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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[NARRACIONES SOBRE LA EXPERIENCIA DEL ÉXODO. EL CASO DEL DESPLAZAMIENTO FORZADO EN LA COMUNA 13]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The forced displacement takes place within the armed conflict in country. The change in the logics of the conflict, has caused changes in the forced displacement, of such can be spoke about migrations forced in the city. La comuna 13 of Medellín suffered the exit of inhabitants as a result of the conflict armed that lived the city, around 170 families in the massive displacement, and uncountless the individual displacements, do of this case one of most numerous and significant of urban internall displacements in the country]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>    <center><font face="verdana" size="4"><b>NARRACIONES SOBRE LA EXPERIENCIA DEL &Eacute;XODO. EL CASO DEL DESPLAZAMIENTO FORZADO EN LA COMUNA 13<sup>*</sup></b></font></center></p>      <p>    <center><font face="verdana" size="3"><b>STORY OF AN EXODUS: MEDELL&Iacute;N - COMUNA 13 FORCED DISPLACEMENT CASE</b></font></center></p>      <p>    <center><font face="verdana" size="2">Luz Amparo S&aacute;nchez y Clara Atehort&uacute;a<sup>**</sup></font></center></p>   <font face="verdana" size="2"> <sup>*</sup>Este art&iacute;culo es resultado de la investigaci&oacute;n 'Din&aacute;micas de guerra y construcci&oacute;n de paz en la comuna 13 de la ciudad de Medell&iacute;n'. 2000-2006. realizado por el Grupo Interdisciplinario de conflictos y violencias, adscrito al INER de la Universidad de Antioquia. Investigaci&oacute;n terminada en el primer semestre del 2007. La investigaci&oacute;n fue galardonada con el premio a la investigaci&oacute;n de mayor impacto de la ciudad de Medell&iacute;n en el a&ntilde;o 2007, otorgado por la alcald&iacute;a municipal.    <br>  <sup>**</sup>Investigadoras del grupo de conflictos y violencias. Luz Amparo S&aacute;nchez Antrop&oacute;loga Universidad de Antioquia Egresada de la maestr&iacute;a en filosof&iacute;a contempor&aacute;nea. Instituto de filosof&iacute;a la misma universidad. Investigadora Corporaci&oacute;n Regi&oacute;n. Coautora de varios textos y autora de art&iacute;culos en revistas acad&eacute;micas sobre miedo y desplazamiento forzado en Medell&iacute;n. Clara In&eacute;s Atehort&uacute;a Arredondo Abogada de la Universidad de Medell&iacute;n y mag&iacute;ster en ciencia pol&iacute;tica de la Universidad de Antioquia. Docente de la Universidad de Medell&iacute;n. Coautora de art&iacute;culos y textos sobre administraci&oacute;n de justicia y sobre desplazamiento forzado intraurbano. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:catehortua@udem.edu.co">catehortua@udem.edu.co</a></p>       <p>Fecha de recepci&oacute;n: Agosto 14 de 2008 Fecha de aceptaci&oacute;n: Octubre 3 de 2008</p></font>   <hr>  <font face="verdana" size=3>      <p><b>RESUMEN</b></p>      <p>El desplazamiento forzado se produce dentro del marco del conflicto armado interno que vive el pa&iacute;s. El cambio en las l&oacute;gicas del conflicto ha hecho que el desplazamiento forzado var&iacute;e de tal forma que actualmente no se pueda hablar de las migraciones forzadas por la violencia hacia la ciudad, sino de &eacute;stas en la misma ciudad. La comuna 13 de Medell&iacute;n es una de las poblaciones que m&aacute;s sufri&oacute; la salida de habitantes como consecuencia del conflicto armado que vivi&oacute; la ciudad, alrededor de 170 familias en el desplazamiento masivo e incontables los desplazamientos individuales en la comuna, hacen de este caso uno de los m&aacute;s numerosos y significativos de desplazamientos intraurbanos en el pa&iacute;s.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Palabras clave:</b> desplazamiento forzado intraurbano, comuna 13.</p>       <p><hr></p>      <p><b><i>ABSTRACT</b></p>      <p>The forced displacement takes place within the armed conflict in country. The change in the logics of the conflict, has caused changes in the forced displacement, of such can be spoke about migrations forced in the city. La comuna 13 of Medell&iacute;n suffered the exit of inhabitants as a result of the conflict armed that lived the city, around 170 families in the massive displacement, and uncountless the individual displacements, do of this case one of most numerous and significant of urban internall displacements in the country</p>      <p><b>Key words:</b> urban internally displaced persons.</p></i>   <hr>      <p><b>1. INTRODUCCI&Oacute;N</b></p>        <p>El grupo interdisciplinario e interinstitucional de conflictos y violencias<sup><a name=nu1></a><a href="#num1">1</a></sup> inici&oacute; en el a&ntilde;o 2002 un proyecto de investigaci&oacute;n interdisciplinaria acerca de las din&aacute;micas de guerra y la construcci&oacute;n de paz en la comuna 13 de la ciudad de Medell&iacute;n. El trabajo se orient&oacute; en una perspectiva cualitativa e intent&oacute; hacer un an&aacute;lisis interdisciplinario, tratando de auscultar las diversas percepciones de los habitantes de la comuna frente a lo que fue la guerra y, tambi&eacute;n, sobre las respuestas subjetivas y sociales sobre el conflicto armado desde el sentir, el pensar y el actuar. Para ello se consultaron diferentes grupos poblacionales de j&oacute;venes, mujeres, hombres, personas en situaci&oacute;n de desplazamiento y l&iacute;deres sociales. La investigaci&oacute;n trat&oacute; de acercarse a la voz de los pobladores, m&aacute;s que a comprobar "una verdad objetiva" o "probar" los hechos que ocurrieron en la delimitaci&oacute;n propuesta. El objeto de este art&iacute;culo es mostrar la visi&oacute;n de las personas en situaci&oacute;n de desplazamiento frente a lo ocurrido en la vivencia del &eacute;xodo del sector.</p>      <p><b>Una precisi&oacute;n necesaria</b></p>       <p>La necesidad de precisar la percepci&oacute;n del conflicto armado por parte de la poblaci&oacute;n afectada por el desplazamiento intraurbano ocurrido en la Comuna 13, no supone en caso alguno que nos encontremos frente a una caracter&iacute;stica identitaria que agrupe a dicha poblaci&oacute;n. Decir persona desplazada admite el equ&iacute;voco de caracterizar el desplazamiento como un rasgo constitutivo de identidad, de ah&iacute; entonces que ser&aacute; preciso plantear que el desplazamiento es un estado, en parte similar al de liminalidad o tr&aacute;nsito propio de los rituales de paso, es algo as&iacute; como estar en el umbral, separado de un punto inicial y sin establecerse a&uacute;n en el punto de llegada.</p>      <p>Las personas en situaci&oacute;n de desplazamiento no comparten entre s&iacute; ninguna caracter&iacute;stica constitutiva de su identidad, es m&aacute;s, la situaci&oacute;n de desplazamiento es superable y lo lamentable es su prolongaci&oacute;n. Para una persona que vivi&oacute; el desplazamiento forzado del barrio El Salado de la Comuna 13, el desplazamiento es un cambio radical directamente asociado a la morada, lugar de protecci&oacute;n y seguridad, inscrito en la memoria de los h&aacute;bitos. As&iacute; dice:</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>"Se imagina usted en su casa bien bueno y al otro d&iacute;a; &iquest;Para d&oacute;nde pego? sabiendo que ten&eacute;s tu casa, ten&eacute;s tus cosas en tu casa y de un momento a otro te toc&oacute; dormir afuera de tu casa, entonces eso es <i>estar</i> uno desplazado"<sup><a name=nu2></a><a href="#num2">2</a></sup>.</p>      <p><i>Estar</i> desplazado a diferencia de <i>ser</i> desplazado, es el lugar desde el cual se justifica la particularidad que delimita una poblaci&oacute;n del conjunto de la Comuna 13; para dicha poblaci&oacute;n, la experiencia del desplazamiento forzado es una vivencia en el contexto del conflicto que modela su percepci&oacute;n de este mismo. Presupuesto para la reflexi&oacute;n es que el fen&oacute;meno de desplazamiento genera una situaci&oacute;n de vivencia y no de existencia; lo que implica que el fen&oacute;meno no marca a las v&iacute;ctimas como un conjunto diferente o espec&iacute;fico de poblaci&oacute;n, se trata de personas que han sufrido un hecho determinado que marc&oacute; sus vidas.</p>      <p>La Comuna 13 tal como vivi&oacute; durante el per&iacute;odo 2000-2004 una din&aacute;mica de intensificaci&oacute;n del conflicto que gener&oacute; diversos efectos y consecuencias en el territorio y la poblaci&oacute;n de este sector, el desplazamiento forzado fue uno de los fen&oacute;menos que se present&oacute; en medio de dicho contexto. Un asunto general que marca la pauta de la siguiente elaboraci&oacute;n es la posibilidad de leer y contrastar desde la Comuna 13 el fen&oacute;meno del desplazamiento masivo, familiar e individual, entendiendo que ello a su vez permitir&aacute; aclarar elementos para la comprensi&oacute;n de esta manifestaci&oacute;n en la ciudad.</p>      <p>El desplazamiento interno se clasifica en masivo, individual o unifamiliar, de acuerdo con el n&uacute;mero de personas que se desplazan y su pertenencia a un grupo familiar, y se presenta bajo varias modalidades si se tiene en cuenta la caracterizaci&oacute;n de las zonas de expulsi&oacute;n y de llegada; rural-urbano, urbano-urbano, intraurbano e interveredal. La informaci&oacute;n obtenida para el presente estudio permite una lectura de la modalidad del desplazamiento intraurbano masivo, caracterizado por la salida de m&aacute;s de 10 &oacute; m&aacute;s n&uacute;cleos familiares, y el individual o familiar<sup><a name=nu3></a><a href="#num3">3</a></sup>, teniendo en cuenta la incidencia de uno u otro en la visibilidad social del fen&oacute;meno, la autopercepci&oacute;n de las personas que viven la experiencia y las posibilidades de acci&oacute;n colectiva o la experiencia solitaria, sin reconocimiento de los derechos vulnerados, situaci&oacute;n &uacute;ltima muy frecuente en las personas v&iacute;ctimas del desplazamiento individual.</p>      <p>Para la poblaci&oacute;n desplazada es un hito dentro del conflicto el desplazamiento forzado en tanto marca un antes y un despu&eacute;s de la salida del lugar de residencia. Sea esta experiencia nombrada o no como desplazamiento por quienes la han sufrido, la salida marca un punto de quiebre en las relaciones sociales, en el modo de vida, afectado muy especialmente por la p&eacute;rdida de la vivienda y con esta las condiciones b&aacute;sicas de unidad familiar, autonom&iacute;a, privacidad, protecci&oacute;n.</p>      <p>En la Comuna 13, ser&aacute; especialmente importante el desplazamiento masivo que afect&oacute; a por lo menos 65 n&uacute;cleos familiares en un solo evento, se trata del incendio del 29 de junio del 2002 ocurrido en la parte alta del Salado, y cuya relevancia se debe a su magnitud por el n&uacute;mero de personas afectadas, el horror generado y la expresi&oacute;n pat&eacute;tica del desplazamiento como estrategia de guerra implementada por los paramilitares. Antes y despu&eacute;s de este se presentaron numerosos desplazamientos individuales y familiares en el mismo sector del Salado y en los barrios donde se focaliz&oacute; el conflicto. All&iacute; emergi&oacute; la imagen de barrios fantasma y posiblemente a las personas que nunca se desplazaron se las perciba como sobrevivientes<sup><a name=nu4></a><a href="#num4">4</a></sup>.</p>      <p>A continuaci&oacute;n se abordar&aacute;n los siguientes asuntos: una lectura del desplazamiento forzado intraurbano, desde la l&oacute;gica del poblamiento-expulsi&oacute;n-repoblamiento. La percepci&oacute;n del conflicto y de la experiencia del desplazamiento forzado desde las personas que han vivido esta experiencia. Los impactos e implicaciones del desplazamiento forzado en diferentes esferas de la vida de las familias y personas desplazadas y las respuestas sociales.</p>      <p><b>Din&aacute;mica del conflicto. La l&oacute;gica del poblamiento-expulsi&oacute;n-repoblamiento</b></p>      <p>Las acciones de los grupos armados pueden responder a una din&aacute;mica de poblamiento-desplazamiento-repoblamiento, usada dentro del proceso mismo de mantenimiento del orden, de la hegemon&iacute;a del actor y de la ocupaci&oacute;n del territorio, como parte de una estrategia para la soluci&oacute;n de conflictos y en una &uacute;ltima fase como una estrategia dentro del conflicto armado del sector. La transformaci&oacute;n de estas l&oacute;gicas y su &eacute;nfasis var&iacute;an seg&uacute;n el momento del conflicto, los movimientos de los actores armados y la disputa por el dominio en el territorio.</p>      <p><b>Din&aacute;mica de poblamiento. "Ese es un terreno bald&iacute;o que no es de nadie, no, entonces el grupo le da un lotecito a esa gente"</b><sup><a name=nu5></a><a href="#num5">5</a></sup></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La din&aacute;mica del poblamiento-expulsi&oacute;n-repoblamiento est&aacute; inscrita en un contexto espec&iacute;fico, la parte alta del barrio El Salado. All&iacute; como en los barrios epicentro de la confrontaci&oacute;n armada tal como se ha demostrado presenta una fase en la cual es predominante la presencia de las milicias en el territorio. La forma de actuaci&oacute;n de estas no solo se manifestaba en acciones de garant&iacute;a de la seguridad, sino que tuvo que ver en la forma como se repobl&oacute; la comuna; ejemplo claro de ello es lo que sucedi&oacute; con la parte alta del barrio El Salado, que se hizo bajo su protecci&oacute;n, se propici&oacute; la invasi&oacute;n de un terreno para quienes dentro de la comuna o fuera de ella, en su criterio, ten&iacute;an derecho a ese terreno. Es de anotar que desde d&eacute;cadas anteriores ya se hab&iacute;an asentado all&iacute; unos pobladores, de tal manera que el repoblamiento con las milicias es uno de los m&aacute;s recientes a fines de los a&ntilde;os 90.</p>  <ol>     <p>Entonces se da una invasi&oacute;n en El Salado parte alta, muchas personas pobres llegaron y adquirieron un lote para hacer sus casas propias y la mayor&iacute;a eran personas desplazadas que ven&iacute;an de Santo Domingo Savio, otros pueblos, departamentos y algunos de la ciudad y un grupo que mandaba en ese entonces les dona ese lote por lo mismo, ellos no saben que unos adquirieron y que a otros les donaron, ellos no saben eso, ellos los ven como colaboradores del grupo inmediato, entonces comienza la quema de las casas, y &#91;...&#93; mire que despu&eacute;s que pasa el conflicto no todos pueden regresar<sup><a name=nu6></a><a href="#num6">6</a></sup>.</p>    </ol>      <p>Si bien el control sobre la manera en que se propiciaban las invasiones y construcciones en esta zona no fue inflexible durante todo el tiempo o en todos los casos, permitiendo que las personas llegaran a habitar a la zona sin un control visible o evidente por parte del actor armado dominante; dicha permisi&oacute;n no se traduc&iacute;a en una ausencia de control del territorio, pues dejaban claro su poder dentro de la zona. El manejo se ejerc&iacute;a a trav&eacute;s de diversos tipos de acciones, unas de car&aacute;cter individual tales como las expulsiones selectivas; que las milicias "hicieran ir" o "hicieran abrir" a alguien era parte del acontecer diario. Con el objetivo de "limpiar tanta suciedad que hab&iacute;a en el barrio" se atacaban, con una l&oacute;gica puntual e inmediata, situaciones espec&iacute;ficas de tal forma que se garantizara la expresi&oacute;n de poder en el territorio.</p>      <p>De la misma manera se mantienen acciones colectivas que inciden en el ordenamiento del territorio, la m&aacute;s evidente y mencionada por los entrevistados es la divisi&oacute;n del Salado en sectores para su control y movilizaci&oacute;n. Dicha sectorizaci&oacute;n recrea las relaciones de las personas de la zona con el territorio y con las personas que habitan en la comuna, ya que parte de su referente y construcci&oacute;n de comunidad surge de la misma, al tiempo que da un marco de actuaci&oacute;n al actor armado no s&oacute;lo desde la l&oacute;gica del control del territorio sino de su misma legitimidad con relaci&oacute;n a las personas que lo habitan<sup><a name=nu7></a><a href="#num7">7</a></sup>.</p>      <p><b>Din&aacute;mica de expulsi&oacute;n. "Es por eso que cuando cambia de 'administraci&oacute;n', por decir pol&iacute;ticamente, frente al otro grupo es por esto que hay una fuerte retaliaci&oacute;n contra la gente de este sector"<sup><a name=nu8></a><a href="#num8">8</a></sup></b></p>      <p>Cuando aparece en contradicci&oacute;n otro actor armado en la zona, inician las confrontaciones, y las actuaciones de los actores cambian su forma y las expulsiones se generalizan. Las expulsiones no se realizan por un solo actor y de las acciones puntuales y aisladas se pasa a las de incidencia colectiva barrial, en la medida en que no hay un responsable visible o claro sobre el que se pueda hablar de una justificaci&oacute;n de la acci&oacute;n, las salidas forzadas de los barrios pasan al terreno de lo inexplicable, en medio de los actores en disputa ya no se sabe cu&aacute;l expulsa ni por qu&eacute; lo hace.</p>      <p>Adem&aacute;s de las salidas producidas por acciones directas ejercidas por los actores armados, se presentan escapatorias que responden a la acentuaci&oacute;n del clima generalizado de zozobra y de temor que se produce con la agudizaci&oacute;n de las acciones b&eacute;licas entre los actores y contra algunas personas de la comunidad. En este punto m&aacute;s que menci&oacute;n de homicidios selectivos lo que prevalece es la existencia de los combates, los enfrentamientos y los heridos y muertos que caen en medio de una lucha en la que no son part&iacute;cipes directos.</p>  <ol>     <p>Entonces cuando el gobierno y los paramilitares tienen a estos grupos ya debilitados, entran ellos con los aviones y los tanques de guerra a atacar tambi&eacute;n, a disparar indiscriminadamente, hubo mucha gente muerta inocente, ni&ntilde;os, mujeres. Entonces mucha gente viendo tanta balacera, los que ten&iacute;an pa' donde irse se fueron a vivir a otra parte, que onde su mam&aacute;, que onde su pap&aacute;, pa' protegerse la vida, otros porque los iban a matar, otros nos qued&aacute;bamos ah&iacute; porque no ten&iacute;amos pa' onde irnos. Hasta que llega lo que se llama la operaci&oacute;n Ori&oacute;n, entonces ya en la operaci&oacute;n Ori&oacute;n sale y nos deja el gobierno disfrazados a los paras, los polic&iacute;as y los soldados que existen en este momento en la zona<sup><a name=nu9></a><a href="#num9">9</a></sup>.</p>    </ol>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las explicaciones sobre la raz&oacute;n de las expulsiones emergen en los discursos sobre acciones u omisiones que pudieron realizar como responsables las personas que se tienen que ir del barrio; la sombra que se teje sobre quien se va es la de la carga de haber hecho algo que provoc&oacute; la expulsi&oacute;n. Aparece entonces el fantasma de la estigmatizaci&oacute;n; los actores empiezan a circular rumores alrededor de quienes viven en ciertos sectores como personas que han sostenido relaciones con miembros o colaboradores de uno u otro actor. "Le comento: antes del desplazamiento yo viv&iacute;a muy tensionada porque a m&iacute; me hicieron allanamiento en mi casa dos veces; una vez se iban a llevar a mi ni&ntilde;a. Lo triste es que nosotros viv&iacute;amos en ese morro y dec&iacute;an que nosotros &eacute;ramos guerrilleros"<sup><a name=nu10></a><a href="#num10">10</a></sup>.</p>      <p>El actor que aparece como responsable de este tipo de acciones es el nuevo actor, los paramilitares; quienes a trav&eacute;s del incendio emitieron un mensaje claro: quien se encuentre en estas condiciones, o sea en relaci&oacute;n con los milicianos, debe irse; adem&aacute;s, debe perderlo todo, ya que no dejan habitables las viviendas, en la medida en que las destruyen o las despojan luego de utilizarlas.</p>      <p><b>Repoblamiento. "&#91;...&#93; Los vecinos &#91;...&#93; Son muy distintos, ¡uff! Totalmente"</b><sup><a name=nu11></a><a href="#num11">11</a></sup></p>      <p>Durante y luego de las expulsiones forzadas selectivas, masivas o individuales, se emprende un nuevo repoblamiento impulsado por el nuevo actor que quiere el dominio sobre el territorio. Con las expulsiones y la llegada de nuevos o antiguos pobladores a los sitios que son dominados por el nuevo actor armado, quien provee o dispone la ocupaci&oacute;n de los sitios para la ubicaci&oacute;n resalta su posici&oacute;n de dominio territorial. Los nuevos actores disponen de las casas dejadas por quienes han sido expulsados y, a su vez, provocan nuevos desplazamientos<sup><a name=nu12></a><a href="#num12">12</a></sup>.</p>      <p>La impresi&oacute;n que queda es que quien vuelve se somete a las condiciones planteadas por el nuevo actor; le debe obediencia y sigue sus normas, quien no se somete se queda en el exilio sin posibilidad de regresar, por lo menos no en las condiciones iniciales, el resultado es el destierro, el despojo y la destrucci&oacute;n de la historia colectiva con asiento en el lugar. Para quienes salen como sospechosos de ser guerrilleros o colaboradores de la guerrilla, es imposible el retorno y una se&ntilde;a p&uacute;blica as&iacute; lo comunica, pues como dice un joven del sector, la casa queda indultada.</p>  <ol>     <p>La casa queda indultada, por eso ellos no pueden volver; si vuelven, acaban con todos. All&aacute; hay casas donde le dicen a usted: "se va"; la gente se va con lo que tienen encima, pero al otro d&iacute;a le desocupan la casa, sacan las camas y enseres. &#91;...&#93; Inicialmente apenas desocupaban las casas se las entregaban a gente que no pod&iacute;a pagar arriendo o la misma gente la tomaba, ellos mismos se met&iacute;an a las casas de los vecinos que hicieron ir<sup><a name=nu13></a><a href="#num13">13</a></sup>.</p>    </ol>      <p>En la Comuna 13 la percepci&oacute;n del desplazamiento como ruptura con las certezas que asegura la vida cotidiana aparece en las narraciones ligadas con acciones directas de actores armados. El desplazado es quien se va en medio del fuego o ante amenazas directas del actor armado, los desplazados salen en el transcurso de la confrontaci&oacute;n.</p>      <p>La expulsi&oacute;n como una forma de mantenimiento del control del territorio y de expresi&oacute;n de poder se convierte en una estrategia de guerra entre los actores en disputa por este territorio. Esta estrategia de guerra se puede definir como una estrategia b&eacute;lica que busca traer consecuencias armadas y pol&iacute;ticas para el actor con el que se realiza el enfrentamiento; es decir, busca la mengua de las condiciones de apoyo del otro actor, o trata de librarse de los ataques externos de los actores armados evitando los informantes y creando lealtades; raz&oacute;n por la cual los desplazamientos se vuelven colectivos<sup><a name=nu1></a><a href="#num14">14</a></sup>. La configuraci&oacute;n de nuevas formas del enfrentamiento entre los actores hace necesario que se encuentren distintas maneras de lograr el control y obtener recursos, por lo cual se busca el copamiento de un territorio y su establecimiento hegem&oacute;nico en la ciudad.</p>      <p>Para ello se despliegan acciones dirigidas al sometimiento y la eliminaci&oacute;n de las supuestas bases sociales de los actores armados que antes eran hegem&oacute;nicos en el territorio. El desplazamiento es, entonces, una forma de alejar a las personas que se consideran peligrosas, y de disuadir posibles militancias, cercan&iacute;as o simpat&iacute;as con grupos diferentes del que se quiere establecer.</p>  <ol>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Si volvieron a sus casas y eran muchas personas de las que se hab&iacute;an ido. Fue mucha gente la que se fue, casi el 30% del barrio, y de esa misma gente volvi&oacute; el 20%. El otro 10% fue porque cuando entraron las AUC ellos les dec&iacute;an: "el que vive en esta casa es un milicia", entonces ellos se iban porque eran familias de guerrilla y milicias y por eso nunca pudieron volver. En cambio la gente que se fue por miedo pod&iacute;a regresar tranquilamente<sup><a name=nu15></a><a href="#num15">15</a></sup>.</p>    </ol>      <p><b>La percepci&oacute;n del conflicto y de la experiencia del desplazamiento forzado, desde las personas que han vivido esta experiencia</b></p>      <p>Para los habitantes de la Comuna 13, es desplazado quien, debido a una amenaza directa contra su vida que no deja tiempo siquiera de pensar la acci&oacute;n, se ve obligado a salir o en un hecho colectivo que genere la huida de varias personas del sector. Las "primeras personas desplazadas", en este sentido, son los que tuvieron que salir de la parte alta del Salado en medio de la quema de los ranchos. La palabra desplazado y su significado ingresan en el uso social. Dicha denominaci&oacute;n aparece de la mano de actores externos, cuando la din&aacute;mica de la disputa pasa de la esfera barrial o comunitaria y se inserta dentro de las preocupaciones del municipio y de la naci&oacute;n, entonces se inicia el uso de este t&eacute;rmino para tratar de amparar de alguna forma los derechos de las personas que durante este momento dejaron sus viviendas en medio de la confrontaci&oacute;n.</p>  <ol>     <p>Digo que hay desplazados, porque hay familias que les dicen: ustedes tienen una hora para irse, tienen dos horas para que se vayan y no queremos ver un cami&oacute;n ac&aacute;, se tienen que ir con lo que tienen encima y ya, y no pueden volver. Porque la mayor&iacute;a de esas personas que hacen desplazar as&iacute;, es porque fueron familiares del grupo insurgente que hab&iacute;a antes o auxiliadores de ese grupo, como por ejemplo, la persona que les hac&iacute;a de comer, la casa donde ellos dorm&iacute;an, la casa donde ten&iacute;an sus hijos<sup><a name=nu16></a><a href="#num16">16</a></sup>.</p>    </ol>      <p>Las personas que se fueron por miedo, sin que mediara acci&oacute;n armada directa, pueden volver, "porque el que nada debe, puede volver", adem&aacute;s, son personas que simplemente "hicieron ir", o se fueron ante el peligro de una acci&oacute;n, estas personas no son realmente desplazadas. Para denominar este tipo de eventos que siguen dentro de la esfera interna del barrio o, por ir m&aacute;s lejos, de la comuna, no es necesario un vocablo nuevo, basta con las palabras con que siempre se han nombrado, y la eliminaci&oacute;n f&iacute;sica a trav&eacute;s de los homicidios, masacres y expulsiones selectivas son parte del precio que se tiene que pagar por conservar o colaborar con un primer orden establecido.</p>      <p>El hecho b&eacute;lico que marca la narraci&oacute;n del conflicto es el del desplazamiento masivo de la parte alta del Salado, quienes vivieron esa experiencia narran los hechos del d&iacute;a que salieron en medio de disparos en contra de los habitantes e incendios de los ranchos, la gente del sector 6 hu&iacute;a hacia abajo, no pudieron sacar nada, y la orden de irse era perentoria; esta se hizo evidente al d&iacute;a siguiente, por paramilitares del bloque Nutibara.</p>  <ol>     <p>Empezamos a encontrar los letreros en las paredes, en los pisos, que dec&iacute;an que ten&iacute;amos 32 horas para desalojarnos de ah&iacute; &#91;...&#93;, otros ten&iacute;an unos avisos que dec&iacute;an columna Nutibara &#91;...&#93; Entonces nosotras empezamos a sacar las cosas cuando nos gritaron: no saquen m&aacute;s, v&aacute;yanse, y esa noche que nos fuimos dec&iacute;an: v&aacute;yanse que llegamos nosotros, pero no sab&iacute;amos qui&eacute;nes eran esos nosotros, porque eso era bala por lado y lado<sup><a name=nu17></a><a href="#num17">17</a></sup>.</p>    </ol>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El conflicto se narra en t&eacute;rminos de la salida y el regreso a sus viviendas, convirti&eacute;ndose estos dos momentos en el marco en que se mueve la ruta cr&iacute;tica del conflicto; las acciones armadas posteriores se convierten en parte del contexto que rodea el acto central que es el desplazamiento masivo.</p>      <p>Expresiones ling&uuml;&iacute;sticas como "Y ya a partir de ah&iacute; empezamos a rodar", "Ah&iacute; fue que salimos y quedamos volando", permiten hablar de motivos que marcan el inicio de una etapa de la vida en una persona, en este caso, el desplazamiento forzado es la antesala de un momento diferente en la vida, cambios enmarcados en una secuencia hist&oacute;rica, en el contexto de las secuencias o momentos descritos anteriormente. "Y ya a partir de ah&iacute; empezamos a rodar", imagen de liminalidad e inestabilidad que se prolonga, determinada por la carencia de recursos que condiciona una secuencia que pasa por la vida improvisada en un albergue, la convivencia forzada con familiares, amigos o paisanos, seguida del pago de arrendamiento, traslados sucesivos en busca de vivienda de m&aacute;s bajo costo, retorno a&uacute;n sin condiciones de seguridad a la Comuna 13 o retorno a la condici&oacute;n de "arrimaos" donde familiares o amigos.</p>      <p>La solidaridad de los allegados es la m&aacute;s segura y eficiente, pero limitada en el tiempo, pues se trata de una convivencia forzada por la emergencia que obliga a compartir recursos escasos, infraestructuras inadecuadas y dificultades para consensuar normas y figuras de autoridad que rijan el conjunto de los miembros que entonces comparten bajo el mismo techo.</p>      <p>En el caso particular de una familia desplazada de la Comuna 13 y que no retornar&aacute;, despu&eacute;s de "rodar" o pasar por cuatro lugares de residencia en cinco a&ntilde;os, bajo las modalidades anteriores, llega posiblemente a la &uacute;ltima estaci&oacute;n en ese tr&aacute;nsito prolongado, al adquirir un terreno en zona de alto riesgo al borde de una quebrada en el municipio de Bello, donde la administraci&oacute;n local ha advertido que no habr&aacute; conexi&oacute;n a los servicios p&uacute;blicos por localizarse en el retiro de la quebrada, y los familiares y allegados han expresado temor por la reedici&oacute;n de una tragedia por la inminencia de un desastre natural.</p>      <p>La experiencia del desplazamiento forzado modela una cierta percepci&oacute;n del conflicto, que est&aacute; asociada al horror y al caos, como se ver&aacute; a continuaci&oacute;n. Es reiterada la referencia a una noche de horror caracterizada en sus descripciones por un ambiente previo de tensi&oacute;n que circulaba bajo la forma de rumor: "Llegar&aacute; un s&aacute;bado negro y un domingo de dolor y l&aacute;grimas" y que, efectivamente, los habitantes de los sectores 6 y 7 de la parte alta del Salado ver&aacute;n cumplido el s&aacute;bado 29 de junio del 2002, fecha recurrente como encabezamiento de los relatos de las v&iacute;ctimas de este desplazamiento.</p>  <ol>     <p>El 29 de junio del 2002, a las 10:00 p.m., se form&oacute; la balacera. Mucha gente tuvo tiempo de salir, pero nosotros no; nosotros nos quedamos encerrados, era esa gente voliando bala, reventaron los transformadores, gritaban cosas, quemaron casas, y como Dios todo lo ve &#91;...&#93; &eacute;ramos como ocho ni&ntilde;os y seis adultos, callados y privados, ya que ellos gritaban que si se daban cuenta que estos gran hijueputas est&aacute;n ah&iacute;... les damos. Se asomaban por las puertas y quemaron casas, nosotros rez&aacute;bamos hasta lo que no sab&iacute;amos, ya que hasta las 6:00 de la ma&ntilde;ana voliaron plomo<sup><a name=nu18></a><a href="#num18">18</a></sup>.</p>    </ol>      <p>La ocupaci&oacute;n y la salida del territorio por parte de los pobladores de los sectores 6 y 7 aparecen asociadas al actor que ejerc&iacute;a el control al momento de su establecimiento y al nuevo actor que toma el control por medio de la estrategia definitiva del incendio para garantizar la expulsi&oacute;n de estos pobladores. En los relatos de muchos habitantes de la Comuna 13, aparece la llegada de diferentes grupos armados a lo largo de una d&eacute;cada y si bien es clara la eliminaci&oacute;n de la delincuencia com&uacute;n por parte de las milicias, luego la presencia de diferentes expresiones de la insurgencia y m&aacute;s recientemente del ingreso de los paramilitares y las fuerzas armadas del Estado, no es tan claro el actor y la acci&oacute;n precisa en cada caso; pero en el desplazamiento del 29 de junio son inequ&iacute;vocos para los habitantes de la parte alta del Salado, el actor y la estrategia utilizada.</p>  <ol>     <p>Cuando ocurri&oacute; eso, nosotros viv&iacute;amos en el sector 7. La balacera empez&oacute; a las 9:30 hasta las 10:30 de la ma&ntilde;ana. Llegaron ellos gritando que eran las AUC y que a todos los que estaban ah&iacute; nos iban a matar porque &eacute;ramos guerrilleros y colaboradores de la guerrilla; eso no es justo, uno como pobre tiene que buscar los barrios populares porque es donde m&aacute;s va a vivir uno<sup><a name=nu19></a><a href="#num19">19</a></sup>. Las ventanas en el suelo, las puertas en el suelo, los equipos de sonido en la calle, televisores tirados sobre los techos da&ntilde;ados, otros ten&iacute;an unos avisos que dec&iacute;an: Columna Cacique Nutibara<sup><a name=nu20></a><a href="#num20">20</a></sup>.</p>    </ol>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para otra habitante, por ejemplo, el conflicto es percibido a partir de dicha experiencia como un trastocamiento de su rutina:</p>  <ol>     <p>Entonces yo me acostaba a las 8:00 de la noche para levantarme a las 2:00 de la ma&ntilde;ana a hacer las arepas, cuando una vecina me dijo: lev&aacute;ntese que nos est&aacute;n prendiendo candela; eso era bala seguido, seguido, seguido, todo ese tiempo, todo ese tiempo era bala cayendo a los techos y matando gente. S&iacute;, cuando nos hicieron salir de all&aacute;, de las casitas que prendieron candela, cuando yo despert&eacute; no hab&iacute;a luz y estaba el agua botando por las calles, estaban cinco casas ardiendo y entonces yo sal&iacute; corriendo escalas abajo hasta en camisa de dormir. En mitad de las escalas me record&eacute; que yo estaba huyendo en camisa de dormir y me devolv&iacute; y me entregu&eacute; a Dios que me favoreciera, cog&iacute; una bolsa, ech&eacute; los papeles y ech&eacute; dos muditas de ropa, segu&iacute; para abajo rezando el salmo 91, cuando vi una bala cerquita que hac&iacute;a cuic, cuando ¡ay, pas&oacute;!, los unos gritaban, los otros lloraban, los otros dec&iacute;an palabras feas y yo era un solo temblor bajando esas escalas, hasta que llegamos por all&aacute; en una casa y la se&ntilde;ora nos dijo: ¡&eacute;ntrense para ac&aacute;!, entonces nos entramos, cuando nos entramos yo ve&iacute;a a mucha gente de la que hab&iacute;a bajado de all&aacute; del sector 6. Hab&iacute;a uno con un balazo en la rodilla y nos toc&oacute; acabar de amanecer all&iacute; en cuclillas porque era un bulto de gente, era mucha la gente ah&iacute; donde nos dieron posada<sup><a name=nu21></a><a href="#num21">21</a></sup>.</p>    </ol>      <p>La vida cotidiana que tiene como rasgo distintivo la "producci&oacute;n y reproducci&oacute;n de aquellas certezas b&aacute;sicas sin las cuales no sabr&iacute;amos discernir las nuevas situaciones, ni decidir qu&eacute; hacer"<sup><a name=nu22></a><a href="#num22">22</a></sup>, se ve profundamente trastocada por la expulsi&oacute;n de la morada, lugar de protecci&oacute;n por definici&oacute;n; a partir de ese momento las personas quedan expuestas a decisiones ajenas, por un tiempo el control de sus vidas no est&aacute; en sus propias manos. En el momento de la expulsi&oacute;n, la impotencia al no poder atender a las personas m&aacute;s vulnerables, la impotencia al tener que obedecer humillados las &oacute;rdenes dictadas, el temor por las balas, las amenazas y la evidencia de que todo puede quedar reducido a cenizas, constituy&oacute; parte de su experiencia.</p>  <ol>     <p>Bueno, al ranchito de nosotros no le hicieron nada, no lo quemaron, y entonces nosotros empezamos a sacar las cosas, cuando nos gritaron: ¡no saquen m&aacute;s!, ¡v&aacute;yanse, v&aacute;yanse que llegamos nosotros! Nosotros no ve&iacute;amos a nadie sino la voz, ¡no saquen m&aacute;s, v&aacute;yanse! &#91;...&#93; Entonces nos fuimos, como no ten&iacute;amos para d&oacute;nde irnos nos entramos al colegio, en el colegio estuvimos dos meses. A los dos meses el Gobierno dijo que nos iba a pagar arriendo y nos pag&oacute; tres meses<sup><a name=nu23></a><a href="#num23">23</a></sup>.</p>    </ol>      <p>El relato vincula un punto de salida: la casita, el rancho, el lugar de donde son expulsados, sectores 6 y 7, y un punto de llegada transitorio: el Liceo de la Independencia, localizado a unos 20 minutos del lugar de expulsi&oacute;n y que por un lapso de dos meses ser&iacute;a el albergue.</p>      <p>Es entonces un relato com&uacute;n de quienes compartieron una experiencia temporal de emergencia, pero tambi&eacute;n previa como vecinos. El relato tiene igualmente un punto de cierre compartido, referido a la identidad del actor que orient&oacute; la salida en medio del caos para evitar la dispersi&oacute;n total de las personas expulsadas. Si bien hay coincidencia en la identificaci&oacute;n del actor que define el destino inmediato y el lugar de protecci&oacute;n, las interpretaciones son diversas y hasta contrarias con respecto a la intencionalidad que leen en dicha acci&oacute;n. As&iacute; dice una mujer: "Por un lado la cabecilla de las milicias colabor&oacute; mucho en eso &#91;...&#93; cuando llegamos al colegio ya le hab&iacute;an dicho al celador que abriera la puerta que todo el mundo iba para all&aacute;, resulta que ellos influyeron en eso para que la comunidad no quedara desamparada"<sup><a name=nu24></a><a href="#num24">24</a></sup>. Se lee lo anterior como acci&oacute;n protectora, pero simult&aacute;neamente agrega la sospecha de que la comunidad entonces era funcional a la protecci&oacute;n de las milicias:</p>  <ol>     <p>A m&iacute; no me pareci&oacute; bueno eso porque ellos estaban all&iacute; de por medio, ellos toman el papel de protectores para camuflarse dentro de la comunidad desplazada. Eso tiene un trasfondo porque a las milicias les interesaba tener a la comunidad como escudos humanos, entonces, si iban a dejar desplazar parte de su gente, iban a quedar al descubierto. Eso tiene una dualidad, agrega un hombre asistente al grupo focal<sup><a name=nu25></a><a href="#num25">25</a></sup>.    </ol>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>En el albergue "&eacute;ramos muchos, parec&iacute;amos en una c&aacute;rcel"</b></p>      <p>Otra vez, como puede notarse en la expresi&oacute;n "&eacute;ramos muchos, parec&iacute;amos en una c&aacute;rcel", se alude a un nosotros, que ahora viven ese primer momento de la secuencia como albergados en un "espacio dep&oacute;sito" (en este caso en el liceo) en el cual son interrogados, censados o mejor, "contados" y controlados. Aparecen las instituciones gubernamentales y no gubernamentales, los periodistas y los riesgos que para la seguridad signific&oacute; la divulgaci&oacute;n no responsable de los &uacute;ltimos, seg&uacute;n las personas de un grupo focal.</p>      <p>La vida cotidiana se volvi&oacute; extraordinaria; la familia se fragment&oacute;, pues mientras unos permanecen en el liceo, otros, especialmente los ni&ntilde;os, son atendidos por familiares. Se reciben ayudas, pero tambi&eacute;n salen a recolectar alimentos entre los residentes de los barrios vecinos, se hace fila para todo y la imagen de la c&aacute;rcel en parte emerge por las filas en torno a una olla com&uacute;n que, adem&aacute;s, contiene alimentos no deseables porque son preparados para "un mont&oacute;n de gente". Una mujer les dice a sus hijas que la van a visitar en el liceo:</p>  <ol>     <p>"Ustedes parecen visit&aacute;ndolo a uno en la c&aacute;rcel, porque como el celador tiene que abrir la puerta, para que puedan entrar". En su relato la imagen del encierro y el celador est&aacute; directamente relacionada con la c&aacute;rcel; los elementos adicionales del relato se refieren tambi&eacute;n a hechos que acontecen en el contacto entre los internos de la c&aacute;rcel y las personas que llegan de afuera para visitarlos; dice, por ejemplo, que le llevan "comidita pa'que comiera algo decente", entonces me llevaban la porcioncita, me llevaban jugo, me llevaban cigarrillos y, bueno, nos daba vueltecita y se iba &#91;...&#93; despu&eacute;s la otra tambi&eacute;n ven&iacute;a<sup><a name=nu26></a><a href="#num26">26</a></sup>.</p>    </ol>      <p>El n&uacute;mero exacto de personas desplazadas no se conoce, pero las personas que estuvieron en el liceo tienen la impresi&oacute;n de que fueron muchas, lo que tambi&eacute;n puede dar una idea de la percepci&oacute;n de hacinamiento: "Uno se levantaba a las 6 porque todo el mundo se levantaba a esa hora a hacer bulla, entonces imag&iacute;nese, m&aacute;s de 400, que cuando nosotros salimos &eacute;ramos 250 y resultaron una gallada, pero eran de los dos sectores. Entonces, claro, cont&aacute;ndolas todas en total &eacute;ramos m&aacute;s de 400"<sup><a name=nu27></a><a href="#num27">27</a></sup>. La experiencia de vivir en un lugar improvisado como albergue por un tiempo de dos meses, como sucedi&oacute; con las personas desplazadas del Salado, es una de las particularidades del desplazamiento masivo.</p>      <p><b>Implicaciones e impacto del desplazamiento masivo e individual</b></p>      <p>Adem&aacute;s de la cantidad de personas, la diferencia entre el desplazamiento masivo y el desplazamiento individual est&aacute; asociada en primer lugar a la visibilidad; es imposible invisibilizar el desplazamiento masivo por su magnitud, pero tambi&eacute;n en el caso espec&iacute;fico del Salado, por la intervenci&oacute;n de una serie de instituciones que presionan para que fuera reconocida la situaci&oacute;n de desplazamiento de las personas afectadas. La otra diferencia est&aacute; determinada por la autopercepci&oacute;n de las v&iacute;ctimas, quienes salen desplazadas de forma individual, generalmente no se saben sujetos de derechos, se encuentran m&aacute;s dominados por el miedo, son ignorados por la sociedad receptora y el Estado, no tienen ning&uacute;n principio asociativo, lo que significa mayores dificultades para reconstruir su proyecto de vida que depender&aacute; exclusivamente de sus recursos propios. No obstante, el reconocimiento como desplazados intraurbanos de las personas desplazadas del Salado, la ineficacia de la pol&iacute;tica de atenci&oacute;n no evit&oacute; que algunas personas desplazadas a partir de entonces quedaran "rodando".</p>  <ol>     <p>Yo no sab&iacute;a lo de los desplazados, no sab&iacute;a nada, en esa &eacute;poca como que no hab&iacute;a de eso como ahora y cuando mi mam&aacute; me dijo, ya hab&iacute;a pasado mucho tiempo y ya para qu&eacute;... de otras familias no s&eacute; bien sino de una que vive en Barrionuevo que le toc&oacute; venirse de all&aacute; por problemas, pero no s&eacute; m&aacute;s y ellos son de ra&iacute;ces de all&aacute;<sup><a name=nu28></a><a href="#num28">28</a></sup>.    </ol></p>  Las personas en situaci&oacute;n de desplazamiento forzado y sobre todo quienes han salido individualmente o en un desplazamiento tipo familiar, desconocen los derechos que les han sido vulnerados y en muchos se ha incorporado la idea de que su reconocimiento tiene un tiempo de vigencia, afirmaci&oacute;n expandida a trav&eacute;s de funcionarios y operadores que participan de una visi&oacute;n restrictiva de los derechos. Su narraci&oacute;n es una narraci&oacute;n externa en la medida en que se tiene menos conciencia de la situaci&oacute;n, la percepci&oacute;n del conflicto se hace m&aacute;s con relaci&oacute;n a hechos generales que afectaron a la Comuna 13, como la confrontaci&oacute;n armada.</p>  <ol>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Yo le dije al esposo m&iacute;o que con la muerte del hijo m&iacute;o no era capaz de vivir ah&iacute;, nos fuimos a pagar arriendo ocho meses en la Milagrosa y a esa casa se entraban ellos, esas casas quedaron solas, nos tumbaron las puertas, se adue&ntilde;aron de ellas, la ley, la guerrilla, los paramilitares, esa casa la volvieron nada; nos dec&iacute;an a nosotros que fu&eacute;ramos a darle vuelta a eso, y siempre que uno iba encontraba la ley ah&iacute;, la autoguerrilla, los guerrilleros, ellos se adue&ntilde;aron de eso, ya cuando el Presidente hizo la tal operaci&oacute;n Ori&oacute;n, el esposo m&iacute;o se vino, hizo un pr&eacute;stamo y las arregl&oacute;, eran dos casas... esas casas las volvieron nada, ya nos toc&oacute; ponerle puertas a eso, quedaron como un colador, en la parte de atr&aacute;s del solar qued&oacute; como un agujero, como colador, puro fusil, a m&iacute; casi me matan ah&iacute; lavando<sup><a name=nu29></a><a href="#num29">29</a></sup>.</p>    </ol>      <p>El desplazamiento familiar e individual es afrontado por las personas asumiendo la salida y tambi&eacute;n el retorno seg&uacute;n la percepci&oacute;n actualizada de la atm&oacute;sfera del conflicto en la Comuna 13, a partir de la informaci&oacute;n obtenida de las personas que se han quedado y que entonces se convierten en una fuente fundamental para decidir la conveniencia del retorno. Las im&aacute;genes del retorno son contundentes para entender que este no se da al mismo lugar de salida, pues se han operado resemantizaciones y cambios en la infraestructura, se&ntilde;ales y mensajes que como tatuajes han quedado en la memoria de los lugares, cambios que tambi&eacute;n corresponden a la l&oacute;gica de expulsi&oacute;n y repoblamiento, provocando un extra&ntilde;amiento en los pobladores que retornan. Para una de las mujeres que retorn&oacute; al sector 7, parte alta del Salado, "la llegada fue en medio de, &#91;...&#93; los nervios &#91;...&#93; nervios total, porque te digo sinceramente, el barrio era irreconocible, era como un cementerio, las casas medio saqueadas, las puertas tumbadas, los contadores de energ&iacute;a saqueados &#91;...&#93; Despu&eacute;s de eso ya todo el mundo fue retornando graniaito, una, dos o tres familias y as&iacute;". Recuerda tambi&eacute;n el proyecto de escuela para el que tanto trabajaron haciendo empanadas y con el voluntariado de un profesor que iba a apoyar la escuela que estaban levantando, hoy en d&iacute;a ya no hay sino dos muros pa'bajo y un letrero que dejaron impreso en la pared: "El pueblo para el pueblo"<sup><a name=nu30></a><a href="#num30">30</a></sup>.</p>      <p>La distancia con respecto a sus lugares de origen y el arribo a ciudades capitales pueden representar protecci&oacute;n para las personas expulsadas del campo por motivos del conflicto armado, para las personas que se desplazan de un barrio a otro de Medell&iacute;n o a un municipio del &aacute;rea metropolitana, el retorno es m&aacute;s frecuente por la proximidad, no tanto porque sea m&aacute;s seguro regresar al barrio de origen y no encuentren mayores o mejores ofertas en educaci&oacute;n y salud, por el contrario, experimentan un desmejoramiento de sus condiciones de vida.</p>      <p><b>"Del a&ntilde;o 2000 para ac&aacute;, para m&iacute; ha sido un calvario &#91;...&#93;"</b><sup><a name=nu31></a><a href="#num31">31</a></sup></p>      <p>La imagen del <i>calvario</i> retomada por una de las mujeres asistentes al grupo focal de desplazados para significar lo que ha sido su experiencia entre el 2000 y 2004 como habitante de la Comuna 13, se inscribe en el marco de la religiosidad cristiana en el cual calvario remite a v&iacute;a crucis, "expresi&oacute;n latina con que se denomina el camino se&ntilde;alado con diversas estaciones de cruces y altares, en memoria del que recorri&oacute; Jesucristo en camino al Calvario"<sup><a name=nu32></a><a href="#num32">32</a></sup>.</p>      <p>Los relatos de las personas que han vivido la experiencia del desplazamiento generalmente hacen referencia a una sucesi&oacute;n: el asesinato de un miembro de la familia provoca el desplazamiento, o han vivido allanamientos o situaciones de amenaza y riesgo en el barrio adem&aacute;s de desplazamiento, de ah&iacute; que la imagen religiosa del calvario es muy precisa, porque es una sucesi&oacute;n de hechos marcados por el sufrimiento. Una mujer usando la figura del <i>calvario</i>, ata experiencias dolorosas de su vida en la Comuna 13 entre el 2000 y el 2004:  <ol>     <p> &#91;...&#93; del a&ntilde;o 2000 para ac&aacute; mi vida ha sido un calvario porque en ese tiempo sacaron a mi hijo de la casa y lo asesinaron, fue en ese momento cuando empez&oacute; el calvario para m&iacute;; yo tengo cuatro hijos, el mayor fue el que asesinaron y viv&iacute; bastante duro, da muy duro que le maten a uno un hijo y despu&eacute;s el desplazamiento<sup><a name=nu33></a><a href="#num33">33</a></sup>.</p>    </ol>      <p>La imagen del calvario asociada a la expresi&oacute;n utilizada para referirse al desplazamiento como "ya a partir de ah&iacute; empezamos a rodar" o "quedamos volando" o "cuando sal&iacute; de all&aacute; qued&eacute; muy desubicada", remite al desacomodo de lugar, pero tambi&eacute;n a la separaci&oacute;n de los seres amados, el deterioro de los lazos sociales, el desmejoramiento de las condiciones materiales de vida.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los principales impactos asociados al desplazamiento forzado intraurbano son: descenso socio-econ&oacute;mico, impacto psicosocial, deterioro del tejido social. Con relaci&oacute;n al desplazamiento rural-urbano, puede decirse que en lo fundamental se presentan los mismos impactos, con la diferencia de que en algunos casos, para las personas expulsadas del campo, la ciudad representa mejor calidad y cobertura de los servicios de salud y educaci&oacute;n, diversidad de opciones para el desempe&ntilde;o del rol de la mujer.</p>      <p><b>El descenso socioecon&oacute;mico</b></p>      <p>Para las personas que vivieron el desplazamiento y especialmente para las que no retornaron, uno de los principales impactos es el descenso socioecon&oacute;mico. En algunos casos, el desubicarse de lugar es tambi&eacute;n desubicarse de algunas fuentes de ingresos conectadas directamente con los v&iacute;nculos sociales establecidos en el vecindario de la Comuna 13, v&iacute;nculo a&uacute;n m&aacute;s significativo entre las mujeres:</p>  <ol>     <p>Econ&oacute;micamente me afect&oacute; porque yo ten&iacute;a muchas de las vecinas, les arreglaba la ropa... colocaba cierres, o sea, entre mis vecinas yo ten&iacute;a mucha clientelita con ellas de arreglarles la ropa, pues costura, todo lo que es costurita yo lo hac&iacute;a en mi casa y cuando yo sal&iacute; de all&aacute; me qued&eacute; muy desubicada; mientras uno va conociendo la gente de otro lugar y m&aacute;s as&iacute; que la gente es tan encerradita y todo, ya es muy dif&iacute;cil, pero bueno, Dios no me desampar&oacute;<sup><a name=nu34></a><a href="#num34">34</a></sup>.</p>    </ol>      <p>El descenso econ&oacute;mico como un impacto directo del desplazamiento forzado en el marco del conflicto, adem&aacute;s de explicarse por la p&eacute;rdida de una fuente de ingresos, se explica por el incremento de gastos ante situaciones imprevistas; la continuidad de los escolares en los mismos establecimientos educativos recorriendo mayores distancias, con un incremento en los gastos de transporte o abandono del estudio, cambio de rutas y medios para desplazarse a los lugares de trabajo, la p&eacute;rdida del trabajo por motivos de seguridad, pago de arriendo, un mayor costo por servicios p&uacute;blicos. Un joven l&iacute;der, miembro de una familia desplazada en el a&ntilde;o 2005 por las AUC, se refiere al impacto que ha tenido dicho desplazamiento en la vida cotidiana de su madre y su hermana:</p>  <ol>     <p>Est&aacute;n muy apegadas a vivir en la Comuna 13 y es muy dif&iacute;cil pasar de estrato 1 a ser de estrato 3, esto es dif&iacute;cil por los servicios, los gastos y todo. No es lo mismo que yo le comprara a mi mam&aacute; un tiquete de metro que le duraba para la quincena y ahora ella tiene que guardar la quincena porque le toca coger dos buses. Esto se nos volvi&oacute; un despelote, era acostumbrarse a nuevas rutas, adem&aacute;s, mi mam&aacute; nunca hab&iacute;a ido a trabajar en bus, ten&iacute;a que madrugar m&aacute;s, en la 13 ya uno ten&iacute;a su rutina<sup><a name=nu35></a><a href="#num35">35</a></sup>.</p>    </ol>      <p>Al indagar a personas que permanecen en la Comuna 13 por las personas que no han retornado, suponen que aquellas no se encuentran bien porque ahora, adem&aacute;s se ven obligadas a pagar arriendo:</p>  <ol>     <p>No est&aacute;n tan bien porque ellos ac&aacute; no pagaban arriendo, pues ten&iacute;an su casa propia, as&iacute; fuera un rancho de tabla, pero &iquest;se imaginan a ellos con un m&iacute;nimo para pagar arriendo y servicios, adem&aacute;s del estudio de los ni&ntilde;os? Tengo un hermano que se fue a vivir a otro barrio y por all&aacute; le toca m&aacute;s duro, &eacute;l trabajaba en la 70 primero y le tocaban dos pasajes, ya se gasta cuatro pasajes. Primero ten&iacute;an su casita propia, ya les toca m&aacute;s duro pagando arriendo<sup><a name=nu36></a><a href="#num36">36</a></sup>.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ol>      <p>El retorno de las personas que han sido desplazadas se explica fundamentalmente por la necesidad de recuperar las condiciones de vida que en gran medida dependen del no pago de arrendamiento, asunto determinante cuando se cruza con el conflicto la situaci&oacute;n de pobreza que vive la mayor&iacute;a de habitantes de la Comuna 13, donde predominan el estrato 1 y 2.</p>  <ol>     <p>Es que casi todo el que regresa es porque le va muy mal en otro barrio, por lo econ&oacute;mico, porque est&aacute;n pagando, y despu&eacute;s de tener su casa para irse a pagar arriendo &#91;...&#93;, es que pagar arriendo es muy dif&iacute;cil, porque despu&eacute;s de que llegue el arriendo llegan los servicios, y ellos despu&eacute;s de tener su casita se arriesgan a volverse al barrio para no estar sufriendo econ&oacute;micamente en la calle<sup><a name=nu37></a><a href="#num37">37</a></sup>.</p>    </ol>      <p>Al indagar por las razones que explican la permanencia en la Comuna 13 cuando se han resistido a la salida o cuando han retornado, se encuentran cuatro respuestas: porque no tienen un lugar a donde ir, porque all&iacute; ya los distinguen, porque al barrio donde lleguen pueden verlos con desconfianza; como forasteros o portadores del grupo dominante en la Comuna 13 y finalmente porque les informaron que si abandonaban sus viviendas perder&iacute;an el derecho sobre ellas.</p>      <p>La imposibilidad que genera el desconocimiento de otra zona y de establecer nuevas relaciones sociales y organizacionales, adem&aacute;s del desprenderse de las relaciones de vecindad, que en algunas ocasiones se convierten tambi&eacute;n en una fuente de sostenimiento para las personas que viv&iacute;an en el barrio, como el caso de la mujer que se ayudaba "haci&eacute;ndoles arreglitos" en la ropa para los vecinos.</p>      <p>El mantenimiento de las condiciones de vida anterior para quienes regresan no es f&aacute;cil, la posibilidad de supervivencia se vuelve dif&iacute;cil ante las nuevas condiciones impuestas por la "llegada del Estado", dicha entrada se expresa en diversas medidas, entre ellas algunas referidas al cobro de impuestos o tasas tales como el cobro de los servicios p&uacute;blicos domiciliarios, multas por legalizaci&oacute;n o intereses de mora por no pago durante el tiempo en que no se ocup&oacute; la vivienda.</p>  <ol>     <p>Cuando lleg&oacute; la operaci&oacute;n Ori&oacute;n, fue muy afortunada para unos, y muy desdichada para otros. Antes de la operaci&oacute;n, durante la guerra hubo un desplazamiento masivo y todos lo supieron. Despu&eacute;s de la operaci&oacute;n, el se&ntilde;or Luis P&eacute;rez dice: "Tranquilos muchachos, EPM a algunos les va a condonar, a otros les va a rebajar, pero regresen". Entonces la gente cuando regres&oacute; se dio cuenta de que sus casas estuvieron ocupadas qui&eacute;n sabe por qui&eacute;n, hicieron cientos de llamadas y ahora est&aacute;n embalados sin servicios p&uacute;blicos porque no los pueden pagar. La comuna est&aacute; llena de multas dizque por contrabando, que dejaron estos sinvergüenzas y que ahora apenas los vinieron a descubrir los de las EPM<sup><a name=nu38></a><a href="#num38">38</a></sup>.</p>    </ol>      <p><b>El impacto psicosocial</b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los relatos de las personas en situaci&oacute;n de desplazamiento forzado permiten distinguir un antes del desplazamiento, durante la salida y el tiempo despu&eacute;s del desplazamiento que en algunos casos es el retorno y en otros remite de modo m&aacute;s amplio a la situaci&oacute;n que experimentan y perciben actualmente. Con respecto al momento anterior al desplazamiento algunos se refieren a que "Uno era a toda hora tensionado". S&iacute;, a uno y a toda la comunidad; uno sal&iacute;a y era tensionado, pensaba que le iban a dar un tiro a uno o que se lo iban a entregar a los paracos<sup><a name=nu39></a><a href="#num39">39</a></sup>.</p>      <p>Los rumores previos generaban un ambiente en el que se hablaba de psicosis, inquietud e incertidumbre. Una mujer que vivi&oacute; el desplazamiento del 29 de junio recordaba:</p>  <ol>     <p>D&iacute;as antes de llegar los paracos hab&iacute;a un rumor y como que les hab&iacute;an mandado un mensaje a los milicianos mand&aacute;ndoles a decir: "Habr&aacute; un s&aacute;bado negro y un domingo de l&aacute;grimas". No dijeron qu&eacute; d&iacute;a, vea, toda la comunidad se hac&iacute;a esa misma pregunta cada vez que llegaba un s&aacute;bado: &iquest;Ser&aacute; este s&aacute;bado? &#91;...&#93; ya tengo psicosis. "S&aacute;bado negro y un domingo de dolor, de l&aacute;grimas" y yo: ¡Dios m&iacute;o bendito: que se cumpla tu voluntad! Cada vez que llegaba un s&aacute;bado, que llegaban las 5, 6 de la tarde, todo el mundo mirando pa' arriba, pa' ver qu&eacute; era lo que iba a pasar. Bueno, no lleg&oacute;<sup><a name=nu40></a><a href="#num40">40</a></sup>.</p>    </ol>      <p>Son tambi&eacute;n muchos los relatos que aluden a enfermedades que las personas asocian directamente con los <i>nervios</i>; en el siguiente caso a enfermedades respiratorias y ataques epil&eacute;pticos. Un joven se refiere al impacto que produjo en su madre y hermana la solicitud directa que hac&iacute;an por un miembro de la familia:</p>  <ol>     <p>Un d&iacute;a cualquiera estaban en la casa de mi hermana en El Salado y llegaron por &eacute;l los muchachos diciendo que &eacute;l les ten&iacute;a una cosa y que necesitaban que se la entregara, mi mam&aacute; les dijo que &eacute;l no estaba. Ellos le respondieron que lo iban a esperar. Cuando yo llegu&eacute;, mam&aacute; estaba asfixiada de los nervios, ese d&iacute;a no volvieron. Al otro d&iacute;a yo sal&iacute; a trabajar y mi primo no estaba, ellos volvieron otra vez. Mi primo no nos quiso decir qu&eacute; les ten&iacute;a, as&iacute; que mam&aacute; muy preocupada cogi&oacute; un taxi y lo despach&oacute;, pero los muchachos siguieron yendo, mi mam&aacute; se puso enferma y mi hermana que sufre de ataques de epilepsia tambi&eacute;n, les dije entonces que se iban a tener que ir para la Milagrosa porque ac&aacute; no van a poder estar<sup><a name=nu41></a><a href="#num41">41</a></sup>.</p>    </ol>      <p>El momento de la salida se siente como el m&aacute;s dif&iacute;cil; all&iacute; aparecen las respuestas individuales al miedo; hay quienes dicen que se paralizan "me qued&eacute; fr&iacute;a y helada", quienes huyen y quienes toman decisiones r&aacute;pidas, orientan a la familia para la salida y a veces convencen a los miembros del grupo sobre la conveniencia de una salida inmediata. Este momento es seguido de un sentimiento de desorientaci&oacute;n y abandono, de "no saber qu&eacute; hacer", "no saber para d&oacute;nde coger". Este momento de desorientaci&oacute;n se impone una vez que han salido del lugar del conflicto y llama la atenci&oacute;n que en los relatos de desplazamiento rural-urbano, su ocurrencia sea en la terminal de transporte, y en los relatos de algunas personas de la Comuna 13 que han vivido el desplazamiento intraurbano, ocurre en la estaci&oacute;n del metro.</p>      <p>En ambos casos se trata del "no lugar por excelencia", es un lugar de llegada y de partida a la vez, nunca es un destino definitivo, de ah&iacute; que la terminal o la estaci&oacute;n sea un sitio de paso a... y lo que precisamente no saben las personas en situaci&oacute;n de desplazamiento, es a d&oacute;nde ir, ahora est&aacute; en vilo su destino. La sensaci&oacute;n es la de estar suspendidos. As&iacute; dice una de las mujeres entrevistadas:</p>  <ol>     <p>&#91;...&#93; ah&iacute; mismo salimos corriendo del miedo y nos fuimos &#91;...&#93; no supimos ni pa'd&oacute;nde, mi mam&aacute; nos llam&oacute; un taxi y nos fuimos todos, llegamos fue a la estaci&oacute;n del metro de San Javier. Yo y mis hijos ah&iacute; nos quedamos pensando pa' d&oacute;nde nos &iacute;bamos &#91;...&#93; entonces nos quedamos ah&iacute; en la estaci&oacute;n desde las nueve de la ma&ntilde;ana hasta las tres de la tarde ubic&aacute;ndonos a ver pa' donde qu&eacute; familiar nos &iacute;bamos. Y a partir de ah&iacute; empezamos fue a rodar y la casita qued&oacute; sola<sup><a name=nu42></a><a href="#num42">42</a></sup>.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ol>      <p>La situaci&oacute;n actual no es mejor, en tanto las condiciones de seguridad no est&eacute;n garantizadas, de ah&iacute; que es m&aacute;s precisa la expresi&oacute;n "una cascada de miedos e incertidumbre" ante la comprensi&oacute;n de la coyuntura como resultado de un acumulado hist&oacute;rico:</p>  <ol>     <p>&#91;...&#93; all&aacute; no hab&iacute;a polic&iacute;as, all&aacute; no hab&iacute;a nada, entonces vieron el punto d&eacute;bil para ellos poder arrancar con los que estamos viviendo, y nosotros los que estamos viviendo all&iacute; ahora vivimos todav&iacute;a con temor, vivimos con miedo, vivimos con zozobra, no sabemos el d&iacute;a que nos vaya a tocar a nosotros<sup><a name=nu43></a><a href="#num43">43</a></sup>.</p>    </ol>      <p>Una manera de concluir los relatos es dejando en manos de Dios el futuro, lo cual indica que es el mundo de creencias religiosas el que se convierte en fuente para la continuidad y la esperanza. Tambi&eacute;n est&aacute; la importancia de la atenci&oacute;n de las organizaciones de derechos humanos y de la Iglesia como pastoral social, en particular una de las mujeres hace referencia a los v&iacute;nculos tejidos con profesionales que los acompa&ntilde;aron en la comprensi&oacute;n del proceso de desplazamiento forzado intraurbano y de sus derechos. Este, no obstante, no es el caso m&aacute;s generalizado<sup><a name=nu44></a><a href="#num44">44</a></sup>.      <p><b>Desconfianza y erosi&oacute;n de los lazos sociales</b></p>      <p>Adem&aacute;s del descenso socio-econ&oacute;mico, el desplazamiento forzado provoca la fragmentaci&oacute;n de la familia y debilita los v&iacute;nculos sociales tejidos en el tiempo. En particular, significa una p&eacute;rdida importante, <i>el vecino</i>, v&iacute;nculo construido como habitantes del mismo territorio; para el l&iacute;der comunitario el desplazamiento significa una p&eacute;rdida de reconocimiento que se resiste a aceptar, y en todos los casos el miedo y el control de los actores armados generalizan la desconfianza.</p>      <p>El desplazamiento lleva a pensar en las personas que huyen, pero tambi&eacute;n en las personas que quedan observando impotentes que la familia se desintegra y que se operan cambios fuertes en roles y actitudes personales. As&iacute; cuenta una persona que el sufrimiento mayor fue por la partida su hija, una de las mayores que le prodigaba gran apoyo, una mujer a quien siempre vio fuerte y que por motivo del asesinato de su esposo y de recibir amenazas huy&oacute; con su familia, entonces se encontraba deca&iacute;da y d&eacute;bil para afrontar la situaci&oacute;n. La confianza se alimenta y se construye cada d&iacute;a, por eso la confianza se pierde o se gana y en el conflicto de la Comuna 13 ha resultado notablemente disminuida. As&iacute; dice un l&iacute;der comunitario a manera de balance:</p>  <ol>     <p>Yo perd&iacute; dos cosas muy esenciales: la confianza, porque yo por all&aacute; no creo en nadie, no creo directamente en las personas porque vi y estoy viendo muchas falsedades &#91;...&#93; Segundo, perd&iacute; la confianza que le deposit&eacute; a una compa&ntilde;era con la que viv&iacute; 22 a&ntilde;os, por haberme pagado de esa manera tan vil como me pag&oacute;, no m&aacute;s por colaborarles a esos asesinos<sup><a name=nu45></a><a href="#num45">45</a></sup>.</p>    </ol>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el plano personal y social, la desconfianza empieza a modelar la vida. En el primero se alude a la diferencia entre un pasado reciente en el cual era claro qui&eacute;nes estaban presentes ejerciendo el control, y la situaci&oacute;n actual en la cual hay infiltrados y el enemigo est&aacute; oculto: "Primero sab&iacute;amos qui&eacute;nes eran los enemigos, porque ellos se declararon: Nosotros somos la ley, nosotros mandamos. Entonces mataban a alguien y se sab&iacute;a, fueron las FARC, fueron las milicias; pero en la actualidad no sabemos qui&eacute;nes son"<sup><a name=nu46></a><a href="#num46">46</a></sup>. Para algunas personas, uno de los aprendizajes que queda del conflicto armado vivido en la Comuna 13 es la desconfianza. As&iacute; dice un testimonio:</p>  <ol>     <p>Aprend&iacute; que uno no debe confiar en nadie, porque... pr&aacute;cticamente, ellos por un lado hicieron el bien, sacaron la suciedad del barrio y los que hac&iacute;an da&ntilde;o en el barrio. Por otro lado, les hicieron mucho da&ntilde;o a las madres, porque no fui yo sola, fueron muchas madres las que quedaron sin sus hijos, asesinados, y eso es muy doloroso y todos, pues, quedaron con la pregunta, &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Por qu&eacute; a mi hijo? &#91;...&#93; sabiendo que &eacute;l con ellos nunca se meti&oacute;<sup><a name=nu47></a><a href="#num47">47</a></sup>.</p>    </ol>      <p>La comunicaci&oacute;n telef&oacute;nica con los familiares que han quedado en la Comuna 13 es una constante, pero las visitas disminuyen ante la presencia de nuevos habitantes en la Comuna 13, que generan miedo y desconfianza: "Con mi mam&aacute; he hablado a diario; yo voy y me asomo, pero hay mucho vecino moreno, y los recuerdos y lo que sufrimos hacen que no queramos volver, el hijo mayor tiene mucho miedo de que lo maten all&aacute;, m&aacute;s ahora que no lo conocen, con los vecinos por ac&aacute; juega f&uacute;tbol"<sup><a name=nu48></a><a href="#num48">48</a></sup>.</p>      <p>Lo anterior muestra que esta mujer desplazada con su familia de la Comuna 13, ha pasado a ser extranjera en su lugar inicial de residencia, donde construy&oacute; su vivienda y tuvo sus hijos. "Ser forastero" en un barrio que no ha sido su lugar, o volverse "forastero" del lugar que habit&oacute;, por la presencia de nuevos actores como en la Comuna 13, constituye un impedimento que determina claramente lugares permitidos y lugares prohibidos, determina si desplazarse o quedarse aun con los riesgos que pueda implicar permanecer.</p>      <p>De irse para otro barrio a torear a otros grupos, era mejor quedarse en el barrio. Aqu&iacute; ya lo distinguen a uno y ya pas&oacute; lo que iba a pasar, era m&aacute;s peligroso llegar a otros barrios donde hay otros grupos sin que lo conocieran a uno. Cuando uno llega a otro barrio <i>forastero</i>, le preguntan &iquest;Qui&eacute;n es usted? &iquest;De d&oacute;nde viene? &iquest;Qu&eacute; hace? &iquest;En qu&eacute; trabaja?, adem&aacute;s nosotros ya hab&iacute;amos vivido eso, por eso es mejor quedarse aqu&iacute;<sup><a name=nu49></a><a href="#num49">49</a></sup>.</p>      <p>El miedo restringe y hasta cancela la geograf&iacute;a recorrida cada d&iacute;a y dificulta las posibilidades de acci&oacute;n. La desconfianza exige mayor tiempo y c&aacute;lculo; a lo largo de los testimonios se nota la incorporaci&oacute;n de la desconfianza como un modo de relaci&oacute;n entre los extra&ntilde;os, los vecinos, y alcanza inclusive a los parientes y allegados, planteando nuevas dificultades para quienes contin&uacute;an residiendo en la Comuna 13; y tambi&eacute;n para quienes se desplazaron forzadamente, se trata de una desconfianza generalizada que reclama atenci&oacute;n, como plantea LUHMANN: "Una persona que desconf&iacute;a necesita tanto de m&aacute;s informaci&oacute;n como al mismo tiempo limita la informaci&oacute;n en la que se siente seguro puede confiar &#91;...&#93; La posibilidad de ser enga&ntilde;ado se convierte una vez m&aacute;s en algo que tiene que tomarse en cuenta"<sup><a name=nu50></a><a href="#num50">50</a></sup>.</p>      <p>El conflicto armado y las contradicciones generadas al interior de la familia por las maneras de entender las relaciones con los actores armados activaron discordias internas por motivos de propiedad, celos, autoritarismo, discriminaci&oacute;n racial, lo que desencaden&oacute; fragmentaciones tan radicales entre los miembros de la familia como entre los bandos enemigos abiertamente enfrentados en combate.</p>  <ol>     <p>La compa&ntilde;era con la que yo conviv&iacute;a se hizo muy amiga de los de las Farc &#91;...&#93; y en esas una hija &#91;...&#93; m&iacute;a tuvo un hijo con ellos, entonces ella me peleaba a m&iacute; la casa de herencia de mi mam&aacute;, ella les daba comida, les daba tinto, les aplicaba inyecciones, a los heridos en combate ella corr&iacute;a y los llevaba al centro de salud<sup><a name=nu51></a><a href="#num51">51</a></sup>.</p>    </ol>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En medio de las contradicciones cotidianas por las relaciones con el actor armado, finalmente, se rompi&oacute; el v&iacute;nculo familiar y lo que luego trae al relato es la frase que constituy&oacute; el punto preciso de fractura: "Desde ah&iacute; cuando ella lanz&oacute; la expresi&oacute;n de que m&aacute;s le interesaba la vida de ellos que la m&iacute;a, yo comenc&eacute; por debajo de cuerda a buscar mi defensa con mis allegados, con mis vecinos".</p>      <p>El conflicto es separaci&oacute;n; escisiones que se prolongan en el tiempo y que llegan hasta los lazos de consanguinidad y afinidad, as&iacute; aparece el tema de los hijos del enemigo vinculados a la parentela propia.</p>      <p><b>PARA CONCLUIR PARCIALMENTE SE PODR&Iacute;A DECIR QUE</b>:</p>      <p>En Medell&iacute;n como ciudad receptora, se han identificado unas percepciones problem&aacute;ticas sobre la poblaci&oacute;n desplazada que van desde la mirada del desplazado como "carga", esto es, como un problema para la administraci&oacute;n, un invasor, alguien que compite por recursos escasos, hasta "un peligroso" en cuanto proviene del lugar de la guerra y como tal se sospecha que puede ser portador de la misma o miembro de uno de los bandos en conflicto. En este contexto de conflicto armado y de desplazamiento forzado en la Comuna 13, es posible que se fortalezca una mirada peligrosista hacia la persona en situaci&oacute;n de desplazamiento forzado intraurbano, por la confrontaci&oacute;n all&iacute; de los grupos armados, lo cual har&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;ciles las posibilidades de continuar con sus planes de vida en otro lugar de residencia o de participar de la vida laboral.</p>      <p>El estigma que pesa sobre las personas que viven en la Comuna 13, "como guerrilleros" o "colaboradores de la guerrilla", hace pensar en algo a&uacute;n m&aacute;s radical, como lo advierte Castillejo, no es solo que se considere peligroso al que proviene de los epicentros de la guerra sino que en ese proceso de mutaci&oacute;n mediante el cual se construye la alteridad el Otro es considerado como un peligroso en s&iacute;. Un indicio de esto es el ocultamiento que de su procedencia o lugar de residencia hacen los pobladores localizados en esta parte de la zona centro-occidental de Medell&iacute;n. Habr&iacute;a que preguntarse tambi&eacute;n por las implicaciones subjetivas de dicho estigma.</p>      <p>La poblaci&oacute;n de la que principalmente nos hemos ocupado en este caso, los desplazados de la parte alta del Salado, son personas que viven en situaci&oacute;n de pobreza, lo que permitir&iacute;a afirmar con ALEJANDRO CASTILLEJO que en estas personas se conjuga una doble condici&oacute;n: segregaci&oacute;n y marginalizaci&oacute;n:</p>  <ol>     <p>La segregaci&oacute;n no es propiamente producto de las estructuras de la sociedad, aunque sin duda puede ser una dimensi&oacute;n complementaria de la discriminaci&oacute;n. El otro puede ser segregado en virtud de su diferencia, o lo que se asume puede ser, en un ejercicio ideol&oacute;gico, su <i>diferencia inherente</i>. La marginalizaci&oacute;n del desplazado es, pues, el efecto de una exclusi&oacute;n fundada en las relaciones desiguales que se encuentran en la base de esta sociedad. Pero a la vez, es segregado en virtud de su alteridad y de la forma como se ha construido e interpretado socialmente<sup><a name=nu52></a><a href="#num52">52</a></sup>.</p>    </ol>      <p>Hay que puntualizar que en cualquier caso, en la Comuna 13 y otros, el desplazamiento revela una inmensa desigualdad, seguramente es diferente un desplazamiento forzado si no est&aacute; de por medio la pobreza, pero es este binomio el que aparece de forma reiterada en nuestro pa&iacute;s.</p>   <hr> <font face="verdana" size=2>      <p><b>Pie de p&aacute;gina</b></p>  <sup><a name="num1"></a><a href="#nu1">1</a></sup>Adscrito al INER, est&aacute; conformado por cuatro instituciones de la ciudad: la Universidad de Antioquia, la Universidad de Medell&iacute;n, la Corporaci&oacute;n Regi&oacute;n y el Instituto Popular de Capacitaci&oacute;n IPC; el grupo de investigaci&oacute;n permite la discusi&oacute;n entre disciplinas como la ciencia pol&iacute;tica, el trabajo social, la sociolog&iacute;a, la antropolog&iacute;a, el derecho y el sicoan&aacute;lisis, a trav&eacute;s de la participaci&oacute;n de los investigadores adscritos al grupo que tienen diferentes disciplinas.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num2"></a><a href="#nu2">2</a></sup>Entrevista Profundidad n&deg; 25, desplazado.    <br>  <sup><a name="num3"></a><a href="#nu3">3</a></sup>Por desplazamiento forzado masivo se entiende la salida forzada de 10 &oacute; m&aacute;s hogares o, m&aacute;s de 50 personas en un mismo evento. (D. 2569/2000, art. 12). Otras formas de clasificar el desplazamiento son: desplazamiento individual donde es solo un miembro de la familia el que se desplaza, denominado gota a gota. Desplazamiento familiar en el cual la familia permanece unida durante y despu&eacute;s del momento del desplazamiento. Desplazamiento masivo organizado, donde la comunidad con una base social organizada toma la decisi&oacute;n de desplazarse y buscar apoyo en instituciones gubernamentales y no gubernamentales para obtener una asistencia y acompa&ntilde;amiento de estas. La comunidad organizada permanece unida durante y despu&eacute;s del momento del desplazamiento. Desplazamiento masivo no organizado, donde son expulsadas varias familias de un mismo sector, hacia diferentes barrios en la ciudad. Redesplazamiento, en el que personas y familias son desplazadas en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n. Desplazamiento selectivo "se presenta de manera discriminada contra determinados actores de la sociedad, tal es el caso de los maestros, l&iacute;deres sindicales y sociales en general" ver al respecto a YULIETH BEDOYA MEJ&Iacute;A y YUDY MARCELA S&Aacute;NCHEZ P&Eacute;REZ. <i>Implicaciones socioecon&oacute;micas del desplazamiento forzado intraurbano en la poblaci&oacute;n desplazada de Medell&iacute;n</i>, Medell&iacute;n, 2003, p. 63, Informe de pasant&iacute;a de investigaci&oacute;n (trabajo social). Universidad de Antioquia, Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, Departamento de Trabajo Social.    <br>  <sup><a name="num4"></a><a href="#nu4">4</a></sup>Entre los meses de marzo y abril del 2002, tres titulares de prensa dan una idea de la magnitud del desplazamiento en este sector de la ciudad: por intimidaci&oacute;n huyeron 40 familias de Belencito. <i>El Colombiano</i>, Medell&iacute;n, 28 de marzo 2002, p. 4C. Villa Laura se queda solo. <i>El Mundo</i>, Medell&iacute;n, 10 de abril del 2002. p. 6. Viviendas abandonadas; drama de barrios en disputa. <i>El Colombiano</i>, Medell&iacute;n, 29 de abril del 20002, p. 11A. Durante el mes de julio nuevamente una sucesi&oacute;n de noticias hacen visible el desplazamiento en la Comuna 13: Paras desocupan vecindario. AUC provocaron &eacute;xodo interurbano. <i>El Colombiano</i>, Medell&iacute;n, 5 de julio del 2002. p. 12A. La guerra se aloja, la gente se va. <i>El Colombiano</i>, Medell&iacute;n, 27 de julio del 2002. p. 11A.    <br>  <sup><a name="num5"></a><a href="#nu5">5</a></sup>Entrevista Profundidad n&deg; 27, desplazado.    <br>  <sup><a name="num6"></a><a href="#nu6">6</a></sup>Entrevista Profundidad n&deg; 27, desplazado.    <br>  <sup><a name="num7"></a><a href="#nu7">7</a></sup>Ver al respecto, entrevistas y grupo focal con participantes del sector 6 y 7.    <br>  <sup><a name="num8"></a><a href="#nu8">8</a></sup>Entrevista Profundidad n&deg; 27, desplazado.    <br>  <sup><a name="num9"></a><a href="#nu9">9</a></sup>Grupo Focal n&deg; 9, desplazados.    <br>  <sup><a name="num10"></a><a href="#nu10">10</a></sup>Grupo Focal n&deg; 10, desplazados.    <br>  <sup><a name="num11"></a><a href="#nu11">11</a></sup>Esta es la expresi&oacute;n de una mujer que, 4 a&ntilde;os despu&eacute;s de salir desplazada de la Comuna 13, aunque desea regresar reafirma su decisi&oacute;n de mantenerse lejos porque los nuevos vecinos le generan desconfianza. Grupo Focal n&deg; 9, desplazados.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num12"></a><a href="#nu12">12</a></sup>Muerto un polic&iacute;a en combates en Belencito, en: <i>El Tiempo</i>, Bogot&aacute;, 29 de agosto del 2002, pp. 1-7.    <br>  <sup><a name="num13"></a><a href="#nu13">13</a></sup>Entrevista Profundidad n&deg; 26, desplazado.    <br>  <sup><a name="num14"></a><a href="#nu14">14</a></sup>Ver al respecto, CLARA IN&Eacute;S ATEHORT&Uacute;A, <i>Caracterizaci&oacute;n del desplazamiento forzado intraurbano. Medell&iacute;n 2000-2004</i>, Medell&iacute;n, 2004, p. 205. Trabajo de grado para optar a la maestr&iacute;a en ciencias pol&iacute;ticas, Instituto de Estudios Pol&iacute;ticos, Universidad de Antioquia.    <br>  <sup><a name="num15"></a><a href="#nu15">15</a></sup>Entrevista Profundidad n&deg; 26, desplazado.    <br>  <sup><a name="num16"></a><a href="#nu16">16</a></sup>Entrevista Profundidad n&deg; 26, desplazado.    <br>  <sup><a name="num17"></a><a href="#nu17">17</a></sup>Grupo Focal n&deg; 9, desplazados.    <br>  <sup><a name="num18"></a><a href="#nu18">18</a></sup>Grupo Focal n&deg; 10, desplazados.    <br>  <sup><a name="num19"></a><a href="#nu19">19</a></sup>Grupo Focal n&deg; 10, desplazados.    <br>  <sup><a name="num20"></a><a href="#nu20">20</a></sup>Grupo Focal n&deg; 9, desplazados.    <br>  <sup><a name="num21"></a><a href="#nu21">21</a></sup>Grupo Focal n&deg; 9, desplazados.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num22"></a><a href="#nu22">22</a></sup>NORBERT LECHNER, <i>Los patios interiores de la democracia</i>, Santiago de Chile, FLACSO, Facultad latinoamericana de Ciencias Sociales, 1998, p. 57.    <br>  <sup><a name="num23"></a><a href="#nu23">23</a></sup>Grupo Focal n&deg; 9, desplazados.    <br>  <sup><a name="num24"></a><a href="#nu24">24</a></sup>Grupo Focal n&deg; 10, desplazados.    <br>  <sup><a name="num25"></a><a href="#nu25">25</a></sup>Grupo Focal n&deg; 10, desplazados.    <br>  <sup><a name="num26"></a><a href="#nu26">26</a></sup>Entrevista Profundidad n&deg; 25, desplazado.    <br>  <sup><a name="num27"></a><a href="#nu27">27</a></sup>Entrevista Profundidad n&deg; 25, desplazado.    <br>  <sup><a name="num28"></a><a href="#nu28">28</a></sup>E3dmelsalado.    <br>  <sup><a name="num29"></a><a href="#nu29">29</a></sup>Entrevista Profundidad n&deg; 5, mujer adulta.    <br>  <sup><a name="num30"></a><a href="#nu30">30</a></sup>Entrevista Profundidad n&deg; 25, desplazado.    <br>  <sup><a name="num31"></a><a href="#nu31">31</a></sup>Grupo Focal n&deg; 10, desplazados.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num32"></a><a href="#nu32">32</a></sup>Retomado del diccionario Manual Sopena, Barcelona, 1963.    <br>  <sup><a name="num33"></a><a href="#nu33">33</a></sup>Grupo Focal n&deg; 10, desplazados.    <br>  <sup><a name="num34"></a><a href="#nu34">34</a></sup>Grupo Focal n&deg; 9, desplazados.    <br>  <sup><a name="num35"></a><a href="#nu35">35</a></sup>Entrevista Profundidad n&deg; 26, desplazado.    <br>  <sup><a name="num36"></a><a href="#nu36">36</a></sup>Grupo Focal n&deg; 9, desplazados.    <br>  <sup><a name="num37"></a><a href="#nu37">37</a></sup>Grupo Focal n&deg; 9, desplazados.    <br>  <sup><a name="num38"></a><a href="#nu38">38</a></sup>Acta 459 del 2003, Debate sobre la comuna 13. Representante de Asocomunal. Material recogido para el trabajo de grado, C. ATEHORT&Uacute;A, op. cit.,    <br>  <sup><a name="num39"></a><a href="#nu39">39</a></sup>Grupo Focal n&deg; 10, desplazados.    <br>  <sup><a name="num40"></a><a href="#nu40">40</a></sup>Entrevista Profundidad n&deg; 25, desplazado.    <br>  <sup><a name="num41"></a><a href="#nu41">41</a></sup>Entrevista Profundidad No 26, desplazado.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num42"></a><a href="#nu42">42</a></sup>Grupo Focal n&deg; 9, desplazados.    <br>  <sup><a name="num43"></a><a href="#nu43">43</a></sup>Grupo Focal n&deg; 9, desplazados.    <br>  <sup><a name="num44"></a><a href="#nu44">44</a></sup>Entrevista Profundidad n&deg; 25 y 27, desplazado. Grupo Focal n&deg; 10, desplazados.    <br>  <sup><a name="num45"></a><a href="#nu45">45</a></sup>Grupo Focal n&deg; 9, desplazados.    <br>  <sup><a name="num46"></a><a href="#nu46">46</a></sup>GF01DHELSALADO.    <br>  <sup><a name="num47"></a><a href="#nu47">47</a></sup>Entrevista Profundidad n&deg; 25, desplazado.    <br>  <sup><a name="num48"></a><a href="#nu48">48</a></sup>EDMNUEVOSCONQUISTADORES.    <br>  <sup><a name="num49"></a><a href="#nu49">49</a></sup>Grupo Focal n&deg; 10, desplazados.    <br>  <sup><a name="num50"></a><a href="#nu50">50</a></sup>NIKLAS LUHMANN, <i>Confianza</i>, Universidad Iberoamericana, Barcelona, Anthropos, 1996.    <br>  <sup><a name="num51"></a><a href="#nu51">51</a></sup>Grupo Focal n&deg; 9. desplazados.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num52"></a><a href="#nu52">52</a></sup>A. CASTILLEJO, op cit., p. 206.    <br>   </font> <hr>     <p><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></p>       <!-- ref --><p>ANGARITA C, PABLO E., (editor), <i>Balance de los estudios sobre violencia en Antioquia</i>, Medell&iacute;n, Editorial Universidad de Antioquia, 2001.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000216&pid=S0041-9060200800030000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>ATEHORT&Uacute;A, CLARA IN&Eacute;S, <i>Caracterizaci&oacute;n del desplazamiento forzado intraurbano en la ciudad de Medell&iacute;n</i>, Medell&iacute;n, 2006, p. 160, Trabajo de grado (maestr&iacute;a en Ciencia Pol&iacute;tica), Universidad de Antioquia, Instituto de Estudios Pol&iacute;ticos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000217&pid=S0041-9060200800030000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>CAMILO, GLORIA AMPARO. Impacto psicosocial y desplazamiento forzado. En: Bello, Marta Nubia compiladora. Santaf&eacute; de Bogot&aacute;, 2000.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000218&pid=S0041-9060200800030000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>CASTILLEJO, ALEJANDRO. El desplazamiento: el descenso al "infierno" o la cartograf&iacute;a del terror. En: <i>Suma Cultural</i>. Revista de cultura contempor&aacute;nea. vol. 1, N&deg; 1, Santaf&eacute; de Bogot&aacute;, 2000, pp. 167-209.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000219&pid=S0041-9060200800030000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>DELUMEAU, JEAN. Los miedos de ayer y de hoy. En: <i>El miedo. Reflexiones sobre su dimensi&oacute;n social y cultural</i>. Corporaci&oacute;n Regi&oacute;n, Medell&iacute;n, 2002.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000220&pid=S0041-9060200800030000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>LECHNER, NORBERT, "Nuestros miedos. Conferencia con motivo de la Asamblea General de FLACSO en ciudad de M&eacute;xico, 14 de mayo de 1998, En: <i>El miedo. Reflexiones sobre su dimensi&oacute;n social y cultural</i>. Corporaci&oacute;n Regi&oacute;n. Medell&iacute;n. 2002.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000221&pid=S0041-9060200800030000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>LUHMANN, NIKLAS, <i>Confianza</i>, Universidad Iberoamericana, Barcelona, Anthropos, 1996.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000222&pid=S0041-9060200800030000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>NARANJO GIRALDO, GLORIA, <i>Desplazamiento forzado y reasentamiento involuntario</i>. Estudio de Caso: Medell&iacute;n 1992-2004, Documento Multicopiado.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000223&pid=S0041-9060200800030000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>NARANJO GIRALDO, GLORIA Y HURTADO GALEANO, DEICY, <i>Ciudades y desplazamiento forzado en Colombia. El "reasentamiento de hecho" y el derecho al restablecimiento en contextos conflictivos de urbanizaci&oacute;n</i>. Medell&iacute;n, Documento multicopiado, 2005.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000224&pid=S0041-9060200800030000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>NARANJO, GLORIA, <i>Medell&iacute;n en zonas</i>. Monograf&iacute;as. Corporaci&oacute;n Regi&oacute;n, Medell&iacute;n, 1992, pp. 188.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000225&pid=S0041-9060200800030000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>S&Aacute;NCHEZ M. LUZ AMPARO, <i>Informe investigaci&oacute;n memoria-desarrollo en los barrios Las Independencias, Nuevos Conquistadores y El Salado</i>, Medell&iacute;n, Fundaci&oacute;n Social. 1999. y LE&Oacute;N, &Aacute;NGELA MAR&Iacute;A, <i>Informe de investigaci&oacute;n</i>, Fundaci&oacute;n Social, 1999.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000226&pid=S0041-9060200800030000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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