente asociados con el uso frecuente del preservativo incluyeron: ser hombre, tener prácticas sexuales pene-vagina, llevar preservativos consigo, gustar del uso del preservativo, tener disponibilidad de preservativos antes de las relaciones sexuales. Por el contrario, ciertas creencias o situaciones reducen significativamente la probabilidad de uso del preservativo, como: pensar que el preservativo disminuye la sensibilidad o que no es necesario en relaciones estables, y sentir dificultad para proponer su uso a la pareja. Estos hallazgos sugieren que el uso del preservativo está determinado no solo por factores de conocimiento, sino también por actitudes, creencias y disponibilidad física del método.
Recomendaciones
Es importante que se desarrollen intervenciones educativas centradas en modificar actitudes negativas y creencias erróneas sobre el uso del preservativo, especialmente aquellas relacionadas con la sensibilidad, la confianza en la pareja y los roles de género. También es necesario fortalecer la accesibilidad al preservativo mediante estrategias como la instalación de máquinas dispensadoras en las instituciones universitarias, garantizando disponibilidad previa al acto sexual. Se debe fomentar la comunicación de pareja, con campañas que empoderen a los jóvenes, especialmente a las mujeres, para negociar el uso del preservativo sin temor ni vergüenza. Para futuros estudios se requiere ampliar la investigación a otras universidades y regiones para validar los hallazgos y diseñar políticas públicas más representativas en el contexto colombiano.
















