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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Anorexia nervosa (AN) has an etiology where there are different factors, one of them relevant: taking some female corporal figure like the absolute of woman&#8217;s existence. This false stereotype pushes many women to absurd diets without any medical control, which causes AN. To change the dominant consumer society which alienates us, it is without doubt one of the best preventive therapies against AN.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">      <p align="right"><b>Epistemolog&iacute;a filosof&iacute;a de la mente y bio&eacute;tica</b></p>     <p align="center"> <font size="4"><b>M&aacute;s all&aacute; de los 240*</b></font></p>     <p align="center"><font size="3"><b>Beyond the 240</b></font></p>     <p> <b>Carlos J. Novoa M.<sup>1</sup></b></p>     <p>* Ponencia presentada en el panel &#8220;&iquest;Son necesarios los tratamientos    forzados de la anorexia nerviosa? Aspectos &eacute;ticos y terap&eacute;uticos&#8221;,    dentro del Curso de Actualizaci&oacute;n en Trastornos del Comportamiento Alimentario,    organizado por la Universidad de los Andes, la Fundaci&oacute;n Cl&iacute;nica    Santa Fe de Bogot&aacute; y la Cl&iacute;nica La Inmaculada, Bogot&aacute;,    7 al 9 de febrero de 2008.</p>     <p> <sup><b>1</b></sup> Jesuita. Doctor en &Eacute;tica. Profesor titular de la Pontificia Universidad    Javeriana, Bogot&aacute;, Colombia. Ha sido profesor de &Eacute;tica en el Posgrado    de Psiquiatr&iacute;a de la misma universidad. Miembro del Comit&eacute; de    &Eacute;tica de la Cl&iacute;nica La Inmaculada, Bogot&aacute;, Colombia. <a href="mailto:cnovoa@sanbartolo.edu.co">cnovoa@sanbartolo.edu.co</a></p>     <p>&nbsp; </p> <hr size="1">     <p> <b>Resumen</b></p>     <p> La anorexia nerviosa (AN) tiene una etiolog&iacute;a en la cual confluyen    diversos factores, entre los cuales se halla uno de mucho peso: el endiosamiento    de cierta figura corporal femenina como el absoluto de plenitud mujeril. Este    fatuo y falso estereotipo impulsa a no pocas mujeres a absurdas dietas sin ning&uacute;n    control m&eacute;dico, en las cuales se halla la ra&iacute;z de la AN. Empe&ntilde;arnos    en el cambio de la sociedad de consumo imperante que nos asfixia y que genera    dichos estereotipos es, sin duda, una de las mejores terapias preventivas de    la AN.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> <b>Palabras clave</b>: anorexia, dieta, estereotipo. </p>     <p>&nbsp; </p> <hr size="1">     <p><b>Abstract</b></p>     <p> Anorexia nervosa (AN) has an etiology where there are different factors, one    of them relevant: taking some female corporal figure like the absolute of woman&#8217;s    existence. This false stereotype pushes many women to absurd diets without any    medical control, which causes AN. To change the dominant consumer society which    alienates us, it is without doubt one of the best preventive therapies against    AN.</p>     <p> <b>Key words</b>: Anorexia, diet, stereotyping.</p>     <p>&nbsp; </p> <hr size="1">     <p>Noventa, sesenta, noventa; en suma, 240, las medidas femeninas ideales que    han puesto a delirar a tantos hombres y mujeres y que se han convertido en el    paradigma absoluto de la belleza contempor&aacute;nea. Ser&iacute;a rid&iacute;culo    que afirmara que a m&iacute; no me atraen los 240; adem&aacute;s, nadie me lo    creer&iacute;a. Sin embargo, la pregunta de fondo es: &iquest;toda la belleza    se puede reducir a esta cifra y, sobre todo, a su contenido?</p>     <p> La cifra 240 se ha convertido en todo un &iacute;dolo, en un aut&eacute;ntico    dios, ante quien todo el mundo se postra. Parad&oacute;jicamente, la belleza    gratificante y placentera se ha convertido en un aut&eacute;ntico infierno para    millones de mujeres y hombres. Los medios de comunicaci&oacute;n social, con    frecuencia, obsecuentes mercenarios de los intereses de acumulaci&oacute;n de    dinero en pocas manos a costa de la miseria de m&aacute;s de la mitad de la    humanidad, exacerban al m&aacute;ximo en la propaganda, en el cine y en la televisi&oacute;n    el ideal de las &#8220;seductoras curvas&#8221;, e imponen el mensaje subliminal    y claro de que aquella mujer que no clasifica en los 90-60-90 simplemente no    es, no existe, no es digna del reconocimiento ni de la atenci&oacute;n de nadie.</p>     <p> Y ante semejante destino, nos hallamos con el pat&eacute;tico drama de millones    de mujeres en Colombia y el mundo, obsesionadas por arribar al estereotipo que    les permite &#8220;ser alguien&#8221;. Cu&aacute;ntas dietas absurdas y sin    ning&uacute;n control m&eacute;dico serio han acabado con la salud y la calidad    de vida de innumerables personas del sexo femenino. As&iacute; mismo, est&aacute;    presente la anorexia, una enfermedad tan com&uacute;n en la actualidad, sobre    todo para muchas j&oacute;venes, que las lleva a dejar de comer y que les produce    graves trastornos g&aacute;stricos y metab&oacute;licos, que llegan a amenazar    sus propias vidas. Lo anterior por no hablar de las cirug&iacute;as pl&aacute;sticas,    las cuales, como es sabido, han cobrado y cobran no pocas vidas.</p>     <p> &iexcl;Qu&eacute; iron&iacute;a! El &iacute;dolo de la delirante belleza escultural    femenina se ha convertido en todo lo contrario O &iquest;acaso se puede calificar    de bella la tragedia de las f&eacute;minas que acabo de describir? Estamos ante    una &#8220;belleza&#8221; que se convierte en la m&aacute;s terrible de todas    las fealdades, dados los absurdos cotidianos que genera.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Pero todo no para ac&aacute;. Incontables Evas se condenan a la insoportable    tortura de toda una vida superficial y sin sentido, porque se les presiona de    muchas maneras a existir s&oacute;lo en funci&oacute;n de su apariencia f&iacute;sica.</p>     <p> No menos desgarrador es el panorama masculino, en el cual es frecuente una    gran insatisfacci&oacute;n afectivo-sexual, fruto del incontenible desvelo por    conquistar una compa&ntilde;era 240, a la que no pueden seducir o que, cuando    lo logran y se casan, se hallan en el cotidiano dantesco de tener que soportar    a una mujer absolutamente superficial e irrelevante, esclava de su apariencia    corporal, que al mismo tiempo le exige este marido insatisfecho.</p>     <p> &#8220;Vanidad de vanidades, y todo vanidad&#8221;, como sabiamente nos recuerda    la Biblia. Los estereotipos de belleza en realidad no lo son, porque dan pie    a situaciones cotidianas absurdas y sin sentido. Ac&aacute;, sin duda, cabe    preguntarnos: &iquest;es posible la belleza? &iquest;Es posible una belleza    aut&eacute;ntica que nos llene de un profundo y duradero placer? Es obvio que    esta tremenda duda es fruto del absurdo 240 que en &uacute;ltima instancia se    construye sobre el m&aacute;s destructor ego&iacute;smo y arrogancia de poder.</p>     <p> Ac&aacute; no se trata de la construcci&oacute;n del otro y su desarrollo    integral y pleno, sino de c&oacute;mo yo, con un cuerpo arrollador y escultural,    hago sentir que soy m&aacute;s bella que las otras, para excluirlas y para que    todos los hombres s&oacute;lo se postren ante m&iacute;. As&iacute; mismo, el    ideal de vida consiste en que yo, hombre, sea tan &#8220;&uacute;nico y tan    perfecto&#8221; que pueda marginar y frustrar al resto del sexo masculino en    el logro de la conquista de esas &#8220;arrolladoras curvas&#8221; que nadie    m&aacute;s es capaz de poseer.</p>     <p> Y esta arrogancia de poder tiene un correlato que la cultiva y del que vive:    la sociedad de consumo imperante. Lo &uacute;nico importante es el af&aacute;n    de ganancia exclusiva de dinero y la sed de poder a cualquier precio. Para lograrlo    la idolizaci&oacute;n del frustrante paradigma 90-60-90 en los medios y en la    propaganda aumenta las ventas y las ganancias. En este sentido, me permito parafrasear    a continuaci&oacute;n un sugerente texto, escrito por un gran intelectual de    nuestro tiempo, buen pianista, conocedor y estudioso como pocos del mundo de    la aut&eacute;ntica belleza:</p>     <p> La mentira de esta sociedad emplea una estratagema: la belleza falaz, falsa,    que ciega y no hace salir al hombre de s&iacute; mismo para abrirlo al &eacute;xtasis    de elevarse a las alturas, sino que lo aprisiona totalmente y lo encierra en    s&iacute; mismo. Es una belleza que no despierta la nostalgia por lo Indecible,    la disponibilidad al ofrecimiento, al abandono de uno mismo, a la realizaci&oacute;n    de un autentico e integral amor, sino que provoca el ansia, la voluntad de poder,    de posesi&oacute;n y de mera satisfacci&oacute;n egoc&eacute;ntrica que niega    y aniquila al otro. Este tipo de belleza despierta el deseo de posesi&oacute;n    y repliega a la persona sobre s&iacute; misma &iquest;Qui&eacute;n no reconocer&iacute;a,    por ejemplo en la publicidad, esas im&aacute;genes que con habilidad extrema    est&aacute;n hechas para tentar irresistiblemente al hombre a fin de que se    apropie de todo y busque la satisfacci&oacute;n inmediata en lugar de abrirse    a algo distinto de s&iacute;?<sup><a href="#2" name="s2">2</a></sup>.</p>     <p> La necedad de la idolizaci&oacute;n del 240 es la tumba del amor humano verdadero    y pleno, porque lo cosifica absolutamente, lo empobrece y le niega su fascinante    diversidad y policrom&iacute;a. &iquest;Cu&aacute;ntas veces no nos hemos encontrado    con mujeres y hombres que no encajan en el estereotipo corporal del imperio    de la propaganda, pero que son absolutamente encantadores por su inteligencia,    su formaci&oacute;n cultural, su gracia, su alegr&iacute;a, su gran bondad o    generosidad?</p>     <p> Por fortuna, las personas somos sujeto de proyecto, libertad, sentido y creatividad,    y por ello no se nos puede reducir a los dictados mezquinos de la publicidad.    &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s bello que la ternura de un padre o una madre por    su hijo o la generosidad del novio o la novia que saben sobrellevar con dulce    paciencia la crisis existencial de su pareja o, simplemente, el encanto de la    desinteresada amistad masculina o femenina, que goza y crece contemplando un    bello atardecer o una estupenda exposici&oacute;n de pintura?</p>     <p> No se entienda que al censurar el abuso y la manipulaci&oacute;n del 90- 60-90    mi propuesta consiste en que todos seamos 200-200-200. Cuidar la figura f&iacute;sica    y el peso es requisito b&aacute;sico de la buena salud y de la autoestima que    debemos cultivar. Otra cosa es que s&oacute;lo clasifica el 240 y que si es    260 o 290 ya no cuenta. La belleza en los humanos no es algo fijo, est&aacute;tico    y prefabricado de antemano. En &uacute;ltima instancia, es una experiencia que    construimos y recreamos. Insisto: hay figurines masculinos o femeninos de las    &#8220;mejores propagandas&#8221;, cuya superficialidad y banalidad es tal que    cuando hablan se hacen definitivamente insoportables. En cambio, y ya lo he    se&ntilde;alado, nos encontramos con tantas mujeres y hombres que no clasifican    en estos r&iacute;gidos patrones, pero cuya maravillosa manera de ser los hace    bellos y encantadores.</p>     <p> La belleza corporal es parte del encanto de las relaciones interpersonales,    los afectos y el amor, pero no lo es todo ni es el aspecto primordial. Hay tantos    otros factores que requieren una integral comunicaci&oacute;n humana, como el    desarrollo de un profundo sentido de la existencia, la inteligencia cultivada,    el buen humor y la alegr&iacute;a, la capacidad de comprender y perdonar, la    generosidad, la preocupaci&oacute;n y el compromiso con los cong&eacute;neres,    con el pa&iacute;s donde habitamos y con el presente y futuro de la humanidad,    sin los cuales simplemente no nos es posible existir. Negarlos y volver absolutos    la figura de los galanes y las divas de la propaganda genera una gran frustraci&oacute;n    y desolaci&oacute;n en las relaciones interpersonales. Y no olvidemos el sabio    proverbio castellano: &#8220;En la diversidad est&aacute; el placer&#8221;.    &iquest;Por qu&eacute; el &uacute;nico patr&oacute;n de atractivo humano es    el impuesto por los dictados de los mercados en los medios de comunicaci&oacute;n?</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> El drama de la anorexia nerviosa (AN) es la patolog&iacute;a psiqui&aacute;trica    con mayor mortalidad en personas j&oacute;venes. Se trata de una situaci&oacute;n    desgarradora en absoluto, que est&aacute; afectando a gran cantidad de inocentes    j&oacute;venes, quienes conforman toda una fascinante promesa de vida truncada    de forma abrupta por el absurdo de la AN. Aunque la pregunta que se nos hace    acerca de la eticidad de la alimentaci&oacute;n obligada en estos casos es pertinente,    deseo invitarlos a ir m&aacute;s all&aacute;.</p>     <p> Bien sabemos que en las ciencias de la salud la prevenci&oacute;n es el gran    paradigma frente a la enfermedad y la patolog&iacute;a. Por ende, la pregunta    central hoy es: &iquest;c&oacute;mo evitar llegar a la tragedia de la AN? Sin    duda, nuestro gran empe&ntilde;o en la radical transformaci&oacute;n de la sociedad    de consumo que nos asfixia y de sus paradigmas absurdos de belleza e ideal de    mujer y hombre es la terapia m&eacute;dica preventiva.</p>     <p> Recibido para evaluaci&oacute;n: 23 de enero de 2008 Aceptado para publicaci&oacute;n:    26 de febrero de 2008</p>     <p>&nbsp; </p> <hr size="1"> <sup><a href="#s2" name="#2">2</a></sup> El original de este texto, que es mucho  m&aacute;s amplio y cuyo tema es la belleza, fue escrito en el 2002 por el cardenal  Joseph Ratzinger, hoy papa Benedicto XVI. Se puede consultar en <a href="http://www.humanitas.cl" target="blank">http://www.humanitas.cl</a>,  2008.      <p>&nbsp; </p> <hr size="1"> </font>       ]]></body>
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