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<journal-title><![CDATA[Revista Colombiana de Psiquiatría]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Asociacion Colombiana de Psiquiatria.]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los mitos sobre el suicidio. La importancia de conocerlos]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Suicide Myths. The Importance of their Knowledge]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Sociedad Cubana de Psiquiatría  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Suicide myths are wrong criteria that disrupt the task of suicide prevention. For this reason the diffusion of these myths by the media is necessary in order to take measures to prevent this cause of death.]]></p></abstract>
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<kwd lng="en"><![CDATA[primary prevention]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="verdana">     <p><b>    <center><font size="4">Los mitos sobre el suicidio.   La importancia de conocerlos</font></center></b></p>     <p><b>    <center><font size="3">Suicide Myths. The Importance of their Knowledge.</font></center></b></p>     <p>    <center><b>Sergio A. P&eacute;rez Barrero<sup>1</sup></b></center></p>     <p><sup>1</sup> M&eacute;dico, profesor, presidente de la Secci&oacute;n de Suicidiolog&iacute;a de la Sociedad Cubana de Psiquiatr&iacute;a, fundador de la Secci&oacute;n de Suicidiolog&iacute;a de la Asociaci&oacute;n Mundial de Psiquiatr&iacute;a.</p> <hr size="1">     <p><b>Resumen</b></p>     <p>  Los mitos sobre el suicidio son criterios equivocados que entorpecen la prevenci&oacute;n de dicha   conducta, por lo que se hace necesario difundirlos para que sean erradicados y se faciliten   las acciones preventivas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>  Palabras clave:</b> suicidio, prevenci&oacute;n primaria.</p> <hr size="1">     <p><b>Abstract</b></p>     <p>  Suicide myths are wrong criteria that disrupt the task of suicide prevention. For this reason   the diffusion of these myths by the media is necessary in order to take measures to prevent   this cause of death.</p>     <p><b>Key words:</b> Suicide, primary prevention.</p> <hr size="1">     <p>Los mitos son criterios culturalmente   aceptados y entronizados en   la poblaci&oacute;n que no reflejan la veracidad   cient&iacute;fica, pues se trata de juicios   de valor err&oacute;neos con respecto   al suicidio, a los suicidas y a los que   intentan el suicidio, que deben ser   eliminados si se desea colaborar con   este tipo de personas. Con cada mito   se intentan justificar determinadas   actitudes de quienes los sustentan,   las que se convierten en un freno   para la prevenci&oacute;n de esta causa de muerte.</p>     <p><b>    <center><font size="3">Desarrollo</font></center></b></p>     <p>Existen muchos mitos con respecto   al suicidio, a los suicidas y a   quienes lo intentan. En este art&iacute;culo   se enuncian algunos de ellos y se   exponen los criterios cient&iacute;ficos que desde este momento deben primar en usted para poder hacer efectiva su ayuda en prevenir el suicidio.</p>     <p>1. <i>Mito:</i> el que se quiere matar no   lo dice. Criterio equivocado,   pues conduce a no prestar atenci&oacute;n   a las personas que manifiestan   sus ideas suicidas o amenazan con suicidarse.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> de cada diez   personas que se suicidan, nueve   de ellas manifestaron claramente   sus prop&oacute;sitos y la otra   dej&oacute; entrever sus intenciones de acabar con su vida.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>2. <i>Mito:</i> el que lo dice no lo hace. Criterio   equivocado, ya que conduce   a minimizar las amenazas suicidas,   que pueden considerarse   err&oacute;neamente como chantajes, manipulaciones, alardes, etc.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> todo el que se   suicida expres&oacute; lo que ocurrir&iacute;a   con palabras, amenazas, gestos o cambios de conducta.</p>     <p>3. <i>Mito:</i>los que intentan suicidarse   no desean morir, s&oacute;lo hacen   el alarde. Criterio equivocado,   porque condiciona una actitud   de rechazo a quienes intentan   contra su vida, lo que entorpece   la ayuda que estos individuos necesitan.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> aunque no todos   los que intentan el suicidio desean morir, es un error tildarlos de alardosos, pues son personas a las cuales les han fracasado sus mecanismos &uacute;tiles de adaptaci&oacute;n y no encuentran alternativas, excepto el intentar contra su vida.</p>     <p>4.<i> Mito:</i> si de verdad se hubiera   querido matar, se hubiera tirado   delante de un tren. &Eacute;ste es   un criterio equivocado que refleja   la agresividad que generan   estos individuos en aquellos   que no est&aacute;n capacitados para abordarlos.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> todo suicida   se encuentra en una situaci&oacute;n   ambivalente, es decir, con deseos   de morir y de vivir. El m&eacute;todo   elegido no refleja los deseos   de morir de quien lo utiliza, y   proporcionarle otro de mayor letalidad   es calificado como un   delito de auxilio al suicida (ayudarlo   a que lo cometa), penalizado en el C&oacute;digo Penal vigente.</p>     <p>5.<i> Mito:</i> el sujeto que se repone de   una crisis suicida no corre peligro   alguno de recaer. Criterio   equivocado que conduce a disminuir   las medidas de observaci&oacute;n   estricta del sujeto y la evoluci&oacute;n   sistematizada del riesgo de suicidio.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> casi la mitad   de los que atravesaron por una   crisis suicida y consumaron el suicidio, lo llevaron a cabo despu&eacute;s de los tres primeros meses tras la crisis emocional, cuando todos cre&iacute;an que el peligro hab&iacute;a pasado. Ocurre que cuando la persona mejora, sus movimientos se hacen m&aacute;s &aacute;giles, est&aacute; en condiciones de llevar a v&iacute;as de hecho las ideas suicidas que a&uacute;n persisten, y antes, debido a la inactividad e incapacidad de movimientos &aacute;giles, no pod&iacute;a hacerlo.</p>     <p>6.<i> Mito:</i> todo el que intenta el suicidio   estar&aacute; en ese peligro toda la   vida. Criterio equivocado que   intenta justificar, en algunos   casos, la sobreprotecci&oacute;n hacia   el individuo y el estigma o rechazo por temor a que se repita.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> entre el 1% y   el 2% de los que intentan suicidarse   lo logran durante el primer   a&ntilde;o despu&eacute;s del intento y   entre el 10% y el 20% lo consumar&aacute;n   en el resto de sus vidas.   Una crisis suicida dura horas,   d&iacute;as, raramente semanas, por   lo que es importante reconocerla para su prevenci&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>7. <i>Mito:</i> todo el que se suicida est&aacute;   deprimido. Criterio equivocado   que tiende a hacer sin&oacute;nimo   el suicidio y la depresi&oacute;n, lo   cual no se ajusta a los estrictos hallazgos.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> aunque toda persona deprimida tiene posibilidades de realizar un intento de suicidio o un suicidio, no todos los que lo hacen presentan este desajuste. Pueden padecer esquizofrenias, alcoholismo, trastornos del car&aacute;cter, etc.</p>     <p>8.<i> Mito:</i> todo el que se suicida es   un enfermo mental. Criterio   equivocado que intenta hacer   sin&oacute;nimo el suicidio y la enfermedad mental.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> los enfermos   mentales se suicidan con mayor   frecuencia que la poblaci&oacute;n en   general, pero no necesariamente   hay que padecer un trastorno   mental para hacerlo. No caben   dudas de que todo suicida es una persona que sufre.</p>     <p>9. <i>Mito:</i> el suicidio se hereda. Criterio   equivocado que tiende al   nihilismo terap&eacute;utico, pues se   cree err&oacute;neamente que lo que   est&aacute; determinado por la herencia es imposible modificarlo.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> no est&aacute; demostrado   que el suicidio se herede,   aunque se puedan encontrar varios   miembros de una misma   familia que hayan terminado   sus vidas por suicidio. En estos   casos, lo heredado es la predisposici&oacute;n   a padecer determinada   enfermedad mental en la cual el   suicidio es un s&iacute;ntoma principal,   por ejemplo, los trastornos afectivos y las esquizofrenias.</p>     <p>10. <i>Mito: </i>el suicidio no puede ser   prevenido, pues ocurre por impulso.   Criterio equivocado que   limita las acciones preventivas,   ya que si sucede de esta manera   es imposible pronosticarlo y,   por lo tanto, prevenirlo. Invita a la inercia terap&eacute;utica.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> antes de intentar   suicidarse, toda persona evidencia   varios s&iacute;ntomas que se   han definido como s&iacute;ndrome presuicidal,   consistentes en constricci&oacute;n   de los sentimientos y el   intelecto, inhibici&oacute;n de la agresividad   (la cual ya no es dirigida   hacia otras personas y se reserva   para s&iacute;) y existencia de fantas&iacute;as   suicidas, todo lo cual se puede   detectar a su debido tiempo,   a fin de evitar que esta persona lleve a cabo sus prop&oacute;sitos.</p>     <p>11.<i> Mito:</i> al hablar sobre el suicidio   con una persona en este riesgo   se le puede incitar a que lo realice.   Criterio equivocado que infunde   temor para abordar la   tem&aacute;tica del suicidio en quienes est&aacute;n en riesgo de cometerlo.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> est&aacute; demostrado   que hablar sobre el suicidio   con una persona en tal riesgo,   en vez de incitar, provocar o   introducir en su cabeza esa   idea, reduce el peligro de cometerlo   y puede ser la &uacute;nica posibilidad   que ofrezca el sujeto   para el an&aacute;lisis de sus prop&oacute;sitos autodestructivos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>12. <i>Mito:</i> el acercarse a una persona   en crisis suicida sin la correspondiente   preparaci&oacute;n para ello,   s&oacute;lo mediante el sentido com&uacute;n,   es perjudicial y se pierde el tiempo   para su abordaje adecuado.   Criterio equivocado que intenta   limitar la participaci&oacute;n de   voluntarios en la prevenci&oacute;n del suicidio.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> si el sentido   com&uacute;n hace que otros puedan   asumir una postura de paciente   y atenta escucha, con reales   deseos de ayudar al sujeto en   crisis a encontrar otras soluciones   que no sean el suicidio, se habr&aacute; iniciado la prevenci&oacute;n.</p>     <p>13. <i>Mito:</i> s&oacute;lo los psiquiatras pueden   prevenir el suicidio. Criterio   equivocado que pretende constituir   la prevenci&oacute;n del suicidio en un feudo de los psiquiatras.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> es cierto que   los psiquiatras son profesionales   experimentados en la detecci&oacute;n   del riesgo de suicidio y su   manejo, pero no son los &uacute;nicos   que pueden prevenirlo. Cualquiera   interesado en auxiliar a   este tipo de personas puede ser   un valioso colaborador en su prevenci&oacute;n.</p>     <p>14. <i>Mito:</i> los que intentan suicidarse   y los que se suicidan son individuos   peligrosos, pues igual que atentan contra s&iacute; mismos pueden hacerlo contra los dem&aacute;s. Criterio equivocado que tiende a generar temor al enfrentamiento a este tipo de individuos.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> el homicidio es   un acto que generalmente no se   acompa&ntilde;a de suicidio en quienes   lo realizan, por tratarse en   la generalidad de los casos de   un acto heteroagresivo. El suicidio,   en cambio, es un acto   autoagresivo, en el que los impulsos   destructivos el sujeto se   vierten contra s&iacute; mismo. Incluso   el suicidio se consider&oacute; el homicidio de s&iacute; mismo.</p>     <p>Existen ocasiones en las que el   suicida, antes de morir, mata a   otros que no desean morir, como   en el llamado suicidio ampliado   en depresiones con s&iacute;ntomas   psic&oacute;ticos y en dramas   pasionales, en los que el homicida-   suicida presenta un trastorno   mental generalmente del espectro depresivo.</p>     <p>15. <i>Mito:</i> el tema del suicidio debe ser   tratado con cautela por los problemas   sociopol&iacute;ticos que ocasiona.   Criterio equivocado que limita   la investigaci&oacute;n, el abordaje y   la prevenci&oacute;n de esta causa de   muerte evitable, y que denota un   desconocimiento prejuiciado del tema por quien lo esgrime.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> el tema del   suicidio debe ser tratado de   igual forma que otras causas de   muerte, a fin de evitar las noticias   sensacionalistas y aquellos   manejos que provoquen la imitaci&oacute;n   de esa conducta. Por otra   parte, el suicidio es una forma   de morir que se observa en pa&iacute;ses   de reg&iacute;menes socioecon&oacute;micos   diferentes, desde los muy   desarrollados hasta los que apenas   tienen recursos, pues obedece   a factores diversos, como   son los biol&oacute;gicos, los psicol&oacute;gicos,   los sociales, los psiqui&aacute;tricos, los existenciales, etc.</p>     <p>16. <i>Mito:</i>una persona que se va a   suicidar no emite se&ntilde;ales de lo   que va a hacer. Criterio equivocado   que pretende desconocer   las manifestaciones prodr&oacute;micas del suicidio.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> todo el que se   suicida expres&oacute; con palabras,   amenazas, gestos o cambios de conducta lo que ocurrir&iacute;a.</p>     <p>17. <i>Mito:</i> el suicida desea morir. Criterio   equivocado que pretende   justificar la muerte por suicidio   de quienes lo cometen y, por lo   tanto, tarde o temprano lo llevar&aacute; a cabo.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> el suicida est&aacute;   en una posici&oacute;n ambivalente, es   decir, desea morir si su vida   contin&uacute;a de la misma manera   y desea vivir si se produjeran peque&ntilde;os cambios en ella. Si se diagnostica oportunamente esta ambivalencia, se puede inclinar la balanza hacia la opci&oacute;n de la vida.</p>     <p>18.<i> Mito: </i>el que intenta el suicidio es   un cobarde. Criterio equivocado   que pretende evitar el suicidio   al equipararlo con una cualidad negativa de la personalidad.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> los que intentan   suicidarse no son cobardes, s&oacute;lo son personas que sufren.</p>     <p>19.<i> Mito:</i> el que intenta el suicidio es   un valiente. Criterio equivocado   que pretende equiparar el suicidio   con una cualidad positiva   de la personalidad, lo cual entorpece   su prevenci&oacute;n, pues lo   justifica al hacerlo sin&oacute;nimo de   un atributo imitable y que todos desean poseer como es el valor.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> los que intentan   el suicidio no son valientes   ni cobardes, pues la valent&iacute;a y   la cobard&iacute;a son atributos de la   personalidad que no se cuantifican   o miden seg&uacute;n la cantidad   de veces que usted se quita la vida o se la respeta.</p>     <p>20.<i> Mito:</i> s&oacute;lo los pobres se suicidan.   Criterio equivocado que pretende   hacer del suicidio un atributo   de esta clase social, sin tener   en consideraci&oacute;n que es una causa democr&aacute;tica de muerte.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> los pobres tambi&eacute;n   pueden suicidarse, aunque   es m&aacute;s probable que mueran de   otro tipo de enfermedades por sus condiciones de pobreza.</p>     <p>21. <i>Mito:</i> s&oacute;lo los ricos se suicidan.   Criterio equivocado que desconoce   la posibilidad de que el suicidio   se presente entre las capas m&aacute;s pobres de la sociedad.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> el suicidio es   una causa de muerte que se observa   con mayor frecuencia en   los habitantes de pa&iacute;ses desarrollados   que en pa&iacute;ses subdesarrollados,   pero evidentemente   los ricos no son los &uacute;nicos que se suicidan.</p>     <p>22. <i>Mito: </i>s&oacute;lo los viejos se suicidan.   Criterio equivocado que pretende   evadir al suicidio como causa   de muerte en las edades tempranas   de la vida, como son los ni&ntilde;os y los adolescentes.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> los ancianos   realizan menos intentos de   autodestrucci&oacute;n que los j&oacute;venes,   pero utilizan m&eacute;todos m&aacute;s   efectivos al intentarlo, lo cual   conlleva a la muerte con mayor frecuencia.</p>     <p>23. <i>Mito:</i> los ni&ntilde;os no se suicidan.   Criterio equivocado que intenta   negar la triste realidad del suicidio infantil.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico: </i>despu&eacute;s que   un ni&ntilde;o adquiere el concepto de   muerte puede cometer suicidio   y, de hecho, ellos toman decisiones de este tipo a estas edades.</p>     <p>24. <i>Mito:</i> si se reta a un suicida, &eacute;ste   no lo intenta. Criterio equivocado   que pretende probar fuerzas   con el sujeto en crisis suicida y   que desconoce el peligro que significa su vulnerabilidad.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> retar al suicida   es un acto irresponsable,   pues se est&aacute; frente a una persona   vulnerable, en situaci&oacute;n   de crisis, cuyos mecanismos de   adaptaci&oacute;n han fracasado, ya   que predominan precisamente los deseos de autodestruirse.</p>     <p>25.<i> Mito:</i> cuando una depresi&oacute;n grave   mejora ya no hay riesgo de   suicidio. Criterio equivocado   que ha costado no pocas vidas,   pues desconoce que en los deprimidos   suicidas el componente   motor mejora primero que el componente ide&aacute;tico.</p>     <p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> casi la mitad   de los que atravesaron por una   crisis suicida y consumaron el   suicidio, lo llevaron a cabo durante   los tres primeros meses   tras la crisis emocional, cuando   todos cre&iacute;an que el peligro hab&iacute;a   pasado. Ocurre que cuando la   persona mejora, sus movimientos   se hacen m&aacute;s &aacute;giles, est&aacute; en   condiciones de llevar a v&iacute;as de   hecho las ideas suicidas que   a&uacute;n persisten, y antes, debido   a la inactividad e incapacidad   de movimientos &aacute;giles, no pod&iacute;a hacerlo.</p>     <p>26.<i> Mito:</i> los medios de comunicaci&oacute;n   no pueden contribuir a la   prevenci&oacute;n del suicidio. Criterio   equivocado que pretende continuar   emitiendo noticias sensacionalistas,   con el objetivo   primordial de vender, sin tener   en cuenta las consecuencias del mensaje emitido.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Criterio cient&iacute;fico:</i> los medios de   comunicaci&oacute;n pueden convertirse   en un valioso aliado en la   prevenci&oacute;n del suicidio, si enfocan   correctamente la noticia   sobre el tema y cumplen las siguientes   sugerencias de los suicid&oacute;logos sobre c&oacute;mo difundirlas:</p>     <p>&bull; Publicar los signos de alarma   de una crisis suicida:   llanto inconsolable; tendencia   al aislamiento; amenazas   suicidas; deseos de morir;   desesperanza; s&uacute;bitos cambios   de conducta, afectos y   h&aacute;bitos; aislamiento; consumo   excesivo de alcohol o drogas;   realizaci&oacute;n de notas de despedidas; etc.</p>     <p>&bull; Publicar las fuentes de salud mental a las que se puede acudir en caso de una crisis suicida. Asimismo, se deben divulgar aquellas instituciones, organizaciones y l&iacute;deres naturales a los cuales recurrir para recibir la primera ayuda psicol&oacute;gica cuando se est&aacute; en una situaci&oacute;n de riesgo de suicidio.</p>     <p>&bull; Divulgar los grupos de riesgo suicida:</p>     <p>- Los deprimidos.</p>     <p>  - Los que tienen ideas suicidas   o amenazan con el   suicidio.</p>     <p>  - Los sujetos que hayan realizado   un intento suicida.</p>     <p>  - Los sujetos en situaciones   de crisis.</p>     <p>  - Los sobrevivientes o familiares   del suicida.</p>     <p>&bull; Divulgar medidas sencillas   que permita a la poblaci&oacute;n   saber qu&eacute; hacer en caso de   detectar un sujeto con riesgo de suicidio:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>- Preguntar siempre a la   persona en situaci&oacute;n de   riesgo suicida si ha pensado   en el suicidio. Si la   respuesta es afirmativa,   evitar el acceso a cualquier   m&eacute;todo que pueda da&ntilde;arlo.</p>     <p>  - Nunca dejarlo a solas   mientras persistan las   ideas suicidas.</p>     <p>  - Avisar a otras personas   significativas para el sujeto que contribuyan a   evitar la ocurrencia de un   acto suicida.</p>     <p>- Acercarlo a las fuentes de   salud a recibir atenci&oacute;n especializada.</p>     <p><b>    <center><font size="3">Conclusiones</font></center></b></p>     <p>Los mitos sobre el suicidio, el   suicida y los que intentan el suicidio   constituyen obst&aacute;culos para la   prevenci&oacute;n de dicha conducta, por   lo que se impone que se divulguen   &ndash;y junto a ellos&ndash; los criterios cient&iacute;ficos   para que la poblaci&oacute;n tenga   m&aacute;s recursos con los cuales enfrentar a los individuos en riesgo.</p>     <p><b>    <center><font size="3">Bibliograf&iacute;a</font></center></b></p>     <!-- ref --><p>1. P&eacute;rez Barrero SA, Sereno Batista A. Conocimientos   de un grupo de adolescentes   sobre la conducta suicida. Revista   Internacional de Tanatolog&iacute;a y Suicidio. 2001 Jun;1(2):7-10.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000092&pid=S0034-7450200500030000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  2. P&eacute;rez Barrero SA. La adolescencia y el   comportamiento suicida. Bayamo;   2002.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000093&pid=S0034-7450200500030000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  3. P&eacute;rez Barrero SA. El suicidio, comportamiento   y prevenci&oacute;n. Santiago de   Cuba: Oriente; 1996.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000094&pid=S0034-7450200500030000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  4. P&eacute;rez Barrero SA. Lo que usted debiera   saber sobre... suicidio. M&eacute;xico: Im&aacute;genes   Gr&aacute;fica S. A.; 1999.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000095&pid=S0034-7450200500030000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  5. P&eacute;rez Barrero SA. Psicoterapia del comportamiento   suicida. La Habana: Editorial   del Hospital Psiqui&aacute;trico de La Habana;   2001.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000096&pid=S0034-7450200500030000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  6. Pirkis J, Francis C, Blood RW, Burgess   P, Morley B, Stewart A, et al. Reporting   of suicide in the Australian media. Aust   N Z J Psychiatry. 2002 Ap;36(2):190-7.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000097&pid=S0034-7450200500030000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. Pirkis J, Blood RW. Suicide and the media.   Part I: reportage in nonfictional media. Crisis. 2001;22(4):137-40.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000098&pid=S0034-7450200500030000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  8. Pirkis J, Blood RW. Suicide and the media.   Part II: portrayal in fictional media.   Crisis. 2001;22(4):170-2.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000099&pid=S0034-7450200500030000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  9. Stack S. Media coverage as a risk factor   in suicide. J Epidemiol Community   Health. 2003 Apr;57(4):238-40.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000100&pid=S0034-7450200500030000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  10. Wasserman D. Suicide: an unnecessary   death. London: Martin Dunitz; 2001.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000101&pid=S0034-7450200500030000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  11. Ziegler W, Hegerl U. The Werther effect:   significance, mechanisms, consequences.   Nervenarzt. 2002 Jan;73(1):41-9.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000102&pid=S0034-7450200500030000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><i>Recibido para publicaci&oacute;n: 2 de febrero de 2005    <br>   Aceptado para publicaci&oacute;n: 26 de mayo de 2005    <br>   Correspondencia    <br>   Sergio A. P&eacute;rez Barrero    <br>   Departamento de Psiquiatr&iacute;a    <br>   Hospital Docente Carlos M. de C&eacute;spedes    <br>   Bayamo, Granma, Cuba    <br> <a href="mailto:serper.grm@infomed.sld.cu">serper.grm@infomed.sld.cu</a></i></p> </font>      ]]></body><back>
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