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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Aoiz, Javier. Alma y tiempo en Aristóteles. Caracas: Editorial Equinoccio, 2007. 339 pp]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <FONT SIZE="2" FACE="VERDANA">     <P   align="left" ><b>RESE&Ntilde;A</b></P > </FONT>     <P   align="center" ><font size="3" face="VERDANA"><B>Aoiz, Javier</B>. <I>    <BR>   Alma y tiempo en Arist&oacute;teles. </I>    <BR> Caracas: Editorial Equinoccio, 2007. 339 pp. </font></P > <FONT SIZE="2" FACE="VERDANA"> <HR SIZE="1">     <P   align="justify" >En <I>Met. </I>IX 6, 1048b 17-35, Arist&oacute;teles distingue entre dos tipos de actividades: la actualidad (&#941;&nu;&#941;&rho;&gamma;&epsilon;&iota;&alpha;) y el movimiento (&kappa;&#943;&nu;&eta;&sigma;&iota;&nu;). La distinci&oacute;n la realiza a partir del modo de relacionarse de esas actividades con el fin. En el caso del movimiento, la actividad se distingue del fin que le es propio: construir la casa se distingue de la casa ya acabada. Por su parte, en la actividad que es la actualidad, el fin est&aacute; siempre incluido: se ve y se vio, es decir, se ve y no se est&aacute; en proceso de ver, sino que en el ver como actividad est&aacute; ya presente el ver como fin. </P >     <P   align="justify" >Es en esta noci&oacute;n, la de una actualidad que posee su fin (<I>energeia teleia),</I> en la que se basar&iacute;a la propuesta principal del libro <I>Alma y tiempo en Arist&oacute;teles </I>de J. Aoiz, ya que, siendo constituido el ahora -que constituye el tiempo- por un tipo de <I>energeia teleia,</I> como lo es la percepci&oacute;n, considerar este tipo de actividad permite no s&oacute;lo esclarecer algunos puntos del tratado de Arist&oacute;teles acerca del tiempo, sino enlazarlo con el estudio de la psicolog&iacute;a por parte del Estagirita. <a href="#pie1" name="spie1"><sup>1</sup></a> Y esto es lo que buscar&iacute;a el autor: la precisi&oacute;n del papel que desempe&ntilde;an, seg&uacute;n la filosof&iacute;a aristot&eacute;lica, diversas operaciones del alma respecto del tiempo. </P >     <P   align="justify" >La interpretaci&oacute;n de Aoiz se enmarca, por un lado, en lo propuesto a su vez por comentaristas antiguos -como Simplicio, Sofon&iacute;as o Filop&oacute;n- respecto de la noci&oacute;n de ahora en la filosof&iacute;a aristot&eacute;lica. Para ellos, por medio del ahora podr&iacute;a verse el modo como acontece la percepci&oacute;n, que en cuanto <I>energeia teleia</I> se dar&iacute;a en un ahora indivisible (247). Por otro lado, en el alejamiento de la tematizaci&oacute;n propia de algunos fil&oacute;sofos medievales -<I>e. g. </I>Tom&aacute;s de Aquino- y modernos -<I>e. g</I>. F. Brentano- respecto de la facultad sensitiva en relaci&oacute;n con el tiempo, en la que se postula la existencia del sentido com&uacute;n y se entiende el tiempo como uno de los sensibles comunes (222 ss.). </P >     <P   align="justify" >Aqu&iacute; primero se describir&aacute; la estructura del texto. Despu&eacute;s, se intentar&aacute; mostrar con m&aacute;s detalle c&oacute;mo presenta el autor la relaci&oacute;n del ahora con la percepci&oacute;n. Y, finalmente, se precisar&aacute;n dos problemas respecto de su interpretaci&oacute;n. </P >     <P   align="justify" ><B>Estructura del texto </b></P >     ]]></body>
<body><![CDATA[<P   align="justify" ><I>Alma y tiempo en Arist&oacute;teles</I> se divide en dos grandes partes: &quot;El tiempo y el alma en el tratado del tiempo&quot; y &quot;El tiempo en la psicolog&iacute;a aristot&eacute;lica&quot;. La primera est&aacute; dedicada a un an&aacute;lisis de <I>Phys. </I>iv 10-14, en el que el autor se propone tematizar lo que sea el tiempo para el Estagirita, sin incluir en esa tematizaci&oacute;n nociones extra&ntilde;as al propio tratado aristot&eacute;lico -evitando as&iacute;, por ejemplo, entender lo que propone Arist&oacute;teles desde lo afirmado por San Agust&iacute;n acerca de lo temporal-. </P >     <P   align="justify" >En esta parte del libro, la interpretaci&oacute;n tradicional de lo que es el tiempo para Arist&oacute;teles, en la que se da prima-c&iacute;a al car&aacute;cter de medida del tiempo respecto del movimiento, es puesta a un lado para dar centralidad al concepto de <I>ahora</I>, ya que, por una parte, ser&iacute;a a partir del ahora que el tiempo podr&iacute;a considerarse n&uacute;mero y, por tan-to, medida del movimiento, y, por otra parte, teniendo en cuenta el ahora se hace viable precisar la relaci&oacute;n del alma respecto del tiempo -al cabo, alrededor del concepto de <I>ahora </I>girar&iacute;a el completo texto aristot&eacute;lico acerca del tiempo-. </P > </FONT>     <P   align="justify" ><font size="2" face="VERDANA">En el primer cap&iacute;tulo -&quot;Las apor&iacute;as exot&eacute;ricas y el inicio del estudio del ahora&quot;-, se muestra c&oacute;mo las apor&iacute;as respecto de la existencia del tiempo, de las que Arist&oacute;teles habla en <I>Phys. </I>iv 10, conducen a la consideraci&oacute;n del ahora. Posteriormente, en el segundo cap&iacute;tulo -&quot;El ahora y el tiempo&quot;-, se hace un an&aacute;lisis del ahora en relaci&oacute;n i) con el movimiento, ii) con la definici&oacute;n del tiempo y iii) con la expresi&oacute;n &ouml; &pi;&omicron;&tau;&epsilon; &ouml; &nu; -que ser&iacute;a un modo de referirse al ente en movimiento, en cuanto se mantiene id&eacute;ntico y a la vez cambia-, y que, al designar el m&oacute;vil, designa aquello de lo que el ahora depende. En el tercer y &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de la primera parte -&quot;El alma y el tiempo&quot;- se muestra c&oacute;mo pone en juego el Estagirita en <I>Phys. </I>IV 10-14 la operatividad del alma respecto de lo que sea el tiempo. En concreto, Arist&oacute;teles se referir&iacute;a al alma al hablar de i) la percepci&oacute;n del movimiento en relaci&oacute;n con la percepci&oacute;n del tiempo, y ii) la posibilidad de que hubiese tiempo si no existiera alma. </font></P > <FONT SIZE="2" FACE="VERDANA">    <P   align="justify" >La segunda parte est&aacute; dedicada al intento de esclarecer la relaci&oacute;n del tiempo y el alma, teniendo en cuenta los textos en los que Arist&oacute;teles tematiza las operaciones an&iacute;micas implicadas en el discernir: percepci&oacute;n, fantas&iacute;a, intelecto (185). Ese esclarecimiento, se podr&iacute;a decir, es guiado por el an&aacute;lisis de la noci&oacute;n de <I>energeia teleia</I>, con la que son descritas las actividades que, como se dijo, realizadas por el alma, incluyen en s&iacute; mismas el fin: en contraste con el movimiento -en el que, cuando se alcanza el fin, la actividad o el proceso cesan-, en estas actividades del alma -ver o pensar, por ejemplo- el fin est&aacute; en la actividad misma. Los cap&iacute;tulos de esta parte son: &quot;F&iacute;sica y psicolog&iacute;a: movimiento y <I>energeia teleia</I>&quot;, &quot;La teor&iacute;a de la percepci&oacute;n y el tiempo&quot; y &quot;Tiempo e intelecto&quot;. Pero en lugar de describir los cap&iacute;tulos, puesto que en ellos se encuentran las nociones de <I>energeia teleia</I> y la de <I>ahora</I>, que son centrales en lo propuesto por Aoiz, se intentar&aacute; mostrar con un poco m&aacute;s de detalle c&oacute;mo plantea el autor la relaci&oacute;n entre estos dos conceptos. </P >     <P   align="justify" ><B><I>Energeia teleia</I>, ahora y tiempo </b></P >     <P   align="justify" >En <I>De la sensaci&oacute;n y lo sensible, </I>Arist&oacute;teles plantea el problema de c&oacute;mo es posible conocer en un tiempo indivisible diferencias que son contrarias (230). Para plantear la soluci&oacute;n, el Estagirita acudir&aacute; a un ejemplo, el del punto que divide dos segmentos. El punto, siendo uno, puede ser considerado como dos: como fin del primer segmento y como principio del siguiente segmento. </P >     <P   align="justify" >De este modo, en una cosa se dar&iacute;an, como en una unidad, distintas cualidades que podr&iacute;an ser diferenciadas, ya que el ser de cada una de ellas no ser&iacute;a unitario. Lo mismo habr&iacute;a de ocurrir respecto de la facultad que discierne las cualidades: de alg&uacute;n modo, en lo percibido se perciben las cualidades unitariamente, pero el ser distinto de cada una de esas cualidades puede distinguirse en esa misma percepci&oacute;n (232).<a href="#pie2" name="spie2"><sup>2</sup></a></P > </FONT>    <P   align="justify" ><font size="2" face="VERDANA">Este discernimiento, el del ser distinto de las cualidades, se dar&iacute;a sin distensi&oacute;n de tiempo: as&iacute; como la facultad de percibir es una, indivisible, tambi&eacute;n lo ser&iacute;a el tiempo, o &quot;cuando&quot;, en el que la facultad est&aacute; en acto. Y como lo afirma el mismo Arist&oacute;teles, el cuando (&oacute;&tau;&epsilon;) no ser&iacute;a accidental al acto de percibir: &quot;pero m&aacute;s bien dice as&iacute;, no s&oacute;lo &#91;dice&#93; ahora sino tambi&eacute;n que &#91;es diferente&#93; ahora&quot; (<I>De an.</I> 426b 28, citado en Aoiz 246). </font></P > <FONT SIZE="2" FACE="VERDANA">    <P   align="justify" >Con todo, es posible determinar una diferencia entre el punto que divide la l&iacute;nea y el ahora en que se dar&iacute;a la percepci&oacute;n: si bien el ahora comparte ciertas caracter&iacute;sticas con puntos o l&iacute;neas, siendo un elemento necesario para la percepci&oacute;n, siempre parece ser otro (<I>cf</I>. <I>Met.</I> 1002b 7-8, citado en Aoiz 252). La percepci&oacute;n es el acto (<I>energeia) </I>de una potencia, la facultad sensible, por lo que, a pesar de ser indivisible en cuanto acto, implica la sucesi&oacute;n de actos diversos. </P >     <P   align="justify" >Desde aqu&iacute; se har&iacute;a viable comprender tanto el origen de la indivisibilidad del ahora, como la continuidad del tiempo en la percepci&oacute;n: </P >     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify">&quot;&#91;La percepci&oacute;n en cuanto <I>energeia teleia</I>&#93; <I>como es acabada, no tiene que cesar, sino que puede permanecer, puede extenderse en el tiempo, puede durar. </I>Pero tambi&eacute;n por ser acabada en cada ahora indivisible, puede dar lugar a l&iacute;mites dentro del continuo del tiempo&quot; (255). </p> </blockquote>     <P   align="justify" >Y aunque en la caracterizaci&oacute;n de la <I>energeia teleia</I> el Estagirita no hace ninguna referencia al ahora indivisible (256), la relaci&oacute;n del ahora indivisible con la <I>energeia teleia</I> es indicada por la <I>duraci&oacute;n</I> de las actividades perfectas que excluye el tiempo: estas actividades se mantienen en un ahora indivisible, pues en ellas no hay movimiento, no hay tiempo. </P >     <P   align="justify" >En cuanto <I>energeia teleia,</I> por un lado, la percepci&oacute;n se encuentra en un ahora indivisible y, por otro, tie-ne cierta duraci&oacute;n -ante todo por ser acto de un cuerpo que se mueve-. Por lo primero, los ahoras como l&iacute;mites indivisibles ser&iacute;an constituidos por la percepci&oacute;n (260-261). </P >     <P   align="justify" >La <I>energeia teleia</I> que es la percepci&oacute;n no es movimiento, pero al ser <I>energeia</I> de un cuerpo, no es sin el movimiento. Por eso el acto de percibir y la potencia que le corresponde ser&iacute;an temporales, en cuanto sucesivos. Se dar&iacute;an ahoras indivisibles distintos debido a la condici&oacute;n de <I>energeia meta dyname&ocirc;s </I>de la percepci&oacute;n, ya que si fuese <I>energeia teleia</I> sin m&aacute;s, ser&iacute;a continua: </P   >     <blockquote>       <p align="justify">&#91;...&#93; la percepci&oacute;n es siempre una fase de una sucesi&oacute;n continua conformada por el flujo del percibir. Sin embargo, en tanto aprehensi&oacute;n de un eidos la percepci&oacute;n puede ser considerada como un punto indivisible. En este sentido la sucesi&oacute;n de percepciones parece ser la condici&oacute;n de posibilidad para la distinci&oacute;n de ahoras. (Aoiz 265) </p> </blockquote>     <P   align="justify" >Adem&aacute;s, el movimiento, seg&uacute;n Arist&oacute;teles, se da de acuerdo con <I>eid&ecirc; </I>contrarios. Percibir <I>eid&ecirc;</I> contrarios implica sucesi&oacute;n, pues no podr&iacute;an estar presentes a la vez en una misma cosa. Esos <I>eid&ecirc;</I> contrarios no llegan a ser ni se corrompen, sino que ser&iacute;an tambi&eacute;n en el ahora. A esa distinci&oacute;n de <I>eid&ecirc; </I>contrarios corresponder&iacute;a la distinci&oacute;n entre ahoras indivisibles. El ahora indivisible de los <I>eid&ecirc;</I> contrarios, que corresponden al m&oacute;vil, ser&iacute;a percibido en el ahora indivisible del acto de percibir (271-272). </P >     <P   align="justify" >De esta manera habr&iacute;a sido aclarado el car&aacute;cter indivisible del ahora de acuerdo con la percepci&oacute;n. Sin embargo, tambi&eacute;n en relaci&oacute;n con el percibir se podr&iacute;a, seg&uacute;n el autor, considerar un ahora extenso, y a partir de este tipo, por as&iacute; decir, de ahora, se entender&iacute;a con precisi&oacute;n qu&eacute; relaci&oacute;n tiene la percepci&oacute;n, ya no tan s&oacute;lo con el ahora, sino con el tiempo mismo. </P >     <P   align="justify" >Para Aoiz, el tiempo ser&iacute;a constituido en un acto de percepci&oacute;n sobre el que podr&iacute;a decirse con propiedad que se percibe un ahora anterior y lo intermedio, y no s&oacute;lo el ahora posterior. Este acto lo llama el autor &quot;campo presencial&quot;, lo que equivale a lo que considerar&aacute; como ahora extenso.<a href="#pie3" name="spie3"><sup>3</sup></a> Si la percepci&oacute;n lleva a cabo un acto de este tipo, en el que se mantiene en ese ahora extenso, el tiempo podr&iacute;a considerarse en estricto sentido objeto de la percepci&oacute;n. Esto es ejemplificado con algunas disfunciones perceptivas mencionadas por Arist&oacute;teles en <I>De los sue&ntilde;os:</I> si se ha percibido un movimiento r&aacute;pido y constante duranteun largo periodo de tiempo, se tiene la sensaci&oacute;n de seguir percibi&eacute;ndolo cuando ya ha cesado: lo que contin&uacute;a d&aacute;ndose no es puntual, esto es, el acto perceptivo no se ha basado &uacute;nicamente en la indivisibilidad de un ahora, sino que lo que contin&uacute;a es esa unidad o campo presencial, que ser&iacute;a de acuerdo con la que se constituye el tiempo (290-291). </P >     ]]></body>
<body><![CDATA[<P   align="justify" >No obstante, lo que es anterior en esa &quot;unidad presencial&quot; no se har&iacute;a sin m&aacute;s presente, sino que el ahora anterior se relacionar&iacute;a con el ahora posterior como se relacionan las conjunciones dentro de un discurso: &#39;&mu;&#941;&nu;&#39; est&aacute; de alg&uacute;n modo presente en la menci&oacute;n de &#39;&delta;&#941;&#39;, y no podr&iacute;a considerarse como recuerdo, ni se superpone al ahora posterior, pues de hecho ya no est&aacute; d&aacute;ndose (292-293). </P >     <P   align="justify" ><B>Dos problemas </b></P >     <P   align="justify" >Hay, en primer lugar, un problema respecto del &eacute;nfasis que se hace en la cr&iacute;tica al sentido com&uacute;n. Aoiz critica la interpretaci&oacute;n en la que se incluye al tiempo en el grupo de los sensibles comunes -teniendo en cuenta, por lo pronto, que el mismo Arist&oacute;teles no hace expl&iacute;citamente tal inclusi&oacute;n-. Dos ser&iacute;an los puntos que intenta avalar esta teor&iacute;a: 1) hay un sentido com&uacute;n; 2) dentro de los sensibles comunes se encuentra el tiempo. </P > </FONT>     <P   align="justify" ><font size="2" face="VERDANA">Los que la proponen consideran al tiempo como sensible com&uacute;n, ya que tanto el n&uacute;mero como el movimiento lo son, y en la definici&oacute;n de tiempo dada por el Estagirita en <I>Phys. </I>IV est&aacute;n incluidos tanto el n&uacute;mero como el movimiento -m&aacute;s en concreto, en esa definici&oacute;n el tiempo es considerado como cierto tipo de n&uacute;mero y n&uacute;mero del movimiento-. </font></P > <FONT SIZE="2" FACE="VERDANA">    <P   align="justify" >Al suponer, de acuerdo con la interpretaci&oacute;n mencionada, que los sensibles comunes son percibidos por un sentido com&uacute;n, se ha entendido que es gracias a este sentido que: </P >     <P   align="justify" >a) Se percibe que se percibe. </P>     <P   align="justify" >b) Se distingue cada uno de los sensibles respecto de los otros. </P>     <P   align="justify" >No obstante, dir&aacute; Aoiz, por un lado, en ninguno de los textos en los que Arist&oacute;teles se refiere al percibir es empleada la noci&oacute;n de <I>koin&eacute; aisthesis </I>(sentido com&uacute;n) y, por el otro, pregunt&aacute;ndose acerca de ese percibir que se percibe, el Estagirita excluye que pueda darse un sentido que a la vez perciba el sentido (esto es, el percibir) y lo que este siente (el color, por ejemplo) -la exclusi&oacute;n se da ante todo porque, si existiese ese otro sentido, habr&iacute;a dos sentidos respecto del mismo objeto<a href="#pie4" name="spie4"><sup>4</sup></a>-: &quot;Arist&oacute;teles toma tal figura &#91;el sentido com&uacute;n&#93; como una hip&oacute;tesis de la argumentaci&oacute;n para excluirla&quot; (227).</P>     <P   align="justify" >Con todo, aunque esta cr&iacute;tica respecto de la postulaci&oacute;n de un sentido com&uacute;n pueda ser convincente, no es claro qu&eacute; consecuencias tendr&iacute;a respecto de la propuesta presentada en <I>Alma y tiempo en Arist&oacute;teles</I> el que hubiese o no un sentido com&uacute;n al que correspondiese percibir los sensibles comunes, esto es, qu&eacute; relaci&oacute;n tendr&iacute;a el que hubiese o no un sentido com&uacute;n con que el ahora y el tiempo tengan que ver con la percepci&oacute;n en cuanto esta es una <I>energeia teleia</I>. Con otras palabras, a pesar de que se le dedica un largo apartado en el libro, no es patente c&oacute;mo se relacionar&iacute;a la problematizaci&oacute;n de la existencia del sentido com&uacute;n con la tematizaci&oacute;n de lo que sea la percepci&oacute;n respecto del tiempo.<a href="#pie5" name="spie5"><sup>5</sup></a></P >     <P   align="justify" >En segundo lugar, existe un problema relativo a la explicaci&oacute;n de por qu&eacute; la actividad del intelecto est&aacute; referida, al igual que la percepci&oacute;n, al presente. </P >     ]]></body>
<body><![CDATA[<P   align="justify" >Hay distintas <I>energeiai</I> del alma (intelecci&oacute;n, recuerdo, expectaci&oacute;n), pero s&oacute;lo lo ser&iacute;an propiamente las que se dan en relaci&oacute;n con el presente: la percepci&oacute;n y la intelecci&oacute;n. Con todo, todas las <I>energeiai</I> har&iacute;an de alg&uacute;n modo referencia al presente en cuanto implican conciencia de que se est&aacute; llevando a cabo esa actividad (305-306). Aoiz sostendr&aacute; que el car&aacute;cter presente de la actividad del intelecto se debe a su relaci&oacute;n con la fantas&iacute;a, ya que en todos los casos la intelecci&oacute;n versa sobre un <I>phantasma</I> (304). </P >     <P   align="justify" >Sin embargo, se podr&iacute;a afirmar que esa actividad acontece a modo de presente, no porque verse sobre algo percibido, como lo es el <I>phantasma, </I>sino debido a que su objeto -el objeto mental, por as&iacute; decir- no tendr&iacute;a una distinci&oacute;n temporal -anterioridad y posterioridad- como la que ser&iacute;a propia de lo que est&aacute; en movimiento.</P > <HR SIZE="1"> </P > <a href="#spie1" name="pie1"><sup>1</sup></a> Analizando el tiempo en relaci&oacute;n con la percepci&oacute;n en cuanto energeia <I>teleia</I>, el autor muestra la imbricaci&oacute;n de lo propuesto por el Estagirita en <I>Phys</I>. iv 10-14, con diversos textos del <I>De anima Parva naturalia &Eacute;tica a Nic&oacute;maco </I>y <I>Metaf&iacute;sica</I>, entre otros. </P>     <P   align="justify" ><a href="#spie2" name="pie2"><sup>2</sup></a> De hecho, s&oacute;lo es posible que acontezca una diferenciaci&oacute;n si lo que discrimina es algo uno (245). </P > </FONT>     <P   align="justify" ><font size="2" face="VERDANA"><a href="#spie3" name="pie3"><sup>3</sup></a> Seg&uacute;n Aoiz, puede considerarse, adem&aacute;s del ahora indivisible, un ahora extenso. Este ahora extenso har&iacute;a referencia a ciertas unidades de tiempo que ser&iacute;an divisibles de acuerdo con ahoras tan s&oacute;lo en potencia. Esto lo justifica empleando un texto de <I>De anima </I>III 6, en el que Arist&oacute;teles afirma que la divisi&oacute;n de un acto intelectivo referente a la extensi&oacute;n es tan s&oacute;lo potencial. Y esa extensi&oacute;n ser&iacute;a inteligida en un tiempo indivisible. Este tiempo, al estar relacionado con la extensi&oacute;n, ser&iacute;a tambi&eacute;n divisible en potencia (307). </font></P > <FONT SIZE="2" FACE="VERDANA">    <P   align="justify" ><a href="#spie4" name="pie4"><sup>4</sup></a> En el acto de percepci&oacute;n est&aacute; completamente en acto el sentido que la ejerce, por lo que el percibir que se percibe debe hacer parte de ese mismo acto, no a&ntilde;ad&iacute;rsele como algo que le es ajeno (227). </P >     <P   align="justify" ><a href="#spie5" name="pie5"><sup>5</sup></a> Un problema distinto, que trata Aoiz, y que tiene una clara relevancia en relaci&oacute;n con su propuesta, es el de si el tiempo pertenece o no al conjunto de los sensibles comunes.</P> <HR SIZE="1">     <P   align="right" ><b>INDALECIO GARCIA</b>    <BR>   Universidad Nacional de Colombia    <BR> <a href="mailto:indagar@gmail.com"><i>indagar@gmail.com</i></a></P > </FONT>      ]]></body>
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