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</front><body><![CDATA[ <p align="CENTER"><font size="4" face="verdana"><b>LIBROS</b></font></p>     <p><font size="2" face="verdana">Bouton, M. E. (2007). Learning and behavior:    A contemporary synthesis. Sunderland, MA: Sinauer Associates, pp. xiii+482. </H2>    </font></p> <font size="2" face="verdana">    <p> Una s&iacute;ntesis contempor&aacute;nea del estudio psicol&oacute;gico b&aacute;sico del aprendizaje    y del an&aacute;lisis del comportamiento es el aporte de este nuevo texto, escrito    por el doctor Mark E. Bouton, acad&eacute;mico vinculado con la Universidad de Vermont    (Burlington, Estados Unidos) y ex-editor de Journal of Experimental Psychology:    Animal Behavior Processes, de la APA. </P>     <p> Bouton es un reconocido investigador en el campo de la psicolog&iacute;a b&aacute;sica del    aprendizaje y la memoria. Sigui&oacute; el ejemplo de sus maestros, Roger M. Tarpy    y Robert C. Bolles, de compartir el conocimiento acumulado en &aacute;rea a trav&eacute;s    de un libro de texto sin dejar la rigurosa dedicaci&oacute;n a la investigaci&oacute;n experimental    en el laboratorio animal; en el caso de Bouton, continuando con la investigaci&oacute;n    del control contextual en el condicionamiento y la memoria (ver Bouton, 2004).  </P>     <p> En su estructura, Learning and behavior: A contemporary synthesis comparte    ciertos temas con otros libros de aprendizaje y comportamiento, como su &eacute;nfasis    en los condicionamientos cl&aacute;sico e instrumental, principalmente desde una perspectiva    asociacionista (como sucede con los textos de Nicholas Mackintosh y Antonio    Maldonado: ver P&eacute;rez-Acosta, 1997 y 1999). As&iacute; mismo, es com&uacute;n con la mayor&iacute;a    de textos en el &aacute;rea la exposici&oacute;n de resultados experimentales claves y la    b&uacute;squeda de aplicaciones de la investigaci&oacute;n b&aacute;sica. </P>     <p> No obstante, el autor logra un abordaje original al presentar integrados los    condicionamientos a lo largo de los cap&iacute;tulos y no separados, es decir, primero    el condicionamiento cl&aacute;sico y luego el condicionamiento instrumental. En algunos    textos es posible encontrar cap&iacute;tulos espec&iacute;ficos sobre las interacciones entre    ambas formas de aprendizaje, pero en el libro de Bouton la integraci&oacute;n es la    columna vertebral. Incluso, los aprendizajes no asociativos (habituaci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n)    entran dentro de esta l&oacute;gica. En ese sentido, este texto es una s&iacute;ntesis contempor&aacute;nea,    como su t&iacute;tulo indica. </P>     <p> Despu&eacute;s de un t&iacute;pico cap&iacute;tulo de introducci&oacute;n hist&oacute;rica y filos&oacute;fica, la obra    aborda los siguientes temas: </P> Aprendizaje y adaptaci&oacute;n. Las "tuercas y tornillos del condicionamiento. Teor&iacute;as  del condicionamiento. &iquest;Qu&eacute; sucede con la conducta aprendida? &iquest;Son generales las  leyes del condicionamiento? Conducta y sus consecuencias. C&oacute;mo los est&iacute;mulos gu&iacute;an  la acci&oacute;n instrumental. La motivaci&oacute;n de la acci&oacute;n instrumental. Una perspectiva  sint&eacute;tica de la acci&oacute;n instrumental.      <p> Como es com&uacute;n en los nuevos textos acad&eacute;micos, el libro cuenta con material    de apoyo virtual de acceso libre<Sup><a href="#p1">1</a> </Sup>, el cual incluye la estructura    del libro, los res&uacute;menes de los diez cap&iacute;tulos, las palabras clave de cada cap&iacute;tulo    y el glosario en forma de hipertexto. Tambi&eacute;n cuenta con una evaluaci&oacute;n (quiz)    por cap&iacute;tulo, opci&oacute;n que requiere de registro previo del usuario. </P>     <p> Para los docentes, la editorial Sinauer ofrece adicionalmente un CD con recursos    complementarios como el manual del instructor y una base de de preguntas de    selecci&oacute;n m&uacute;ltiple, elaborados por Rene Verry (Millikin University). Tambi&eacute;n    cuenta con la totalidad de los archivos de las tablas y las figuras del libro    con el fin de poder ser adaptadas a presentaciones en clase. </P>     <p> "Aprendizaje y comportamiento: una s&iacute;ntesis contempor&aacute;nea aparece como una    alternativa actualizada para los cursos de pregrado relacionados con psicolog&iacute;a    b&aacute;sica del aprendizaje, e incluso para estudiantes avanzados interesados en    aprendizaje y comportamiento. La ausencia de una versi&oacute;n en espa&ntilde;ol no deber&iacute;a    ser un obst&aacute;culo para que el texto sea adoptado en Latinoam&eacute;rica. Sin embargo,    la editorial Sinauer (especializada en biolog&iacute;a, psicolog&iacute;a y neurociencias)    parece ser a&uacute;n desconocida en nuestro medio. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> Andr&eacute;s M. P&eacute;rez-Acosta Universidad del Rosario, Colombia </P>     <P> REFERENCIAS </P>     <P> Bouton, M. E. (2004). Context and behavioral processes in extinction. Learning    and Memory, 11, 485-494. </P>     <P> P&eacute;rez-Acosta, A. M. (1997). [Rese&ntilde;a del libro Animal learning and cognition].    Revista Latinoamericana de Psicolog&iacute;a, 29 (2), 362-363. </P>     <P> P&eacute;rez-Acosta, A. M. (1999). [Rese&ntilde;a del libro Aprendizaje, cognici&oacute;n y comportamiento    humano]. Apuntes de Psicolog&iacute;a, 17 (1-2), 160-162. </P>     <P> <Sup><a name="p1">1</a> </Sup><a href="http://www.sinauer.com/bouton/" target="_blank">http://www.sinauer.com/bouton/</a> </P> <hr size="1">     <P> Carr, A. (2007). Psicolog&iacute;a positiva. La ciencia de la felicidad. Barcelona:    Paid&oacute;s, pp. 479. </P>     <p> Esta nueva &aacute;rea de desarrollo de la psicolog&iacute;a denominada Psicolog&iacute;a Positiva    tuvo su nacimiento a fines de la d&eacute;cada de los noventa, teniendo como principal    fundador a M. Seligman, ex-presidente de la Asociaci&oacute;n Psicol&oacute;gica Americana    (APA) en 1998. Una d&eacute;cada despu&eacute;s y, hasta donde sabemos, hay pocos textos en    psicolog&iacute;a positiva en castellano, y son a&uacute;n muy escasos los dedicados expresamente    a la ense&ntilde;anza, como el que comentamos aqu&iacute;. Se trata de un libro escrito por    un acad&eacute;mico especialista en psicolog&iacute;a cl&iacute;nica (University College de Dubl&iacute;n,    Irlanda) publicado originalmente en ingl&eacute;s (2004), quien es autor de m&aacute;s de    una docena de libros y numerosos art&iacute;culos en los &aacute;mbitos de la psicolog&iacute;a cl&iacute;nica    y la terapia familiar. El libro puede ser entendido como una selecci&oacute;n de temas    principales que la psicolog&iacute;a positiva ofrece, tanto en lo te&oacute;rico o conceptual    como en lo instrumental. </P>     <p> El texto est&aacute; compuesto por nueve cap&iacute;tulos de similar extensi&oacute;n -salvo el    relativo a los rasgos positivos y a motivos, m&aacute;s breve- dedicados a lo que hasta    ahora parecen ser los temas identitarios &oacute;, al menos, en los cuales la psicolog&iacute;a    positiva ha puesto una atenci&oacute;n preferente: felicidad, fluidez, esperanza y    optimismo, inteligencia emocional, super-dotaci&oacute;n creatividad y sabidur&iacute;a, rasgos    positivos y motivos, el yo positivo, relaciones positivas, y cambio positivo.    Cada cap&iacute;tulo tiene una misma estructura did&aacute;ctica: un cuadro inicial de objetivos    de aprendizaje que funge a la vez como mapa conceptual del tema a analizar,    seguido de un tratamiento claro y sint&eacute;tico de contenidos, y las posibles implicaciones    de &eacute;stos para la autoayuda y para la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica. Se contin&uacute;a con un ac&aacute;pite    referido a los aspectos pol&eacute;micos del tema tratado, lo que resulta muy pr&aacute;ctico    para quien quiera identificar r&aacute;pidamente, los t&oacute;picos de pregunta-problema    que son caracter&iacute;sticos, sobre los que impl&iacute;citamente se invita a avanzar. Cada    cap&iacute;tulo cierra con un resumen y preguntas &uacute;tiles para el desarrollo personal    y para la investigaci&oacute;n en el tema, y una bibliograf&iacute;a en apoyo de las cuales    las relativas a los instrumentos reportados han sido destacadas con la finalidad    expresa de facilitar que los estudiantes (de pre y postgrado) desarrollen sus    investigaciones de fin de estudios en el tema. Culmina con un glosario de los    principales conceptos analizados. </P>     <p> Seg&uacute;n Carr, el principal objetivo de la psicolog&iacute;a positiva es comprender    y facilitar la felicidad y el bienestar subjetivo. As&iacute;, el hedonismo, operacionalizado    en el an&aacute;lisis de las emociones positivas -placeres corporales y "superiores-    y el eudemonismo, analizado a partir de las gratificaciones o actualizaci&oacute;n    de las seis virtudes humanas -sabidur&iacute;a, valor, humanidad, justicia, templanza    y trascendencia-, son los conceptos centrales tratados en los dos primeros cap&iacute;tulos    del libro. Autores como Seligman, Diener, Myers (conceptos y evaluaciones a    gran escala), Larsen y Deiner (modelo circumplejo de las emociones), Argyle,    Averill, Fordyce, Watson y otros (instrumentos de medida de felicidad), Fredrickson    (teor&iacute;a de la ampliaci&oacute;n y construcci&oacute;n de emociones positivas), Lykken (influencias    hereditarias sobre la felicidad), Kahneman y Buss, est&aacute;n entre los autores de    las principales referencias para el tratamiento de estos y otros conceptos.    El punto pol&eacute;mico relevado respecto de la felicidad es la disputa entre el enfoque    hed&oacute;nico y el eudem&oacute;nico (Ryan &amp; Deci, 2001) para la explicaci&oacute;n de la misma    (o la antigua dicotom&iacute;a entre instinto versus raz&oacute;n o moral), inclin&aacute;ndose el    autor por afirmar la utilidad y coexistencia de ambos como factores distintos    -aunque relacionados- para explicarla. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> El tratamiento de las emociones y las motivaciones resulta creativo al ser    realizado conjuntamente con un concepto caro a la psicolog&iacute;a positiva como es    el de fluidez, y tambi&eacute;n con la inclusi&oacute;n de la teor&iacute;a de la inversi&oacute;n en &eacute;l.    La fluidez -concepto y teor&iacute;a introducidos por Czickszentmihalyi- es una experiencia    que se produce cuando se ejecuta una actividad dif&iacute;cil pero controlable, que    exige una capacidad considerable y plena concentraci&oacute;n, y que ofrece una motivaci&oacute;n    intr&iacute;nseca. Durante su realizaci&oacute;n su ejecutante no tiene conciencia de s&iacute; mismo,    y su noci&oacute;n del tiempo se altera. Para la teor&iacute;a de la inversi&oacute;n -de Alter-    la motivaci&oacute;n en cualquier momento dado se puede caracterizar con pares de estados    de metamotivaci&oacute;n, siendo los dos m&aacute;s importantes los t&eacute;licos (motivaci&oacute;n extr&iacute;nseca)    y los parat&eacute;licos (motivaci&oacute;n intr&iacute;nseca). Se propone que el cambio de un estado    de metamotivaci&oacute;n a otro puede producirse debido a la frustraci&oacute;n, la saciedad,    o a cambios en los est&iacute;mulos externos, lo cual puede provocar cambio emocional    sÃºbito que puede ir, por ejemplo, de la relajaci&oacute;n al tedio, o de la apat&iacute;a    al entusiasmo, etc. Las experiencias de fluir pueden tener lugar cuando la persona    se encuentra en cualquiera de las dos dimensiones motivacionales y no s&oacute;lo en    el de la motivaci&oacute;n intr&iacute;nseca. La propuesta en este cap&iacute;tulo es estimulante    y heur&iacute;stica, y reposiciona o actualiza la pol&eacute;mica acerca de los efectos de    la recompensa sobre la motivaci&oacute;n intr&iacute;nseca. </P>     <p> El an&aacute;lisis de la esperanza y el optimismo -conceptos muy asociados aunque    distintos- es realizado sobrevolando algunos aspectos de su neurobiolog&iacute;a y    tomando como centro la teor&iacute;a de las atribuciones, base te&oacute;rica sobre la cual    se fundamenta la intervenci&oacute;n o manejo de las esperanzas, de las expectativas,    y del estilo explicativo optimista. Respecto de &eacute;ste, el autor privilegia la    concepci&oacute;n de optimismo de Seligman (1998) referida como &#39;estilo explicativo&#39;,    por sobre aquella otra que lo concibe como temperamento (Scheier, Carver &amp;    Bridges, 2000). Con particular detalle se explica la teor&iacute;a y modelo de la esperanza    e instrumentos para medirla, as&iacute; como algunos programas elaborados para cambiar    estilos explicativos pesimistas a optimistas. Un concepto nacido de los modelos    de conducci&oacute;n de veh&iacute;culos cuya introducci&oacute;n aqu&iacute; resulta sorprendente y que    opera como complemento a los anteriores, refiere a la teor&iacute;a homeost&aacute;tica del    riesgo (Wilde, 1986, 2001). Seg&uacute;n &eacute;sta, las personas tienen un umbral tolerable    de riesgo aceptable, y el hecho de que se introduzcan medidas protectoras o    de seguridad (veh&iacute;culos y carreteras m&aacute;s seguros, por ejemplo), provoca que    se sientan m&aacute;s seguras asumiendo a&uacute;n mayores riesgos. As&iacute;, en general, este    tipo de medidas y las campa&ntilde;as de seguridad habituales no estimulan el deseo    de las personas de querer vivir m&aacute;s, o de tener salud o una buena vida en el    futuro lo que ser&iacute;a -seg&uacute;n esta teor&iacute;a- el &uacute;nico modo posible de mejorar real    y efectivamente la seguridad y con ello facilitar llevar una buena vida.</P>     <p>La expresi&oacute;n "inteligencia emocional goza de gran reputaci&oacute;n popular y hoy    parecen estar cada vez m&aacute;s incorporada al lenguaje vernacular o cotidiano. La    discusi&oacute;n cient&iacute;fica acerca de si se trata de un conjunto de rasgos de personalidad    o de aptitudes es muy importante, y s&oacute;lo superada en su relevancia por aquella    otra relativa a si la inteligencia emocional es un constructo v&aacute;lido o no, toda    vez que aparece muy correlacionado con medidas de rasgos de personalidad considerados    como firmemente establecidos en la literatura psicol&oacute;gica (v.g. modelo de cinco    factores), y con medidas de aptitud verbal. Desde un punto de vista te&oacute;rico    Carr se inclina por afirmar que habr&iacute;a m&aacute;s razones para adoptar un modelo de    inteligencia emocional como aptitud antes que como rasgo de la personalidad.    Otros t&oacute;picos que forman parte del an&aacute;lisis de este tema son los relativos a    los modelos de inteligencia y de apego. </P>     <p> Resulta interesante y probablemente un aporte que la psicolog&iacute;a positiva asuma    el tratamiento de los conceptos de super-dotaci&oacute;n, creatividad y sabidur&iacute;a.    Probablemente el primero y segundo sean m&aacute;s familiares para los psic&oacute;logos que    el tercero. Estos tres subtemas son presentados como "tres grandes logros del    ciclo vital manifestados en la infancia, la adultez, y la adultez avanzada    respectivamente. La sabidur&iacute;a es analizada como resultante de la soluci&oacute;n exitosa    de los problemas propios de las etapas del desarrollo eriksonianas, tambi&eacute;n    como logro de la etapa del desarrollo del pensamiento postformal o dial&eacute;ctico    y, como integraci&oacute;n de ambas. La sabidur&iacute;a es definida como un nivel excepcional    de competencia intrapersonal e interpersonal que implica la capacidad de saber    escuchar, evaluar y dar consejo, y que se utiliza para aumentar el bienestar    propio y ajeno. </P>     <p> A lo largo de todo el libro el autor va mostrando las relaciones halladas    entre los distintos conceptos y teor&iacute;as consideradas respecto del bienestar    subjetivo entendido &eacute;ste como equivalente a felicidad. As&iacute; lo hace tambi&eacute;n,    por ejemplo, cuando analiza los rasgos positivos y los motivos con las medidas    derivadas de la teor&iacute;a de la personalidad de los cinco factores, o de los constructos    personales de actuaci&oacute;n, o de las emociones. Los tres &uacute;ltimos cap&iacute;tulos est&aacute;n    referidos respectivamente al yo, las relaciones interpersonales y el cambio    positivos. Se efect&uacute;a un recorrido hist&oacute;rico sucinto respecto de la noci&oacute;n de    yo para mostrar que &eacute;ste, entendido como conciencia de la propia identidad,    ser&iacute;a relativamente nuevo. Mientras en la Edad Media la identidad personal estaba    unida a la posici&oacute;n social, la ocupaci&oacute;n y los lazos familiares (donde la cuesti&oacute;n    del desarrollo personal no ten&iacute;a la importancia que ha adquirido a hoy), en    la Edad Moderna se desarroll&oacute; el inter&eacute;s por las diferencias individuales y    la singularidad personal. A principios del siglo XX, la introducci&oacute;n del concepto    de inconsciente ampli&oacute; la concepci&oacute;n del yo, y Erickson a mediados del siglo    XX con su concepto de crisis del desarrollo como crisis de identidad, lo habr&iacute;a    acentuado. Las personas cuestionaron su forma de vivir plante&aacute;ndose la posibilidad    de introducir cambios profundos en su estilo de vida, lo que sumado a un desencanto    con los valores puestos en el orden social o en el religioso, y a un aumento    de la riqueza y de la movilidad geogr&aacute;fica y social y as&iacute;, de la posibilidad    de elegir, habr&iacute;an hecho reenfocar la atenci&oacute;n de las personas hacia su yo,    o hacia sus relaciones interpersonales. </P>     <p> El yo -de valor fundamental para la psicolog&iacute;a occidental al menos- es analizado    desde la psicolog&iacute;a positiva respecto de dos dimensiones: la autoevaluaci&oacute;n    (el yo como objeto) y la auto-regulaci&oacute;n (el yo como sujeto). La primera es    puesta en relaci&oacute;n con los conceptos de autoestima y eficacia (o competencia    personal), y la segunda con los mecanismos de defensa y las estrategias de afrontamiento.    De este modo, se ilustra la importancia de una autoestima elevada y de creencias    fuertes acerca de la eficacia personal como factores contribuyentes a la fuerza    personal y la resistencia. Tambi&eacute;n, se muestra estudios sobre auto-regulaci&oacute;n    indicativos de que la salud y el bienestar mejoran cuando se utilizan ciertas    estrategias para afrontar los desaf&iacute;os de la vida, y cuando se adoptan ciertos    mecanismos de defensa para controlar la ansiedad que surge de motivos sexuales,    agresivos y sociales contradictorios. </P>     <p> Respecto de las relaciones interpersonales, la amistad, el parentesco y el    matrimonio son los temas elegidos como de mayor relevancia en el an&aacute;lisis. Sin    embargo, el autor opta por centrarse en el ciclo de vida familiar como marco    de referencia para analizar las relaciones positivas. El punto de controversia    b&aacute;sico relevado en este cap&iacute;tulo es la legitimidad de la inclusi&oacute;n del dominio    de las relaciones (interpersonales) en la psicolog&iacute;a positiva, cuesti&oacute;n de discusi&oacute;n    entre los practicantes y te&oacute;ricos de &eacute;sta. El hecho de su inclusi&oacute;n en el texto    nos hace pensar que para el autor aparentemente pes&oacute; m&aacute;s el argumento -ampliamente    aceptado por cierto- de que las relaciones sociales significativas son esenciales    para el bienestar o felicidad. Adicionalmente, el hecho de que cuando aquellas    son estudiadas rara vez incluir&iacute;an el an&aacute;lisis de la din&aacute;mica &oacute;ptima de las    relaciones familiares, sumado a que terapia familiar es una especialidad del    autor, tal vez sean los motivos para que &eacute;ste pusiera un acento especial en    &eacute;stas. Nuevamente la teor&iacute;a del apego, adem&aacute;s de la teor&iacute;a interpersonal, y    diversos modelos sist&eacute;micos de la din&aacute;mica matrimonial y familiar son considerados    aqu&iacute;. </P>     <p> El libro termina con el an&aacute;lisis del cambio positivo bajo dos consideraciones    pol&eacute;micas principales, concernientes principalmente a las aplicaciones en psicolog&iacute;a    cl&iacute;nica. Una, que ya hay consenso respecto de algo que precedentemente divid&iacute;a    a una tradici&oacute;n psicoterap&eacute;utica humanista de otra conductista: calidad y relaci&oacute;n    terap&eacute;utica de una y otra. Tambi&eacute;n, sobre la eficacia relativa de variados enfoques    terap&eacute;uticos. El autor sostiene -citando a Nathan y Gorman, 2002- que distintos    enfoques pueden ser igualmente eficaces para la misma clase de problemas, y    que -citando a Prochaska, 1999- el estudio de c&oacute;mo se produce el cambio autoprovocado    por parte de personas no tratadas versus el de aquellas que lo hacen con ayuda    profesional, ha mostrado procesos similares. </P>     <P> Examinado globalmente, el libro en comento es muy did&aacute;ctico en mostrar y ense&ntilde;ar    psicolog&iacute;a positiva cuya refrescante propuesta (y promesa) es un cambio de foco    de la psicolog&iacute;a hacia las virtudes y fortalezas humanas desde lo que ha sido    -tradicional y t&iacute;picamente- un acento en las faltas o carencias y debilidades    humanas. Su lectura es f&aacute;cil, la traducci&oacute;n aparentemente no presenta problemas    para un amplio p&uacute;blico latinoamericano que habla castellanos con algunos matices    de diferencia, el formato o estructura facilita una lectura de comienzo a fin    pero tambi&eacute;n discontinua para quien prefiera ir directamente a algunos de sus    subtemas e igualmente &uacute;til, sin necesidad de leer desde el inicio. Desde el    punto de vista te&oacute;rico, los an&aacute;lisis realizados en sus cap&iacute;tulos abren la mirada    a conceptos nuevos, o a un tratamiento nuevo de otros antiguos y, especialmente,    intenta articularlos de modo que generalmente resulta en una modalidad de presentaci&oacute;n    creativa y heur&iacute;stica. Desde el punto de vista de la psicolog&iacute;a aplicada, para    los practicantes de la psicolog&iacute;a cl&iacute;nica o educativa se trata de una lectura    que puede resultar util&iacute;sima para su ejercicio profesional por cuanto propone    en cada cap&iacute;tulo derivaciones aplicadas de los conceptos tratados en la forma    de un conjunto de estrategias ordenadas por &aacute;mbitos, en tablas ad-hoc. El libro    contiene un extenso listado bibliogr&aacute;fico -y tambi&eacute;n un &iacute;ndice de nombres y    anal&iacute;tico-, de alrededor de 643 referencias, de las cuales una gran mayor&iacute;a    remite a investigaciones de tipo descriptivo o correlacional, existiendo por    cierto tambi&eacute;n muchas otras de tipo experimental. De las variadas virtudes del    contenido de este libro ya indicadas y, para terminar, se puede agregar que    tambi&eacute;n es un aporte por cuanto re&uacute;ne y sintetiza una gran variedad de modelos    e instrumentos de medida en el &aacute;mbito de la psicolog&iacute;a positiva. </P>     <P> Emilio Moyano D&iacute;az Universidad de Talca, Chile </P> <hr size="1">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Flores, J. M. (coordinador) (2007). Psicolog&iacute;a, globalizaci&oacute;n y desarrollo    en Am&eacute;rica Latina. M&eacute;xico: Editorial Latinoamericana, pp. 228. </P>     <p> Los especialistas en el campo de la investigaci&oacute;n humana estamos acostumbrados    a seguir alg&uacute;n camino ya conocido para la publicaci&oacute;n de un art&iacute;culo. Una variante    es remitirlo a una revista especializada en psicolog&iacute;a, sociolog&iacute;a o cualquier    otra disciplina. Otra modalidad es esperar a que un colega le solicite un documento    para que forme parte de un libro, de una editorial consolidada. Una m&aacute;s es cuando    se decide coordinar una publicaci&oacute;n con la participaci&oacute;n de varios especialistas,    ya sea para alguna revista o para un libro. En todos estos casos ya se cuenta    con la infraestructura necesaria para la publicaci&oacute;n. Sin embargo, hay colegas    que han decidido explorar otra ruta, la cual est&aacute; llena de obst&aacute;culos. A pesar    de ello, contin&uacute;an avanzando pausadamente hasta llegar a un punto para descansar    y despu&eacute;s continuar el viaje. Este es el caso del libro coordinado por Jorge    Mario Flores Osorio, psic&oacute;logo que decidi&oacute; emprender una aventura acad&eacute;mica    y en este momento tiene ese descanso con la publicaci&oacute;n de este libro. </P>     <p> Psicolog&iacute;a, globalizaci&oacute;n y desarrollo en Am&eacute;rica Latina es un libro coordinado    y editado por &eacute;l y publicado por la Editorial Latinoamericana, en la colecci&oacute;n    Ciencias Sociales Latinoamericanas. Se trata de un esfuerzo editorial independiente,    esto es, un proyecto al margen del financiamiento de organismos que fomentan    la investigaci&oacute;n y sin la protecci&oacute;n que ofrecen las grandes editoriales nacionales,    latinoamericanas o iberoamericanas. Se requiere dedicaci&oacute;n, responsabilidad.    Implica estar en contacto con los autores, leer los borradores, corregir cuando    es necesario no sin antes pedir la anuencia del investigador responsable, dise&ntilde;ar    el formato del libro, mantener contacto con el dise&ntilde;ador de la portada, etc.    El coordinador nos ofrece un libro rico en su contenido y de buena presentaci&oacute;n.    Todo esto nos demuestra que se trata de un trabajo que rebasa las tareas acad&eacute;micas    desarrolladas dentro de los muros universitarios y coloca al coordinador en    una persona que debe hacer numerosas actividades. Si la publicaci&oacute;n no est&aacute;    en el tiempo se&ntilde;alado, los colegas se enfadan y reclaman. Tarea laboriosa e    ingrata. El t&iacute;tulo, muy adecuado para la tem&aacute;tica y los y las autoras que ah&iacute;    escriben: editorial latinoamericana y la colecci&oacute;n, Ciencias Sociales Latinoamericanas.  </P>     <p> El libro integra art&iacute;culos de psic&oacute;logos de distintos pa&iacute;ses del continente,    que han logrado mantener comunicaci&oacute;n a lo largo de varios a&ntilde;os. Sostener la    reflexi&oacute;n psicosocial a lo largo de los a&ntilde;os no es una actividad sencilla sino    que requiere, de igual forma, dedicaci&oacute;n, responsabilidad incluso tozudez. La    reuni&oacute;n de varios profesionales de la psicolog&iacute;a provenientes de distintos pa&iacute;ses    de Latinoam&eacute;rica es un serio cuestionamiento al profesor investigador aislado,    aquel que lee, reflexiona lo que lee, escribe de aquello que lee y observa y    todo lo hace de manera individual. El trabajo colegiado, por su parte, permite    discutir, analizar, reflexionar colectivamente y escribir de aquello que ha    sido compartido con otros colegas. La problem&aacute;tica com&uacute;n que tienen los colegas    que participaron con un cap&iacute;tulo en este libro es el papel del psic&oacute;logo comprometido    con una sociedad justa, equitativa, incluyente de los pobres y diferentes. La    riqueza del trabajo conjunto es la circulaci&oacute;n de conceptos y experiencias;    que se conozcan las semejanzas y diferencias entre un pa&iacute;s y otro; que los conceptos    o experiencias utilizados en el an&aacute;lisis y en la intervenci&oacute;n en una zona geogr&aacute;fica    de un pa&iacute;s determinado, pueda o no ser compatible en otra. </P>     <p> El libro se forma de tres partes. La primera llamada "&Eacute;tica, globalizaci&oacute;n    y desarrollo integra tres trabajos. La segunda, "Violencia y procesos de intervenci&oacute;n    se forma con cuatro documentos y la tercera, "Intervenci&oacute;n comunitaria, con    dos m&aacute;s. En total, es un libro con nueve art&iacute;culos. Los t&iacute;tulos ilustran el    contenido del libro: "De la &eacute;tica del individualismo a la &eacute;tica de la otredad:    la noci&oacute;n del otro y la liberaci&oacute;n de la psicolog&iacute;a, "La ret&oacute;rica de la sostenibilidad:    una perspectiva cr&iacute;tica, "Los familiares de los desaparecidos en Guatemala:    La introyecci&oacute;n de la cultura del terror, "Relaciones de poder en los procesos    grupales, y otros t&iacute;tulo m&aacute;s. Con la lectura de estos art&iacute;culos queda muy claro    que la psicolog&iacute;a social latinoamericana ha realizado una tarea nada sencilla,    porque su inter&eacute;s principal se ha centrado en conocer la manera como viven los    marginados, aquellos sectores excluidos y que han sido silenciados. Pero no    se ha quedado s&oacute;lo en la reflexi&oacute;n sino tambi&eacute;n en la concientizaci&oacute;n de estos    sectores marginados. Para llegar a ello, los psic&oacute;logos sociales han tenido    que enfrentarse al discurso dominante, han cuestionado las bases te&oacute;ricas, metodol&oacute;gicas    y epistemol&oacute;gicas del discurso hegem&oacute;nico. </P>     <p> En el libro se analizan numerosas problem&aacute;ticas: los desaparecidos, la psicolog&iacute;a    social comunitaria, sus bases te&oacute;ricas y metodol&oacute;gicas, la cuesti&oacute;n del poder,    la cultura latinoamericana en un contexto ajeno, sin embargo, todas ata&ntilde;en a    la psicolog&iacute;a social. Desde este enfoque te&oacute;rico -metodol&oacute;gico se tiene un campo    de trabajo abundante porque son numerosas las problem&aacute;ticas que aquejan a nuestro    mundo social, las cuales son distintas a las que se viven en el primer mundo    y, especialmente, las de Estados Unidos. El individuo no se encuentra solitario    sino que hay un contexto hist&oacute;rico y social que influyen de distintas maneras    en sus actuaciones personales. </P>     <P> A partir de la lectura de todos sus art&iacute;culos, queda claro que el trabajo    intelectual contempor&aacute;neo demanda la asociaci&oacute;n de especialistas, espec&iacute;ficamente    de la red de investigadores o profesionales que compartan una misma inquietud    porque mantienen ciertos lazos de pertenencia y, en determinados momentos, aceptan    escribir un art&iacute;culo para que forme parte de una publicaci&oacute;n com&uacute;n. Lograr que    distintos especialistas se integren en un red es un gran avance porque se rompe    el aislamiento profesional, sin embargo, en algunas circunstancias es posible    que los especialistas den un paso m&aacute;s en esto y dejen, por lo menos en un lapso    de tiempo, de trabajar una misma problem&aacute;tica de manera independiente, esto    es, como artesanos separados de otros artesanos que elaboran un producto similar.    Tal vez convenga que, en futuras indagaciones, se re&uacute;nan los expertos que escriben    en este libro pero ahora para emprender una investigaci&oacute;n colectiva, articulada    y con la posibilidad de contemplar distintos componentes o perfiles de la pr&aacute;ctica    comunitaria. Se tratar&iacute;a de una magna investigaci&oacute;n bajo los principios de la    nueva producci&oacute;n del conocimiento, en la cual se presentan diversos especialistas    que abordan un mismo objeto de manera conjunta. Cada especialista aporta su    conocimiento y entre todos se hilvana este objeto. Esto se convierte en un reto    que, en este caso, puede f&aacute;cilmente alcanzarse. </P>     <P> Juan Manuel Pi&ntilde;a      <P>Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico  <hr size="1">     <P> Gonz&aacute;lez, M. I. (Ed.) (2007). El cuidado de los v&iacute;nculos. Mediaci&oacute;n familiar    y comunitaria. Bogot&aacute;: Editorial Universidad del Rosario, pp. 294. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> La psic&oacute;loga Mar&iacute;a Isabel Gonz&aacute;lez ha editado este libro, constituido por    una serie de estudios de investigadores en Mediaci&oacute;n Familiar y Comunitaria,    profesores del Centro de Estudios e Investigaci&oacute;n sobre la familia de la Facultad    de Psicolog&iacute;a de la Universidad Cat&oacute;lica de Mil&aacute;n. Los aportes que ellos ofrecen    son fruto de m&aacute;s de una d&eacute;cada de b&uacute;squeda sobre c&oacute;mo "utilizar un evento cr&iacute;tico,    como el conflicto, para promover pol&iacute;ticas y buenas pr&aacute;cticas dirigidas a potenciar    y regenerar los v&iacute;nculos en la familia y en la comunidad entre sujetos y grupos    (Bramanti &amp; Tamanza, p. 23). Los referentes del conjunto de trabajos que    el libro presenta son: la Familia, la comunidad y la mediaci&oacute;n familiar y comunitaria,    seg&uacute;n el Modelo Relacional simb&oacute;lico de la Escuela de Mil&aacute;n. </P>     <p> La vivencia creciente del conflicto en la vida familiar y comunitaria ha despertado    la b&uacute;squeda de formas de ayuda a quienes est&aacute;n involucrados en una confrontaci&oacute;n,    de modo que a trav&eacute;s de espacios de encuentro, hallen soluciones que a todos    los favorezca. La mediaci&oacute;n pretende ofrecer posibilidades de comunicaci&oacute;n en    medio del conflicto que permita a las partes, por medio de la reconstrucci&oacute;n    de la confianza mutua, llegar a acuerdos legales y justos frente al futuro,    y se regeneren los v&iacute;nculos entre personas y comunidades, de forma tal que se    protejan los derechos de todos los implicados y se propicie la generaci&oacute;n de    lazos de relaci&oacute;n y compromiso. </P>     <p> El estudio de Cigoli y Scabini, La Mediaci&oacute;n Familiar: el horizonte relacional-simb&oacute;lico,    presenta el modelo relacional simb&oacute;lico como una tarea necesaria para valorar    la historia de las personas y comunidades y cuidar, acrecentar y regenerar los    v&iacute;nculos entre ellas, no solamente en los momentos de conflicto y dificultad    sino en el desenvolvimiento normal de la vida, en orden a un ma&ntilde;ana arm&oacute;nico.    El valor simb&oacute;lico del v&iacute;nculo es el centro de la acci&oacute;n en la mediaci&oacute;n que    se nos propone. Una familia que vive la posibilidad o inmediatez de la ruptura    de la convivencia por conflicto entre sus miembros, se ve abocada a terminar    con un modelo de relaciones o v&iacute;nculos, y, a asumir unos nuevos, en medio de    tensiones, muchas veces dram&aacute;ticas. Es un paso de un contexto a otro. Cada persona    lo asume regularmente con un &aacute;nimo competitivo y de defensa, cuando no de agresividad,    y la mediaci&oacute;n busca ofrecer pasar del campo competitivo al de la cooperaci&oacute;n    mutua. Ello implica un avance que permita pasar del conflicto al consenso. No    es f&aacute;cil este logro; se necesita de un trabajo que facilite el descubrir que    el fracaso de la relaci&oacute;n conyugal y de su convivencia, no puede destruir el    v&iacute;nculo que existe en la pareja y que los hace padres de su prole; se pretende    llevar a los progenitores a darle un real sentido a la reorganizaci&oacute;n familiar    despu&eacute;s del trauma del divorcio. </P>     <p> La mediaci&oacute;n propiamente dicha exige una etapa de premediaci&oacute;n, en la cual    por medio de unos de instrumentos de evaluaci&oacute;n de la relaci&oacute;n, se mira la posibilidad    de que esa pareja en concreto revista las condiciones de mediabilidad que le    hagan posible el llegar acuerdos; "hay preconcepciones de poder relacional que    revelan la ausencia de una m&iacute;nima capacidad para negociar de los c&oacute;nyuges y    por las cuales la mediaci&oacute;n es inaplicable (p. 60), y que hacen imposible el    "encuentro entre la pareja. Para poder proceder a la Mediaci&oacute;n urge tener la    disponibilidad los c&oacute;nyuges de ir m&aacute;s all&aacute; del dolor que sufren y hallar la    posibilidad de v&iacute;nculos entre ellos, de modo que los hijos puedan contar con    un buen desempe&ntilde;o de sus padres entre s&iacute;, en una relaci&oacute;n madura, aunque se    haya roto la convivencia. </P>     <p> La tarea de la mediaci&oacute;n familiar propiciar&aacute; que los c&oacute;nyuges se adapten a    una nueva forma de relaci&oacute;n y situaci&oacute;n familiar, y afronten con "nueva normalidad    las tareas que les esperan en la tipolog&iacute;a relacional post-divorcio, fruto de    la superaci&oacute;n de la etapa conflictiva de la separaci&oacute;n conyugal. En esta tarea,    el mediador familiar, adem&aacute;s de los conocimientos fundamentales de su oficio    ha de tener en claro las exigencias de neutralidad, que den certeza a los c&oacute;nyuges    que viven la mediaci&oacute;n de contar con un tercero equilibrado en el intercambio    de visiones y conceptos y en la clarificaci&oacute;n de acuerdos. </P>     <p> La vida es generada por la pareja. Al interno de la vida familiar est&aacute; el    dar origen a nuevas vidas, y as&iacute;, el fruto de la historia compartida de los    c&oacute;nyuges es la generatividad. Ellos dan la existencia a una nueva persona que    trae consigo los fardos de los patrimonios de su familia y sus antepasados,    y que tiene la posibilidad de establecer cambios frente al futuro. Los g&eacute;neros    se encuentran y generan a su vez la nueva vida estrechamente ligada a las generaciones    pasadas y a las estirpes. En el nuevo ser se combinan los hechos biol&oacute;gicos    y los culturales, y se propician posibilidades de cambio para la especie humana.    Y todo lo que lo precede, lo que &eacute;l es y lo que genera lo conocemos como "el    familiar: drama que pone en escena muchos m&aacute;s personajes que el mundo inmediato    de la convivencia del hogar. </P>     <p> La mediaci&oacute;n familiar cuenta con la existencia de diferencias profundas en    las formas familiares; parte del hecho de que una familia se identifica en un    principio organizacional que diferencia los g&eacute;neros, las generaciones y las    estirpes. El mantener juntas estas tres realidades de lo humano constituye el    alma tensionante, dram&aacute;tica y conflictiva de la familia. Cuando el esfuerzo    por mantener estas tres dimensiones del familiar fracasa, se pervierte el espacio    propio y natural de quien ha sido generado al interno del hogar. Vendr&aacute; entonces    como posibilidad de estabilidad y de fuerza para el hijo, no ya la familia o    la pareja generadora, sino la relaci&oacute;n individual que cada uno de los padres    contrae con el hijo. Se pasa de una relaci&oacute;n con la familia a un trato individual    con cada uno de los progenitores. Esto, de por s&iacute;, trae el caos. El divorcio    crea grandes obst&aacute;culos en la l&iacute;nea relacional con las generaciones anteriores.    La mediaci&oacute;n viene entonces a ofrecer a la pareja la posibilidad de un tercer    papel para valorar las estirpes de proveniencia, de modo que las virtudes propias    del acto generativo, que son mutua influencia de los padres, la justicia, la    esperanza y la confianza, se aseguren a los hijos de la pareja divorciada. Se    busca en la mediaci&oacute;n que las relaciones familiares que se expresan en el dar,    el recibir y el intercambiar, se generen con normalidad y movidas por el deseo    de restituir. En el fondo es una ayuda para valorar el significado de las relaciones    familiares y las obligaciones intergeneracionales que son propias a cada uno    de los miembros de la familia. </P>     <p> Al origen de la vida de pareja est&aacute; el "pacto entre dos seres distintos,    dos mundos, que buscan juntos construir una nueva aventura. Ese pacto tiene    una doble dimensi&oacute;n: el pacto expreso, que se manifiesta externamente y es a    conciencia declarado; el pacto secreto, que corresponde a lo que hay en el inconsciente    de cada uno de los contrayentes a nivel de anhelos, deseos, b&uacute;squedas, y que    se necesita satisfacer en la vida de pareja. Cada uno aporta cuanto es y cuanto    trae a nivel generacional y a nivel personal, y todo ello confluye a constituir    lo que es propio de la pareja, su particularidad. "Mientras que el pacto declarado    se refiere principalmente al mundo de lo &eacute;tico, el secreto se refiere principalmente    a lo afectivo (p. 110). El cumplimiento del pacto es una meta. Cuando una pareja    logra cumplir su alianza, pese a las dificultades, dram&aacute;ticas muchas veces,    de la convivencia, es porque los c&oacute;nyuges han sido capaces de renovar en el    camino de la vida su pacto, realimentando el v&iacute;nculo. El cuidado de ese pacto,    de ese v&iacute;nculo, debe ser constante, para defenderlo de todo lo que amenaza su    existencia. En el proceso de la vida de la pareja juegan los ideales, participa    la ternura, se hace posible el saberse identificar el uno con el otro y el saber    manejar y perdonar sus culpas, todos estos son elementos de la naturaleza arriesgada    y sacra de la relaci&oacute;n de la pareja. </P>     <p> Existe, en la Escuela de Mil&aacute;n, una modalidad espec&iacute;fica para realizar la    mediaci&oacute;n familiar. Bajo el t&iacute;tulo La mediaci&oacute;n y el cuidado de los v&iacute;nculos    familiares, Marzotto y Tamanza, hacen la presentaci&oacute;n de su forma de mediar    los conflictos familiares, presentan algunos instrumentos que les son de ayuda    y precisan los pasajes m&aacute;s caracter&iacute;sticos del proceso. </P>     <p> La ruptura de la vida conyugal y familiar por el divorcio conlleva una transici&oacute;n    cr&iacute;tica y una reorganizaci&oacute;n de los v&iacute;nculos familiares. Este pasaje se prolonga    en el tiempo y est&aacute; &iacute;ntimamente unido al destino de los lazos conyugales y parentales.    La mediaci&oacute;n busca acompa&ntilde;ar todo este proceso que trae el divorcio, para que,    superando los grandes traumatismos, puedan llegar a adquirir una nueva identidad    subjetiva y de grupo familiar. El tratamiento del conflicto implica enfocar    realidades tales como los hijos y los bienes. La mediaci&oacute;n no es un simple alcanzar    acuerdos entre la pareja en conflicto, hay qu&eacute; ir m&aacute;s all&aacute;, hasta las necesidades    subyacentes en cada uno de los miembros de la pareja. El proceso cuenta con    metas inmediatas como la escucha de ambos, la disminuci&oacute;n del dramatismo buscando    soluciones que beneficien a todos, para propiciar que los padres tengan la real    posibilidad de asumir la nueva forma de vida y de relaciones. Deteni&eacute;ndose en    un caso realizado por ellos, los investigadores muestran las etapas y las ayudas    que propician una verdadera mediaci&oacute;n. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> El modelo relacional simb&oacute;lico no se agota en la mediaci&oacute;n familiar. Existe    tambi&eacute;n la mediaci&oacute;n comunitaria, que ofrece amplias posibilidades para restablecer    los lazos comunitarios de las sociedades en conflicto. Cuatro estudios m&aacute;s nos    trae la publicaci&oacute;n: de Rossi y Boccacin </P>     <p>Generar comunidad en la sociedad posmoderna. El rol de la mediaci&oacute;n, de Marta,    La psicolog&iacute;a comunitaria y la intervenci&oacute;n de redes para sostener las familias,    de Tomisich, Observar el conflicto en la comunidad y de Bramanti, Regenerar    la relaci&oacute;n en la comunidad: el modelo relacional. En estos trabajos se nos    presenta c&oacute;mo el modelo relacional simb&oacute;lico permite, con una adecuada mediaci&oacute;n    con comunidades en conflicto, avanzar en la construcci&oacute;n de nuevos lazos, puentes,    y relaciones comunitarias que abran a horizontes de convivencia pac&iacute;fica y de    solidaridad para al futuro de la sociedad presente. En la Introducci&oacute;n, Gonz&aacute;lez    recaba sobre la realidad de conflicto que vive el pueblo colombiano; en este    contexto la mediaci&oacute;n comunitaria nos ofrece posibilidades para servir a nuestro    pueblo en la proyecci&oacute;n de un ma&ntilde;ana arm&oacute;nico. </P>     <p> La obra que la Universidad del Rosario ha publicado es una ayuda vacilar para    quienes desde distintos espacios de trabajo nos sentimos impelidos a abrir posibilidades    de encuentro, negociaci&oacute;n y restauraci&oacute;n de v&iacute;nculos a parejas, personas y comunidades    en conflicto. Mediar es servir. </P>     <P> Jaime Fernando Escobar Molina </P>     <P>Universidad del Rosario, Colombia </P> <hr size="1">     <P> Granada Echeverri, H. (2007). Dimensiones psicosociales del ambiente: su relaci&oacute;n    con el desarrollo humano. Cali, Colombia: Universidad del Valle, pp. 228. </P>     <p> Tal como lo se&ntilde;ala el autor, el libro es una consecuencia y continuidad de    los trabajos publicados con anterioridad, pero especialmente del libro "Psicolog&iacute;a    Ambiental: Introducci&oacute;n Tem&aacute;tica (2002, ediciones Uninorte, Barranquilla).    Mientras que dicha introducci&oacute;n tem&aacute;tica, define, explica y contextualiza a    la psicolog&iacute;a ambiental desde diferentes aspectos: los antecedentes y transformaciones    recientes; el comportamiento ambiental; las actitudes y valoraci&oacute;n ambiental;    la relaci&oacute;n entre psicolog&iacute;a ambiental y participaci&oacute;n; la relaci&oacute;n entre psicolog&iacute;a    y calidad ambiental; el ambiente social; la investigaci&oacute;n ambiental y la validez    ecol&oacute;gica; la ideolog&iacute;a, la cultura del mercado y los valores ambientales. Este    nuevo libro se puede identificar y caracterizar como un acercamiento a la profundizaci&oacute;n,    lo que muestra ya un grado significativo de madurez epistemol&oacute;gica, ontol&oacute;gica,    axiol&oacute;gica, te&oacute;rico-conceptual, metodol&oacute;gica y aplicada en la relaci&oacute;n entre    las dimensiones del ambiente y el desarrollo humano. </P>     <p> Desde la perspectiva de la presente rese&ntilde;a, la l&oacute;gica de desarrollo del libro    que posibilita adentrarse en la profundizaci&oacute;n se&ntilde;alada, se d&aacute; de manera inductiva,    desde el an&aacute;lisis y caracterizaci&oacute;n de metodolog&iacute;as y estrategias de evaluaci&oacute;n    e intervenci&oacute;n, pasando por los grandes n&uacute;cleos de construcci&oacute;n humana como    la cultura y la educaci&oacute;n, hasta llegar al nivel macro de la existencia y la    supervivencia: la valoraci&oacute;n del planeta como sistema viviente. Dicha l&oacute;gica    permite al lector no s&oacute;lo ir introduci&eacute;ndose en los elementos metodol&oacute;gicos    y t&eacute;cnicos que la psicolog&iacute;a ambiental puede ofrecer, sino -y creemos que es    la intenci&oacute;n del autor- tambi&eacute;n sensibilizar al lector de las implicaciones    hist&oacute;ricas, contextuales, sociales, colectivas e individuales que tiene el uso    y manejo responsable de los recursos que la evoluci&oacute;n nos ha dado. Esa posici&oacute;n    critica que el profesor Granada va desarrollando consistentemente a trav&eacute;s del    libro, supone un llamado cient&iacute;fico, sist&eacute;mico, sistem&aacute;tico, participativo e    integral para la salvaguarda del planeta, lo que es una muestra del compromiso    individual y social del autor no solo como cient&iacute;fico, sino tambi&eacute;n como ciudadano    del mundo. </P>     <p> De acuerdo a dicha l&oacute;gica inductiva, se pueden sintetizar anal&iacute;ticamente sus    cap&iacute;tulos. Los tres primeros cap&iacute;tulos, se estructuran en una combinatoria de    elementos que integran aspectos te&oacute;ricos, metodol&oacute;gicos y t&eacute;cnicos, pero que    a su vez contextualizan posiciones epistemol&oacute;gicas (en relaci&oacute;n al conocimiento    fundamental de lo psicosocial en el ambiente), ontol&oacute;gicas (en relaci&oacute;n con    las concepciones de un ser humano en interacci&oacute;n con su medio), axiol&oacute;gicas    (en relaci&oacute;n con los sistemas de valores que determinan formas de representaciones    sociales) e ideol&oacute;gicas (en relaci&oacute;n con las posiciones que se toman sobre las    circunstancias sociales y ambientales que ocurren y las implicaciones que estas    conllevan). As&iacute;, el primer cap&iacute;tulo se centra en el dise&ntilde;o social, que implica    concepciones, conceptualizaciones y metodolog&iacute;as de car&aacute;cter necesariamente    interdisciplinarias (sino transdisciplinarias); de all&iacute;, el valor del subt&iacute;tulo    que le coloca al cap&iacute;tulo: &iquest;posible di&aacute;logo de saberes? El an&aacute;lisis del dise&ntilde;o    social, como estrategia metodol&oacute;gica y aplicada, muestra sus caracter&iacute;sticas,    limitaciones y dificultades, pero tambi&eacute;n sus posibilidades como sistema de    estrategias que permitan no s&oacute;lo el reconocimiento de condiciones y situaciones    pertinentes desde la perspectiva ambiental, sino tambi&eacute;n la adopci&oacute;n de una    metodolog&iacute;a de intervenci&oacute;n pertinente y relevante. Desde la presente rese&ntilde;a,    este cap&iacute;tulo conecta de manera necesaria y fundamental con el cap&iacute;tulo tercero,    sobre la cartograf&iacute;a social. La cartograf&iacute;a social, es uno de los desarrollos    investigativos m&aacute;s trabajados por el profesor Granada en los Ãºltimos a&ntilde;os, luego    como se puede deducir de la lectura del cap&iacute;tulo alcanza un alto grado de depuraci&oacute;n.    Las representaciones pict&oacute;ricas que las personas pueden hacer de su entorno    y que posibilitar&iacute;an identificar representaciones y percepciones que el individuo    ha desarrollado sobre su ambiente, son una estrategia y t&eacute;cnica fundamental    para la comprensi&oacute;n de la relaci&oacute;n entre el individuo que se comporta y su medio    ambiente. Es inevitable no relacionar estos "mapas, con los trabajos cognoscitivos    sobre mapas mentales, mapas cognoscitivos y mapas conceptuales que est&aacute;n en    boga actualmente. </P>     <p> No se ha abandonado el cap&iacute;tulo segundo, que desde nuestra perspectiva es    el punto de intersecci&oacute;n de los dos cap&iacute;tulos descritos. Si desde nuestra consideraci&oacute;n,    el primer cap&iacute;tulo revela la necesidad del trabajo interdisciplinario en la    psicolog&iacute;a ambiental, y el tercero ofrece una estrategia de evaluaci&oacute;n e intervenci&oacute;n    que aun cuando derivada de desarrollos ofrecidos desde diversas disciplinas,    es pertinente directamente al an&aacute;lisis de lo psicol&oacute;gico, el cap&iacute;tulo segundo    es en esencia la mirada desde uno de los t&oacute;picos de clara pertinencia de la    psicolog&iacute;a social: las representaciones sociales. El profesor Granada, logra    ir deshilvanando los aspectos filos&oacute;ficos, te&oacute;ricos, metodol&oacute;gicos y t&eacute;cnicos    de las representaciones sociales a trav&eacute;s del an&aacute;lisis de sus experiencias investigativas    en las regiones colindantes al Pac&iacute;fico vallecaucano, trabajando con las comunidades    habitantes de estos entornos. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La l&oacute;gica de presentaci&oacute;n planteada lleva ahora a dos niveles o dimensiones    fundamentales en el reconocimiento del desarrollo humano: la cultura y la educaci&oacute;n.    En el primer caso, el an&aacute;lisis relacional entre cultura y adaptaci&oacute;n, avanza    en una mirada contextual que muestra los problemas sociales, los procesos de    marginalidad y falta de oportunidades, pero tambi&eacute;n las riquezas y potencialidades    de las comunidades para enfrentar sus realidades de la mejor forma posible y    para intentar formas b&aacute;sicas de conservaci&oacute;n a trav&eacute;s de procesos participativos.    El siguiente cap&iacute;tulo se centra en la escuela; y una vez m&aacute;s basado en sus investigaciones,    el autor analiza los obst&aacute;culos de la escuela p&uacute;blica como contexto de desarrollo    humano, pero tambi&eacute;n enfatiza en los resultados que las investigaciones le han    dado: las oportunidades que se pueden derivar en el contexto educativo de una    perspectiva ecol&oacute;gico-ambiental. </P>     <p> Finalmente, sus &uacute;ltimos cap&iacute;tulos, el planeta como sistema viviente, hip&oacute;tesis    Gaia y sus comentarios no finalesâ€¦son el resultado de lo que le ha dejado su    larga experiencia cient&iacute;fica e investigativa en el campo de la psicolog&iacute;a ambiental    y en su preocupaci&oacute;n en las dimensiones psicosociales del ambiente: su sensibilidad    y compromiso como ser humano. </P>     <P> De todo esto se deriva lo que se considera el principal aporte del libro del    profesor Granada, desde la perspectiva de la presente rese&ntilde;a: el libro que de    alguna manera profundiza la trayectoria cient&iacute;fica del autor, muestra que se    est&aacute; logrando la ruptura paradigm&aacute;tica de las que fueron las concepciones dominantes    en la ciencia y el conocimiento: los paradigmas dualistas, mecanicistas, reduccionistas,    dogm&aacute;ticos y fragmentarios. Por el contrario se compromete aqu&iacute; las nuevas miradas    de lo que algunos han llamado las nuevas posibilidades de la modernidad: la    complejidad, totalidad, globalidad, flexibilidad e integralidad. Esto es lo    que re&uacute;ne el libro y lo que creemos debe comunicarse a las nuevas generaciones:    ciencia como desarrollo, pero sensibilidad como unicidad.</P>     <P>Alonso Tejada Zabaleta </P>     <P>Universidad del Valle, Cali, Colombia </P>     <P>Horgan, J. (2006). Psicolog&iacute;a del terrorismo. C&oacute;mo y por qu&eacute; alguien se convierte    en terrorista. Barcelona: Gedisa, pp. 271. </P> <hr size="1">     <p> El ataque a las Torres Gemelas de New York el 11 de septiembre de 2001, se    constituy&oacute; para el mundo en un parteaguas de lo que se entiende por terrorismo    en la comunidad de las naciones; y lo fue por los m&aacute;s de 3000 muertos de la    artera acci&oacute;n, como tambi&eacute;n, por la manera desde&ntilde;osa de todas las leyes divinas    y humanas con que fue perpetrado. Despu&eacute;s del 11-S vinieron otros ataques aleves,    como los 69 muertos de Estambul (2003), los 210 en la Isla de Bali (Indonesia),    los 202 de Madrid (2004), para ilustrar s&oacute;lo con unos cuantos episodios los    vientos f&uacute;nebres que se avecinan. Frente a esta nueva manera de actuar de grupos    que alegan para s&iacute; motivaciones pol&iacute;ticas, han venido proliferando nuevas ret&oacute;ricas    justificatorias que han movido a las comunidades acad&eacute;micas del mundo a salir    a defender los avances logrados en el &aacute;mbito del derecho y las ciencias humanas,    y a plantearse preguntas para dar respuestas que desvelen los artilugios sem&aacute;nticos    propios de las explicaciones ideologizadas. </P>     <p> John Horgan, profesor de Psicolog&iacute;a Aplicada de la Universidad de Cork (Irlanda),    como otros que le antecedieron, acepta el reto que le plantean los nuevos tiempos    y trata de esbozar una psicolog&iacute;a del terrorismo, complementada por la editorial    a trav&eacute;s de las preguntas del subt&iacute;tulo: c&oacute;mo y por qu&eacute; alguien se convierte    en terrorista. Tama&ntilde;os retos, considerando que ning&uacute;n investigador del tema    en el mundo tiene hoy la distancia ni el sosiego frente a lo que se quiere analizar,    ya que todos vivimos en el v&oacute;rtice que genera la zozobra cotidiana de cu&aacute;ndo    y en d&oacute;nde se escenificar&aacute; el pr&oacute;ximo atentado terrorista. </P>     <p> Horgan arranca con un intento fallido de explicaci&oacute;n de lo que es el terrorismo,    tomando como herramientas para tal fin las que su formaci&oacute;n de psic&oacute;logo le    pone en las manos, olvidando que al querer definir el terrorismo, se traslada    al solar de la politolog&iacute;a y las ciencias jur&iacute;dicas. Si bien es cierto que la    psicolog&iacute;a puede hacer aportes a la definici&oacute;n en cuesti&oacute;n, siempre ser&aacute;n complementarios    y nunca definitorios. Definir qu&eacute; es el terrorismo hoy es un problema de poder    en el sentido escueto de la palabra, primero hay que guarecer las miles de v&iacute;ctimas    potenciales de los atentados y, m&aacute;s luego, vendr&aacute;n los tiempos de la ret&oacute;rica    discursiva propia de la academia. La definici&oacute;n que se impondr&aacute; ser&aacute; el resultado    de un pulso entre quienes quieren entronizar una violencia desenfrenada y obscena,    revestida de un discurso leg&iacute;timante como m&eacute;todo de acci&oacute;n pol&iacute;tica; y aquellos    que est&aacute;n dispuestos a debatir cualquier discurso, sin importar su car&aacute;cter,    siempre y cuando la acci&oacute;n pol&iacute;tica consecuente no traspase los l&iacute;mites razonables    que impone el derecho de gentes y los derechos humanos. </P>     <p> En el esfuerzo por encontrar una definici&oacute;n plausible y honesta, Horgan se    pasea por innumerables trabajos y autores salidos de una revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica    amplia y diversa. Con &eacute;sta, si bien no dirime qu&eacute; es el terrorismo, s&iacute; logra    sembrar inquietudes al lector y le ofrece con generosidad una frase rectora    de Wittgenstein que podr&iacute;a desatar el nudo gordiano de la definici&oacute;n que le    preocupa: "Que el uso de una palabra te ense&ntilde;e su significado. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> La preocupaci&oacute;n para comprender a los terroristas pasa necesariamente por    la respuesta a la pregunta de cu&aacute;l ser&aacute; el lugar en que se ubicar&aacute; el observador    para mirarlos. El autor desecha la mirada cl&iacute;nica y el encasillamiento de los    mismos en categor&iacute;as tales como psic&oacute;patas o trastornos narcis&iacute;sticos; para    &eacute;l es claro que los terroristas son "normales, y que para trasladarlos al terreno    de una taxonom&iacute;a patol&oacute;gica, habr&iacute;a que utilizar escalas psicom&eacute;tricas que permitan    la ubicaci&oacute;n de una manera objetiva en alguna entidad nosol&oacute;gica. A pesar de    que cita varios trabajos de an&aacute;lisis de los terroristas desde modelos cl&iacute;nicos    y psicoanal&iacute;ticos, deja ver que sus fortalezas conceptuales en estos campos    son poco fiables; en especial cuando rebate y teje un manto de dudas sobre la    validez de los trabajos de M. Crenshaw (1994), R. Pearlstein (1991), y otros    ubicados en la psicolog&iacute;a din&aacute;mica. El autor confunde los florilegios ret&oacute;ricos    del discurso pol&iacute;tico esgrimidos por los terroristas, as&iacute; como la fr&iacute;a racionalidad    con que planea y ejecuta el acto barb&aacute;rico, con la estructura psicol&oacute;gica subyacente    - el autor no acepta su existencia inconsciente - que compele a realizarlo como    si tuviera una patente de corso para violar derechos en raz&oacute;n de las causas    propias. Confunde que en los trabajos mencionados no son las aspas del molino    lo que importa sino el viento que las mueve, para utilizar las palabras sentenciosas    de don Quijote de la Mancha. </P>     <p> Pero eso s&iacute;, en los tres cap&iacute;tulos finales el autor revela en el texto sus    fortalezas conceptuales y sus curtidas virtudes acad&eacute;micas en el campo de la    psicolog&iacute;a. Llegar a ser un terrorista es concebido como un proceso de peque&ntilde;os    pasos, realizados con rigor lit&uacute;rgico, que van comprometiendo org&aacute;nicamente    a los candidatos-aprendices con la agrupaci&oacute;n. Pasos que van instalando en ellos    ese vicio clerical de querer tener raz&oacute;n -como dec&iacute;a Max Weber- hasta alcanzar    el convencimiento de que sus acciones brutales son defensivas y leg&iacute;timas, pasando    por la puesta en juego de su propio prestigio y nombrad&iacute;a en los retos crecientes    y temerarios que plantea la organizaci&oacute;n, hasta llegar a un punto de no retorno    que hace imposible devolverse so pena de sufrir los severos castigos propios    de las organizaciones terroristas. </P>     <p> Habiendo alcanzado el compromiso de la militancia, el texto describe con argumentos    convincentes y ejemplos pat&eacute;ticos, c&oacute;mo se opera de una manera terrorista. Describe    una suerte de manual de procedimientos empresarial, en el cual est&aacute;n consignadas    las responsabilidades individuales de cada participante en un atentado, los    tiempos de planeaci&oacute;n y de ejecuci&oacute;n, las caracter&iacute;sticas deseables del producto    final, as&iacute; como las alternativas a ejecutar frente a los imprevistos y respuestas    defensivas de las autoridades y de quienes son objeto de las acciones violentas.    Las zozobras inevitables de la clandestinidad, la rutinizaci&oacute;n y la desindividualizaci&oacute;n    de la militancia terrorista, acaban por trastornar la psique del militante.    La compasi&oacute;n por los que sufren que un d&iacute;a lo moviliz&oacute; a la adhesi&oacute;n al grupo,    y el amor por la causa que aprendi&oacute; a racionalizar y justificar en t&eacute;rminos    castrenses, en &uacute;ltimas, lo llevar&aacute;n a "concentrarse en los detalles de lo que    hace y no en el significado. Terminar&aacute; siendo una m&aacute;quina de muerte y desolaci&oacute;n.  </P>     <p> Sustituido el ideal honroso de la guerra por la mec&aacute;nica de la acci&oacute;n terrorista,    surgir&aacute; necesariamente en algunos el cuestionamiento sobre la pertinencia de    continuar en la lucha; cuestionamiento que, como en el ingreso, se va dando    por peque&ntilde;os y cautelosos pasos en los cuales se construye una salida y el abandono    del terrorismo. El atribulado militante tendr&aacute; varios caminos a seguir; lanzarse    a las garras de la muerte en una acci&oacute;n temeraria o suicidio encubierto -"valor    bastardo lo llam&oacute; Shakespeare-, desertar con los riesgos mortales que implica    hacerlo, o solicitar una suerte de dispensa temporal o total del lugar que se    ocupa en la organizaci&oacute;n, lo cual no implica un abandono del terrorismo sino    soportarlo desde un lugar diferente. </P>     <p> El texto del profesor Horgan ofrece una aproximaci&oacute;n coherente a un fen&oacute;meno    actual, su rigorismo metodol&oacute;gico, su acuciosidad puntillosa en el an&aacute;lisis,    se pueden interpretar como el esmero necesario frente a un tema que est&aacute; sufriendo    una transformaci&oacute;n esencial y con el cual no hay distancia temporal para una    lectura reposada y serena. Los m&eacute;todos terroristas, cada vez m&aacute;s brutales -    que recuerdan la larga y tormentosa noche de los fascismos -, con una capacidad    de afectar un radio cada vez mayor de v&iacute;ctimas civiles inocentes, con justificaciones    trasnochadas o que niegan los avances humanitarios logrados a brazo partido    en el siglo XX, obligan a las disciplinas que les concierne el tema a realizar    su peque&ntilde;o o gran aporte para preservar lo que se ha construido a pesar de los    defectos que pueda acusar. </P>     <P> Emilio Meluk Universidad Nacional de Colombia </P> <hr size="1">     <p> Neumann, E. (Ed.) (2007). Pensamiento, subjetividad y cultura. Santiago de    Chile: Universidad ARCIS, pp. 148. </P>     <p> El libro Pensamiento, Subjetividad y Cultura re&uacute;ne textos dis&iacute;miles, diversos    y complejos. Y no pod&iacute;a ser de otro modo: el eje que lo vertebra es la interrogaci&oacute;n    acerca de las implicaciones e interferencia entre &eacute;tica, violencia, subjetividad    moderna y escena social. Entendiendo que en la escena social se despliegan agenciamientos    y resonancias, las cuales contienen en contrapunto la verdad abstracta y vac&iacute;a    del orden de lo instituido y al mismo tiempo quiebres o intersticios que interrogan    por el sentido de la experiencia, se remite por lo tanto a un sujeto que, impactado    en su ser y corporalidad, no puede negar su deseo y su capacidad inventiva e    imaginante. Si bien en el texto los ensayos muestran una realidad oscura y sombr&iacute;a,    muestran tambi&eacute;n que el rescate del sujeto es posible, que existe siempre un    punto desde el cual se resiste y se crea, permitiendo plantear que otro mundo    es posible. </P>     <p> En el texto de Neumann y L&oacute;pez, se da cuenta por tanto, c&oacute;mo el borramiento    de nuestra historia reciente oculta y enga&ntilde;a, trazando subjetividades que anudan    su deseo al poder. Sin embargo, tal como lo plantea Karmy, la fuerza del deseo,    con su eterno retorno, insiste y resiste. Por su parte, Soca nos advierte de    los efectos que produce la irrupci&oacute;n de la violencia en nuestra vida cotidiana,    que destruyendo al otro termina por destruir a un sujeto, que se instala en    una modernidad vac&iacute;a de sentido y proyecto. Estamos, por tanto, frente a interrogaciones    en las cuales los cruces entre filosof&iacute;a, pol&iacute;tica, ciencias sociales y psicoan&aacute;lisis    buscan respuestas, pistas para pensar(nos) en un contexto socio hist&oacute;rico que,    promoviendo formas de identificaci&oacute;n mim&eacute;tica, no hace sino crear condiciones    para una servidumbre voluntaria y ciega, tal como lo plantea Trujillo. </P>     <p> Es en este sentido que cobra relevancia, tal como los se&ntilde;ala Pizarro, el profundo    sentido &eacute;tico y humanista de la obra freudiana, que no se erige como juez de    la realidad, sino que m&aacute;s bien plantea condiciones de escucha que posibilita    el despliegue de la subjetividad para hacernos cargos de nuestros sentidos y,    sin sentidos, de nuestros deseos, y de nuestros l&iacute;mites. Proyecto ambicioso    si se piensa c&oacute;mo las l&oacute;gicas medi&aacute;ticas falsean nuestra realidad y existencia.    Sin embargo, a&uacute;n as&iacute; es posible el surgimiento de agrupaciones locales que rescatando    identidades territoriales se oponen a un mundo globalizado y uniformado, tal    como lo plantea Lagos. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Galende en un hermoso ensayo nos muestra precisamente c&oacute;mo, en el discurso    de Allende, la voz que all&iacute; se forja se hace presente y resuena en nuestro imaginario,    mostrando que el sujeto puede y debe elegir con un sentido &eacute;tico. Imaginario    que bordea, insiste, late y deja huellas en la novela latinoamericana, tal como    lo plantea Aceituno. Lo imaginario no est&aacute; oculto, nos rodea, se muestra a condici&oacute;n    de que queramos escucharlo. Interesante, resulta en este sentido los planteamientos    de Griffero, quien nos muestra que en nuestro mundo actual regido por l&oacute;gicas    medi&aacute;ticas lo ficticio aparece m&aacute;s real que lo real. El tema de lo ilusorio    y de la realidad, est&aacute;n por lo tanto m&aacute;s que nunca puestos en otro lugar. En    una realidad de im&aacute;genes, la ficci&oacute;n teatral, termina tambi&eacute;n por mostrar aquello    que no queremos ver. Richard dar&aacute; cuenta c&oacute;mo el movimiento feminista se anticipa    de modo disruptivo a esta realidad y anuncia y denuncia c&oacute;mo la insistencia    en la diferencia de los sexos y la denuncia de la opresi&oacute;n de la mujer sepultar&aacute;n    justamente el discurso libertario que inicialmente sustentara el movimiento    feminista, para terminar tan s&oacute;lo en un problema de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y de    academia. </P>     <p> Es en esta compleja realidad que un cient&iacute;fico social cr&iacute;tico deber&aacute; pensar,    intervenir e investigar. Compleja inserci&oacute;n en un Estado cuyas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas,    al menos en lo que conciernen a los psic&oacute;logos, tal como lo plantea Foladori,    ven definidos sus &aacute;mbitos de trabajo, desde un poder central que busca tan solo    promover una adaptaci&oacute;n pasiva y remedial de la exclusi&oacute;n y la marginaci&oacute;n social.    De all&iacute; la dificultad para el cl&iacute;nico, cuyo trabajo debe remitir siempre a la    inscripci&oacute;n del sujeto en la cultura, cultura excluyente que no presenta modelos    inclusivos de la diferencia, tal como se plantea en los art&iacute;culos de Paganini    y Ort&uacute;zar. </P>     <P> Andr&eacute;s Leiva Universidad de Artes y Ciencias Sociales, ARCIS, Chile </P> <hr size="1">     <P> Qui&ntilde;ones, M. A. (2007). Resiliencia: Resignificaci&oacute;n creativa de la adversidad.  </P>     <P> Bogot&aacute;: Universidad Distrital Francisco Jos&eacute; de Caldas, pp. 252. </P>     <p> El estudio psicol&oacute;gico de la b&uacute;squeda de la felicidad por parte del individuo    ha presentado dos tradiciones fenomenol&oacute;gicamente opuestas: aquella que destaca    las capacidades del sujeto para desarrollarse haciendo uso de emociones positivas    como herramientas de afrontamiento, y anterior a &eacute;sta, la tradicional corriente,    con origen en el psicoan&aacute;lisis, en la que el individuo se ve abocado a los traumas,    los complejos, los trastornos y, en general, toda la psicopatolog&iacute;a que implicar&iacute;a    el enfrentamiento de la realidad. </P>     <p> El primer enfoque surge en el seno de la logoterapia, escuela creada por V&iacute;ctor    Frankl a partir de la experiencia consignada en el popular libro El hombre en    busca de sentido y en contraposici&oacute;n a la visi&oacute;n psicopatol&oacute;gica. Este enfoque,    ahora denominado psicolog&iacute;a positiva, cuyo uno de los principales exponentes    actuales es Mart&iacute;n Seligman, considera las potencialidades del ser humano en    esa b&uacute;squeda de la felicidad, que envuelve superar las adversidades inherentes    a la vulnerabilidad del ser humano inmerso en un mundo en el que la violencia,    los desastres, los accidentes y las discapacidades hacen presencia generalizada.  </P>     <P> Entre estas potencialidades se encuentran el optimismo, la inteligencia emocional,    la tenacidad, el humor, la resiliencia y la creatividad. Los conceptos de resiliencia    y tenacidad particularmente, provienen de la f&iacute;sica, como la medida de los materiales    para soportar, sin romperse, un impacto o una presi&oacute;n constante, respectivamente.    An&aacute;logamente, se evidencian en los individuos diferentes niveles de tolerancia    y posibilidad de reconstrucci&oacute;n de la propia vida, al enfrentarse a situaciones    que vulneran su integridad f&iacute;sica, psicol&oacute;gica y/o social, de forma repentina    o cr&oacute;nica. </P>     <P> En este entorno se ubica el libro de Qui&ntilde;ones, mostrando un especial inter&eacute;s    por la educaci&oacute;n en la resiliencia. En tal sentido presenta como objetivo final    de la obra una propuesta para la promoci&oacute;n preventiva del fortalecimiento de    los seres humanos frente a la adversidad. La investigaci&oacute;n que permite dar origen    a dicha propuesta parte de los casos de 13 personas, en el contexto colombiano,    con diferentes situaciones de adversidad, que han empleado distintas formas    de creatividad en el proceso resiliente. Es de resaltar en el texto el uso del    concepto creatividad en su sentido amplio como la generaci&oacute;n de productos transformadores    de la propia existencia. Dicha creatividad permiti&oacute; a estos individuos construir    alternativas para lograr nuevas opciones de vida cuando la presente se vio desmoronada.  </P>     <P> Despu&eacute;s de desarrollar, en los tres primeros cap&iacute;tulos del libro, la Creatividad    y la Resiliencia a partir de una perspectiva de Desarrollo Humano, en el cuarto    cap&iacute;tulo la autora relaciona los dos conceptos evidenciando la importancia del    sentido y significado de la vida, y de la incidencia de personas y contextos    para favorecer o inhibir la resiliencia y la creatividad. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> En la &uacute;ltima parte, el libro presenta la propuesta pedag&oacute;gica desde la creatividad    y la resiliencia para la construcci&oacute;n de procesos preventivos ante la adversidad.    La propuesta est&aacute; constituida por siete unidades tem&aacute;ticas a saber: Conocimiento    y fortalecimiento personal, Factores de riesgo para el reconocimiento de la    vulnerabilidad personal y social, Expresi&oacute;n de emociones y sentimientos ante    vivencias de adversidad, Personas y espacios de contenci&oacute;n y apoyo, Resiliencia    o fortalecimiento personal ante la adversidad, y Generaci&oacute;n y soluci&oacute;n de problemas    como forma de construcci&oacute;n creativa y resiliente ante la adversidad. </P>     <P> Para concluir, esta obra brinda un inmenso aporte al generar conciencia en    torno a la necesidad de que la educaci&oacute;n incluya herramientas para que las personas    aprendan a adaptarse realmente a las situaciones que deben vivir, sin quedarse    as&iacute;, sino generando constantes procesos de transformaci&oacute;n hacia formas de vida    significativas, a trav&eacute;s de la creatividad. Los casos que presenta el libro    son claros ejemplos de esta potencialidad de todo ser humano, que precisa ser    desarrollada desde la infancia como parte de la responsabilidad del sujeto como    agente de su propia transformaci&oacute;n y adaptaci&oacute;n social. </P>     <P> Lyria Esperanza Perilla Toro </P>     <P>Universidad Externado de Colombia </P> <hr size="1">     <P> Saforcada, E., Cervone, N., Castell&aacute; Sarriera, J., Lapalma, A., De Lellis,    M. (compiladores) (2007). Aportes de la psicolog&iacute;a comunitaria a problem&aacute;ticas    de la actualidad latinoamericana. Buenos Aires: JVE Ediciones, pp. 384. </P>     <p> La consolidaci&oacute;n de la psicolog&iacute;a comunitaria en Am&eacute;rica Latina y su reconocimiento    en la academia y en el &aacute;mbito social han sido producto de innumerables esfuerzos    orientados a dinamizar esta &aacute;rea tanto en lo te&oacute;rico como en lo aplicado; esfuerzos    que se han materializado a trav&eacute;s de la publicaci&oacute;n de libros y art&iacute;culos en    revistas cient&iacute;ficas as&iacute; como la presentaci&oacute;n de un n&uacute;mero importante de trabajos    sobre psicolog&iacute;a comunitaria en diversos congresos de renombre en Latinoam&eacute;rica.  </P>     <p> A&uacute;n cuando el desarrollo de la psicolog&iacute;a comunitaria ha sido forjado por    la realidad social del continente, su historia, la magnitud y complejidad de    los problemas sociales all&iacute; presentes, el cuestionamiento a la respuesta de    la psicolog&iacute;a individual a las necesidades sociales y la inconformidad con una    postura social con mayor tendencia al individualismo (Montero, 2004), la significaci&oacute;n    y la importancia otorgada a esta &aacute;rea ha sido posible a trav&eacute;s de la sistematizaci&oacute;n    de trabajos de construcci&oacute;n te&oacute;rica, aplicaci&oacute;n e investigaci&oacute;n. </P>     <p> El libro aqu&iacute; tratado, correspondiente al anuario de la especialidad del 30Âº    Congreso de Psicolog&iacute;a realizado en Buenos Aires en el a&ntilde;o 2005 y el cual fue    impulsado por el Grupo de Trabajo de Psicolog&iacute;a Comunitaria de la Sociedad Interamericana    de Psicolog&iacute;a (SIP) y la Universidad de Buenos Aires, constituye una evidencia    de los avances y logros de la psicolog&iacute;a comunitaria en Am&eacute;rica Latina. Las    razones esenciales y a las que hacen alusi&oacute;n sus compiladores son dos: primero,    realizar el anuario en el tema de la psicolog&iacute;a comunitaria fue respuesta a    la cantidad de trabajos presentados en el congreso y, segundo, que el criterio    primordial para la selecci&oacute;n de los trabajos que se incluir&iacute;an en el texto fue    su pertinencia en relaci&oacute;n con la situaci&oacute;n actual de Am&eacute;rica Latina, en lo    econ&oacute;mico, lo social y lo pol&iacute;tico y los procesos que se est&aacute;n desarrollando    a nivel nacional y regional. En este caso, los trabajos incluidos muestran un    avance importante en el desarrollo de modelos de comprensi&oacute;n e intervenci&oacute;n    en lo comunitario pero coherentes con las realidades sociales propias del entorno    y la &eacute;poca. </P>     <p> Lo anterior se refleja en la presentaci&oacute;n de trabajos, producto de la investigaci&oacute;n    y la discusi&oacute;n, realizados en varios pa&iacute;ses y Universidades Latinoamericanas,    apreci&aacute;ndose experiencias de pa&iacute;ses como Argentina, Chile, Uruguay, Brasil,    M&eacute;xico, Puerto Rico, Venezuela y Colombia. As&iacute; mismo, es notable el desarrollo    en el esfuerzo por compatibilizar las pr&aacute;cticas profesionales comunitarias con    los marcos te&oacute;ricos de comprensi&oacute;n generados en la academia, lo cual ha constituido    uno de los principales problemas en lo que se refiere al desarrollo de la psicolog&iacute;a    comunitaria como disciplina y profesi&oacute;n. </P>     <p> Consecuentemente, la compilaci&oacute;n de Saforcada, Cervone, Castell&aacute;, Lapalma,    y De Lellis debe ser considerada como un aporte fundamental, pertinente y necesario    para la estructuraci&oacute;n de la evoluci&oacute;n hist&oacute;rica de la psicolog&iacute;a comunitaria    latinoamericana y la discusi&oacute;n cl&aacute;sica que alrededor de esta &aacute;rea se ha suscitado.    Sara Slapak, Decana de la Facultad de Psicolog&iacute;a de la Universidad de Buenos    Aires, as&iacute; lo se&ntilde;ala en el pr&oacute;logo del libro: "Las discusiones acad&eacute;micas ahora    se centran en la variedad de marcos te&oacute;ricos que confluyen en la construcci&oacute;n    de la psicolog&iacute;a comunitaria como campo, en la diversidad de sus dispositivos    metodol&oacute;gicos y t&eacute;cnicos y en la amplitud de aplicaci&oacute;n a temas, problemas y    poblaciones. Esta publicaci&oacute;n ser&aacute; sin duda un aporte importante a estas discusiones    (p. 12). </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> De esta manera, los planteamientos presentados en esta publicaci&oacute;n se concentran    en tres aspectos principalmente: formaci&oacute;n en psicolog&iacute;a comunitaria; trabajo    con comunidades y abordaje de problem&aacute;ticas sociales; y la presencia de la psicolog&iacute;a    comunitaria en la formulaci&oacute;n, ejecuci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.    Se destaca precisamente como una de las riquezas del libro el retomar otros    componentes sustanciales de la psicolog&iacute;a comunitaria en Am&eacute;rica Latina como    la formaci&oacute;n del psic&oacute;logo comunitario y su participaci&oacute;n en lo relacionado    con pol&iacute;ticas de desarrollo, reflejando su pertinencia frente a la preocupaci&oacute;n    que se ha motivado desde las facultades de psicolog&iacute;a y los profesionales dedicados    al trabajo y las pr&aacute;cticas sociales comunitarias y de la salud. A su vez, esto    permite apreciar el inter&eacute;s por consolidar una psicolog&iacute;a comunitaria fortalecida    desde la academia pero orientada a lograr un impacto real en lo que Bronfenbrenner,    en su modelo ecol&oacute;gico del desarrollo, denomina "el macrosistema. </P>     <p> Si bien se exponen experiencias y reflexiones alrededor de estos dos temas,    se invita al lector y especialmente a los psic&oacute;logos a problemizar y discutir    sobre ellos y a generar propuestas y responder a las preguntas y cuestionamientos    que desde la discusi&oacute;n y la pr&aacute;ctica de han originado. </P>     <p> Resulta interesante del texto el cap&iacute;tulo introductorio en tanto que ofrece    una reflexi&oacute;n sobre el empowerment, clave en psicolog&iacute;a comunitaria, y las distintas    nociones y significados que se le han otorgado incluso al interior de esta disciplina.    Aunque el autor plantea una forma de utilizar la noci&oacute;n de empowerment, "el    poder como oportunidad de transformaci&oacute;n, esta discusi&oacute;n se puede fortalecer    tomando como referente los prop&oacute;sitos de la psicolog&iacute;a comunitaria. Otro aspecto    que trata este cap&iacute;tulo se refiere a la formaci&oacute;n en psicolog&iacute;a comunitaria    y la falta de integraci&oacute;n entre los marcos te&oacute;ricos propuestos desde la academia    y las pr&aacute;cticas profesionales, haciendo &eacute;nfasis en lo significativo que resultar&iacute;a    la construcci&oacute;n de cuerpos te&oacute;ricos a partir de las experiencias en trabajo    comunitario. </P>     <p> En el cierre introductorio se se&ntilde;ala que las ciencias humanas han dise&ntilde;ado    e intentan legitimizar otras formas de construcci&oacute;n de conocimiento que difieran    de la ciencia moderna, se presenta "el di&aacute;logo como una estrategia para "producir    un flujo de significado, inventar nuevas posibilidades, nueva visi&oacute;n (di&aacute;logo    germinativo). </P>     <p> La primera parte, "la formaci&oacute;n en psicolog&iacute;a comunitaria, est&aacute; conformada    por dos cap&iacute;tulos que presentan experiencias de Brasil y Uruguay, el primero    sostiene una necesidad apremiante de formar psic&oacute;logos "cr&iacute;ticos y reflexivos    de su acci&oacute;n, promoviendo la autobservaci&oacute;n y el desarrollo de competencias    profesionales bajo supervisi&oacute;n continuada. El segundo centra su reflexi&oacute;n en    el desfase entre el desarrollo acad&eacute;mico y su reconocimiento y posicionamiento    como subdisciplina. Hace referencia en primera instancia a aspectos curriculares    y su inclusi&oacute;n en el plan de estudios adem&aacute;s de los desaf&iacute;os y oportunidades    en la formaci&oacute;n de los psic&oacute;logos en contextos con condiciones sociopol&iacute;ticas    particulares. Finalmente se sostiene que la proyecci&oacute;n social y la extensi&oacute;n    universitaria han contribuido al fortalecimiento del campo, por lo que su reto    es promover la investigaci&oacute;n en el ejercicio docente que en consecuencia optimice    la actividad de extensi&oacute;n en coherencia con los requerimientos del contexto.  </P>     <p> La segunda parte abarca cuatro trabajos sobre "psicolog&iacute;a comunitaria con    pueblos originarios y &aacute;mbitos rurales; en ellos se incluye el trabajo con la    comunidad Mapuche de Chile, j&oacute;venes del sector rural en Colombia, movimientos    sociales rurales en Brasil y unas reflexiones &eacute;ticas en la investigaci&oacute;n con    grupos ind&iacute;genas. Adem&aacute;s de considerar experiencias con diferentes grupos, lo    valioso de este apartado es representado en sus contenidos en tanto que se exponen    temas de diversa naturaleza, como el estudio de la concepci&oacute;n de comunidad,    redes y movimientos sociales y aspectos &eacute;ticos en la pr&aacute;ctica comunitaria. </P>     <p> En la tercera parte se comparten dos art&iacute;culos en los que se da una notable    relevancia al abordaje y la intervenci&oacute;n comunitaria sobre dos problemas de    alta prevalencia en M&eacute;xico y Brasil: madres solteras (construcci&oacute;n de conocimiento    colectivo sobre factores personales y socioculturales que influyeron para que    adquirieran su condici&oacute;n); y la tercera edad. Complementando, en la cuarta parte    se pasa del abordaje de fen&oacute;menos sociales a la presentaci&oacute;n de una postura    que propone la resistencia comunitaria como una estrategia de transformaci&oacute;n    social. </P>     <p> Uno de los desaf&iacute;os primordiales de la psicolog&iacute;a comunitaria es lograr el    impactar socialmente a trav&eacute;s de su participaci&oacute;n en el campo de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas,    en este sentido es meritorio encontrar en la &uacute;ltima parte del libro el mayor    n&uacute;mero de art&iacute;culos dedicados a este tema. Se inicia por un an&aacute;lisis de las    definiciones de pol&iacute;tica p&uacute;blica de psic&oacute;logos de Puerto Rico y un debate sobre    el fen&oacute;meno de la globalizaci&oacute;n, el cambio social y el empowerment comunitario,    as&iacute; como los aportes de la psicolog&iacute;a comunitaria a la noci&oacute;n de desarrollo    y su inserci&oacute;n en los procesos de desarrollo local. Como valor agregado, los    cuatro art&iacute;culos restantes presentan propuestas, aportaciones y experiencias    de Chile, Venezuela, M&eacute;xico y Uruguay sobre planes de desarrollo comunitario;    programas de desarrollo humano dirigidos a facilitar competencias y generar    autosostenibilidad procurando un desarrollo comunitario sustentable; y estrategias    como el fortalecimiento comunitario, procesos de tipo participativo y la transmisi&oacute;n    de la memoria colectiva (identidades). </P>     <p> Eminentemente, el libro manifiesta una postura de la psicolog&iacute;a comunitaria    orientada en mayor medida a la psicolog&iacute;a de la salud que a la psicolog&iacute;a social    aunque no desconoce las aportaciones de &eacute;sta &aacute;rea y la necesidad de apoyarse    en marcos de comprensi&oacute;n te&oacute;ricos y metodol&oacute;gicos de otros campos de la psicolog&iacute;a    y de otras disciplinas de las ciencias sociales y humanas. </P>     <p> Con esta riqueza de art&iacute;culos en diversas categor&iacute;as y poblaciones se hace    evidente la intenci&oacute;n de los compiladores por ampliar la visi&oacute;n frente a la    psicolog&iacute;a comunitaria y superar el problema de considerarla como sin&oacute;nimo de    "psicolog&iacute;a de la pobreza sin negar su prop&oacute;sito de "mejorar condiciones humanas    y de calidad de vida. Se enriquece la noci&oacute;n de "comunidad y se legitimiza    la metodolog&iacute;a cualitativa y participativa como principal herramienta en el    trabajo comunitario, ampliando la comprensi&oacute;n del rol del profesional de esta    &aacute;rea, la distinci&oacute;n de los fen&oacute;menos de los que se ocupa y su modo de comprensi&oacute;n    y actuaci&oacute;n en la realidad en relaci&oacute;n con otros campos. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Los compiladores se&ntilde;alan que este anuario puede ser &uacute;til a los profesionales    de la psicolog&iacute;a que aportan a la soluci&oacute;n de problemas sociales y a aquellos    que trabajan en la especialidad o en otros campos de la disciplina cercanos    a &eacute;ste y que est&aacute;n dedicados a promover el desarrollo humano integral y el mejoramiento    de la calidad de vida de "nuestras sociedades, no obstante, se recomienda a    acad&eacute;micos, estudiantes y profesionales de otras disciplinas afines como soci&oacute;logos    y antrop&oacute;logos y, de manera especial, a aquellos que est&eacute;n interesados en el    desarrollo hist&oacute;rico de la psicolog&iacute;a comunitaria en Latinoam&eacute;rica. </P>     <P> Surani Silva Nova Universidad Cooperativa, Villavicencio, Colombia </P>     <P> REFERENCIA </P>     <P> Montero, M. (2004). Introducci&oacute;n a la psicolog&iacute;a comunitaria. Buenos Aires:    Paid&oacute;s. </P> <hr size="1">     <p> VandenBos, G. R. (Ed.) (2007). APA Dictionary of psychology. Washington, D.    C.: American Psychological Association, pp. xvi+1024. </P>     <p> Este nuevo diccionario de psicolog&iacute;a est&aacute; llamado a convertirse en otro de    los recursos de uso "universal que ha generado la APA, a la par del Manual    de Estilo de Publicaciones (American Psychological Association, 2001), la base    de datos PsycINFO (heredera virtual del CD-ROM PsycLIT y de los Psychological    Abstracts en papel) y el Tesauro de T&eacute;rminos Psicol&oacute;gicos (&uacute;ltima edici&oacute;n rese&ntilde;ada    por P&eacute;rez-Acosta, 2006). </P>     <p> La American Psychological Association es la principal organizaci&oacute;n que representa    a la psicolog&iacute;a cient&iacute;fica y profesional en Estados Unidos y es, adem&aacute;s, la    asociaci&oacute;n de psic&oacute;logos m&aacute;s grande del mundo. Bajo esta definici&oacute;n, es comprensible    que en su contracar&aacute;tula se presente esta obra como la "gu&iacute;a oficial del l&eacute;xico    en el &aacute;rea. </P>     <p> El editor en jefe del Dictionary es Gary R. VandenBos, Director de Publicaciones    de la APA. VandenBos tuvo a su cargo la enorme labor de coordinar esta primera    edici&oacute;n, la cual cuenta con un extenso antecedente hist&oacute;rico, explicado en el    Prefacio, que se remonta a la S&eacute;ptima Convenci&oacute;n Anual (1898), en la cual se    conform&oacute; el Standing Committee on Psychological and Philosophical Terminology.  </P>     <p> Aquel comit&eacute; de notables, conformado por Hugo MÃ¼nstenberg, James McKeen Cattell    y James Mark Baldwin, sugiri&oacute; al Comit&eacute; Ejecutivo de la APA: (1) recomendar    cada cierto tiempo nuevos t&eacute;rminos en psicolog&iacute;a y filosof&iacute;a; (2) recomendar    la elecci&oacute;n de t&eacute;rminos alternativos en aquellas &aacute;reas; (3) recomendar equivalentes    for&aacute;neos para la traducci&oacute;n al ingl&eacute;s y a lenguas extranjeras; y (4) mantener    a la Asociaci&oacute;n informada del desarrollo de la terminolog&iacute;a en otros campos    como la neurolog&iacute;a. </P>     <p> Uno de los primeros productos de aquellas recomendaciones fue el Dictionary    of Philosophy and Psychology editado por Baldwin entre 1901 y 1902. Muchos a&ntilde;os    despu&eacute;s, en 1997, la APA adquiri&oacute; los derechos del Dictionary of Psychology    and Psychiatry, publicado por Longman en 1984. No obstante, en 1999 la Asociaci&oacute;n    se ali&oacute; con la editorial Market House Books con el fin de iniciar el proceso    editorial para un diccionario dedicado exclusivamente a la psicolog&iacute;a. El producto    final es el APA Dictionary of Psychology, publicado ocho a&ntilde;os despu&eacute;s. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Esta magna obra incluye 25.000 entradas correspondientes a 90 sub&aacute;reas de    la disciplina y la profesi&oacute;n psicol&oacute;gicas. Adem&aacute;s de la gu&iacute;a de uso, incluye    una gu&iacute;a r&aacute;pida al formato adoptado para cada registro. Al final aparecen cuatro    ap&eacute;ndices: (1) biograf&iacute;as; (2) instituciones, organizaciones y asociaciones;    (3) pruebas psicol&oacute;gicas e instrumentos de evaluaci&oacute;n; (4) psicoterapias y aproximaciones    psicoterap&eacute;uticas. </P>     <p> La selecci&oacute;n de los t&eacute;rminos se bas&oacute; inicialmente en los dos millones de registros    de literatura psicol&oacute;gica recogida en la base de datos PsycINFO. Luego, durante    casi una d&eacute;cada, un destacado equipo de psic&oacute;logos (cerca de cien acad&eacute;micos,    investigadores y cl&iacute;nicos) edit&oacute; las 25.000 entradas finales a partir de un    potencial de 37.000 t&eacute;rminos. </P>     <p> De especial utilidad son las referencias cruzadas (cross-references), incluidas    en muchos de los registros, las cuales dan profundidad a la b&uacute;squeda. Estas    referencias aparecen en may&uacute;scula. Por ejemplo, en la definici&oacute;n de "representacionismo,    la referencia cruzada es "fenomenismo: "representationalism n. the view that    in perception the mind is not directly aware of the perceived object but of    a mental representation of it. See PHENOMENALISM. (p. 789). La entrada podr&iacute;a    traducirse as&iacute;: "representacionismo: la visi&oacute;n de que, en la percepci&oacute;n, la    mente no est&aacute; directamente consciente del objeto percibido sino de la representaci&oacute;n    mental de &eacute;ste. Ver FENOMENISMO. </P>     <p> As&iacute;, el Diccionario APA de la Psicolog&iacute;a se convierte en una fuente obligada    de consulta para estudiantes y profesionales de psicolog&iacute;a y &aacute;reas relacionadas.    Es prematuro hablar en este momento de una versi&oacute;n en espa&ntilde;ol. Por lo pronto,    para la comunidad psicol&oacute;gica hispanoamericana, esta obra es un puente pr&aacute;ctico    a la corriente principal de la psicolog&iacute;a en el mundo en la lengua franca de    estos tiempos: el ingl&eacute;s. </P>     <P> Andr&eacute;s M. P&eacute;rez-Acosta Universidad del Rosario, Colombia </P>     <P> REFERENCIAS </P>     <P> American Psychological Association (2001). Publication manual (5<Sup>th</Sup>    edition). Washington, DC: Author. </P>     <P> P&eacute;rez-Acosta, A. M. (2006). [Rese&ntilde;a del libro Thesaurus of psychological index    terms, 10<Sup>th</Sup> edition]. Revista Latinoamericana de Psicolog&iacute;a, 38 (3),    608-610.  <hr size="1"> NOVEDADES BIBLIOGRAFICAS      <p>Acero Rodr&iacute;guez, P. D. (2008). Aproximaciones a la experiencia del proceso    de duelo por la muerte de la pareja. Cuatro estudios comprensivos. Bogot&aacute;: Universidad    Manuela Beltr&aacute;n. </P>     <p> Andre, C. (2007). Psicolog&iacute;a del miedo: Temores, angustias y fobias. Barcelona:    Kairos. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Coleman, J., Hendry, L. B. y Kloep, M. (2008). Adolescencia y salud. M&eacute;xico:    Manual Moderno. </P>     <p> G&oacute;mez Mart&iacute;nez, M. A. (2007). Bulimia. Madrid: S&iacute;ntesis. </P>     <p> Hall, S. R. &amp; Sales, B. D. (2008). Courtroom modifications for child witnesses:    Law and science in forensic evaluations. Washington, DC: American Psychological    Association. </P>     <p> Labrador, F.J. y Cruzado, J.A. (2007). Manual de t&eacute;cnicas de modificaci&oacute;n    y terapia de conducta. Madrid: Pir&aacute;mide. </P>     <p> Ochaita, E. y Rosa, A. (2007). Psicolog&iacute;a de la ceguera. Madrid: Alianza.  </P>     <P> Papini, M. R. (2008). Comparative psychology. Evolution and development of    behavior (2<Sup>nd</Sup> edition). New York: Psychology Press. </P>     <p> Pardos Peir&oacute;, A. (2008). &iquest;C&oacute;mo lograr la unidad b&aacute;sica de la psicolog&iacute;a? Bogot&aacute;:    Psicom Editores (libro electr&oacute;nico). </P>     <p> P&eacute;rez-Acosta, A. M. (compilador) (2008). La psicolog&iacute;a colombiana en la D&eacute;cada    de la Conducta. Memorias del 13er. Congreso Colombiano de Psicolog&iacute;a. Bogot&aacute;:    Sociedad Colombiana de Psicolog&iacute;a y Corporaci&oacute;n Universitaria Iberoamericana    (libro electr&oacute;nico). </P>     <p> S&aacute;nchez Escobedo, P. (2008). Psicolog&iacute;a cl&iacute;nica. M&eacute;xico: Manual Moderno. </P> </font>       ]]></body>
</article>
