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</front><body><![CDATA[ <p><b>SELECCIONES</b></p>     <p><b>ENSAYO</b></p>     <p><b>Vacunas antivirales de &uacute;ltima generaci&oacute;n</b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>Juan D Rodas G<sup>1</sup>, MV, MS, Ph.D.</p>     <p><sup>1</sup>Grupo Centauro, Escuela de medicina Veterinaria, Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad de Antioquia, AA 1226, Medell&iacute;n, Colombia.</p>     <p><a href="mailto:juandavid.rodas@gmail.com">juandavid.rodas@gmail.com</a></p>     <p>(Recibido: 1 noviembre, 2005; aceptado: 18 enero, 2006)</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="justify"><b>Prefacio</b></p> Antes de iniciar este tema vale la pena mencionar   que hasta el momento las t&eacute;cnicas tradicionales para   producir vacunas, y por estas enti&eacute;ndase vacunas a   virus &#147;vivo modificado&#148; o tambi&eacute;n llamadas&#147;atenuadas&#148; y las vacunas a &#147;virus muerto&#148;, tambi&eacute;n llamadas vacunas inactivadas&#148;, han sido las m&aacute;s   exitosas. Incluso sin conocer exactamente como   actuaban o el agente causante de la infecci&oacute;n y de la   enfermedad, fueron las primeras e ir&oacute;nicamente siguen   siendo, a pesar de todos los adelantos de la biolog&iacute;a   molecular y la manipulaci&oacute;n gen&eacute;tica, las que nos han   brindado mayor bienestar e incluso la posibilidad de   erradicaci&oacute;n, a pesar de todos los inconvenientes que   se les puedan encontrar o los mejoramientos que se les puedan sugerir.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Este peque&ntilde;o ensayo es entonces, al menos desde   el punto de vista del autor, una muestra de lo que ha   representado la vacunolog&iacute;a desde la &#147;explosi&oacute;n&#148; de   t&eacute;cnicas moleculares disponibles para manipulaci&oacute;n de   los &aacute;cidos nucleicos y las prote&iacute;nas, un campo   promisorio con visos de ciencia ficci&oacute;n que a&uacute;n no da los   frutos esperados. No quiero sin embargo sonar pesimista,   en los pr&oacute;ximos 20 a&ntilde;os seguramente veremos (o al menos   as&iacute; lo espero), como finalmente, esta nueva tecnolog&iacute;a   nos ofrecer&aacute; sus mejores dividendos en t&eacute;rminos del   mejoramiento de la prevenci&oacute;n y el control de las enfermedades virales humanas y animales.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Introducci&oacute;n</b> </p> Como punto de partida, me gustar&iacute;a evaluar las   caracter&iacute;sticas de las que han sido las vacunas   tradicionales con el fin de reconocer de este modo   cuales son las fortalezas que esperar&iacute;amos imitar con   un nuevo biol&oacute;gico inexistente para una infecci&oacute;n viral   dada o las limitaciones de los productos de la &#147;vieja   guardia&#148; que esperar&iacute;amos poder corregir con los   nuevas propuestas.</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rccp/v19n1/v19n1a10t01.jpg"><a name="t1"></a></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify">Como podemos ver de acuerdo con la tabla anterior,   con estas dos &uacute;nicas elecciones a&uacute;n nos quedar&iacute;a mucho   espacio disponible para mejorar si deseamos obtener   una vacuna &oacute;ptima y esto hablando de los casos en los   cuales ya poseemos al menos una opci&oacute;n. Si nos   detenemos por ejemplo en la primera caracter&iacute;stica,   tenemos que admitir que ser&iacute;a muy deseable encontrar   biol&oacute;gicos de aplicaci&oacute;n oral que facilitar&iacute;an los   programas de vacunaci&oacute;n masivos, reduciendo costos   y, dependiendo del caso, incluso, induciendo inmunidad   en mucosas que son la puerta de entrada a muchas de   las infecciones virales. El costo por supuesto deber&iacute;a   ser bajo y para esto desear&iacute;amos poder aplicar una   dosis que indujera inmunidad duradera y amplia tal   como lo hacen las vacunas atenuadas. Sin embargo,   preferir&iacute;amos que el biol&oacute;gico no necesitara   conservarse en fr&iacute;o pues esto encarecer&iacute;a su transporte   y correr&iacute;amos el riesgo de que se inactivara antes de   su uso. Finalmente, pero tal vez de manera m&aacute;s   importante, querr&iacute;amos que el producto fuese   absolutamente seguro, es decir que no causara da&ntilde;o   alguno al animal o persona a la cual se inoculara, puesto   que ser&iacute;a muy ir&oacute;nico inducir injuria con aquello que pretendemos repararla o prevenirla y adem&aacute;s por que   se trata de productos de uso masivo que ser&iacute;an   aplicados a individuos quienes podr&iacute;an incluso no llegar   a infectarse nunca con el agente en cuesti&oacute;n.</p>     <p align="justify">Una consideraci&oacute;n adicional que vale la pena hacer   y no se encuentra incluida en la tabla de arriba, es que   el riesgo de producir da&ntilde;o no esta asociado &uacute;nicamente   a los agentes vivos modificados; existen importantes   registros en la historia de las vacunas de productos   inactivados que recibieron un tratamiento incompleto   y terminaron produciendo problemas epid&eacute;micos. Un   ejemplo de esto &uacute;ltimo, fue el incidente Cutter en la   d&eacute;cada de 1950 a 1960, cuando los laboratorios Cutter en Berkley (California) fallaron al eliminar agregados   de virus desde las preparaciones de vacuna de Polio   inactivado. El virus en dichos agregados no fue   suficientemente expuesto a los efectos inactivantes de la   formalina y 60 ni&ntilde;os vacunados al igual que 89 familiares   de ellos desarrollaron poliomielitis!. Tambi&eacute;n se han dado   casos de contaminaci&oacute;n cruzada con virus que infectan   los cultivos celulares utilizados para la producci&oacute;n de   vacunas tales como el virus denominado SV-40 encontrado en c&eacute;lulas de mono verde africano (Vero).</p>      <p>Una cualidad adicional que le exigir&iacute;amos a nuestra   vacuna ser&iacute;a que &#147;idealmente&#148; indujera inmunidad   protectora en la poblaci&oacute;n como conjunto y en este   sentido deber&iacute;a imitar a los biol&oacute;gicos atenuados. Lo   anterior quiere decir que no todos los individuos en la   poblaci&oacute;n tendr&iacute;an que ser inmunizados para detener   la diseminaci&oacute;n del virus, ser&iacute;a suficiente con que un   n&uacute;mero representativo de la misma se inmunizara para   impedir la transmisi&oacute;n del mismo. Es bien conocido   que en muchas de las infecciones virales, la transmisi&oacute;n   se detiene cuando el virus cae por debajo de un umbral requerido para sostener la infecci&oacute;n en la poblaci&oacute;n.</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Vacunas de nueva generaci&oacute;n</b></p>     <p align="justify"> Para concentrarnos en el tema, es bueno destacar   una tercera clasificaci&oacute;n de las vacunas como producto   de los primeros intentos de cambio en los   acercamientos cl&aacute;sicos a la producci&oacute;n de biol&oacute;gicos   para la prevenci&oacute;n de las enfermedades infecciosas:   las vacunas con base en sub-unidades virales.</p>     <p>Hace ya m&aacute;s de 25 a&ntilde;os se reconoci&oacute; la capacidad   de desarrollar una vacuna que consistiera de s&oacute;lo unas   cuantas de las prote&iacute;nas virales. Estas como en el caso   del ant&iacute;geno de superficie de la Hepatitis B (HBsAg)   podr&iacute;an ser purificadas a partir del plasma de individuos   previamente expuestos al agente (portadores cr&oacute;nicos)   o como sucedi&oacute; m&aacute;s tarde, gracias a la producci&oacute;n a   escala de la misma en los vectores de expresi&oacute;n   bacterianos conocidos como pl&aacute;smidos.</p>     <p>As&iacute; pues, la clonaci&oacute;n del gen que codificaba por la   prote&iacute;na de superficie de la hepatitis B en un pl&aacute;smido   a su vez introducido en la levadura<i> Saccharomyces   cerevisiae</i>, permiti&oacute; la producci&oacute;n a escala de dicha   prote&iacute;na. Posteriormente la prote&iacute;na de inter&eacute;s,   purificada a partir de la levadura constituir&iacute;a la primera,   y &uacute;nica hasta nuestros d&iacute;as, vacuna recombinante con   licencia para uso en humanos.</p>     <p>Vale la pena mencionar que de la misma forma que   el gen de la HBsAg es clonado en pl&aacute;smidos y   expresado en levadura, tambi&eacute;n se podr&iacute;a pensar que   las bacterias deber&iacute;an ser un recurso apropiado para   la replicaci&oacute;n de dicho vector y la reproducci&oacute;n a escala   de la prote&iacute;na de inter&eacute;s. Sin embargo, es necesario   recordar que en muchas ocasiones necesitamos que   las prote&iacute;nas expresadas, posean modificaciones postraduccionales   tipo glicosilaci&oacute;n, adici&oacute;n de radicales   sulfuro u otros, que cambian la estructura tridimensional   de la mol&eacute;cula y que se requieren para su apropiado   reconocimiento por parte del sistema inmune. Por este   motivo, los sistemas de procariotes los cuales no   producir&iacute;an el resultado apropiado han sido menos empleados, en particular cuando se trata de prote&iacute;nas   de superficie. Otras alternativas ampliamente usadas   ser&iacute;an la transfecci&oacute;n de los pl&aacute;smidos recombinantes   a c&eacute;lulas de insecto o mam&iacute;fero que al igual que la   levadura si producen los cambios post- traduccionales   necesarios para el reconocimiento inmunol&oacute;gico. Valga   anotar que tambi&eacute;n las prote&iacute;nas de los virus que   poseen genomas RNA podr&iacute;an ser expresados en estos   sistemas siguiendo un paso adicional de producci&oacute;n de   DNA copia del gen de inter&eacute;s.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="justify"><b>Virus vivos recombinantes como vacunas antivirales</b></p>     <p align="justify"> Una vez la OMS sugiri&oacute; dejar de vacunar contra la   viruela, el virus de vaccinia se convirti&oacute; en un excelente   candidato como vector de expresi&oacute;n para genes   for&aacute;neos. La idea con esta tecnolog&iacute;a era insertar el   gen de la prote&iacute;na de superficie de cualquier virus   elegido, dentro del genoma de un virus avirulento,   administrado como vacuna viva recombinante. De esta   manera la prote&iacute;na abundantemente expresada al   interior de las c&eacute;lulas del individuo inoculado, inducir&iacute;a   una respuesta inmune no solamente de tipo humoral si   no tambi&eacute;n celular. Este constructo ha sido usado en   innumerables ensayos, incorporando genes de un   amplio rango de otros virus entre los que se cuentan el   HBsAg, la Hemoaglutinina (HA) del virus de influenza   y la glicoprote&iacute;na (Gp) del virus de la rabia. Este &uacute;ltimo   precisamente, ha sido la segunda aplicaci&oacute;n de la   tecnolog&iacute;a recombinante que ha logrado   comercializarse. El raccoonpox, un pox virus de los   mapaches, familiar del virus de vaccinia que fuera   usado como vacuna contra la viruela humana y que ha   sido gen&eacute;ticamente modificado para portar el gen de   la glicoprote&iacute;na de la envoltura del virus de la rabia;   protege zorros y otros animales silvestres contra la   infecci&oacute;n con este &uacute;ltimo, a trav&eacute;s de cebos lanzados desde helic&oacute;pteros en varios pa&iacute;ses de Europa.</p>     <p>Debido al gran tama&ntilde;o de su genoma, a la presencia   de m&uacute;ltiples genes que no parecen ser esenciales para   el ciclo de vida del agente y al conocimiento gen&eacute;tico   logrado; el virus de vaccinia representa un excelente   instrumento molecular para la expresi&oacute;n de genes   for&aacute;neos. Su capacidad de almacenamiento es tal que   se ha dicho que puede acomodar al menos una docena   de genes for&aacute;neos y todav&iacute;a ser empacado   satisfactoriamente dentro del viri&oacute;n. De esta manera   se ha planteado que ser&iacute;a te&oacute;ricamente posible,   construir un s&oacute;lo virus recombinante como vacuna,   capaz de proteger contra la mayor&iacute;a de la   enfermedades virales infecciosas de la infancia. Por   lo tanto, el beneficio potencial de la utilizaci&oacute;n de este agente, en particular para el tercer mundo, es evidente.</p>       <p>Despu&eacute;s de los anteriores argumentos resulta   contradictorio que a&uacute;n existan partidarios de la   destrucci&oacute;n total del agente que fue erradicado.   Posiblemente motivados por el temor y la paranoia de   la posibilidad de un accidente o un ataque deliberado, algunos sectores de la comunidad cient&iacute;fica plantean   que todo los stocks de laboratorio deber&iacute;an ser   eliminados, como si se tratara simplemente de una&#147;mala colecci&oacute;n de genes&#148; que deben ser destruidos. En este mismo sentido valdr&iacute;a la pena preguntarse si al destruir el agente de la vacuna, &iquest;no se estar&iacute;a tambi&eacute;n destruyendo la biodiversidad y un pool de genes que a&uacute;n no son bien entendidos? o tambi&eacute;n preguntarse si &iquest;no estar&iacute;amos destruyendo un instrumento invaluable para el desarrollo de vacunas y productos antivirales?</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> Existen otros virus con genoma DNA de las familias   Poxviridae, Herpesviridae y Adenoviridae que tambi&eacute;n   han sido usados como vectores virales, cada uno con   sus propias ventajas y desventajas. Entre otros vale la   pena mencionar que los Poxvirus pueden producir   complicaciones en 1 de cada 100.000 personas con   una incidencia substancialmente mayor en paciente   inmuno-comprometidos. Sin embargo, este inconveniente   ha sido superado gracias a la producci&oacute;n de mutantes   con deleci&oacute;n de los genes pat&oacute;genos o usando poxvirus   aviares que si bien, expresan los genes for&aacute;neos en   mam&iacute;feros, se replican en ellos de manera restringida.   La incorporaci&oacute;n de otros genes inductores de citoquinas   tambi&eacute;n ha ayudado a potenciar la respuesta inmune.</p>     <p align="justify">     <p><b>Bacterias vivas como vectores de expresi&oacute;n   viral</b></p>     <p>En este caso bacterias ent&eacute;ricas atenuadas tales   como la <i>Salmonella typhi,</i> la <i>Salmonella   typhimurium</i> y la <i>E. coli,</i> representan los mejores   ejemplos de vectores de expresi&oacute;n para ep&iacute;topes   protectores de virus ent&eacute;ricos virulentos. Los virus,   cuyas prote&iacute;nas son expresados en estas bacterias, se   multiplican habitualmente en el intestino y por lo tanto   representan un veh&iacute;culo ideal para la inducci&oacute;n de una   respuesta protectora en el sistema inmune del   hospedero. En este caso el DNA for&aacute;neo se inserta   en una regi&oacute;n del genoma de la bacteria que codifica por dominios de superficie prominente sobre una prote&iacute;na   normalmente situada en el exterior del organismo.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Vacunas con base en prote&iacute;nas purificadas o   p&eacute;ptidos sint&eacute;ticos</b></p>     <p> Tiene mucho sentido que si se conocen las prote&iacute;nas   virales contra las cuales se monta regularmente la   respuesta inmune, se trate de purificar estas a partir   del tratamiento de los viriones con detergentes y usarlas   como vacunas. De esta manera nos estar&iacute;amos   evitando todos los posibles inconvenientes planteados   por la posible reversi&oacute;n a la virulencia de los agentes   atenuados, y de paso estar&iacute;amos removiendo una gran   cantidad de componentes no esenciales del viri&oacute;n, en   el caso de los virus inactivados, los cuales podr&iacute;an   inducir respuestas indeseables o desgaste innecesario   del sistema inmune. De esta manera le estar&iacute;amos   dando al individuo s&oacute;lo los inmun&oacute;genos relevantes tales   como las prote&iacute;nas de superficie contra las que   generalmente se desarrollan los anticuerpos   neutralizantes. La otra posibilidad ser&iacute;a sintetizar en   forma qu&iacute;mica los p&eacute;ptidos que corresponden a los   dominios ant&iacute;g&eacute;nicos. Aunque en la teor&iacute;a, esta idea   suena convincente y favorece la producci&oacute;n de   anticuerpos neutralizantes en algunos casos   (anticuerpos sintetizados contra VIH), en la pr&aacute;ctica   este tipo de aproximaci&oacute;n ha sido frustrante con muchos   otros virus y se cree que la raz&oacute;n principal de esto es   que en el ant&iacute;geno nativo la mayor&iacute;a de los ep&iacute;topes   reconocidos por los anticuerpos no son en realidad   continuos o lineares y en cambio se presentan de   manera plegada (tridimensional), de forma que aunque   los amino&aacute;cidos aparezcan separados en la secuencia,   se aproximan cuando el polip&eacute;ptido se dobla. De otro   lado, estos p&eacute;ptidos podr&iacute;an ser apropiados para la   inducci&oacute;n de linfocitos T que reconocen p&eacute;ptidos   lineares cortos que se unen al complejo mayor de   histocompatibilidad o CMH. Algunos de ellos incluso   son altamente conservados entre cepas de virus y por lo tanto inducen una respuesta cruzada de c&eacute;lulas T.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Vacunas de DNA</b> </p> </p> Para sorpresa de los inmun&oacute;logos, se descubri&oacute; que   la inoculaci&oacute;n intramuscular de DNA viral clonado en   un pl&aacute;smido con los promotores apropiados podr&iacute;a   producir respuestas inmunes humorales y celulares de   larga duraci&oacute;n, dirigidas contra la prote&iacute;na codificada   por el DNA plasm&iacute;dico. De la misma forma se viene   probando el efecto inmuno-estimulador de los genes   de varias citoquinas tambi&eacute;n insertados en el pl&aacute;smido,   para la potenciaci&oacute;n de la respuesta inmune local. En   este sentido se desconocen, sin embargo, respuestas   tan b&aacute;sicas como el destino de los pl&aacute;smidos inyectados,   su persistencia, los mecanismos de expresi&oacute;n incluyendo   el procesamiento de los p&eacute;ptidos a trav&eacute;s de las v&iacute;as   citos&oacute;lica y endosomal y la presentaci&oacute;n antig&eacute;nica a   trav&eacute;s del CMH clase I y II para linfocitos citot&oacute;xicos y   ayudadores respectivamente. Por sobre todas las cosas,   antes de la utilizaci&oacute;n de este m&eacute;todo en poblaciones   humanas se requerir&aacute; de evidencia fehaciente de la no   integraci&oacute;n del material gen&eacute;tico for&aacute;neo dentro del   genoma del hospedero, lo cual podr&iacute;a conducir a c&aacute;ncer.</p>     <p align="justify">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>C&aacute;psides Vacias (&#147;Virus- like&#148; particles o   VLPs)</b></p>     <p> Dentro de los sistemas m&aacute;s novedosos de   vacunas antivirales se deben mencionar estas   estructuras formadas de manera espont&aacute;nea durante   el ciclo de replicaci&oacute;n de algunos de los agentes de   simetr&iacute;a icosah&eacute;drica, tales los papiloma y los   parvovirus. Estas c&aacute;psides vac&iacute;as son una forma   de c&aacute;scaras huecas compuestas s&oacute;lo de prote&iacute;nas   estructurales que no poseen ning&uacute;n tipo de material   gen&eacute;tico, por lo que representan vacunas naturales   ideales, puesto que no acarrean ning&uacute;n riesgo de   reversi&oacute;n gen&eacute;tica. Las VLPs de los papilomavirus   han demostrado ser altamente inmunog&eacute;nicas, por   lo que en actualidad se les est&aacute; empleando en   ensayos cl&iacute;nicos de fase II para el control de los   papilomavirus asociados al c&aacute;ncer cervical en la   mujer (PVH 16 y 18). Por otro lado, estos VLPs   han sido tambi&eacute;n empleados como instrumentos   invaluables para la visualizaci&oacute;n de los eventos   relacionados con la infecci&oacute;n del parvovirus canino. </p> </p>     <p align="justify"> <b>La revoluci&oacute;n verde</b></p>     <p align="justify">  La transferencia de genes mediada por   <i>Agrobacterium tumefaciens</i> al interior del genoma   de las plantas, ha desarrollado el escenario para nuevos   procedimientos que ayudan al mejoramiento de las   cosechas, incluyendo la resistencia a los pat&oacute;genos, el   incremento de la productividad, la modificaci&oacute;n en el   contenido de aceite de las plantas y la resistencia a   condiciones de estr&eacute;s medioambientales. Los nuevos   desarrollos en la virolog&iacute;a molecular de plantas han   conducido a la generaci&oacute;n de sistemas basados en plantas para la expresi&oacute;n transitoria de secuencias   for&aacute;neas usando vectores virales de plantas. En la  &uacute;ltima d&eacute;cada, los vectores virales de plantas y las   plantas transg&eacute;nicas, han sido usados m&aacute;s y m&aacute;s para   producir una gran cantidad de reactivos biom&eacute;dicos   incluyendo ant&iacute;genos para vacunas, de una manera   econ&oacute;micamente factible y segura. Estas nuevas   tecnolog&iacute;as basadas en las plantas tienen un enorme   potencial para una variedad de aplicaciones incluyendo la administraci&oacute;n oral de ant&iacute;genos vacunales.</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><b> Vacunas con base en la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica   reversa</b></p>     <p align="justify"> Para terminar, vale la pena mencionar uno de los   descubrimientos m&aacute;s importantes e innovadores en   materia de estudios gen&eacute;ticos de los virus, en particular   de aquellos que poseen RNA de polaridad negativa.   Desde los albores de la identificaci&oacute;n de la gen&eacute;tica   viral se identific&oacute; la capacidad de aquellos que   conten&iacute;an RNA de polaridad positiva, y por lo tanto   eran reconocidos como RNA mensajeros, es decir que   pose&iacute;an la capacidad de transcribirse inmediatamente   ingresaban a la c&eacute;lula hospedera. De tal manera que   con s&oacute;lo ser transfectados (o transferidos) al citoplasma   podr&iacute;an dar lugar a la part&iacute;cula infecciosa completa,   en otras palabras, se consideraban RNA infecciosos.   En el otro lado del espectro estaban aquellos virus que   por poseer RNA de sentido negativo, deber&iacute;an en   primer lugar, portar su propia polimerasa para cambiar   de polaridad y en segundo lugar s&oacute;lo se replicaban   estando en forma de nucleoprote&iacute;na. Ahora bien, con   el desarrollo de la biolog&iacute;a molecular ha sido posible   establecer sistemas vectoriales de clonaci&oacute;n y   expresi&oacute;n del material gen&eacute;tico viral, de tal manera   que al trasnfectar todos los pl&aacute;smidos que portan la   informaci&oacute;n viral (en DNA copia) correspondiente a   la informaci&oacute;n gen&eacute;tica y prote&iacute;nas necesarias para la   replicaci&oacute;n del virus, dicho sistema produce virus   nuevos. De esta forma, adelant&aacute;ndose a los posibles   cambios gen&eacute;ticos que la naturaleza pudiese brindarle,   para estudiar el efecto de dicha mutaci&oacute;n sobre el   fenotipo del agente, el investigador del presente que   usa esta tecnolog&iacute;a es capaz de inducir cambios   gen&eacute;ticos y caracterizar el papel que dicho gen, juega en el ciclo de vida del agente.</p>     <p>Utilizando esta tecnolog&iacute;a ha sido posible estudiar   y rastrear los cambios que condujeron a la presentaci&oacute;n   de una epidemia de influenza aviar con posibles   repercusiones en la salud p&uacute;blica en China, desarrollar   virus de influenza con capacidad vectorial para portar   genes adicionales de otros agentes virales, estudiar las   funciones de cada uno de sus genes y prote&iacute;nas, y   potencialmente en un futuro cercano producir vacunas   m&aacute;s seguras y efectivas para el control de agentes tan   perjudiciales como el virus de la Estomatitis Vesicular y tan temidos como el virus del &Eacute;bola.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="justify"><b> M&eacute;todos para potenciar la respuesta inmune</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En todos los casos de vacunas inactivadas y   especialmente en los de prote&iacute;nas purificadas y   sint&eacute;ticas, el uso de inmuno-moduladores se considera   una medida esencial para la inducci&oacute;n de una respuesta   protectora adecuada. En este sentido, los adyuvantes   han sido invaluables como substancias que cuando son   mezcladas con vacunas potencian la respuesta inmune   humoral o celular, de manera que menores dosis del   ant&iacute;geno sean necesarias para la vacunaci&oacute;n. Los   adyuvantes difieren notablemente en su qu&iacute;mica y su   modo de acci&oacute;n, el cual puede involucrar la prolongaci&oacute;n   del tiempo del ant&iacute;geno inoculado, la activaci&oacute;n de   macr&oacute;fagos que conduce a la secreci&oacute;n de citoquinas y la quimiotaxis de linfocitos y la mitogenicidad de los linfocitos. El hidr&oacute;xido de aluminio es el &uacute;nico   adyuvante permitido en vacunas humanas y se ha usado   por muchos a&ntilde;os aunque no es particularmente   efectivo. Los adyuvantes de aceite mineral (Freunds)   son demasiado fuertes para ser aceptados en humanos.   Existe una clara necesidad de nuevos y mejores   adyuvantes y en este sentido existe experimentaci&oacute;n con el Muramyl dip&eacute;ptido que se puede acoplar a   ant&iacute;genos sint&eacute;ticos o incorporado en liposomas. Estos&uacute;ltimos son membranas lip&iacute;dicas esf&eacute;ricas artificiales dentro de las que se pueden empacar prote&iacute;nas. De este estilo son los llamados virosomas (o inmunosomas). Los virosomas son estructuras parecidas a las envolturas virales que carecen de &aacute;cido nucleico u otros componentes virales y pueden incorporar substancias con capacidad adyuvante. Un ejemplo de &eacute;ste es el virosoma del virus H1N1 de la influenza, originado a partir del serotipo A/Singapur/6/86, que es utilizado para transportar p&eacute;ptidos capaces de inducir respuestas de tipo celular (T CD8+); mientras p&eacute;ptidos adheridos a la superficie pueden inducir anticuerpos.</p>     <p align="justify"> Finalmente, los complejos inmuno-estimuladores   tambi&eacute;n llamados<i> iscoms</i> (immunostimulating   complexes) han mostrado gran capacidad inmunopotenciadora   en forma experimental pero aun no han   sido desarrollados para vacunas comerciales.</p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><b>Ep&iacute;logo</b></p>     <p>Como podemos ver, la vacunolog&iacute;a sigue siendo un   campo de mucho futuro y grandes expectativas, si bien   las realidades de estas nuevas aplicaciones requieren   a&uacute;n mucha afinaci&oacute;n y los correspondientes ensayos   cl&iacute;nicos que garanticen la eficacia y seguridad de su aplicaci&oacute;n masiva.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p>  <b>Bibliograf&iacute;a</b></p>     <!-- ref --><p>1. Boisgerault F, Moron G, Leclerc C. 2002. Virus-like particles: a new   family of delivery systems. Expert Rev Vaccines 1(1):101-9.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000060&pid=S0120-0690200600010001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"> 2. Flint SJ, Enquist L, Racaniello KM, Skalka AM. 2004.Principles   of virology. 2nd ed. Ed ASM press, Washington D.C. 918p.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000061&pid=S0120-0690200600010001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">3. Frank Fenner, White DO. 1994. Medical Virology. Academic press,   603 p.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000062&pid=S0120-0690200600010001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">4. Koprowski H, Yusibov V. 2001.The green revolution: plants as   heterologous expression vectors. Vaccine 19(17-19):2735-41. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000063&pid=S0120-0690200600010001000004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">5. Rodas JD. 2000. Fronteras en patog&eacute;nesis y manipulaci&oacute;n gen&eacute;tica   de las infecciones virales. En: Principios de virolog&iacute;a. Editor   Jorge Ossa. 3a. Ed. Pp:115-128  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000064&pid=S0120-0690200600010001000005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">6. Rodas JD. 2002. Virus emergentes e instrumentos para su estudio   molecular. Revista Colombiana de Ciencias Pecuarias 15(3):   342-355.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000065&pid=S0120-0690200600010001000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">7. Westerfeld N, Zurbriggen R. 2005. Peptides delivered by   immunostimulating reconstituted influenza virosomes. J Pept   Sci.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000066&pid=S0120-0690200600010001000007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">&nbsp;</p>      ]]></body><back>
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