<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0120-0062</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Ideas y Valores]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Ideas y Valores]]></abbrev-journal-title>
<issn>0120-0062</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Ciencias Humanas, Departamento de Filosofía.]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0120-00622011000300013</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Cortina, Adela. Justicia Cordial. Madrid: Editorial Trotta, 2010. 149 pp]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[AGUAYO W]]></surname>
<given-names><![CDATA[PABLO]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad de Chile  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<volume>60</volume>
<numero>147</numero>
<fpage>235</fpage>
<lpage>240</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0120-00622011000300013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0120-00622011000300013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0120-00622011000300013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <font size="2" face="verdana">     <P   align="justify" ><b>RESE&Ntilde;A</b></P > </font>     <P   align="center" ><font size="3" face="verdana"><b>Cortina, Adela</b>.     <BR> <I>Justicia Cordial. </I>Madrid: Editorial Trotta, 2010. 149 pp. </font></P > <font size="2" face="verdana"> <HR SIZE="1">     <P   align="justify" ><I>Justicia cordial </I>es el &uacute;ltimo libro de la profesora Adela Cortina<a href="#pie1" name="spie1"><sup>1</sup></a>, en el que contin&uacute;a con su reflexi&oacute;n sobre la b&uacute;squeda de fundamentos filos&oacute;ficos para la &eacute;tica c&iacute;vica. Rescata as&iacute; muchas de las ideas desarrolladas anteriormente sobre estas tem&aacute;ticas en textos como <I>&Eacute;tica de la raz&oacute;n cordial </I>(2007)<I>, Alianza y contrato </I>(2001) y<I> Ciudadanos del mundo </I>(1997). De ah&iacute; que el libro pueda leerse como la articulaci&oacute;n de varias intuiciones y argumentos desarrollados con anterioridad, as&iacute; como la invitaci&oacute;n a profundizar sobre dichos t&oacute;picos y su aplicabilidad. Resulta importante destacar que el origen de esta publicaci&oacute;n fue un discurso pronunciado el 2 de diciembre de 2008, frente a los miembros de la Real Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas, con el t&iacute;tulo &quot;Lo justo como n&uacute;cleo de las ciencias morales y pol&iacute;ticas&quot;, discurso con el cual la profesora Cortina pas&oacute; a ser miembro de dicha instituci&oacute;n. </P >     <P   align="justify" >Las ideas desplegadas en <I>Justicia cordial </I>est&aacute;n articuladas en diez cap&iacute;tulos. En los dos primeros, &quot;<I>Verum, Iustum, Pulchrum</I>&quot; y &quot;Se&ntilde;as de identidad de una <I>ethica cordis</I>&quot;, la autora presenta una aproximaci&oacute;n general a la &eacute;tica c&iacute;vica, y paralelamente muestra la necesidad de reflexionar filos&oacute;ficamente acerca de sus fundamentos. Un punto importante es que la distinci&oacute;n entre estos dos niveles, el de la <I>&eacute;tica c&iacute;</I><I></I><I>vica </I>y el de la <I>&eacute;tica filos&oacute;fica</I>, no se basa en cuestiones de jerarqu&iacute;a, sino que m&aacute;s bien corresponden a dos &aacute;mbitos de reflexi&oacute;n sobre la acci&oacute;n humana. En esta parte del libro aparece ya una tesis central que recorre toda la obra, a saber, que la propuesta m&aacute;s adecuada para fundamentar la &eacute;tica c&iacute;vica de la vida cotidiana es una &eacute;tica dial&oacute;gica o comunicativa, entra&ntilde;ada en la fuerza de la raz&oacute;n compasiva, o, en palabras de Ortega, en &quot;la fuerza de un <I>raz&oacute;n cordial</I>&quot; (13). Para la profesora Cortina, esta &eacute;tica de la raz&oacute;n cordial &quot;se sit&uacute;a en la tradici&oacute;n del reconocimiento rec&iacute;proco, que cobra estatuto filos&oacute;fico en los textos hegelianos del periodo de Jena y en los <I>Principios de Filosof&iacute;a del Derecho</I>, en la obra de Georges Herbert Mead, en la &eacute;tica del discurso de Karl Otto Apel y Jurg&euml;n Habermas, y se prolonga hoy en los trabajos de Paul Ricoeur a Axel Honneth&quot; (15). </P >     <P   align="justify" > En esta parte del libro, la autora reconoce la importancia del proceso formal de reconocimiento racional por parte de los interlocutores, pero se&ntilde;ala que dicho reconocimiento no es suficiente, y a&ntilde;ade, como condici&oacute;n de posibilidad, el reconocimiento mutuo desde una raz&oacute;n encarnada, desde una raz&oacute;n vital. Al respecto se&ntilde;ala: </P >     <blockquote>       <p align="justify">De ah&iacute; que la competencia comunicativa y la capacidad de entablar un di&aacute;logo presupongan inevitablemente la capacidad de estimar valores, la capacidad de sentir y la capacidad de formarse un juicio a trav&eacute;s de la adquisici&oacute;n de las virtudes. (16) </p> </blockquote>     <P   align="justify" >Utilizando el binomio de la discusi&oacute;n entre Putnam y Habermas, podr&iacute;amos sostener que es fundamental para la reflexi&oacute;n &eacute;tica considerar tanto normas como valores. De esta manera, una &eacute;tica de la raz&oacute;n cordial parte de reconocer que sin la capacidad para estimar valores, estos no tendr&iacute;an sentido, ya que, por ejemplo, si no estimamos el valor de la justicia, ni siquiera importar&iacute;a que una norma fuera justa. Esta capacidad de estimar valores va asociada a la introducci&oacute;n de un sentimiento de compasi&oacute;n, que en el texto se equipara con un sentimiento de humanidad, al cual, hasta un pensador no sentimentalista como Kant, le hubiese reconocido su importancia (<I>cf. Metaf&iacute;sica de las Costumbres</I> AA VI 457). </P >     ]]></body>
<body><![CDATA[<P   align="justify" >Avanzando en la obra, en el cap&iacute;tulo 3, titulado &quot;Tareas y retos para una &eacute;tica de la raz&oacute;n compasiva&quot;, la autora presenta las tareas que la <I>&eacute;tica de la ra</I><I></I><I>z&oacute;n cordial</I> deber&iacute;a realizar, las cuales ser&iacute;an: ofrecer los fundamentos filos&oacute;ficos para una &eacute;tica c&iacute;vica (cap&iacute;tulo 4); considerar c&oacute;mo se modulan en cada &aacute;mbito social los principios &eacute;ticos fundamentados (cap&iacute;tulo 5); dise&ntilde;ar una noci&oacute;n de ciudadan&iacute;a cordial (cap&iacute;tulo 6, parte 3); ofrecer el contexto en el cual se desarrollar&iacute;a esta ciudadan&iacute;a cordial, a saber, una democracia comunicativa (cap&iacute;tulo 7); fundamentar el valor de esas capacidades en una teor&iacute;a de los derecho humanos (cap&iacute;tulo 8), y abrir el horizonte para una &eacute;tica global, para una justicia global (cap&iacute;tulo 10). Una vez establecidas estas tareas, se discute en el cap&iacute;tulo 4, denominado &quot;&Eacute;tica c&iacute;vica y reconocimiento cordial&quot;, cu&aacute;l podr&iacute;a ser el m&aacute;s adecuado fundamento filos&oacute;fico para la moral de la vida cotidiana. El primer punto de esta labor es la distinci&oacute;n entre dos tradiciones de &eacute;ticas normativas: por una parte, las &eacute;ticas de la justicia, por otra, las &eacute;ticas de la felicidad. En las primeras hay un predominio de lo justo sobre lo bueno, como es el caso de las &eacute;ticas deontol&oacute;gicas y procedimentales, herederas de la filosof&iacute;a moral kantiana; y en las otras ocurrir&iacute;a lo inverso, a saber, un predominio de lo bueno sobre lo justo. Ahora bien, frente a los problemas de la fundamentaci&oacute;n filos&oacute;fica de una &eacute;tica c&iacute;vica, la autora manifiesta una clara inclinaci&oacute;n por las &eacute;ticas procedimentales de car&aacute;cter deontol&oacute;gico, ya que ellas pueden ofrecer &quot;los trazos de esas exigencias de justicia que cualquier &eacute;tica c&iacute;vica debe plantear&quot; (30). Esta preferencia est&aacute; enlazada con la tesis seg&uacute;n la cual las exigencias de justicia constituyen la base para una &eacute;tica p&uacute;blica c&iacute;vica, y deja las exigencias del bien y la felicidad para una dimensi&oacute;n privada. Como ya lo hab&iacute;amos se&ntilde;alado, estas categor&iacute;as de <I>&eacute;tica de m&iacute;nimos </I>para la &eacute;tica c&iacute;vica y <I>&eacute;tica de m&aacute;ximos </I>para las propuestas de vida feliz hacen eco de las reflexiones que la profesora Cortina realiz&oacute; hace ya un cuarto de siglo en <I>&Eacute;tica m&iacute;nima</I> (1986). </P >     <P   align="justify" >En el cap&iacute;tulo 5, bajo el sugerente t&iacute;tulo de &quot;La &eacute;tica es de este mundo&quot;, el texto invita a una seria discusi&oacute;n filos&oacute;fica en el &aacute;mbito de las &eacute;ticas aplicadas, para que no se conviertan en una mera casu&iacute;stica racional eximida de toda reflexi&oacute;n, tal como ya lo advirtieran Monique Canto-Sperber y Ruwen Odien en <I>La filosof&iacute;a moral y la vida cotidiana</I> (<I>cf.</I> 22). Para no caer en esta forma de proceder, ni en una concepci&oacute;n axiom&aacute;tica del juicio moral, la profesora Cortina sostiene que el m&eacute;todo m&aacute;s apropiado para la &eacute;tica aplicada consistir&iacute;a en una hermen&eacute;utica cr&iacute;tica que trascienda los l&iacute;mites de la racionalidad estrat&eacute;gica y la casu&iacute;stica racional. Esta hermen&eacute;utica racional intentar&iacute;a: </P >     <blockquote>       <p align="justify">&#91;D&#93;escubrir en el seno de cada actividad las metas que le dan sentido y legitimidad social, las m&aacute;ximas espec&iacute;ficas por las que ha de orientarse para alcanzar las metas, las virtudes que deben cultivar quienes trabajan en ese &aacute;mbito, los valores que es preciso alcanzar, pero tambi&eacute;n el fundamento filos&oacute;fico de las m&aacute;ximas que les presta validez racional y proporciona criterio para la cr&iacute;tica. (45) </p> </blockquote>     <P   align="justify" >Ahora bien, la dificultad no resuelta es la posibilidad de conciliar, en esa hermen&eacute;utica cr&iacute;tica, la tradici&oacute;n <I>agath&oacute;lica </I>y la <I>deontol&oacute;gica</I>, articulaci&oacute;n que s&oacute;lo queda esbozada. </P >     <P   align="justify" >Al seguir con en el examen de las tareas de una &eacute;tica de la raz&oacute;n compasiva, el cap&iacute;tulo 6, &quot;Ciudadan&iacute;a: el gozne entre &eacute;tica, pol&iacute;tica y econom&iacute;a&quot;, se erige en un acucioso examen sobre el concepto de ciudadan&iacute;a. Dicho examen tiene por objetivo dise&ntilde;ar una noci&oacute;n de ciudadan&iacute;a cordial que permita hacerse cargo de varios problemas de la filosof&iacute;a pr&aacute;ctica, como, por ejemplo, los relacionados con las inmigraciones, los derechos de los ciudadanos, el cosmopolitismo, las pol&iacute;ticas de desarrollo y el crecimiento econ&oacute;mico, entre otros. Para la autora, &quot;El concepto de ciudadan&iacute;a es el quicio que une los mundos de lo justo: el de la &eacute;tica c&iacute;vica, la pol&iacute;tica, la econom&iacute;a y el derecho&quot; (55). Ahora bien, la atenci&oacute;n en este cap&iacute;tulo no est&aacute; puesta en una descripci&oacute;n del concepto, sino m&aacute;s bien en determinar su car&aacute;cter normativo, a partir del cual ciertos rumbos de acci&oacute;n sean exigibles. Dado lo anterior, la reflexi&oacute;n sobre la ciudadan&iacute;a cordial aspira a convertirse en un motor de transformaci&oacute;n social, por ello pone en el centro del debate el desarrollo de una ciudadan&iacute;a activa. De este modo: </P >     <blockquote>       <p align="justify">&#91;L&#93;a noci&oacute;n de ciudadan&iacute;a oficia como una suerte de hilo conductor para la transformaci&oacute;n hacia mejor de las sociedades, teniendo en cuenta que una realizaci&oacute;n plena debe contemplar distintas dimensiones en las que la autonom&iacute;a, la igualdad y la compasi&oacute;n tienen que ir haci&eacute;ndose efectivas: legal, pol&iacute;tica, social, econ&oacute;mica, civil, intercultural, compleja, cosmopolita. (64) </p> </blockquote>     <P   align="justify" >Una vez dise&ntilde;ada la noci&oacute;n de ciudadan&iacute;a cordial, en el cap&iacute;tulo 7, &quot;Democracia radical como democracia comunicativa&quot;, se propone ofrecer el contexto en el cual se desarrollar&aacute; esta ciudadan&iacute;a, a saber, el de una democracia deliberativa. A partir de la idea de Habermas de una democracia de doble v&iacute;a, constituida por una dimensi&oacute;n pol&iacute;tica y por la sociedad civil, la profesora Cortina aboga por la participaci&oacute;n ciudadana en los procesos de construcci&oacute;n de una democracia radical a partir de la coproducci&oacute;n de normas y el reconocimiento rec&iacute;proco. Con lo anterior se resalta la importancia de una ciudadan&iacute;a activa, as&iacute; como la identificaci&oacute;n del lugar propio y aut&oacute;nomo de esta en los procedimientos jur&iacute;dicos de deliberaci&oacute;n pol&iacute;tica. Este lugar propio para la sociedad civil la convierte &quot;en una pieza clave de la democracia radical&quot; (85). Ahora bien, cualquier proceso racional de deliberaci&oacute;n podr&iacute;a enfrentarse con la posibilidad de que &eacute;l mismo llegue a perjudicar, real o virtualmente, a uno o varios sujetos de los que participaron en dicho procedimiento. En este sentido, en el cap&iacute;tulo 8, &quot;Derechos Humanos y capacidad comunicativa&quot;, el texto vislumbra los l&iacute;mites de los procesos de deliberaci&oacute;n en el marco de una teor&iacute;a de los derechos humanos. En este punto reaparece la tesis de la primac&iacute;a de la justicia sobre el bien (cap&iacute;tulo 4), bajo el alero de la segunda formulaci&oacute;n kantiana del imperativo categ&oacute;rico, y en oposici&oacute;n con las formulaciones utilitaristas del bien. Al respecto leemos: </P >     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">De ah&iacute; que el respeto a los derechos b&aacute;sicos de los posibles interlocutores afectados sea la condici&oacute;n de legitimidad de cualquier decisi&oacute;n. Y cualquiera que desee averiguar en serio qu&eacute; norma es justa, est&aacute; obligado tanto a respetar los derechos de los posibles afectados, como a empoderar sus capacidades para que puedan defender personalmente sus intereses. (96) </p> </blockquote>     <P   align="justify" >En este contexto, la &eacute;tica de la raz&oacute;n cordial ofrecer&iacute;a los aspectos l&oacute;gicos formales para, por una parte, la fundamentaci&oacute;n deontol&oacute;gica de los derechos humanos, y, por otra, para el cultivo de nuestra capacidad de estimar valores. En este punto, el texto ofrece nuevamente la idea de atar los cabos de las tradiciones <I>agath&oacute;lica</I> y <I>deontol&oacute;gica</I>, pero no va m&aacute;s all&aacute; de una descripci&oacute;n de las condiciones que lo posibilitar&iacute;an. Lo anterior deja al lector la dif&iacute;cil tarea de identificar los elementos de comuni&oacute;n de estas dos tradiciones &eacute;ticas tan heterog&eacute;neas. </P >     <P   align="justify" >Los &uacute;ltimos dos cap&iacute;tulos de este trabajo son un esbozo de los l&iacute;mites y la extensi&oacute;n de la <I>justicia cordial</I>. De los l&iacute;mites se encarga el cap&iacute;tulo 9, &quot;&iquest;Justicia m&aacute;s all&aacute; de lo l&iacute;mites de la reciprocidad?&quot;, en el cual la autora sostiene que: </P >     <blockquote>       <p align="justify">&#91;L&#93;os seres humanos, los animales y la naturaleza merecen consideraci&oacute;n moral, aunque de distinto rango. Entendemos por &#39;consideraci&oacute;n moral&#39;, que no se les pueda da&ntilde;ar impunemente, si no hay razones poderosas para hacerlo. Pero eso no significa que esos seres -a excepci&oacute;n de los humanos- formen parte de la comunidad moral y de la comunidad pol&iacute;tica, ni tampoco que tengan derechos anteriores a la formaci&oacute;n de la comunidad pol&iacute;tica, de los que se sigan deberes naturales por parte de los seres humanos. (122) </p> </blockquote>     <P   align="justify" >A partir de la noci&oacute;n kantiana de deberes indirectos, la profesora Cortina logra dibujar una l&iacute;nea que separa el tipo de reconocimiento al que puede estar sujeto un ser racional dotado de voluntad, del que tiene el resto de los seres vivos y los objetos materiales. Si bien estos &uacute;ltimos no son sujetos de derechos, su buen trato es necesario, ya que demostrar&iacute;a, siguiendo la tradici&oacute;n kantiana de la <I>Metaf&iacute;sica </I><I>de las costumbres</I>, algunos elementos de nuestro car&aacute;cter. Finalmente, la extensi&oacute;n de la <I>Justicia cordial</I> est&aacute; desarrollada en el cap&iacute;tulo 10, bajo el t&iacute;tulo &quot;El horizonte de la justicia mundial: ciudadan&iacute;a cosmopolita&quot;. En esta &uacute;ltima parte se muestra la necesidad de trabajar por una &eacute;tica c&iacute;vica transnacional, la cual &quot;se expresa a trav&eacute;s de los distintos informes, comisiones y comit&eacute;s, pactos regionales y mundiales en las distintas esferas de la vida social&quot; (143). Bajo un ideal cosmopolita que logra entrecruzar las propuestas liberales y comunitaristas es posible trascender las consideraciones parciales de la justicia, y abrirle paso a una <I>Justicia cordial</I>, a &quot;una &eacute;tica tejida sobre el reconocimiento rec&iacute;proco de quienes se saben y sienten dignos, y a la vez vulnerables, conjuntamente hacedores de un mundo que deber&iacute;a estar a su servicio&quot; (144). </P >     <P   align="justify" >Finalmente, me gustar&iacute;a destacar la capacidad que muestra el texto para entrelazar diferentes tradiciones filos&oacute;ficas con el objetivo de buscar conceptos y argumentos que logren fundar una &eacute;tica c&iacute;vica. Ahora bien, esta misma capacidad se enfrenta a varios problemas metodol&oacute;gicos y filos&oacute;ficos, en la medida en que los elementos de uni&oacute;n quedan meramente esbozados. Lo anterior podr&iacute;a llevar al lector a exigir m&aacute;s detalles en la elaboraci&oacute;n y justificaci&oacute;n de los argumentos, as&iacute; como en la exposici&oacute;n de algunas ideas. De todos modos, lo anterior podr&iacute;a estar justificado por el hecho de que esta publicaci&oacute;n responde a un formato de exposici&oacute;n diferente a la de un texto argumentativo, pero es siempre juicio del lector determinar su valor y significado.</P > <HR SIZE="1">     <P   align="justify" ><a href="#spie1" name="pie1"><sup>1</sup></a> 	Al momento de escribir esta rese&ntilde;a, <I>Justicia Cordial</I> era el &uacute;ltimo libro de la autora. Actualmente ella ha publica-do en la editorial Tecnos <I>Neuro&eacute;tica y neuropol&iacute;tica. Sugerencias para la edu</I><I></I><I>caci&oacute;n moral. </I></P > <HR SIZE="1">     <P   align="left" ><b>Bibliograf&iacute;a </b></P >     <P   align="justify" >Canto-Sperber, M. y Odien, R. <I>La filosof&iacute;a moral y la vida cotidiana</I>. Barcelona: Paid&oacute;s, 2005. </P >     ]]></body>
<body><![CDATA[<P   align="justify" >Cortina, A. <I>&Eacute;tica m&iacute;nima. Introducci&oacute;n a la filosof&iacute;a pr&aacute;ctica.</I> Madrid: Anaya, 1986. </P >     <P   align="justify" >Cortina, A.<I> Ciudadanos del mundo. Hacia una teor&iacute;a de la ciudadan&iacute;a. </I>Madrid: Alianza, 1997. </P >     <P   align="justify" >Cortina, A. <I>Alianza y contrato. </I>Madrid: Trotta, 2001. </P >     <P   align="justify" >Cortina, A. <I>&Eacute;tica de la raz&oacute;n cordial. Educar en la ciudadan&iacute;a en el siglo XXI. </I>Oviedo: Nobel, 2007. </P >     <P   align="justify" >Kant, I. <I>Gesammelte Schriften </I>&#91;AA&#93;. Hrsg. von der K&ouml;niglich Preussische, bwz. der Deutschen Akademie der Wissenschaften. Berl&iacute;n et alia, 1902 ss. </P > <HR SIZE="1">     <P   align="right" ><b>PABLO AGUAYO W.</b>    <br>Universidad de Chile    <br>   <a href="mailto:paguayo@derecho.uchile.cl"><i>paguayo@derecho.uchile.cl</i></a></P > </font>      ]]></body>
</article>
