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<journal-title><![CDATA[Revista Colombiana de Obstetricia y Ginecología]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Esteroides antenatales para maduración pulmonar. ¿Curso único o cursos múltiples? una pregunta aún vigente]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Which regimen of antenatal corticosteroids is better to improve lung maturity, single or multiple courses? it’s a valid question today]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[An overview about the evolution of antenatal steroids administration in order to accelerate the lung maturity was done; it includes some topics about its origin, physiologic principles and use along the time. The main objective was to review the evidence of possible beneficial and harmful effects after multiple courses. Provided that concern exists, and some evidence about the possible risks of weekly courses, they should not be prescribed routinely for women at risk of preterm delivery.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <P>    <center><B>Esteroides antenatales para maduraci&oacute;n pulmonar. ¿Curso &uacute;nico o cursos m&uacute;ltiples? una pregunta a&uacute;n vigente</B></center></P>      <p>    <center>Gladis Adriana V&eacute;lez, M.D.*</center></P>      <P>    <center>Recibido: agosto 27/2004 – Revisado: octubre 11/2004 – Aceptado: noviembre 22/2004</center></P>      <p>* M&eacute;dica Especialista en Ginecolog&iacute;a y Obstetricia. Aspirante a profesora auxiliar del Departamento de Obstetricia y Ginecolog&iacute;a de la Universidad de Antioquia. Integrante del Centro Asociado al CLAP OPS/OMS. Universidad de Antioquia. Correo electr&oacute;nico: gadrianav@epm.net.co</P>      <p><B>RESUMEN</B></P>      <p>Se hace una revisi&oacute;n de la administraci&oacute;n antenatal de esteroides para acelerar la maduraci&oacute;n pulmonar fetal, su origen, bases fisiol&oacute;gicas y utilizaci&oacute;n en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica a trav&eacute;s del tiempo haciendo &eacute;nfasis en el examen de los posibles beneficios y riesgos de la administraci&oacute;n de cursos repetidos. Al sopesar la evidencia e incertidumbre alrededor de los riesgos de los cursos repetidos, no se recomienda su uso de rutina en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica.</P>      <P><b>Palabras clave:</b> dexametasona, betametasona, parto prematuro.</P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <center><B>Which regimen of antenatal corticosteroids is better to improve lung maturity, single or multiple courses? it’s a valid question today</B></center></P>      <P><B>SUMMARY</B></P>      <P>An overview about the evolution of antenatal steroids administration in order to accelerate the lung maturity was done; it includes some topics about its origin, physiologic principles and use along the time. The main objective was to review the evidence of possible beneficial and harmful effects after multiple courses. Provided that concern exists, and some evidence about the possible risks of weekly courses, they should not be prescribed routinely for women at risk of preterm delivery.</P>      <P><b>Key words:</b> corticosteroids, respiratory distress syndrome, premature labour.</P>      <P><B>INTRODUCCI&Oacute;N</B></P>      <P>Una de las pocas intervenciones obst&eacute;tricas bien establecidas para el tratamiento de la mujer embarazada en riesgo de tener un parto pret&eacute;rmino, es la administraci&oacute;n antenatal de esteroides para mejorar el resultado perinatal. Es quiz&aacute;s uno de los modelos m&aacute;s claros de la aplicaci&oacute;n de la medicina basada en la evidencia: primero, a partir de la observaci&oacute;n de un modelo animal, se estableci&oacute; una hip&oacute;tesis que pas&oacute; a ser probada en humanos; luego, m&uacute;ltiples ensayos cl&iacute;nicos corroboraron la utilidad de la medida y posteriormente &eacute;stos fueron sintetizados en metan&aacute;lisis. Parad&oacute;jicamente, es a la vez una muestra clara del lento devenir del conocimiento m&eacute;dico y de la dificultad de la colectivizaci&oacute;n del mismo, pues hoy, a m&aacute;s de treinta a&ntilde;os de ese primer estudio a&uacute;n no est&aacute; dicho todo y todav&iacute;a algunas pacientes que se beneficiar&iacute;an de la administraci&oacute;n de los esteroides no los reciben eficientemente.</P>      <P>Desde 1994, cuando los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos convocaron la Conferencia de Consenso acerca de los efectos de los corticosteroides para la maduraci&oacute;n fetal sobre el resultado perinatal, qued&oacute; claro que la administraci&oacute;n de un curso &uacute;nico de esteroides reduce los riesgos de muerte neonatal, s&iacute;ndrome de dificultad respiratoria y hemorragia intra ventricular en los beb&eacute;s prematuros y que este beneficio es m&aacute;ximo en los siete d&iacute;as siguientes.<SUP>1</SUP> El tratamiento recomendado consiste en betametasona 12 mg intramuscular cada 24 horas por 2 dosis o dexametasona 6 mg intramuscular cada 12 horas por 4 dosis.</P>      <p>El panel tambi&eacute;n concluy&oacute; que los beneficios y riesgos potenciales de la administraci&oacute;n repetida luego del curso inicial, eran a&uacute;n desconocidos y llam&oacute; la atenci&oacute;n sobre la necesidad de investigaci&oacute;n en ese sentido.</P>      <p>En el a&ntilde;o 2000 y luego de m&aacute;s de cinco a&ntilde;os de estas recomendaciones se observaba un fen&oacute;meno llamativo: si bien la utilizaci&oacute;n de los esteroides antenatales hab&iacute;a tenido un aumento continuo, a&uacute;n no alcanzaba las cifras esperadas, aunque pas&oacute; de aproximadamente 20% en 1994 a 72% en el a&ntilde;o 2000.<SUP>2</SUP> La pr&aacute;ctica de administrar cursos repetidos hab&iacute;a llegado a ser de uso corriente en Estados Unidos, Reino Unido y Australia. Tales cursos inclu&iacute;an dosis semanales, ocasionales o un curso de «rescate», definido como un curso &uacute;nico repetido, administrado inmediatamente antes del parto planeado o inminente.</P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En 1996 en una encuesta realizada a especialistas en medicina materno fetal en Estados Unidos, el 96% afirm&oacute; que prescrib&iacute;a m&aacute;s de un curso de esteroides y el 58% que prescrib&iacute;a seis o m&aacute;s. En 1999 en el Reino Unido el 98% de los obstetras indic&oacute; que prescrib&iacute;a cursos repetidos<SUP>3</SUP> y hubo reportes de casos de casos en los cuales las madres recibieron hasta 16 cursos de esteroides antenatales.<SUP>4</SUP> Esto motiv&oacute; una nueva conferencia de Consenso cuyo objetivo era proporcionar al personal de salud, a las pacientes y al p&uacute;blico en general una evaluaci&oacute;n responsable de la evidencia disponible en ese momento acerca de los beneficios y riesgos de los cursos repetidos de esteroides antenatales.<SUP>5</SUP> Las preguntas planteadas fueron: </P>      <p>En primer lugar, ¿la evidencia sobre los beneficios y riesgos de los cursos repetidos de esteroides antenatales era suficiente para permitir recomendaciones de consenso?</P>      <p>Segundo, si era as&iacute;, ¿cu&aacute;les ser&iacute;an esas recomendaciones? Y por &uacute;ltimo, si no lo era, ¿qu&eacute; informaci&oacute;n adicional se deber&iacute;a obtener?</P>      <p>Las conclusiones fueron: los datos disponibles eran inadecuados para argumentar a favor o en contra del uso de cursos repetidos o de rescate de esteroides antenatales para maduraci&oacute;n pulmonar y por lo tanto se deber&iacute;an reservar para pacientes incluidas en estudios aleatorios controlados. </P>      <p>Ellos recomendaron la realizaci&oacute;n de estudios cl&iacute;nicos aleatorios bien dise&ntilde;ados con el suficiente poder para evaluar la seguridad y eficacia, minimizando la exposici&oacute;n de la madre y el feto a los posibles riesgos. A pesar de estas recomendaciones, es frecuente en nuestro medio que a&uacute;n se siga utilizando la administraci&oacute;n de cursos repetidos semanalmente hasta la semana 34, e incluso esta es la pauta dada en algunas gu&iacute;as de manejo.<SUP>6</sup></P>      <p><B>MECANISMOS DE ACCI&Oacute;N Y EFECTO DE LOS ESTEROIDES SOBRE EL PULM&Oacute;N FETAL</B></P>      <p>Las primeras observaciones acerca de la influencia hormonal en la maduraci&oacute;n de los &oacute;rganos, se remontan a 1953 cuando Moog estudi&oacute; el efecto del sistema hip&oacute;fisis adrenal en la diferenciaci&oacute;n de la fosfatasa en el duodeno de ratones lactantes. Luego Buckingham y colegas (1968) consideraron que el desarrollo del pulm&oacute;n podr&iacute;a ser an&aacute;logo al desarrollo del intestino.</P>      <p>Estas observaciones fueron ignoradas en su mayor parte hasta 1969 cuando Liggins, obstetra de Nueva Zelanda, estudiando la influencia de los glucocorticoides en el momento del parto en corderos, observ&oacute; que algunos de los que hab&iacute;an recibido glucocorticoides eran viables a una edad m&aacute;s temprana de lo que podr&iacute;a esperarse. Esto lo llev&oacute; a suponer la posible influencia de los glucocorticoides en la aceleraci&oacute;n de la maduraci&oacute;n pulmonar y a investigar en esa direcci&oacute;n hasta iniciar en 1969 el primer ensayo cl&iacute;nico controlado, el cual se extendi&oacute; hasta 1977 y a&uacute;n hoy es el estudio m&aacute;s grande que se haya realizado acerca de este tema.<SUP>7</sup></P>      <p>Los glucocorticoides administrados durante el embarazo se unen a las prote&iacute;nas transportadoras en la circulaci&oacute;n materna d&aacute;ndose una distribuci&oacute;n entre la circulaci&oacute;n materna y fetal que es compleja e involucra un equilibrio entre las formas libre y unida. La betametasona y la dexametasona se unen menos que el cortisol a las globulinas y adem&aacute;s la enzima 11 Beta-hidroxiesteroide-deshidrogenasa, presente en la placenta y que tiene la funci&oacute;n de limitar el acceso de los esteroides maternos al feto inactiv&aacute;ndolos, tiene poca afinidad por &eacute;stas. Solamente la forma libre ingresa a la c&eacute;lula y se une a un receptor espec&iacute;fico. Este complejo glucocorticoide receptor activado se une a los elementos de respuesta a los glucocorticoides localizados a lo largo del genoma, luego de lo cual se incrementa la trascripci&oacute;n de genes espec&iacute;ficos y el ARN mensajero resultante es transcrito en prote&iacute;nas espec&iacute;ficas.</P>      <p>La presencia o ausencia de estos receptores determina que un tejido en particular responda o no al est&iacute;mulo del esteroide y su n&uacute;mero limita la concentraci&oacute;n hormonal m&aacute;xima a medida que los receptores son copados.</P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El aumento en la velocidad de trascripci&oacute;n se inicia aproximadamente una hora despu&eacute;s de la administraci&oacute;n del esteroide y el m&aacute;ximo de incremento en el contenido de ARNm y prote&iacute;nas se da entre 24 y 48 horas respectivamente.<SUP>8</SUP> Esto explica por qu&eacute; el beneficio es m&aacute;ximo si el parto se da despu&eacute;s de 48 horas de la primera dosis de esteroide. Los reg&iacute;menes recomendados usualmente conllevan una ocupaci&oacute;n aproximada del 75% de los receptores disponibles, lo que produce una respuesta fetal en los &oacute;rganos blancos cerca del m&aacute;ximo y por lo tanto no se justifican dosis m&aacute;s altas o m&aacute;s frecuentes.</P>      <p>Los esteroides causan citodiferenciaci&oacute;n y cambios precoces en las prote&iacute;nas responsables del desarrollo en por lo menos doce tejidos diferentes. Aceleran el ritmo de maduraci&oacute;n sin alterar la secuencia. Tienen efecto en el h&iacute;gado, sistema gastrointestinal, p&aacute;ncreas, piel, ri&ntilde;&oacute;n y cerebro.</P>      <p>En el pulm&oacute;n tienen un doble efecto, pues no s&oacute;lo aumentan el surfactante sino que producen cambios estructurales tanto en las c&eacute;lulas epiteliales de la v&iacute;a a&eacute;rea como en los fibroblastos. Parece que estos cambios no revierten una vez ha pasado el tiempo de acci&oacute;n del esteroide, y esto podr&iacute;a explicar que el efecto protector persista, aunque en menor grado, mas all&aacute; de los siete d&iacute;as.</P>      <p>Los efectos de los glucocorticoides en el pulm&oacute;n en desarrollo son:</P>      <p>• Incrementan el surfactante alveolar y tisular.</P>      <p>• Aumentan la distensibilidad y el volumen pulmonar m&aacute;ximo.</P>      <p>• Disminuyen la permeabilidad vascular.</P>      <p>• Aumentan el aclaramiento del l&iacute;quido del pulm&oacute;n.</P>      <p>• Aumentan la respuesta al surfactante.</P>      <p><B>¿EST&Aacute; RESUELTA LA CONTROVERSIA ACERCA DE LA UTILIZACI&Oacute;N DE UN CURSO &Uacute;NICO O CURSOS M&Uacute;LTIPLES DE ESTEROIDES ANTENATALES?</B></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Existe mucha incertidumbre acerca de por cu&aacute;nto tiempo debe continuarse el tratamiento si la paciente permanece en riesgo de parto pret&eacute;rmino despu&eacute;s de siete d&iacute;as del curso inicial. La conferencia de Consenso del a&ntilde;o 2000, como se dijo anteriormente, enfatiz&oacute; en la necesidad de realizar estudios para aclarar este aspecto, debido principalmente a la inquietud que generan los informes de efectos adversos de los cursos m&uacute;ltiples, tanto en animales como en humanos.</P>      <p>Walfisch y colaboradores<SUP>4</SUP> realizaron una revisi&oacute;n de estudios prospectivos bien dise&ntilde;ados tanto en animales como en humanos publicados en ingl&eacute;s desde 1966 hasta mayo de 2000. Encontraron 12 estudios con estas caracter&iacute;sticas en animales. No identificaron ensayos cl&iacute;nicos bien dise&ntilde;ados en humanos.</P>      <p>En dos estudios aleatorios, controlados con placebo efectuados en corderos, se mostr&oacute; una mejor&iacute;a secuencial en la funci&oacute;n pulmonar con 2, 3 y 4 dosis de betametasona. Sin embargo encontraron una restricci&oacute;n del crecimiento, claramente dosis – dependiente, que lleg&oacute; hasta el 27%.</P>      <p>Otros resultados que se han descrito en modelos animales con la administraci&oacute;n de cursos repetidos de esteroides incluyen: disminuci&oacute;n persistente del peso del pulm&oacute;n fetal, aumento de la presi&oacute;n arterial con un incremento de la actividad adrenocortical, disminuci&oacute;n significativa del tama&ntilde;o cerebral, alteraciones en los receptores de esteroides en el hipocampo y degeneraci&oacute;n de &eacute;ste.<SUP>9-11</sup></P>      <p>Obviamente, estas observaciones deben tomarse siempre con cautela, pues las especies son muy diferentes en cuanto a la duraci&oacute;n de la gestaci&oacute;n y al desarrollo cerebral. Sin embargo no se debe olvidar que fue de un modelo animal de donde surgi&oacute; esta pr&aacute;ctica cl&iacute;nica.</P>      <p>En humanos, los datos acerca de los riesgos y beneficios de los cursos m&uacute;ltiples de esteroides son extra&iacute;dos de reportes de casos, estudios retrospectivos y estudios observacionales prospectivos. Se han descrito: cardiomiopat&iacute;a hipertr&oacute;fica transitoria, s&iacute;ndrome cushinoide neonatal, reducci&oacute;n del per&iacute;metro cef&aacute;lico al nacimiento, aumento de la infecci&oacute;n neonatal, bajo peso al nacer, aumento de la morbilidad infecciosa en la madre, insuficiencia adrenal materna y diabetes gestacional.</P>      <p>Existen varios metan&aacute;lisis posteriores al a&ntilde;o 2000 ninguno de los cuales ha dado una respuesta definitiva. El realizado por Aghajafari y colaboradores 12 incluy&oacute; ocho art&iacute;culos extra&iacute;dos de las bases de datos Medline (1966 a 1999) y Embase (1980 a 1999). Sus criterios de inclusi&oacute;n fueron art&iacute;culos completos, en ingl&eacute;s, que compararan un curso</P>      <p>&uacute;nico con cursos m&uacute;ltiples y que el resultado medido fuera morbi - mortalidad materna, perinatal o infantil. Excluyeron los art&iacute;culos que no controlaron las diferencias en la edad gestacional al momento del nacimiento. Los autores encontraron: una disminuci&oacute;n significativa del riesgo de s&iacute;ndrome de dificultad respiratoria (OR 0,79 IC95% 0,64 – 0,98); pero tambi&eacute;n una tendencia hacia el incremento del riesgo de displasia bronco pulmonar (OR 1,30 IC95% 0,96 – 1,78) en el grupo de cursos m&uacute;ltiples. En cuanto al riesgo de hemorragia intraventricular, enterocolitis necrotizante, sepsis y muerte neonatal no hubo diferencia significativa.</P>      <p>En cuanto al riesgo de disminuci&oacute;n del peso para la edad gestacional al nacimiento, no hubo diferencia entre los dos grupos. Cuatro estudios evaluaron el resultado materno. El riesgo de amnionitis no fue significativamente mayor (OR 1,46 IC95% 0,47 – 4,59). El riesgo de endometritis posparto fue mayor en el grupo de cursos m&uacute;ltiples (OR 3,22 IC95% 1,9 – 5,45).</P>      <p>Una de las mayores limitaciones de estos estudios es el sesgo de selecci&oacute;n, ya que las pacientes no fueron asignadas en forma aleatoria y la variable m&aacute;s importante que deber&iacute;a haber sido controlada que era la edad gestacional al momento del curso inicial, solamente fue informada en un estudio.</P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En varias de estas revisiones se hace referencia a estudios cl&iacute;nicos aleatorios, que estaban en proceso desde el a&ntilde;o 2000.<SUP>13</SUP> Sin embargo, solamente se logr&oacute; obtener los resultados de dos estudios cl&iacute;nicos aleatorios, publicados en ingl&eacute;s.</P>      <p>El primero, realizado por McEvoy y colaboradores y publicado en Pediatrics en agosto del 2002,<SUP>14</SUP> es un ensayo cl&iacute;nico, doble ciego, en el cual 37 pacientes, luego de recibir el primer curso de esteroides, fueron asignadas aleatoriamente a recibir cursos semanales de corticosteroides o de placebo, hasta la semana 34 o hasta el parto. Los resultados medidos fueron la capacidad funcional residual y la adaptabilidad respiratoria medidas en las primeras 48 horas posparto, y como resultados secundarios, algunos par&aacute;metros cl&iacute;nicos como el per&iacute;metro cef&aacute;lico, la administraci&oacute;n de surfactante y los d&iacute;as que los neonatos requirieron ox&iacute;geno o ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica. No hubo diferencia estad&iacute;sticamente significativa para ninguno de los resultados y aunque se hubiese presentado, las implicaciones de la misma ser&iacute;an de dif&iacute;cil interpretaci&oacute;n, pues el tama&ntilde;o de la muestra no ten&iacute;a el poder para evaluar resultados cl&iacute;nicos ya que fue calculado con base en los cambios en la capacidad residual funcional como resultado primario.</P>      <p>El segundo estudio<SUP>15</SUP> es un trabajo multic&eacute;ntrico (13 hospitales de Estados Unidos) de Guinn y colaboradores, que se llev&oacute; a cabo entre febrero de 1996 y abril del 2000. Las pacientes elegibles fueron aquellas en alto riesgo de parto pret&eacute;rmino entre 24 y 32 + 6 semanas, bien fuera por trabajo de parto pret&eacute;rmino, ruptura prematura de membranas ovulares o por indicaciones materno fetales de terminar la gestaci&oacute;n. Se excluyeron aquellas pacientes que ten&iacute;an necesidad de parto inmediato; anomal&iacute;as fetales incompatibles con la vida, madurez pulmonar documentada, tuberculosis materna activa e infecci&oacute;n por VIH. Todas las pacientes recibieron un curso inicial de esteroides y aquellas que siete d&iacute;as despu&eacute;s no hab&iacute;an tenido su parto, fueron asignadas por un proceso de aleatorizaci&oacute;n simple, a recibir 12 mg intramuscular de betametasona o un placebo cada 24 horas por dos dosis cada semana hasta el parto.</P>      <p>Ellos determinaron un tama&ntilde;o de muestra de 1.000 pacientes para tener un poder del 90% para detectar una reducci&oacute;n de un tercio en un resultado compuesto, definido como la presencia de cualquiera de las siguientes complicaciones: s&iacute;ndrome de dificultad respiratoria severo, displasia bronco pulmonar, hemorragia intra ventricular severa, leucomalacia periventricular, enterocolitis necrotizante, sepsis probada o muerte entre el ingreso al estudio y el alta luego del parto.</P>      <p>En 1999 realizaron un an&aacute;lisis interino que se hab&iacute;a programado desde el inicio. En ese momento hab&iacute;an ingresado 308 pacientes; 161 en el grupo de tratamiento y 147 en el del placebo. Evaluaron la morbilidad compuesta y no encontraron una diferencia importante. Debido a esto, y a informes aparecidos en esa &eacute;poca acerca de los riesgos potenciales de los esteroides, realizaron un an&aacute;lisis de poder condicional y determinaron que si la tendencia continuaba como hasta el momento, la probabilidad de encontrar una diferencia significativa con las 1.000 pacientes era menor del 2% y decidieron terminar el estudio con 502 pacientes, 256 en el grupo de cursos repetidos de esteroides y 246 en el grupo placebo.</P>      <p>No hubo diferencias en los aspectos demogr&aacute;ficos de las pacientes al inicio y no hubo diferencia significativa en la disminuci&oacute;n del resultado compuesto (28% en los neonatos del grupo de curso &uacute;nico y 22,5% en los del grupo de cursos semanales, p=0,16).</P>      <p>Realizaron un an&aacute;lisis estratificado por edad gestacional para evaluar si alg&uacute;n subgrupo espec&iacute;fico se hab&iacute;a beneficiado de los cursos semanales. En todos estos an&aacute;lisis de subgrupos, la morbilidad compuesta fue menor en el grupo de cursos semanales pero solamente fue estad&iacute;sticamente significativa en el grupo que tuvo el parto antes de las 28 semanas.</P>      <p>En un an&aacute;lisis secundario individual de resultados, hubo una disminuci&oacute;n significativa del s&iacute;ndrome de dificultad respiratoria severo en el grupo de cursos semanales comparado con el grupo placebo (15,3% vs 24,1%, riesgo relativo de 0,63 con un intervalo de confianza del 95% de 0,44 a 0,93), pero esto no se acompa&ntilde;&oacute; de un aumento en la sobrevida o de una reducci&oacute;n de la displasia bronco pulmonar. Los autores justifican su decisi&oacute;n de suspender el estudio por el temor a los efectos adversos, dado que hubo un incremento en la incidencia de la hemorragia intra ventricular severa en los neonatos expuestos a los cursos repetidos. Concluyeron que dada la aparente falta de eficacia y los riesgos potenciales a corto y largo plazo, los cursos repetidos de esteroides no deben utilizarse rutinariamente.</P>      <p>Obviamente las cr&iacute;ticas a este trabajo no se hicieron esperar y el primer argumento en contra es la reducci&oacute;n del tama&ntilde;o de muestra a mitad del estudio que rebaj&oacute; el poder del 90% al 27%. En JAMA fueron publicadas tres cartas al editor<SUP>16</SUP> haciendo referencia al tema. En una de ellas los autores hacen una interpretaci&oacute;n diferente de los resultados de Guinn. Sostienen que fue un error la terminaci&oacute;n prematura del estudio y resaltan la disminuci&oacute;n del s&iacute;ndrome de dificultad respiratoria en el grupo de 24 a 27 semanas, como un hallazgo importante, a la vez que minimizan el resultado del aumento de la hemorragia intraventricular en el grupo de cursos m&uacute;ltiples (ambos fueron an&aacute;lisis de subgrupos y por lo tanto tienen el mismo valor limitado) y argumentan a favor de la continuaci&oacute;n de los estudios cl&iacute;nicos en proceso, uno de ellos en Canad&aacute;, coordinado por la doctora Kelly Murphy (coautora de esta carta). Este es el conocido como protocolo MACS<SUP>17</SUP> por sus siglas en ingl&eacute;s, del cual est&aacute;n haciendo parte tres centros en nuestro pa&iacute;s y el cual pretende incluir 1.900 pacientes con seguimiento hasta los 18 y 24 meses.</P>      <p>La revisi&oacute;n sobre este tema, de la Colaboraci&oacute;n Cochrane,<SUP>18</SUP> se hizo sobre un total de 551 pacientes incluidas en los tres estudios ya mencionados: 502 pacientes del trabajo de Guinn y colaboradores, 37 del de McEvoy y col. y 12 pacientes de un estudio piloto del MACS. Los tres trabajos fueron calificados como de alta calidad y por lo tanto no fueron sometidos a an&aacute;lisis de sensibilidad. Afirman que hubo evidencia de una reducci&oacute;n en el s&iacute;ndrome de dificultad respiratoria grave, resultado dado exclusivamente por el trabajo de Guinn y que se debe mirar con precauci&oacute;n por lo expuesto anteriormente. En concordancia con este resultado, tambi&eacute;n en el estudio de Guinn, un n&uacute;mero menor de neonatos requirieron surfactante en el grupo de cursos m&uacute;ltiples comparado con el de curso &uacute;nico (40 casos vs 59, p=0,01). Aunque en la revisi&oacute;n de Cochrane dicen que el trabajo de McEvoy tambi&eacute;n apoy&oacute; este &uacute;ltimo resultado, en el art&iacute;culo publicado en Pediatrics los autores afirman claramente que no hubo ninguna diferencia significativa entre los dos grupos en cuanto a los resultados cl&iacute;nicos. Sin embargo, la conclusi&oacute;n pr&aacute;ctica es que no existe evidencia suficiente sobre los riesgos y beneficios para recomendar la administraci&oacute;n de cursos repetidos de esteroides para las mujeres a riesgo de parto pret&eacute;rmino.</P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En un futuro m&aacute;s cercano, esperamos la publicaci&oacute;n de los resultados de dos trabajos terminados en diciembre de 2003, uno del Reino Unido con 154 pacientes y otro de los Institutos Nacionales de la salud de los Estados Unidos, con 492. Igualmente est&aacute; en proceso otro estudio colaborativo entre Australia y Nueva Zelanda con 980 pacientes.</P>      <p>Siendo optimistas dir&iacute;amos que sumando estos trabajos se tendr&aacute; un tama&ntilde;o de muestra suficiente para responder con certeza esta pregunta; sin embargo la validez de los resultados depende tambi&eacute;n de muchas otras variables, que habr&aacute; que considerar en el momento de publicaci&oacute;n de los resultados.</P>      <p>Un solo ciclo de dos dosis de esteroides disminuye el riesgo de muerte neonatal en un 39% y el de s&iacute;ndrome de dificultad respiratoria en un 49%,<SUP>19</SUP> con la tranquilidad de no tener efectos adversos a corto ni a largo plazo, con seguimiento hasta por 20 a&ntilde;os.<SUP>20</SUP> La pregunta fundamental es si es posible mejorar estos resultados: ¿al aumentar el n&uacute;mero de ciclos se obtendr&aacute;n m&aacute;s beneficios sin aumentar los efectos adversos? El an&aacute;lisis de la informaci&oacute;n que poseemos hasta ahora, apunta hacia una respuesta negativa.</P>      <p>En conclusi&oacute;n, si bien los datos actuales son a&uacute;n insuficientes, la evidencia est&aacute; m&aacute;s en contra que a favor de los cursos m&uacute;ltiples y por lo tanto no deben utilizarse fuera del contexto de estudios cl&iacute;nicos, permaneciendo atentos obviamente a los resultados de los estudios mencionados.</P>      <p><B>REFERENCIAS</B></P>      <!-- ref --><p>1. National Institutes of Health. N.I.H. Report of the Consensus Development Conference on the Effect of Corticosteroids for Fetal Maturation on Perinatal outcome. Publication No. 95-3784. Bethesda, MD: National Institute Of Child Health and Human Development; 1994.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000068&pid=S0034-7434200400040000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. Meadow WL, Bell A, Sunstein CR. Statistics, not memories: what was the standard of care for administering antenatal steroids to women in preterm labor between 1985 and 2000? Obstet Gynecol 2003;102:356-62.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000069&pid=S0034-7434200400040000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. Brocklehurst P, Gates S, Mckenzie-McHarg K, Alfirevic Z, Chamberlain G. Are we prescribing multiple courses of antenatal corticosteroids? A survey of practice in the UK. Br J Obstet Gynaecol 1999;106:977-9.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000070&pid=S0034-7434200400040000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. Walfisch A, Haalak M, Mozer M. Multiple courses of antenatal steroids: risks and benefits. Obstet Gynecol 2001;98:491-7.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000071&pid=S0034-7434200400040000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5. National Institutes of Health Consensus Development Panel. Antenatal corticosteroides revisited: repeat courses - National Institutes Of Health Consensus Development Conference Statement, August 17-18, 2000. Obstet Gynecol 2001;98:144-50.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000072&pid=S0034-7434200400040000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. Jubiz A. Gu&iacute;as de Atenci&oacute;n Materna y Perinatal con enfoque de Riesgo. Direcci&oacute;n Seccional de Salud de Antioquia; 2001.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000073&pid=S0034-7434200400040000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. Liggins GC, Howie RN. A controlled trial of antepartum glucocorticoid treatment for prevention of the respiratory distress syndrome in premature infants. Pediatrics 1972;50:515-25.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000074&pid=S0034-7434200400040000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8. Ballard PL, Ballard RA. Scientific basis and therapeutic regimens for use of antenatal glucocorticoids. Am J Obstet Gynecol 1995;173:254-62.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000075&pid=S0034-7434200400040000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9. Huang WL, Beazley LD, Quinlivan JA, Evans SF, Newnham JP, Dunlop SA. Effect of corticosteroids on brain growth in fetal sheep. Obstet Gynecol 1999;94:213-8.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000076&pid=S0034-7434200400040000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10.Edwards HE, Burnham WM. The impact of corticosteroids on the developing animal. Pediatr Res 2001;50:433-40.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000077&pid=S0034-7434200400040000800010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11.Aghajafari F, Murphy K, Matthews S, Ohlsson A, Amankwah K, Hannah M. Repeated doses of antenatal corticosteroids in animals: a systematic review. Am J Obstet Gynecol 2002;186:843-9.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000078&pid=S0034-7434200400040000800011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>12.Aghajafari F, Murphy K, Willan A, Ohlsson A, Amankwah K, Matthews S, et al. Multiple courses of antenatal corticosteroids: a systematic review and metaanalysis. Am J Obstet Gynecol 2001;185:1073-80.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000079&pid=S0034-7434200400040000800012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13.Leung TN, Lam PM, Ng PC, Lau TK. Repeated courses of antenatal corticosteroids: is it justified? Acta Obstet Gynecol Scand 2003;82:589-96.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000080&pid=S0034-7434200400040000800013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>14.McEvoy C, Bowling S, Williamson K, Lozano D, Tolaymat L,Izquierdo I, et al. The effect of a single remote course versus weekly courses on functional residual capacity in preterm infant: a randomized trial. Pediatrics 2002;110: 280-4.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000081&pid=S0034-7434200400040000800014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>15. Guinn DA, Atkinson MW, Sullivan L, Lee MJ, MacGregor S, Parilla BV, et al. Single vs weekly courses of antenatal corticosteroids for women at risk of preterm deliver y: a randomized controlled trial. JAMA 2001;286:1581-7.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000082&pid=S0034-7434200400040000800015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>16.Murphy KE, Hannah M, Brocklehurst P. Are weekly courses of antenatal steroids beneficial or dangerous? JAMA 2002;287:188.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000083&pid=S0034-7434200400040000800016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>17.Aghajafari F, Murphy K, Ohlsson A, Amankwah K, Matthews S, Hannah ME. Multiple versus single courses of antenatal corticosteroids for preterm birth: a pilot study. J Obstet Gynaecol Can 2002;24:321-9.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000084&pid=S0034-7434200400040000800017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>18. Crowther CA, Harding J. Repeat doses of prenatal corticosteroids for women at risk of preterm birth for preventing neonatal respiratory disease (Cochrane review). In: The Cochrane Library, Issue 4, 2003.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000085&pid=S0034-7434200400040000800018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>19.Crowley P, Chalmers I, Keirse MJ. The effects of corticosteroid administration before preterm delivery: an overview of the evidence from controlled trials. Br J Obstet Gynaecol 1990;97:11-25.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000086&pid=S0034-7434200400040000800019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>20.Dessens AB, Haas H, Koppe JG. Twenty-year followup of antenatal corticosteroid treatment. Pediatrics 2000;105:E77.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000087&pid=S0034-7434200400040000800020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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