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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Aproximación a la epistemología de la bibliotecología como estudio regional del conocimiento]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article consists of a reflection on the subjects of knowledge, philosophy of science, and knowledge theory as a means of elucidating epistemology, and especially the epistemology of librarianship, considered here as a regional study of knowledge. Knowledge is constructed when someone converts aspects of reality into &ldquo;knowledge objects&rdquo; in order to study them, which in turn implies that they bring something from the world of the unknown to the known, keeping in mind that knowledge is &ldquo;pulsion,&rdquo; and what matters most is not the final destination but the path through which one travels to construct it. This study approaches the theory of knowledge as a field that studies the many theories and discourses that explain how to know, with what instruments and what characteristics identify each of the forms of knowledge. For its part, the philosophy of science considers scientific activity and its results, and responds with how various scientific concepts have been generated, developed and accepted, as well as the nature of instruments and the type of explanations utilized. The field of epistemology is thus presented as a complex field that establishes analytical and critical links with knowledge theory and with methodological subjects and the philosophy of science; it also links the requirements of the desire to know and supports a philosophical attitude of elucidation, rigor, and reflection. Epistemology is thus presented as related to the domains of philosophy, science, and scientific methods and practice that give it validity on knowing that that it produces a science. The epistemology of librarianship is presented as a regional study, or part of the universe of knowledge, that brings with it an endogenous and intrascientific approach, that is, a continental analysis of this territory, in order to recognize and identify their own methods, objects, definitions, and concepts, research paths, social relevance and the same concept of the scientific in this region, and primarily to validate and legitimize the rational understandings that are made of reality or real world experience&mdash;above and beyond the impact and social utility of librarianship.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p><b>Aproximaci&oacute;n a la epistemolog&iacute;a de la bibliotecolog&iacute;a <br />   como estudio regional del conocimiento*</b></p>     <p><b>Nathalia Quintero Castro**</b></p>     <p>** 	Licenciada en Historia y Filosof&iacute;a. Mag&iacute;ster en H&aacute;bitat. Profesora Asistente Escuela Interamericana de Bibliotecolog&iacute;a, Universidad de Antioquia, Medell&iacute;n, Colombia. <a href="mailto:nathalia@bibliotecologia.udea.edu.co" target="_blank">nathalia@bibliotecologia.udea.edu.co</a><br /> </p>     <p><b>Resumen</b></p>     <p> El art&iacute;culo recoge una reflexi&oacute;n sobre los temas del conocimiento, la filosof&iacute;a de la ciencia y la teor&iacute;a del conocimiento como estrategia para dilucidar la epistemolog&iacute;a, y particularmente, la epistemolog&iacute;a de la bibliotecolog&iacute;a, concebida aqu&iacute; como estudio regional del conocimiento. Se explica que el conocimiento es construido cuando un sujeto se acerca a ciertas partes de la realidad convertidas en &lsquo;objetos de conocimiento&rsquo; para estudiarlas, lo que implica traer algo del lugar de lo desconocido a otro en el cual puede ser conocido, recordando siempre que el conocimiento es &ldquo;pulsi&oacute;n&rdquo; y que lo importante no es el destino final, sino el sendero por el que se camina para construirlo.  Se aborda la teor&iacute;a del conocimiento como el campo que estudia las diversas teor&iacute;as o discursos que explican c&oacute;mo conocer, con qu&eacute; instrumentos, y qu&eacute; caracter&iacute;sticas identifican cada una de las formas de conocimiento. Por su parte, la filosof&iacute;a de la ciencia juzga la actividad cient&iacute;fica y sus resultados; responde c&oacute;mo se han generado, desarrollado y aceptado las diversas concepciones cient&iacute;ficas, la naturaleza de los instrumentos y el tipo de explicaciones utilizados. El campo de la epistemolog&iacute;a es presentado como un territorio complejo, que establece nexos anal&iacute;ticos y cr&iacute;ticos con la teor&iacute;a del conocimiento, con asuntos metodol&oacute;gicos y de la filosof&iacute;a de la ciencia, integra los requerimientos del deseo de conocer y aporta una actitud filos&oacute;fica de dilucidaci&oacute;n, rigor y reflexi&oacute;n. Se presenta as&iacute; a la epistemolog&iacute;a, relacionada con los &aacute;mbitos de la filosof&iacute;a, la ciencia, los m&eacute;todos y las pr&aacute;cticas cient&iacute;ficas para darle fundamento, sustento o fuerza v&aacute;lida al saber que produce una ciencia. La epistemolog&iacute;a de la bibliotecolog&iacute;a se expone como el estudio regional o de una parte del universo del conocimiento, lo que conlleva un abordaje end&oacute;geno o intracient&iacute;fico, es decir, un an&aacute;lisis continental de ese territorio, para reconocer e identificar los m&eacute;todos, los objetos, las definiciones y conceptos propios, los caminos para su investigaci&oacute;n, la pertinencia social y la misma concepci&oacute;n de lo cient&iacute;fico en esa regi&oacute;n y, principalmente, validar o legitimar las comprensiones racionales que se hacen de la realidad o la experiencia en el mundo, adem&aacute;s del impacto y utilidad social de la bibliotecolog&iacute;a. </p>     <p> <b>Palabras clave:</b> bibliotecolog&iacute;a, epistemolog&iacute;a, filosof&iacute;a de la ciencia, teor&iacute;a del conocimiento </p>     <p> <b>C&oacute;mo citar este art&iacute;culo</b>: QUINTERO CASTRO, Nathalia. Aproximaci&oacute;n a la epistemolog&iacute;a de la bibliotecolog&iacute;a como estudio regional del conocimiento. Revista Interamericana de Bibliotecolog&iacute;a, Jul.- Dic. 2007, vol. 30, no. 2, p. 71-87</p>     <p> Art&iacute;culo recibido: 12 de octubre de 2007. Aprobado: 10 de diciembre de 2007</p>     <p><b>Abstract</b></p>     <p> This article consists of a reflection on the subjects of knowledge, philosophy of science, and knowledge theory as a means of elucidating epistemology, and especially the epistemology of librarianship, considered here as a regional study of knowledge. Knowledge is constructed when someone converts aspects of reality into &ldquo;knowledge objects&rdquo; in order to study them, which in turn implies that they bring  something from the world of the unknown to the known, keeping in mind that knowledge is &ldquo;pulsion,&rdquo; and what matters most is not the final destination but the path through which one travels to construct it. This study approaches the theory of knowledge as a field that studies the many theories and discourses that explain how to know, with what instruments and what characteristics identify each of the forms of knowledge. For its part, the philosophy of science considers scientific activity and its results, and responds with how various scientific concepts have been generated, developed and accepted, as well as the nature of instruments and the type of explanations utilized. The field of epistemology is thus presented as a complex field that establishes analytical and critical links with knowledge theory and with methodological subjects and the philosophy of science; it also links the requirements of the desire to know and supports a philosophical attitude of elucidation, rigor, and reflection.  Epistemology is thus presented as related to the domains of philosophy, science, and scientific methods and practice that give it validity on knowing that that it produces a science. The epistemology of librarianship is presented as a regional study, or part of the universe of knowledge, that brings with it an endogenous and intrascientific approach, that is, a continental analysis of this territory, in order to recognize and identify their own methods, objects, definitions, and concepts, research paths, social relevance and the same concept of the scientific in this region, and primarily to validate and legitimize the rational understandings that are made of reality or real world experience&mdash;above and beyond the impact and social utility of librarianship.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> <b>Keywords:</b> Librarianship, epistemology, philosophy of science, knowledge theory</p>     <p> <b>How to cite this article:</b> QUINTERO CASTRO, Nathalia. Approaches to an Epistemology of Librarianship as a Regional Study of Knowledge. Revista Interamericana de Bibliotecolog&iacute;a, Jul.- Dec. 2007, vol. 30, no. 2, p. 71-87</p>     <p><b>Introducci&oacute;n</b></p>     <p> El presente texto surge como reflexi&oacute;n sobre algunas fuentes bibliogr&aacute;ficas de la epistemolog&iacute;a, en el marco de la investigaci&oacute;n Ciencias de la informaci&oacute;n: identificaci&oacute;n y relaciones, con la pretensi&oacute;n de examinar el tema de la epistemolog&iacute;a de la bibliotecolog&iacute;a. Este trabajo fue animado por la interacci&oacute;n pedag&oacute;gica con los estudiantes del Seminario de Epistemolog&iacute;a de la Bibliotecolog&iacute;a y con el grupo de investigaci&oacute;n del mismo nombre de la Escuela Interamericana de Bibliotecolog&iacute;a. </p>     <p> Una de las preguntas que orienta este art&iacute;culo es: &iquest;Qu&eacute; puede entenderse por  epistemolog&iacute;a de la bibliotecolog&iacute;a y qu&eacute; caracter&iacute;sticas o elementos la comprenden?  Para abordarla ha sido indispensable un recorrido de aclaraci&oacute;n terminol&oacute;gica sobre conocimiento, filosof&iacute;a y epistemolog&iacute;a. </p>     <p> El contenido se desarrolla inicialmente con una reflexi&oacute;n en torno al problema del conocimiento y los asuntos referidos a la teor&iacute;a del conocimiento; luego se considerar&aacute; la filosof&iacute;a como camino te&oacute;rico-reflexivo, sobre todo en el &aacute;mbito de la  filosof&iacute;a de la ciencia; finalmente se tratar&aacute;n algunos puntos para abordar la epistemolog&iacute;a y presentar lo que estamos entendiendo por epistemolog&iacute;a de la bibliotecolog&iacute;a y los elementos que la constituyen.</p>     <p><b>1. La pregunta por el conocimiento </b></p>     <p> Seg&uacute;n Germ&aacute;n Vargas Guill&eacute;n &ldquo;todo conocimiento es una interpretaci&oacute;n&rdquo;,<sup>1</sup> puesto que se trata de una construcci&oacute;n, producto de la aprehensi&oacute;n de la realidad o de sus hechos. Esto significa la b&uacute;squeda constante de explicaciones faltantes, construcci&oacute;n de comprensiones que lleven a mirar de otra manera las cosas o capturar renovadas caracter&iacute;sticas del entorno. Sin embargo, dicha interpretaci&oacute;n surge cuando existe el deseo por conocer pues, como anota Gaviria, el conocimiento es:</p>     <p> &ldquo;Una construcci&oacute;n en devenir (&hellip;) es una pulsi&oacute;n, pues para &eacute;sta &lsquo;la meta no es su destino final, sino el camino mismo&rsquo; es decir, la pulsi&oacute;n gira en torno al objeto, de modo que su prop&oacute;sito no es la satisfacci&oacute;n completa del deseo, sino poder volver incesantemente sobre su senda circular (&hellip;)as&iacute; mismo el conocimiento va de lo ideal a lo real: del hecho a su raz&oacute;n, y con este movimiento todo lo renueva, todo lo transforma&rdquo;<sup>2</sup></p>     <p> Este significado de conocimiento como devenir transformador se une a las caracter&iacute;sticas expresadas por Vargas Guill&eacute;n: &ldquo;El conocimiento aparece, pues, m&aacute;s como una tarea de &lsquo;encubrimiento&rsquo; o &lsquo;recubrimiento&rsquo; que de descubrimiento del ser a lo real. A ese &lsquo;encubrimiento&rsquo; es, en rigor, a lo que llamamos mundo&rdquo;,<sup>3</sup> as&iacute; que el conocimiento implica, de un lado, al sujeto y su relaci&oacute;n con las cosas del mundo que quiere, desea o siente: &ldquo;pulsi&oacute;n&rdquo; por identificar, comprender o interpretar; y por el otro, comprende el acto de conocer, que se encuentra siempre con &ldquo;entorpecimientos y confusiones&rdquo;,<sup>4</sup> pues tiene en s&iacute; mismo la caracter&iacute;stica de la sombra, la duda o la incertidumbre, elementos epistemol&oacute;gicos que remiten a la racionalidad y que motivan permanentemente el deseo de buscar respuestas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> El conocimiento siempre debe referirse al sujeto o, lo que es lo mismo, contiene el despliegue de la subjetividad, pues no existe conocimiento sin sujeto que conoce: no hay conocimiento &ldquo;en s&iacute;&rdquo;, s&oacute;lo hay conocimiento &ldquo;para m&iacute;&rdquo;. Tampoco podr&iacute;a existir conocimiento sin la interacci&oacute;n de ese sujeto con el objeto de conocimiento, es decir, sin el fen&oacute;meno que se desea conocer, o sin el inter&eacute;s por la cosa, proceso o acontecimiento, pues el objeto est&aacute; dado por la inclinaci&oacute;n del sujeto por conocer ante la persistencia de no saber, por la contradicci&oacute;n interna, por explicaciones incompletas o por comprensiones a&uacute;n vagas de la realidad. </p>     <p> El conocimiento nace cuando un sujeto se acerca al mundo, o a ciertas partes de la realidad convertidas en &lsquo;objetos de conocimiento&rsquo;, para intentar explicarlos, comprenderlos o intervenirlos. Eso significa, como anota Vargas, &ldquo;traer objetos de la zona de lo que est&aacute; siendo ignorado a lo que es determinado  -en otra zona- a ser conocido&rdquo;<sup>5</sup>. Esta din&aacute;mica exige que el conocimiento sea atendido como algo en construcci&oacute;n, de respuestas y tambi&eacute;n de preguntas<sup>6</sup>, como elecci&oacute;n de caminos, proceso en el cual lo importante, como se anot&oacute; al inicio, no es el destino final sino el sendero por el que se camina para construirlo. </p>     <p> Entonces, el conocimiento no es un lugar tranquilo, sistem&aacute;tico, organizado, coherente, sino que constituye un lugar de lucha, combate y caos, en el que hay que aprender a navegar para lograr, a veces, dar explicaci&oacute;n a los fen&oacute;menos. Por ello, cruza des-conocimiento, re-conocimiento y re-construcci&oacute;n permanente, pues el conocimiento se configura en el movimiento y en la incertidumbre, a la vez que exige un talante abierto a la duda, resistir la oscuridad y ser constante en la b&uacute;squeda de luces para intentar comprender, interpretar y explicar la realidad.</p>     <p><b>2. La pregunta por la teor&iacute;a del conocimiento</b></p>     <p> Si conocer es construcci&oacute;n, interpretaci&oacute;n, y a la vez una pulsi&oacute;n, la teor&iacute;a del conocimiento requiere estas caracter&iacute;sticas para pensar sobre el conocimiento mismo y configurarse en un sistema te&oacute;rico que explique el origen: c&oacute;mo nace; las posibilidades de conocer o no la realidad; as&iacute; como su naturaleza o su esencia.</p>     <p> La teor&iacute;a del conocimiento estudia el alcance, la naturaleza, el origen y formas de conocimiento; por ello se interesa por describir c&oacute;mo nace y qu&eacute; caracter&iacute;sticas tiene el proceso de construcci&oacute;n, sus fuentes, enfoques y las perspectivas que pueden surgir del acto de conocer. Seg&uacute;n Johannes Hessen, la teor&iacute;a del conocimiento se reconoce como una &ldquo;disciplina filos&oacute;fica independiente&rdquo;<sup>7</sup> que trata de un hecho gnoseol&oacute;gico, del conocimiento o la referencia de nuestro pensamiento a los objetos, las relaciones sujeto-objeto y las maneras de explicar su configuraci&oacute;n, lo cual permite esclarecer las posibilidades de creaci&oacute;n, empleando como herramienta el recorrido por las posturas de los autores representantes de las perspectivas que han planteado y construido conceptos para identificar y comprender el fen&oacute;meno del conocimiento humano: su g&eacute;nesis, su realizaci&oacute;n, su esencia, su verdad y las m&uacute;ltiples formas de conocer. As&iacute;, la teor&iacute;a del conocimiento aborda los discursos que explican c&oacute;mo conocer, con qu&eacute; instrumentos y qu&eacute; caracter&iacute;sticas identifican cada una de sus formas, bien desde la pregunta por c&oacute;mo surge (racionalismo, empirismo), bien desde la posibilidad de conocimiento mismo (dogmatismo, relativismo, subjetivismo o criticismo), o desde el interrogante por su esencia: objetivismo, realismo, idealismo, materialismo o fenomenolog&iacute;a.</p>     <p> Estos problemas constituyen el cuerpo de la teor&iacute;a del conocimiento, que contribuye a la comprensi&oacute;n de &eacute;ste como obra de la experiencia humana, a saber: c&oacute;mo se relaciona con las cosas, cu&aacute;les son sus representaciones en la mente, y ayuda a dilucidar aquel proceso de construcci&oacute;n de ideas para explicar y aprehender la realidad.</p>     <p><b>3. La filosof&iacute;a como camino te&oacute;rico-reflexivo</b></p>     <p> La definici&oacute;n cl&aacute;sica de la filosof&iacute;a es &lsquo;amor a la sabidur&iacute;a&rsquo;, inclinaci&oacute;n o deseo de saber, debido a la carencia que se tiene de &eacute;ste; por ello debe existir, como dice Zubir&iacute; &ldquo;gusto por el conocimiento, que se logra por examen o inspecci&oacute;n de las cosas&rdquo;<sup>8</sup>; pues examinarlas exige una inclinaci&oacute;n a la b&uacute;squeda, a la reflexi&oacute;n y profundizaci&oacute;n para tratar de &ldquo;establecer el por qu&eacute; y la causa de las cosas&rdquo;, acercarse a la construcci&oacute;n y comprensi&oacute;n de lo real y la teorizaci&oacute;n de la realidad, construcci&oacute;n que se adquiere mediante el proceso activo, continuo y riguroso de observar los datos o los fen&oacute;menos de la realidad estudiada mediante la profundizaci&oacute;n filos&oacute;fica. As&iacute;, la filosof&iacute;a tiene nexos importantes con los procesos propios de la ciencia y la investigaci&oacute;n pues, al decir de Abbagnano, la filosof&iacute;a es: &ldquo;investigaci&oacute;n racional, aut&oacute;noma, que no se apoya en una verdad ya manifiesta o revelada sino s&oacute;lo en la fuerza de la raz&oacute;n, su &uacute;nica gu&iacute;a&rdquo;.<sup>9</sup></p>     <p> De otro lado la filosof&iacute;a, al considerarse amiga de la sabidur&iacute;a, a la que busca incansablemente, exige un disponerse al discurso (dis-curso, re-correr) cr&iacute;ticamente, de forma sistem&aacute;tica y l&oacute;gica sobre las diversas praxis de la realidad. Es una disposici&oacute;n a la indagaci&oacute;n, la investigaci&oacute;n, la sustentaci&oacute;n de &ldquo;las formas y las esencias&rdquo;, comprender y pensar de forma ordenada, usar los t&eacute;rminos de manera precisa, establecer comparaciones, imaginar y crear; construir preguntas apropiadas, pensar en el lenguaje, observar y profundizar, fomentar la capacidad para la sorpresa y la ambig&uuml;edad, pues &ldquo;el asombro se traduce como pasi&oacute;n, apasionamiento, sentimientos en efervescencia (&hellip;) guarda estrecha relaci&oacute;n con (&hellip;) sufrir, soportar, tolerar, sobrellevar, dejarse llevar por, dejarse determinar por&rdquo;.<sup>10</sup></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Es com&uacute;n escuchar que la filosof&iacute;a es la m&aacute;s in&uacute;til de las disciplinas pues, adem&aacute;s de reflexionar, no sirve para nada; sin embargo, respuestas fundamentadas nos hablan de su utilidad y, en el &aacute;mbito pr&aacute;ctico, nunca se deja de reconocer la urgencia de m&aacute;s filosof&iacute;a, de mayor esp&iacute;ritu filos&oacute;fico y de la necesidad de disponernos a la actitud filos&oacute;fica. La filosof&iacute;a es una posibilidad, un camino m&aacute;s para aproximarse a la realidad, que compromete integraci&oacute;n de conocimientos, acercamientos a la vida social, por encontrarse envuelta en el di&aacute;logo y la conversaci&oacute;n, adem&aacute;s de propiciar la reflexi&oacute;n sobre las cosas de manera profunda, sosegada, buscando siempre sustentos racionales, razones y comprensiones del mundo y de lo que hay en &eacute;l.</p>     <p> As&iacute; mismo conlleva un estilo que propende por la clarificaci&oacute;n de los pensamientos, pues se trata de una actividad racional y sistem&aacute;tica, no un dogma o una orientaci&oacute;n ideol&oacute;gica; as&iacute;, la filosof&iacute;a proporciona el ejercicio de pensar e interrogarse por el ser, la vida, los fen&oacute;menos de la naturaleza y del hombre, por su posici&oacute;n dentro de la sociedad y frente a la realidad. Tambi&eacute;n &ldquo;la filosof&iacute;a se consolida en un saber diferente a la opini&oacute;n y m&aacute;s cercano a las ciencias (...) Fuente de ense&ntilde;anza y vida que permite aclarar la condici&oacute;n y destino del hombre&rdquo;.<sup>11</sup></p>     <p> La filosof&iacute;a constituye una forma de conocimiento en la medida en que abstrae y habita el mundo de los conceptos,<sup>12</sup> reflexiona sobre ellos y los construye, pues permite:</p>     <p> &ldquo;(&hellip;)plantear problemas, analizar conceptos, descentrarse de su propio punto de vista y tomar distancia frente a las opiniones, ejercer un esp&iacute;ritu cr&iacute;tico frente a las ideas recibidas y a esquemas de pensamiento establecidos, pasar de la expresi&oacute;n inmediata y espont&aacute;nea de su punto de vista, al desarrollo argumentado y matizado de una posici&oacute;n, practicar el ir y el venir, desde lo abstracto a lo concreto, entre lo particular y lo universal. Concluir una reflexi&oacute;n desde la exposici&oacute;n de una pregunta hasta la formulaci&oacute;n de una respuesta.&rdquo;<sup>13</sup></p>     <p> Para ello se requieren ciertas t&eacute;cnicas, entrenamiento y gusto por la dilucidaci&oacute;n, el proceder sistem&aacute;tico y racional; se requiere apertura hacia la pregunta por el significado, las razones, las relaciones y las justificaciones; querer entender y trabajar en ello: comprenderse a s&iacute; mismo, el mundo en el que vivimos, las din&aacute;micas cient&iacute;fico-sociales, intentando encontrar sentido en medio de la confusi&oacute;n, haciendo juicios razonables, cada vez mejores, m&aacute;s argumentados, sustentados, coherentes y rigurosos. </p>     <p><b>4. Filosof&iacute;a de la ciencia</b></p>     <p> Si la filosof&iacute;a solicita una disposici&oacute;n a la reflexi&oacute;n, a la clarificaci&oacute;n del pensamiento y las ideas, la filosof&iacute;a de la ciencia trata de profundizar sobre la pr&aacute;ctica cient&iacute;fica: c&oacute;mo se desarrollan, eval&uacute;an y cambian las teor&iacute;as cient&iacute;ficas, c&oacute;mo se obtienen estas teor&iacute;as y los conceptos cient&iacute;ficos; comprende tambi&eacute;n la dilucidaci&oacute;n sobre c&oacute;mo la ciencia explica, predice y controla la naturaleza, adem&aacute;s de la formulaci&oacute;n y uso del m&eacute;todo cient&iacute;fico; por ello se interesa por el problema de la cientificidad; se dedica al an&aacute;lisis cr&iacute;tico sobre la historia y la estructura de la ciencia.</p>     <p> En este sentido, la filosof&iacute;a de la ciencia juzga la actividad cient&iacute;fica y sus resultados; lo que conduce a estudiar c&oacute;mo se han generado, desarrollado y aceptado las diversas concepciones en este &aacute;mbito, y la naturaleza de los instrumentos utilizados; se pregunta y trata de responder por estas explicaciones y sus tipos. Se interesa por hacer teor&iacute;a de la ciencia para comprender ese conjunto de conocimientos racionales construidos mediante la utilizaci&oacute;n del m&eacute;todo cient&iacute;fico de manera sistem&aacute;tica, las reglas de experimentaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de las hip&oacute;tesis y, as&iacute;, explicar c&oacute;mo este tipo de conocimiento ha contribuido a importantes cambios sociales y humanos, pues, a decir de Barrag&aacute;n, se trata de la &ldquo;relaci&oacute;n de la ciencia con la sociedad, o del esfuerzo que deben hacer los pensadores por ubicar la ciencia dentro de los valores humanos&rdquo;.<sup>14</sup>  Implica pensar sobre el sentido de las producciones cient&iacute;ficas, su utilidad, procurando fundamentarlas como constituyentes de una concepci&oacute;n del mundo. De modo que la filosof&iacute;a de la ciencia estudia, reflexiona y busca el sentido del universo de la ciencia, analiza esa peculiar manera de acercarse a la realidad y de procurar respuestas pr&aacute;cticas y &uacute;tiles a la sociedad, el hombre y la vida. </p>     <p><b>5. La epistemolog&iacute;a </b></p>     <p> La palabra epistemolog&iacute;a surge del griego episteme, que significa conocimiento aut&eacute;ntico y verdadero, diferente al conocimiento com&uacute;n; el t&eacute;rmino ha remitido a un tipo de conocimiento especial por su proceder met&oacute;dico, riguroso, sistem&aacute;tico, cr&iacute;tico y controlado. Por ello tiene estrechas relaciones con la filosof&iacute;a, en tanto actitud y forma de conocimiento l&oacute;gica y sustentada que interpreta la realidad y toda la experiencia humana: desde los hechos cient&iacute;ficos (tarea de la filosof&iacute;a y la teor&iacute;a de la ciencia) hasta los hechos sociales, pol&iacute;ticos, art&iacute;stico-est&eacute;ticos, religiosos, t&eacute;cnicos.  As&iacute; mismo, se relaciona con la teor&iacute;a del conocimiento, pues es necesario conocer las formas de conocimiento, su esencia, procedencia y caracter&iacute;sticas, que, para efectos de la epistemolog&iacute;a, se centran, no en los procesos cognitivos en general (teor&iacute;a del conocimiento o gnoseolog&iacute;a), sino del conocimiento validado racionalmente con estrategias de control cr&iacute;tico en una parcela del conocimiento.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Por los profundos nexos mencionados, la noci&oacute;n de epistemolog&iacute;a ha sido objeto de diversas conceptualizaciones, bien como el estudio de los conocimientos cient&iacute;ficos, definici&oacute;n aproximada a la filosof&iacute;a de la ciencia y que se encuadra como sustento esencial de las ciencias f&iacute;sico-naturales, experimentales y portadoras tradicionales de la caracter&iacute;stica de cient&iacute;ficas; bien como la parte de la filosof&iacute;a que orienta su trabajo a la posibilidad y esencia del conocimiento humano, acepci&oacute;n que se acerca a la teor&iacute;a del conocimiento o gnoseolog&iacute;a. </p>     <p> Autores como Vargas Guill&eacute;n<sup>15</sup> explican la epistemolog&iacute;a desde diversos &aacute;mbitos: como &ldquo;estudio del &lsquo;aumento&rsquo; de conocimiento&rdquo;, lo que significa que se analiza su crecimiento mediante principios o reglas para su construcci&oacute;n. O como &ldquo;funci&oacute;n intracientifica&rdquo;, en la que se procede a examinar la pr&aacute;ctica del conocimiento cient&iacute;fico, es decir, que tiene una funci&oacute;n filos&oacute;fica y analiza el proceder en cada una de las ciencias. En otros casos, la noci&oacute;n de epistemolog&iacute;a es sustentada desde &ldquo;la b&uacute;squeda de la certeza&rdquo;, en la cual se le adjudica a la epistemolog&iacute;a la b&uacute;squeda del conocimiento verdadero, cierto, que no yerra. La epistemolog&iacute;a puede ser vista como el &ldquo;estudio del m&eacute;todo&rdquo;, lo que permite explicar los procedimientos o reglas para la producci&oacute;n de conocimiento, como tambi&eacute;n el esfuerzo met&oacute;dico de las ciencias para llegar a tener fundamentos; el estudio de las v&iacute;as de acceso, los caminos y los recorridos que la investigaci&oacute;n hace para la obtenci&oacute;n de saber.</p>     <p> Lo anterior indica que el nombre de la epistemolog&iacute;a condensa intereses referidos a la teor&iacute;a del conocimiento, asuntos de la filosof&iacute;a de la ciencia y temas metodol&oacute;gicos; adem&aacute;s, integra requerimientos tales como la pulsi&oacute;n por el conocimiento y una actitud filos&oacute;fica de dilucidaci&oacute;n, rigor y reflexi&oacute;n. Con ello se quiere decir que el campo de la epistemolog&iacute;a constituye un territorio complejo que establece nexos anal&iacute;ticos y cr&iacute;ticos con los &aacute;mbitos de la filosof&iacute;a, la ciencia, los m&eacute;todos y las pr&aacute;cticas cient&iacute;ficas para darles fundamento, sustento o fuerza v&aacute;lida para identificar y fortalecer las ciencias y sus relaciones peculiares.</p>     <p> En este sentido, podr&iacute;amos decir con Barrag&aacute;n que: &ldquo;La epistemolog&iacute;a se preocupa de los datos constitutivos del conocimiento humano para determinar a partir de ellos, su valor, por eso los juzga, los critica, los fundamenta&rdquo;,<sup>16</sup> a prop&oacute;sito de un territorio cognitivo especifico, ya que dichas condiciones pueden ser diferentes en cada ciencia, dependiendo de la parcela de la realidad que estudie; por ello, los caminos para su investigaci&oacute;n, los procedimientos y las estructuras son diferentes. </p>     <p> Entonces, es esencial ubicar la epistemolog&iacute;a como la encargada del estudio regional del conocimiento, es decir, pide la elecci&oacute;n de un &aacute;mbito territorial. Requiere -dice  Vargas Guill&eacute;n- &ldquo;Ubicarse en alg&uacute;n &lsquo;espacio&rsquo; de conocimiento, es decir, en alguna disciplina espec&iacute;fica (&hellip;) para proceder a operar epistemol&oacute;gicamente&rdquo;.<sup>17</sup> Eso significa que la epistemolog&iacute;a busca la obtenci&oacute;n de conocimientos situados en un &aacute;rea del saber humano, para establecer relaciones entre todas las &aacute;reas, por lo que requiere una comprensi&oacute;n amplia del conocimiento humano.</p>     <p> As&iacute;, la epistemolog&iacute;a como disciplina se interesa por las din&aacute;micas de las ciencias para construir conocimiento, estudia la l&oacute;gica y los mecanismos utilizados por cada una de ellas, para sustentar los razonamientos propuestos, se centra en los criterios de validez, profundiza en los &lsquo;modos de producci&oacute;n&rsquo; de conocimientos, para entenderlos, fundamentarlos y darles alternativas que los lleven a su realizaci&oacute;n cada vez m&aacute;s certera, m&aacute;s fiable. Esto sugiere que la epistemolog&iacute;a es un campo interesado por  las din&aacute;micas peculiares y particulares de una regi&oacute;n de conocimiento, mientras que la filosof&iacute;a de la ciencia se interesa por la historia, los fundamentos y el desarrollo de la ciencia.<sup>18</sup> La epistemolog&iacute;a pone el &eacute;nfasis en los controles cr&iacute;ticos y criterios de validez, lo cual conduce a pensar en la autonom&iacute;a y especificidad de cada uno de los territorios; la filosof&iacute;a de la ciencia concentra su inter&eacute;s en la cientificidad: su pr&aacute;ctica, historia, evaluaci&oacute;n y cambio de las teor&iacute;as y los conceptos cient&iacute;ficos. </p>     <p> La epistemolog&iacute;a constituye una actividad filos&oacute;fica frente al conocimiento de las ciencias, estudia la constituci&oacute;n de los conocimientos v&aacute;lidos, lo que implica acercarse a su naturaleza y peculiaridades. As&iacute; planteada, la epistemolog&iacute;a es: &ldquo;La rama de la filosof&iacute;a que se ocupa de los problemas de la naturaleza, de los l&iacute;mites y validez del conocimiento y de la creencia&rdquo;,<sup>19</sup> por lo que considera que el conocimiento es creencia de tipo especial: creencia que satisface ciertas condiciones; por ello, el mencionado autor anota que: &ldquo;La cuesti&oacute;n central de la epistemolog&iacute;a consiste, entonces, en determinar qu&eacute; condiciones debe cumplir una creencia para ser conocimiento&rdquo;<sup>20</sup>para cada uno de los territorios de los saberes, lo cual sugiere el abordaje particular de cada uno de ellos y la reflexi&oacute;n sobre las diversas relaciones entre las ciencias; de esta manera, la epistemolog&iacute;a es una rama interesada en la identidad y en la relaci&oacute;n de los campos de conocimiento humano, para que sean m&aacute;s fuertes, establezcan mayores y mejores relaciones, respetando su independencia y su &lsquo;modo&rsquo; particular de crear conocimiento.</p>     <p> Como puede observarse, la especificidad de la epistemolog&iacute;a la constituye la reflexi&oacute;n sobre el conocimiento de una parcela cognitiva, de la que busca siempre su fundamentaci&oacute;n, es decir, su solidez y fortalecimiento o, como bien lo anota Laverde, indaga por las condiciones de validez, el an&aacute;lisis de la naturaleza, problemas de inter&eacute;s y los l&iacute;mites de ese territorio o ciencia, por cuanto es el &aacute;rea general del conocimiento, que estudia cada ciencia en espec&iacute;fico para comprender la din&aacute;mica de cada una de las regiones del amplio campo de los saberes humanos. As&iacute;, podemos decir que la noci&oacute;n de epistemolog&iacute;a  hace alusi&oacute;n a todo inter&eacute;s por dilucidar las peculiaridades de las ciencias. Aqu&iacute; entonces, se podr&aacute; enunciar la epistemolog&iacute;a como campo general no obstante, ella remitir&aacute; al mundo end&oacute;geno o intr&iacute;nseco de cada una de las ciencias para aplicar su procedimiento.</p>     <p><b>6. La epistemolog&iacute;a de la bibliotecolog&iacute;a </b></p>     <p> La epistemolog&iacute;a, entendida como la parte de la filosof&iacute;a que estudia el modo de construcci&oacute;n del conocimiento en una ciencia o disciplina cient&iacute;fica particular, tiene como funci&oacute;n esencial el prop&oacute;sito de que dichos conocimientos sean cada vez m&aacute;s fiables (v&aacute;lidos) para que aporten al desarrollo de las pr&aacute;cticas sociales. Para eso utiliza como herramienta la profundizaci&oacute;n filos&oacute;fica, que implica conocer y comprender la l&oacute;gica de la construcci&oacute;n de los conceptos, la historia y el devenir de la disciplina cient&iacute;fica, reconoce los principales problemas de su territorio cognitivo y los componentes y &aacute;mbitos en los cuales se desarrolla. Esto exige una visi&oacute;n cr&iacute;tica para aprehender las cosas y los fen&oacute;menos, establecer criterios que contribuyan a lograr mayor validez y rigor en sus investigaciones y en los problemas que le competen. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Al nombrar la epistemolog&iacute;a como un estudio regional, hacemos uso de un concepto topogr&aacute;fico como met&aacute;fora para dar cuenta de un espacio definido, con partes territoriales blandas como arenas movedizas, otras, un poco m&aacute;s firmes; a la vez con pliegues, rupturas y discontinuidades; con bordes y fronteras, a veces r&iacute;gidas y a la vez porosas, que en momentos encierran o blindan, en otros, permiten la fuga y el traspaso a otro territorio. </p>     <p> De modo que la epistemolog&iacute;a estudia una parcela del universo del conocimiento como es el campo de la bibliotecolog&iacute;a, territorio de inter&eacute;s que busca fundamentarse y validar su producci&oacute;n cognitiva. As&iacute;, la epistemolog&iacute;a de la bibliotecolog&iacute;a procurar&aacute; un abordaje intracient&iacute;fico, es decir, un an&aacute;lisis continental que reconozca e identifique los m&eacute;todos, los objetos, las definiciones y conceptos propios, los caminos para su investigaci&oacute;n y la concepci&oacute;n que la comunidad acad&eacute;mica tiene de lo cient&iacute;fico, con lo que se pretende, finalmente, validar o legitimar las comprensiones racionales que la bibliotecolog&iacute;a hace de una parte de la realidad o de la experiencia en el mundo, adem&aacute;s de su impacto y utilidad social. </p>     <p> Consideramos a la bibliotecolog&iacute;a como un campo de la comunicaci&oacute;n y del conocimiento humano y, a decir de Rodr&iacute;guez Gallardo: &ldquo;Lo que le incumbe al bibliotecario es el estudio y an&aacute;lisis del proceso de comunicaci&oacute;n, para comprender mejor y proporcionar adecuados servicios bibliotecarios, para que el conocimiento de las cosas llegue al mayor n&uacute;mero de personas y para que se disfrute de las obras de creaci&oacute;n&rdquo; .<sup>21</sup></p>     <p> Se trata, as&iacute;, de una profesi&oacute;n y territorio cognitivo que abarca la producci&oacute;n o creaci&oacute;n de conocimiento, a trav&eacute;s del c&iacute;rculo comunicativo de acumulaci&oacute;n, organizaci&oacute;n y preservaci&oacute;n para la difusi&oacute;n, apropiaci&oacute;n y utilizaci&oacute;n, por cuanto la biblioteca se considera como el &ldquo;lugar donde se concentran los servicios bibliotecarios y se re&uacute;nen las colecciones&rdquo;,<sup>22</sup> configur&aacute;ndose como el centro de encuentros de mundos, acceso, uso y democratizaci&oacute;n de los soportes del conocimiento humano, &aacute;mbito en el cual el profesional es &ldquo;el personaje encargado de conocer, organizar, dosificar y brindar acceso a las experiencias humanas&rdquo;,<sup>23</sup> que preserva la biblioteca.<sup>24</sup></p>     <p> Hechas estas precisiones, podemos decir que abordar la bibliotecolog&iacute;a como entorno cognitivo o parcela particular, de manera sistem&aacute;tica y rigurosa, constituye un estudio epistemol&oacute;gico, en el cual este tipo de construcci&oacute;n de conocimiento es producto de la acci&oacute;n de los &ldquo;sujetos epist&eacute;micos&rdquo;. Eso sugiere la existencia de una comunidad acad&eacute;mica y cient&iacute;fica que fortalece el inter&eacute;s por dilucidar los componentes internos de la bibliotecolog&iacute;a y establecer lazos de cooperaci&oacute;n, discusi&oacute;n, socializaci&oacute;n y consenso, indispensables para delimitar el territorio cognitivo que se analiza, mediante la comunicaci&oacute;n de los sujetos epist&eacute;micos, la discusi&oacute;n sobre los temas epistemol&oacute;gicos (end&oacute;genos de la bibliotecolog&iacute;a) y las normas o principios de su proceder. Pues, como dice Vargas Guill&eacute;n: &ldquo;La epistemolog&iacute;a trata del conocimiento que produce ese sujeto y de la proposici&oacute;n tanto de nuevos objetos a ser conocidos como de las reglas para ello por parte de &eacute;l (sujeto epist&eacute;mico)&rdquo;.<sup>25</sup></p>     <p> En este sentido, la epistemolog&iacute;a de la bibliotecolog&iacute;a es una disciplina reflexiva, que analiza y contrasta sus componentes esenciales o identificatorios, pues se trata de un &ldquo;Estudio cr&iacute;tico de los principios, procedimientos y resultados de las diversas ciencias -en este caso la bibliotecolog&iacute;a- con el fin de determinar las relaciones l&oacute;gicas y el grado de validez de estos procedimientos o estructuras que utiliza el cient&iacute;fico&rdquo;.<sup>26</sup> Esto hace referencia a la existencia de la epistemolog&iacute;a general, de inter&eacute;s esencial para todas las ciencias y para establecer m&uacute;ltiples relaciones proporcionadas por los an&aacute;lisis epistemol&oacute;gicos y, a su vez, la epistemolog&iacute;a se establece como todo estudio que se ubica al interior de cada territorio o regi&oacute;n del conocimiento, por cuanto se presentan las epistemolog&iacute;as regionales, es decir, las propias de cada campo de saber.</p>     <p> As&iacute; planteado, la epistemolog&iacute;a de la bibliotecolog&iacute;a deber&aacute; interesarse por los instrumentos que hacen v&aacute;lida la adquisici&oacute;n y convalidaci&oacute;n del conocimiento en el &aacute;rea de la bibliotecolog&iacute;a, territorio o parcela de la gran &aacute;rea de las ciencias. Por ello, tiene como funci&oacute;n constituir ese &aacute;mbito en un territorio cada vez m&aacute;s firme o fundamentado para dilucidar que: &ldquo;La cuesti&oacute;n fundamental de la epistemolog&iacute;a es pues el c&oacute;mo se funda esos conocimientos que consideramos verdaderos&rdquo;<sup>27</sup> podr&iacute;amos decir, en el contexto de este escrito, conocimientos v&aacute;lidos, atravesados por los controles cr&iacute;ticos consensuados en los territorios cognitivos.</p>     <p> El estudio regional o territorial de una disciplina permite profundizar sobre el proceso de construcci&oacute;n de saber en ese &aacute;mbito: su historia, su permanencia y transformaciones; autores fundadores o representativos, los fundamentos filos&oacute;fico-te&oacute;ricos; el estudio de los objetos, la producci&oacute;n de nuevas preguntas y cuestionamientos end&oacute;genos y el descubrimiento de nuevos problemas de investigaci&oacute;n propios del &aacute;rea. </p>     <p> As&iacute; que se hace necesario para las disciplinas cient&iacute;ficas pensar y dotarse de fundamentos, lo cual exige un ejercicio y una funci&oacute;n mental que consiste en la disertaci&oacute;n, el an&aacute;lisis y la profundizaci&oacute;n conceptual, como dice Ortega Mart&iacute;nez:  &ldquo;Yendo de juicio en juicio, de concepto en concepto, hacia (&hellip;) es decir, se trata de una actividad discursiva, que transcurre o tiene un curso din&aacute;mico pero con una cierta direcci&oacute;n o intencionalidad (&hellip;) de naturaleza asociativa o inclusiva, en y por la cual se asocian ideas y conceptos (conocimientos simb&oacute;licos)&rdquo;.<sup>28</sup></p>     <p> De manera que la epistemolog&iacute;a de la bibliotecolog&iacute;a permite la dilucidaci&oacute;n racional, que consiste en dar razones de su saber y estructura, explicitar los por-qu&eacute;s, es decir &ldquo;Tiene que ver con el principio de raz&oacute;n suficiente, dichas razones  son expresadas mediante teor&iacute;as, es decir con un conjunto o corpus de ideas asociadas&rdquo;.<sup>29</sup> As&iacute;, la fundamentaci&oacute;n de la bibliotecolog&iacute;a est&aacute; referida a la constituci&oacute;n de sentido en este campo de conocimiento o &aacute;mbito de realidad, dicha constituci&oacute;n de sentido configura cierta l&oacute;gica o &ldquo;juego ling&uuml;&iacute;stico&rdquo; que la legitima por lo que sugiere que dicha fundamentaci&oacute;n de la bibliotecolog&iacute;a se encuentre anclada en unas condiciones contextuales y por las peculiaridades de la disciplina cient&iacute;fica, adem&aacute;s de configurar una estructura ling&uuml;&iacute;stica propia o un lenguaje especializado que funciona como un juego, donde existen reglas definidas y no definidas. <sup>30</sup></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Los componentes de la epistemolog&iacute;a de la bibliotecolog&iacute;a se configuran por preguntas como: &iquest;Cu&aacute;l es la parcela cognitiva que estudia y reflexiona? Esto remite al interrogante por el estatuto de la ciencia o disciplina de inter&eacute;s. O por: &iquest;Qu&eacute; tipo de conocimiento es?  Pregunta de tipo end&oacute;geno, que pretende identificar una categor&iacute;a mayor que guiar&aacute; su reconocimiento entre otros territorios y la relaci&oacute;n con ellos mismos, como sistema organizativo que proporciona pautas. Y se refiere a las implicaciones de este tipo de conocimiento, su  forma y estructura, para responder a otras preguntas sobre si el campo de estudio: se verifica, se explica, se interpreta o se describe. </p>     <p> La epistemolog&iacute;a de la bibliotecolog&iacute;a se pregunta por los objetos de conocimiento e investigaci&oacute;n; los caminos o m&eacute;todos con los que investiga sus objetos y produce conocimiento para explicar, interpretar o comprender la parte de la realidad de la que se ocupa; tambi&eacute;n trabaja en la clarificaci&oacute;n o exposici&oacute;n de los t&eacute;rminos o conceptos que identifican su territorio, con los cuales orienta, establece fronteras y construye un sistema conceptual que gu&iacute;a sus producciones. Estudia los fundamentos del &aacute;rea o territorio de la bibliotecolog&iacute;a mediante un procedimiento dial&eacute;ctico, es decir recurriendo a la explicaci&oacute;n, a la construcci&oacute;n y exposici&oacute;n de razones de los componentes esenciales y end&oacute;genos que son los que configuran su estructura cient&iacute;fica. </p>     <p> As&iacute; mismo, la epistemolog&iacute;a de la bibliotecolog&iacute;a se ocupa del establecimiento de los criterios de validez con los cuales legitima, otorga valor o respalda los conocimientos producidos en la regi&oacute;n cognitiva de estudio; con ello, se establece una serie de controles cr&iacute;ticos que fortalecen el campo bibliotecol&oacute;gico, orienta las pr&aacute;cticas y procuran una reflexi&oacute;n constante sobre los productos, la socializaci&oacute;n o la interacci&oacute;n entre los miembros de la comunidad cient&iacute;fica y la constituci&oacute;n de los consensos necesarios y posibles sobre algunos componentes te&oacute;ricos y pr&aacute;cticos de la disciplina cient&iacute;fica. </p>     <p> La validez hace alusi&oacute;n a un talante cr&iacute;tico, reflexivo y comunicativo de los &lsquo;sujetos epist&eacute;micos&rsquo;, quienes conforman la comunidad cient&iacute;fica y acad&eacute;mica de la bibliotecolog&iacute;a para configurar los mecanismos mediante los cuales se legitiman los conocimientos sobre el territorio o campo de conocimiento, porque las producciones surgen de procesos investigativos que han seguido unos procedimientos sistem&aacute;ticos y rigurosos; porque conllevan un sendero de discusi&oacute;n, contrastaci&oacute;n, di&aacute;logo y fortalecimiento argumentativo entre diversos grupos epist&eacute;micos que discurren sobre estas producciones investigativas; porque explica y sustenta las razones por las cuales es pertinente el objeto de investigaci&oacute;n, los m&eacute;todos o caminos utilizados para ello y por el sustento social o &ldquo;modo social de valorarlos&rdquo;,<sup>31</sup> lo cual exige que lo investigado tenga un fin &uacute;til, que la dilucidaci&oacute;n te&oacute;rica impacte de manera efectiva una praxis social o conduzca a transformaciones en las pr&aacute;cticas profesionales.</p>     <p> Este plano cr&iacute;tico, planteado como estrategia para la configuraci&oacute;n de criterios de validez, conforma, seg&uacute;n Vargas Guill&eacute;n, &lsquo;un relativismo valorativo&rsquo; que vemos con agrado, pues el autor explica que es posible hacer:</p>     <p> &ldquo;(&hellip;) leg&iacute;tima cualquier forma de proceder en el intento de conocer el mundo, siempre que se demuestre por qu&eacute; se le atribuye valora a tal forma determinada de constituir y construir el conocimiento; y tambi&eacute;n es leg&iacute;timo estudiar cualquier problema siempre que se demuestre el valor de aquello que se pretende investigar; ese relativismo s&oacute;lo puede ser encontrado a la luz del an&aacute;lisis cr&iacute;tico y as&iacute; &eacute;ste se convierte en el mecanismo con el cual se da cuenta de las razones por las cuales se otorga valor tanto a los conocimientos como a los procedimientos asumidos&rdquo;<sup>32</sup></p>     <p> Lo anterior lleva a poner el &eacute;nfasis en los grupos, nichos y sujetos epist&eacute;micos ocupados de reflexionar, sustentar y constituir los fundamentos de la bibliotecolog&iacute;a como territorio cognitivo con peculiaridades que requieren ser reconocidas, sustentadas y comunicadas. Esta din&aacute;mica es posible en la medida en la cual se establezca un amplio y fuerte proceso comunicativo entre comunidades acad&eacute;micas (en su interior y con otras), quienes validan y generan ciertos acuerdos que proporcionan un patr&oacute;n organizador para la producci&oacute;n de conocimientos en la bibliotecolog&iacute;a como &aacute;rea del conocimiento humano y como pr&aacute;ctica profesional que cuenta con fundamentos y orientaciones epistemol&oacute;gicas claras.</p>     <p> Con ello la epistemolog&iacute;a de la bibliotecolog&iacute;a procura el recorrido reflexivo, cr&iacute;tico y profundo en ese territorio o regi&oacute;n epist&eacute;mica que es la bibliotecolog&iacute;a, con la tarea de sustentar sus &lsquo;modos de construcci&oacute;n&rsquo; de conocimiento, las maneras metodol&oacute;gicas de proceder, los sustentos te&oacute;ricos que fortalecen y gu&iacute;an la producci&oacute;n de conocimiento &lsquo;fiable&rsquo;, &lsquo;v&aacute;lido&rsquo;, como aporte positivo a las pr&aacute;cticas sociales, fin de cualquier ciencia, y a&uacute;n m&aacute;s en el caso de un importante campo y profesi&oacute;n como la bibliotecolog&iacute;a que sirve de soporte pr&aacute;ctico de todo el conocimiento humano.</p>     <p><b>Conclusiones</b></p>     <p> La teor&iacute;a del conocimiento se encarga de reflexionar sobre el origen, la naturaleza, el alcance y formas de conocimiento; por ello se interesa por describir c&oacute;mo nace y qu&eacute; caracter&iacute;sticas tiene el proceso de construcci&oacute;n; las fuentes, enfoques y las perspectivas que pueden surgir del acto de conocer. Por su parte, la epistemolog&iacute;a es un campo interesado por las din&aacute;micas peculiares y particulares de una regi&oacute;n de conocimiento o ciencia. La filosof&iacute;a de la ciencia se interesa por la historia, los fundamentos y el desarrollo de la ciencia como instituci&oacute;n social. La teor&iacute;a del conocimiento pone el &eacute;nfasis en el estudio general del acto de conocer: surgimiento, teor&iacute;as y explicaciones del acto de conocer, la epistemolog&iacute;a en los controles cr&iacute;ticos y criterios de validez, lo cual conduce a pensar en la autonom&iacute;a y especificidad de cada una de las ciencias; la filosof&iacute;a de la ciencia concentra su inter&eacute;s en la cientificidad: pr&aacute;ctica, historia, evaluaci&oacute;n y cambio de las teor&iacute;as y los conceptos cient&iacute;ficos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> La epistemolog&iacute;a de la bibliotecolog&iacute;a, entendida como estudio regional del conocimiento, procura una profundizaci&oacute;n end&oacute;gena o particular del territorio, lo cual comprende el reconocimiento de la bibliotecolog&iacute;a como un saber espec&iacute;fico, con particularidades metodol&oacute;gicas, con procedimientos y l&oacute;gicas respectivas que es indispensable identificar, comprender y reflexionar. Estas especificidades son otorgadas por los objetos de investigaci&oacute;n y los controles de validez que hacen parte del proceso de configuraci&oacute;n del campo de conocimiento: sus transformaciones, discontinuidades, contradicciones y dilemas. </p>     <p> La epistemolog&iacute;a busca la obtenci&oacute;n de conocimientos situados en un &aacute;rea, para establecer relaciones entre todas las ramas del conocimiento, tarea para la cual requiere, a su vez, una comprensi&oacute;n amplia de los saberes. De modo que la noci&oacute;n de epistemolog&iacute;a hace alusi&oacute;n a todo inter&eacute;s por dilucidar las peculiaridades de las ciencias, donde ejerce un papel de ciencia general de todas las ciencias; a su vez, la epistemolog&iacute;a remitir&aacute; al mundo end&oacute;geno o intr&iacute;nseco de cada uno de estos territorios, para profundizar en sus particularidades.</p>     <p> La epistemolog&iacute;a de la bibliotecolog&iacute;a, en tanto actividad cr&iacute;tica, meditativa y comunicativa, debe contar con el fortalecimiento, cada vez mayor, de las comunidades epist&eacute;micas en redes de interacci&oacute;n para socializar, contrastar, discutir y proponer criterios de validez que hagan de la bibliotecolog&iacute;a un territorio cada vez m&aacute;s s&oacute;lido, fundamentado y respaldado por un &lsquo;consenso intersubjetivo&rsquo;, que debe iniciarse en cada uno de los nichos acad&eacute;micos ocupados de pensar la bibliotecolog&iacute;a y extenderse a todas los &aacute;mbitos acad&eacute;micos y cient&iacute;ficos en otras latitudes bibliotecol&oacute;gicas. &Eacute;ste es un ideal al cual el abordaje epistemol&oacute;gico como estudio regional o end&oacute;geno de la bibliotecolog&iacute;a  puede contribuir para su  realizaci&oacute;n.</p>     <p><b>Pie de paginas</b></p>     <p>* 	Art&iacute;culo de reflexi&oacute;n derivado de la investigaci&oacute;n Ciencias de la informaci&oacute;n: identificaci&oacute;n y relaciones,  llevada a cabo por Nathalia Quintero, Isabel Cristina Bernal, Mar&iacute;a Teresa Arbel&aacute;ez, Marta Luc&iacute;a Giraldo y Jair Taborda Ortiz, estudiante en formaci&oacute;n. Financiada por el Centro de Investigaciones en Ciencia de la Informaci&oacute;n &ndash;CICINF- de la Escuela Interamericana de Bibliotecolog&iacute;a de la Universidad de Antioquia. Medell&iacute;n, Colombia, 2007.</p>     <p>1. 	VARGAS GUILL&Eacute;N, Germ&aacute;n. Tratado de epistemolog&iacute;a. Bogot&aacute;: Universidad Pedag&oacute;gica Nacional, Ediciones San Pablo, 2006. p. 22</p>     <p> 2. 	GAVIRIA VEL&Aacute;SQUEZ, Margarita  &iquest;Es posible la gesti&oacute;n del conocimiento en la actividad cient&iacute;fica? Una aproximaci&oacute;n al &ldquo;bucle retroactivo&rdquo; del conocimiento.  Encuentro Internacional de Investigaci&oacute;n en Bibliotecolog&iacute;a y Ciencia de la Informaci&oacute;n, Medell&iacute;n: I, Oct. 2006. Documento sin publicar</p>     <p> 3. 	VARGAS GUILL&Eacute;N. Op. cit.  p.63</p>     <p> 4. 	BACHELARD, Gast&oacute;n. La formaci&oacute;n del esp&iacute;ritu cient&iacute;fico. M&eacute;xico: Siglo XXI, 2003 p. 15</p>     <p>5. 	VARGAS GUILL&Eacute;N. Op. cit. p. 118</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 6 .	Gast&oacute;n Bachelard  afirma que &ldquo;el hombre animado por el esp&iacute;ritu cient&iacute;fico, sin duda desea saber, pero es por lo pronto para interrogar mejor&rdquo;. BACHELARD  Op. cit. p.19</p>     <p> 7. 	HESSEN, Johannes. Teor&iacute;a del conocimiento. Bogot&aacute;: Panamericana, 2004 p. 21</p>     <p>8. 	ZUBIR&Iacute;, Xavier. Cinco lecciones de filosof&iacute;a Madrid: Alianza, 1980 p.12</p>     <p> 9. 	ABBAGNANO. Historia de la filosof&iacute;a. Madrid: Sarpe, 1988. p. 15</p>     <p>10. 	HEIDEGGER, Mart&iacute;n. &iquest;Qu&eacute; es la filosof&iacute;a? Barcelona: Herder, 2004 p.60</p>     <p> 11. 	C&Aacute;RDENAS MEJ&Iacute;A, Luz Gloria. Notas sobre la ense&ntilde;anza de la filosof&iacute;a. Revista Folios, 2000, no. 22, p.41</p>     <p> 12. 	Deleuze y Guattari en el texto &iquest;Qu&eacute; es la filosof&iacute;a? Explican que la filosof&iacute;a es el arte de formar, de inventar, de fabricar conceptos. Por lo que el fil&oacute;sofo es un especialista en ellos, sabe cu&aacute;les son inviables, arbitrarios o inconsistentes. DELEUZE, G. Y GUATTARI, F. &iquest;Qu&eacute; es la filosof&iacute;a? Barcelona: Anagrama, 1993, p: 8 -9</p>     <p> 13. 	C&Aacute;RDENAS MEJ&Iacute;A. Op. cit. p.43</p>     <p>14. 	BARRAG&Aacute;N LINARES, Hernando. Epistemolog&iacute;a. Bogot&aacute;: Universidad Santo Tom&aacute;s de Aquino, 1977 p.133</p>     <p>15. 	VARGAS GUILL&Eacute;N. Op. cit. p.45</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>16. 	BARRAG&Aacute;N. Op. cit. p.13</p>     <p> 17. 	VARGAS GUILL&Eacute;N. Op. cit. p.98</p>     <p> 18. 	El &eacute;nfasis de la filosof&iacute;a de la ciencia en la cientificidad, puede propiciar la idea de que se interesa por La Ciencia, con may&uacute;scula y en singular, lo cual remite al producto de los saberes f&iacute;sico-naturales o ciencias exactas, desde donde surge la afirmaci&oacute;n de que La Ciencia es una. </p>     <p> 19. 	VELARDE LOMBANA, Juli&aacute;n. Epistemolog&iacute;a. En: VELARDE LOMBANA, Juli&aacute;n  y MU&Ntilde;OZ J. (comp.) Compendio de epistemolog&iacute;a. Madrid: Trotta, 2000, p. 205</p>     <p>20. 	Ib&iacute;d. p. .206</p>     <p>21. 	RODR&Iacute;GUEZ GALLARDO, Jos&eacute; Adolfo. La formaci&oacute;n human&iacute;stica del bibliotec&oacute;logo. M&eacute;xico: UNAM-CUIB, 2001, p. 259</p>     <p> 22. 	Ib&iacute;d. p. 2</p>     <p> 23. 	Ib&iacute;d. </p>     <p> 24. 	El bibliotec&oacute;logo puede ser visto como un sujeto que tiene una relaci&oacute;n epistemol&oacute;gica o cumple funci&oacute;n de epistem&oacute;logo en cuanto trabaja con el conocimiento producto de todas las ciencias y puede generar una gran red social de conocimiento y establecer m&uacute;ltiples relaciones inter y multidisciplinarias. Adem&aacute;s, por conocer el contenido de los soportes y capacitar a los usuarios para que contin&uacute;en con el proceso de comunicaci&oacute;n y construcci&oacute;n de conocimiento y utilizar la biblioteca como un instrumento y un lugar de encuentro con los registros y los productos de la cultura.</p>     <p>25. 	VARGAS GUILL&Eacute;N. Op. cit. p.115</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 26. 	BARRAG&Aacute;N. Op. cit. p. 126</p>     <p> 27. 	ORTEGA MART&Iacute;NEZ, Francisco Jos&eacute;. Epistemolog&iacute;a y ciencia en la actualidad. Th&eacute;mata Revista de Filosof&iacute;a, 2002, no. 28, p. 161</p>     <p>28. 	Ib&iacute;d. p.162</p>     <p> 29. 	Ib&iacute;d. p.161</p>     <p> 30.	Pues el lenguaje es la herramienta esencial para la constituci&oacute;n de saber y de ciencia, pues el conocimiento es una configuraci&oacute;n gramatical pues, seg&uacute;n Juan Guillermo Hoyos, &ldquo;La l&oacute;gica de los conceptos es una l&oacute;gica peculiar, que funciona sobre determinadas bases y opera por determinadas razones y justificaciones&rdquo; HOYOS, Juan Guillermo. Razones y fundamentos. En: La l&oacute;gica de los conceptos. A prop&oacute;sito de Ludwing Wittgenstein. Medell&iacute;n: Cargraphics, 2001, p. 105</p>     <p>31. 	VARGAS GUILL&Eacute;N. Op. cit. p. 50</p>     <p> 32. 	Idem. p. 50</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Referencias bibliogr&aacute;ficas</b></p>     <!-- ref --><p> 1. 	ABBAGNANO. Historia de la filosof&iacute;a. Madrid: Sarpe, 1988.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000112&pid=S0120-0976200700020000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 2. 	ALFARO L&Oacute;PEZ, H&eacute;ctor Guillermo. Fundamentos de la construcci&oacute;n y autonom&iacute;a del campo bibliotecol&oacute;gico. M&eacute;xico: UNAM, 2000.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000113&pid=S0120-0976200700020000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 3. 	BACHELARD, Gast&oacute;n. La formaci&oacute;n del esp&iacute;ritu cient&iacute;fico. M&eacute;xico: Siglo XXI, 2003 &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000114&pid=S0120-0976200700020000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 4. 	BARRAG&Aacute;N LINARES, Hernando. Epistemolog&iacute;a. Bogot&aacute;: Universidad Santo Tom&aacute;s de Aquino, 1977 &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000115&pid=S0120-0976200700020000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 5. 	BROWN C&Eacute;SAR, Javier. Sistema general de categor&iacute;as de la ciencia bibliotecaria. Bibliotecas y Archivos, 1997, vol. 1, no, 4.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000116&pid=S0120-0976200700020000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 6. 	C&Aacute;RDENAS MEJ&Iacute;A, Luz Gloria. Notas sobre la ense&ntilde;anza de la filosof&iacute;a. Revista Folios, 2000, no. 22&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000117&pid=S0120-0976200700020000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 7. 	DELEUZE, G. Y GUATTARI, F. &iquest;Qu&eacute; es la filosof&iacute;a? Barcelona: Anagrama, 1993&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S0120-0976200700020000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 8. 	FOERSTER, Heinz Von. Por una nueva epistemolog&iacute;a. Metapol&iacute;tica, 1998, vol. 2, no 8 &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000119&pid=S0120-0976200700020000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 9. 	FOUCAULT, Michel. La arqueolog&iacute;a del saber. Argentina: Siglo XXI, 2004.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000120&pid=S0120-0976200700020000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 10. GAVIRIA VEL&Aacute;SQUEZ, Margarita &iquest;Es posible la gesti&oacute;n    del conocimiento en la actividad cient&iacute;fica? Una aproximaci&oacute;n    al &quot;bucle retroactivo&quot; del conocimiento. Encuentro Internacional de    Investigaci&oacute;n en Bibliotecolog&iacute;a y Ciencia de la Informaci&oacute;n,    Medell&iacute;n: I, Oct. 2006. Documento sin publicar&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000121&pid=S0120-0976200700020000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 11. 	RODR&Iacute;GUEZ GALLARDO, Jos&eacute; Adolfo. La formaci&oacute;n human&iacute;stica del bibliotec&oacute;logo. M&eacute;xico: UNAM-CUIB, 2001&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S0120-0976200700020000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 12. 	HEIDEGGER, Mart&iacute;n. &iquest;Qu&eacute; es la filosof&iacute;a? Barcelona: Herder, 2004 &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000123&pid=S0120-0976200700020000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 13. 	HESSEN, Johannes. Teor&iacute;a del conocimiento. Bogot&aacute;: Panamericana, 2004 &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000124&pid=S0120-0976200700020000400013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 14. 	HOYOS, Juan Guillermo. Razones y fundamentos. En: La l&oacute;gica de los conceptos. A prop&oacute;sito de Ludwing Wittgenstein. Medell&iacute;n: Cargraphics, 2001&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S0120-0976200700020000400014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 15. 	IBARBO, Jairo. Incertidumbre y objetividad en el conocimiento. Medell&iacute;n: Editorial &amp;, 2003.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S0120-0976200700020000400015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 16. 	MART&Iacute;NEZ M&Iacute;GU&Eacute;LEZ, Miguel. La l&oacute;gica dial&eacute;ctica en el proceso de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica. Revista Anthropos, Jul. - Dic. 2001, vol 22, no 43.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000127&pid=S0120-0976200700020000400016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 17. 	MOLINA CAMPOS, Enrique. Teor&iacute;a de la Biblioteconom&iacute;a. Granada: Universidad de Granada, 1995 &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000128&pid=S0120-0976200700020000400017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 18. 	ORTEGA MART&Iacute;NEZ, Francisco Jos&eacute;. Epistemolog&iacute;a y ciencia en la actualidad. Th&eacute;mata Revista de Filosof&iacute;a, 2002, no. 28.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000129&pid=S0120-0976200700020000400018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 19. 	REND&Oacute;N ROJAS, Miguel &Aacute;ngel. Bases te&oacute;ricas y filos&oacute;ficas de la bibliotecolog&iacute;a. M&eacute;xico: UNAM-CUIB, 1997.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S0120-0976200700020000400019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 20. 	REND&Oacute;N ROJAS, Miguel &Aacute;ngel. (Compilador) Problemas sobre teor&iacute;a y epistemolog&iacute;a de la Ciencia bibliotecol&oacute;gica y de la informaci&oacute;n. Discusi&oacute;n y an&aacute;lisis. M&eacute;xico: UNAM, M&eacute;xico, 2000.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S0120-0976200700020000400020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 21. 	SETIEN QUESADA, Emilio. Posibles derroteros de la teor&iacute;a bibliotecol&oacute;gica en el siglo XXI. Sciere, Jul. - Dic. 2002. vol. 8, no. 2. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000132&pid=S0120-0976200700020000400021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 22. 	SETIEN QUESADA, Emilio. M&eacute;todos cuantitativos y cualitativos en bibliotecolog&iacute;a. Ciencias de la informaci&oacute;n, Dic. 2005, vol. 36, no. 3. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000133&pid=S0120-0976200700020000400022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 23. 	VARGAS GUILL&Eacute;N, Germ&aacute;n. Tratado de epistemolog&iacute;a. Bogot&aacute;: Universidad Pedag&oacute;gica Nacional, Ediciones San Pablo, 2006&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000134&pid=S0120-0976200700020000400023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> 24. 	VELARDE LOMBANA, Juli&aacute;n. Epistemolog&iacute;a. En: VELARDE LOMBANA, Juli&aacute;n  y MU&Ntilde;OZ J. (comp.) Compendio de Epistemolog&iacute;a. Madrid: Trotta, 2000&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000135&pid=S0120-0976200700020000400024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>25. ZUBIR&Iacute;, Xavier. Cinco lecciones de filosof&iacute;a Madrid: Alianza, 1980.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000136&pid=S0120-0976200700020000400025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>&nbsp;</p>      ]]></body><back>
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