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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS": UNA REINTERPRETACIÓN CON BASE EN EL "BLOQUE DE CONSTITUCIONALIDAD]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This Research is the result of the project "La economía en los derechos humanos" of the line Globalización y desarrollo del derecho internacional, of the group of investigation Centro de Estudios de Derecho Internacional y Derecho Global "Francisco Suárez S.J." (acknowledged by Colciencias -A category-). The authors carried out a research about the delimitation of the category "servicios públicos domiciliarios" in Colombian Constitution, which is a problematic issue as long as the indetermination of that category constitute an empty space appropriated for the reduction of Economic, Social and Cultural Rights in Colombia, in the sense that legislator can reduce the application of constitutional rules related with that category through ignoring the "servicio público domiciliario" nature of an specific service that should be considered in that way. From this research the authors concluded that (i) delimitation of that category in the jurisprudence of the Constitutional Court and in the settled view amongst academics, are not enough for identifying the utilities that must be mandatorily considered as a "servicio público domiciliario", (ii) none of those approaches have been done with a "systematic interpretation" of the Constitution, nor taking into account the concept of "constitutionality block" and (iii) through the application of a "systematic interpretation" of the Constitution and the concept of "constitutionality block", the definition of the category will be referred to the public utilities that, according to the CESCR General Comment No. 4, belong to the content of the right to adequate housing, which must be obeyed by the Colombian Legislator.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>    <center><font face="verdana" size="4"><b>"SERVICIOS P&Uacute;BLICOS DOMICILIARIOS": UNA REINTERPRETACI&Oacute;N CON BASE EN EL "BLOQUE DE CONSTITUCIONALIDAD"<sup>*</sup></b></font></center></p>      <p>    <center><font face="verdana" size="3"><b>"SERVICIOS P&Uacute;BLICOS DOMICILIARIOS": A REINTERPRETATION FROM THE "CONSTITUTIONALITY BLOCK"</b></font></center></p>      <p>    <center><font face="verdana" size="2">Juli&aacute;n Daniel L&oacute;pez-Murcia<sup>**</sup>    <br>Johann Schonberger-Tibocha<sup>***</sup></font></center></p>   <font face="verdana" size="2"> <sup>*</sup>Los autores agradecen los comentarios y observaciones sobre las implicaciones pr&aacute;cticas de la tesis del art&iacute;culo hechos por N&eacute;stor Fernando L&oacute;pez Murcia. La responsabilidad por el contenido del art&iacute;culo es exclusiva de los autores.    <br>  <sup>**</sup>Director del Centro de Estudios de Derecho Internacional "Francisco Su&aacute;rez S.J." y profesor investigador de la Facultad de Ciencias Jur&iacute;dicas de la Pontificia Universidad Javeriana. Asesor externo de la Superintendencia de Servicios P&uacute;blicos Domiciliarios. Ex abogado de la firma Estudios Palacios Lleras S.A. Mag&iacute;ster en Derecho Econ&oacute;mico (becado por excelencia acad&eacute;mica) y abogado (graduado con honores) de la Pontificia Universidad Javeriana. Contacto: <a href="mailto:lopez.j@javeriana.edu.co">lopez.j@javeriana.edu.co</a>    <br>  <sup>**</sup>Abogado (graduado con honores) y especialista en derecho tributario (graduado con honores) de la Pontificia Universidad Javeriana. Miembro del Centro de Estudios de Derecho Internacional "Francisco Su&aacute;rez S.J.". Contacto: <a href="mailto:johann.schonberger@gmail.com">johann.schonberger@gmail.com</a>    <br>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Fecha de recepci&oacute;n: Septiembre 9 de 2008 Fecha de aceptaci&oacute;n: Noviembre 14 de 2008</p></font>   <hr>  <font face="verdana" size=3>      <p><b>RESUMEN</b></p>      <p>Este art&iacute;culo es producto del proyecto La econom&iacute;a en los derechos humanos de la l&iacute;nea Globalizaci&oacute;n y desarrollo del derecho internacional del grupo de investigaci&oacute;n Centro de Estudios de Derecho Internacional y Derecho Global "Francisco Su&aacute;rez S.J." (reconocido por Colciencias con categor&iacute;a "A"). Los autores investigaron la delimitaci&oacute;n de la categor&iacute;a "servicios p&uacute;blicos domiciliarios" de la Constituci&oacute;n colombiana, tema problem&aacute;tico, porque su indeterminaci&oacute;n posibilita la disminuci&oacute;n de la garant&iacute;a de los DESC en Colombia, en la medida en que el legislador disminuya el &aacute;mbito de aplicaci&oacute;n de las normas constitucionales relacionadas con este tipo de servicios a trav&eacute;s del desconocimiento del car&aacute;cter de servicio p&uacute;blico domiciliario de un servicio que as&iacute; deber&iacute;a considerarse. De la investigaci&oacute;n, concluyeron que (i) las delimitaciones de la categor&iacute;a en la jurisprudencia de la Corte Constitucional y en la doctrina son insuficientes para identificar los servicios que, obligatoriamente, deben considerarse "servicios p&uacute;blicos domiciliarios"; (ii) que en ninguna se ha hecho una interpretaci&oacute;n sistem&aacute;tica de la Constituci&oacute;n, ni se ha aplicado el bloque de constitucionalidad y (iii) que al hacer una interpretaci&oacute;n sistem&aacute;tica y al aplicar el bloque de constitucionalidad, la categor&iacute;a queda referida a los servicios que, de acuerdo con la Observaci&oacute;n General 4 del Comit&eacute; de DESC, hacen parte del contenido del "derecho a una vivienda digna", que debe ser respetado por el legislador colombiano.</p>      <p><b><i>Palabras clave:</i></b> bloque de constitucionalidad, derechos econ&oacute;micos sociales y culturales, servicios p&uacute;blicos domiciliarios, derecho a una vivienda digna, derecho a una vivienda adecuada.</p>       <p><hr></p>      <p><b><i>ABSTRACT</b></p>      <p>This Research is the result of the project "La econom&iacute;a en los derechos humanos" of the line Globalizaci&oacute;n y desarrollo del derecho internacional, of the group of investigation Centro de Estudios de Derecho Internacional y Derecho Global "Francisco Su&aacute;rez S.J." (acknowledged by Colciencias –A category–). The authors carried out a research about the delimitation of the category "servicios p&uacute;blicos domiciliarios" in Colombian Constitution, which is a problematic issue as long as the indetermination of that category constitute an empty space appropriated for the reduction of Economic, Social and Cultural Rights in Colombia, in the sense that legislator can reduce the application of constitutional rules related with that category through ignoring the "servicio p&uacute;blico domiciliario" nature of an specific service that should be considered in that way. From this research the authors concluded that (i) delimitation of that category in the jurisprudence of the Constitutional Court and in the settled view amongst academics, are not enough for identifying the utilities that must be mandatorily considered as a "servicio p&uacute;blico domiciliario", (ii) none of those approaches have been done with a "systematic interpretation" of the Constitution, nor taking into account the concept of "constitutionality block" and (iii) through the application of a "systematic interpretation" of the Constitution and the concept of "constitutionality block", the definition of the category will be referred to the public utilities that, according to the CESCR General Comment No. 4, belong to the content of the right to adequate housing, which must be obeyed by the Colombian Legislator.</p>      <p><b>Key words:</b> constitutionality block, economic social and cultural rights, public utilities, right to adequate housing.</p></i>   <hr>      <p><b>1. INTRODUCCI&Oacute;N</b></p>        <p>En la Colombia de los a&ntilde;os ochenta, la prestaci&oacute;n de los servicios de agua potable, saneamiento b&aacute;sico, telecomunicaciones y energ&iacute;a el&eacute;ctrica, en general, se encontraba en un c&iacute;rculo vicioso. El sector se caracterizaba por lo que los economistas identifican como un "equilibrio econ&oacute;mico de bajo nivel". La mayor&iacute;a de las empresas ten&iacute;a tarifas insuficientes para la recuperaci&oacute;n de los costos de prestaci&oacute;n, lo que imposibilitaba contar con los recursos necesarios para mejorar su calidad, por lo cual, los usuarios –los ya conectados– no estaban dispuestos a aceptar alzas en las tarifas y todo esto ten&iacute;a como efecto que fuera "financieramente inviable" ampliar la cobertura de dichos servicios a la parte m&aacute;s pobre de la poblaci&oacute;n<sup><a name=nu1></a><a href="#num1">1</a></sup>.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Lo anterior explica por qu&eacute; los constituyentes colombianos de 1991 les destinaron casi todo un cap&iacute;tulo a los "servicios p&uacute;blicos domiciliarios"<sup><a name=nu2></a><a href="#num2">2</a></sup> (en adelante SPD), fijando unas reglas muy espec&iacute;ficas para su prestaci&oacute;n, dentro de las cuales se destacan, por los efectos positivos que han tenido en relaci&oacute;n con la accesibilidad y la calidad de los SPD en los &uacute;ltimos 14 a&ntilde;os, las relativas a la apertura del sector a los prestadores privados (fen&oacute;meno distinto de la "privatizaci&oacute;n" de activos estatales) y el reconocimiento de los costos de prestaci&oacute;n en el r&eacute;gimen tarifario.</p>      <p>Sin embargo, la categor&iacute;a "servicios p&uacute;blicos domiciliarios" no fue definida de manera "directa" en los art&iacute;culos de la Constituci&oacute;n. La aparente falta de definici&oacute;n resulta problem&aacute;tica en la medida en que el legislador colombiano interprete que tiene la capacidad de determinar de manera arbitraria cu&aacute;les servicios p&uacute;blicos son domiciliarios y cu&aacute;les no<sup><a name=nu3></a><a href="#num3">3</a></sup>, con lo cual podr&iacute;a dejar inane la normativa constitucional sobre la materia, causando la desprotecci&oacute;n de la poblaci&oacute;n en relaci&oacute;n con el acceso y la calidad de dichos servicios y, por tanto, de sus derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales (en adelante DESC). Esta no es una hip&oacute;tesis lejana. Por el contrario, en el &uacute;ltimo a&ntilde;o se han presentado varios proyectos de ley que excluyen de la categor&iacute;a "servicios p&uacute;blicos domiciliarios" a servicios as&iacute; considerados actualmente, especialmente, a la telefon&iacute;a fija<sup><a name=nu4></a><a href="#num4">4</a></sup>.</p>      <p>Frente a la falta de delimitaci&oacute;n "directa" de la categor&iacute;a, la Corte Constitucional (en adelante la Corte) ha se&ntilde;alado el contenido de la categor&iacute;a SPD, a partir de construcciones "circulares" con las condiciones de prestaci&oacute;n a las que obliga la Constituci&oacute;n en relaci&oacute;n con estos servicios, o ha hecho remisiones a las normas con fuerza de ley que regulan la materia, por lo cual, los pronunciamientos de la Corte son insuficientes para la identificaci&oacute;n del "contenido m&iacute;nimo" de la categor&iacute;a, adem&aacute;s de ser, en no pocos casos, inapropiados frente a avances tecnol&oacute;gicos como el fen&oacute;meno de la convergencia en las telecomunicaciones y a la importancia de las soluciones alternativas que se utilizan en las zonas rurales.</p>      <p>En este escenario, el prop&oacute;sito de este art&iacute;culo es analizar la delimitaci&oacute;n de la categor&iacute;a "servicios p&uacute;blicos domiciliarios" con el fin de superar las actuales ambigüedades para la determinaci&oacute;n de los servicios que hacen parte, obligatoriamente –como m&iacute;nimo–, de la categor&iacute;a "servicios p&uacute;blicos domiciliarios".</p>      <p><b>METODOLOG&Iacute;A</b></p>      <p>Este art&iacute;culo es un producto del proyecto "La econom&iacute;a en los derechos humanos", de la l&iacute;nea Globalizaci&oacute;n y desarrollo del derecho internacional del grupo de investigaci&oacute;n Centro de Estudios de Derecho Internacional y Derecho Global Francisco Su&aacute;rez S.J., de la Facultad de Ciencias Jur&iacute;dicas de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogot&aacute; y fue desarrollado con la colaboraci&oacute;n en la b&uacute;squeda de informaci&oacute;n de la estudiante Mar&iacute;a Paz Mej&iacute;a Londo&ntilde;o. Su desarrollo tuvo cinco fases: (i) revisi&oacute;n de los pronunciamientos de la Corte Constitucional sobre la categor&iacute;a "servicios p&uacute;blicos domiciliarios"; (ii) revisi&oacute;n de las aproximaciones a dicha categor&iacute;a de los autores m&aacute;s reconocidos; (iii) determinaci&oacute;n de las relaciones de la categor&iacute;a "servicios p&uacute;blicos domiciliarios" con el resto de la Constituci&oacute;n, verbigracia, con los fines esenciales del Estado y con el derecho a una vivienda digna y el derecho a la salud, para llevar a cabo su "interpretaci&oacute;n sistem&aacute;tica"; (iv) revisi&oacute;n del desarrollo del "bloque de constitucionalidad" en la jurisprudencia de la Corte Constitucional, en particular, en relaci&oacute;n con los derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales (en adelante DESC); (v) determinaci&oacute;n de las disposiciones de los tratados internacionales de derechos humanos ratificados por Colombia que, de acuerdo con dicha "interpretaci&oacute;n sistem&aacute;tica" y con el "principio de favorabilidad" son aplicables para la determinaci&oacute;n del contenido de la categor&iacute;a "servicios p&uacute;blicos domiciliarios"; y finalmente, (vi) an&aacute;lisis de las consecuencias de la aplicaci&oacute;n completa de dichas disposiciones internacionales, como las ha desarrollado su int&eacute;rprete autorizado.</p>      <p><b>I. LA CATEGOR&Iacute;A "SERVICIOS P&Uacute;BLICOS DOMICILIARIOS": DELIMITACIONES CIRCULARES CON BASE EN LAS CONDICIONES DE PRESTACI&Oacute;N QUE SE&Ntilde;ALA LA CONSTITUCI&Oacute;N</b></p>      <p><b>1.1. La categor&iacute;a "servicios p&uacute;blicos domiciliarios" en las sentencias de la Corte Constitucional</b></p>      <p>Casi desde el inicio de sus labores la Corte se ha dado a la tarea de se&ntilde;alar las caracter&iacute;sticas de los SPD. La primera y m&aacute;s importante referencia que encontramos est&aacute; en la sentencia T-578 de 1992. Dicha sentencia es muy interesante, porque la Corte entiende que el an&aacute;lisis de los temas relativos a los SPD debe partir de las obligaciones del Estado colombiano relativas a los DESC, refiri&eacute;ndose de manera espec&iacute;fica a la Convenci&oacute;n Americana sobre Derechos Humanos y al Protocolo de San Salvador.</p>      <p>Sin embargo, cuando la Corte entra a llenar la categor&iacute;a "servicio p&uacute;blico" no acude al Derecho Internacional de los Derechos Humanos, por ejemplo, al concepto de "servicios esenciales" de las decisiones de la OIT, sino que se remite al art&iacute;culo 430 del C&oacute;digo Sustantivo del Trabajo, de acuerdo con el cual:</p>  <ol>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>"... Para este efecto se considera como servicio p&uacute;blico, toda actividad organizada que tienda a satisfacer necesidades de inter&eacute;s general en forma regular y continua, de acuerdo con un r&eacute;gimen jur&iacute;dico especial, bien que se realice por el Estado directa o indirectamente, o por personas privadas".</i></p>    </ol>      <p>Ahora bien, espec&iacute;ficamente, sobre la categor&iacute;a "servicios p&uacute;blicos domiciliarios", en dicha sentencia se&ntilde;al&oacute;:</p>  <ol>     <p><i>"Se consagra en esta disposici&oacute;n una categor&iacute;a especial de servicios p&uacute;blicos, los llamados "domiciliarios", que son aquellos que se prestan a trav&eacute;s del sistema de redes f&iacute;sicas o humanas con puntos terminales en las viviendas o sitios de trabajo de los usuarios y cumplen la finalidad espec&iacute;fica de satisfacer las necesidades esenciales de las personas."</p>      <p>Son caracter&iacute;sticas relevantes para la determinaci&oacute;n del servicio p&uacute;blico domiciliario las siguientes, a partir de un criterio finalista:</p>      <p>a) El servicio p&uacute;blico domiciliario –de conformidad con el art&iacute;culo 365 de la Constituci&oacute;n–, puede ser prestado directamente o indirectamente por el Estado, por comunidades organizadas o por particulares, manteniendo &eacute;ste la regulaci&oacute;n, el control y la vigilancia de los servicios.</p>      <p>b) El servicio p&uacute;blico domiciliario tiene un "punto terminal" que son las viviendas o los sitios de trabajo de los usuarios, entendiendo por usuario "la persona que usa ciertos servicios, es decir, quien disfruta el uso de cierta cosa".</p>      <p>c) El servicio p&uacute;blico domiciliario est&aacute; destinado a satisfacer las necesidades b&aacute;sicas de las personas en circunstancias f&aacute;cticas, es decir, en concreto. As&iacute; pues, no se encuentran en estas circunstancias el uso del agua destinado a urbanizar un terreno donde no habite persona alguna.</i></p>    </ol>      <p>Igualmente no es derecho constitucional fundamental cuando el suministro de agua est&eacute; destinado a la explotaci&oacute;n agropecuaria, casos en los que se trata del establecimiento de una servidumbre de acueducto de car&aacute;cter privado cuya consagraci&oacute;n es eminentemente legal y no constitucional.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>En concordancia con los art&iacute;culos 365 y 367 de la Constituci&oacute;n, se concluye, en primer lugar, que el servicio p&uacute;blico es el g&eacute;nero y el servicio p&uacute;blico domiciliario es especie de aquel. Y en segundo lugar, se concluye entonces que el acueducto es un servicio p&uacute;blico domiciliario.</p>      <p>As&iacute; pues, la conexi&oacute;n de redes de acueducto y alcantarillado en un predio que lo habilite para ser ocupado posteriormente por las personas, no cumple con el tercer requisito relacionado con la satisfacci&oacute;n inmediata de las necesidades, ya que si bien se trata de un servicio p&uacute;blico domiciliario (servicio de agua), su limitaci&oacute;n o el incumplimiento en la prestaci&oacute;n del servicio por el Estado, los particulares o las comunidades organizadas no constituye vulneraci&oacute;n o amenaza de un derecho constitucional fundamental por no encontrarse vinculada directamente la persona, el ser humano, sino la persona jur&iacute;dica que contrat&oacute;.</p>      <p>La opini&oacute;n p&uacute;blica cuestiona diariamente la ineficiente prestaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos, especialmente de los llamados domiciliarios, pues revelan la importancia que tienen para la paz social el acceso a ellos de todos los colombianos como una obligaci&oacute;n del Estado.</p>      <p>Lo anterior impone que el papel del Estado moderno se centre en la obligaci&oacute;n de ser el motor del desarrollo social, y de procurar a las gentes, en forma igualitaria, que puedan tener las condiciones para llevar una vida digna, que, en nuestro caso, se traduce en la superaci&oacute;n de la desigualdad y el atraso. No hay duda de que una de las expresiones de esa nueva forma de ser del Estado se concreta en la prestaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos".</p></i>    </ol>      <p>En relaci&oacute;n con esta delimitaci&oacute;n de los SPD, la m&aacute;s reiterada en la jurisprudencia de la Corte<sup><a name=nu5></a><a href="#num5">5</a></sup>, es posible afirmar que es "incompleta" y "circular":</p>      <p>(i) "Incompleta" en dos sentidos, (i) no incluye cu&aacute;les son las "necesidades esenciales de las personas" a las que se refiere, a diferencia de la delimitaci&oacute;n que explicaremos en el siguiente cap&iacute;tulo de este art&iacute;culo basada en el bloque de constitucionalidad y (ii) restringe la categor&iacute;a de los SPD a los servicios que se prestan a trav&eacute;s de redes, desconociendo las soluciones alternativas<sup><a name=nu6></a><a href="#num6">6</a></sup> a las necesidades de una vivienda digna como las que, con mucha frecuencia, se tienen que utilizar en las zonas rurales.</p>      <p>(ii) "Circular", en la medida en que toma las normas que regulan las condiciones en que se deben prestar los servicios que sean considerados SPD para de ellas derivar las caracter&iacute;sticas de este tipo de servicios, en vez de identificar primero los SPD, para aplicarles luego dichas condiciones. Lo anterior, en particular, en cuanto a los apartes de la delimitaci&oacute;n que se basan en los art&iacute;culos 365 (prestadores autorizados de servicios p&uacute;blicos), 367 (relaci&oacute;n g&eacute;nero-especie entre los servicios p&uacute;blicos y los servicios p&uacute;blicos domiciliarios) y 368 (concepto de necesidades b&aacute;sicas) de la Constituci&oacute;n.</p>      <p>Con posterioridad a la sentencia T-578 de 1992, en la sentencia T-306 de 1994, la Corte determin&oacute; que el suministro de agua potable era un servicio p&uacute;blico domiciliario, porque as&iacute; estaba dispuesto en el Decreto-Ley 1842 de 1991. La Corte plante&oacute; su an&aacute;lisis en los siguientes t&eacute;rminos:</p>  <ol>     <p><i>"El suministro de agua potable es un servicio p&uacute;blico domiciliario –los cuales seg&uacute;n se entiende de lo dispuesto en el Decreto-Ley 1842 de 1991, son los de acueducto, alcantarillado, energ&iacute;a el&eacute;ctrica, telefon&iacute;a local y telefon&iacute;a de larga distancia nacional e internacional, recolecci&oacute;n, transporte y disposici&oacute;n final de desechos s&oacute;lidos y gas natural domiciliario–, cuya adecuada, completa y permanente prestaci&oacute;n resulta indispensable para la vida y la salud de las personas y por ende, cumplen la finalidad de satisfacer sus necesidades esenciales."</p></i>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ol>      <p>Sobre este pronunciamiento de la Corte puede advertirse que no retoma completamente las caracter&iacute;sticas de los "servicios p&uacute;blicos domiciliarios" se&ntilde;aladas en la sentencia T-578 de 1992, ya que prefiere acudir al Decreto-Ley 1842 de 1991. Sin embargo, vale la pena rescatar que reconoce que la adecuada, completa y permanente prestaci&oacute;n del servicio de agua potable resulta indispensable para el disfrute de la vida y la salud de las personas.</p>      <p>Al a&ntilde;o siguiente, de manera confusa, en la C-242 de 1997, la Corte entiende por "servicios p&uacute;blicos domiciliarios" as&iacute;:</p>  <ol>     <p><i>"(...) debe existir un cuerpo normativo general de orden legal destinado a regular jur&iacute;dicamente las actividades tendientes a suministrar los servicios p&uacute;blicos domiciliarios, es decir, aquellos que "... cumplen la finalidad espec&iacute;fica de satisfacer las necesidades esenciales de las personas". Sentencia T-528 de 1992, M.P. Dr. Alejandro Mart&iacute;nez Caballero, en forma eficiente, continua y con igualdad de oportunidades con el fin de promover la prosperidad de la comunidad y establecer los par&aacute;metros generales de intervenci&oacute;n para la supervigilancia de dicha prestaci&oacute;n."</i></p>    </ol>      <p>De ese mismo a&ntilde;o, cabe destacar el an&aacute;lisis del car&aacute;cter "domiciliario" que hizo la Corte en la sentencia C-493 de 1997, retomado en la sentencia C-035 del 2003, en los siguientes t&eacute;rminos:</p>  <ol>     <p><i>"Lo domiciliario es, seg&uacute;n el Diccionario de la Real Academia Espa&ntilde;ola, lo 'perteneciente al domicilio' o lo que 'se ejecuta y se cumple en el domicilio del interesado', acepciones estas que sin perjuicio de la finalidad de los servicios p&uacute;blicos domiciliarios que es la satisfacci&oacute;n concreta de necesidades personales, sugieren una vinculaci&oacute;n de los mentados servicios con el inmueble, aspecto que contribuye a explicar por qu&eacute; el propietario puede ser llamado a responder aun cuando no sea consumidor directo y por qu&eacute; existe tambi&eacute;n una solidaridad en los derechos, por cuya virtud los consumidores directos, as&iacute; no sean propietarios, est&aacute;n habilitados para exigir que el servicio les sea prestado eficientemente o que la empresa prestadora repare un da&ntilde;o que se haya presentado".</p></i>    </ol>      <p>Posteriormente, en la sentencia C-389 del 2002, la Corte de nuevo tom&oacute; como caracter&iacute;sticas de los SPD las condiciones de prestaci&oacute;n a las que obliga la Constituci&oacute;n:</p>  <ol>     <p><i>"De los postulados consagrados en los art&iacute;culos 365 a 370 de la Constituci&oacute;n, pueden deducirse estas caracter&iacute;sticas en relaci&oacute;n con los servicios p&uacute;blicos: tienen una connotaci&oacute;n eminentemente social en la medida en que pretenden el bienestar y mejoramiento de la calidad de vida de las personas, y por ello deben ser prestados en forma eficiente; constituyen un asunto de Estado y, por lo tanto, pertenecen a la &oacute;rbita de lo p&uacute;blico, de ah&iacute; que deben ser prestados a todos los habitantes; su r&eacute;gimen tarifario debe tener en cuenta los criterios de costos, solidaridad y redistribuci&oacute;n del ingreso; por razones de soberan&iacute;a o de inter&eacute;s social el Estado puede reservarse su prestaci&oacute;n previa indemnizaci&oacute;n a quienes queden privados del ejercicio de esta actividad; su prestaci&oacute;n es descentralizada pues descansa fundamentalmente en las entidades territoriales; y, finalmente el pago de los subsidios a los estratos pobres involucra recursos de la Naci&oacute;n y de las entidades territoriales".<sup><a name=nu7></a><a href="#num7">7</a></sup></i></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ol>      <p>En general, los pronunciamientos de la Corte Constitucional son insuficientes para identificar como "domiciliario" un servicio que no ha sido clasificado como tal en la ley. No permiten establecer un contenido claro que el legislador pueda identificar y respetar, de modo que no pueda ir sacando servicio por servicio de la categor&iacute;a SPD para no tener que cumplir con todas las condiciones de prestaci&oacute;n a las que obliga la Constituci&oacute;n, por ejemplo, excluyendo a la telefon&iacute;a fija de los SPD para que no est&eacute; bajo la inspecci&oacute;n, control y vigilancia de la Superintendencia de Servicios P&uacute;blicos Domiciliarios (art&iacute;culo 370 de la Constituci&oacute;n) y para que los usuarios de dicho servicio no tengan la protecci&oacute;n especial de los usuarios de los SPD.</p>      <p>De otro lado, su fundamento jur&iacute;dico es bastante discutible por dos razones: (i) no son fruto de interpretaciones sistem&aacute;ticas de la Constituci&oacute;n, en la medida en que no se refieren a otras disposiciones, evidentemente, relacionadas con el tema como el art&iacute;culo 51 de la Constituci&oacute;n en el cual se consagra el derecho a una vivienda digna, y (ii) nunca incluyen la aplicaci&oacute;n del bloque de constitucionalidad a pesar de lo dispuesto en el art&iacute;culo 93 de la Constituci&oacute;n.</p>      <p><b>1.2. Aproximaciones doctrinales a la categor&iacute;a servicios p&uacute;blicos domiciliarios: apenas se recogen los pronunciamientos de la Corte.</b></p>      <p>En las obras del profesor CARLOS ALBERTO ATEHORT&Uacute;A, tanto en el "R&eacute;gimen legal de los servicios p&uacute;blicos domiciliarios"<sup><a name=nu8></a><a href="#num8">8</a></sup>, como en "Servicios p&uacute;blicos domiciliarios, proveedores y r&eacute;gimen de controles"<sup><a name=nu9></a><a href="#num9">9</a></sup>, la categor&iacute;a SPD se entiende tal y como fue delimitada por la Corte Constitucional en la sentencia T-578 de 1992, ya analizada en el anterior numeral de este cap&iacute;tulo.</p>      <p>Para el profesor JORGE DUSS&Aacute;N HITSCHERICH, la categor&iacute;a SPD ya fue precisada con claridad por la Corte Constitucional en la sentencia T-578 de 1992 y &eacute;l no encuentra l&iacute;mite alguno para la determinaci&oacute;n por parte del legislador de cu&aacute;les son los servicios p&uacute;blicos domiciliarios, salvo los "l&iacute;mites de la raz&oacute;n"<sup><a name=nu10></a><a href="#num10">10</a></sup>.</p>      <p>Al respecto, el profesor ALBERTO MONTA&Ntilde;A PLATA, en su tesis doctoral publicada bajo el t&iacute;tulo "<i>El concepto de servicio p&uacute;blico en el derecho administrativo</i>", posterior a las sentencias T-578 de 1992 y C-205 de 1995, concluye:</p>       <p><i>"De este modo, pareciera ser la calificaci&oacute;n concreta que hace la ley de una determinada actividad -catalog&aacute;ndola como "servicio p&uacute;blico domiciliario"- el &uacute;nico factor que en &uacute;ltimas se encargar&iacute;a de identificarlos; su conceptualizaci&oacute;n jurisprudencial resulta altamente pertinente para la delimitaci&oacute;n de su naturaleza y alcances, pero no para la identificaci&oacute;n de las actividades que esta calificaci&oacute;n comprende"<sup><a name=nu11></a><a href="#num11">11</a></sup>.</i></p>      <p>En relaci&oacute;n con esta aproximaci&oacute;n, coincidimos en que, hasta el momento, la conceptualizaci&oacute;n jurisprudencial que ha hecho la Corte no es muy &uacute;til para la identificaci&oacute;n de las actividades que esta calificaci&oacute;n comprende, pero nos apartamos de la posici&oacute;n del profesor MONTA&Ntilde;A en el sentido de que s&oacute;lo la "calificaci&oacute;n concreta que hace una ley" sirva para dicha identificaci&oacute;n, ya que el bloque de constitucionalidad es &uacute;til y obligatorio para dicha identificaci&oacute;n, como se explicar&aacute; m&aacute;s adelante.</p>      <p>Por su parte, el profesor HUGO PALACIOS MEJ&Iacute;A, quien particip&oacute; en la preparaci&oacute;n de la Ley 142 de 1994 que desarroll&oacute; el r&eacute;gimen constitucional de los SPD, en su libro <i>El derecho de los servicios p&uacute;blicos</i><sup><a name=nu12></a><a href="#num12">12</a></sup> y en su art&iacute;culo m&aacute;s reciente<sup><a name=nu13></a><a href="#num13">13</a></sup>, va m&aacute;s all&aacute; de los pronunciamientos de la Corte Constitucional y lleva a cabo su propio an&aacute;lisis sobre el contenido de la categor&iacute;a SPD. Para ello, interpreta la expresi&oacute;n domicilio con base en los art&iacute;culos 28 (prohibici&oacute;n de registro del domicilio sin orden judicial) y 32 (captura en flagrancia en domicilio propio y en ajeno) de la Constituci&oacute;n y en el C&oacute;digo Nacional de Polic&iacute;a (D. 1355/70, art. 74) y el contenido del cap&iacute;tulo sobre servicios p&uacute;blicos de la Constituci&oacute;n. Con base en lo anterior concluye:</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>"(...) de acuerdo con la Constituci&oacute;n, <u>pueden</u> considerarse como "servicios p&uacute;blicos domiciliarios" todas las actividades ordenadas a la generaci&oacute;n o captaci&oacute;n, transformaci&oacute;n, transmisi&oacute;n o transporte, distribuci&oacute;n, comercializaci&oacute;n y provisi&oacute;n masiva de aquellos bienes de consumo y servicios de naturaleza homog&eacute;nea, producibles en masa por empresas y mediante un r&eacute;gimen de tarifas, que, en cada etapa de desarrollo econ&oacute;mico y social, todos los residentes en el pa&iacute;s necesitan en forma continua en su lugar de habitaci&oacute;n y trabajo para disfrutar en este de libertad e intimidad frente a terceros, vivir en forma digna y saludable y adelantar actividades productivas</i>." (subraya fuera de texto).</p>      <p>Nuestro primer comentario se refiere a las fuentes utilizadas, pues a la luz del art&iacute;culo 93 de la Constituci&oacute;n, resulta cuestionable la remisi&oacute;n al C&oacute;digo Nacional de Polic&iacute;a y no al bloque de constitucionalidad. En segundo lugar, de manera similar a lo expuesto por la Corte en la sentencia C-389 del 2002, esta aproximaci&oacute;n se limita a articular las condiciones en las cuales deben prestarse los SPD de acuerdo con la Constituci&oacute;n, aunque adicionando algunos elementos derivados del an&aacute;lisis econ&oacute;mico de dichas condiciones; por ejemplo, al reconocer que para la eficacia del r&eacute;gimen es importante que tambi&eacute;n abarque la generaci&oacute;n y la transmisi&oacute;n. As&iacute;, al igual que se&ntilde;alamos en relaci&oacute;n con la sentencia de la Corte, este tipo de delimitaci&oacute;n es "circular", pues de las condiciones que impone la Constituci&oacute;n para la prestaci&oacute;n de los SPD deriva las caracter&iacute;sticas por medio de las cuales se deben identificar, llevando a cabo un ejercicio contrario al de identificar primero los servicios, para luego aplicarles las condiciones de prestaci&oacute;n a las que obliga la Constituci&oacute;n, como deber&iacute;a hacerse el an&aacute;lisis.</p>      <p>Todo lo anterior, adem&aacute;s del defecto de estar planteada como una posibilidad ("<u>pueden</u> considerarse como servicios p&uacute;blicos domiciliarios") y no como una obligaci&oacute;n (por ejemplo: <u>deben</u> considerarse como servicios p&uacute;blicos domiciliarios), de modo que, pareciera dejar al legislador la posibilidad de dejar inanes las normas constitucionales referidas a los SPD a trav&eacute;s de leyes que "vac&iacute;en" legalmente el contenido de la categor&iacute;a, con lo cual, se podr&iacute;a disminuir el respeto y garant&iacute;a de los DESC en Colombia.</p>      <p>En general, de estas aproximaciones doctrinales consideramos pertinente resaltar c&oacute;mo ninguna se refiere a la incidencia del "bloque de constitucionalidad" sobre la interpretaci&oacute;n y desarrollo de la categor&iacute;a constitucional "servicios p&uacute;blicos domiciliarios", obligatoriamente aplicable por la relaci&oacute;n directa de estos servicios con los deberes del Estado y los derechos de toda persona consagrados en la Constituci&oacute;n, como se explicar&aacute; en el siguiente cap&iacute;tulo.</p>      <p><b>II. BLOQUE DE CONSTITUCIONALIDAD: SU USO PARA LA INTERPRETACI&Oacute;N DE LOS DESC</b></p>      <p><b>2.1. El bloque de constitucionalidad en general: los tratados de derechos humanos ratificados por Colombia, en los t&eacute;rminos de su int&eacute;rprete autorizado.</b></p>      <p>De acuerdo con el segundo inciso del art&iacute;culo 93 de la Constituci&oacute;n, "<i>Los derechos y deberes consagrados en esta Carta se interpretar&aacute;n de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos humanos ratificados por Colombia</i>".</p>      <p>Sobre este inciso, el profesor Rodrigo Uprimny se&ntilde;al&oacute; lo siguiente:</p>      <p><i>"Por su parte: &iquest;cu&aacute;l es la importancia y campo de acci&oacute;n del inciso segundo del art&iacute;culo 93 superior? A mi juicio es que esa norma completa y dinamiza el contenido protegido de un derecho que ya est&aacute; consagrado en la Carta, puesto que, conforme a ese inciso, tal derecho debe ser interpretado de conformidad con los tratados ratificados por Colombia. Ahora bien, los convenios en esta materia suelen incorporar una cl&aacute;usula hermen&eacute;utica de favorabilidad, seg&uacute;n la cual, no puede restringirse o menoscabarse ninguno de los derechos reconocidos en un Estado en virtud de su legislaci&oacute;n interna o de otros tratados internacionales, invocando como pretexto que el convenio en cuesti&oacute;n no los reconoce o los reconoce en menor grado. La Corte Constitucional, en varias sentencias, ha reconocido el car&aacute;cter vinculante en el ordenamiento colombiano de esta regla hermen&eacute;utica, seg&uacute;n la cual, en caso de conflictos entre distintas normas que consagran o desarrollan los derechos humanos, el int&eacute;rprete debe preferir aquella que sea m&aacute;s favorable al goce de los derechos. En ese contexto, debemos concluir que el art&iacute;culo 93-2 constitucionaliza todos los tratados de derechos humanos referidos a derechos que ya aparecen en la Carta y, en virtud de la regla hermen&eacute;utica sobre favorabilidad, el int&eacute;rprete debe escoger y aplicar la regulaci&oacute;n que sea m&aacute;s favorable a la vigencia de los derechos humanos. Y como es obvio, para ese ejercicio, debe tenerse en cuenta la jurisprudencia de las instancias internacionales, que constituye una pauta relevante para interpretar el alcance de esos tratados, tal y como la Corte Constitucional lo ha se&ntilde;alado"<sup><a name=nu14></a><a href="#num14">14</a></sup>.</i></p>      <p>Sobre el valor vinculante de los pronunciamientos de los int&eacute;rpretes autorizados de los tratados internacionales sobre Derechos Humanos ratificados por Colombia, a la luz del art&iacute;culo 93 de la Constituci&oacute;n, existen numerosas sentencias de la Corte Constitucional<sup><a name=nu15></a><a href="#num15">15</a></sup> con un sentido muy similar al de la sentencia C-010 del 2000, en la cual se&ntilde;al&oacute;:</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>"La Corte coincide con el interviniente en que en esta materia es particularmente relevante la doctrina elaborada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que es el &oacute;rgano judicial autorizado para interpretar autorizadamente la Convenci&oacute;n Interamericana. En efecto, como lo ha se&ntilde;alado en varias oportunidades esta Corte Constitucional, en la medida en que la Carta se&ntilde;ala en el art&iacute;culo 93 que los derechos y deberes constitucionales deben interpretarse "de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos humanos ratificados por Colombia", es indudable que la jurisprudencia de las instancias internacionales, encargadas de interpretar esos tratados, constituye un criterio hermen&eacute;utico relevante para establecer el sentido de las normas constitucionales sobre derechos fundamentales."</i></p>      <p>As&iacute;, de acuerdo con dichos pronunciamientos de la Corte y como lo explica el profesor RODRIGO UPRIMY, hacen parte del bloque de constitucionalidad los tratados de derechos humanos ratificados por Colombia y estos deben tomarse en los t&eacute;rminos en que hayan sido desarrollados por sus int&eacute;rpretes autorizados, pronunciamientos que debe atender el Estado como consecuencia de haber aceptado la competencia de dichas instancias.</p>      <p><b>2.2. El bloque de constitucionalidad para la interpretaci&oacute;n de los DESC: la Corte ha interpretado salud, educaci&oacute;n, trabajo y vivienda digna en los t&eacute;rminos de las observaciones generales del Comit&eacute; de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales</b></p>      <p>Dentro de las sentencias en las que se ha aplicado el bloque de constitucionalidad a DESC –las m&aacute;s de las veces en relaci&oacute;n con el derecho a la salud–, se pueden destacar, para el objeto de nuestro an&aacute;lisis, la C-936 del 2001 –por su tem&aacute;tica– y la T-591 del 2008 –porque permite conocer la posici&oacute;n vigente de la Corte–.</p>      <p>En la sentencia C-936 del 2001, la Corte interpret&oacute; el derecho a una vivienda digna de la Constituci&oacute;n con base en el bloque de constitucionalidad, atendiendo lo dispuesto en la Observaci&oacute;n General No. 4 del Comit&eacute; de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales (en adelante "el Comit&eacute;"), reconociendo, entre otros, que este derecho implica la adecuada prestaci&oacute;n de los SPD. A esta sentencia nos referiremos de manera m&aacute;s extensa en el siguiente cap&iacute;tulo.</p>      <p>Por su parte, en la reciente sentencia T-591 del 2008, la Corte interpret&oacute; el derecho a la salud con base en el bloque de constitucionalidad, obedeciendo lo dispuesto en la observaci&oacute;n general N&deg;14 del Comit&eacute; del Pacto. La Corte fundament&oacute; su interpretaci&oacute;n en los siguientes t&eacute;rminos:</p>      <p><i>"Dicha regla general ha evolucionado y en la actualidad ya existe consenso en la comunidad jur&iacute;dica a partir de la fuerza vinculante del precedente constitucional, en reconocer la salud no como un mero servicio p&uacute;blico que se brinda por el Estado en mayor o menor medida seg&uacute;n sus pol&iacute;ticas p&uacute;blicas (C.P., art. 49) sino como un t&iacute;pico derecho subjetivo <b>cuyo contenido interpretado de conformidad con el Pacto Internacional de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales en cumplimiento de lo ordenado por el art&iacute;culo 93 superior</b> otorga a cada una de las personas residentes en Colombia el derecho al disfrute del m&aacute;s alto nivel posible de salud f&iacute;sica y mental, de car&aacute;cter fundamental aut&oacute;nomo en lo atinente a: i) recibir la atenci&oacute;n de salud definida en el Plan B&aacute;sico de Salud, el Plan Obligatorio de Salud y el Plan Obligatorio de Salud Subsidiado, ii) a obtener la protecci&oacute;n de los elementos esenciales del derecho a la salud como son la disponibilidad, la accesibilidad, la aceptabilidad y la calidad <b>definidas en la Observaci&oacute;n General N&deg; 14 del Comit&eacute; de Derechos Econ&oacute;micos Sociales y Culturales</b> y, iii) en los casos en que el paciente sea un sujeto de especial protecci&oacute;n como en el caso de las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os, las personas con discapacidad y los adultos mayores.</i> (Resaltado fuera de texto).</p>      <p>Otros buenos ejemplos de sentencias relativas a DESC en las que la Corte ha aplicado el art&iacute;culo 93 e interpreta la Constituci&oacute;n con base en las observaciones generales del Comit&eacute; son la C-038 del 2004 (sobre "no regresividad" en las condiciones laborales con base en la observaci&oacute;n general N&deg; 3) y la T-405 del 2008 (derecho a la salud con base en la Observaci&oacute;n General N&deg; 14).</p>      <p><b>III. APLICACI&Oacute;N DEL BLOQUE DE CONSTITUCIONALIDAD A LA CATEGOR&Iacute;A SERVICIOS P&Uacute;BLICOS DOMICILIARIOS</b><sup><a name=nu16></a><a href="#num16">16</a></sup></p>      <p>La interpretaci&oacute;n de la categor&iacute;a servicios p&uacute;blicos domiciliarios no debe hacerse de manera aislada s&oacute;lo refiri&eacute;ndose a los art&iacute;culos que la mencionan literalmente en la Constituci&oacute;n, ni recurriendo a las acepciones de domicilio de la Real Academia Espa&ntilde;ola, al C&oacute;digo Nacional de Polic&iacute;a o a las disposiciones legales sobre la materia, sino de manera sistem&aacute;tica con las dem&aacute;s disposiciones constitucionales, como lo ha hecho la Corte en varias de las sentencias sobre DESC<sup><a name=nu17></a><a href="#num17">17</a></sup>, entre otros, con el principio fundamental del Estado social de derecho<sup><a name=nu18></a><a href="#num18">18</a></sup>.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Debe interpretarse en el marco de una Constituci&oacute;n que consagra que Colombia est&aacute; "fundada en el respeto de la dignidad humana" y "en el trabajo" (art. 1&deg;), que son fines esenciales del Estado "<i>promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constituci&oacute;n</i>" (art. 2&deg;), el deber del Estado de asegurar la prestaci&oacute;n eficiente de los servicios p&uacute;blicos a todos los habitantes del territorio nacional y que estos hacen parte de la "finalidad social del Estado" (art. 365) y, de manera especial, en relaci&oacute;n con el derecho a una vivienda digna (arts. 51 y 64), y el derecho a la salud (arts. 44, 49 y 64) de nuestra Carta.</p>      <p>De acuerdo con lo anterior, la interpretaci&oacute;n sistem&aacute;tica de la categor&iacute;a servicios p&uacute;blicos domiciliarios es, esencialmente, una interpretaci&oacute;n de los derechos de todo colombiano<sup><a name=nu19></a><a href="#num19">19</a></sup> y de deberes del Estado. Por tanto, es obligatorio interpretar la categor&iacute;a servicios p&uacute;blicos domiciliarios a la luz del bloque de constitucionalidad dispuesto en el inciso segundo del art&iacute;culo 93 de la Constituci&oacute;n.</p>      <p>As&iacute;, la categor&iacute;a servicios p&uacute;blicos domiciliarios debe ser interpretada como los servicios p&uacute;blicos ligados al domicilio de las personas<sup><a name=nu20></a><a href="#num20">20</a></sup> y dicha caracter&iacute;stica en el marco de nuestra Constituci&oacute;n, los liga directamente al concepto de vivienda digna del art&iacute;culo 51 de la Carta.</p>      <p>En el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, el derecho a una vivienda digna se denomina "derecho a una vivienda adecuada" y dentro de los tratados ratificados por el Estado colombiano su mayor nivel de garant&iacute;a se encuentra en el PIDESC, al cual, por tanto, debemos acogernos en aplicaci&oacute;n del principio de favorabilidad, de acuerdo con el cual, se debe "escoger y aplicar la regulaci&oacute;n que sea m&aacute;s favorable a la vigencia de los derechos humanos"<sup><a name=nu21></a><a href="#num21">21</a></sup>.</p>      <p>De acuerdo con lo anterior, la forma adecuada de interpretar la expresi&oacute;n servicios p&uacute;blicos domiciliarios es refiri&eacute;ndola a todos aquellos <i>servicios</i> a los que se refiere el int&eacute;rprete autorizado del PIDESC como necesarios para que se entienda garantizado el "derecho a una vivienda adecuada". Dicha interpretaci&oacute;n se encuentra en la Observaci&oacute;n General N&deg; 4 del Comit&eacute;, en los siguientes t&eacute;rminos:</p>      <p><i>"(...) Aun cuando la adecuaci&oacute;n viene determinada en parte por factores sociales, econ&oacute;micos, culturales, climatol&oacute;gicos, ecol&oacute;gicos y de otra &iacute;ndole, el Comit&eacute; considera que, aun as&iacute;, es posible identificar <b>algunos aspectos de ese derecho que deben ser tenidos en cuenta a estos efectos en cualquier contexto determinado</b>. Entre esos aspectos figuran los siguientes:    <br> (...)    <br> b) <b>Disponibilidad de servicios</b>, materiales, facilidades e infraestructura. Una vivienda adecuada debe contener ciertos servicios indispensables para la salud, la seguridad, la comodidad y la nutrici&oacute;n. Todos los beneficiarios del derecho a una vivienda adecuada deber&iacute;an tener acceso permanente a recursos naturales y comunes, a <b>agua potable, a energ&iacute;a para la cocina, la calefacci&oacute;n y el alumbrado</b>, a <b>instalaciones sanitarias y de aseo</b>, de <b>almacenamiento de alimentos</b>, de <b>eliminaci&oacute;n de desechos</b>, de <i>drenaje</i> y a servicios de emergencia.    <br> (...)    <br> g) <b>Adecuaci&oacute;n cultural</b>. La manera en que se construye la vivienda, los materiales de construcci&oacute;n utilizados y las pol&iacute;ticas en que se apoyan deben permitir adecuadamente la expresi&oacute;n de la identidad cultural y la diversidad de la vivienda. <b>Las actividades vinculadas al desarrollo o la modernizaci&oacute;n en la esfera de la vivienda deben velar</b> por que no se sacrifiquen las dimensiones culturales de la vivienda y por que <b>se aseguren</b>, entre otros, <b>los servicios tecnol&oacute;gicos modernos</b></i>". (Resaltados fuera de texto).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Dicho enfoque, adem&aacute;s, ya fue recogido en la jurisprudencia colombiana, que en la sentencia C-936 del 2001 se&ntilde;al&oacute; que la prestaci&oacute;n eficiente y planificada de los SPD hace parte del derecho constitucional a una vivienda digna. En dicha sentencia, la Corte se&ntilde;al&oacute;:</p>      <p><i>"24. El art&iacute;culo 51 de la Constituci&oacute;n regula lo relativo al derecho a la vivienda digna. La disposici&oacute;n establece dos elementos diversos. En su inciso primero se&ntilde;ala la existencia del derecho y, en el segundo, precisa algunos deberes estatales directamente ligados con dicho derecho. A fin de analizar la disposici&oacute;n demandada, <b>la Corte considerar&aacute; primeramente el alcance del derecho a la vivienda digna</b> y, a partir de tales par&aacute;metros, iniciar&aacute; el estudio de los cargos en su contra.</p>      <p>25. Como se indic&oacute; antes, el art&iacute;culo 51 de la Constituci&oacute;n establece la existencia del derecho a la vivienda digna y fija deberes estatales en relaci&oacute;n con el mismo. <b>De la disposici&oacute;n no se desprenden elementos que permitan fijar claramente su contenido material. Los deberes estatales estatuidos en la disposici&oacute;n resultan insuficientes para una completa caracterizaci&oacute;n del derecho.</p>      <p>El art&iacute;culo 93 de la Constituci&oacute;n dicta que los derechos constitucionales deben interpretarse de conformidad con los tratados sobre derechos humanos ratificados por Colombia. El Pacto Internacional de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales establece en el par&aacute;grafo 1&deg; del art&iacute;culo 11 que "los Estados partes... reconocen el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para s&iacute; y su familia, incluso alimentaci&oacute;n, vestido y vivienda adecuados...". Por tratarse de un tratado de derechos humanos ratificado por Colombia, resulta pertinente tomar nota de la interpretaci&oacute;n que de dicha disposici&oacute;n ha adoptado su int&eacute;rprete autorizado: el Comit&eacute; de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas</b>.</p>      <p>26. El Comit&eacute; de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, en la Observaci&oacute;n General 4 expuso sus <b>consideraciones en torno al derecho a una vivienda adecuada</b>. Es de anotar que tales consideraciones se adoptaron luego de realizarse diversas conferencias sobre la materia y que la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobara la Estrategia Mundial de Vivienda hasta el a&ntilde;o 2000. <b>Para efectos del control constitucional y la funci&oacute;n de la Corte de guardar la integridad y supremac&iacute;a de la Constituci&oacute;n, resulta central definir el alcance del derecho a la vivienda digna. La mencionada observaci&oacute;n establece elementos que asisten a la interpretaci&oacute;n de la disposici&oacute;n constitucional</b>. El par&aacute;grafo 8&deg; de la observaci&oacute;n contiene algunos aspectos centrales del derecho a la vivienda adecuada que sirven de pauta de interpretaci&oacute;n de la disposici&oacute;n constitucional. Tales elementos se refieren a dos grandes grupos de asuntos: condiciones de la vivienda y seguridad del goce de la vivienda.</p>      <p>26.1. El primer elemento –condiciones de la vivienda– se refiere a que la vivienda no puede, desde un punto de vista material, equipararse a la existencia de un simple techo que impida la lluvia y el fr&iacute;o o calor excesivos. La vivienda debe entenderse como un lugar que ofrezca seguridad a la persona frente a las inclemencias ambientales y un punto a partir del cual pueda proyectar su vida privada y en sociedad. <b>Lo anterior implica que la vivienda, para entenderse adecuada, debe reunir elementos que aseguren su habitabilidad, es decir, que la vivienda cumpla con los requisitos m&iacute;nimos de higiene, calidad y espacio, requeridos para que una persona y su familia puedan ocuparla sin peligro para su integridad f&iacute;sica y su salud</b>.</p>      <p>Sobre la habitabilidad, en la Observaci&oacute;n General 4&deg; se lee:</i></p>      <p>"(Par&aacute;grafo 8&deg;) d) Habitabilidad. Una vivienda adecuada debe ser habitable, en sentido de poder ofrecer espacio adecuado a sus ocupantes y de protegerlos del fr&iacute;o, la humedad, el calor, la lluvia, el viento u otras amenazas para la salud, de riesgos estructurales y de vectores de enfermedad. Debe garantizar tambi&eacute;n la seguridad f&iacute;sica de los ocupantes. El Comit&eacute; exhorta a los Estados partes a que apliquen ampliamente los principios de higiene de la vivienda preparados por la OMS, que consideran la vivienda como el factor ambiental que con m&aacute;s frecuencia est&aacute; relacionado con las condiciones que favorecen las enfermedades en los an&aacute;lisis epidemiol&oacute;gicos; dicho de otro modo, que una vivienda y unas condiciones de vida inadecuadas y deficientes se asocian invariablemente a tasas de mortalidad y morbilidad m&aacute;s elevadas".</p>      <p><i>En directa relaci&oacute;n con lo anterior, <b>la vivienda debe garantizar el acceso a una serie de bienes que aseguren su bienestar, como los servicios p&uacute;blicos</b>, su seguridad, como acceso a servicios de emergencia, y su nutrici&oacute;n, lo que implica que los planes de vivienda correspondan a debidos planes de desarrollo urbano.</p>      <p>Tales planes de desarrollo deben asegurar que la vivienda se encuentre en un lugar donde exista acceso a elementos centrales para la vida digna de la persona y su vida en sociedad como acceso a trabajo, salud, educaci&oacute;n y un ambiente sano. Finalmente, debe tomarse en cuenta factores culturales, de manera que la vivienda responda, <b>sin sacrificar el acceso a los servicios tecnol&oacute;gicos</b>, a los patrones culturales de dise&ntilde;o, construcci&oacute;n, etc., de viviendas.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En los literales b, f y g del p&aacute;rrafo 8&deg; de su Observaci&oacute;n General 4 el Comit&eacute; de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales analiza los elementos antes mencionados:</p>      <p>"b) <b>Disponibilidad de servicios, materiales, facilidades e infraestructura. Una vivienda adecuada debe contener ciertos servicios indispensables para la salud, la seguridad, la comodidad y la nutrici&oacute;n. Todos los beneficiarios del derecho a una vivienda adecuada deber&iacute;an tener acceso permanente a recursos naturales y comunes, a agua potable, a energ&iacute;a para la cocina, la calefacci&oacute;n y el alumbrado, a instalaciones sanitarias y de aseo, de almacenamiento de alimentos, de eliminaci&oacute;n de desechos, de drenaje y a servicios de emergencia"</b>.</p>      <p>"f) Lugar. La vivienda adecuada debe encontrarse en un lugar que permita el acceso a las opciones de empleo, los servicios de atenci&oacute;n de la salud, centros de atenci&oacute;n para ni&ntilde;os, escuelas y otros servicios sociales. Esto es particularmente cierto en ciudades grandes y zonas rurales donde los costos temporales y financieros para llegar a los lugares de trabajo y volver de ellos puede imponer exigencias excesivas en los presupuestos de las familias pobres. De manera semejante, la vivienda no debe construirse en lugares contaminados ni en la proximidad inmediata de fuentes de contaminaci&oacute;n que amenazan el derecho a la salud de los habitantes".      <p>"g) Adecuaci&oacute;n cultural. La manera en que se construye la vivienda, los materiales de construcci&oacute;n utilizados y las pol&iacute;ticas en que se apoyan deben permitir adecuadamente la expresi&oacute;n de la identidad cultural y la diversidad de la vivienda. <b>Las actividades vinculadas al desarrollo o la modernizaci&oacute;n en la esfera de la vivienda deben velar por que no se sacrifiquen las dimensiones culturales de la vivienda y por que se aseguren, entre otros, los servicios tecnol&oacute;gicos modernos</b>."</p>      <p>La Corte entiende, a partir de lo anterior, que el <b>derecho a la vivienda digna implica</b>, entonces, una relaci&oacute;n estrecha entre las condiciones de vida digna de la persona y la garant&iacute;a de la realizaci&oacute;n de derechos sociales y colectivos y <b>el aseguramiento de la prestaci&oacute;n eficiente y planificada de los servicios p&uacute;blicos domiciliarios</b> y servicios p&uacute;blicos asistenciales, requeridos para la vida en sociedad de una persona. La Corte ha subrayado la importancia de algunos de estos servicios al considerar las dificultades derivadas de la ineficiente prestaci&oacute;n del servicio de energ&iacute;a el&eacute;ctrica en zonas urbanas</i>. (Resaltados fuera de texto)"<sup><a name=nu22></a><a href="#num22">22</a></sup>.</p>      <p>As&iacute; las cosas, <i>como m&iacute;nimo</i>, hacen parte de los servicios p&uacute;blicos domiciliarios toda la cadena de servicios que se requieran para que las personas tengan en sus viviendas agua potable, energ&iacute;a para la cocina, la calefacci&oacute;n y el alumbrado, instalaciones sanitarias y de aseo, de almacenamiento de alimentos, de eliminaci&oacute;n de desechos, de drenaje y servicios tecnol&oacute;gicos modernos.</p>      <p>Como este contenido se deriva de un tratado sobre derechos humanos ratificado por Colombia, a la luz del segundo inciso del art&iacute;culo 93 de la Constituci&oacute;n ni el legislador ni la Corte pueden apartarse de este y, por el contrario, tienen que adoptar todas las medidas dentro de su competencia para que se cumpla a cabalidad. As&iacute;, no podr&iacute;an, por ejemplo, excluir a la telefon&iacute;a fija de la categor&iacute;a servicios p&uacute;blicos domiciliarios.</p>      <p>Ahora bien, en relaci&oacute;n con estos mismos servicios, cuando las personas los reciben en inmuebles que no son vivienda, los deberes y derechos constitucionales deben interpretarse y se justifican con base en el respeto y garant&iacute;a de otros DESC, as&iacute;, en el contenido del derecho a la educaci&oacute;n (en el caso de escuelas, colegios y universidades), en el derecho al trabajo (en empresas, locales comerciales y dem&aacute;s sitios de trabajo), en el derecho a la salud (en hospitales, centros de salud, etc.) y, en general, en el derecho de toda persona a una mejora progresiva en sus condiciones de vida (art&iacute;culo 2&deg; del PIDESC), por los beneficios directos de una persona derivados de tener agua potable, luz, telefon&iacute;a, etc. y por la relaci&oacute;n directa de una ampliada y eficiente prestaci&oacute;n de los SPD con la productividad de una econom&iacute;a, que a su vez, mejora los ingresos de las personas y, de este modo, su nivel de vida.</p>      <p>Como vemos, esta reinterpretaci&oacute;n de la categor&iacute;a servicios p&uacute;blicos domiciliarios, a diferencia de las interpretaciones de la Corte y de la doctrina, (i) no es "circular" con las condiciones de prestaci&oacute;n a las que obliga la Constituci&oacute;n, ya que permite identificar los SPD, sin recurrir a estas, (ii) es completa en la medida en que determina directamente cu&aacute;les son las necesidades esenciales de toda persona que deben ser satisfechas en su vivienda e incluye las "soluciones alternativas" a dichas necesidades as&iacute; no se desarrollen a trav&eacute;s de redes y (iii) permite asumir de manera adecuada fen&oacute;menos tecnol&oacute;gicos como la convergencia de las telecomunicaciones, en la medida en que maneja categor&iacute;as amplias como "servicios tecnol&oacute;gicos modernos".</p>      <p><b>IV. CONSECUENCIAS DE ESTA REINTERPRETACI&Oacute;N DE LAS DISPOSICIONES CONSTITUCIONALES SOBRE SERVICIOS P&Uacute;BLICOS DOMICILIARIOS</b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Al interpretar la categor&iacute;a servicios p&uacute;blicos domiciliarios en el marco de los derechos consagrados en el PIDESC, se precisa much&iacute;simo el alcance de los deberes y derechos consagrados en la Constituci&oacute;n relacionados con estos servicios. Lo anterior, principalmente, por la aplicaci&oacute;n de (i) las directrices sobre c&oacute;mo respetar y garantizar el derecho a una vivienda adecuada de la Observaci&oacute;n General N&deg; 4 del Comit&eacute; y de (ii) la obligaci&oacute;n de progresividad en relaci&oacute;n con todos los derechos consagrados en el Pacto.</p>      <p><b>4.1. Las directrices del Comit&eacute; del Pacto relativas al respeto y garant&iacute;a del derecho a una vivienda adecuada</b><sup><a name=nu23></a><a href="#num23">23</a></sup></p>      <p>De manera previa y general, es preciso resaltar que el PIDESC reconoce las realidades y metodolog&iacute;as econ&oacute;micas como elementos fundamentales para el an&aacute;lisis de la forma como se garantizan los DESC. De hecho, el Comit&eacute; interpreta el PIDESC refiri&eacute;ndose a "costos razonables", a la "utilizaci&oacute;n de un conjunto de t&eacute;cnicas y tecnolog&iacute;as econ&oacute;micas apropiadas", a "medidas eficaces" y al "ejercicio sostenible de los derechos". De modo que el legislador colombiano, al momento de adicionar, modificar o derogar las disposiciones en las cuales se sustentan el respeto y la garant&iacute;a del acceso y calidad de los SPD tambi&eacute;n debe utilizar dichos criterios.</p>      <p>Teniendo en cuenta la anterior consideraci&oacute;n, comoquiera que los SPD hacen parte del "derecho a una vivienda digna", a su r&eacute;gimen le son aplicables las siguientes directrices, se&ntilde;aladas por el Comit&eacute; en relaci&oacute;n con el "derecho a una vivienda adecuada":</p>  <ol>     <p>(i) los gastos asociados a los SPD deben ser soportables, es decir, en los t&eacute;rminos del Comit&eacute;, deben ser de un nivel que no impidan la satisfacci&oacute;n de otras necesidades b&aacute;sicas, que sean conmensurados con los niveles de ingreso y que existan formas y niveles de financiaci&oacute;n adecuados;</p>      <p>(ii) los SPD deben prestarse de modo que no afecten la seguridad f&iacute;sica de los ocupantes y que les sirvan para protegerse de las amenazas para la salud;</p>      <p>(iii) en las pol&iacute;ticas estatales relacionadas con los SPD debe darse prioridad a los grupos sociales que viven en condiciones desfavorables, estas deben enfocarse hacia la forma m&aacute;s efectiva de utilizar los recursos en funci&oacute;n del costo, deben consultarse con las personas afectadas, –en lo posible– deben vincular capital privado para poder contar con mayores recursos y, todo lo anterior debe hacerse de modo que, en conjunto, las medidas que se est&eacute;n tomando sean suficientes para realizar el derecho a una vivienda adecuada de cada individuo en el tiempo m&aacute;s breve posible de conformidad con el m&aacute;ximo de los recursos disponibles<sup><a name=nu24></a><a href="#num24">24</a></sup></p>    </ol>       <p><b>4.2. La obligaci&oacute;n de progresividad aplicada a los servicios p&uacute;blicos domiciliarios</b></p>      <p>De acuerdo con el art&iacute;culo 2&deg; del PIDESC, cada Estado parte, como la Rep&uacute;blica de Colombia, debe adoptar medidas especialmente econ&oacute;micas y t&eacute;cnicas, hasta el m&aacute;ximo de los recursos de que disponga, para lograr progresivamente, por todos los medios apropiados, inclusive en particular la adopci&oacute;n de medidas legislativas, la plena efectividad de los derechos reconocidos en dicho tratado.</p>  </p>As&iacute;, las medidas regresivas est&aacute;n prohibidas, salvo que el Estado parte demuestre que, tras un examen "sumamente exhaustivo" de todas las alternativas posibles, est&aacute;n debidamente justificadas por referencia a la totalidad de los derechos enunciados en el PIDESC en el contexto de la plena utilizaci&oacute;n del m&aacute;ximo de los recursos de que dispone el Estado parte<sup><a name=nu25></a><a href="#num25">25</a></sup>. Si la medida no cumple esa condici&oacute;n, su adopci&oacute;n ser&aacute; contraria al Pacto y dar&aacute; lugar a la responsabilidad internacional del Estado.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De modo que, el legislador colombiano no puede modificar arbitrariamente las normas en que se sustenta la garant&iacute;a de un derecho econ&oacute;mico, social o cultural, como las relacionadas con los SPD, sino que tiene que probar que el contenido de sus reformas garantizar&aacute; de mejor forma los DESC en general, o que lograr&aacute; ampliar a m&aacute;s personas el goce de dicho derecho.</p>      <p>Un buen ejemplo de la aplicaci&oacute;n de la obligaci&oacute;n de progresividad es que ser&iacute;a contrario al PIDESC, y por tanto, a la Constituci&oacute;n, que el legislador colombiano modifique el r&eacute;gimen tarifario actual, prohibiendo a los prestadores la recuperaci&oacute;n de la totalidad de los costos econ&oacute;micos en los que incurr&iacute;a una empresa eficiente, por cuanto ello impedir&iacute;a continuar con los actuales aumentos de accesibilidad y calidad que han tenido los SPD en Colombia<sup><a name=nu26></a><a href="#num26">26</a></sup>.</p>      <p><b>CONCLUSIONES</b></p>      <p>1. El contenido de la categor&iacute;a constitucional servicios p&uacute;blicos domiciliarios no est&aacute; delimitado de manera directa en la Constituci&oacute;n y tampoco en la ley. Frente a ello, la Corte Constitucional ha expuesto varias delimitaciones, pero todas basadas en las condiciones de prestaci&oacute;n que establece la misma Constituci&oacute;n o en remisiones a normas legales que regulan la materia, por lo cual, su utilidad para la identificaci&oacute;n de los servicios que obligatoriamente hacen parte de dicha categor&iacute;a es insuficiente. La doctrina, en su mayor&iacute;a, se ha limitado a recoger dichos pronunciamientos y siempre ha desconocido la aplicaci&oacute;n del bloque de constitucionalidad.</p>      <p>2. Dicha falta de definici&oacute;n es aparente, ya que la categor&iacute;a servicios p&uacute;blicos domiciliarios ya est&aacute; delimitada a trav&eacute;s del bloque de constitucionalidad, de acuerdo con el cual debe entenderse referida obligatoriamente a todos los servicios a los que tiene derecho todo colombiano como parte de su "derecho a una vivienda digna", seg&uacute;n el alcance que el Comit&eacute; de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales le da al "derecho a una vivienda adecuada". Estos son: agua potable, energ&iacute;a (cocina, calefacci&oacute;n y alumbrado), los requeridos para instalaciones sanitarias y de aseo, de almacenamiento de alimentos, de eliminaci&oacute;n de desechos, de drenaje y los servicios tecnol&oacute;gicos modernos.</p>      <p>3. Dicho contenido no s&oacute;lo debe ser respetado, sino desarrollado por el legislador colombiano. Al respecto, se destaca la atenci&oacute;n que debe dar a las directrices contenidas en la Observaci&oacute;n General N&deg; 4 del Comit&eacute; y la estricta atenci&oacute;n que debe dar a la obligaci&oacute;n de progresividad del art&iacute;culo 2&deg; del PIDESC.</p>   <hr> <font face="verdana" size=2>      <p><b>Pie de p&aacute;gina</b></p>  <sup><a name="num1"></a><a href="#nu1">1</a></sup>Econ&oacute;mica Consultores, <i>Impacto sectorial de los diez a&ntilde;os de la legislaci&oacute;n marco de servicios p&uacute;blicos domiciliarios en Colombia</i>, Superintendencia de Servicios P&uacute;blicos Domiciliarios, Bogot&aacute;, 2004, p. 16.    <br>  <sup><a name="num2"></a><a href="#nu2">2</a></sup>El "cap&iacute;tulo V. De la finalidad social del Estado y de los servicios p&uacute;blicos", del "t&iacute;tulo XII. Del r&eacute;gimen econ&oacute;mico y de la hacienda p&uacute;blica".    <br>  <sup><a name="num3"></a><a href="#nu3">3</a></sup>Como se&ntilde;al&oacute; la Corte Constitucional en la sentencia C-035 del 2003, el legislador nunca ha precisado cu&aacute;les son las caracter&iacute;sticas que permiten identificar los SPD, sino que, simplemente, ha se&ntilde;alado taxativamente los servicios que considera "servicios p&uacute;blicos domiciliarios". El art&iacute;culo 1&deg; de la Ley 142 de 1994 se limita a establecer que esta "<i>se aplica a los servicios p&uacute;blicos domiciliarios de acueducto, alcantarillado, aseo, energ&iacute;a el&eacute;ctrica, distribuci&oacute;n de gas combustible, telefon&iacute;a [fija&#93; p&uacute;blica b&aacute;sica conmutada y la telefon&iacute;a local m&oacute;vil en el sector rural; a las actividades que realicen las personas prestadoras de servicios p&uacute;blicos de que trata el art&iacute;culo 15 de la presente ley, y a las actividades complementarias definidas en el cap&iacute;tulo II del presente t&iacute;tulo y a los otros servicios previstos en normas especiales de esta ley</i>".    <br>  <sup><a name="num4"></a><a href="#nu4">4</a></sup>Por ejemplo: el proyecto de Ley 195-07 del Senado: "<i>Por medio del cual se dictan normas en materia de integraciones y pr&aacute;cticas restrictivas de la competencia</i>"; el proyecto de Ley 112-07 C "<i>Por la cual se definen principios y conceptos sobre la sociedad de la informaci&oacute;n y la organizaci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y las comunicaciones, TIC, en Colombia, se crea la agencia nacional de espectro y se dictan otras disposiciones</i>" o el proyecto de Ley 269-08 C "<i>Por la cual se dictan disposiciones tendientes a la protecci&oacute;n de los suscriptores y/o usuarios de los servicios de telecomunicaciones</i>".    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num5"></a><a href="#nu5">5</a></sup>Entre otras, en las sentencias C-205 de 1995, C-253 de 1996, C-585 de 1995, T-730 del 2002, C-035 del 2003, C-041 del 2003, C-075 del 2006 y T-408 del 2008.    <br>  <sup><a name="num6"></a><a href="#nu6">6</a></sup>Como el uso de un pozo s&eacute;ptico.    <br>  <sup><a name="num7"></a><a href="#nu7">7</a></sup>En la sentencia C-353 del 2006 se lleva a cabo una aproximaci&oacute;n muy similar a la de la sentencia C-389 del 2002.    <br>  <sup><a name="num8"></a><a href="#nu8">8</a></sup>ATEHORT&Uacute;A RIOS, CARLOS ALBERTO, <i>R&eacute;gimen legal de los servicios p&uacute;blicos domiciliarios</i>, Biblioteca Jur&iacute;dica Dik&eacute;, 1998, p. 26.    <br>  <sup><a name="num9"></a><a href="#nu9">9</a></sup>ATEHORT&Uacute;A RIOS, CARLOS ALBERTO, <i>Servicios p&uacute;blicos domiciliarios, proveedores y r&eacute;gimen de controles</i>, Universidad Externado de Colombia., 2006, p. 54.    <br>  <sup><a name="num10"></a><a href="#nu10">10</a></sup>DUSS&Aacute;N HITSCHERICH, JOGE, <i>El r&eacute;gimen de los servicios p&uacute;blicos domiciliarios</i>, Pontificia Universidad Javeriana, 2005, pp. 102 a 104.    <br>  <sup><a name="num11"></a><a href="#nu11">11</a></sup>PLATA MONTA&Ntilde;A, ALBERTO, <i>El concepto de servicio p&uacute;blico en el derecho administrativo</i>, Universidad Externado de Colombia. 2008. p. 99.    <br>  <sup><a name="num12"></a><a href="#nu12">12</a></sup>PALACIOS MEJ&Iacute;A, HUGO.  <i>El derecho de los servicios p&uacute;blicos</i>, Derecho Vigente. 1999. p. 38.    <br>  <sup><a name="num13"></a><a href="#nu13">13</a></sup>PALACIOS MEJ&Iacute;A, HUGO, "La Constituci&oacute;n y la especializaci&oacute;n de las funciones de protecci&oacute;n a la competeEsncia en materia de servicios p&uacute;blicos domiciliarios", En: <i>Revista Contexto n&deg; 21</i>. Universidad Externado de Colombia. 2007. pp. 39 a 56.    <br>  <sup><a name="num14"></a><a href="#nu14">14</a></sup>UPRIMY, RODRIGO, "<i>El bloque de constitucionalidad en Colombia. Un an&aacute;lisis jurisprudencial y un ensayo de sistematizaci&oacute;n doctrinal</i>", En: Compilaci&oacute;n jurisprudencia y doctrina nacional e internacional. Vol. I, Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Bogot&aacute;, 2002, pp. 148 a 149.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num15"></a><a href="#nu15">15</a></sup>Entre otras: T-426 de 1992, T-568 de 1999, T-1319 del 2001, C-067 del 2003 y C-370 del 2006.    <br>  <sup><a name="num16"></a><a href="#nu16">16</a></sup>Algunos de los argumentos de este cap&iacute;tulo est&aacute;n basados en el art&iacute;culo de L&Oacute;PEZ MURCIA, JULI&Aacute;N DANIEL, <i>La categor&iacute;a "servicios p&uacute;blicos domiciliarios</i>" en <i>la Constituci&oacute;n colombiana</i>, En: "<i>El observador de los servicios p&uacute;blicos</i>", Superintendencia de Servicios P&uacute;blicos Domiciliarios, 2008, pp. 50-55.    <br>  <sup><a name="num17"></a><a href="#nu17">17</a></sup>Entre otras, ver las sentencias C-1064 del 2001, C-1017 del 2003 y T-405 del 2008.    <br>  <sup><a name="num18"></a><a href="#nu18">18</a></sup>Al respecto, en t&eacute;rminos generales, es muy ilustrativa la sentencia T-533 de 1992 y, espec&iacute;ficamente sobre Estado social de derecho y servicios p&uacute;blicos, la sentencia C-150 del 2003.    <br>  <sup><a name="num19"></a><a href="#nu19">19</a></sup>Como se&ntilde;al&oacute; la Corte Constitucional en la sentencia C-150 del 2003, una de las m&aacute;s profundas e importantes en el tema de los "servicios p&uacute;blicos domiciliarios":    <br> <i>(...) la Constituci&oacute;n extiende el principio de reserva de ley a la determinaci&oacute;n del r&eacute;gimen de regulaci&oacute;n de la prestaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos. Ello obedece a la importancia de tales servicios no solo en el &aacute;mbito econ&oacute;mico sino social, en especial <b>en cuanto al acceso a ellos es necesario para que las personas puedan gozar efectivamente de sus derechos</i></b>. (resaltado fuera de texto)    <br>  <sup><a name="num20"></a><a href="#nu20">20</a></sup>As&iacute; lo se&ntilde;al&oacute; la Corte Constitucional en la sentencia C-035 del 2003.    <br>  <sup><a name="num21"></a><a href="#nu21">21</a></sup>Sobre su aplicaci&oacute;n en la jurisprudencia de la Corte Constitucional se puede ver la sentencia C-038 del 2004.    <br>  <sup><a name="num22"></a><a href="#nu22">22</a></sup>Por supuesto, esta aproximaci&oacute;n de la Corte es mucho m&aacute;s apropiada, l&oacute;gica y clara que la expresada recientemente en la sentencia T-408 del 2008, en la cual, en vez de reconocer que parte esencial de una "vivienda digna" son los SPD –como se hace en la C-936 del 2001–, se se&ntilde;ala que "el derecho a la prestaci&oacute;n efectiva de los servicios p&uacute;blicos <b>presupone</b> l&oacute;gica y anal&iacute;ticamente el derecho a una vivienda digna". (Resaltado fuera de texto)    <br>  <sup><a name="num23"></a><a href="#nu23">23</a></sup>Cabe mencionar que, para efectos de su aplicaci&oacute;n en los juicios de constitucionalidad, dentro de las grandes ventajas que se presentan cuando el "bloque de constitucionalidad" se refiere a interpretaciones autorizadas como las observaciones generales del Comit&eacute; o las opiniones consultivas de la Corte Interamericana de Derechos Humanos frente a otro tipo de interpretaciones autorizadas como las sentencias de los tribunales internacionales de derechos humanos est&aacute;n: (i) su "generalidad" –entendida por oposici&oacute;n a las interpretaciones ligadas a las particularidades de un caso–, (ii) el hecho de estar precedidas de investigaciones y consensos mucho m&aacute;s amplios y (iii) el desarrollo mucho m&aacute;s "integral" del derecho bajo estudio.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num24"></a><a href="#nu24">24</a></sup>Para un an&aacute;lisis m&aacute;s extenso sobre estas directrices ver: L&Oacute;PEZ MURCIA, JULI&Aacute;N DANIEL, <i>El r&eacute;gimen tarifario de los servicios p&uacute;blicos domiciliarios y la cl&aacute;usula de progresividad de los DESC en Colombia</i>, Tesis para optar al t&iacute;tulo de Magister en Derecho Econ&oacute;mico, Facultad de Ciencias Jur&iacute;dicas, Pontificia Universidad Javeriana, Bogot&aacute;, D.C., 2007.    <br>  <sup><a name="num25"></a><a href="#nu25">25</a></sup>COMIT&Eacute; DE DERECHOS ECON&Oacute;MICOS, SOCIALES Y CULTURALES, Observaci&oacute;n General 15. El derecho al agua (art&iacute;culos 11 y 12 del Pacto Internacional de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales), Ginebra, 2002, p&aacute;rrafo 19.    <br>  <sup><a name="num26"></a><a href="#nu26">26</a></sup>Para un an&aacute;lisis m&aacute;s extenso ver: L&Oacute;PEZ MURCIA, JULI&Aacute;N DANIEL y GARC&Iacute;A DAZA, LINA MAR&Iacute;A, <i>La obligaci&oacute;n de progresividad de los DESC: El caso de los servicios p&uacute;blicos en Colombia</i>., En: "International Law. Revista Colombiana de Derecho Internacional" n&deg; 12, Pontificia Universidad Javeriana, 2008, pp. 15 - 42.    <br>   </font> <hr>     <p><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></p>      <p><b>1. Libros</b></p>       <!-- ref --><p>ANT&Uacute;NEZ, IVONNE Y GALILEA, SERGIO, <i>Servicios p&uacute;blicos urbanos y gesti&oacute;n local en Am&eacute;rica Latina y el Caribe: problemas, metodolog&iacute;as y pol&iacute;ticas</i>, CEPAL, 2003.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000169&pid=S0041-9060200800030000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>ATEHORT&Uacute;A RIOS, CARLOS ALBERTO, <i>R&eacute;gimen legal de los servicios p&uacute;blicos domiciliarios</i>, Biblioteca Jur&iacute;dica Dik&eacute;, 1998.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000170&pid=S0041-9060200800030000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>ATEHORT&Uacute;A RIOS, CARLOS ALBERTO, <i>Servicios p&uacute;blicos domiciliarios, proveedores y r&eacute;gimen de controles</i>, Universidad Externado de Colombia, 2006.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000171&pid=S0041-9060200800030000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Centro de Investigaciones Socio Jur&iacute;dicas, <i>Los servicios p&uacute;blicos domiciliarios en Colombia. An&aacute;lisis socio jur&iacute;dico</i>, Universidad Libre, Bogot&aacute;, 2001.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000172&pid=S0041-9060200800030000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>DUSS&Aacute;N HITSCHERICH, JORGE, <i>El r&eacute;gimen de los servicios p&uacute;blicos domiciliarios</i>, Pontificia Universidad Javeriana, 2005.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000173&pid=S0041-9060200800030000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Econ&oacute;mica Consultores, <i>Impacto Sectorial de los diez a&ntilde;os de la legislaci&oacute;n marco de servicios p&uacute;blicos domiciliarios en Colombia</i>, Superintendencia de Servicios P&uacute;blicos Domiciliarios, Bogot&aacute;, 2004.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000174&pid=S0041-9060200800030000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>O'DONELL, DANIEL, <i>Derecho Internacional de los Derechos Humanos</i>, Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, 2004.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000175&pid=S0041-9060200800030000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>PALACIOS MEJ&Iacute;A, HUGO, <i>El derecho de los servicios p&uacute;blico</i>, Derecho Vigente, 1999.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000176&pid=S0041-9060200800030000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>PLATA MONTA&Ntilde;A, ALBERTO, <i>El concepto de servicio p&uacute;blico en el derecho administrativo</i>, Universidad Externado de Colombia. 2008.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000177&pid=S0041-9060200800030000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><b>2. Art&iacute;culos</b></p>      <!-- ref --><p>L&Oacute;PEZ MURCIA, JULI&Aacute;N DANIEL, La categor&iacute;a "servicios p&uacute;blicos domiciliarios" en la Constituci&oacute;n colombiana, En: <i>El observador de los servicios p&uacute;blicos</i>, Superintendencia de Servicios P&uacute;blicos Domiciliarios, 2008.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000179&pid=S0041-9060200800030000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>L&Oacute;PEZ MURCIA, JULI&Aacute;N DANIEL y GARC&Iacute;A DAZA, LINA MAR&Iacute;A, La obligaci&oacute;n de progresividad de los DESC: El caso de los servicios p&uacute;blicos en Colombia., En: "International Law. <i>Revista Colombiana de Derecho Internacional</i>" n&deg; 12, Pontificia Universidad Javeriana, 2008.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000180&pid=S0041-9060200800030000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>PALACIOS MEJ&Iacute;A, HUGO, La Constituci&oacute;n y la especializaci&oacute;n de las funciones de protecci&oacute;n a la competencia en materia de servicios p&uacute;blicos domiciliarios, En: <i>Revista CONTEXTO</i> n&deg; 21, Universidad Externado de Colombia. 2007.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000181&pid=S0041-9060200800030000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>UPRIMY, RODRIGO, El Bloque de Constitucionalidad en Colombia. Un an&aacute;lisis jurisprudencial y un ensayo de sistematizaci&oacute;n doctrinal, En: <i>Compilaci&oacute;n jurisprudencia y doctrina nacional e internacional</i>. Vol. I, Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, 2002.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000182&pid=S0041-9060200800030000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><b>3. Trabajos no publicados</b></p>      <!-- ref --><p>L&Oacute;PEZ MURCIA, JULI&Aacute;N DANIEL, El r&eacute;gimen tarifario de los servicios p&uacute;blicos domiciliarios y la cl&aacute;usula de progresividad de los DESC en Colombia, Tesis para optar al t&iacute;tulo de Magister en derecho Econ&oacute;mico., Facultad de Ciencias Jur&iacute;dicas, Pontificia Universidad Javeriana, Bogot&aacute;, D.C., 2007.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000184&pid=S0041-9060200800030000700014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><b>4. Tratados y doctrina internacional</b></p>      <!-- ref --><p>Pacto Internacional de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000186&pid=S0041-9060200800030000700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Comit&eacute; de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales, Observaci&oacute;n General 3. La &iacute;ndole de las obligaciones de los Estados partes (p&aacute;rrafo 1&deg; del art&iacute;culo 2&deg; del Pacto), 1990.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000187&pid=S0041-9060200800030000700016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Comit&eacute; de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales, Observaci&oacute;n General 4. El derecho a una vivienda adecuada (p&aacute;rrafo 1&deg; del art&iacute;culo 11 del Pacto), 1990.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000188&pid=S0041-9060200800030000700017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Comit&eacute; de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales, Observaci&oacute;n General 9 La aplicaci&oacute;n interna del Pacto, 1998.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000189&pid=S0041-9060200800030000700018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Comit&eacute; de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales, Observaci&oacute;n General 15. El derecho al agua (art&iacute;culos 11 y 12 del Pacto Internacional de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales), 2002.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000190&pid=S0041-9060200800030000700019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><b>5. Normativa colombiana</b></p>      <!-- ref --><p>Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de Colombia&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000192&pid=S0041-9060200800030000700020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Ley 142 de 1994&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000193&pid=S0041-9060200800030000700021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><b>6. Sentencias de la Corte Constitucional colombiana</b></p>      <!-- ref --><p>Corte Constitucional colombiana Sentencia T-426 de 1992&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000195&pid=S0041-9060200800030000700022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Corte Constitucional colombiana Sentencia T-533 de 1992&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000196&pid=S0041-9060200800030000700023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Corte Constitucional colombiana Sentencia T-578 de 1992&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000197&pid=S0041-9060200800030000700024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Corte Constitucional colombiana Sentencia C-205 de 1995&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000198&pid=S0041-9060200800030000700025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Corte Constitucional colombiana Sentencia C-585 de 1995&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000199&pid=S0041-9060200800030000700026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Corte Constitucional colombiana Sentencia C-253 de 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Proyectos de ley</b></p>      <!-- ref --><p>Proyecto de Ley 195-07 de Senado "Por medio del cual se dictan normas en materia de integraciones y pr&aacute;cticas restrictivas de la competencia".&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000219&pid=S0041-9060200800030000700045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Proyecto de Ley 112-07 C "Por la cual se definen principios y conceptos sobre la sociedad de la informaci&oacute;n y la organizaci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y las comunicaciones, TIC, en Colombia, se crea la agencia nacional de espectro y se dictan otras disposiciones".&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000220&pid=S0041-9060200800030000700046&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Proyecto de Ley 269-08 C. "Por la cual se dictan disposiciones tendientes a la protecci&oacute;n de los suscriptores y/o usuarios de los servicios de telecomunicaciones".&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000221&pid=S0041-9060200800030000700047&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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<collab>Proyecto de Ley 269-08 C</collab>
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