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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Trastorno obsesivo-compulsivo y psicosis: ¿un trastorno esquizo-obsesivo?]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Objectives: To describe the case of a young patient who suffers from schizophrenic and obsessive-compulsive symptoms. Methods: Case report. Conclusions: Although data are variable, it&#;s unquestionable that frequent comorbidity exist among OCD, psychotic symptoms and particularly Schizophrenia.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font size="4">    <center><b>Trastorno obsesivo-compulsivo y psicosis: &iquest;un trastorno esquizo-obsesivo? </b></center></font>     <p>    <center>David Andr&eacute;s Rinc&oacute;n Salazar<sup>1</sup>Luis Fernando Salazar Salazar<sup>2</sup></center></p>     <p><sup>1</sup>Residente de segundo a&ntilde;o, Departamento de Psiquiatr&iacute;a y Salud Mental, Pontificia Universidad Javeriana.</p>     <p>Correspondencia <i>David Andr&eacute;s Rinc&oacute;n Salazar, Av. 39 N&ordm; 13-21 apto. 402 Bogot&aacute;, Colombia. <a href="mailto:rincon-david@javeriana.edu.co">rincon-david@javeriana.edu.co</a></i></p>     <p><sup>2</sup>M&eacute;dico psiquiatra, Pontificia Universidad Javeriana.</p>     <p><b>Resumen </b></p>     <p><i>Objetivo: </i>describir el caso de un paciente joven en el cual coexisten tanto sintomatolog&iacute;a esquizofr&eacute;nica como obsesiva-compulsiva. </p>     <p><i>M&eacute;todo: </i>reporte de caso. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Resultados: </i>aunque los datos son variables, es indudable que existe frecuentemente comorbilidad de trastorno obsesivo-compulsivo con s&iacute;ntomas psic&oacute;ticos, particularmente con esquizofrenia. </p>     <p><b>Palabras clave: </b>esquizofrenia, trastorno obsesivo-compulsivo, comorbilidad. </p> <font size="4">    <center><b>Obsessive-compulsive disorder and psychosis: a schizo-obsessive disorder? </b></center></font>     <p><b>Abstract </b></p>     <p><i>Objectives: </i>To describe the case of a young patient who suffers from schizophrenic and obsessive-compulsive symptoms. </p>     <p><i>Methods: </i>Case report. </p>     <p><i>Conclusions: </i>Although data are variable, it&rsquo;s unquestionable that frequent comorbidity exist among OCD, psychotic symptoms and particularly Schizophrenia. </p>     <p><b>Key words: </b>Schizophrenia, obsessive-compulsive disorder, comorbidity. </p>     <p><b>Introducci&oacute;n </b></p>     <p>Siempre se ha considerado el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) una neurosis, pero esto no es tan claro en la realidad cl&iacute;nica, donde con mucha frecuencia se observan la coexistencia de s&iacute;ntomas obsesivo-compulsivos con s&iacute;ntomas psic&oacute;ticos, que muchas veces hacen muy dif&iacute;cil la delimitaci&oacute;n de ideas obsesivas e ideas delirantes (1-3).  </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A trav&eacute;s de la revisi&oacute;n de la literatura psiqui&aacute;trica referente al tema  y apoyados en la presentaci&oacute;n de un caso, pretendemos exponerlos  diferentes puntos de vista acerca de  una tem&aacute;tica como &eacute;sta, que cada vez cobra mayor importancia por sus implicaciones no s&oacute;lo acad&eacute;micas, sino tambi&eacute;n pr&aacute;cticas, y por su in&#64258;uencia en el tratamiento y pron&oacute;stico de estos pacientes (4-5). </p>     <p><b>Presentaci&oacute;n del caso </b></p>     <p>El caso se centra en un hombre de 21 a&ntilde;os de edad, soltero, con escolaridad de s&eacute;ptimo grado, cesante. Esta persona presenta un cuadro cl&iacute;nico que se inici&oacute; cinco a&ntilde;os atr&aacute;s, a la edad de 17, cuando tuvo un primer episodio caracterizado por desnudismo, soliloquios, conductas bizarras (&ldquo;come excremento de vacas&rdquo;), alucinaciones auditivas (&ldquo;dice que las vacas le hablan&rdquo;), alucinaciones visuales (&ldquo;ve a toda hora al diablo y &aacute;ngeles que le quieren hacerlo pagar por sus pecados&rdquo;, &ldquo;ve duendes que le dicen que se golpee contra la pared, mujeres desnudas y demonios&rdquo;), asociado con una marcada heteroagresividad. </p>     <p>Se obtiene la siguiente informaci&oacute;n del acompa&ntilde;ante (no se encuentran datos en la historia cl&iacute;nica): el paciente fue hospitalizado por el episodio descrito anteriormente, con diagn&oacute;stico de esquizofrenia de tipo paranoide. Posteriormente, por un cuadro cl&iacute;nico igual, reingresa en varias ocasiones a una instituci&oacute;n que no se precis&oacute;. Se refiere que fue manejado con risperidona a una dosis no conocida, al parecer porque el paciente experiment&oacute; extra piramidalismo secundario al uso de antipsic&oacute;ticos t&iacute;picos. </p>     <p>La instituci&oacute;n actualmente tratante conoce el caso de este joven desde finales de 2003, cuando consult&oacute; por primera vez por un cuadro que compart&iacute;a las caracter&iacute;sticas des critas anteriormente. Esta instituci&oacute;n reconfirm&oacute; el diagn&oacute;stico. Por lo tanto, se inici&oacute; el manejo con clozapina, a dosis de 100 mg/d&iacute;a, con la cual remiti&oacute; la sintomatolog&iacute;a psic&oacute;tica y fue dado de alta con manejo ambulatorio. </p>     <p>El paciente reingresa un a&ntilde;o despu&eacute;s, pero en esta ocasi&oacute;n al cuadro que lo caracterizaba se agregaron ideas obsesivas de contaminaci&oacute;n &ldquo;creo que estoy enfermo de sida&rdquo; que, seg&uacute;n el paciente, se desencadenaron despu&eacute;s de un contacto homosexual &uacute;nico que sostuvo bajo los efectos del alcohol. Adem&aacute;s de que continuaba con las conductas desnudistas, empezaron las conductas compulsivas de aseo: &ldquo;se ba&ntilde;a hasta 10 veces al d&iacute;a para sacar los demonios&rdquo;, &ldquo;se pone guantes para tocar todo&rdquo;, &ldquo;toma agua todo el d&iacute;a&rdquo;, &ldquo;toca una cerradura u objeto y lo limpia hasta 20 veces&rdquo;, ya que tiene temor de contagiar de sida a la madre. </p>     <p>En alg&uacute;n punto de estos episodios reconoci&oacute; sus ideas como excesivas, pero a pesar de ello persist&iacute;an. Refiere pasar en el ba&ntilde;o hora y media diaria realizando su aseo, especialmente en sus manos. Sus ideas delirantes paranoides en este momento abordan una nueva tem&aacute;tica que coincide con sus ideas obsesivas &ldquo;los homosexuales tienen un complot para contagiarme de sida y matarme&rdquo;. El paciente, en el a&ntilde;o 2004, hab&iacute;a reingresado en dos ocasiones a partir del cambio en el cuadro cl&iacute;nico original, con un intervalo de s&oacute;lo dos meses por reingreso. Para su &uacute;ltimo ingreso, cumple los criterios para TOC y esquizofrenia paranoide, seg&uacute;n el <i>Manual diagn&oacute;stico y estad&iacute;stico de los trastornos mentales </i>(DSM-IV-TR). </p>      <p>Entre sus antecedentes de im portancia se encuentra que fue consumidor de marihuana (durante un a&ntilde;o), de coca&iacute;na (desde los 17 a&ntilde;os de edad, pero ocasional), de inhalantes (por per&iacute;odo de un a&ntilde;o) y de cigarrillo (en la cantidad de un paquete y medio diario desde los quince a&ntilde;os hasta la fecha). Su examen f&iacute;sico al ingreso fue normal, con los siguientes signos vitales: tensi&oacute;n arterial: 120/70 mm/hg; frecuencia respiratoria: 18/min; frecuencia cardiaca: 76/min; temperatura: 36,5&deg; C. </p>     <p>En su examen mental inicial se mostr&oacute; consciente, alerta, orientado alops&iacute;quica y autops&iacute;quicamente, eupros&eacute;xico, colaborador, as&iacute; como con afecto ansioso, inadecuada presentaci&oacute;n personal, memoria conservada, pensamiento il&oacute;gico eups&iacute; qui co (con ideas delirantes de tipo paranoide, m&iacute;sticas y extra&ntilde;as), ideas obsesivas de tipo contaminaci&oacute;n, lenguaje coherente sin alteraciones en el curso, alucinaciones auditivas y visuales complejas, inquietud motora, juicio y raciocinio afectado, inteligencia impresional del promedio, introspecci&oacute;n parcial, prospecci&oacute;n incierta. </p>     <p>Se le realizaron una tomograf&iacute;a computarizada (TAC) cerebral simple y un electroencefalograma, cuyos reportes est&aacute;n dentro de los l&iacute;mites normales. Se le aplica el Y-BOCS (<i>Yale Brown Obsessive Compulsive Scale</i>) y su puntaje total es de 27/40 (grave). Se decidi&oacute; iniciar &#64258;uoxetina, a una dosis de 20 mg/d&iacute;a, para llegar a un aumento progresivo y llevar la dosis de clozapina a 300 mg/d&iacute;a. Se da de alta al paciente y se cita a controles ambulatorios. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica </b></p>     <p><b></b>Cuando se est&aacute; ante un paciente en el que coexisten s&iacute;ntomas psic&oacute;ticos y obsesivos, se debe pensar en una esquizofrenia con s&iacute;ntomas obsesivo-compulsivos o en un TOC con s&iacute;ntomas psic&oacute;ticos, seg&uacute;n Dost &Ouml;ng&uuml;r (1); no obstante, otros versados en el tema, como Alexandra Bottas (3), hablan de que el problema es mucho m&aacute;s complejo y las acciones que se deben valorar son: </p>     <li>Si los s&iacute;ntomas obsesivo-com-pulsivos (O-C) ocurren en el contexto de una psicosis, con lo cual se traslapan con la fenomen&oacute;loga psic&oacute;tica y represen tan una forma frustrada de psicosis.</li>     <li>Si los s&iacute;ntomas O-C ocurren s&oacute;lo en la fase prodr&oacute;mica de la esquizofrenia.</li>     <li>Si los s&iacute;ntomas O-C o TOC son inducidos por neurol&eacute;pticos.</li>     <li>Si la sintomatolog&iacute;a O-C o TOC franco ocurren al tiempo que la esquizofrenia.</li>     <p>La primera vez que se acept&oacute; la coexistencia del TOC y la esquizofrenia fue en 1926, por Jahreiss, y en 1957, por Rosen (1). El inter&eacute;s en esta &aacute;rea se ha revivido en los &uacute;ltimos tiempos a causa del incremento en el reconocimiento de tasas mayores a las esperadas de comorbilidad y a la observaci&oacute;n de aparici&oacute;n o exa cerbaci&oacute;n de los s&iacute;ntomas O-C durante el tratamiento de la psicosis con los antipsic&oacute;ticos at&iacute;picos (3). </p>     <p><b><i>Epidemiolog&iacute;a </i></b></p>     <p><b></b>Los estudios empezaron hacia la primera mitad del siglo XX y reportaron tasas relativamente bajas (1%-3,5%) de s&iacute;ntomas O-C en pacientes con esquizofrenia. Los datos de prevalencia de la comorbilidad entre esquizofrenia y TOC son muy variables: entre un 7,8% y un 47%, con una media del 22%, seg&uacute;n Dost &Ouml;ng&uuml;r y Michael Poyurovsky (6-7), y de acuerdo con Alexandra Bottas (3), en las tres &uacute;ltimas d&eacute;cadas los investigadores han encontrado tasas de prevalencia de s&iacute;ntomas O-C en la poblaci&oacute;n esquizofr&eacute;nica entre un 10% y un 52%, y de TOC como tal entre un 7,9% y un 26%. </p>     <p>Dentro de las razones que explican la variabilidad tan amplia de las cifras se pueden citar las si guientes (4,8): </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>El tipo de paciente y las caracter&iacute;sticas de la enfermedad.</li>     <li>La etapa de la enfermedad (aguda o cr&oacute;nica).</li>     <li>El ambiente en el que se realice la investigaci&oacute;n (hospitalario o ambulatorio).</li>     <li>El curso de la enfermedad (dete riorante, continua o con exacerbaciones).</li>     <li>Discrepancias en el m&eacute;todo diagn&oacute;stico.</li>     <li>El tipo de medicamentos que se est&eacute;n empleando (antipsic&oacute;ticos t&iacute;picos o at&iacute;picos). </li>     <p>El estudio que reporta la tasa de prevalencia m&aacute;s baja es el Eissen y colaboradores en 1994, con un cifra del 7,8%. (9-15). </p>     <p><b><i>Fenomenolog&iacute;a de los delirios y las ideas obsesivas </i></b></p>     <p><b></b>A pesar de que el TOC siempre ha estado claramente clasificado como una neurosis, la realidad cl&iacute;nica nos muestra que muchos pacientes no perciben sus s&iacute;ntomas como excesivos o irracionales, y que sus ideas entrar&iacute;an en el campo de las ideas sobrevaloradas o delirantes (1-3). La nosolog&iacute;a contempor&aacute; nea del TOC se debe mucho a la definici&oacute;n que fue dada por Esquirol, en 1838: </p>     <p>Es la idea recurrente o persistente, el pensamiento, la imagen, el sentimiento o movimiento que es acompa&ntilde;ado por un sentido subjetivo de compulsi&oacute;n y un deseo a resist&iacute;rselo y el evento es reconocido por el individuo, como ajeno o extra&ntilde;o a su personalidad y dentro de la anormalidad. De lo cual se dice que &eacute;l tiene conciencia de enfermedad. (2) </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esta definici&oacute;n ha persistido con pocas modificaciones; el punto de vista que se mantiene en el momento es que el paciente con TOC puede pensar racionalmente sobre sus preocupaciones obsesivas y le es posible reconocer que &eacute;stas no tienen sentido (2). Este hecho se ha venido cuestionando &uacute;ltimamente en la literatura psiqui&aacute;trica, ya que se ha observado c&oacute;mo en el TOC existen grados de conciencia de enfermedad dentro de la validaci&oacute;n de sus creencias, que se extienden desde lo puramente obsesivo hasta llegar a una intensidad delirante (1-3,11). </p>     <p>Todo este movimiento hizo que en el DSM-IV se realizar&aacute; alg&uacute;n reconocimiento a esta situaci&oacute;n y apareciera la expresi&oacute;n <i>con pobre conciencia de enfermedad</i>: </p>     <p>S&iacute;, durante la mayor parte del tiempo del episodio actual, el individuo no reconoce que las obsesiones o compulsiones son excesivas o irracionales. Siendo &uacute;til esta especificaci&oacute;n en situaciones que se encuentren a mitad de camino entre la obsesi&oacute;n y el delirio. (1) </p>     <p>Otro aparte de el DSM-IV tambi&eacute;n comenta: &ldquo;No obstante, algunos individuos presentan s&iacute;ntomas de TOC y esquizofrenia a la vez, lo que justifica el diagn&oacute;stico simult&aacute;neo de ambos trastornos&rdquo; (1). Por su parte, la <i>Clasi</i><i>fi</i><i>caci&oacute;n internacional de las enfermedades </i>(CIE-10) se dirige a estos temas diciendo s&oacute;lo que los s&iacute;ntomas O-C en presencia de esquizofrenia deben ser considerados parte de la esquizofrenia (1). </p>     <p>Michael J. Kozak expone que la l&iacute;nea divisoria entre obsesiones, ideas sobrevaloradas y delirios es clara s&oacute;lo en la teor&iacute;a, pero no en la pr&aacute;ctica, por lo cual han perdido utilidad diagn&oacute;stica los criterios del DMS-IV y el CIE-10, en algunos casos, y ha llevado a que estos t&eacute;rminos se usen de una manera intercambiable. Al igual, afirma que parte de esta confusi&oacute;n surge debido al deseo de continuar considerando el TOC una neurosis y de rechazar la observaci&oacute;n de pacientes con TOC y pensamiento psic&oacute;tico (2). </p>     <p>Alexandra Bottas y cols. sugieren emplear algunas herramientas para hacer claridad sobre este tema (v&eacute;ase <a href="#Cuadro1">Cuadro 1</a>). </p>     <p>    <center><img src="/img/revistas/rcp/v35n4/a11c1.gif"><a name="Cuadro1"></a></center></p>     <p><b><i>Neurobiolog&iacute;a del subgrupo de esquizofrenia-TOC </i></b></p>     <p><b></b>La serotonina y la dopamina son los neurotransmisores que han figurado consistentemente como los principales en ambos trastornos. En la esquizofrenia, la hip&oacute;tesis dopamin&eacute;rgica se ha relacionado ampliamente como la clave neuroqu&iacute;mica fundamental. Esto, igualmente, est&aacute; sustentado por el hecho de tener una respuesta exitosa con el uso de antagonistas de los receptores de dopamina. Sin embargo, la eficacia superior de los antagonistas de los receptores de dopamina-serotonina en el tratamiento de la esquizofrenia respalda adicionalmente la importancia del sistema serotonin&eacute;rgico en la patofisiolog&iacute;a de este trastorno y puede re&#64258;ejar que existe una modulaci&oacute;n de los sistemas dopamin&eacute;rgicos por la serotonina (3-4). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El circuito funcional implicado en la patofisiolog&iacute;a del TOC se ha cre&iacute;do que involucra un circuito c&oacute;rtico-estriatal-t&aacute;lamo-cortical. Las estructuras espec&iacute;fi cas implicadas en esta v&iacute;a incluyen los ganglios basales, la corteza orbitofrontal y la corteza cingulada anterior. En la esquizofrenia, el circuito de la corteza prefrontal dorsolateral contiene sus tratos anat&oacute;micos similares a los circuitos orbitofrontales del TOC. </p>     <p>Los sitios neuroanat&oacute;micos espec&iacute;ficos identificados en estudios de neuroimagen estructurales y funcionales de esquizofrenia y TOC muestran una considerable coincidencia en las estructuras implicadas de cada trastorno, entre ellas ganglios basales, t&aacute;lamo, c&iacute;ngulo anterior, corteza orbitofrontal y regiones de la corteza temporal. </p>     <p>Aoyama y cols. realizaron im&aacute;genes de resonancia magn&eacute;tica en sujetos con inicio juvenil de la esquizofrenia y s&iacute;ntomas obsesivo-compulsivos y encontraron en este grupo de sujetos un hipocampo izquierdo de menor tama&ntilde;o que los sujetos con esquizofrenia que carec&iacute;an de s&iacute;ntomas obsesivo-compulsivos. </p>     <p>De igual forma, se demostr&oacute; una relaci&oacute;n inversa entre la duraci&oacute;n de la enfermedad y el tama&ntilde;o del l&oacute;bulo frontal en el grupo de esquizofrenia con s&iacute;ntomas obsesivo-compulsivos, pero no en el grupo con esquizofrenia pura. Otro estudio de im&aacute;genes por resonancia magn&eacute;tica de pacientes con inicio juvenil de esquizofrenia evidenci&oacute; una correlaci&oacute;n entre el ensanchamiento significativo del asa anterior del ventr&iacute;culo lateral y el tercer ventr&iacute;culo, en pacientes con s&iacute;ntomas obsesivo-compulsivos, comparado con los que no lo ten&iacute;an los s&iacute;ntomas obsesivos (2). </p>     <p>En el &uacute;nico estudio publicado de im&aacute;genes de resonancia magn&eacute;tica nuclear funcional realizado en pacientes con esquizofrenia con varios grados de s&iacute;ntomas obsesivo-compulsivos, un subgrupo mostr&oacute; una correlaci&oacute;n negativa entre la activaci&oacute;n de la corteza prefrontal dorsolateral izquierda y la gravedad de los s&iacute;ntomas obsesivo-compulsivos (2-3). </p>     <p><b><i>Implicaciones cl&iacute;nicas </i></b></p>     <p><b></b>Lo primero que se sugiri&oacute; fue que en el caso de la comorbilidad es quizofrenia-TOC, los s&iacute;ntomas obsesivo-compulsivos pod&iacute;an ser considerados una defensa antes de la descompensaci&oacute;n psic&oacute;tica y un indicador de buen pron&oacute;stico (7,12). </p>     <p>En este mismo sentido se pronunciaron Poyurovsky y cols., quienes reportaron un estudio en el que se encontr&oacute; menor gravedad de los s&iacute;ntomas esquizofr&eacute;nicos (4). Por su parte Berman y cols. (13) afirmaron no haber encontrado diferencias en s&iacute;ntomas positivos, negativos y desorganizados en pacientes con s&oacute;lo esquizofrenia, comparados con pacientes que cursaban con esquizofrenia y TOC; adem&aacute;s, afirmaron que los s&iacute;ntomas obsesivo-compulsivos en etapa temprana de la esquizofrenia ser&iacute;an protectores para algunos pacientes (8). </p>     <p>En un sentido opuesto, se han encontrado mayores hallazgos que muestran que la coexistencia de la esquizofrenia con el TOC o s&iacute;ntomas obsesivo-compulsivos implica mayores complicaciones y una mayor resistencia al tratamiento que los pacientes que no los presentan (1-2,4-9,13-14). </p>     <p>Son varios los estudios que reportan, en el caso de la comorbilidad, un mayor deterioro cognoscitivo, sobre todo en &aacute;reas como habilidades visoespaciales y memoria visual y en tareas que implican principalmente el l&oacute;bulo frontal, como se demostr&oacute; con puntajes negativos en el Test de Wisconsin (6,9,13). Tambi&eacute;n se han encontrado puntajes negativos en las escalas de depresi&oacute;n y un mayor grado de psicosis, dado principalmente por la presencia de s&iacute;ntomas positivos (4,6). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Entre las caracter&iacute;sticas comunes de los pacientes que presentaban tanto esquizofrenia como TOC se encontraron que eran en su mayor&iacute;a de sexo masculino, solteros, con mayor hostilidad al contacto y mayores problemas de ansiedad en diversas situaciones, mayor n&uacute;mero de comportamientos que obstaculizan el progreso del tratamiento &mdash;como lo son la sobrealimentaci&oacute;n, el tabaquismo, el trastorno del sue&ntilde;o, el descuido en el autocuidado&mdash;, mayores comportamientos de b&uacute;squeda de atenci&oacute;n, mayores ideas o comportamientos suicidas, mayor aislamiento, pobre historial de empleos y menor capacidad de vivir independientemente (4,7-9). </p>     <p>Producto de todo lo planteado, existen varios autores, como &Ouml;ng&uuml;r y Bottas, que proponen considerar algunos de los casos de pacientes que presentan tanto s&iacute;ntomas de esquizofrenia como de TOC una categor&iacute;a especial llamada <i>trastorno esquizo-obsesivo</i>, con una fisiopatolog&iacute;a, curso cl&iacute;nico y respuesta al tratamiento propios (3,6). En este sentido, Akiskal (1) tambi&eacute;n considera que no se debe hacer un doble diagn&oacute;stico, sino que se trata de un espectro del TOC de mayor gravedad y con elementos psic&oacute;ticos. </p>     <p><b><i>Tratamiento </i></b></p>     <p><b></b>El uso de antipsic&oacute;ticos at&iacute;picos en algunos pacientes con esquizofrenia puede inducir o empeorar los s&iacute;ntomas de TOC (1,3,6,8). Esto se ha reportado especialmente para clozapina, pero tambi&eacute;n para otros antipsic&oacute;ticos como olanzapina, risperidona y quetiapina. En el caso de la ziprasidona y el aripiprazol, no han sido a&uacute;n reportadas exacerbaci&oacute;n o disminuci&oacute;n de s&iacute;ntomas obsesivo-compulsivos en esquizofrenia (6). Sin embargo, a partir de un estudio retrospectivo con 141 pacientes hospitalizados, seleccionados aleatoriamente, que hab&iacute;an iniciado clozapina, Ghaemi y cols. reportan que no hubo casos definidos de pacientes que desarrollaran o empeoraran su TOC como resultado del uso de clozapina (15). </p>     <p>O&rsquo;Dwyer y Marks (1) sugieren que los pacientes con s&iacute;ntomas de esquizofrenia y TOC deben ser vistos desde el punto de vista del TOC a la hora de establecer una estrategia de tratamiento; con ello sugieren como primera l&iacute;nea de manejo la clorimipramina y los ISRS. El uso a largo plazo de los antipsic&oacute;ticos no se ha recomendado de rutina, ya que los pacientes no parecen responder, y se recomienda que su empleo debe hacerse como un ensayo terap&eacute;utico con una monitorizaci&oacute;n estrecha (1). Por &uacute;ltimo, existen mayores indicios que apoyan continuar tratando estos pacientes con la combinaci&oacute;n de antidepresivos y antipsic&oacute;ticos, como la mejor opci&oacute;n (12). </p>     <p><b>Discusi&oacute;n </b></p>     <p><b></b>Varios estudios proponen &mdash;basados en la evidencia epidemiol&oacute;gica, neurobiol&oacute;gica y cl&iacute;nica&mdash; que los pacientes con la comorbilidad TOC y esquizofrenia puedan representar una categor&iacute;a especial entre los pacientes con esquizofrenia, por ello pro ponen denominarla <i>trastorno</i> o <i>esquizofrenia esquizo-obsesiva</i>. </p>      <p>Esto, indudablemente, establecer&iacute;a para el m&eacute;dico tratante un reto cl&iacute;nico y, m&aacute;s que todo, semiol&oacute;gico, ya que entrar&iacute;a en la discusi&oacute;n de determinar y aceptar en tal caso un nuevo concepto de idea obsesiva, que pueda implicar poca conciencia de enfermedad donde no se considere la idea obsesiva como excesiva. </p>     <p>El reconocer esta variante o tipo de esquizofrenia es reconocer, a su vez, que se estar&aacute; enfrentando a un nuevo tipo de paciente, que si bien para ciertos autores representa un paciente protegido de la desintegraci&oacute;n psic&oacute;tica &mdash;por compartir los s&iacute;ntomas obsesivos durante las fases tempranas de la esquizofrenia&mdash;, realmente se est&aacute; enfrentando &mdash;seg&uacute;n diversos hallazgos&mdash; a un paciente con un pron&oacute;stico m&aacute;s sombr&iacute;o, debido a su mayor deterioro cognoscitivo, resistencia a tratamiento y reca&iacute;das. </p>     <p>Es importante aportar por medio de esta revisi&oacute;n un enfoque m&aacute;s preciso a la hora de ofrecer un alivio terap&eacute;utico a este tipo de pacientes, donde llamativamente dentro de los antipsic&oacute;ticos at&iacute;picos la clozapina ha mostrado ser el de mayor tendencia a desencadenar o a deteriorar los s&iacute;ntomas obsesivos, sin excluir de este efecto otros antipsic&oacute;ticos at&iacute;picos. Como idea general se concibe que un enfoque que adopte una terapia mixta entre antipsic&oacute;ticos y antiobsesivos es la opci&oacute;n m&aacute;s aceptada. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por &uacute;ltimo, estamos ante un nuevo tipo de esquizofrenia, que ha sido documentada por m&uacute;ltiples cl&iacute;nicos desde principios del siglo pasado, y a pesar de no haber sido incluida en las clasificaciones diagn&oacute;sticas actuales, no nos exime de su reconocimiento y estudio dirigido a su manejo. </p>     <p><b>Agradecimientos </b></p>     <p><b></b>A la doctora Johanna Mateus, m&eacute;dica psiquiatra de la Pontificia Universidad Javeriana. </p>     <p><b>Referencias </b></p>     <!-- ref --><p>1. O'Dwyer AM, Marks I. Obssesive-compulsive disorder and delusions revisited. Br J Psychiatry. 2000;176:281-4.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000087&pid=S0034-7450200600040001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref -->2. Kozak MJ, Foa EB. Obsessions, overvalued ideas, and delusions in obsessive-compulsive disorder. Behao Res Ther. 1994;32(3):343-53.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000088&pid=S0034-7450200600040001100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. Bottas A, Cooke RG, Richter MA. Comorbidity and pathophysiology of obsessive-compulsive disorder in schizophrenia: Is there evidence for a schizo-obsessive subtype of schizophrenia? J Psychiatry Neurosci. 2005;30(3):187-93.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000089&pid=S0034-7450200600040001100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. Kayahan B, Ozturk O, Veznedaroglu B, Eraslan D. Obsessive-compulsive symptoms in schizophrenia: prevalance and clinical correlatos. Psychiatry Clin Neurosci. 2005;59:291-5.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000090&pid=S0034-7450200600040001100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5. Nechmad A, Ratzoni G, Poyurovsky M, Sorin Meged M, Avidan G, Fuchs C, et al. Obsessive-compulsive disorder in adolescent schizophrenia patients. Am J Psychiatry. 2003;160:1002-4.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000091&pid=S0034-7450200600040001100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. &Ouml;ng&uuml;r D, Goff DC. Obsessive-compulsi-ve symptoms in schizophrenia: associated clinical features, cognitive function and medication status. Schizophr Res. 2005; 75(2-3):349-62.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000092&pid=S0034-7450200600040001100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. Poyurovsky M, Fuchs C, Weizman A. Obsessive-compulsive disorder in patients with first-episode schizophrenia. Am J Psychiatry. 1999;156:1998-2000.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000093&pid=S0034-7450200600040001100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8. Poyurovsky M, Hramenkov S, Isakov V, Rauchvergerb B, Modaib I, Schneidman M, et al. Obsessive-compulsive disorder in hospitalized patients with chronic schizophrenia. Psychiatry Res. 2001;102:49-57. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000094&pid=S0034-7450200600040001100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9. Eisen JL, Rasmussen SA. Obsessive compulsive disorder with psychotic features. J Clin Psychiatry. 1993 Oct;54(10):373-9.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000095&pid=S0034-7450200600040001100009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10. Stanley MA, Turner SM, Borden JW. Schizotypal features in obsessive-compulsive disorder. Compr Psychiatry. 1990 Nov-Dec;31(6):511-8. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000096&pid=S0034-7450200600040001100010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11. Klemperer F. Compulsions developing into command hallucinations. Psychopathology. 1996;29(4):249-51.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000097&pid=S0034-7450200600040001100011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>12. Ganesan V, Kumar TC, Khanna S. Obsessive-compulsive disorder and psychosis. Can J Psychiatry. 2001;46(8): 750-4. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000098&pid=S0034-7450200600040001100012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13. Berman I, Merson A, Viegner B, Losonczy M, Pappas D, Green AI. Obsessions and compulsions as a distinct cluster of symptoms in schizophrenia: a neuropsychological study. J Nerv Ment Dis. 1998 March;186(3):150-6. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000099&pid=S0034-7450200600040001100013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>14. Dowling FG, Pato MT, Pato CN. Comorbidity of obsessive-compulsive and psychotic symptoms: a review. Harv Rev Psychiatry. 1995 Jul- Aug;3(2):75-83. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000100&pid=S0034-7450200600040001100014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>15. Ghaemi SN, Zarate CA Jr., Popli AP, Pillay SS, Cole JO. Is there a relationship between clozapine and obsessive-compulsive disorder?: a retrospective chart review. Compr Psaychiatry. 1995 Jul-Aug;36(4):267-70.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000101&pid=S0034-7450200600040001100015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><i>Recibido para evaluaci&oacute;n:</i> 25 de julio de 2006 </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Aceptado para publicaci&oacute;n:</i> 18 de octubre de 2006 </p>      ]]></body><back>
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