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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Selecciones    &nbsp;</b></font></p>       <p><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4">Carimagua: La investigaci&oacute;n y el desarrollo en ecosistemas de baja fertilidad <Sup>&#164;1 </Sup></font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Obed Garc&iacute;a Dur&aacute;n<Sup><I>2</I></Sup> , MV, Esp. </font></b></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><I>Decan</I><I>o </I><I>d</I><I>e </I><I>l</I><I>a </I><I>Faculta</I><I>d </I><I>d</I><I>e </I><I>Ciencia</I><I>s </I><I>Agropecuaria</I><I>s </I><I>d</I><I>e </I><I>l</I><I>a </I><I>Universida</I><I>d </I><I>d</I><I>e </I><I>lo</I><I>s </I><I>Llanos</I><I>. </I></font></p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Recientemente la prensa nacional abord&oacute; el debate sobre el destino de la proyecci&oacute;n estrat&eacute;gica de Carimagua. Curiosamente quienes escribieron, opinaron o saturaron los medios con mensajes en uno u otro sentido conocieron el lugar por referencias o por fugaces visitas. Ninguno vivi&oacute; all&iacute;. </font></p>    <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El prop&oacute;sito de estas l&iacute;neas es el de dejar una breve imagen de la historia, para la comprensi&oacute;n del ciudadano medio que, desprevenidamente, desde los centros urbanos reconocen a Carimagua como un lugar distante y seguramente escenario de historias fant&aacute;sticas (<a href="#f1">v&eacute;ase Figura 1</a>). </font></p>    <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Promediaba la estaci&oacute;n lluviosa de 1969, cuando una comisi&oacute;n<Sup>3 </Sup>del Instituto Colombiano Agropecuario, recomend&oacute; la adquisici&oacute;n de la Hacienda Carimagua, de la familia Solano, para proyectarla como el escenario de la investigaci&oacute;n agropecuaria en las condiciones de un ecosistema diverso, fr&aacute;gil y de aparentes enormes limitaciones para el desarrollo agrario. </font></p>    <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Era una finca de algo m&aacute;s de 22 mil hect&aacute;reas de la Altillanura Plana Colombiana. Su nombre se origina en la laguna de 480 hect&aacute;reas denominada as&iacute; por la comunidad guahiba, signific&aacute;ndola como &ldquo;fuente de agua&rdquo;, que ofrece un ambiente especial como epicentro de un humedal de cerca de 6 mil hect&aacute;reas, en el cual nace el r&iacute;o Tomo que, luego de un recorrido de m&aacute;s de 600 km. hacia el oriente, vierte su caudal al gran Orinoco. La laguna de Carimagua alberga poblaciones de peces de una singular diversidad, as&iacute; como lagartos, tortugas, comunidades de chig&uuml;iros y otros mam&iacute;feros. El lugar tiene como particularidades, adem&aacute;s de su gran extensi&oacute;n, la presencia de unas 6 mil hect&aacute;reas de bosques de galer&iacute;a (que crecen en los bordes de ca&ntilde;os y r&iacute;os) que bordean los ca&ntilde;os Carimagua, Cararabo y el r&iacute;o Muco<Sup>4</Sup>. </font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Sus sabanas integran notables contrastes: los suelos estructuralmente van desde arcillosos hasta los arenosos, pasando por los &ldquo;francos&rdquo;, esto es, que tienen arenas y arcillas en diferentes proporciones. Pero todos ellos se caracterizan por importantes contenidos de hierro, lo cual se advierte por el color rojo de su perfil, por lo que los t&eacute;cnicos los han clasificado como &ldquo;oxisoles&rdquo;. Otra caracter&iacute;stica de estos suelos son los altos niveles de aluminio, elemento t&oacute;xico para las plantas, en las que inhibe el millones de hect&aacute;reas en Colombia: la Altillanura crecimiento de ra&iacute;ces. Este aluminio puede presentar Plana. Pero tambi&eacute;n se asimilan a unas 300 millones saturaciones mayores al 80%. Sus condiciones en Am&eacute;rica Tropical y 800 millones de hect&aacute;reas en edafol&oacute;gicas representan un ecosistema de 3.5 el mundo<Sup>5,6</Sup>. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&nbsp;</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><img src="/img/revistas/rccp/v22n1/v22n1a10f01.jpg"><a name="f1"></a></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&nbsp;</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>El Centro de Investigaciones </b></font></p>    <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Una vez el ICA inicia labores, lo que hasta entonces era una finca ganadera m&aacute;s, localizada a 300 km al oriente de Villavicencio, se dio comienzo a las actividades del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias, CNIA- Carimagua, que lleg&oacute; a convertirse, como sede del convenio ICA- CIAT<Sup>7</Sup>, en la m&aacute;s importante estaci&oacute;n de investigaciones en germoplasma forrajero tropical, en el mundo. Adem&aacute;s del trabajo sobre especies forrajeras para alimentaci&oacute;n de los bovinos, en la Estaci&oacute;n experimental se desarroll&oacute; investigaci&oacute;n en sistemas de producci&oacute;n de ganado, y en cultivos tropicales (tabaco, yuca, arroz, sorgo, frutales, man&iacute; y&hellip; ma&iacute;z). Todo el espectro de la investigaci&oacute;n, se fundament&oacute; en una pol&iacute;tica estrat&eacute;gica de &ldquo;m&iacute;nimos insumos&rdquo;, mediante la cual fue fundamental la selecci&oacute;n de especies que fueran tolerantes al problema del aluminio del suelo, en lugar de transformarlo para introducir especies de mayores exigencias. Lo cual, simult&aacute;neamente, exigi&oacute; la generaci&oacute;n de conocimiento sobre el suelo, para lo cual cient&iacute;ficos especialistas desarrollaron m&uacute;ltiples experimentos para la caracterizaci&oacute;n de sus componentes qu&iacute;micos, de sus propiedades f&iacute;sicas en la Altillanura y la respuesta de las especies de inter&eacute;s a diferentes niveles de fertilizaci&oacute;n. </font></p>    <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Despu&eacute;s de casi 40 a&ntilde;os de investigaci&oacute;n<Sup>8</Sup>, los productos fueron m&uacute;ltiples: tecnolog&iacute;a para manejo de suelos de alta fragilidad, especies forrajeras para la alimentaci&oacute;n bovina que, junto con los sistemas de manejo de pasturas, manejo animal, constituyeron paquetes tecnol&oacute;gicos que transformaron el uso extensivo de las sabanas en procesos productivos de alta eficiencia: las cargas animales pasaron de aproximadamente 5 a 10 hect&aacute;reas por cada animal en pastoreo, a potenciales de 2, 3, 4 y 5 animales por hect&aacute;rea. De una producci&oacute;n de 20 kgr/ha de carne al a&ntilde;o, se lograron rendimientos de 300, 500 y hasta una tonelada por hect&aacute;rea y por a&ntilde;o. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>La Unidad Familiar</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Una discusi&oacute;n bastante sensible, por la &eacute;poca, fue la de a qui&eacute;n le serv&iacute;a la investigaci&oacute;n de Carimagua. Con frecuencia se asegur&oacute; que se trataba de tecnolog&iacute;a al servicio de grandes productores. Lo que en realidad sucedi&oacute; fue que la investigaci&oacute;n b&aacute;sica desarrollada tanto en las ciencias del suelo, las agron&oacute;micas, como las animales, se integraron en la formulaci&oacute;n y desarrollo de sistemas de producci&oacute;n. En esta perspectiva, se inici&oacute; la observaci&oacute;n t&eacute;cnico- econ&oacute;mica de una unidad de producci&oacute;n que representaba, en su inicio, el 10% de la unidad m&iacute;nima de producci&oacute;n manejada por la fuerza de trabajo familiar, que para entonces se midi&oacute; en 3.000 has (para el uso de tecnolog&iacute;a tradicional, con pasturas nativas, renovadas mediante quema). Aquel prototipo de producci&oacute;n minifundista (300 has), fue denominado &ldquo;Unidad Familiar&rdquo;. Proyecto formulado y conducido por el Dr. James M. Spain y continuado por los Drs. Carlos Ser&eacute; y Ra&uacute;l R. Vera, investigadores principales en el CIAT, desde 1974 a 1988. En realidad, la experiencia se convirti&oacute;, durante el tiempo de su desarrollo, en un campo de prueba de las opciones tecnol&oacute;gicas generadas en la estaci&oacute;n experimental. Desde la introducci&oacute;n de especies forrajeras y agr&iacute;colas, hasta el sistema de producci&oacute;n en su conjunto. Con lo cual, la conclusi&oacute;n en aquella discusi&oacute;n es que la tecnolog&iacute;a era pertinente a las diferentes condiciones de propiedad de la tierra<Sup>9,10</Sup>. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Hacia la segunda mitad de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 80 del siglo pasado, se inicia un ambicioso proceso de investigaci&oacute;n en fincas: se busc&oacute;, con la participaci&oacute;n del productor, la integraci&oacute;n en escenarios comerciales de la tecnolog&iacute;a que se fue generando en Carimagua, probando un nuevo modelo de validaci&oacute;n y transferencia de tecnolog&iacute;a. En proyectos colaborativos fue posible probar esta tecnolog&iacute;a, que hoy se encuentra adoptada en la Altillanura y en el Piedemonte Llanero, creando un escenario donde se desarrolla una ganader&iacute;a moderna y competitiva<Sup>11,12</Sup>.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>Los cultivos en la Altillanura </b></font></p>    <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En los a&ntilde;os 80s, se desarrollan los experimentos que seleccionaron las l&iacute;neas de arroz para suelos &aacute;cidos y de baja fertilidad y comienza la era de los cultivos en un ecosistema que nunca fue imaginado para tales prop&oacute;sitos<Sup>13</Sup>. Luego vinieron el ma&iacute;z, la soya y los forestales multiprop&oacute;sito: mara&ntilde;&oacute;n, maderables, caucho, palma. Todo ello posible por los desarrollos de la investigaci&oacute;n que, desde Carimagua, interpret&oacute; el suelo como un recurso susceptible de mejoramiento, para proporcionar nuevas condiciones para la agricultura moderna: la construcci&oacute;n de la capa org&aacute;nica y all&iacute; radica la importancia hist&oacute;rica de Carimagua. El trabajo de los investigadores, en un pa&iacute;s donde la investigaci&oacute;n no ha sido prioritaria para ning&uacute;n plan estrat&eacute;gico de desarrollo, obtuvo logros de dimensiones que son mejor conocidos por la comunidad internacional que en Colombia misma. Logros que, luego de casi cuatro d&eacute;cadas, dieron la posibilidad del desarrollo de la frontera agr&iacute;cola en la Altillanura Plana Colombiana. </font></p>    <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Las posibilidades de la agricultura en suelos &aacute;cidos y de baja fertilidad fueron consideradas por mucho tiempo como una utop&iacute;a. No obstante, el relieve del paisaje, la escasa pendiente, las condiciones clim&aacute;ticas estables, bien definidas, hicieron de la regi&oacute;n por lo menos interesante para el desarrollo de una agricultura empresarial. S&oacute;lo faltaba la tecnolog&iacute;a. De bajos costos y sostenible. Fue el aporte de Carimagua<Sup>14,15</Sup>. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>El inicio del fin</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Sin embargo, su importancia hist&oacute;rica ha sido pocas veces reconocida en el &aacute;mbito nacional. De tal manera que cuando sufri&oacute; la grave agresi&oacute;n de 1987, fueron pocas las voces que alertaron sobre las incertidumbres que desde entonces se generaron: el 3 de septiembre de 1987, grupos armados irregulares asaltaron el avi&oacute;n banco con la remesa de n&oacute;mina de los empleados del ICA ($15 millones de la &eacute;poca), se tomaron las instalaciones del Centro de Investigaciones- Carimagua y huyeron con 17 veh&iacute;culos. 30 horas m&aacute;s tarde, otro grupo incursion&oacute; en El Porvenir, caser&iacute;o que serv&iacute;a de base a los trabajadores del Centro, asesinando a dos de ellos sindicados de colaborar con la guerrilla y, en consecuencia, poniendo en la l&iacute;nea de fuego del conflicto armado a la comunidad de campesinos e investigadores y los asentamientos vecinos, por lo cual las decisiones de la instituciones de investigaci&oacute;n entraron en la &oacute;rbita de la reducci&oacute;n paulatina de su incidencia en el lugar. Y el pa&iacute;s ignor&oacute; por completo la situaci&oacute;n. </font></p>    <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Posteriormente, las condiciones de hambruna en &Aacute;frica, el atraso de sus comunidades, la recomposici&oacute;n de Europa Oriental, restaron prioridad a la inversi&oacute;n de recursos internacionales en Latinoam&eacute;rica y coadyuvaron a los cambios de pol&iacute;ticas en el CIAT, por lo cual se redujo hasta desaparecer, su incidencia institucional en los ecosistemas de sabanas tropicales bajas. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>La esperanza</b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La instituci&oacute;n nacional, CORPOICA, que sufre la escasez de recursos destinados a la investigaci&oacute;n, ha sostenido un notable esfuerzo por mantener por lo menos la infraestructura de la estaci&oacute;n. Durante varios a&ntilde;os sac&oacute; adelante proyectos que aportaron de manera significativa al desarrollo regional. Pero el ejercicio de la investigaci&oacute;n, s&oacute;lo puede hacerse con recursos. Y la investigaci&oacute;n agraria es muy costosa. Ser&iacute;a de importancia estrat&eacute;gica para la regi&oacute;n que, adem&aacute;s de la palmada en el hombro, instituciones como esta recibieran desde el Estado y la empresa privada, recursos econ&oacute;micos que permitieran continuar el proceso de la generaci&oacute;n de conocimiento. Como estrategia de paz y desarrollo. </font></p>    <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El perfil de la investigaci&oacute;n en Carimagua, demanda especiales esfuerzos. La biodiversidad ofrece oportunidades enormes para la comprensi&oacute;n del tr&oacute;pico h&uacute;medo. El impacto de los sistemas de producci&oacute;n agrarios, requiere de permanentes monitoreos, para su mitigaci&oacute;n y la construcci&oacute;n de su sostenibilidad. El proceso de formaci&oacute;n de suelo es un desaf&iacute;o para la transformaci&oacute;n de un ecosistema que tolere la presi&oacute;n antr&oacute;pica. Consideraciones que inducen a concluir que el papel de Carimagua, como centro de investigaci&oacute;n, a&uacute;n no ha concluido. Y debe tener otra oportunidad. </font></p>    <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Con sus frutos, es posible so&ntilde;ar con nuevos asentamientos humanos, en la dimensi&oacute;n de la Altillanura, fundamentados en la concepci&oacute;n del papel del trabajo en la construcci&oacute;n de la dignidad del hombre. Para reducir la presi&oacute;n sobre los cascos urbanos, mediante el desarrollo de la ruralidad atendiendo la calidad de vida, proyectando la educaci&oacute;n y la salud como las condiciones sin las cuales es imposible que el campo sea una opci&oacute;n real para retornar a &eacute;l y hacer de la agricultura un instrumento para la ocupaci&oacute;n pac&iacute;fica del territorio, la seguridad alimentaria y la soberan&iacute;a nacional. </font></p>    <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">1 Art&iacute;culo publicado en el peri&oacute;dico Correo del Orinoco, No. 10, A&ntilde;o 5, p. 7-8. Agosto 12 de 2008. Universidad de los Llanos, Villavicencio, Colombia. Esta publicaci&oacute;n fue autorizada a la RCCP por el autor del art&iacute;culo y el Director General de dicho peri&oacute;dico (v&eacute;ase p&aacute;gina 92).</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">  3 Miembros de esta comisi&oacute;n fueron el Med. Vet. Jos&eacute; Joaqu&iacute;n Cort&eacute;s (q.e.p.d.), entonces Director Regional del ICA y el Dr. James M. Spain, por la &eacute;poca   investigador de la Fundaci&oacute;n Rockefeller, vinculado en convenio especial al ICA.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 4 ICA- CIAT. 1979. Descripci&oacute;n de Carimagua. En: Informe Anual Carimagua 1978. p 1- 5. A. Jim&eacute;nez C. (Ed.), Unidad de Comunicaciones CIAT. Serie 02S3-   78. Junio 1979. 137 p. Centro Internacional de Agricultura Tropical, CIAT. A. A. 6713. Cali, Colombia.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">5 Instituto Geogr&aacute;fico Agust&iacute;n Codazzi, IGAC. 1974. Reconocimiento general de suelos del CNIA- Carimagua (Departamento del Meta). Bogota, 27 p. Es.   Sum. Es., 3 ref. Centro Internacional de Agricultura Tropical.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 6 S&aacute;nchez, L. F. y T. Cochrane. 1985. Paisajes, suelos y clima de los llanos orientales de Colombia. Secci&oacute;n estudios agroecol&oacute;gicos, CIAT. P. 216 - 225. En:   sistemas de producci&oacute;n pecuaria extensiva: brasil, Colombia, Venezuela. Informe final del proyecto ETES (Estudio T&eacute;cnico y Econ&oacute;mico de Producci&oacute;n   Pecuaria) 1978-1982. Ra&uacute;l R. Vera y Carlos Ser&eacute; (Eds). Cali, Colombia. 538 p. Ilus. ISBN 84-89206-41-4. A.A. 6713, Cali. Mayo 1985. 1500 ejemplares.   Impreso en Colombia.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 7 Centro Internacional de Agricultura Tropical, CIAT, miembro del Grupo Consultivo para la Investigaci&oacute;n Agr&iacute;cola Internacional (Consultive Group for the   International Agricultural Research, CGIAR). Una vez ocurri&oacute; la reestructuraci&oacute;n del ICA, el convenio se pact&oacute; con CORPOICA.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">8 CORPOICA, 2002. Resultados de 30 a&ntilde;os de Investigaci&oacute;n Agropecuaria. Llanos Orientales de Colombia. O. Garc&iacute;a (Comp., Ed.). Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural. Villavicencio, Colombia. Disponible en CD. C. I. La Libertad. Villavicencio, Colombia</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">  9 Bermeo T., A.; Gonz&aacute;lez G., P. M.; Ram&iacute;rez S., A.; Botero B., R. 1988. evaluaci&oacute;n t&eacute;cnico econ&oacute;mica para el establecimiento de peque&ntilde;as explotaciones   ganaderas en la altillanura Colombiana. Bogot&aacute;. Instituto Colombiano Agropecuario. Cali, Colombia, Centro Internacional De Agricultura Tropical. 74p. Es. 25 Ref. Disponibilidad (36499). Centro Internacional De Agricultura Tropical.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 10 Bello F., M. 1985. Uso estrat&eacute;gico del pasto mejorado en la Unidad Familiar de Carimagua. Cali, Colombia, centro internacional de agricultura tropical. 36   p. Es. 3 ref. Disponibilidad: (25996) Centro Internacional de Agricultura Tropical.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 11 G&oacute;mez S., J. 1998. Enfoque Actual De La Ganader&iacute;a En La Altillanura. En: Informe Final. Programa de ganado de carne. Centro De Investigaciones Carimagua.   Juvenal G&oacute;mez S. Regional 8, Orinoquia, Colombiana. Corporaci&oacute;n Colombiana De Investigaci&oacute;n Agropecuaria, Corpoica. Febrero De 1998,   Carimagua, Colombia. Impreso. 133 P. 12 Ref.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 12 Veneklaas, E. 1996. La Intensificaci&oacute;n Del Uso de tierra en la altillanura: An&aacute;lisis Del Posible Impacto. En: Agrociencia Y Tecnolog&iacute;a Siglo XXI. Orinoqu&iacute;a   Colombiana Taller Regional Noviembre 13, 14, Y 15 De 1.996. Recopilaci&oacute;n De Res&uacute;menes. Corpoica, Regional Ocho. Colciencias, Comisi&oacute;n Regional De   Ciencia Y Tecnolog&iacute;a. Villavicencio, Meta, Colombia.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">13 Sanz S., J. I. 1989. Rice- Pastures Project. (Proyecto Arroz-Pastos En Los Llanos Orientales). Cali, Colombia. Centro Internacional De Agricultura Tropical. 24 P. En. Il. Disponibilidad (40475). Centro Internacional de Agricultura Tropical.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 14 CIAT - EMBRAPA. 1999. Sistemas Agropastoriles En Sabanas Tropicales De Am&eacute;rica Latina. E. P. Guimaraes; J. I. Sanz; I. M. Rao; M. C. Am&eacute;zquita;   E. Am&eacute;zquita. (Eds). Cali, Colombia: Centro Internacional De Agricultura Tropical; Brasilia, Df, Brasil: Empresa Brasileira De Pesquisa Agropecu&aacute;ria. 313   P- Ilus. (Publicaci&oacute;n CIAT; No. 313). ISBN 958-694-010-1</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> 15 Sanz S., J. I.; R. S. Ziegler; S. Sarkarung; D. L. Molina; M. Rivera. 1999. Sistemas Mejorados Arroz â€“ Pasturas Para Sabana Nativa Y Pasturas Degradadas   En Suelos &aacute;cidos De Am&eacute;rica Del Sur. Cap&iacute;tulo 16. P. 232 - 244. 13 Ref. En: CIAT - EMBRAPA, 1999.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
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