<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0120-0534</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Latinoamericana de Psicología]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[rev.latinoam.psicol.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0120-0534</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Fundación Universitaria Konrad Lorenz]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0120-05342011000300014</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Páramo, P. (2011) Sociolugares. Universidad Piloto de Colombia. pp. 148]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Vega]]></surname>
<given-names><![CDATA[Diana Carolina]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Medina A]]></surname>
<given-names><![CDATA[Iván Felipe]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Fundación Universitaria Konrad Lorenz  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,Universidad Pedagógica Nacional  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>09</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>09</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<volume>43</volume>
<numero>3</numero>
<fpage>538</fpage>
<lpage>543</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0120-05342011000300014&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0120-05342011000300014&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0120-05342011000300014&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">      <p align="right"><b>LIBROS</b></p>     <p><font size="4"><b>P&aacute;ramo, P. (2011) Sociolugares. Universidad Piloto de Colombia. pp. 148.</b></font></p>      <p>El libro Sociolugares presenta los resultados de investigaci&oacute;n y teorizaci&oacute;n del autor acerca de las din&aacute;micas de interacci&oacute;n social situadas en lugares privados de socializaci&oacute;n que han surgido como consecuencia del abandono de la funci&oacute;n de interacci&oacute;n y encuentro con otras personas en el espacio p&uacute;blico. El libro se encuentra dividido en siete cap&iacute;tulos en los que se desarrolla el proceso habitual de la presentaci&oacute;n de resultados de una investigaci&oacute;n, desde la justificaci&oacute;n hasta las implicaciones de sus resultados segmentados tem&aacute;ticamente. En la  introducci&oacute;n se contextualiza al lector acerca de las razones que subyacen al desarrollo del estudio de las din&aacute;micas sociales en los diferentes escenarios que posibilita el medio urbano, por ejemplo el espacio p&uacute;blico, y los espacios privados de socializaci&oacute;n.</p>      <p>En el segundo cap&iacute;tulo, titulado "Los Lugares y Los Socio Lugares", se presentan los elementos referentes te&oacute;ricos y emp&iacute;ricos fundamentales para el abordaje y comprensi&oacute;n de los fen&oacute;menos sociales situados en el espacio, y las relaciones individuo - entorno. La revisi&oacute;n incluye tradiciones te&oacute;ricas centradas en la influencia ambiental sobre el comportamiento de los individuos, como lo es la noci&oacute;n de "escenario de conducta" de Barker (1968). Tambi&eacute;n se presentan postulados de perspectivas de car&aacute;cter transactivo, destac&aacute;ndose la Teor&iacute;a del Lugar de Canter (1996), que incluye en su conceptualizaci&oacute;n de lugar dimensiones f&iacute;sicas de los lugares, la caracterizaci&oacute;n social de los mismos, su regulaci&oacute;n, y las significaciones individuales, como fundamentales para la comprensi&oacute;n de las relaciones individuo - entorno. En este continuo de acercamientos conceptuales se se&ntilde;alan tambi&eacute;n aquellas perspectivas que privilegian la fenomenolog&iacute;a como enfoque, y en la cual el "lugar" existe como significaciones de los individuos que interact&uacute;an en &eacute;l y con &eacute;l.</p>      <p>La conceptualizaci&oacute;n de lugar como fen&oacute;meno de entrecruzamiento de dimensiones f&iacute;sicas, psicol&oacute;gicas y sociales, es fundamental, entendiendo que el comportamiento humano siempre se presenta contextualizado en diferentes lugares que implican comportamientos diferentes y el ejercicio de diferentes roles sociales. El aprendizaje de la din&aacute;mica social de los lugares, resulta crucial en el proceso de incorporaci&oacute;n de los individuos a las pr&aacute;cticas compartidas por su comunidad. Por otra parte, el lugar tambi&eacute;n es importante dado que en el mismo ocurren las interacciones sociales- una vez el proceso de incorporaci&oacute;n a las pr&aacute;cticas sociales ha tenido lugar - de tal manera que en los diferentes &quot;lugares&quot; tendr&aacute;n lugar las experiencias sociales diferentes.</p>      <p>De acuerdo con el autor, el &quot;lugar&quot; en el que se privilegi&oacute; la socializaci&oacute;n en sus diferentes expresiones para los habitantes de Bogot&aacute; fue el espacio p&uacute;blico, pero el crecimiento de la ciudad teniendo como eje principal de preocupaci&oacute;n el transporte automotor, devino en un desd&eacute;n por la facilitaci&oacute;n del contacto entre los habitantes desplazando a la socializaci&oacute;n a la esfera de los privado, ya sea en el hogar o en espacios con seguridad privada como centros comerciales, bares, caf&eacute;s, restaurantes, clubes, entre otros.</p>      <p>El nuevo emplazamiento f&iacute;sico y social de los lugares de interacci&oacute;n, cambia la configuraci&oacute;n de las relaciones sociales e implica para los interesados en su estudio, nuevos escenarios de indagaci&oacute;n y la evaluaci&oacute;n sistem&aacute;tica de las nuevas din&aacute;micas que este cambio puede traer al campo, teniendo en cuenta la restricci&oacute;n y constre&ntilde;imiento que los nuevos escenarios de socializaci&oacute;n traen consigo. Teniendo este contexto como referente, se presenta la investigaci&oacute;n de diferentes sociolugares, ubicando en el centro de inter&eacute;s, lo que las personas dicen acerca de los sociolugares, las actividades que all&iacute; realizan, y la forma en que significan su experiencia en los mismos.</p>      <p>El tercer cap&iacute;tulo, titulado Exploraci&oacute;n subjetiva de los sociolugares a partir de las narrativas, re&uacute;ne el trabajo en campo de varios investigadores, quienes desarrollan una aproximaci&oacute;n al estudio de los sociolugares. En el primer apartado del cap&iacute;tulo, se presenta una reflexi&oacute;n del autor principal acerca de la narrativa como la estrategia de recolecci&oacute;n de informaci&oacute;n m&aacute;s apropiada para el estudio del sociolugar. El segundo apartado, compila reportes de diferentes acercamientos al sociolugar, mediante la recopilaci&oacute;n de narrativas que describen diferentes sociolugares urbanos.</p>      <p>La reflexi&oacute;n acerca de las estrategias de recolecci&oacute;n de datos m&aacute;s apropiadas para el estudio del sociolugar, inicia enlistando algunas limitaciones para el estudio de &eacute;ste, cuando se usan estrategias t&iacute;picas de los m&eacute;todos de tradici&oacute;n explicativa causal. En respuesta a ello, el autor propone la narrativa, como la estrategia que permite recoger la postura de los sujetos que participan en el sociolugar, resaltando que mediante las narrativas, el investigador tiene la posibilidad de reconocer las nuevas significaciones de los sociolugares, la realidad y las relaciones que se construyen all&iacute;.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En esta propuesta de aproximaci&oacute;n a las subjetividades en el estudio de los sociolugares, no se aclara cual es el manejo que se le da a la informaci&oacute;n en la fase de recolecci&oacute;n y an&aacute;lisis de los datos. Esta explicitaci&oacute;n es importante porque en los desarrollos metodol&oacute;gicos de las ciencias sociales, se plantea que una estrategia de recolecci&oacute;n de informaci&oacute;n permite al investigador llegar a diferentes niveles de an&aacute;lisis e interpretaci&oacute;n, seg&uacute;n el manejo que le d&eacute; el investigador a las estrategias de recolecci&oacute;n de informaci&oacute;n y a los m&eacute;todos de an&aacute;lisis de los datos.</p>      <p>En el apartado de reporte de los resultados, se encuentran narrativas que describen diferentes sociolugares urbanos, las cuales, podr&iacute;an dar lugar a una clasificaci&oacute;n de cuatro tipos, seg&uacute;n el tipo de interacci&oacute;n que reportan, los cuales corresponden a: sociolugares cotidianos, sociolugares de pasatiempo, sociolugares de comercializaci&oacute;n-diversi&oacute;n y sociolugares de rumba.</p>      <p>En la categor&iacute;a sociolugares cotidianos, se incluyen aquellos sociolugares que hacen parte del d&iacute;a a d&iacute;a de una comunidad, tales como: Panader&iacute;a/ sal&oacute;n de onces La Esperanza, Sala de Belleza: Gente Bella, Catedral San Cristobal Norte, Conjunto Parque Residencial, Restaurante Don Ram&oacute;n.</p>      <p>En la categor&iacute;a sociolugares de pasatiempo, se incluyen aquellos sociolugares cuyas narrativas refieren sociolugares en los que los actores pasan el tiempo libre en compa&ntilde;&iacute;a los amigos y la familia, tales como: La Gallera San Cristobal Norte, Club Social Hato grande, Centro Recreacional La Tienda Monta&ntilde;era.</p>      <p>En la categor&iacute;a sociolugares de comercializaci&oacute;n-diversi&oacute;n, se incluyen sociolugares particularmente dise&ntilde;ados para el comercio, tales como: el Centro Comercial San Pedro Plaza, Plazoleta comercial Pasaje Camacho; en los cuales, los actores se re&uacute;nen con sus amigos y/o familiares en su tiempo libre, principalmente de los fines de semana.</p>      <p>En la categor&iacute;a sociolugares de rumba, se recogen las narrativas que caracterizan los sitios de actividad nocturna de diferentes grupos sociales, tales como: Restaurante Andr&eacute;s Carne de Res, Restaurante bar Mantra, Caf&eacute; Expresso, Almodobar Galer&iacute;a Caf&eacute;, Sector de bares Cuadrapicha, Discoteca La Ponce&ntilde;a, Bar punto G, Bar los Yaguare&ntilde;os, Bar gay Colosos, Terraza Lotus Bar y El Castillo Nigth Club.</p>      <p>Mediante este reporte de resultados, se confirma el planteamiento inicial del autor, en el cual propone las narrativas como una estrategia que permite hacer una aproximaci&oacute;n investigativa de los significados subjetivos que construyen las personas de algunos lugares urbanos, con convocaci&oacute;n colectiva y socializadora, de car&aacute;cter privado, ubicados en Bogot&aacute;, Neiva, Rivera y Quibd&oacute;.</p>      <p>En el planteamiento inicial del tercer cap&iacute;tulo, el autor se&ntilde;ala algunas preguntas que orientaron la recolecci&oacute;n de la informaci&oacute;n, con el fin de conocer, desde la perspectiva de los actores, las razones por las cuales frecuentan el lugar, lo que tiene el lugar que no tiene la casa de los actores, el tipo de lugar y los patrones de uso. Las preguntas orientadoras son un requisito fundamental de la investigaci&oacute;n cualitativa que permite enmarcar la recolecci&oacute;n de datos, con un nivel de flexibilidad que viabiliza la investigaci&oacute;n para que durante su desarrollo, se interprete la realidad y se analicen los significados construidos por los sujetos.</p>      <p>En la secci&oacute;n de presentaci&oacute;n de resultados, se presentan secuencialmente las narrativas como relatos de diferentes sujetos, en las cuales se describen las experiencias cotidianas de las personas en cada uno de los sociolugares, sin que tenga lugar en general - en algunas narrativas aparecen esbozos de dicho ejercicio - un prop&oacute;sito de interpretaci&oacute;n por parte de los investigadores. Los textos inician con la voz del investigador, la cual reiterativamente aparece para se&ntilde;alar las descripciones f&iacute;sicas y de condiciones ambientales del lugar, en ausencia de interpelaciones que reflejen la experiencia del investigador durante el estudio. Mientras que, en el desarrollo y el cierre del escrito, se combinan interpelaciones de los sujetos protagonistas de las narraciones y descripciones del autor particularizados seg&uacute;n el tipo de interacci&oacute;n al que se refiere.</p>      <p>Por otra parte, en el apartado inicial del tercer cap&iacute;tulo se omite enunciar algunas otras estrategias de recolecci&oacute;n de informaci&oacute;n que usan los investigadores, tales como la observaci&oacute;n. Cabe anotar que en la literatura metodol&oacute;gica de las ciencias sociales, sugiere para el reporte de dicha estrategia el formato de los diarios de campo; lo cuales permiten al investigador hacer el registro sistem&aacute;tico de sus apreciaciones, a trav&eacute;s de notas expandidas o condensadas, las cuales condensan detalles del contexto, de las interacciones de los sujetos y sus narraciones particulares.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para pr&oacute;ximas publicaciones, se sugiere aclarar si en esta propuesta metodol&oacute;gica del estudio de los sociolugares, al se&ntilde;alar las narrativas como estrategia de recolecci&oacute;n de datos, se est&aacute; haciendo referencia al registro de informaci&oacute;n mediante la t&eacute;cnica de entrevista o de los diarios de campo. Asimismo, precisar si el estudio de los sociolugares mediante narrativas tiene la intenci&oacute;n de compilar narrativas de actores, lo cual se asemejar&iacute;a a un estudio de caso, alej&aacute;ndose de una propuesta de investigaci&oacute;n que pretenda reconocer la construcci&oacute;n colectiva de significados; o si por el contrario, se buscar interpretar la construcci&oacute;n colectiva de la realidad.</p>      <p>Con relaci&oacute;n a la observaci&oacute;n de la construcci&oacute;n colectiva de la realidad, se recomienda triangular las narrativas de todos los actores o al menos de los diferentes perfiles de actor que interact&uacute;an en el sociolugar, puesto que, la ausencia de la voz de los due&ntilde;os de los sociolugares, o de los trabajadores de los sociolugares fue una particularidad de la mayor&iacute;a de las narrativas presentadas en el cap&iacute;tulo.</p>      <p>Finalmente, se&ntilde;alar que para robustecer la propuesta de investigaci&oacute;n de los sociolugares mediante las narrativas, es importante reportar precisiones metodol&oacute;gicas asociadas al proceso de ingreso del investigador al contexto natural en el que se vive la experiencia, la evoluci&oacute;n y ajuste durante el ejercicio investigativo de las preguntas orientadoras que gu&iacute;an la recolecci&oacute;n de informaci&oacute;n y la descripci&oacute;n de los procedimientos de triangulaci&oacute;n de los instrumentos de recolecci&oacute;n de informaci&oacute;n, as&iacute; como, de las narrativas de los diferentes actores durante el an&aacute;lisis de los datos.</p>      <p>Para el cuarto cap&iacute;tulo, titulado: Las relaciones interpersonales en la sociedad contempor&aacute;nea, se profundiza en las relaciones de las experiencias registradas por diferentes individuos en los sociolugares, presentadas en el cap&iacute;tulo tres, con algunas categor&iacute;as conceptuales de las teor&iacute;as del lugar. En primer lugar, se destaca la estabilidad del comportamiento en cada uno de los sociolugares indagados. Este estereotipamiento del comportamiento es analizado en t&eacute;rminos de la categor&iacute;a de &quot;escenario de conducta&quot; propuesta por Barker, de acuerdo con el cual cada lugar establece guiones conductuales que se siguen r&iacute;gidamente por cada uno de los actores presentes en el escenario (en este caso, el sociolugar), haci&eacute;ndose &eacute;nfasis en que los individuos no son indispensables, dado que el gui&oacute;n ocurre aunque los actores - un individuo en particular - cambien, por ejemplo, el gui&oacute;n de clientes y prostitutas en un club nocturno, o las interacciones en un sal&oacute;n de belleza.</p>      <p>Este estereotipamiento, es analizado en t&eacute;rminos del alto nivel de constre&ntilde;imiento comportamental que supone la naturaleza privada del sociolugar como espacio f&iacute;sico cerrado y prop&oacute;sitos sociales altamente estructurados, en contraposici&oacute;n a la mayor variedad de interacciones que pueden tener lugar en el espacio p&uacute;blico. Tambi&eacute;n se discute el car&aacute;cter artificial de ciertas relaciones sociales, en las cu&aacute;les, la aparente cercan&iacute;a social de los individuos podr&iacute;a verse m&aacute;s como un &quot;requisito&quot; de transacciones comerciales que implican dicha interacci&oacute;n. Ello incluye por ejemplo el saludo de un comprador con el vendedor de una panader&iacute;a, la conversaci&oacute;n de los clientes en un sal&oacute;n de belleza con el estilista o la seducci&oacute;n de clientes en un prost&iacute;bulo.</p>      <p>En segundo lugar, se discuten los elementos de reglas y roles sociales como categor&iacute;as de an&aacute;lisis en la comprensi&oacute;n de las interacciones, haciendo &eacute;nfasis en la importancia de las reglas para la regulaci&oacute;n del comportamiento en los diferentes escenarios de socializaci&oacute;n. Dichas reglas describen el comportamiento esperado para cada situaci&oacute;n, y se denominan expl&iacute;citas cuando est&aacute;n presentes como se&ntilde;ales en el entorno o impl&iacute;citas cuando hacen parte de lo que las personas identifican como lo que se puede o no se puede hacer en cada lugar.</p>      <p>La caracterizaci&oacute;n de reglas impl&iacute;citas ha resultado en dificultades metodol&oacute;gicas para los interesados en su estudio, y el presente trabajo no es su excepci&oacute;n. La no presentaci&oacute;n de alg&uacute;n tipo de protocolo que permita su registro en las narrativas, as&iacute; como su dificultad</p>     <p>para comprender hasta qu&eacute; punto la experiencia estar&iacute;a m&aacute;s que orientada por las reglas del lugar por efectos de facilitaci&oacute;n social de la presencia de otras personas comport&aacute;ndose de determinada manera, o la reconvenci&oacute;n social que se&ntilde;ala lo que no se debe hacer, representa un reto para la l&iacute;nea con miras a una mejor comprensi&oacute;n de los fen&oacute;menos sociales situados.</p>      <p>Finalmente, se se&ntilde;ala la congruencia registrada entre la disposici&oacute;n de los diferentes elementos muebles e inmuebles de los sociolugares con el cumplimiento de los objetivos sociales que en ellos se promueve conseguir, as&iacute; por ejemplo la ubicaci&oacute;n de sillas de forma soci&oacute;peta, la iluminaci&oacute;n, el volumen de la m&uacute;sica, la vestimenta de los actores, la decoraci&oacute;n, entre otros. Este isomorfismo entre ambiente y actividades sociales es tambi&eacute;n central en la teor&iacute;a de escenarios de conducta de Barker, y resulta particularmente saliente en lugares con guiones conductuales r&iacute;gidos, y valoraciones altamente estereotipadas.</p>      <p>En el quinto cap&iacute;tulo, denominado El sociolugar como refugio, el autor llama la atenci&oacute;n sobre las condiciones sociales y econ&oacute;micas que permitieron el advenimiento de los lugares privados como el principal refugio de los habitantes de las ciudades para dar cuenta de la socializaci&oacute;n, se&ntilde;alando la relaci&oacute;n viciosa de miedo al lugar p&uacute;blico como resultado de los continuos se&ntilde;alamientos de los cr&iacute;menes que en &eacute;l tienen lugar por parte de los medios de comunicaci&oacute;n, el abandono de los ciudadanos de estos lugares y la negligencia de los organismos administrativos y pol&iacute;ticos de medidas que permitan la recuperaci&oacute;n de dicha funci&oacute;n del espacio p&uacute;blico.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se se&ntilde;ala que la sensaci&oacute;n de seguridad en el espacio p&uacute;blico debe sopesar las medidas policivas con la protecci&oacute;n de las libertades individuales, proponi&eacute;ndose como medida alternativa la posibilidad de generar relaciones de solidaridad entre los individuos con el fin de evitar la presencia permanente de polic&iacute;as y otras estrategias de vigilancia, as&iacute; como el dise&ntilde;o de actividades que permitan la apropiaci&oacute;n de los habitantes de los espacios p&uacute;blicos, de tal manera que ello redunde en una mayor seguridad por una parte, pues los lugares concurridos suelen catalogarse como seguros, y del fortalecimiento de la identidad de lugar de los individuos, su vinculaci&oacute;n afectiva con el espacio social p&uacute;blico fundamental en la apropiaci&oacute;n de la ciudad.</p>      <p>En el cap&iacute;tulo 6, titulado g&eacute;nero y sociolugares, cap&iacute;tulo del libro escrito por Andrea Milena Burbano, se hace un an&aacute;lisis de las condiciones sociales y econ&oacute;micas que ha configurado el uso diferencial de los sociolugares y el espacio p&uacute;blico por parte de hombres, mujeres, lesbianas, bisexuales, transexuales, y gays, en diferentes momentos hist&oacute;ricos as&iacute; como en la actualidad. Esta caracterizaci&oacute;n incluye condicionantes de tipo econ&oacute;mico como lo fue el nulo poder adquisitivo de la mujer durante buena parte de la historia reciente de las ciudades bogotanas, y su confinamiento a actividades dom&eacute;sticas con espacios de socializaci&oacute;n circunscritos al vecindario, o su papel de compa&ntilde;&iacute;a en los espacios de socializaci&oacute;n familiar en los que acompa&ntilde;aban al hombre.</p>      <p>Para el caso de las denominadas minor&iacute;as sexuales: gays, lesbianas, bisexuales y transgeneristas, su marginaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico se relaciona con prejuicios sociales sobre la expresi&oacute;n de la sexualidad permitida en la comunidad, y se hace &eacute;nfasis en la importancia de no promover segregaciones sociales en t&eacute;rminos del espacio p&uacute;blico ni de los sociolugares.</p>      <p>Se observa que, aunque en las experiencias de los participantes con los sociolugares presentadas en el cap&iacute;tulo 3, se pueden identificar condicionantes de g&eacute;nero para los distintos lugares, as&iacute; como formas de relaci&oacute;n permitidas o censuradas entre hombres y mujeres, ellas no son abordadas sistem&aacute;ticamente en este apartado del libro para ilustrar al lector acerca de las tesis hist&oacute;ricas y su relaci&oacute;n con el estado actual de dicha diferenciaci&oacute;n gen&eacute;rica en aras de promover relaciones m&aacute;s equitativas e incluyentes de la diversidad sexual en las din&aacute;micas sociales p&uacute;blicas y privadas.</p>      <p>Finalmente en el cap&iacute;tulo siete, titulado los Sociolugares y la Ciudad, se presentan algunas propuestas respecto a la apropiaci&oacute;n de la ciudad por parte de los diferentes actores sociales, de tal manera que se permita superar la din&aacute;mica del h&aacute;bitat urbano circunscrito a los fen&oacute;menos de transporte y comercializaci&oacute;n imperantes en el dise&ntilde;o urban&iacute;stico actual, para incluir la promoci&oacute;n de la socializaci&oacute;n de los habitantes y la apropiaci&oacute;n del espacio, como forma de combatir la inseguridad perseguida y objetiva, as&iacute; como, la calidad de vida de los habitantes, y la ruptura de la visi&oacute;n de la socializaci&oacute;n atada a la transacci&oacute;n econ&oacute;mica que es finalmente el objetivo de los sociolugares.</p>      <p><b>Diana Carolina Vega</b>    <br> <i>Fundaci&oacute;n Universitaria Konrad Lorenz</i>    <br> <a href="mailtodianac.vegaa@konradlorenz.edu.co">dianac.vegaa@konradlorenz.edu.co</a>    <br> <b>Iv&aacute;n Felipe Medina A.</b>    <br> <i>Universidad Pedag&oacute;gica Nacional</i>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <a href="mailto:doc_imedina474@pedagogica.edu.co">doc_imedina474@pedagogica.edu.co</a></p>  <hr>      <p><b>Referencias</b></p>      <!-- ref --><p>Barker, R.G. (1968) Ecological Psychology. Stanford University Press.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000045&pid=S0120-0534201100030001400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Canter, D. (1996) Psicolog&iacute;a Aplicada. Suma Psicol&oacute;gica, <i>3</i>(1), 13-24&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000046&pid=S0120-0534201100030001400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Barker]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Ecological Psychology]]></source>
<year>1968</year>
<publisher-name><![CDATA[Stanford University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Canter]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Psicología Aplicada]]></article-title>
<source><![CDATA[Suma Psicológica]]></source>
<year>1996</year>
<volume>3</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>13-24</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
