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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">      <p><b>        <center>     <font face="verdana" size="4">Longuenesse, B&eacute;atrice. Kant on the Human Standpoint. New York: Cambridge University Press. 304pp. (2005).</font></center></b></p>     <p><b>CARLOS G. PATARROYO G.</b>    <br>   UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA    <br>   <a href="mailto:cgpatarr@cable.net.co">cgpatarr@cable.net.co</a></p>       <p>&nbsp;</p> <hr size="1">       <p>En 1993 B&eacute;atrice Longuenesse   public&oacute; su libro Kant et le pouvoir de juger, que luego, en 1998, fue traducido al ingl&eacute;s y publicado en una versi&oacute;n corregida y ampliada bajo el t&iacute;tulo Kant and the Capacity to Judge. En &eacute;l Longuenesse defiende, en contra de muchas de las interpretaciones tradicionales de la Cr&iacute;tica de la raz&oacute;n pura, que para comprender la doctrina kantiana de las categor&iacute;as, y para comprender el argumento con el que Kant defiende que dichos conceptos tienen aplicaci&oacute;n a los objetos de la experiencia, es necesario tomar muy en serio el origen que Kant asigna a las categor&iacute;as en las funciones l&oacute;gicas de los juicios. As&iacute;, el foco central de este libro est&aacute; en lo que se conoce como La gu&iacute;a para el descubrimiento de todos los conceptos puros del entendimiento. All&iacute;, Kant afirma que la misma funci&oacute;n que da unidad a las representaciones en un juicio, da tambi&eacute;n unidad a la mera s&iacute;ntesis de representaciones en una intuici&oacute;n: "por consiguiente, el mismo entendimiento, y por medio de los mismos actos con que produjo en los conceptos la forma l&oacute;gica de un juicio a trav&eacute;s de la unidad anal&iacute;tica, introduce tambi&eacute;n en sus representaciones un contenido trascendental a trav&eacute;s de la unidad sint&eacute;tica de lo diverso en la intuici&oacute;n" (KrV: A79/B105). La pregunta es entonces &iquest;c&oacute;mo puede ser que lo que produce la forma l&oacute;gica en un juicio, introduzca un contenido trascendental a las representaciones? En general, se trata de comprender c&oacute;mo es que Kant cree que una consideraci&oacute;n de las formas l&oacute;gicas del juicio puede "guiar" un argumento acerca de las condiciones necesarias de la experiencia.</p>     <p>   Longuenesse encuentra la clave   para la soluci&oacute;n del problema en un   fragmento de la Deducci&oacute;n de la segunda   edici&oacute;n: se trata de la s&iacute;ntesis   speciosa o "s&iacute;ntesis figurada" (KrV:   B151). La propuesta de Longuenesse   es que, en la Deducci&oacute;n de la primera   edici&oacute;n, Kant introduce la   Unidad trascendental de la apercepci&oacute;n   para mostrar que solamente   podemos reconocer representaciones   individuales como subsumidas   bajo conceptos generales si las tomamos   en un acto integrado de   combinaci&oacute;n y comprensi&oacute;n, y a trav&eacute;s   de la conciencia de la identidad   num&eacute;rica de este acto. Esta conciencia   confiere una forma l&oacute;gica a las   representaciones, y presupone, a la   vez, una s&iacute;ntesis de la imaginaci&oacute;n.   En la Deducci&oacute;n de la segunda edici&oacute;n,   Kant explica esta forma l&oacute;gica   en t&eacute;rminos de juicios, y la s&iacute;ntesis   de la imaginaci&oacute;n requerida es identificada   como la s&iacute;ntesis figurada.   Esta s&iacute;ntesis es producto de la interacci&oacute;n   entre nuestra capacidad innata   de juzgar y la forma del sentido   interno, es decir, el tiempo. As&iacute;,   Longuenesse afirma que el papel   trascendental de cualquier forma de   juicio es guiar a la s&iacute;ntesis figurada,   la cual, a su vez, genera una representaci&oacute;n   de la diversidad sensible   que puede ser reflejada bajo conceptos en los juicios.</p>     <p>   Intentar mostrar la importancia   que tiene la forma l&oacute;gica de los juicios   como gu&iacute;a para la argumentaci&oacute;n   de c&oacute;mo las categor&iacute;as se aplican   a la experiencia, requiere que la   autora haga una nueva lectura de   Kant a la luz de su novedosa interpretaci&oacute;n.   Defiende entonces que la   muy conocida cr&iacute;tica que afirma que   la tabla de las formas l&oacute;gicas de los   juicios no tiene justificaci&oacute;n alguna,   s&oacute;lo tiene sentido si se la mira desde   la l&oacute;gica contempor&aacute;nea, pero   que dicha tabla encuentra su justificaci&oacute;n   una vez se acude a la versi&oacute;n   moderna de la l&oacute;gica con la que Kant   trabajaba. Tambi&eacute;n se ve obligada a   reconsiderar y ofrecer nuevas interpretaciones   de las Analog&iacute;as de la   experiencia, el Esquematismo trascendental,   las Deducciones y los   Axiomas de la intuici&oacute;n. Todo ello   compone un libro con una propuesta   atrevida, osada y minuciosamente trabajada.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Por supuesto, esta nueva interpretaci&oacute;n   no pas&oacute; desapercibida y   numerosos debates se propiciaron   durante los a&ntilde;os siguientes. Por   ejemplo, Longuenesse fue el centro   de discusi&oacute;n de dos de las reuniones   de la American Philosophical   Association, conocidas como "Author   Meets Critics". All&iacute; recibi&oacute; comentarios   de Henry E. Allison, Sally   Sedgwick, Richard Aquila y Michael   Friedman, entre otros. Las cr&iacute;ticas y   las consecuentes respuestas de la   autora fueron publicadas en varios   art&iacute;culos en distintas revistas durante   el per&iacute;odo comprendido entre 1995 y 2003.</p>     <p>   Las respuestas publicadas de   Longuenesse, as&iacute; como las correcciones   y ampliaciones que tuvo que   hacer a su propuesta de lectura de   Kant, componen la mayor parte de   su nuevo libro: Kant on the Human   Standpoint. Pese a prometer ampliar   su nueva interpretaci&oacute;n de Kant a la   Cr&iacute;tica de la raz&oacute;n pr&aacute;ctica y a la Cr&iacute;tica   de la facultad de juzgar, esto no ocurre   sino en dos de los cap&iacute;tulos finales del libro; el resto de cap&iacute;tulos se remite a la Cr&iacute;tica de la raz&oacute;n pura.</p>     <p>   El libro est&aacute; dividido en tres secciones.   En la primera, titulada "Revisiting the capacity to judge", Longuenesse presenta en tres cap&iacute;tulos las respuestas a las cr&iacute;ticas hechas por Allison, Friedman y Michel Fichant a partes de su libro anterior. La segunda, titulada "The human standpoint in the Transcendental Analytic", se compone de cuatro cap&iacute;tulos en los que se muestra una explicaci&oacute;n, corregida y m&aacute;s detallada, de propuestas que en su libro anterior quedaron confusas o d&eacute;bilmente sustentadas. Espec&iacute;ficamente comenta la Deducci&oacute;n metaf&iacute;sica de las categor&iacute;as, la deconstrucci&oacute;n que hace Kant del Principio de raz&oacute;n suficiente, y la Segunda y Tercera Analog&iacute;as de la experiencia. "The human standpoint in the critical system", la tercera y &uacute;ltima secci&oacute;n del libro, es la que cumple con la promesa de Longuenesse de expandir su interpretaci&oacute;n de Kant a las dos &uacute;ltimas Cr&iacute;ticas. En el primer cap&iacute;tulo de esta secci&oacute;n explica su manera de ver la unidad del sistema cr&iacute;tico de Kant, dejando los dos &uacute;ltimos cap&iacute;tulos para su interpretaci&oacute;n de los juicios morales y de la Anal&iacute;tica de lo bello, respectivamente.</p>     <p>   Por tratarse de la continuaci&oacute;n y   defensa de una propuesta de interpretaci&oacute;n   muy particular de la obra   de Kant, Kant on the Human Standpoint   (en adelante KHS) es un libro   que no puede ser le&iacute;do sin haber   primero estudiado en detalle Kant   and the Capacity to Judge (en adelante   KCJ). M&aacute;s a&uacute;n, pese a que Longuenesse   dice que en la primera secci&oacute;n   de KHS ha reconstruido las cr&iacute;ticas   de otros autores de tal manera que   no sea necesario acudir a las versiones   originales, en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n   las objeciones se presentan de   manera muy resumida y sin la argumentaci&oacute;n   completa, rest&aacute;ndoles   con ello sentido y haci&eacute;ndolas m&aacute;s   d&eacute;biles, raz&oacute;n por la cual es mejor   acudir a la publicaci&oacute;n original de   las cr&iacute;ticas a fin de hacer mayor justicia a los autores.</p>     <p>   El t&iacute;tulo del libro hace referencia   a lo que Kant denomina el "punto   de vista humano". Se refiere con ello   a esa perspectiva del mundo que es   propia de los seres humanos, en   oposici&oacute;n, por un lado, a los animales   irracionales y, por el otro, al entendimiento   divino. A diferencia de   los animales irracionales, los seres   humanos cuentan con la "espontaneidad",   es decir, con una capacidad   gobernada por reglas, de adquirir   representaciones que no son meramente   causadas por las impresiones   del mundo, sino integradas activamente   a una red unificada. Las reglas   de acuerdo con las cuales las   representaciones son integradas,   son reglas para formar juicios que a   su vez determinan las reglas del razonamiento.   La capacidad de formar   juicios seg&uacute;n estas reglas es lo que,   para Kant, es caracter&iacute;stico de la   mente humana. En cuanto al entendimiento   divino, las mentes humanas,   como las mentes de los dem&aacute;s   animales, son afectadas por una realidad   independiente de ellas y que   ellas mismas no han creado. Sin embargo,   los humanos pueden ordenar   los objetos de esas representaciones   y anticipar representaciones futuras,   as&iacute; como anticipar tambi&eacute;n la unidad   en la que dichos objetos pueden   estar con objetos de representaciones   pasadas o presentes. Este punto   de vista tan peculiar y &uacute;nico de los   humanos es lo que Kant intenta fundamentar,   y lo que la interpretaci&oacute;n   de Longuenesse sugiere releer con   una nueva luz. Por supuesto, el punto   de vista humano no se da s&oacute;lo en   epistemolog&iacute;a, sino tambi&eacute;n en   moral y est&eacute;tica, raz&oacute;n por la cual   Longuenesse considera que este t&iacute;tulo   es adecuado para el libro que   extiende su interpretaci&oacute;n de Kant a &eacute;stas &uacute;ltimas dos &aacute;reas.</p>     <p>   Como se puede ver por el breve   resumen que he hecho de la distribuci&oacute;n   de los temas en el libro, Longuenesse aborda muchos y muy   variados t&oacute;picos que, en el breve   espacio de una rese&ntilde;a, es imposible   tratar en su totalidad. Me remitir&eacute;   entonces a comentar tan s&oacute;lo   algunas partes del libro, procurando,   en la medida de lo posible, tocar   temas de cada una de las tres secciones de la obra.</p>     <p>  Ya que el prop&oacute;sito de Longuenesse   en CKJ es rescatar la importancia   de la idea de Kant, seg&uacute;n la   cual hay un hilo conductor que va desde   la tabla de las formas l&oacute;gicas de   los juicios hasta las categor&iacute;as, la   autora hace especial &eacute;nfasis en interpretar   el Entendimiento como   una Capacidad de juzgar (Verm&ouml;gen   zu urteilen), que a la vez no debe ser   confundida con la Facultad de juzgar   (Urteilskraft) de la que Kant habla   en su tercera Cr&iacute;tica. Seg&uacute;n   Longuenesse, la diferencia entre las   dos radica en que la segunda es definida   por Kant como la capacidad   para subsumir instancias particulares   bajo reglas generales, mientras   la primera tiene una funci&oacute;n m&aacute;s   amplia: "definir el intelecto, en todos   sus modos (formaci&oacute;n de conceptos,   subsunci&oacute;n de instancias bajo   conceptos o reglas, inferencia silog&iacute;stica)   como una capacidad de juzgar,   es explicar qu&eacute; es aquello del   entendimiento que lo hace capaz de   todas las funciones reci&eacute;n descritas,   incluyendo, en primer lugar, formar   reglas" (CKJ: 19). Una vez Longuenesse   ha identificado el entendimiento   con la capacidad de juzgar,   presta especial atenci&oacute;n a la forma   l&oacute;gica de los juicios, pues le interesa   saber por qu&eacute; Kant pensaba que   estas formas de pensamiento discursivo   eran m&iacute;nimamente necesarias   para que ocurriera el reconocimiento   de objetos bajo conceptos. Es ah&iacute;   donde habla de una "funci&oacute;n de objetivaci&oacute;n"   de las formas l&oacute;gicas de   los juicios. Lo que quiere decir con   esto es que la forma l&oacute;gica de los   juicios es la que permite que ellos   sean susceptibles de verdad o falsedad,   esto en virtud de que el juicio   expresa la relaci&oacute;n de nuestras representaciones   con los objetos independientemente existentes.</p>     <p>   Henry E. Allison publica sus cr&iacute;ticas   a estas ideas en un art&iacute;culo titulado "Where have all the categories gone?" y que fue publicado en el n&uacute;mero 43 de Inquiry en el a&ntilde;o 2000. Sus objeciones principales se pueden resumir de la siguiente manera: en primer lugar, Allison no entiende por qu&eacute; Longuenesse reduce el entendimiento a la capacidad de juzgar, siendo que Kant utiliza este &uacute;ltimo t&eacute;rmino s&oacute;lo en el contexto de la Deducci&oacute;n metaf&iacute;sica de las categor&iacute;as, mientras que en muchas otras partes de la Cr&iacute;tica define al entendimiento de muy diversas maneras: como una capacidad de conceptos, como una facultad de reglas, como espontaneidad, como apercepci&oacute;n. La segunda cr&iacute;tica de Allison apunta al papel objetivante que otorga Longuenesse a las formas l&oacute;gicas de los juicios. Para &eacute;l, si fuera cierto que las formas l&oacute;gicas funcionan como se ha descrito arriba, lo que suceder&iacute;a es que dichas formas terminar&iacute;an por usurpar la funci&oacute;n objetivante que se asigna tradicionalmente a las categor&iacute;as. Sin esta funci&oacute;n, las categor&iacute;as ser&iacute;an innecesarias (por eso la pregunta en el t&iacute;tulo de su art&iacute;culo: &iquest;a d&oacute;nde se han ido todas las categor&iacute;as?).</p>     <p>   Longuenesse responde en el primer   cap&iacute;tulo de KHS a ambas objeciones.   Primero, admite que caracterizar   al entendimiento como una   capacidad de juzgar no es suficiente   para dar cuenta de todos los aspectos   que &eacute;ste tiene, tal y como son   expuestos en la primera Cr&iacute;tica. Sin   embargo defiende que, para poder   entender adecuadamente todos los   aspectos del entendimiento, es necesario   rastrearlos hasta esta capacidad   original de formar juicios. Infortunadamente,   Longuenesse, m&aacute;s preocupada   por responder a la segunda objeci&oacute;n que a la primera, no ofrece   m&aacute;s explicaciones. La respuesta es   insuficiente, pues lo que Allison estaba   intentado decir, creo, es que   Longuenesse tiene una visi&oacute;n muy   sesgada de lo que es el entendimiento,   visi&oacute;n que afecta la manera en la   que analiza las propuestas kantianas.   Decir que es necesario, para la correcta   comprensi&oacute;n de todas las dimensiones   del entendimiento, rastrearlas   hasta la capacidad de juzgar,   es muy diferente que interpretar las   tesis kantianas desde la &oacute;ptica de   dicha capacidad, y de eso es de lo   que Allison est&aacute; acusando a Longuenesse.</p>     <p>   La respuesta a la segunda objeci&oacute;n   (la usurpaci&oacute;n de la funci&oacute;n de las   categor&iacute;as por parte de las formas   l&oacute;gicas de los juicios) alega que   Allison no entendi&oacute; lo que Longuenesse   intentaba decir en esa parte   espec&iacute;fica de KCJ. Longuenesse afirma   que lo que dijo en CKJ es que, "s&oacute;lo a la luz de la funci&oacute;n objetivante de las formas l&oacute;gicas del juicio, se puede entender aquella [funci&oacute;n objetivante] de las categor&iacute;as mismas" (KHS: 20). La pregunta inevitable es: &iquest;cu&aacute;l es entonces la funci&oacute;n objetivante que tienen las categor&iacute;as que no tienen las formas l&oacute;gicas del juicio? Para Longuenesse las formas l&oacute;gicas del juicio son formas de an&aacute;lisis, donde &lsquo;an&aacute;lisis' no se limita al an&aacute;lisis de conceptos, sino que tambi&eacute;n incluye el an&aacute;lisis de lo dado sensiblemente para formar conceptos. Las categor&iacute;as, por otro lado, expresan formas de la s&iacute;ntesis de lo sensible dado. En donde falla Allison &ndash;dice Longuenesse&ndash; es en ver s&oacute;lo parte del proceso y no el proceso entero. Tal proceso en forma completa ser&iacute;a as&iacute;: s&iacute;ntesis (de la intuici&oacute;n) para el an&aacute;lisis (en conceptos) para la s&iacute;ntesis (de esos conceptos en juicios) (KHS: 21-22). As&iacute;, las formas l&oacute;gicas del juicio tendr&iacute;an una funci&oacute;n objetivante, sin que con ello se dejara a las categor&iacute;as sin ninguna funci&oacute;n propia a realizar. Toda la respuesta depende, entonces, de que se vea a las formas l&oacute;gicas del juicio como formas de an&aacute;lisis de lo sensible dado para formar conceptos. &iquest;En qu&eacute; se basa Longuenesse para afirmar esto? En el pasaje de Kant que se cit&oacute; m&aacute;s arriba, a saber: "el mismo entendimiento, y por medio de los mismos actos con que produjo en los conceptos la forma l&oacute;gica de un juicio a trav&eacute;s de la unidad anal&iacute;tica, introduce tambi&eacute;n en sus representaciones un contenido trascendental a trav&eacute;s de la unidad sint&eacute;tica de lo diverso en la intuici&oacute;n" (KrV: A79/B105). Es inevitable preguntarse si Longuenesse no est&aacute; tomando a Kant demasiado literalmente.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  En la segunda secci&oacute;n del libro,   en el cap&iacute;tulo 6, titulado "Kant on   causality: what was he trying to prove?",   Longuenesse aborda un problema   frecuente en las interpretaciones   contempor&aacute;neas de la Segunda   analog&iacute;a de la experiencia. Ante la   propuesta de Kant en esta secci&oacute;n de   la primera Cr&iacute;tica, han surgido siempre   dos preguntas: (1) &iquest;A qu&eacute; se refiere   Kant con la "sucesi&oacute;n objetiva"   cuya representaci&oacute;n presupone   alguna suposici&oacute;n de la relaci&oacute;n causal?   Dos son las opciones a escoger,   (a) la sucesi&oacute;n de eventos o estados   de cosas tal como los percibimos en   los objetos de nuestra experiencia   ordinaria (el calentamiento de una   piedra, el congelamiento del agua,   el movimiento de un barco); o (b) la   sucesi&oacute;n de estados de cosas como   determinada en el contexto de una   imagen cient&iacute;fica del mundo (el   movimiento objetivo de los planetas,   como opuesto al movimiento   aparente de los mismos &ndash;recu&eacute;rdese   el fen&oacute;meno de retrogradaci&oacute;n de   Marte). La otra pregunta (2) indaga   qu&eacute; es exactamente lo que Kant espera   que se presuponga cuando se   hace una representaci&oacute;n de sucesi&oacute;n   objetiva. Nuevamente son dos las   alternativas, (a) que para pensar cualquier secuencia particular de estados   de cosas o eventos como una   secuencia objetiva, debemos pensar   su ordenaci&oacute;n temporal como si estuviese   constre&ntilde;ida, y de una manera   muy lata, causalmente determinada   (sin ninguna aserci&oacute;n ulterior   de que este constre&ntilde;imiento   envuelve ninguna noci&oacute;n de leyes   causales universales o necesarias);   o (b) que todo evento cae dentro de leyes causales universales y necesarias.</p>     <p>   Las interpretaciones contempor&aacute;neas   pueden resumirse en dos grupos &ndash;dice Longuenesse&ndash;, por un lado est&aacute;n quienes responden a ambas preguntas con la opci&oacute;n (a), y por otro lado est&aacute;n quienes responden a ambas preguntas con la opci&oacute;n (b). Los primeros son denominados "la interpretaci&oacute;n Buchdahl/ Allison", y los segundos "la interpretaci&oacute;n Friedman" (KHS: 144). Lo curioso parece estar en que los comentaristas contempor&aacute;neos han establecido un lazo entre ambas preguntas. Si se responde (a) a la primera, se ha de responder (a) a la segunda, es decir, si a lo que Kant se refer&iacute;a con "sucesi&oacute;n objetiva" era a las representaciones de objetos de la experiencia cotidiana, eso parecer&iacute;a implicar que lo que se presupone como causal ah&iacute; es un mero "como si" lato y no ligado a leyes causales universales y necesarias; lo mismo ocurre a la inversa.</p>     <p>   La propuesta de Longuenesse es   mostrar que dicha conexi&oacute;n entre   preguntas es ficticia, y que la opci&oacute;n   correcta es responder (a) a la   primera pregunta y (b) a la segunda,   i.e. "sucesi&oacute;n objetiva" se refiere   a representaciones de objetos de   la experiencia cotidiana, a la vez que   se presupone que toda sucesi&oacute;n est&aacute;   regida por leyes causales universales   y necesarias. Si bien es cierto que   la propuesta de Longuenesse no es   nueva, pues ya la hab&iacute;an defendido   Strawson y Guyer, tambi&eacute;n es cierto   que Strawson lo hace afirmando   que el argumento de Kant es un nonsequitur,   y que lo que se debe hacer   es sacar de su tesis una nueva propuesta   m&aacute;s s&oacute;lida. Por su lado, Guyer   debilita la posici&oacute;n de Kant, al   decir que s&oacute;lo podemos confirmar   nuestra creencia de que una sucesi&oacute;n   objetiva ha ocurrido, al ver que   encaja en reglas causales universales   conocidas. Longuenesse no cree que   la tesis de Kant sea un non-sequitur,   as&iacute; como tampoco desea debilitarla   como hace Guyer; defiende su posici&oacute;n   diciendo que la Segunda analog&iacute;a   debe ser le&iacute;da a la luz de la concepci&oacute;n   de la l&oacute;gica de la &eacute;poca, y,   m&aacute;s a&uacute;n, a la luz de la concepci&oacute;n   que ten&iacute;a Kant de los juicios hipot&eacute;ticos y de los silogismos hipot&eacute;ticos.</p>     <p>   Creo que la posici&oacute;n de Longuenesse   es correcta y bastante defendible.   Por un lado, el que la sucesi&oacute;n   objetiva se refiera a las representaciones   de objetos de la experiencia   cotidiana es bastante visible, tanto   en los ejemplos del mismo Kant,   como en el hecho de que su primera   Cr&iacute;tica intenta dar las condiciones de   posibilidad de la experiencia en general,   y no de una visi&oacute;n cient&iacute;fica   de ella, y en el hecho de que la Segunda   analog&iacute;a est&aacute; escrita en gran   parte como una respuesta a Hume,   quien indagaba tambi&eacute;n por el conocimiento   de la experiencia cotidiana,   y no por el que puedan entender   ciertos cient&iacute;ficos bajo ciertas teor&iacute;as   espec&iacute;ficas (concedo que Hume   hace una distinci&oacute;n entre el fil&oacute;sofo   y el vulgo, y considera que este &uacute;ltimo   es en general m&aacute;s ignorante que   el primero, pero ello no implica que   su filosof&iacute;a buscara la clarificaci&oacute;n   de la experiencia s&oacute;lo desde un punto   de vista enmarcado en teor&iacute;as cient&iacute;ficas   y en contrav&iacute;a a la experiencia   cotidiana). En cuanto a la segunda   pregunta, hay quienes han malentendido   a Kant y, al ver aparentes fallas   en su teor&iacute;a, consideran que lo mejor   es entender la representaci&oacute;n de   una sucesi&oacute;n como si estuviese regida   por leyes causales. En la Segunda analog&iacute;a Kant afirma que se supone   un lazo causal, universal y necesario.   El problema radica, tal vez, en   que algunos autores han intentado   hacer una interpretaci&oacute;n fuerte de   lo dicho por Kant, llegando a conclusiones   erradas. Este es el caso de   Schopenhauer, quien critica a Kant   al decir que, si al salir de la casa veo   que se cae una teja del techo, al ser   una sucesi&oacute;n de eventos irreversible   y, por lo tanto, objetiva, tendr&iacute;a   que afirmar que mi salir de la casa   es la causa de la ca&iacute;da de la teja. Nada   m&aacute;s lejano de la verdad. Kant no   dice nunca que en una sucesi&oacute;n objetiva   el antecedente deba ser la causa   del consecuente, s&oacute;lo dice que, si   se ve como irreversible la sucesi&oacute;n,   es porque se presupone la regla causal   que ordena las experiencias   como necesariamente anteriores a   unas y necesariamente posteriores   a otras. De igual manera, tampoco   se preocupa por decir cu&aacute;les son las   causas espec&iacute;ficas de cada evento. &Eacute;l   est&aacute; preocupado por mostrar que   siempre que se presenta una sucesi&oacute;n   objetiva, se presupone una regla   causal universal y necesaria.   Cu&aacute;l sea espec&iacute;ficamente esa regla   no es su problema, es algo que los   f&iacute;sicos, los mec&aacute;nicos, los bi&oacute;logos y   dem&aacute;s expertos en &aacute;reas emp&iacute;ricas   habr&aacute;n de determinar. Ello no significa   que haya entonces una suposici&oacute;n lata de una causalidad.</p>     <p>  En la tercera secci&oacute;n de KHS,   Longuenesse se dedica a extender   su nueva interpretaci&oacute;n de Kant a   las dos &uacute;ltimas Cr&iacute;ticas. Aunque   esta ampliaci&oacute;n es la promesa central   de la autora en esta obra, como   ya se dijo anteriormente, ocupar&aacute;   un lugar secundario, pues la mayor   parte del libro se dedica nuevamente,   como en el primero, a la defensa   de su visi&oacute;n y a la reinterpretaci&oacute;n   de la Cr&iacute;tica de la raz&oacute;n pura a la luz   de la misma. Por otro lado, si bien   en estos cap&iacute;tulos finales se presenta   una nueva manera de aproximarse   tanto a la segunda, como a parte de   la tercera Cr&iacute;tica, no se trata de una   interpretaci&oacute;n que tenga consecuencias   que vayan en contrav&iacute;a de las interpretaciones m&aacute;s conocidas.</p>     <p>   Una buena muestra del trabajo   realizado por la autora en esta &uacute;ltima   secci&oacute;n es el cap&iacute;tulo 10, titulado "Kant's leading thread in the Analytic of the Beautiful", donde Longuenesse se propone defender la manera como Kant ha decidido exponer sus ideas en la Anal&iacute;tica de lo bello de la tercera Cr&iacute;tica. All&iacute; Kant ha usado el hilo conductor de las funciones l&oacute;gicas del juicio para analizar los juicios de gusto. El prop&oacute;sito de Longuenesse es estudiar el cambio de direcci&oacute;n que se da en el an&aacute;lisis de Kant de los juicios de gusto, de un an&aacute;lisis del juicio expl&iacute;cito acerca de un objeto, a un an&aacute;lisis del juicio impl&iacute;cito acerca de los sujetos que juzgan. Su propuesta ser&aacute; que, al llegar al cuarto momento de la Anal&iacute;tica de los juicios de gusto (la de la modalidad), la investigaci&oacute;n sistem&aacute;tica de estos juicios, de acuerdo al hilo conductor de las funciones l&oacute;gicas de la primera Cr&iacute;tica, iluminar&aacute; la relaci&oacute;n entre el aspecto cr&iacute;tico y el normativo de los juicios est&eacute;ticos.</p>     <p>   Kant on the Human Standpoint,   como una continuaci&oacute;n y expansi&oacute;n   de la original propuesta hecha en   Kant and the Capacity to Judge, es un   libro que refleja una nueva lectura   de Kant, osada y contraria, en su   mayor parte, a las interpretaciones   tradicionales, y que cuenta con un   nivel de an&aacute;lisis y minuciosidad que   la hacen digna de ser estudiada. Seguramente   el lector de Kant se ver&aacute;   muy favorecido por los debates que   se presentan, no s&oacute;lo en este libro,   sino los que a&uacute;n est&aacute;n por venir acerca   de sus propuestas.</p> </font>      ]]></body>
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