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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Llorente, Jaime. "La especularidad de la carne. Sobre el sentido del 'giro ontológico' en Le Visible et l'invisible de Merleau-Ponty." Diánoia 59.72 (2014): 85-111]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="2">      <p><a href="http://dx.doi.org/10.15446/ideasyvalores.v65n161.57403" target="_blank">http://dx.doi.org/10.15446/ideasyvalores.v65n161.57403</a></p>      <p align="center"><font size="4"><b>Llorente, Jaime.</B> "La especularidad de la carne. Sobre el sentido del 'giro ontol&oacute;gico' en <I>Le Visible et l'invisible </I>de Merleau-Ponty." <I>Di&aacute;noia </I>59.72 (2014): 85-111.</font></p>      <p><B>Los alcances de la ontolog&iacute;a especular de Merleau-Ponty frente al cargo de "antisubjetivismo"</b></p>      <p>En su texto "La especularidad de la carne", Jaime Llorente ofrece un examen cabal del pensamiento de Merleau-Ponty centrado en la articulaci&oacute;n de los diferentes momentos en los que la producci&oacute;n del fil&oacute;sofo franc&eacute;s lidia con el problema de la escisi&oacute;n entre la objetividad y la subjetividad, entre el mundo y la conciencia. De este modo, Llorente enfatiza el hecho de que la &uacute;ltima etap a intelectual de Merleau-Ponty, concentrada en su obra p&oacute;stuma e inconclusa <I>Le Visible et l'invisible </I>(1964), constituye un esfuerzo por hacer efectiva una "ontolog&iacute;a de la reconciliaci&oacute;n entre lo objetivo y lo subjetivo" (85), toda vez que dicho esfuerzo se cimenta en la noci&oacute;n merleau-pontiana de "carne del mundo" (<I>chair du monde</I>).</p>      <p>A grandes rasgos, la "carne del mundo" hace referencia al trasfondo ontol&oacute;gico originario, prerreflexivo, universal e indeterminado que cabe designar con el t&eacute;rmino "Ser", y que precede, envuelve y posibilita tanto al sujeto percipiente como al objeto determinado percibido. Puesto en otros t&eacute;rminos: mediante la noci&oacute;n de "carne del mundo", el pensador franc&eacute;s indica que sujeto y objeto est&aacute;n ambos inmersos en lo que Llorente llama un mismo "sustrato neutro ontol&oacute;gico" (100); semejante sustrato com&uacute;n remite, pues, a esa instancia prerreflexiva y primordial que subyace &ndash;a modo de condici&oacute;n de posibilidad o de suposici&oacute;n inconsciente&ndash; en nuestra experiencia objetiva del mundo, y que, sin embargo, escapa por completo a la mirada de la conciencia reflexiva, objetiva y conceptual. A este respecto, el punto fundamental que Llorente desea subrayar puede recogerse como sigue: en la medida en que al sujeto-<I>percipiens</I> y al objeto-<I>perceptum </I>los atraviesa y condiciona la misma <I>carne mundana</I>, se hace comprensible c&oacute;mo el fen&oacute;meno de la percepci&oacute;n (abordado desde la perspectiva de este campo o instancia prerreflexiva) consiste en la experiencia de apertura que el "Ser" tiene de s&iacute; mismo, sobre s&iacute; mismo. Tal es, en definitiva, el sentido de la <I>especularidad de la carne </I>o de la <I>ontolog&iacute;a especular</I>,<I> </I>que Llorente le atribuye a la &uacute;ltima etapa de la producci&oacute;n de Merleau-Ponty: una vez se vislumbra que sujeto y objeto son part&iacute;cipes del mismo campo ontol&oacute;gico &ndash;inmediato, indeterminado, preobjetivo, no cualificado&ndash;, velado a la conciencia reflexiva y conceptual, se entiende que la percepci&oacute;n humana no sea sino la ocasi&oacute;n que el "Ser" tiene de contemplarse a s&iacute; mismo <I>como en un espejo</I>. Dig&aacute;moslo una vez m&aacute;s: en el dominio primigenio y prerreflexivo del "Ser", el sujeto que <I>percibe </I>el mundo en &uacute;ltimas percibir&iacute;a su propia carne. De este modo, la percepci&oacute;n, vista en su sentido originario ligado a la carne del mundo, no involucra dos polos ontol&oacute;gicamente separados; m&aacute;s bien, se desenvuelve en el campo inmanente de una misma totalidad, en el que el <I>percipiens </I>que contempla un <I>perceptum </I>no es sino la misma carne mundana flexion&aacute;ndose para contemplarse a s&iacute; misma.</p>      <p>De esta manera, la ontolog&iacute;a tard&iacute;a de Merleau-Ponty, fundada en esta noci&oacute;n de <I>especularidad de la carne</I>, posibilita una reconciliaci&oacute;n entre los polos de la conciencia y la objetividad. Este enfoque acarrea, por tanto, una cr&iacute;tica vehemente al paradigma moderno-cartesiano de la metaf&iacute;sica de la subjetividad, el cual desemboc&oacute; en una escisi&oacute;n pronunciada entre sujeto y objeto, entre conciencia y mundo, al haber <I>olvidado</I> la dimensi&oacute;n prerreflexiva y originaria del "Ser" y de la "carne del mundo", en la que sujeto y objeto resultan por entero hermanados. Dicha dimensi&oacute;n prerreflexiva es, precisamente, la que la fenomenolog&iacute;a de Merleau-Ponty busca desvelar, y la que el pensamiento metaf&iacute;sico moderno supo ocultar al haber hipertrofiado la potestad de la conciencia reflexiva y conceptual ligada a la percepci&oacute;n puntual de objetos singulares determinados, tomados en aislamiento del trasfondo ontol&oacute;gico que los precede y los posibilita.</p>      <p>Por consiguiente, la ontolog&iacute;a especular de Merleau-Ponty parece una alternativa satisfactoria al dualismo agravado de la metaf&iacute;sica moderna, pues repara en el hecho de que la separaci&oacute;n sujeto-objeto es un producto de la reflexi&oacute;n objetivante y conceptual, de modo que, para aprehender la manera en la que la subjetividad y la objetividad se reconcilian, es forzoso acudir a aquel trasfondo prerreflexivo y preobjetivo del "Ser", de la carne mundana. No obstante, Llorente no se muestra del todo satisfecho con esta alternativa merleau-pontiana. Si bien el autor es solidario con el pensador franc&eacute;s y, en general, con la tradici&oacute;n del pensamiento contempor&aacute;neo encabezada por Heidegger, que busca disolver los escollos de la metaf&iacute;sica moderna-cartesiana, no deja de imputarle a Merleau-Ponty el incurrir en un antisubjetivismo exacerbado. "Esta subsunci&oacute;n de lo subjetivo en lo objetivo propiciada por la inserci&oacute;n de ambos en una totalidad com&uacute;n &#91;...&#93; resta&ntilde;a la herida abierta en el seno de lo real por el moderno paradigma de la conciencia, pero tal reconciliaci&oacute;n se paga al precio de un marasmo de las potencias espec&iacute;&#64257;camente propias del psiquismo" (105). En este punto, Llorente se refiere al hecho de que, llevada hasta sus &uacute;ltimas consecuencias, la tesis de la <I>especularidad de la carne </I>implica que en el fen&oacute;meno de la percepci&oacute;n los papeles de <I>percipiens </I>y <I>perceptum </I>se vuelven difusos, de modo que, visto el asunto desde el &aacute;mbito del "Ser" universal prerreflexivo, el sujeto observa el mundo y el mundo lo observa a &eacute;l al un&iacute;sono, pues es la misma carne la que se flexiona para observarse a s&iacute; misma. En su lugar, Llorente propugna por una ontolog&iacute;a en la que, a tenor de los trabajos de L&eacute;vinas, se reconozca el impacto propio que la conciencia humana percipiente genera sobre el "Ser" universal, impacto que ha de asumirse como una capacidad "para conmover y socavar la identidad autorreferencial del Ser que se complace en su propia contemplaci&oacute;n" (108). En este sentido, la extrema armon&iacute;a, reconciliaci&oacute;n e, incluso, indistinci&oacute;n que Merleau-Ponty instaurar&iacute;a entre sujeto y objeto, en virtud de la noci&oacute;n de "carne del mundo", resulta insoportable para Llorente, quien califica este giro de "antisubjetivista" y "antihumanista" (<I>cf</I>. 105), al advertir que este tipo de ontolog&iacute;a especular ser&iacute;a incapaz de captar la dignidad propia de la conciencia y la subjetividad humanas.</p>      <p>Quisiera concluir este breve comentario con una observaci&oacute;n respecto del alcance de la cr&iacute;tica de Llorente a Merleau-Ponty. En t&eacute;rminos generales, no es del todo claro a qu&eacute; se refiere el autor con "las estructuras propias del psiquismo" que ser&iacute;an diluidas por la ontolog&iacute;a de Merleau-Ponty en "la totalidad an&oacute;nima del Ser" (107). Hasta cierto punto, esta confianza en ciertas estructuras propias de la subjetividad humana conserva algunos gestos de la metaf&iacute;sica moderna de la subjetividad, que tanto Merleau-Ponty como Llorente desear&iacute;an disolver, a saber: aquel prejuicio cartesiano seg&uacute;n el cual la sustancia de la subjetividad humana est&aacute; fundada, completa, estructurada y cerrada en s&iacute; misma, al margen del mundo con el que se relaciona perceptualmente. Quiz&aacute; cabr&iacute;a referirse a tales estructuras propias de la psiquis humana desde la perspectiva de la conciencia reflexiva y conceptual (tal como lo hace, por ejemplo, el programa cient&iacute;fico de la psicolog&iacute;a), pero en modo alguno desde la perspectiva del trasfondo ontol&oacute;gico prerreflexivo y preobjetivo del "Ser", sobre el cual tanto &eacute;nfasis hemos hecho, en el que la conciencia y el mundo resuenan mutuamente, se "copertenecen" y son coextensivos, en cuanto los anima una misma carne mundana. En consecuencia, hacer referencia a unas estructuras propias del psiquismo humano implicar&iacute;a que ellas le competen a la conciencia y no al mundo, de manera que se perder&iacute;a de vista el hecho de que, tal como Llorente lo se&ntilde;ala con ocasi&oacute;n de la obra de Merleau-Ponty, las vivencias ps&iacute;quicas son ellas mismas vivencias mundanas, vivencias que est&aacute;n en el mundo y que por tanto hacen parte de la totalidad inmanente que envuelve en un mismo sustrato ontol&oacute;gico-carnal al <I>percipiens </I>y al <I>perceptum</I>. Valdr&iacute;a la pena, pues, pedirle al autor que profundizara en su imputaci&oacute;n de "antisubjetivismo" a prop&oacute;sito de la ontolog&iacute;a especular de Merleau-Ponty.</p>      <P align="right">Alejandro Solano Acosta Madiedo    ]]></body>
<body><![CDATA[<BR> <B>Estudiante de maestr&iacute;a </b> Universidad Nacional de Colombia    Bogot&aacute; - Colombia    <BR>   <I><a href="mailto:alsolanoma@unal.edu.co">alsolanoma@unal.edu.co</a></I></p>  </font>      ]]></body>
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