<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0034-7450</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Colombiana de Psiquiatría]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[rev.colomb.psiquiatr.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0034-7450</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Asociacion Colombiana de Psiquiatria.]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0034-74502005000500009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[TRASTORNO MENTAL Y FILICIDIO]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Mental Disorder and Filicide]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castaño-Henao]]></surname>
<given-names><![CDATA[Bertha Lucía]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,, Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<volume>34</volume>
<fpage>82</fpage>
<lpage>89</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-74502005000500009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0034-74502005000500009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0034-74502005000500009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Este artículo presenta una visión general del vínculo existente entre la conducta filicida y la alteración mental que puede llevar a cometerla. Además, hace hincapié en que este comportamiento puede ser causado por estados disociativos, depresión o psicosis, especialmente en el caso de filicidas mujeres. Señala algunos aspectos históricos y de controversia científica, así como la necesidad de analizar integralmente la conducta filicida de estas personas en los procesos penales, a fin de dilucidar otros factores distintos a los jurídicos, susceptibles de manejo clínico y psicosocial.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This paper offers an overview on filicide behavior and its relationship with mental disorder, especially in women whose filicide behavior may have developed under dissociative, depressive or psychotic states. It also shows some historic and scientific controversial aspects and highlights the need of performing an integral analysis of filicide behavior in the criminal trial, in order to find clinical and psychosocial issues subject to psychiatric treatment.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[homicidio]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[infanticidio]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[suicidio]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Homicide]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[infanticide]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[suicide]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="2">      <p align="right">Articulos Originales </p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p>        <center>     <font size="4"><b>TRASTORNO MENTAL Y FILICIDIO </b></font>    </center> </p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="3">Mental Disorder and Filicide</font></b></p>     <p align="left">&nbsp;</p>     <p align="left"><b>Bertha Luc&iacute;a Casta&ntilde;o-Henao</b></p>     <p align="left"> Psiquiatra forense, Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias    Forenses de Colombia.<a href="mailto:berthalucia@hotmail.com"> berthalucia@hotmail.com</a></p> <hr size="1">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Resumen</b></p>     <p>Este art&iacute;culo presenta una visi&oacute;n general del v&iacute;nculo    existente entre la conducta filicida y la   alteraci&oacute;n mental que puede llevar a cometerla. Adem&aacute;s, hace hincapi&eacute;    en que este comportamiento   puede ser causado por estados disociativos, depresi&oacute;n o psicosis, especialmente   en el caso de filicidas mujeres. Se&ntilde;ala algunos aspectos hist&oacute;ricos    y de controversia cient&iacute;fica,   as&iacute; como la necesidad de analizar integralmente la conducta filicida    de estas personas   en los procesos penales, a fin de dilucidar otros factores distintos a los jur&iacute;dicos,    susceptibles   de manejo cl&iacute;nico y psicosocial.</p>     <p> <b>Palabras clave</b>: homicidio, infanticidio, suicidio.</p> <hr size="1">     <p> <b>Abstract</b> </p>     <p>This paper offers an overview on filicide behavior and its relationship with    mental disorder,   especially in women whose filicide behavior may have developed under dissociative,    depressive   or psychotic states. It also shows some historic and scientific controversial    aspects and highlights   the need of performing an integral analysis of filicide behavior in the criminal    trial, in order to   find clinical and psychosocial issues subject to psychiatric treatment.</p>     <p> <b>Key words:</b> Homicide, infanticide, suicide.</p> <hr size="1">     <p>La muerte de los hijos provocada   por los padres, o filicidio, lleva consigo   una carga personal, familiar y   social que la hace diferente a cualquier   otro homicidio. Esta carga es   m&aacute;s pesada en cuanto la persona   fallecida es m&aacute;s joven e indefensa.   Existen m&uacute;ltiples formas, momentos   y razones para dar muerte a los   hijos, y tanto la ciencia como la justicia   tratan de explicar en cada caso   particular por qu&eacute; sucedi&oacute; el hecho,qui&eacute;n es la persona    o qui&eacute;nes son   las personas que lo realizaron, y   obrar acorde con esa explicaci&oacute;n.</p>     <p>   Cada sociedad tiene sus c&oacute;digos &eacute;ticos,   morales y jur&iacute;dicos para enfrentar   situaciones como &eacute;sta, los cuales   se adaptan a las &eacute;pocas, en la medida   en que se desarrollan las leyes y   las teor&iacute;as y explicaciones cient&iacute;ficas.   Hoy en d&iacute;a, en nuestra sociedad occidental,   el filicidio es una conducta   realizada por padres o madres que   se apartan del comportamiento que   la sociedad espera de ellos, de ah&iacute;   que su estudio competa tanto a las   ciencias del comportamiento como   a las ciencias jur&iacute;dicas.</p>     <p>   El an&aacute;lisis cient&iacute;fico de la conducta   filicida involucra aspectos directamente   relacionados con la medicina,   en especial la psiquiatr&iacute;a, y aspectos   relacionados con la psicolog&iacute;a, la antropolog&iacute;a   y la sociolog&iacute;a, los cuales   tendr&iacute;an que ser considerados cuando   se trata de evaluar al o la filicida   en un caso particular. Por lo tanto,   entender los mecanismos biol&oacute;gicos,   psicol&oacute;gicos, socioecon&oacute;micos y culturales   involucrados en este tipo de   delito y acoplar esa comprensi&oacute;n con   la legislaci&oacute;n existente es una tarea   ardua y compleja que debe ser realizada   por profesionales expertos.</p>     <p><b>   Aspectos hist&oacute;ricos</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   En la actualidad, el filicidio se considera   un crimen ligado al sexo femenino   (1),(2). Ello es explicable   porque las madres paren a los hijos   y son las encargadas mayoritariamente   de su cuidado y crianza, aunque   tambi&eacute;n porque &eacute;ste es un   crimen que por lo general se realiza   en el lugar de vivienda de los menores.   Sin embargo, su existencia data   desde las sociedades m&aacute;s antiguas,   en las cuales no eran necesariamente   las mujeres quienes lo realizaban.   Se utilizaba como ritual para aplacar   a los dioses, para controlar la   natalidad o para borrar la huella de   malas acciones (3-5).</p>     <p>   A medida que las sociedades fueron   cambiando, la tendencia a proteger   la vida humana y a los seres m&aacute;s   indefensos se hizo ley. En las legislaciones   mundiales existen criterios   dis&iacute;miles para juzgar a los padres y   madres que matan a sus hijos. En   Reino Unido existe el tipo jur&iacute;dico de   infanticidio para juzgar a las madres   que matan a sus hijos menores de   un a&ntilde;o; su legislaci&oacute;n es sensible a   los cambios hormonales que se presentan   durante el embarazo y la lactancia.   Por el contrario, en Estados   Unidos, la legislaci&oacute;n es muy punitiva   con estos casos, y las madres   que matan a sus hijos pueden ser   condenadas a pena de muerte (4),(6).   En la legislaci&oacute;n colombiana, entre   tanto, el filicidio es considerado un   homicidio agravado y, por consiguiente,   merecedor de mayor sanci&oacute;n.</p>     <p>   En Colombia no se conoce la tasa   de filicidios ni las caracter&iacute;sticas de este crimen, pero a juzgar por    la frecuencia   con que aparecen en los   peri&oacute;dicos de circulaci&oacute;n nacional   noticias acerca de padres y madres   que matan a sus hijos, y por los   hallazgos de un estudio realizado en   el Instituto Nacional de Medicina   Legal y Ciencias Forenses de Colombia,   pr&oacute;ximo a publicarse en la revista   de este instituto (1), se puede   apreciar que la magnitud de este   fen&oacute;meno tiende a ser grande.</p>     <p>   Aspectos cl&iacute;nicos   y psicosociales</p>     <p>   El an&aacute;lisis de los aspectos criminol&oacute;gicos   de los filicidios, as&iacute; como de   los aspectos sociodemogr&aacute;ficos y   cl&iacute;nicos de los y de las filicidas, es   la clave para llegar al conocimiento   de la salud mental de estas personas   en el momento de dar muerte a   sus hijos. Estos aspectos se describen   consistentemente en los estudios   mundiales acerca de estos cr&iacute;menes   y son la base para las diferentes   clasificaciones y tipolog&iacute;as   propuestas (2),(7-11). Se ha encontrado,   por ejemplo, que la psicosis   posparto, aun cuando es un fen&oacute;meno   raro, es frecuente en las madres   filicidas (7); que el filicidio en   ni&ntilde;os mayores generalmente es cometido   por padres o padrastros (10);   que las armas son utilizadas m&aacute;s   por madres psic&oacute;ticas que por las   no psic&oacute;ticas, y que los factores religiosos   pueden desempe&ntilde;ar un   papel importante en la g&eacute;nesis de   delirios que finalmente llevan a dar   muerte a los hijos (1).</p>     <p>   Los tipos de filicidio se&ntilde;alados con   regularidad en la bibliograf&iacute;a mundial   (3),(8),(11) son neonaticidio, es   decir, muerte de un hijo durante las   primeras 24 horas, que es un crimen   casi exclusivamente femenino; infanticidio,   esto es, muerte del hijo durante   el primer a&ntilde;o de vida, y una   tercera forma, que es la muerte de   un hijo despu&eacute;s del primer a&ntilde;o de   vida. En los diferentes tipos de filicidio   es posible encontrar la presencia   de enfermedad mental de los padres.   Mujeres y hombres pueden cometer   filicidio por cualquiera de las   alteraciones psiqui&aacute;tricas conocidas,   por ejemplo, esquizofrenia, depresi&oacute;n   psic&oacute;tica o trastorno delirante.</p>     <p>   En la literatura cient&iacute;fica se encuentra   que el neonaticidio y el infanticidio   realizado por las madres es poco   frecuente, pero cuando se presenta,   se relaciona m&aacute;s frecuentemente con   enfermedad mental en estas mujeres.   Diversos estudios plantean que la   enfermedad mental durante el embarazo   y la lactancia se relaciona con   los cambios que las hormonas producen   sobre el afecto, el pensamiento   y el comportamiento de la mujer,   los cuales se manifiestan como alteraciones   depresivas, psicosis posparto,   reactivaci&oacute;n de trastornos mentales   psic&oacute;ticos, estados disociativos o   confusionales, y que todos ellos pueden   llevar a la mujer a cometer   neonaticidio o infanticidio (4),(12).</p>     <p>Se conoce que el embarazo es el   &uacute;nico cambio biol&oacute;gico que presenta   un pico de prevalencia para enfermedad   mental (10); no obstante, se   discute que en realidad existan entidades   cl&iacute;nicas psiqui&aacute;tricas producidas   por &eacute;ste (2),(13). El Manual   diagn&oacute;stico y estad&iacute;stico de los trastornos   mentales (DSM-IV-TR) (14)   no contempla categor&iacute;as diagn&oacute;sticas   espec&iacute;ficas para la depresi&oacute;n o   para la psicosis observada durante   el embarazo o durante el a&ntilde;o posterior   al parto. Para este sistema   nosol&oacute;gico tanto la depresi&oacute;n como   la psicosis asociadas al embarazo y   al parto ser&iacute;an crisis depresivas o   psic&oacute;ticas ligadas a otro tipo de enfermedad   mental, por ejemplo, al   trastorno afectivo bipolar (15).</p>     <p>   Recientes estudios sobre la salud   mental perinatal de la mujer arrojan   cada vez m&aacute;s informaci&oacute;n sobre   las particularidades emocionales y   psiqui&aacute;tricas de este per&iacute;odo en la   vida de las mujeres, as&iacute; como acerca   de los cambios que pueden producir   en las din&aacute;micas familiares y en la   salud de los hijos (14),(16-19). Tales   estudios tienden a considerar que   existen entidades psiqui&aacute;tricas espec&iacute;ficas   desencadenadas por los   cambios hormonales producidos   durante el embarazo y el parto, las   cuales se asentar&iacute;an en personalidades   vulnerables. Se ha observado,   por ejemplo, que la depresi&oacute;n posparto   se presenta en 10%-20% de   las mujeres estadounidenses en los   primeros seis meses y que cerca de   la mitad de estas mujeres a&uacute;n presentan   s&iacute;ntomas depresivos un a&ntilde;o   despu&eacute;s (16). Igualmente, se ha encontrado   que el tratamiento de la   psicosis posparto que se comporta   resistente al manejo con psicof&aacute;rmacos   cede en gran medida con el   tratamiento con estradiol (18). Este   hallazgo es de suma importancia   forense, si se tiene en cuenta que &eacute;sta es la entidad psiqui&aacute;trica m&aacute;s seria asociada al parto y que cerca del 4% de las mujeres que desarrollan psicosis posparto cometen infanticidio (18).</p>     <p>   Tanto los cambios hormonales   como la enfermedad mental en s&iacute;   son factores de riesgo para el filicidio.   A la vez, &eacute;stos se pueden combinar   con otros factores psicosociales   o culturales y colocar en gran   riesgo de muerte a los hijos, lo que   lleva a considerar este acto como un   fen&oacute;meno multifactorial y multifac&eacute;tico.   Entre los factores de riesgo   psicosociales identificados se mencionan   la insatisfacci&oacute;n que los hijos   pueden producir en los padres al ser   hijos no deseados o problem&aacute;ticos,   bien sea porque tienen enfermedades   cong&eacute;nitas, retardo mental o problemas   comportamentales; porque   nacen durante crisis familiares, o   porque son producto de violaci&oacute;n   o incesto. Tambi&eacute;n se se&ntilde;alan la   disfuncionalidad familiar con pobreza   de v&iacute;nculos afectivos entre padres   e hijos, las m&uacute;ltiples figuras paternas,   la historia de abuso y maltrato   infantil, el consumo de alcohol o sustancias psicoactivas en los padres,   los trastornos de personalidad   y las madres con enfermedad mental   o que no est&aacute;n preparadas para cuidar de los hijos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   A partir de ah&iacute;, se&ntilde;ales de alerta de   filicidio son las ideas suicidas en los   padres, la rivalidad por el afecto de   los hijos, la solicitud de aborto sin   justificaci&oacute;n m&eacute;dica o sin que haya   habido violaci&oacute;n o incesto, los padres   o madres maltratadores, la negaci&oacute;n   u ocultamiento del embarazo,   las fantas&iacute;as o p&aacute;nico filicida, la   preocupaci&oacute;n inapropiada por la   salud del hijo o los s&iacute;ntomas psic&oacute;ticos (2).</p>     <p>   El estudio de 45 casos de filicidio,   realizado por la autora en el Instituto   Nacional de Medicina Legal y Ciencias   Forenses, Regional Bogot&aacute; (1),   encontr&oacute; que la depresi&oacute;n es frecuente   en casos de filicidio (35,5%),   bien sea como depresi&oacute;n mayor &#8212;que   lleva a las mujeres a cometer suicidio   extendido altruista, en el cual la   motivaci&oacute;n es evitar el abandono y   el sufrimiento real o imaginario   del(os) hijo(s)&#8212; o como depresi&oacute;n   psic&oacute;tica &#8212;en la cual la muerte de   los hijos se lleva a cabo por ideas   delirantes o por obediencia a voces de comando&#8212;.</p>     <p>   El estudio tambi&eacute;n encontr&oacute; que los   estados disociativos, que pueden llevar   a que se realicen conductas aparentemente   organizadas y conscientes &#8212;por ejemplo, sofocaci&oacute;n de un reci&eacute;n nacido&#8212;, se presentan con particular frecuencia en casos de neonaticidio en los que ha habido negaci&oacute;n u ocultamiento del embarazo, y pueden ser desencadenados por los r&aacute;pidos cambios hormonales que se presentan durante el parto y despu&eacute;s de &eacute;ste. Asimismo, hall&oacute; que circunstancias biol&oacute;gicas particulares durante el parto, como retenci&oacute;n de placenta, hemorragias intensas, desgarros perineales o estados emocionales intensos, que alteran la conciencia de realidad y ocasionan par&aacute;lisis de los mecanismos protectores de la vida propia y de la del reci&eacute;n nacido en casos de partos no asistidos, produjeron estados confusionales que llevaron a las mujeres a cometer neonaticidio.</p>     <p>   Sin embargo, no solamente la enfermedad   mental se encuentra asociada   con el filicidio. Otros factores   como los trastornos de personalidad,   la violencia conyugal y el maltrato   infantil tienen una fuerte incidencia   en el proceso filicida. En   casos de maltrato cr&oacute;nico a los hijos   por parte de padres y madres con   alteraciones en su personalidad, la   muerte de los ni&ntilde;os se puede presentar   como un resultado &#8216;accidental&#8217;   no esperado del maltrato (1),(6),   (20), o tambi&eacute;n como resultado de   un acto de venganza contra el c&oacute;nyuge.   Se ha encontrado que estos   factores no psiqui&aacute;tricos se relacionan   con que a menor edad de las   mujeres filicidas, menor es la edad   del hijo al que se provoca la muerte,y que las madres mentalmente enfermas   matan a sus hijos a una   mayor edad de ellas y de los ni&ntilde;os   (21).</p>     <p>   <b>Discusi&oacute;n</b></p>     <p>   El filicidio es uno de los fen&oacute;menos   humanos que mayor dilema plantea   tanto a los psiquiatras forenses   como a las autoridades judiciales,   m&aacute;s a&uacute;n si se considera que el encuentro   entre la ciencia y la ley no   siempre es afortunado, bien por   vac&iacute;os metodol&oacute;gicos y te&oacute;ricos en   la ciencia, o bien por prejuicios y   presiones de la tradici&oacute;n jur&iacute;dica.   Establecer criterios que ayuden a   superar estas dificultades es el papel   de los psiquiatras y de los juzgadores.   Esto es en particular importante   en el caso de las madres y   padres que matan a sus hijos en   estado de alteraci&oacute;n de la conciencia   por enfermedad mental, cuya   dilucidaci&oacute;n no siempre es f&aacute;cil de   diagnosticar y, menos todav&iacute;a, de   demostrar.</p>     <p>   Los estudios revisados indican que   la din&aacute;mica o el proceso por medio   del cual se llega a cometer filicidio   es diferente al de otros homicidios.   Las sociedades imponen a sus miembros   normas que deben ser interiorizadas   y cumplidas, tal es el caso   del deber de cuidar, amar y proteger   a los hijos. En cuanto a las mujeres,   el imperativo social de la maternidad   y del papel de cuidadoras y reproductoras de la especie que   se les impone es muy fuerte, pues   se acepta que la mayor&iacute;a de ellas   debe tener sentimientos maternales   y que esto es natural.</p>     <p>   Entonces, atentar contra la vida de   los propios hijos se considera un   crimen contra natura al que se debe   buscar una explicaci&oacute;n, la cual debe   ser dada por las ciencias y operada   por la justicia. Por consiguiente,   tanto la ciencia como la justicia se   enfrentan a dilemas conceptuales y   de procedimiento a la hora de evaluar   y juzgar estos casos, cuyo rechazo   social puede influenciar las   sentencias judiciales. Adem&aacute;s, la   escasez de herramientas validadas   para evaluar a los y las filicidas por   parte de la psiquiatr&iacute;a de estos pa&iacute;ses   en v&iacute;a de desarrollo puede generar   conflicto a la hora de sustentar   alteraci&oacute;n o no del estado mental   al momento de cometer el delito.</p>     <p>   Pero m&aacute;s all&aacute; de la evaluaci&oacute;n psiqui&aacute;trica-   forense y de las sentencias   judiciales, la complejidad del fen&oacute;meno   del filicidio llama la atenci&oacute;n   con respecto a la salud mental de   quienes ejecutan esta acci&oacute;n, especialmente   de las mujeres, y en relaci&oacute;n   con la salud mental de la sociedad   en la que este crimen ocurre.</p>     <p>   Adem&aacute;s, la particular situaci&oacute;n biol&oacute;gica   de las mujeres durante el   embarazo, el parto y la lactancia hacen   del neonaticidio y del infanticidio   un fen&oacute;meno diferente al del resto de filicidios, dado que en una   buena proporci&oacute;n ocurren en el contexto   de la enfermedad mental posparto   (1),(4). Para el personal de   salud y para los m&eacute;dicos encargados   de evaluar madres o mujeres   embarazadas con s&iacute;ntomas depresivos,   con problemas de personalidad,   ideaci&oacute;n suicida, problem&aacute;tica   psicosocial grande, o que niegan u   ocultan su embarazo, se convierte   en norma el remitir a estas mujeres   a evaluaci&oacute;n psiqui&aacute;trica y el avisar   a las autoridades de salud y de bienestar   social, para que se establezca   el estado de su red familiar y social   y para que se realicen acciones preventivas   y de tratamiento.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Si bien es cierto que una vez cometido   el delito las autoridades judiciales   son las encargadas de juzgar   a los responsables, tambi&eacute;n es cierto   que el filicidio, en sus diferentes   formas de presentaci&oacute;n, es s&oacute;lo la   punta del iceberg de una problem&aacute;tica   de salud mental que subyace   en la sociedad y que genera todo un   proceso, cuya culminaci&oacute;n es la tragedia   en la que los menores son las   v&iacute;ctimas m&aacute;s vulneradas, sobre todo   por madres que con frecuencia   se ven enfrentadas a la maternidad   y a la crianza de los hijos en condiciones   adversas y muchas veces no   deseada.</p>     <p>   Los hallazgos reportados por la bibliograf&iacute;a   cient&iacute;fica llevan a considerar   la particular importancia que   tienen, en el caso del filicidio, las   pol&iacute;ticas y los programas de salud   mental para las madres y los padres,   tanto en el per&iacute;odo perinatal   personal y familiar como durante el   transcurso de la crianza de los hijos.  </p>     <p>Conclusi&oacute;n</p>     <p>   El filicidio es un delito multifactorial   y multifac&eacute;tico diferente a otras   muertes provocadas. En el caso del   neonaticidio y del infanticidio realizado   por las madres, se observa con   regularidad la influencia de estados   mentales alterados a la hora de dar   muerte a los hijos, al igual que en   el caso de madres psic&oacute;ticas que   matan a sus hijos mayores de un   a&ntilde;o.</p>     <p>   El an&aacute;lisis y comprensi&oacute;n de la din&aacute;mica   y del proceso filicida implica   que tanto los psiquiatras como los   jueces y las autoridades de salud y   de bienestar social tomen en cuenta   el contexto social y la salud mental   de los y las filicidas para juzgarlos,   para realizar acciones tendientes a   prevenir este acto y para garantizarles   un tratamiento adecuado.</p>     <p>   <b>Bibliograf&iacute;a</b></p>     <!-- ref --><p>   1. Casta&ntilde;o BL. El filicidio en Bogot&aacute;: 1998-   2003. Revista del Instituto Nacional de   Medicina Legal y Ciencias Forenses. En   prensa 2005;18(3).  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000049&pid=S0034-7450200500050000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. Rabinowitz SR, Firestone P, Greenberg D,   Da Silva JA. Infanticide: filicide and neonaticide.   Sydney: School of Psychology,   University of Canada; Department of Psychiatry, University of Western Australia,   Australia; 2000.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000050&pid=S0034-7450200500050000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. Rascovsky A. El filicidio. Buenos Aires:   C&iacute;rculo del Buen Lector-Beas; 1992. p.   127-61.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000051&pid=S0034-7450200500050000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. Spinelli MG. Maternal infanticide associated   with mental illness: prevention and the   promise of saved lives. Am J Psychiatry.   2004;16(9):1548-57.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000052&pid=S0034-7450200500050000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5. Demause L. The history of child abuse. J   Psychohist. 1997;25(3):216-36.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000053&pid=S0034-7450200500050000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. Finkel N, Burke J, Chavez L. Commonsense   judgments of infanticide murder,   manslaughter, madness or miscellaneous.   Psychol Public Policy Law. 2000;6   (4):1113-37.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000054&pid=S0034-7450200500050000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. Dobson V, Sales B. The science of infanticide   and mental illness. Psychol Public   Policy Law. 2000;6(4):1098-112.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000055&pid=S0034-7450200500050000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8. Guileyardo JM, Prahlow JA, Barnard JJ.   Familial filicide and filicide classification.   Am J Forensic Med Pathol. 1999;20(3):   286-92.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000056&pid=S0034-7450200500050000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9. Lewis CF, Baranoski MV, Buchanan JA,   Benedek EP. Factors associated with weapon   use in maternal filicide. J Forensic   Sci. 1998; 43(3):613-8.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000057&pid=S0034-7450200500050000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10. Overpeck M, Brenner R, Trumble A, Trifiletti   L, Berendes H. Risk factors for infant   homicide in the Unites States. N Engl J   Med. 1998;339(17):1211-6.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000058&pid=S0034-7450200500050000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11. Spinelli MG. A systematic investigation of   16 cases of neonaticide. Am J Psychiatry.   2001;158(5):811-3.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000059&pid=S0034-7450200500050000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>12. Brockington IF. Liason psychiatry: focus   on psychogynaecology. Clin Psychol Behav   Med. 1997;10:466-9.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000060&pid=S0034-7450200500050000900012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13. Riecher-Rossler A, Hofecker Fallahpour   M. Postpartum depression: do we still   need this diagnostic term? Act Psychiatr   Scand. 2003;108(418):51-6.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000061&pid=S0034-7450200500050000900013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>14. American Psychiatric Association. Diagnostic   and Statistical Manual of Mental   Disorders. DSM-IV-TR. 4th ed. Washington:   APA; 2000.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000062&pid=S0034-7450200500050000900014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>15. Sharma V, Mazmanian D. Sleep loss and   postpartum psychosis [review]. Bipolar   Disord. 2003;5(2):98-105.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000063&pid=S0034-7450200500050000900015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>16. Clay E, Seehusen D. A review of postpartum   depression for the primary care   physician. South Med J. 2004;97(2):157-61.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000064&pid=S0034-7450200500050000900016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>17. Currid TJ. Improving perinatal mental health   care. Nurs Stand. 2004;19(3):40-3.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000065&pid=S0034-7450200500050000900017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>18. Ahokas A, Aito M, Rimon R. Positive treatment   effect of estradiol in postpartum   psychosis: a pilot study. J Clin Psychiatry.   2000;61(3):166-9.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000066&pid=S0034-7450200500050000900018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>19. Appleby L, Mortensen P, Faraghen EB.   Suicide and other causes of mortality after   postpartum psychiatry admission. Br   J Psychiatr. 1998;173(9):209-11.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000067&pid=S0034-7450200500050000900019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>20. Kunst J, Reed M. Cross-cultural issues in   infanticide: a case study. Cultur Divers   Ethni Minor Psychol. 1999;5(2):147-55.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000068&pid=S0034-7450200500050000900020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>21. Stone M, Steinmeyer E, Dreher J, Krischer   M. Infanticide in female forensic patients:   to view from the evolutionary standpoint.   J Psychiatr Pract. 2005;11(1):35-45.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000069&pid=S0034-7450200500050000900021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>&nbsp;  </p>     <p>Recibido para publicaci&oacute;n: 27 de marzo de 2005     <br>   Aceptado para publicaci&oacute;n: 25 de junio de 2005</p> </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castaño]]></surname>
<given-names><![CDATA[BL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El filicidio en Bogotá: 1998- 2003]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses]]></source>
<year>2005</year>
<volume>18</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rabinowitz]]></surname>
<given-names><![CDATA[SR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Firestone]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Greenberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Da Silva]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Infanticide: filicide and neonaticide]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[SydneyAustralia ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[School of Psychology, University of Canada; Department of Psychiatry, University of Western Australia]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rascovsky]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El filicidio]]></source>
<year>1992</year>
<page-range>127-61</page-range><publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Círculo del Buen Lector-Beas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Spinelli]]></surname>
<given-names><![CDATA[MG]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Maternal infanticide associated with mental illness: prevention and the promise of saved lives]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Psychiatry]]></source>
<year>2004</year>
<volume>16</volume>
<numero>9</numero>
<issue>9</issue>
<page-range>1548-57</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Demause]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The history of child abuse]]></article-title>
<source><![CDATA[J Psychohist.]]></source>
<year>1997</year>
<volume>25</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>216-36</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Finkel]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Burke]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Chavez]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Commonsense judgments of infanticide murder, manslaughter, madness or miscellaneous]]></article-title>
<source><![CDATA[Psychol Public Policy Law.]]></source>
<year>2000</year>
<volume>6</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>1113-37</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dobson]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sales]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The science of infanticide and mental illness]]></article-title>
<source><![CDATA[Psychol Public Policy Law]]></source>
<year>2000</year>
<volume>6</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>1098-112</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Guileyardo]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Prahlow]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Barnard]]></surname>
<given-names><![CDATA[JJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Familial filicide and filicide classification]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Forensic Med Pathol.]]></source>
<year>1999</year>
<volume>20</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>286-92</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lewis]]></surname>
<given-names><![CDATA[CF]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Baranoski]]></surname>
<given-names><![CDATA[MV]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Buchanan]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Benedek]]></surname>
<given-names><![CDATA[EP]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Factors associated with weapon use in maternal filicide]]></article-title>
<source><![CDATA[J Forensic Sci]]></source>
<year>1998</year>
<volume>43</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>613-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Overpeck]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Brenner]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Trumble]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Trifiletti]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Berendes]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Risk factors for infant homicide in the Unites States]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med.]]></source>
<year>1998</year>
<volume>339</volume>
<numero>17</numero>
<issue>17</issue>
<page-range>1211-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Spinelli]]></surname>
<given-names><![CDATA[MG]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A systematic investigation of 16 cases of neonaticide]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Psychiatry]]></source>
<year>2001</year>
<volume>158</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>811-3</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Brockington]]></surname>
<given-names><![CDATA[IF]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Liason psychiatry: focus on psychogynaecology]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin Psychol Behav Med]]></source>
<year>1997</year>
<volume>10</volume>
<page-range>466-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Riecher-Rossler]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hofecker Fallahpour]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Postpartum depression: do we still need this diagnostic term?]]></article-title>
<source><![CDATA[Act Psychiatr Scand.]]></source>
<year>2003</year>
<volume>108</volume>
<numero>418</numero>
<issue>418</issue>
<page-range>51-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="book">
<collab>American Psychiatric Association</collab>
<source><![CDATA[Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders. DSM-IV-TR.]]></source>
<year>2000</year>
<edition>4</edition>
<publisher-loc><![CDATA[Washington ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[APA]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sharma]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mazmanian]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Sleep loss and postpartum psychosis]]></article-title>
<source><![CDATA[Bipolar Disord.]]></source>
<year>2003</year>
<volume>5</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>98-105</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Clay]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Seehusen]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A review of postpartum depression for the primary care physician]]></article-title>
<source><![CDATA[South Med J.]]></source>
<year>2004</year>
<volume>97</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>157-61</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Currid]]></surname>
<given-names><![CDATA[TJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Improving perinatal mental health care.]]></article-title>
<source><![CDATA[Nurs Stand]]></source>
<year>2004</year>
<volume>19</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>40-3</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ahokas]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Aito]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rimon]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Positive treatment effect of estradiol in postpartum psychosis: a pilot study]]></article-title>
<source><![CDATA[J Clin Psychiatry]]></source>
<year>2000</year>
<volume>61</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>166-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Appleby]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mortensen]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Faraghen]]></surname>
<given-names><![CDATA[EB]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Suicide and other causes of mortality after postpartum psychiatry admission]]></article-title>
<source><![CDATA[Br J Psychiatr]]></source>
<year>1998</year>
<volume>173</volume>
<numero>9</numero>
<issue>9</issue>
<page-range>209-11</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kunst]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Reed]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cross-cultural issues in infanticide: a case study]]></article-title>
<source><![CDATA[Cultur Divers Ethni Minor Psychol.]]></source>
<year>1999</year>
<volume>5</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>147-55</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stone]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Steinmeyer]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dreher]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Krischer]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Infanticide in female forensic patients: to view from the evolutionary standpoint]]></article-title>
<source><![CDATA[J Psychiatr Pract.]]></source>
<year>2005</year>
<volume>11</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>35-45</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
