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<journal-title><![CDATA[Revista Colombiana de Psiquiatría]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Valoración médica general de pacientes mentales]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[General Medical Assessment of Mental Patients]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The purpose of this paper is to serve as a useful tool for medical staff providing attention in any type of hospital, clinic or mental ward, particularly in those dealing with patients with severe mental disorders. It is well known that these patients pose a clinical challenge to the general practitioner and that their physical evaluation is sometimes undertaken in a different manner. Because of this it was considered relevant to highlight some of the procedures and to share some of the experiences in the everyday care of these patients, contributing to an integral approach in the complex body-mind context.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p><b>        <center>     <font face="verdana" size="4">Valoraci&oacute;n m&eacute;dica general de pacientes mentales</font></center></b></p> 	    <p>&nbsp; </p>     <p><b>        <center>     <font face="verdana" size="3"> General Medical Assessment of Mental Patients</font></center></b></p> 	    <p>&nbsp; </p>     <p>   <b>Jos&eacute; Miguel Salmer&oacute;n Castro<sup>1</sup></b></p>     <p><sup><b>1</b></sup> Residente de tercer a&ntilde;o, Departamento de Psiquiatr&iacute;a,    Universidad del Valle.<a href="mailto:josalmer@hotmail.com">josalmer@hotmail.com</a></p>      <p>&nbsp;</p> <hr size="1">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   <b>Resumen</b></p>     <p>   El presente escrito pretende servir como gu&iacute;a para el personal m&eacute;dico    en general que tenga   su escenario de acci&oacute;n en hospitales, cl&iacute;nicas y casas de reposo,    donde se atiendan pacientes   con trastornos mentales graves. Es bien sabido que el paciente mental se constituye    en   un desaf&iacute;o para el cl&iacute;nico y que muchas veces la exploraci&oacute;n    f&iacute;sica no se lleva a cabo en la   manera usual, debido a sus particularidades. Por ello se consider&oacute; oportuno    revisar algunos   procedimientos y compartir las experiencias adquiridas en el trabajo en salas    de un hospital   mental y as&iacute; contribuir en la prestaci&oacute;n de un servicio integral    en el complejo contexto   mente-cuerpo.</p>     <p> <b>Palabras clave:</b> reconocimiento, examen f&iacute;sico, m&eacute;todos.  </p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1">     <p><b>Abstract</b></p>     <p>   The purpose of this paper is to serve as a useful tool for medical staff providing    attention in   any type of hospital, clinic or mental ward, particularly in those dealing with    patients with   severe mental disorders. It is well known that these patients pose a clinical    challenge to the   general practitioner and that their physical evaluation is sometimes undertaken    in a different   manner. Because of this it was considered relevant to highlight some of the    procedures and   to share some of the experiences in the everyday care of these patients, contributing    to an   integral approach in the complex body-mind context.</p>     <p>   <b>Key words:</b> recognition, physical examination, methods.</p>       <p>&nbsp;</p> <hr size="1">     <p>La finalidad de la valoraci&oacute;n   m&eacute;dica ha de ser el reconocimiento   de alteraciones m&eacute;dicas en el paciente   que ha sido hospitalizado   para recibir tratamiento psiqui&aacute;trico.   Muchas veces, la condici&oacute;n cl&iacute;nica   del que consulta al servicio de   urgencias hace necesaria la intervenci&oacute;n   inmediata del m&eacute;dico general   de ese servicio, quien ser&aacute; el que defina el manejo que se va a seguir   inicialmente o, incluso, remitirlo a   otro nivel de atenci&oacute;n. En algunos   casos, la intervenci&oacute;n del m&eacute;dico en   la sala ser&aacute; continuar o ajustar el   manejo iniciado en el servicio de   urgencias.</p>     <p>   Es importante recordar que, con   frecuencia, los pacientes llegan remitidos   de sitios alejados, muchas   veces sobresedados, hipotensos y   casi siempre deshidratados. Por esto   se debe ser muy cuidadoso al evaluar   el estado hemodin&aacute;mico y metab&oacute;lico   cuando el paciente ingresa, m&aacute;s   a&uacute;n si se va a instaurar un plan de   sedaci&oacute;n como parte de su tratamiento.   Otro aspecto para recordar   es que, muchas veces, cuando el   paciente ingresa, ha ingerido muy   pocos alimentos en los d&iacute;as previos   y se debe descartar la hipoglucemia.   De la misma manera, deben identificarse   tempranamente los traumatismos   &oacute;seos y de partes blandas que   con frecuencia coexisten en los pacientes   psiqui&aacute;tricos que requieren   hospitalizaci&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Para efectos pr&aacute;cticos, el paciente   que se hospitaliza se puede   dividir en dos grandes grupos: el   paciente cr&oacute;nico, conocido en el   hospital, y el paciente que consulta   por primera vez. Esto podr&iacute;a parecer   obvio, pero es de gran relevancia   en la aproximaci&oacute;n cl&iacute;nica. Generalmente,   el paciente cr&oacute;nico ha tenido   m&uacute;ltiples hospitalizaciones a lo   largo de varios a&ntilde;os, y ya es conocido   bien sea por el personal m&eacute;dico   o por el de enfermer&iacute;a. En estos   casos, con frecuencia, se conocen   bien los antecedentes m&eacute;dicos del   paciente y se facilita la evaluaci&oacute;n   inicial. La situaci&oacute;n del paciente que   por primera vez llega al hospital es   totalmente diferente desde el punto   de vista m&eacute;dico, y constituye un   desaf&iacute;o cl&iacute;nico para el profesional a   cargo de su evaluaci&oacute;n de ingreso.</p>     <p>   En estos casos se pone de relieve   la enorme importancia de una   historia cl&iacute;nica detallada, la recopilaci&oacute;n   de antecedentes y la informaci&oacute;n   adicional que puedan brindar   los familiares del enfermo. A lo   anterior debe sumarse el reporte   que hace enfermer&iacute;a al ingreso del   paciente a la sala, pues no es raro   encontrar all&iacute; informaci&oacute;n valiosa   que se pas&oacute; por alto en la historia   cl&iacute;nica.</p>     <p>   Seguidamente, el examen f&iacute;sico   realizado por el m&eacute;dico de salas   debe ser exhaustivo y minucioso.   Esto no deber&iacute;a tomar m&aacute;s de diez   minutos en un paciente colaborador,   como muchas veces &eacute;se no ser&aacute;   el caso con nuestros pacientes, por   ello el examinador deber&aacute;, en ocasiones,   realizarlo de manera escalonada   y diferida, seg&uacute;n sea el   estado mental del enfermo.</p>     <p>   Antes de proceder a examinar   al paciente, es aconsejable preguntar   al personal de enfermer&iacute;a cu&aacute;l   es la condici&oacute;n en que &eacute;ste se encuentra, puesto que en el &aacute;mbito    de   un hospital psiqui&aacute;trico nunca est&aacute;   de m&aacute;s asegurarse para prevenir   accidentes. De la misma forma, si   en el transcurso de la evaluaci&oacute;n   usted percibe que &eacute;ste se encuentra   hostil, agresivo o, peor a&uacute;n, le   ofrece resistencia o rechaza su presencia,   suspenda su procedimiento   y deje constancia escrita de lo sucedido.   Posteriormente, cuando se   encuentre m&aacute;s compensado de su   enfermedad psiqui&aacute;trica, usted podr&aacute;   concluir la evaluaci&oacute;n f&iacute;sica.   Otra situaci&oacute;n que ocurre con regularidad   es encontrar al paciente   sedado. Se puede pensar que en ese   estado la evaluaci&oacute;n no ser&aacute; integral,   pero tambi&eacute;n hay que considerar   que en este estado ofrece   menos resistencia y se pueden evaluar   mejor muchos aspectos de la   exploraci&oacute;n f&iacute;sica.</p>     <p>   <b><font face="verdana" size="3">Examen f&iacute;sico</font></b></p>     <p>   Ya fue mencionado el car&aacute;cter   minucioso que debe tener este procedimiento.   En este sentido se pretende   subrayar algunos aspectos de   la exploraci&oacute;n f&iacute;sica en los pacientes   psiqui&aacute;tricos.</p>     <p>   Signos vitales: se debe procurar   que &eacute;stos sean tomados en reposo,   pues con frecuencia se puede encontrar   hipertensi&oacute;n y taquicardia   cuando el paciente se encuentra   acelerado o ansioso. Si existen dudas   sobre la presencia de alteraciones   de base, la estancia en la sala   se puede aprovechar para hacer   afinamientos y descartar patolog&iacute;as   cardiovasculares. Por el contrario,   si se encuentra un paciente con   bradicardia o hipotensi&oacute;n arterial,   debe primero pensarse que la est&aacute;n   produciendo los medicamentos, sobre   todo si se administraron por v&iacute;a   parenteral.</p>     <p>   Es necesario ser muy cuidadoso   con aquellos pacientes que cursan   con un primer episodio de enfermedad   mental. Aqu&iacute; se necesita actuar   con la idea de realizar diagn&oacute;sticos   diferenciales de las entidades   psiqui&aacute;tricas m&aacute;s frecuentes; pero   como este escrito no pretende abarcar   este tema tan vasto, se sugiere   consultar otros textos para mayor   informaci&oacute;n.</p>     <p>   Cabeza: el paciente llega frecuentemente   muy desaseado y con   el cabello largo y sucio, por ello es   f&aacute;cil pasar por alto las cicatrices   antiguas. Hay que recordar que las   intervenciones neuroquir&uacute;rgicas   previas pueden ser el origen de muchos   cuadros. No olvide la pediculosis.   Busque signos de trauma.</p>     <p>   Ojos: su exploraci&oacute;n es decisiva   para hacer diagn&oacute;stico diferencial.   Para resaltar est&aacute; en primer   lugar la revisi&oacute;n de las pupilas y su   reactividad a la luz. El examen del   fondo de ojo se considera b&aacute;sico en   la evaluaci&oacute;n de estos pacientes, por   lo tanto, desde el franco papiledema hasta cambios m&iacute;nimos en los bordes   del disco &oacute;ptico son de gran   importancia. Las relaciones entre   arterias y venas retinianas tambi&eacute;n   suelen ser de mucha ayuda.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   De igual forma, siempre se debe   tener en cuenta el estado funcional   de los m&uacute;sculos extraoculares y   elevadores de los p&aacute;rpados. Se aconseja   anotar en la evaluaci&oacute;n inicial   el di&aacute;metro pupilar, porque ser&aacute; de   gran relevancia en el seguimiento de   algunos pacientes. Cuando vaya a   hacer funduscopia tenga en cuenta   que puede necesitar dilataci&oacute;n pupilar.   Si no existen contraindicaciones,   no dude en proceder. La tropicamida   (Midriacyl) en gotas es una   buena opci&oacute;n y su efecto es relativamente   corto (de dos a tres horas).   Se recomienda dejar anotado en la   historia este procedimiento para   evitar confusiones en caso de que   alguien examine al paciente despu&eacute;s   de usted. La presencia de   nistagmo debe alertar acerca de alteraciones   infratentoriales o toxicidad   de algunos f&aacute;rmacos.</p>     <p>   O&iacute;dos, nariz y cavidad oral:   piense siempre en la presencia de   focos infecciosos paramen&iacute;ngeos,   sobre todo en pacientes de primera   vez y con antecedentes de fiebre o   alteraciones del sensorio. La cavidad   oral es otra regi&oacute;n importante   para evaluar, por ello cerci&oacute;rese de   la presencia de pr&oacute;tesis odontol&oacute;gicas   o de otros cuerpos extra&ntilde;os,   pues son un riesgo potencial en todo   paciente que entra a sedaci&oacute;n. Aseg&uacute;rese   de que no haya secreciones.   Describa la higiene de la cavidad   oral.</p>     <p>   Cuello: nuevamente en busca de   diagn&oacute;sticos diferenciales. Nunca   deje de palpar la gl&aacute;ndula tiroides,   ya que sus alteraciones son causa   frecuente de s&iacute;ntomas psiqui&aacute;tricos.   Tenga en cuenta la presencia de   adenopat&iacute;as.</p>     <p>   T&oacute;rax: la evaluaci&oacute;n detenida de   los sistemas cardiovascular y respiratorio   siempre ha de ser un h&aacute;bito.   Recuerde que la mayor&iacute;a de los   f&aacute;rmacos utilizados en la pr&aacute;ctica   psiqui&aacute;trica son potencialmente   cardiot&oacute;xicos y que pueden inducir   arritmias. Por otro lado, la depresi&oacute;n   o la dificultad respiratoria deben   ser prevenidas y corregidas   tempranamente. Por lo tanto, busque   signos que le permitan anticiparse.   Si son de relevancia, describa   las cicatrices presentes. Si le surgen   dudas, realice un electrocardiograma.   No se olvide de la espalda.</p>     <p>   Abdomen: describa las cicatrices,   descarte masas y no se deje   enga&ntilde;ar por los fecalomas, que son   frecuentes en los pacientes psiqui&aacute;tricos,   sobre todo si son cr&oacute;nicos.   Si tiene dudas, no deje de realizar   un tacto rectal (cerci&oacute;rese de que el   paciente le colaborar&aacute;).</p>     <p>   Sistema genitourinario: aqu&iacute; lo   primordial es descartar la presencia de infecciones de transmisi&oacute;n   sexual, para ello busque lesiones o   secreciones. Se sugiere estar acompa&ntilde;ado   por personal de enfermer&iacute;a   femenino, cuando se requiera exploraci&oacute;n   ginecol&oacute;gica.</p>     <p>   Extremidades: eval&uacute;e su funcionalidad,   busque heridas y &eacute;chele un   vistazo a las u&ntilde;as, a las palmas y a   las plantas, pues con frecuencia le   dar&aacute;n muchas pistas para el diagn&oacute;stico   diferencial (s&iacute;filis). Detalle   cicatrices, deformidades, amputaciones,   atrofias, etc.</p>     <p>   Piel: busque focos de infecci&oacute;n,   los cuales son frecuentes en los pacientes   que llegan de la calle. No   olvide la escabiosis y recuerde que   algunos neurol&eacute;pticos producen un   exantema caracter&iacute;stico. Tenga   siempre en cuenta que las escaras   son una complicaci&oacute;n frecuente en   algunos pacientes. Est&eacute; atento a las   manifestaciones al&eacute;rgicas de ciertas   drogas, especialmente de algunos   anticonvulsivos.</p>     <p>   Sistema nervioso central: en este   sistema es donde m&aacute;s cautela debe   tenerse, pues la mayor&iacute;a de los diagn&oacute;sticos   diferenciales y los potencialmente   m&aacute;s peligrosos se ubican   aqu&iacute;. Muchas veces es imposible   realizarlo por completo en la primera   evaluaci&oacute;n, por lo tanto, con frecuencia,   tendr&aacute; que realizarlo de   manera escalonada seg&uacute;n sea el   estado del paciente.</p>     <p>   Se sugiere el siguiente orden   para la evaluaci&oacute;n:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   1. Estado mental.</p>     <p>   2. Marcha.</p>     <p>   3. Fuerza y sensibilidad (d&eacute;ficits   focales).</p>     <p>   4. Pares craneales.</p>     <p>   5. Tono.</p>     <p>   6. Signos men&iacute;ngeos.</p>     <p>   7. Reflejos.</p>     <p>   8. Cerebelo.</p>     <p>   Cuando se encuentre ante un   paciente inconsciente o con sospecha   de s&iacute;ndrome catat&oacute;nico, tenga   en cuenta que no podr&aacute; realizar una   exploraci&oacute;n completa, pero los siguientes   puntos le ser&aacute;n de gran   ayuda:</p>     <p>   1. Dejar caer la mano por encima   de la cabeza.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   2. Examinar con detalle las pupilas.</p>     <p>   3. Buscar movimientos oculares   anormales.</p>     <p>   4. Verificar respuesta al dolor (se   sugiere abandonar los est&iacute;mulos   muy fuertes: ser&aacute; suficiente   presionar un lapicero contra la   u&ntilde;a de uno de los dedos del paciente)   o presionar sostenidamente   con el dedo el sitio anat&oacute;mico   por donde emerge el   nervio supraorbitario).</p>     <p>   5. Reflejo de Babinski.</p>     <p>   6. Reflejo corneal.</p>     <p>   Si sospecha una alteraci&oacute;n   metab&oacute;lica, no olvide tomar una glucometr&iacute;a y ordenar los ex&aacute;menes   que usted considere pertinentes.</p>     <p>   <b><font face="verdana" size="3">Ayudas paracl&iacute;nicas</font></b></p>     <p>   Para una pr&aacute;ctica cl&iacute;nica segura   y para obtener diagn&oacute;sticos certeros   y, sobre todo, tempranos, es   b&aacute;sico apoyarse en el laboratorio   cl&iacute;nico y a veces en las im&aacute;genes   diagn&oacute;sticas. En general, todo paciente   que ingresa a hospitalizaci&oacute;n   le es ordenado un hemograma y una   serolog&iacute;a para s&iacute;filis. Est&aacute;n justificados,   por cuanto ayudan en el   diagn&oacute;stico diferencial para el caso   de la serolog&iacute;a y porque permiten   hacerle seguimiento al estado hematol&oacute;gico   del paciente que recibe   o van a serle iniciados f&aacute;rmacos   potencialmente t&oacute;xicos para el sistema   hematopoy&eacute;tico.</p>     <p>   No est&aacute; de m&aacute;s anotar su importancia   en el diagn&oacute;stico precoz   de infecciones virales o bacterianas,   presentes de forma subcl&iacute;nica en el   momento del ingreso del paciente.   Con lo anterior, queda justificado el   uso de estas ayudas en todo paciente   que ingresa; igualmente, ser&aacute;   obvio no solicitarlos en pacientes   con un resultado reciente o en los   cuales el cl&iacute;nico no los considere   pertinentes.</p>     <p>   Siempre debe tenerse en cuenta   que s&oacute;lo la evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica y el   criterio m&eacute;dico del profesional al   cuidado de los pacientes ser&aacute;n los   que den la pauta para ordenar pruebas   adicionales.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Los ex&aacute;menes que con frecuencia   pueden requerirse para la evaluaci&oacute;n   y estudio de un paciente   psiqui&aacute;trico son, entre otros: glucemia,   creatinina, electrolitos, TSH, T4   libre, prolactina s&eacute;rica, perfil de funci&oacute;n   hep&aacute;tica, perfil de funci&oacute;n renal,   alb&uacute;mina y prote&iacute;nas totales en   suero, concentraciones s&eacute;ricas de   litio y de vitamina B12 (o &aacute;cido f&oacute;lico)   y algunos anticonvulsivos,   prueba de absorci&oacute;n de anticuerpos   trepon&eacute;micos fluorescentes (FTAABS),   Elisa para VIH, estudios urinarios,   an&aacute;lisis de otros fluidos   corporales (heces, esputos y l&iacute;quido   cefalorraqu&iacute;deo), prueba de embarazo,   etc.</p>     <p>   <b><font face="verdana" size="3">Situaciones especiales</font></b></p>     <p>   Ancianos: cada vez son m&aacute;s frecuentes   en nuestras salas de hospitalizaci&oacute;n   y por lo tanto nos vemos   enfrentados a pacientes con m&uacute;ltiples   comorbilidades para tener en   cuenta. Cuando un anciano tiene   afectaci&oacute;n de su estado mental, es   m&aacute;s vulnerable a desarrollar complicaciones,   aparte de que ofrece   dificultades en su diagn&oacute;stico y manejo,   por cuanto no expresa sus s&iacute;ntomas   con claridad. Un punto para   tener presente es lo f&aacute;cil que se deshidratan   y la propensi&oacute;n a desarrollar   escaras, infecciones urinarias   subcl&iacute;nicas, infecciones respiratorias, asfixia por cuerpos extra&ntilde;os    o   a presentar hipotensi&oacute;n con los   f&aacute;rmacos.</p>     <p>   Embarazadas: como es comprensible,   requieren cuidados especiales,   adem&aacute;s de que es necesario   brindarles seguridad f&iacute;sica mientras   dure su hospitalizaci&oacute;n y estar atentos   a la evoluci&oacute;n de su gestaci&oacute;n y   a la aparici&oacute;n de posibles complicaciones.   En lo posible se debe contar   con una ecograf&iacute;a temprana para   estar seguros de su edad gestacional,   pues muchas veces no ser&aacute;   confiable el dato de amenorrea. Los   ex&aacute;menes de laboratorio se ordenar&aacute;n   de acuerdo con la necesidad y   al criterio del m&eacute;dico tratante. Se   recomienda consultar la lista de   categor&iacute;as en cuanto a la escogencia   de f&aacute;rmacos durante la gestaci&oacute;n.</p>     <p>   Pu&eacute;rperas: por su afectaci&oacute;n   mental, con frecuencia descuidan   su higiene personal; por ello se debe   estar atento a las infecciones del   &aacute;rea genital, episiorrafias, endometritis   y mastitis.</p>     <p>   Enfermedades infectocontagiosas:   en la mayor&iacute;a de los casos   son infecciones menores f&aacute;cilmente   tratables; pero dadas las condiciones   particulares de las salas de   hospitalizaci&oacute;n en psiquiatr&iacute;a y sus   pacientes, se debe mantener un alto   &iacute;ndice de sospecha para infecciones   potencialmente peligrosas o que   generen brotes intrahospitalarios.   Entre muchas, se pueden mencionar   la tuberculosis, la varicela, el   herpes z&oacute;ster, la leptospirosis, la   escabiosis, las infecciones gastroent&eacute;ricas   y, en grado m&aacute;ximo, la   meningitis bacteriana o la encefalitis   viral. No es materia de este texto   entrar en detalles sobre el tratamiento   de estas patolog&iacute;as, pero s&iacute;   es importante subrayar la capital   importancia de un manejo adecuado   de los contactos y del aislamiento   cuando as&iacute; lo indica el caso en   cuesti&oacute;n.</p>     <p>   Enfermedades de transmisi&oacute;n   sexual: no olvide que muchos de los   pacientes psiqui&aacute;tricos, por las caracter&iacute;sticas   de sus transtornos,   presentan conductas sexuales promiscuas   y se debe mantener un alto   &iacute;ndice de sospecha para estas enfermedades.</p>     <p>   Profilaxis de trombosis venosa:   aunque en el hospital no es frecuente   encontrar pacientes con factores   de riesgo para esta condici&oacute;n cl&iacute;nica,   se debe tener en cuenta que   muchas veces llegar&aacute;n pacientes   inmovilizados en cama durante per&iacute;odos   largos y que en algunos de   ellos habr&aacute; que entrar a considerar   la necesidad de administrar antitromb&oacute;ticos.</p>     <p>   Diston&iacute;as: esta complicaci&oacute;n es   una de las m&aacute;s frecuentes en el   manejo de pacientes hospitalizados.   Puede presentarse en cualquier paciente   que reciba neurol&eacute;pticos,   pero es m&aacute;s frecuente en aquellos que los reciben por primera vez.   Existen varias opciones farmacol&oacute;gicas   para su manejo. En este   hospital se utiliza el biperideno (Akineton),   presentaci&oacute;n de ampollas de   5 mg en 1 ml.</p>     <p>   Estre&ntilde;imiento: en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica   diaria ser&aacute; una de las quejas   m&aacute;s frecuentes de los pacientes. Es   bien sabido que su origen puede ser   variado, pero se debe recordar que   los efectos anticolin&eacute;rgicos de los   f&aacute;rmacos psiqui&aacute;tricos pueden ser   la principal raz&oacute;n de su presentaci&oacute;n.   Es recomendable que todos los   pacientes hospitalizados reciban   dieta de alto contenido de fibra y   abundantes l&iacute;quidos orales. Cuando   son necesarios los laxantes, se   considera que la elecci&oacute;n debe basarse   en la experiencia de cada cl&iacute;nico,   aunque son buenas elecciones   los preparados con aceite mineral,   polvo de sen, diversas combinaciones   de origen vegetal, etc. No se debe   olvidar que con frecuencia ser&aacute; necesario   administrar enemas evacuantes   para un adecuado resultado.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Globo vesical: al igual que las   diston&iacute;as, el estre&ntilde;imiento, los mareos   y las mucosas secas, las diferentes   formas de retenci&oacute;n urinaria   son producto de los efectos anticolin&eacute;rgicos   de gran parte de los medicamentos   psiqui&aacute;tricos. Es importante   tener siempre en mente esta   posibilidad, sobre todo en pacientes   ancianos o aquellos que reciben por   primera vez este tipo de f&aacute;rmacos.</p>     <p>   Obstrucci&oacute;n aguda de v&iacute;a a&eacute;rea:   sobre esto debe hacerse hincapi&eacute; en   permanecer alertas a la posibilidad   de que cualquier paciente en sedaci&oacute;n   oral o parenteral est&aacute; a riesgo   de presentar obstrucci&oacute;n de la v&iacute;a   a&eacute;rea incluso estando despierto (situaci&oacute;n   frecuente en salas). Verifique,   entonces, la presencia de pr&oacute;tesis   dentales o de otros cuerpos extra&ntilde;os   en todo paciente que va a iniciar   sedaci&oacute;n y provea asistencia   durante la ingesta de alimentos a los   pacientes somnolientos, especialmente   si son ancianos, con ello ayudar&aacute;   a prevenir complicaciones indeseables   y potencialmente fatales.</p>     <p>   Procedimientos m&eacute;dico-quir&uacute;rgicos:   &eacute;stos incluyen suturas, curaciones,   extracci&oacute;n de cuerpos extra&ntilde;os,   debridamientos, colocaci&oacute;n de   sondas, punciones lumbares, exploraciones   ginecol&oacute;gicas, etc. Aqu&iacute; lo   prioritario es cerciorarse de que el   paciente est&aacute; en condiciones de   colaborarle al m&eacute;dico y siempre anticiparse   para prevenir accidentes.   Se recomienda el uso adecuado de   los medios de protecci&oacute;n en bioseguridad   y la observaci&oacute;n de las medidas   de asepsia. En algunos casos   ser&aacute; necesario sedar al paciente   para realizar el procedimiento.</p>     <p> Es pertinente recordar que lo expuesto en este escrito no pretende sustituir    el procedimiento guiado por la experiencia de cada cl&iacute;nico. &Uacute;nicamente    se pretende contribuir con algunas pautas que en el hospital han resultado de    utilidad. Por otra parte, se sugiere consultar textos especializados para ampliar    la informaci&oacute;n que el lector tenga a consideraci&oacute;n.</p>     <p>   <b><font face="verdana" size="3">Bibliograf&iacute;a</font></b></p>     <!-- ref --><p>   1. Stoudemire A, Fogel B. Psychiatric care   of the medical patient. Oxford: Oxford   University Press; 1993.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000078&pid=S0034-7450200500020000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   2. Kasper D, Braunwald E, Fauci A, Hauser   S, Longo D, Jameson J, editors. Harrison   Principios de medicina interna. 12th ed.   Madrid: McGraw Hill-Interamericana;   1991.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000079&pid=S0034-7450200500020000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   3. Rundell JR, Wise MG. Fundamentos de   la psiquiatr&iacute;a de enlace. Barcelona: Ars   Medica; 2002.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000080&pid=S0034-7450200500020000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>   Recibido para publicaci&oacute;n: 25 de enero de 2005   Aceptado para publicaci&oacute;n: 4 de mayo de 2005</p>   </font>      ]]></body><back>
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