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</front><body><![CDATA[   <font size="2" face="verdana">     <p align="center"><font size="4"><b>LIBROS</b></font></p>     <br>      <p><font size="3"><b>Tomasello, M. (2007). <i>Los or&iacute;genes culturales de la cognici&oacute;n humana</i> (1&ordf; ed.). Buenos Aires: Amorrortu Editores, pp. 290.</b></font></p>      <p>Ganador de la edici&oacute;n 2001 del William James Book Award, de la APA, luego de ocho a&ntilde;os se publica en castellano el libro <i>Los or&iacute;genes culturales de la cognici&oacute;n humana</i>. Su autor, el Dr. Michael Tomasello, es director del Departamento de Psicolog&iacute;a Comparada del Desarrollo en el Instituto de Antropolog&iacute;a Evolutiva Max Planck. Desde este departamento, Tomasello y sus colegas han venido realizando estudios sistem&aacute;ticos sobre las capacidades cognitivas de los ni&ntilde;os, los primates y, recientemente, tambi&eacute;n de los perros dom&eacute;sticos (e.g. Tomasello, Carpenter, Call, Behne & Moll, 2005; Hare & Tomasello, 2005).</p>      <p>A lo largo del desarrollo del libro, el autor trata de responder a preguntas acerca de cu&aacute;les son las diferencias de las capacidades cognitivas de la especie humana con respecto a nuestros parientes m&aacute;s cercanos, los primates. Estas preguntas dieron lugar a fascinantes enigmas evolutivos: &iquest;c&oacute;mo el <i>Homo sapiens</i> comenz&oacute; a fabricar herramientas novedosas?, &iquest;c&oacute;mo comenz&oacute; a utilizar s&iacute;mbolos para comunicarse y organizar su vida social?, &iquest;c&oacute;mo surgen nuevas pr&aacute;cticas y organizaciones sociales?</p>      <p>Aunando los aportes de la psicolog&iacute;a cultural, la psicolog&iacute;a del desarrollo y la psicolog&iacute;a evolucionista, Tomasello busca responder a esas preguntas desde un marco interdisciplinario, argumentando que nuestra filogenia nos ha dotado de un conjunto b&aacute;sico de capacidades cognitivas que nos permiten durante la ontogenia &quot;ingresar&quot; a la cultura. Desde las primeras p&aacute;ginas aparecen estudios que contrastan a los humanos con los primates; estos &uacute;ltimos pueden desarrollar ciertas habilidades de aprendizaje cultural y social dentro de un contexto humanizado. Pero lo que no pueden es transmitir culturalmente estas capacidades y crear su propia cultura; aqu&iacute; es donde aparece el concepto clave &quot;efecto de trinquete&quot; (<i>ratchet effect</i>), una transmisi&oacute;n social que impide el deslizamiento hacia atr&aacute;s, que permite que los logros culturales modificados se mantengan sin cambios hasta que haya una nueva modificaci&oacute;n o mejora.</p>      <p>En el libro se revisan las habilidades que separan a los primates de los dem&aacute;s mam&iacute;feros, para luego delimitar claramente las diferencias con los humanos. Las evidencias halladas permitir&iacute;an sugerir que los primates comprenden en el &aacute;mbito f&iacute;sico las clases de relaciones en general. Este ser&iacute;a un primer paso importante para la capacidad de poder comprender las relaciones intencionales que los seres animados tienen con el mundo exterior, y las relaciones causales que los objetos inanimados y los acontecimientos tienen entre s&iacute;. Seg&uacute;n el autor, en definitiva los primates no humanos son organismos que comprenden clases de relaciones en general, habilidad que diferencia a estos primates de los dem&aacute;s mam&iacute;feros, pero todav&iacute;a no comprenden el mundo en t&eacute;rminos de intencionalidad y causalidad, como s&iacute; lo hacen los humanos. Para esto se rese&ntilde;an y destacan los trabajos que estudian imitaci&oacute;n, utilizaci&oacute;n de herramientas, e investigaciones en se&ntilde;alamiento gestual, atenci&oacute;n conjunta, lenguaje y matem&aacute;tica, entre otros.</p>      <p>El libro est&aacute; dividido, en orden cronol&oacute;gico, en los siguientes cap&iacute;tulos:</p>  <ol>     <li> Un enigma y una hip&oacute;tesis: se presenta el argumento central del libro; los procesos hist&oacute;ricos (en el sentido vygotskiano) y ontogen&eacute;ticos, que son los que crearon los productos y procesos cognitivos caracter&iacute;sticos del ser humano.</li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Herencia biol&oacute;gica y cultural: se discute la posibilidad del desarrollo de una cultura en los primates no humanos, y cu&aacute;les son las diferencias con la cultura humana, presentando el concepto de evoluci&oacute;n cultural acumulativa y el efecto de trinquete.</li>      <li> Atenci&oacute;n conjunta y aprendizaje cultural: se tratan aspectos fundamentales del desarrollo de la cognici&oacute;n temprana infantil, destac&aacute;ndose el surgimiento de la atenci&oacute;n conjunta y la cognici&oacute;n social, y el aprendizaje cultural temprano.</li>      <li> Comunicaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica y representaci&oacute;n simb&oacute;lica: se discute la adquisici&oacute;n del lenguaje, desarrollando las bases cognitivas e intersubjetivas de este proceso psicol&oacute;gico superior.</li>      <li> Construcciones ling&uuml;&iacute;sticas y cognici&oacute;n de los sucesos: as&iacute; como en el cap&iacute;tulo anterior Tomasello se centra en la palabra, aqu&iacute; lo hace en las primeras construcciones ling&uuml;&iacute;sticas como las holofrases, las construcciones insulares verbales y las abstractas y narrativas. Adem&aacute;s, analiza la compleja relaci&oacute;n entre lenguaje y cognici&oacute;n.</li>      <li> Discurso y redescripci&oacute;n representacional: se analiza la hip&oacute;tesis de que la naturaleza de los s&iacute;mbolos ling&uuml;&iacute;sticos, y el uso de estos s&iacute;mbolos en interacciones discursivas, proporcionan la base donde los ni&ntilde;os construyen las representaciones cognitivas flexibles y multiperspectivistas que le dan a la cognici&oacute;n humana un car&aacute;cter distintivo. Tambi&eacute;n se analizan las relaciones entre comunicaci&oacute;n y desarrollo cognitivo y el del conocimiento del mundo social y f&iacute;sico, la metacognici&oacute;n y la internalizaci&oacute;n de las perspectivas.</li>      <li> Cognici&oacute;n cultural: en este &uacute;ltimo cap&iacute;tulo se despliegan los tres marcos temporales propuestos para comprender el desarrollo cognitivo del ni&ntilde;o: el tiempo filogen&eacute;tico, el tiempo hist&oacute;rico y el tiempo ontogen&eacute;tico, junto con una breve rese&ntilde;a de los procesos que se juegan en cada uno de ellos y la justificaci&oacute;n de adoptarlos para el estudio de la cognici&oacute;n humana, evitando categor&iacute;as filos&oacute;ficas est&aacute;ticas y categ&oacute;ricas.</li>    </ol>      <p>En s&iacute;ntesis, desde el comienzo de su libro Tomasello presenta su hip&oacute;tesis acerca de que el reconocimiento de las intenciones de los dem&aacute;s, y nuestra capacidad de aprender a partir de la cultura que nos precede es lo que nos hace distintos de los dem&aacute;s primates.</p>      <p>Ahora bien: posturas m&aacute;s parsimoniosas que las presentadas por este autor no son precisamente las m&aacute;s populares. Los seres humanos sin duda pueden tener adaptaciones especiales, es s&oacute;lo que los datos emp&iacute;ricos no parecen ser suficientes para llevar necesariamente a estas conclusiones, debido a problemas metodol&oacute;gicos (Racine, Leavens, Susswein & Wereha, 2008). Espec&iacute;ficamente, se critican las comparaciones entre primates y humanos cuando no hay control de las historias de crianza (e. g. Tomasello & Carpenter, 2005; Tomasello, Carpenter & Liszkowski, 2007). Por otra parte, investigadores como David Leavens, de la Universidad de Sussex, piensan que las interpretaciones basadas en el efecto de las contingencias ambientales sobre la atenci&oacute;n conjunta son viables y plausibles (Leavens, 2006). En esta l&iacute;nea de pensamiento, Moore & Corkum (1994) han planteado que las conductas de atenci&oacute;n conjunta emerger&iacute;an en forma independiente unas de otras, a partir de procesos asociativos de condicionamiento y aprendizaje social.</p>      <p>M&aacute;s all&aacute; de las cr&iacute;ticas, el trabajo del Dr. Tomasello es exhaustivo, y sugerido para cualquiera que est&eacute; interesado en la historia evolutiva y ontogen&eacute;tica de nuestra especie, y a su vez, para aqu&eacute;l que busque herramientas acerca de c&oacute;mo pensar e investigar los problemas caracter&iacute;sticos de la cognici&oacute;n humana, ya que tiende un puente entre la psicolog&iacute;a cognitiva comparada y del desarrollo.</p>  <hr>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>Referencias</b></font></p>      <p>Hare, B. & Tomasello, M. (2005). Human-like social skills in dogs? <i>Trends in Cognitive Sciences, 9</i>, 439-444.</p>      <p>Leavens, D. A. (2006). It takes time and experience to learn how to interpret gaze in mentalistic terms. <i>Infant and Child Development, 9</i>, 187-190.</p>      <p>Moore, C. & Corkum, V. (1994). Social understanding at the end of the first year of life. <i>Developmental Review, 14</i>, 349-372.</p>      <p>Racine, T. P., Leavens, D. A., Susswein, N., & Wereha, T. J. (2008). Conceptual and methodological issues in the investigation of primate intersubjectivity. En F. Morganti, A. Carassa & G. Riva (Eds.), <i>Enacting intersubjectivity: A cognitive and social perspective to the study of interactions</i> (pp. 65-79). Amsterdam: IOS Press.</p>      <p>Tomasello, M. & Carpenter, M. (2005). The emergence of social cognition in three young chimpanc&eacute;s. <i>Monographs of the Society for Research in Child Development, 70</i> (Serial No. 279).</p>      <p>Tomasello, M., Carpenter, M., Call, J., Behne, T. & Moll, H. (2005). Understanding and sharing intentions: The origins of cultural cognition. <i>Behavioural and Brain Sciences, 28</i>, 675-735.</p>       <p><i><b>&Aacute;ngel Manuel Elgier</b>    <br>   Universidad de Buenos Aires (Argentina)    <br>   Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:angelelgier@hotmail.com">angelelgier@hotmail.com</a></i></p>  <hr>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <p>    <center>***</center></p>      <p><font size="3"><b>De Castro, A. y Garc&iacute;a, G. (2008). <i>Psicolog&iacute;a cl&iacute;nica. Fundamentos existenciales</i>. Bogot&aacute;: Ediciones Uninorte, pp. 198.</b></font></p>      <p>El libro de De Castro y Garc&iacute;a (2008) tiene como finalidad socializar y esclarecer los par&aacute;metros en los que se sustenta la psicolog&iacute;a humanista-existencial, como perspectiva con validez, solidez e impacto humano y cient&iacute;fico, centrada en las ciencias humanas, adem&aacute;s de establecerse como alternativa que propende por la salud mental y el desarrollo de las personas.</p>      <p>Es una obra &uacute;nica dentro de su g&eacute;nero y de gran valor en el contexto local, no s&oacute;lo por los t&eacute;rminos que abarca: bases epistemol&oacute;gicas, antropol&oacute;gicas y te&oacute;rico-t&eacute;cnicas de la psicolog&iacute;a cl&iacute;nica de orientaci&oacute;n humanista existencial, sino por su novedad, iniciativa y rigor metodol&oacute;gico en Colombia. Es escrita por Alberto de Castro Correa, psic&oacute;logo de la Universidad del Norte (Barranquilla, Colombia), <i>Master of Psychology</i> de la Universidad de Dallas (Estados Unidos) y doctorando en psicolog&iacute;a del Saybrook Institute (San Francisco, California); es docente-investigador del Programa de Psicolog&iacute;a de la Universidad del Norte. El coautor, Guillermo Garc&iacute;a Chac&oacute;n, es especialista en psicolog&iacute;a cl&iacute;nica de la Pontifica Universidad Javeriana (Bogot&aacute;); psic&oacute;logo y mag&iacute;ster de la Universidad del Norte, y actualmente docente e investigador de la misma instituci&oacute;n.</p>      <p>El libro es introducido por Emilio Romero, psic&oacute;logo y psicoterapeuta existencial chileno- brasile&ntilde;o, de gran renombre y experiencia internacional. Cumpliendo con la finalidad del libro, Romero contextualiza hist&oacute;rica y geogr&aacute;ficamente la psicolog&iacute;a humanista existencial, dando adem&aacute;s un claro y no menos completo panorama de la misma en el Brasil y de lo que &eacute;l ha apreciado en Colombia. Destaca de forma clara y concisa los fundamentos de la propuesta de los profesores De Castro y Garc&iacute;a, adem&aacute;s de dar soporte hist&oacute;rico y epistemol&oacute;gico del enfoque del libro en menci&oacute;n.</p>      <p>En el cap&iacute;tulo 1, los autores describen el soporte epistemol&oacute;gico de la investigaci&oacute;n fenomenol&oacute;gica, aclarando que la misma se adhiere a una fenomenol&oacute;gica-hermen&eacute;utica, que comprende a las personas como seres en constante interacci&oacute;n con el mundo, que a su vez lo conforman y lo co-construyen. Enfatizan en el inter&eacute;s de comprender la experiencia por encima de la explicaci&oacute;n, proveniente de las ciencias naturales, y rescatan aspectos como la intersubjetividad, la conciencia, la intencionalidad, y eluden la perspectiva de escisi&oacute;n sujeto-objeto.</p>      <p>El cap&iacute;tulo 2 presenta los fundamentos epistemol&oacute;gicos de la psicolog&iacute;a fenomenol&oacute;gicoexistencial, delimitando, como punto de partida, la revinculaci&oacute;n de la esfera psicol&oacute;gica a la persona, desde su singularidad. Los autores retoman conceptos como la comprensi&oacute;n, la experiencia, la vivencia, el sentido y los valores que orientan el comportamiento, con respecto al contexto particular en el que se vive; lo anterior desde el mundo de la vida propuesto por Husserl, retomado por Merleau-Ponty y adaptado por Binswanger a la psiquiatr&iacute;a.</p>      <p>El cap&iacute;tulo 3 expone la perspectiva antropol&oacute;gica del enfoque y su relaci&oacute;n con la psicolog&iacute;a, a partir del an&aacute;lisis de la ansiedad como caracter&iacute;stica de la existencia, su potencial creador, y cuya relaci&oacute;n con la libertad se constituye como fuente orientadora del potencial humano o de su obstrucci&oacute;n. De Castro y Garc&iacute;a comentan adem&aacute;s aspectos relacionados con el deseo, la voluntad, el proyecto vital y la intencionalidad como bases motivadoras del ser humano, que constituyen el proceso de salud-enfermedad, en tanto relacionados con la ansiedad y la libertad.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Cap&iacute;tulo 4. Los autores aclaran la postura humanista-existencial frente a la psicopatolog&iacute;a, el accionar psicodiagn&oacute;stico y la postura de la salud y enfermedad, resaltando la necesidad de comprender primero la intencionalidad de las personas y los s&iacute;ntomas, para llegar a su explicaci&oacute;n. Adicionalmente, sobresale la forma en que ellos comprenden el proceso psicopatol&oacute;gico, pues destacan que es una respuesta facultativa e intencional de la persona por reafirmarse y consolidar un proyecto vital. En este proceso, dependiendo del enfrentamiento de la ansiedad, la libertad, los supuestos de la existencia, el deseo y la voluntad, la persona los enmascara en las formas psicopatol&oacute;gicas socializadas en los sistemas de clasificaci&oacute;n.</p>      <p>Cap&iacute;tulo 5. De Castro y Garc&iacute;a exponen las bases de la psicoterapia fenomenol&oacute;gicoexistencial, delimitando la importancia de poner las t&eacute;cnicas al servicio de la persona y descubrir el centro existencial que da soporte a su experiencia y acciones. Posteriormente, exponen las tareas fundamentales del psicoterapeuta, haciendo &eacute;nfasis en: a) la comprensi&oacute;n de la experiencia, y sus formas, temporalidad, espacialidad, corporalidad, relaci&oacute;n consigo mismo, materialidad y causalidad; b) los postulados de la terapia: presencia, actualidad, vivificaci&oacute;n de las resistencias y creaci&oacute;n de sentido; y c) las estrategias t&eacute;cnicas para crear el sentido: experienciar el deseo, integrar el deseo a la conciencia o voluntad, y la decisi&oacute;n y responsalibilidad del deseo en un marco temporal y &eacute;tico.</p>      <p>En el cap&iacute;tulo 6 se expone la tarea comprensiva del terapeuta existencial y la forma particular de cumplirla. Los autores destacan la b&uacute;squeda de las vivencias inmediatas, los significados del mundo, valores, y la posibilidad de actualizarlos y resignificarlos. Resaltan tambi&eacute;n la posibilidad creadora del paciente y su mundo. Adicionalmente, exponen el acto comprensivo, el cual se centra en el compromiso del terapeuta, su acercamiento a las vivencias a trav&eacute;s de la coparticipaci&oacute;n de &eacute;stas, su involucramiento consciente y el conocimiento desde el interior de la perspectiva del paciente.</p>      <p>Los cap&iacute;tulos 7 y 8 describen las herramienta del terapeuta existencial, la entrevista y el acto comprensivo a trav&eacute;s de ella realizado, resaltando especialmente la forma de aprehender el proceso y contenido de la experiencia del consultante; as&iacute; mismo, los valores a consolidar o defender; el c&oacute;mo se presentan en un presente continuo, y la intencionalidad o para qu&eacute; de estos valores en su existencia. Destacan adem&aacute;s las pr&aacute;cticas propias del terapeuta: la escucha, la acogida y la creaci&oacute;n de empat&iacute;a, as&iacute; como las estrategias experienciales de presencia, trabajo en la actualidad, confrontaci&oacute;n de las resistencias, creaci&oacute;n de sentido, y la implicaci&oacute;n de sensaciones corporales. De Castro y Garc&iacute;a resaltan especialmente el acto de comprensi&oacute;n real enmarcado principalmente en el espacio del encuentro genuino, en el cual la persona puede desarrollar y consolidar su proyecto; tambi&eacute;n la presencia o apertura experiencial que brinda el terapeuta, ya que permite la conversaci&oacute;n real o vicaria, facilitadora de cambios vitales en los consultantes.</p>      <p>El libro finaliza realizando una s&iacute;ntesis no menos rigurosa de la finalidad del proceso en la psicolog&iacute;a cl&iacute;nica existencial, haciendo &eacute;nfasis en la facilitaci&oacute;n de la experiencia real, concreta y contextualizada de la existencia del paciente, es decir, sus valores, intencionalidad, libertad y responsabilidad de elegir, la cual no s&oacute;lo es la mejor forma de enfrentar lo concreto de su vida sino tambi&eacute;n del mundo que percibe y co-construye.</p>      <p>Se observa que, de acuerdo a la pretensi&oacute;n del libro: &laquo;...que sirviera como un texto gu&iacute;a para abordar los fundamentos existenciales de la psicolog&iacute;a cl&iacute;nica, y no para ofrecer un manual de psicoterapia propiamente dicho&raquo; (p. 192) , los autores cumplen suficientemente con la misma, haciendo de la obra un texto f&aacute;cil de leer, comprensible, coherente y riguroso, frente a las fuentes en las que se soporta, dejando claros los puntos de partida, epistemol&oacute;gicos, antropol&oacute;gicos, te&oacute;ricos y t&eacute;cnicos que contiene la psicolog&iacute;a tanto existencial como humanista existencial.</p>      <p>Frente al posible impacto externo del libro, &eacute;ste brinda una perspectiva de apertura que permite la integraci&oacute;n y di&aacute;logo de los modelos humanistas americanos con los fenomenol&oacute;gico-existenciales europeos y suramericanos. Igualmente hace comprensibles y plausibles los aportes desde otras perspectivas psicol&oacute;gicas, como la cognitiva-conductual, la sist&eacute;mica y la psicoanal&iacute;tica, pues plantean como punto de partida la comprensi&oacute;n para dar sentido a la explicaci&oacute;n de los procesos de evaluaci&oacute;n, diagn&oacute;stico e intervenci&oacute;n.</p>      <p><b><i>Ricardo A. Jaramillo-Moreno</b>    <br>   Universidad de San Buenaventura (Cartagena, Colombia)    <br> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:ricardojaramillom@gmail.com">ricardojaramillom@gmail.com</a></i></p>  <hr>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <p>    <center>***</center></p>      <p><font size="3"><b>Rengifo Herrera, F. J. (2009). El sujeto como centauro: ensayos e investigaciones en psicolog&iacute;a de la cultura. Bogot&aacute;: Universidad del Rosario, pp. 196.</b></font></p>      <p>La Colecci&oacute;n <i>Textos de Psicolog&iacute;a</i>, editada por el Programa de Psicolog&iacute;a de la Universidad del Rosario, nos presenta este libro, escrito con esmero y que invita al lector a sumergirse en una indagaci&oacute;n cuidadosa, por momentos quiz&aacute; un tanto ardua, pero siempre coherente en su l&iacute;nea de argumentaci&oacute;n y generosa en la provisi&oacute;n de ideas &uacute;tiles y promisorias.</p>      <p>Su autor, Francisco Jos&eacute; Rengifo Herrera, es psic&oacute;logo de la Universidad del Valle, especialista en constructivismo y educaci&oacute;n de la Flacso Argentina y candidato a mag&iacute;ster en Psicolog&iacute;a Cognitiva y Aprendizaje de la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid y Flacso Argentina. Actualmente es el director del programa de Psicolog&iacute;a de la Universidad de Ibagu&eacute;.</p>      <p>Como lo explica el autor, en este texto se desarrollan &laquo;elementos conceptuales que pretenden... formular ciertos aspectos de la ontolog&iacute;a del sujeto psicol&oacute;gico visto a la luz de la psicolog&iacute;a cognitiva y de la psicolog&iacute;a de la cultura, por una parte; por otra, pretende contribuir a la discusi&oacute;n sobre el sujeto cognoscente y consciente, as&iacute; como el sujeto que se desarrolla y aprende, y finalmente, busca promover una serie de elementos sobre los procesos de intervenci&oacute;n y de educaci&oacute;n&raquo;.</p>      <p>El centauro como imagen del hombre es particularmente sugerente. Ha estado en la mente de notables pensadores. Ortega y Gasset subrayaba con &eacute;l la naturaleza animal y pensante de la condici&oacute;n humana, a veces unitaria, m&aacute;s frecuentemente escindida. Wilber lo ubica como el s&iacute;mbolo del hombre que ha diferenciado e integrado arm&oacute;nicamente <i>soma</i> y <i>psique</i>, haciendo de ellas no-dos. Rengifo nos refiere a &aacute;ngel Rivi&egrave;re y su comparaci&oacute;n de la psicolog&iacute;a con un centauro, es decir, su condici&oacute;n de ser a la vez ciencia natural y ciencia hermen&eacute;utica y, desde otra perspectiva, nos menciona a Wilhelm Wundt abogando por una psicolog&iacute;a experimental y una psicolog&iacute;a cultural inseparables, indivisibles e interdependientes. Esta interdependencia anima permanentemente el recorrido por las p&aacute;ginas del libro.</p>      <p>El texto se ha escrito justamente en este esp&iacute;ritu abierto al di&aacute;logo, sin exclusiones, sin refugiarse en Iglesias te&oacute;ricas, divisivas y reduccionistas. Se aboga por una indagaci&oacute;n no obstruida por lealtades incuestionadas a enfoques y teor&iacute;as, que contribuya al desarrollo de una visi&oacute;n global del sujeto psicol&oacute;gico. Para ello nos invita a considerar el planteamiento de Valsiner sobre una investigaci&oacute;n psicol&oacute;gica que practique la <i>separaci&oacute;n inclusiva</i> en las consideraciones de la relaci&oacute;n persona/ambiente. Esto es, ha de diferenciarse al sujeto del ambiente pero manteniendo &eacute;ste en el an&aacute;lisis, dada su interdependencia nunca descartable. Por tanto, la eliminaci&oacute;n de cualquiera de los dos elementos de la relaci&oacute;n nos conducir&aacute; a un reduccionismo que nos conduce a la p&eacute;rdida misma de la unidad de aquello que estamos estudiando.</p>      <p>A lo largo de sus p&aacute;ginas el autor teje su urdimbre conceptual tomando elementos de la obra de autores notables como Jaan Valsiner, en el campo de la Psicolog&iacute;a de la Cultura, de Charles Sanders Peirce y su monumental obra en semi&oacute;tica, de Vigotsky, especialmente en su comprensi&oacute;n de los v&iacute;nculos entre la organizaci&oacute;n de la consciencia y los sistemas de signos, y de otras tantas fuentes no enumerables en una breve rese&ntilde;a.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Fundament&aacute;ndose en elementos de la semi&oacute;tica de Pierce, por ejemplo, su conocida concepci&oacute;n tri&uacute;nica de signo, objeto e interpretante, Rengifo desarrolla sus reflexiones abarcando, entre otras tem&aacute;ticas, las cargas de afectividad impl&iacute;citas en las mediaciones semi&oacute;ticas humanas; la cognici&oacute;n inconsciente y la modularidad de la mente (siguiendo las propuestas de Jerry Fodor); la construcci&oacute;n semi&oacute;tica que entrelaza pasado, presente y futuro, y que contribuye a la g&eacute;nesis de la subjetividad en su relaci&oacute;n con la intersubjetividad - la construcci&oacute;n intrapsicol&oacute;gica y su v&iacute;nculo ineludible con la vida interpsicol&oacute;gica de la cultura. Todo esto en el intento de posibilitar una mirada hacia los primeros estadios de la psicog&eacute;nesis humana, recordando que considerar como centauros al sujeto psicol&oacute;gico y a la psicolog&iacute;a misma constituye el mejor ant&iacute;doto frente al veneno de la absolutizaci&oacute;n de la cultura o de la biolog&iacute;a en el intento de comprender la g&eacute;nesis de la <i>psique</i> humana.</p>     <p>Asumiendo los riegos de su acci&oacute;n, el autor nos explicita que sus estandartes en este texto son &laquo;declararse pragmatista, el hacer una b&uacute;squeda fundamentada en Kant, luchar contra el dualismo y la mente, sostener que el concepto m&aacute;s importante en psicolog&iacute;a es el de funci&oacute;n, as&iacute; como querer mostrar que la semi&oacute;tica es la v&iacute;a regia a trav&eacute;s de la cual podemos dar cuenta de la consciencia y de lo psicol&oacute;gico&raquo;.</p>      <p>Bajo su mirada cr&iacute;tica y su capacidad integradora como pensador reflexivo e investigador, Rengifo nos conduce poco a poco desde las cavilaciones te&oacute;ricas hacia la investigaci&oacute;n que integra elementos mismos que viene de presentar y nos despide con sus planteamientos sobre el lugar de la cultura en los procesos de formaci&oacute;n de las nuevas generaciones de psic&oacute;logos.</p>      <p><i><b>Gustavo Lara Rodr&iacute;guez</b>    <br>   Universidad del Rosario (Colombia)    <br> Correo electr&oacute;nico:<a href="mailto:glara@urosario.edu.co">glara@urosario.edu.co</a></i></p>  <hr>     <br>      <p>    <center>***</center></p>      <p><font size="3"><b>Corr, P. J. (2008). <i>Psicolog&iacute;a biol&oacute;gica</i>. M&eacute;xico: Mc Graw Hill/Interamericana Editores, pp. 684.</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El reconocimiento del papel de la biolog&iacute;a en el comportamiento humano ha sido determinante en el desarrollo de la psicolog&iacute;a como ciencia. De hecho, &laquo;los procesos biol&oacute;gicos son el n&uacute;cleo de nuestras propias experiencias, as&iacute; como tambi&eacute;n son el n&uacute;cleo de la psicolog&iacute;a: integran los fundamentos de cada pensamiento, sentimiento y acci&oacute;n que realizamos y est&aacute;n implicados en cada efecto experimental del que se informa en las publicaciones psicol&oacute;gicas&raquo; (p. VIII).</p>      <p>Por lo tanto, el comportamiento puede explicarse como el producto de una serie de mecanismos e interacciones precisos provenientes de diversos sistemas biol&oacute;gicos: neurol&oacute;gico, endocrino, inmune, etc., pero tambi&eacute;n se reconocen los efectos del mismo sobre esos sistemas.</p>      <p><i>Psicolog&iacute;a biol&oacute;gica</i> es la primera edici&oacute;n en espa&ntilde;ol, traducida por Mc Graw-Hill/ Interamericana Editores S. A., del texto original en ingl&eacute;s de Philip J. Corr: <i>Understanding Biological Psychology</i>. Esta obra est&aacute; estructurada en tres partes, a saber: (1) fundamentos, (2) enfoques y (3) aplicaciones.</p>      <p>El prop&oacute;sito de este texto es proporcionar elementos te&oacute;ricos al lector para comprender la psicolog&iacute;a biol&oacute;gica, permiti&eacute;ndole apreciar &laquo;el papel central que desempe&ntilde;an los procesos biol&oacute;gicos dentro de la psicolog&iacute;a&raquo; (p. VIII). De esta manera, el autor presenta como objetivo de la obra &laquo;abarcar los aspectos esenciales desde la perspectiva biol&oacute;gica dentro de la psicolog&iacute;a, desde un punto de vista conceptual&raquo;. Esto lo logra haciendo un recorrido hist&oacute;rico, a nivel te&oacute;rico y emp&iacute;rico, de hechos representativos para esta &aacute;rea de estudio, as&iacute; como un an&aacute;lisis prospectivo de la misma.</p>      <p>Es un texto cuyo contenido es accesible y comprensible, pese a la alta complejidad del estudio y la explicaci&oacute;n de la psicolog&iacute;a biol&oacute;gica. Cada cap&iacute;tulo est&aacute; desarrollado con base en un objetivo planteado al inicio, lo que lo hace especialmente &uacute;til para ser utilizado en contextos educativos.</p>      <p><i>Fundamentos</i>. Es la primera parte del texto, en la que se busca introducir al lector en algunos de los aspectos fundamentales de la psicolog&iacute;a biol&oacute;gica, respaldados por un marco te&oacute;rico y emp&iacute;rico. Esta parte a su vez est&aacute; dividida en seis cap&iacute;tulos: (1) evoluci&oacute;n y gen&eacute;tica, (2) estructura y funci&oacute;n cerebral, (3) neuronas y neurotransmisi&oacute;n, (4) sistemas sensoriales y motores, (5) sistema neuroendocrino, y (6) aprendizaje y plasticidad neuronal.</p>      <p>En el cap&iacute;tulo 1, &quot;Evoluci&oacute;n y gen&eacute;tica&quot;, se explica la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n de Darwin, mediante la selecci&oacute;n natural, se describen los principios de la gen&eacute;tica mendeliana, se presenta la estructura del ADN y su relaci&oacute;n con el c&oacute;digo gen&eacute;tico. Se revelan tambi&eacute;n algunos ejemplos de mutaciones gen&eacute;ticas (hemofilia, fenilcetonuria, enfermedad de Huntington, neurofibromatosis), y finaliza con una cr&iacute;tica a las ideas evolucionistas actuales.</p>      <p>En el segundo cap&iacute;tulo, &quot;Estructura y funci&oacute;n cerebral&quot;, se da a conocer la diferencia entre neuronas y c&eacute;lulas gliales, se describen sus funciones y la estructura de los sistemas nerviosos perif&eacute;rico y central, y se hace una presentaci&oacute;n general de las principales estructuras y regiones cerebrales, as&iacute; como de los factores que inciden en su desarrollo. Finaliza con el significado de la funci&oacute;n de lateralizaci&oacute;n, la relaci&oacute;n estructura-funci&oacute;n y una presentaci&oacute;n de caso del cerebro de Albert Einstein.</p>      <p>En el cap&iacute;tulo 3, &quot;Neuronas y neurotransmisi&oacute;n&quot; se hace una descripci&oacute;n de la estructura y la funci&oacute;n de las neuronas, la se&ntilde;alizaci&oacute;n intracelular, se se&ntilde;ala el modelo de llave-cerradura caracter&iacute;stico de la neurotransmisi&oacute;n y se describe la acci&oacute;n de los f&aacute;rmacos presentando la psicofarmacolog&iacute;a de la enfermedad, haciendo &eacute;nfasis en el neurodesarrollo, los efectos t&oacute;xicos de la excitaci&oacute;n de neurotransmisores, para finalizar con el tema de la adicci&oacute;n, diferenci&aacute;ndola de la dependencia.</p>      <p>En cuarto cap&iacute;tulo, &quot;Sistemas sensoriales y motores&quot; repasa la variedad de receptores sensoriales, presenta los principales sistemas sensoriomotores, explica la diferencia entre la estimulaci&oacute;n f&iacute;sica de los receptores y la experiencia perceptual, conceptualiza las ilusiones y describe las acciones que desarrollan el sistema nervioso central y el sistema nervioso perif&eacute;rico para mediar las acciones motores.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el cap&iacute;tulo cinco, &quot;Sistema neuroendocrino&quot;, se trata la diferenciaci&oacute;n entre gl&aacute;ndulas, hormonas y c&eacute;lulas blanco, explicando adem&aacute;s c&oacute;mo act&uacute;an. As&iacute; mismo, hace un resumen de las principales gl&aacute;ndulas y hormonas endocrinas y su papel en la diferenciaci&oacute;n y activaci&oacute;n sexual; se explica el papel de las hormonas en el estr&eacute;s y se despliegan las principales fuentes de interacci&oacute;n de los sistemas inmune y endocrino, analizando sus efectos sobre la enfermedad. En el sexto y &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de esta primera parte, &quot;Aprendizaje y plasticidad neuronal&quot;, se describen los variados tipos de aprendizaje y la forma de medirlos, se discute la teor&iacute;a de Hebb sobre el an&aacute;lisis neuronal del aprendizaje, se describe el enfoque de las redes neuronales, sintetizando sus fortalezas y debilidades. Se explica tambi&eacute;n el concepto de plasticidad neuronal, y finalmente, se discuten los beneficios de combinar las simulaciones conductuales computarizadas y los enfoques neuronales del aprendizaje.</p>      <p>&quot;Enfoques&quot; es el t&iacute;tulo de la segunda parte del texto, cuyo objetivo es exhibir las metodolog&iacute;as utilizadas en psicolog&iacute;a biol&oacute;gica y as&iacute; mismo, las posibilidades de acci&oacute;n para el psic&oacute;logo interesado en esta &aacute;rea del conocimiento. As&iacute;, se presentan tanto los contextos te&oacute;ricos para el empleo de estas t&eacute;cnicas, como algunas de sus posibles aplicaciones en la actualidad. Nuevamente, esta parte est&aacute; constituida por seis cap&iacute;tulos que se presentan a continuaci&oacute;n:</p>      <p>(1) Neuropsicolog&iacute;a, en el que se describen las principales fuentes de da&ntilde;o cerebral y las deficiencias cognoscitivas que ello conlleva, se analiza la especializaci&oacute;n del cerebro, se presentan los fundamentos de la evaluaci&oacute;n neuropsicol&oacute;gica y unas breves generalidades de las pruebas m&aacute;s utilizadas, se introduce brevemente el tema de las lesiones experimentales a trav&eacute;s de la t&eacute;cnica de estimulaci&oacute;n magn&eacute;tica transcraneal, y se habla sobre la importancia de las disociaciones sencillas y dobles.</p>      <p>(2) Psicofisiolog&iacute;a, en el que se describen algunas generalidades relacionadas con la confiabilidad y la validez de la medici&oacute;n de las funciones psicol&oacute;gicas, el papel de los procedimientos psicofisiol&oacute;gicos en el condicionamiento cl&aacute;sico y en la detecci&oacute;n de mentiras, el valor de la psicofisiolog&iacute;a en la evaluaci&oacute;n de la integridad de los sistemas cerebrales y, finalmente, una corta descripci&oacute;n de la forma como los an&aacute;lisis psiconeuroinmunol&oacute;gicos permiten evaluar las reacciones al estr&eacute;s agudo.</p>      <p>(3) Neuroimagenolog&iacute;a, cap&iacute;tulo en el que se describen y explican los fundamentos, las t&eacute;cnicas, los tipos y las aplicaciones de los diferentes m&eacute;todos neuroimagenol&oacute;gicos. Adem&aacute;s, se presentan las diferencias entre neuroim&aacute;genes estructurales y funcionales y las limitaciones de esta disciplina para relacionar la funci&oacute;n y la estructura.</p>      <p>(4) Neurofisiolog&iacute;a, es un cap&iacute;tulo en el que se describen las t&eacute;cnicas de registro y estimulaci&oacute;n, los m&eacute;todos, fortalezas y debilidades de la investigaci&oacute;n de lesiones, las t&eacute;cnicas de marcaje en la localizaci&oacute;n de circuitos neuronales, y, por ultimo, se discute sobre la tecnolog&iacute;a de las c&eacute;lulas madre en el tratamiento de las enfermedades degenerativas, culminando con una discusi&oacute;n &eacute;tica de la investigaci&oacute;n invasiva.</p>      <p>(5) Psicofarmacolog&iacute;a, es un cap&iacute;tulo en el que se abordan diversas tem&aacute;ticas relacionadas con la farmacocin&eacute;tica y la farmacodin&aacute;mica, tocando temas como la toxicidad, la eficacia y la seguridad.</p>      <p>(6) Psicogen&oacute;mica, es el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de esta segunda parte, que se desarrolla en torno a temas como la heredabilidad, las influencias gen&eacute;ticas y diversos tipos de estudios gen&eacute;ticos, el genoma humano, y los efectos ambientales en los dise&ntilde;os gen&eacute;ticos.</p>      <p>&quot;Aplicaciones&quot;. Es el t&iacute;tulo de la tercera y &uacute;ltima parte de este texto, elaborada con el objetivo de aplicar la teor&iacute;a previamente desarrollada en las dos primeras partes, en el an&aacute;lisis del comportamiento normal y anormal. Est&aacute; constituida por cinco cap&iacute;tulos, en los que se presentan casos y ejemplos ilustrativos de la aplicaci&oacute;n de la psicolog&iacute;a biol&oacute;gica a la comprensi&oacute;n y estudio de casos cl&iacute;nicos. Los temas que se abordan son: la depresi&oacute;n, la ansiedad y la esquizofrenia para trabajar el comportamiento anormal, y la personalidad y la cognici&oacute;n para hacerlo en el comportamiento adaptativo.</p>      <p>En s&iacute;ntesis, se trata de un texto de elecci&oacute;n para la ense&ntilde;anza de esta &aacute;rea de la psicolog&iacute;a, que ofrece un contenido de alta calidad.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><i>Ximena Palacios Espinosa</b>    <br>   Universidad del Rosario (Colombia)    <br> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:ximena.palacios@gmail.com">ximena.palacios@gmail.com</a></i></p>  <hr>     <br>      <p>    <center>***</center></p>      <p><font size="3"><b>Cabrera, E. P. (2008). <i>La colaboraci&oacute;n en el aula: m&aacute;s que uno m&aacute;s uno</i>. Bogot&aacute;: Editorial Magisterio, pp. 136.</b></font></p>      <p>Desde hace unas d&eacute;cadas la investigaci&oacute;n ha demostrado que las interacciones entre los alumnos, debidamente organizadas por el docente, pueden convertirse en oportunidades de aprendizaje. Como algunos autores socioculturales han reclamado, el profesorado debe aprender a manejar esas interacciones con el fin de convertir su aula en una comunidad donde los alumnos no solo aprenden de las ayudas ofrecidas por el propio profesor -que a la fuerza ser&aacute;n d&eacute;biles y poco ajustadas, por el gran n&uacute;mero de alumnos a atender-, sino que tambi&eacute;n aprenden gracias a las ayudas mutuas proporcionadas por ellos mismos, bajo la supervisi&oacute;n del docente.</p>      <p>Se conocen bien las potencialidades del aprendizaje entre iguales: mejora del rendimiento; alto nivel de razonamiento, creatividad y transferencia de los aprendizajes; uso pedag&oacute;gico de las diferencias entre los alumnos; desarrollo de competencias sociales o aumento de la autoestima. Tambi&eacute;n se han constatado las ventajas para el docente, permiti&eacute;ndole hacer un uso positivo de la diversidad del alumnado, a la vez que realizar actividades dif&iacute;ciles de implementar en la gesti&oacute;n tradicional del aula (observaci&oacute;n de los alumnos con posibilidades de evaluaci&oacute;n continua o ayuda inmediata y ajustada a los alumnos que la solicitan). Por eso, el aprendizaje entre iguales est&aacute; considerado como una metodolog&iacute;a privilegiada para una ense&ntilde;anza de calidad.</p>      <p>A pesar de ello, de haberse constatado desde el &aacute;mbito de la investigaci&oacute;n psicoeducativa la necesidad de incorporar el aprendizaje entre iguales en las aulas de los centros escolares, todos sabemos que a&uacute;n las estructuras de trabajo individual y competitivo gobiernan en general nuestras pr&aacute;cticas. Entre las razones que el profesorado esgrime sobre las dificultades para utilizar de forma regular el aprendizaje cooperativo est&aacute;, en un lugar preferente, la falta de formaci&oacute;n para ello. Organizar el trabajo en grupo, cambiar el rol docente durante su desarrollo y evaluarlo, no es f&aacute;cil. A menudo las experiencias del profesorado se frustran al ver que el trabajo en equipo tampoco es sencillo para los estudiantes, y algunos de ellos intentan trabajar menos bajo la potencial disipaci&oacute;n de responsabilidades que puede comportar el grupo. El trabajo en equipo no es, pues, elemental ni para el docente ni para los estudiantes. Ambos tienen que aprenderlo, lo cual s&oacute;lo es posible a partir de generar pr&aacute;cticas de aprendizaje entre iguales, con el apoyo suficiente para desarrollar esas habilidades sociales complejas que requiere el trabajo con otros.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Ya desde los a&ntilde;os ochenta, se constat&oacute; que el aprendizaje entre iguales pod&iacute;a verse como un continuo, en un extremo del cual se situar&iacute;a la tutor&iacute;a entre iguales (parejas de alumnos con diverso grado de conocimiento y con una actividad estructurada que permite que ambos -tanto el tutor como el tutorado- aprendan). Un poco m&aacute;s all&aacute;, y con mayor nivel de mutualidad y simetr&iacute;a en las interacciones entre los miembros del equipo, estar&iacute;a el aprendizaje cooperativo (equipos de alumnos que, a partir de una estructura de trabajo planificada por el docente y que suele comportar distribuci&oacute;n de informaci&oacute;n o de roles, trabajan juntos para conseguir un objetivo did&aacute;ctico). En el otro extremo del continuo, y con unas interacciones caracterizadas por la mutualidad y la simetr&iacute;a, encontramos el aprendizaje colaborativo (equipos que, con un mayor grado de autonom&iacute;a organizativa y sin una estructuraci&oacute;n externa de sus relaciones por parte del docente, trabajan juntos para lograr un objetivo did&aacute;ctico). Es necesario prevenir sobre el car&aacute;cter acad&eacute;mico de estas distinciones y entender que en las aulas, contextos siempre ricos y complejos, las pr&aacute;cticas de aprendizaje entre iguales conllevan a lo largo de su desarrollo momentos de los tres escenarios. Entender esto nos puede ayudar a evitar acalorados -y est&eacute;riles a mi modo de ver- debates entre un t&eacute;rmino y otro.</p>      <p>Existen muchos manuales para la formaci&oacute;n del profesorado en el aprendizaje entre iguales; un buen n&uacute;mero de ellos, adem&aacute;s, fundamentados en investigaciones basadas en experiencias escolares, si bien la pr&aacute;ctica totalidad est&aacute;n escritos en ingl&eacute;s, puesto que las principales escuelas de autores de la tem&aacute;tica se encuentran en el &aacute;mbito anglosaj&oacute;n. Pero existen tambi&eacute;n buenos libros con ese cometido escritos en la comunidad iberoamericana, pensados y dirigidos a nuestros contextos escolares. Sin embargo, la mayor&iacute;a de ellos se sit&uacute;an en las partes del continuo correspondientes a la tutor&iacute;a entre iguales y al aprendizaje cooperativo. M&aacute;s all&aacute; de la influencia que los autores estadounidenses, brit&aacute;nicos e israel&iacute;es hayan ejercido, seguramente ello se debe a que los m&eacute;todos de aprendizaje cooperativo (dise&ntilde;os did&aacute;cticos para fomentar el trabajo en equipo) ofrecen, sin ninguna duda, buenas gu&iacute;as para llevar a la pr&aacute;ctica el aprendizaje entre iguales.</p>      <p>Quiz&aacute; de una forma err&oacute;nea se piense que el trabajo colaborativo no requiere una formaci&oacute;n del profesorado -y de los estudiantes- y que se trata simplemente de poner juntos a un grupo de alumnos para que resuelvan una tarea. Lejos de esto, la colaboraci&oacute;n en el aula precisa de una planificaci&oacute;n y actuaci&oacute;n deliberada del profesorado. Ofrecer gu&iacute;as conceptuales y pr&aacute;cticas en ese sentido es el cometido del libro de Elsa Piedad Cabrera Murcia, investigadora en la Pontificia Universidad Cat&oacute;lica de Chile, titulado <i>La colaboraci&oacute;n en el aula: m&aacute;s que uno m&aacute;s uno</i>.</p>      <p>La autora, despu&eacute;s de definir &quot;colaboraci&oacute;n&quot;, plantea cu&aacute;les son las condiciones del aprendizaje colaborativo, distinguiendo las formales (propiedades de la situaci&oacute;n) y las de fondo (propiedades del grupo). Estas &uacute;ltimas son las que deben evolucionar los alumnos para aprender a colaborar y la autora las grad&uacute;a en tres niveles: el b&aacute;sico (habilidades esenciales como turnos, tono de voz o respeto al material), el intermedio (tomar conciencia de las interacciones propias y de los dem&aacute;s) y el avanzado, que conlleva el despliegue de competencias comunicativas que comportar&aacute;n la metacognici&oacute;n.</p>      <p>Emplazando al profesorado a encontrar sus propios procedimientos, la autora presenta una manera de ayudar a los estudiantes a desarrollar esas condiciones colaborativas, basada en el reconocimiento de conductas de los tres niveles se&ntilde;alados; la pr&aacute;ctica guiada, a trav&eacute;s de la reflexi&oacute;n sobre la interacci&oacute;n y los roles en el s&iacute; de los grupos; y la retroalimentaci&oacute;n proveniente de la autoevaluaci&oacute;n del grupo y de la evaluaci&oacute;n docente.</p>      <p>El elemento clave para la calidad del trabajo colaborativo se encuentra, seg&uacute;n la autora, en la discusi&oacute;n o intercambio de opiniones para alcanzar un resultado negociado entre todos los componentes del grupo. Evitar la discusi&oacute;n comportar&iacute;a una &quot;v&iacute;a baja&quot;, en la cual los miembros del grupo se limitar&iacute;an a buscar informaci&oacute;n y acuerdos a trav&eacute;s de aceptaciones simples. El fomento de la discusi&oacute;n, sin embargo, implica el ofrecimiento de informaciones, despliegue de conocimientos y rutas de razonamiento para alcanzar acuerdos argumentados y negociados.</p>      <p>El libro se cierra con una interesante gu&iacute;a para llevar a la pr&aacute;ctica las aportaciones anteriores, con un primer apartado dirigido a las habilidades de los alumnos (habilidades b&aacute;sicas para la interacci&oacute;n, para el trabajo en equipo, y el uso de competencias para resolver tareas en grupo); y un segundo centrado en el rol del profesor (crear un ambiente de aprendizaje, estimular el inter&eacute;s y la motivaci&oacute;n; explicar el trabajo colaborativo, actuar mientras los alumnos trabajan en grupo y ense&ntilde;ar a trav&eacute;s de la evaluaci&oacute;n).</p>      <p>Sin duda, el libro constituye una buena aportaci&oacute;n en la tarea de formar a nuestros docentes para que comprendan las bases del aprendizaje entre iguales y encuentren gu&iacute;as pr&aacute;cticas que los animen a utilizar la interacci&oacute;n entre sus alumnos como una fuente de aprendizaje.</p>      <p><b><i>David Dur&aacute;n</b>    <br>   Universitat Aut&oacute;noma de Barcelona, Espa&ntilde;a.</i></p>  <hr>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>      <p>    <center>***</center></p>      <p><font size="3"><b>McGrath, J. E. & Tschan, F. (2004). <i>Temporal matters in social psychology: examining the role of time in the lives of groups and individuals</i>. Washington, DC: American Psychological Association, pp. 227.</b></font></p>      <p>Por mucho tiempo tanto Joseph McGrath como Franziska Tschan separadamente hac&iacute;an hincapi&eacute; en evitar una mirada est&aacute;tica de los procesos psicol&oacute;gicos de individuos y grupos, esfuerzos que confluyen en una obra en com&uacute;n. Joseph Edward McGrath, fallecido en 2007, se desempe&ntilde;&oacute; como acad&eacute;mico de la Universidad de Illinois, Urbana Champaign. En su recorrido como investigador especializado en psicolog&iacute;a de grupos peque&ntilde;os arrib&oacute; a un paradigma comprensivo de gran potencia para las ciencias de la naturaleza que posteriormente est&aacute; teniendo un importante arraigo en ciencias sociales: los sistemas complejos. Arrow, McGrath y Berdahl (2000) proponen una definici&oacute;n did&aacute;ctica de los sistemas complejos como aquellos que no son ni tan r&iacute;gidamente ordenados ni altamente desordenados, exhibiendo comportamientos que caen en la regi&oacute;n intermedia entre el orden fijo y el desorden absoluto. Siguiendo en esta l&iacute;nea, McGrath se concentra en el presente libro en la din&aacute;mica que presentan los grupos peque&ntilde;os a trav&eacute;s del tiempo.</p>      <p>Por su parte, Franziska Tschan es acad&eacute;mica del Instituto de Psicolog&iacute;a del Trabajo y las Organizacionales de la Universidad de Neuch&acirc;tel, en Suiza. Su trabajo se aboca al plano aplicado de la psicolog&iacute;a social en equipos de trabajo, en el cual se puede encontrar una diversidad de tem&aacute;ticas que van desde la eficiencia de equipos hasta la evaluaci&oacute;n de requerimientos emocionales en el trabajo, pasando por la evoluci&oacute;n personal en el transcurso de la vida en &eacute;ste.</p>      <p>Sin duda la mezcla de los recorridos investigativos de ambos autores, como tambi&eacute;n una sutil complementariedad entre los abordajes tem&aacute;ticos de tradici&oacute;n estadounidense y europea, se ven felizmente reflejadas en este excelente tratado de aspectos temporales en la investigaci&oacute;n psicol&oacute;gica. Pese que el subt&iacute;tulo de la obra la clasifica dentro de la psicolog&iacute;a social, en su contenido tambi&eacute;n se encuentran t&oacute;picos importantes para la psicolog&iacute;a individual.</p>      <p>Uno de los aspectos m&aacute;s destacables del libro se encuentra ya en su estructura. En efecto, la dimensi&oacute;n temporal est&aacute; abordada de la siguiente manera: a) dominios (conceptual, sustantivo y metodol&oacute;gico), b) niveles (individual y grupal), c) funciones (como variable dependiente, variable independiente, variable interviniente y factor metodol&oacute;gico) y d) tipo de Procesos (desarrollo, adaptativo, experimental u operacional). Estas distinciones est&aacute;n abordadas y referenciadas en cada cap&iacute;tulo del libro, permitiendo, a su vez, dar cuenta de los febles l&iacute;mites que muchas veces el investigador constata en la aproximaci&oacute;n a su objeto de estudio.</p>      <p>Llama la atenci&oacute;n que los autores elegantemente finalizan cada cap&iacute;tulo mediante <i>afterthoughts</i>, en el que plasman po&eacute;ticamente algunas reflexiones sobre las tem&aacute;ticas que abordaron anteriormente de manera te&oacute;rica.</p>      <p>Los lectores interesados en investigaci&oacute;n probablemente se concentrar&aacute;n en los dos cap&iacute;tulos finales, en los cuales se encuentran ideas frescas para mirar el tiempo desde una perspectiva distinta. Particularmente me resultaron muy iluminadoras las distinciones que los autores proponen para la investigaci&oacute;n psicosocial en el futuro. Ahora bien, en este punto me queda una expectativa no suficientemente satisfecha pues s&oacute;lo se encuentran menciones al trabajo con an&aacute;lisis de series temporales (Arima) y con modelos markovianos sin profundizar en ellos. Esto no resta m&eacute;rito alguno a la obra pues se encuentra perfectamente referenciado d&oacute;nde se puede encontrar m&aacute;s informaci&oacute;n al respecto (McGrath & Altermatt, 2000).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Sin duda alguna es un privilegio poder dar cuenta del &uacute;ltimo libro escrito por uno de los m&aacute;s grandes investigadores de la psicolog&iacute;a de grupos. Los autores se esmeran por ser tanto exhaustivos como sint&eacute;ticos al abordar los t&oacute;picos de su obra, indicando claramente las fuentes en las cuales se basan, lo que permite al lector ahondar m&aacute;s sobre los aspectos que le interesa indagar. Indiscutiblemente es una obra que los psic&oacute;logos, principalmente aquellos implicados en investigaci&oacute;n, se ver&aacute;n fuertemente inspirados, dando nuevas pistas para mirar la cl&aacute;sica dimensi&oacute;n temporal en los fen&oacute;menos psicol&oacute;gicos.</p>  <hr>     <p><font size="3"><b>Referencias</b></font></p>      <p>McGrath, J. E., Arrow, H. & Berdahl, J. L. (2000). The study of groups: Past, present, and future. <i>Personality & Social Psychology Review, 4</i> (1), 95-105.</p>      <p>Tschan, F., Rochat, S. & Zapf, D. (2005). It&#39;s not only clients: Studying emotion work with clients and co-workers with an event-sampling approach. <i>Journal of Occupational and Organizational Psychology, 78</i>, 195-220.</p>      <p><i><b>Ariel Quezada Len</b>    <br>   Universidad Adolfo Ib&aacute;&ntilde;ez (Vi&ntilde;a del Mar, Chile)    <br> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:ariel.quezada@uai.cl">ariel.quezada@uai.cl</a></i></p>  </font>       ]]></body>
</article>
