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Eidos

Print version ISSN 1692-8857
On-line version ISSN 2011-7477

Eidos  no.8 Barranquilla Jan./June 2008

 

LA CONSTRUCCIÓN DEL SUJETO POLÍTICO
UN ACERCAMIENTO A LA OBRA MUSICAL DE EMIR KUSTURICA & THE NO SMOKING ORCHESTRA DESDE LA OBRA DE JACQUES RANCIÈRE1

THE CONSTRUCTION OF THE POLITICAL SUBJET
AN APPROACH TO THE MUSICAL WORK OF EMIR KUSTURICA & THE NO SMOKING ORCHESTRA, FROM THE WORK OF JACQUES RANCIÈREE

Erika Castañeda*

* Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá. ercastan@gmail.com, ecs247@yahoo.com

Fecha de recepción: noviembre 2007
Fecha de revisión: enero 2008
Fecha de aceptación: febrero 2008


RESUMEN

El presente trabajo trata de como la propuesta musical de Emir Kusturica & the no smoking orchestra, crea nuevas formas de percepción sobre situaciones de conflicto armado (la Guerra en Bosnia-Herzegovina) y exclusión (relación con la comunidad Rom), que cambian por completo el imaginario impuesto por los medios de comunicación sobre tales fenómenos. Lo anterior es visto a la luz de la teoría estética y política de Jacques Rencière, quien considera que el objeto de la política es hacer visible la imposibilidad de un orden universal que pueda recoger a todas las partes de la sociedad.

PALABRAS CLAVE
Emir Kusturica & the no smoking orchestra, Jacques Rencière, construcción de sujetos políticos.


ABSTRACT

This paper discusses how the proposed musical Emir Kusturica & the no smoking orchestra, creates new forms of perception on situations of armed conflict (war in Bosnia-Herzegovina) and exclusion (relationship with the community Rom), which change completely imaginary imposed by the media about such phenomena. This is seen from the view of aesthetic theory and policy Renciere Jacques, who believes that the purpose of politics is to make visible the failure of an universal order that can pick up all parts of society.

KEY WORDS
Emir Kusturica & the no smoking orchestra, Jacques Renciere, construction of political subjects.


1. INTRODUCCIÓN

Pensar la política hoy implica cuestionar y relacionar una gran cantidad de elementos a través de los cuales se pone en juego aquello que una sociedad determina como común. En palabras de Jacques Rancière, la política tiene por objeto el litigio sobre la repartición de lo sensible (Cfr. Ranciére, 1996, p. 78), con lo cual el autor señala que la política es la búsqueda, no tanto de un orden que garantice una repartición igualitaria de los bienes comunes, sino de la evidencia que establece que un orden semejante no es posible. Lo anterior se logra haciendo visible que en la organización de una sociedad es imposible que no existan excluidos.

Desde esta perspectiva, el litigio es visto como el proceso mediante el cual algo que antes no estaba se hace visible. Esto que aparece es el sujeto político, el cual, con su aparición, no sólo hace evidente un caso particular, sino que muestra la imposibilidad de erigir un orden igualitario, que pueda considerarse universal.

Este texto tiene por objeto relacionar el concepto de política de Jacques Rancière con la obra musical de Emir Kusturica & the no smoking orchestra (K&NSO), con propósito de ver cómo en este trabajo artístico se configura un litigio en el que se construye un sujeto político. Para efectuar esta relación en primera instancia se hará una breve presentación de lo que es la política, tomando como eje principal el concepto que aparece en el libro de 1996 titulado El desacuerdo. Política y filosofía. Enseguida, se introducirá Unza Unza Time, nombre del trabajo musical de K&NSO, al cual se hará referencia en este escrito. Más adelante, desde el texto titulado Sobre políticas estéticas, se realizará un análisis de lo que puede llamarse la función política del arte, para ver cómo ésta se observa también en Unza Unza Time.

2. LA POLÍTICA DEL DESACUERDO

Dice Aristóteles en el primer capítulo de La política, que todos los hombres se reúnen en un Estado con miras a algún bien, pues lo único que mueve a los hombres es la búsqueda de lo que les es provechoso. Por supuesto, el Estado, al ser la asociación de mayor jerarquía, que reúne a todas las demás, debe perseguir el bien supremo, la justicia. Para Aristóteles es claro que el hombre es el único animal que puede decidir sobre lo justo y lo injusto, y lo anterior se debe a que sólo éste, entre todos los animales, posee la palabra y no simplemente el ruido, el cual puede indicar placer o dolor, siendo la palabra la única manera de expresar el bien y el mal moral, y en consecuencia lo justo y lo injusto.

En El desacuerdo, la palabra o logos se define como el elemento que posibilita la institución de un orden sobre la repartición de lo común. El logos no sólo establece la forma en que han de quedar repartidas las pérdidas y ganancias, sino que hace visible el bien mismo sobre el cual se funda un orden de distribución. A través de la palabra, más que instituirse un orden de distribución, se enuncia el bien que debe ser distribuido. Es en la palabra que se configura aquello que Aristóteles llama el bien supremo, la justicia. Por tanto, el problema no es la participación que se tenga de dicho bien, sino aquello que comprende la palabra justicia, y esto no es definido por el conjunto completo de la sociedad, pues sólo una parte de ésta se otorga el derecho de hacer tal trabajo.

En este orden de ideas, podemos decir que la política, vista desde El desacuerdo, no tiene por objeto la inclusión de todas las partes de la comunidad en la repartición del bien común, sino que se juega en el litigio en el que aparece la palabra que no ha sido escuchada, el logos que no es tomado en cuenta en la configuración del bien supremo. En palabras de Rancière:

Con anticipación a toda medida de los intereses y los títulos de tal o cual parte, el litigio se refiere a la existencia de las partes como partes, a la existencia de una relación que las constituye como tales. Y el doble sentido del logos, como palabra y como cuenta, es el lugar donde se juega ese conflicto. [...] La palabra por la cual hay política es la que mide la distancia misma de la palabra y su cuenta. Y la esthesis que se manifiesta en esta palabra es la disputa misma acerca de la constitución de la esthesis, acerca de la partición de lo sensible por la que determinados cuerpos se encuentran en comunidad (Rancière, 1996, p. 40-41).

Desde esta perspectiva, la política aparece como una disputa en la que se presenta la parte de los que no tienen parte, el sujeto cuya palabra es tomada como ruido, que sólo imita la palabra de quienes deciden qué es el bien común, y el orden en que debe ser repartido. La política es la instauración de un conflicto que no se agota en un litigio particular, pues lo propio de la política no es la solución del conflicto sino instituirlo. El espacio de la política es, por tanto, el escenario en el que a partir de un litigio particular se posibilita la construcción de un sujeto político, el sujeto del litigio.

Es preciso señalar que el sujeto político no preexiste al orden frente al cual se revela; este sujeto sólo existe en el litigio particular que instaura, el cual se inscribe dentro de una relación determinada de las partes de la comunidad. No existe un sujeto político más allá de la relación en la que se inscribe.

El sujeto político, entonces, debe su existencia al litigio; sólo así, hace visible un nuevo modo de configuración de lo justo y lo injusto. En consecuencia, la constitución de sujetos se incrementa, y en cada uno de los litigios en los que éstos se manifiestan lo que se pone en juego es la pretensión de universalidad del orden de distribución de lo común. Con la aparición de diversos sujetos políticos se subraya la imposible articulación igualitaria de todas las partes del conjunto social, pues la multiplicación de sujetos políticos muestra permanentemente la imposibilidad de un orden universal de distribución. De esto se trata la política para Ranciére, de la acción de señalar la inconmensurabilidad de la política consigo misma.

3. EL LITIGIO EN UNZA UNZA TIME

Emir Kusturica & the no smoking orchestra (K&NSO) es un grupo musical que se forma en Sarajevo, durante la década de 1980; esta banda hace parte de un movimiento cultural llamado Nuevo primitivismo, en el que se mezclan diferentes ritmos, lenguas y temas en sus composiciones. Este fenómeno de hibridación se hace presente en su penúltimo trabajo titulado Unza Unza Time, al cual se remite este escrito.

Unza Unza es el término que designa esa explosión de sonidos, que interpelan al oyente de forma casi esquizofrénica, en la que se combina un estilo punk, agresivo, que utiliza la banda para desafiar la inercia en la que se da la combinación de diferentes corrientes musicales en el pop comercial. Unida a esta actitud encontramos el espíritu gitano, nómada, que no permite encasillar a esta banda en una identidad musical determinada, y sumado a lo anterior está el folclor de los Balcanes.

Partiendo de lo ya mencionado sobre la política en Jacques Ranciére, podemos ver que en el trabajo de K&NSO encontramos una práctica política en la cual se da la palabra a unos personajes específicos que se inscriben en litigios concretos. Tal es el caso de Was Romeo realy jerk? En esta composición se narra la historia de un refugiado cuya única posibilidad de encontrar beneficios económicos es la venta de su esperma, razón por la cual tampoco le es posible mantener una relación afectiva.

Romeo es un hombre que encarna la realidad de muchos otros, no sólo los refugiados de la guerra de los Balcanes, sino de todos los hombres y mujeres que se ven obligados a comerciar con su material biológico. Hombres que en una sociedad como la nuestra no encuentran un espacio para vivir de su ingenio, y son reducidos a lo único que todavía pueden ofrecer, su material genético. Julieta, entretanto, representa precisamente a la sociedad que le exige a Romeo el comportamiento de un hombre normal —que debe cumplir con todas sus obligaciones — , dentro del orden que ella misma ha establecido, en el que no es posible comprender el sufrimiento de Romeo. Así, ante la incomprensión de Julieta, Romeo solo puede decir maybe you are Juliet. But I'm not Romeo.

Ahora bien, más allá de este litigio particular, se observa en Unza Unza Time, la construcción de sujetos políticos a través del uso de diferentes lenguas. Por un lado, encontramos cómo en la voz del vocalista, al emitir palabras en inglés, se acentúa de manera contundente el sonido de la R, K-C2, afianzando la no pertencia a la lengua en la que se emite el sonido, y a pesar de eso la posibilidad de uso de la misma; lo anterior instaura un escenario de igualdad que no es tomado en cuenta por un orden universalizante que se proclama en inglés. El orden de una "democracia" que oculta los acentos que le son extraños3. Lo anterior es similar a la acción política ejercida por los esclavos que han escapado del yugo romano, cuando "Hacen lo que era impensable para éstos [...] Ejecutan así una serie de actos verbales que imitan los de los patricios" (Ranciére, 1996, p. 39).

Hasta aquí se ha mostrado en qué sentido puede hablarse de construcción de sujetos políticos en la obra de K&NSO, desde la teoría política de Jacques Ranciére, más adelante se hará alusión a lo que podemos llamar la función política del arte en Unza Unza Time, antes de lo cual es necesario visualizar algunos de los argumentos de Ranciére con relación al tema.

4. LA PRÁCTICA ARTÍSTICA COMO ACTIVIDAD POLÍTICA EN RANCIÉRE

En diferentes ocasiones se ha pensado que el papel político del arte es hacer visible -a través de diferentes manifestaciones artísticas como danza, música, teatro, etc.- a una parte de la comunidad que carece de reconocimiento. Así, encontramos muestras artísticas que proceden de diferentes partes de un mismo conjunto social, organizadas por quienes deciden el orden de repartición del bien común4. Al hacer visible a un sujeto carente de reconocimiento, en los espacios específicos que se abren para él dentro de un orden preestablecido, se da una práctica de inclusión que no es propiamente política, pues lo propio de la política no es la inclusión de las partes sino el litigio. El reconocimiento y la inclusión son formas de consenso en las que se afirma la universalidad del orden de repartición de lo sensible.

Para Ranciére, el arte consensual no configura una estética política, pues la forma en que se afirma al sujeto excluido no contribuye a la formulación de un nuevo orden de división del bien común, tal como aparece en Sobre políticas estéticas: "la relación entre estética y política es entonces, más concretamente, la relación entre esta estética de la política y la «política de la estética», es decir, la manera en que la prácticas y las formas de visibilidad del arte intervienen en la división de lo sensible y en su configuración (Ranciére, 2005, p. 19). El filósofo francés señalaba en El desacuerdo que el objeto de la política es hacer visible aquello que no lo era, esto quiere decir que la acción política procura dar el status de palabra a lo que antes sólo era percibido como ruido. Por tanto, el papel político del arte no puede ser el de afirmar a un sujeto que ha sido victimizado, sino por el contrario, quebrar la relación entre el sujeto político y la víctima5. Así, para que el arte no configure redes de inclusión de las víctimas, dentro de espacios de consenso, es necesario que la política de la estética constituya nuevos espacios, nuevos escenarios en los que surjan otros modos de percepción con los que se afirme la inconmensurabilidad entre el sujeto político y el orden preservado por el consenso.

En este orden de ideas, puede afirmarse que el problema del arte no consiste en solidificar una identidad, en este caso la de la víctima, sino hacer que emerjan espacios de ficción en los que se cuestione el orden de distribución. Hay que subrayar que, para Ranciére, la ficción es: "el descubrimiento de dispositivos que prescinden de las relaciones establecidas entre los signos y las imágenes, entre la manera en que unos significan y otros «hacen ver» (Ranciére, 1996, p.77). Lo propio del arte es mantener la tensión entre un modo de percepción que se proclama como universal, y el aparecer de múltiples ficciones en las que dicha universalidad quede en entre dicho. Es por ello que el arte, visto como actividad política, no puede fortalecer una identidad que se afirma desde la carencia, desde la ausencia de reconocimiento, sino por el contrario, debe realizar un proceso inverso, que haga posible una desidentificación de una parte dispuesta para la inclusión a través del consenso.

5. LA POLÍTICA ESTÉTICA DE UNZA UNZA TIME

Como se señaló en el segundo apartado de este texto, Emir Kusturica & the no smoking orchestra, nace en Bosnia-Herzegovina, país que ha sido escenario de diversas invasiones y guerras civiles. Un territorio del cual poco sabemos a este lado del mundo; gran parte de la información que tenemos sobre esta zona del globo, llega a través de la televisión o la radio, y se enfoca, casi de forma exclusiva, en construir la imagen de un país con graves conflictos étnicos y religiosos que deben ser disueltos por la llegada de un régimen racional e incluyente como la democracia.

Frente a esta víctimización que se hace de los bosnio-croatas y los serbo-bosnios, K&NSO, en Unza Unza Time, se abre un espacio de desidentificación de los habitantes de Bosnia-Herzegovina con lo que podemos llamar la víctima universal. En el trabajo musical de K&NSO no emerge un sujeto necesitado de reconocimiento, sino que se crean espacios de ficción en los que aparece un orden de distribución de lo sensible, diferente al que instaura la democracia. Así, el estallido de pitos, sonidos de trompetas, resortes, voces gritonas, atiborradas de tonalidades, violines, etc., tal como aparecen en toda la obra, pero de manera especial en el tema que da nombre a todo el trabajo, Unza Unza Time, se hace visible, no una víctima que necesita ser reconocida, sino una ficción que cuestiona la universalidad de un modo de percepción. Lo anterior se acentúa mucho más en el video de este tema6, el cual inicia en una estación de tren, en la que convergen una orquesta que acompaña un funeral, algunos gitanos, dos monjas y una novia. Todos ellos entran al tren, y durante el viaje se desarrolla una gran confusión en la que el muerto se despierta, las monjas bailan al ritmo de la orquesta, y luego se besan, y el hombre que maneja la locomotora desaparece. Después de esto, la percepción que se constituye de los habitantes de Bosnia-Herzegovina, no es la del sujeto carente de reconocimiento, sino que se configura otro modo de distribución que desafía la imagen que nos ofrecen los medios de comunicación sobre los pobladores de este territorio.

Encontramos también en este trabajo musical otro componente que se desidentifica como víctima, para aparecer como un sujeto que amplifica el poder de la política a través de un litigio concreto. Dicho elemento es el mundo de la comunidad romaní, que irrumpe con gran fuerza en la totalidad del CD, especialmente en Imao sam belog konja; la letra de este tema está en lengua romaní, la cual, dado el nomadismo de esta comunidad desde antes de iniciarse la Edad Media hasta nuestros días, comprende una gran cantidad de dialectos, a través de los cuales se pueden leer las rutas por las que han trasegado las diferentes ramas de este pueblo.

En este trabajo, la comunidad Rom afirma su historia nómada, una historia que pone en tela de juicio, los cuentos sobre gitanos, en los que éstos aparecen como hombres poco confiables. Y esto no es porque en el trabajo de K&NSO la comunidad romaní se muestre como una sociedad honesta y trabajadora, cualidades que comúnmente atribuimos a la gente de bien, sino por que en Unza Unza Time se desvirtúa por completo ese orden en el cual la honestidad y el trabajo se instituyen como los máximos valores de un conjunto social, para instaurar un nuevo orden en el que se afirma la vitalidad de sus cantos, y de una forma de vida que no tiene por finalidad el reconocimiento de una sociedad anclada en los valores ya mencionados.

Finalmente, hay que decir que, en el trabajo musical de Emir Kusturica & the no smoking orchestra se observa, siguiendo la teoría política de Ranciére, la construcción de escenarios de litigio en los cuales se pone en juego la universalidad de un orden de distribución de lo sensible, y al mismo tiempo se da un proceso de desidentificación de la víctima que permite acrecentar el poder del sujeto político del litigio.


1 De la obra musical de la Emir Kusturica & the no smoking orchestra en este texto sólo se hará referencia al trabajo de 2000, titulado Unza Unza Time, el cual es de los más conocidos, pues hace parte de la banda sonora de una de las películas más famosas de Kusturica, Gato negro, gato blanco.

2 El problema radica en la forma de acentuación del vocalista de esta agrupación al pronunciar palabras en otro idioma, en este caso palabras en inglés. Pues al hacerlo subraya algunos sonidos como el de la R la C o la K, dichos sonidos, para aquellos cuya lengua materna es el inglés, no son tan marcados.

3 Con esto hago referencia específica a canales como Natgeo y Discovery en los que se utilizan lenguas neutras, sin acentos, en lo que se oculta la voz de quien habla para que se sobreponga a ésta una traducción neutra. Así, por ejemplo, se traduce el español que se habla en México por un español que no presente esa pronunciación, igual sucede con la lengua inglesa y francesa.

4 Podemos hablar aquí de festivales o ferias en las que se presentan muestras artísticas o artesanales de grupos indígenas, comunidades negras, o sujetos que provienen de zonas periféricas.

5 Se utiliza en este texto el término víctima que aparece en El desacuerdo... y no el de excluido que es al que el autor hace alusión en Sobre políticas estéticas, para no hacer un salto de los argumentos que se toman de estos dos textos.

6 Este video puede encontrarse en la siguiente página: http://www.youtube.com/watch?v=dpO93jR4kL4


REFERENCIAS

Ranciére, J. (1996). El desacuerdo. Política y filosofía, Buenos Aires: Ediciones Nueva Visión.         [ Links ]

Rancière, J. (2005). Sobre políticas estéticas, Barcelona: Universitat Autónoma de Barcelona. Server Publicaciones.         [ Links ]

http://www.bamwam.com/01_artistas/emirkusturica.htm         [ Links ]

http://www.diversica.com/musica/archivos/2005/02/emir-kusturica-the-no-smoking-orchestra.php        [ Links ]

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