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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">      <P align="right"><b>TRADUCCI&Oacute;N</b></P>     <P>&nbsp;</P>     <P align="center"><font size="4" ><b>Pasos a seguir para la filosof&iacute;a de la informaci&oacute;n</b></font></P>     <P align="center">&nbsp;</P>     <P align="center">&nbsp;</P>     <P><b>Luciano Floridi*; Traduci&oacute;n Ariel Antonio Mor&aacute;n Reyes**</b></P>     <P>*Doctor en la filosof&iacute;a por la Universidad de Warwick. Maestro en filosof&iacute;a por la Universidad de Oxford. Grado en filosof&iacute;a por la Universidad de La Sapienza. C&aacute;tedra de Investigaci&oacute;n en Filosof&iacute;a de la Informaci&oacute;n y Grupo sobre Filosof&iacute;a de  la Informaci&oacute;n, Departamento de Filosof&iacute;a, Universidad de Hertfordshire. Grupo Interdepartamental de Investigaci&oacute;n sobre Filosof&iacute;a de la Informaci&oacute;n, SubFacultad de Filosof&iacute;a, Wolfson College, Universidad de Oxford. Universidad de Heartfordshire:  <a href="mailto:l.floridi@herts.ac.uk.">l.floridi@herts.ac.uk.</a>  Universidad de Oxford: <a href="mailto:luciano.floridi@philosophy.ox.ac.uk">luciano.floridi@philosophy.ox.ac.uk</a></P>     <P>*Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico: <a href="mailto:a.moran@comunidad.unam.mx.">a.moran@comunidad.unam.mx.</a></P>     <p> Publicado originalmente bajo el t&iacute;tulo Steps forward in the philosophy of information, en la revista Etica &amp; Politica/Ethics &amp; Politics 14 (1): 304-310, enero-junio 2012; p. 304-310</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</P> <hr noshade size="1">     <P>Existen muchas cosas que se pueden aprender cuando algunos colegas destacados dedican tiempo y energ&iacute;a a evaluar con sumo cuidado el propio trabajo. En el fasc&iacute;culo anterior de Etica &amp; Politica / Ethics &amp; Politics se ofrece un claro ejemplo de una oportunidad semejante<sup><a href="#n1" name="nota1">1</a></sup>. Los siete art&iacute;culos que  constituyen el Simposio sobre mi libro, The Philosophy of Information, cubren un espectro muy amplio de temas de forma genial e interesante. Estos avances en el desarrollo de la filosof&iacute;a de la informaci&oacute;n son  muy bien recibidos, sobre todo porque sus contribuciones han llevado a esta &uacute;ltima m&aacute;s all&aacute; de la etiqueta vinculada particularmente a mi trabajo y la han asociado mucho  m&aacute;s con el denominativo de un programa independiente de investigaci&oacute;n. No hay suficiente espacio para detallar todos los aspectos que espero haber aprendido mediante la lectura de sus trabajos (de todos maneras, si lo hubiera, el ejercicio ser&iacute;a demasiado tedioso para el lector). Entonces, lo que har&eacute; en este breve art&iacute;culo es resaltar algunos de los puntos clave que me parecieron m&aacute;s  sobresalientes. Aunque debo decir que no son los &uacute;nicos aspectos a destacar, de hecho es posible que otros lectores, e inclusive los propios autores de los art&iacute;culos, est&eacute;n en desacuerdo con mi selecci&oacute;n, pero los que  eleg&iacute; ofrecen una buena muestra de los contenidos m&aacute;s atractivos de lo que fue el Simposio. A continuaci&oacute;n, voy a proceder a agrupar los art&iacute;culos, no  s&iacute; en t&eacute;rminos del orden de su publicaci&oacute;n, m&aacute;s bien en t&eacute;rminos de los comentarios que se ofrecieron sobre ellos.</P>     <P>Perm&iacute;tanme comenzar con los tres art&iacute;culos m&aacute;s t&eacute;cnicos: los de Gamez, Cevolani, y Wolf. G&aacute;mez parte de mi postura sobre la informaci&oacute;n sem&aacute;ntica para mejorar los enfoques contempor&aacute;neos de la conciencia en t&eacute;rminos de integraci&oacute;n de la informaci&oacute;n. Como el mismo G&aacute;mez lo reconoce &#8212;y estoy de acuerdo con &eacute;l&#8212; un problema importante es que ''la conciencia es un fen&oacute;meno real, mientras que la informaci&oacute;n indica que un sistema tiene que aparentar que depende en gran medida de una interpretaci&oacute;n subjetiva &#8212;y es dif&iacute;cil ver c&oacute;mo algo que es metaf&iacute;sicamente real puede ser correlacionado o identificado con una interpretaci&oacute;n subjetiva''. Aqu&iacute; se trata de resolver este ''callej&oacute;n sin salida'',  argumentando que la teor&iacute;a de la integraci&oacute;n de la informaci&oacute;n de la conciencia se   podr&iacute;a mejorar mediante una revisi&oacute;n al cobijo de una teor&iacute;a de los datos de la conciencia<sup><a href="#n2" name="nota2">2</a></sup>,  por lo que se vale de mi trabajo sobre el concepto de datos para explicar con mayor solvencia las propiedades objetivas de un sistema f&iacute;sico. Me parece que esto es un paso muy prometedor, tambi&eacute;n con miras a una mejora adicional en nuestra comprensi&oacute;n de la conciencia del  ser en s&iacute; mismo.</P>     <P>Cevolani y Wolf ponen su atenci&oacute;n tambi&eacute;n en mi enfoque sobre la informaci&oacute;n sem&aacute;ntica, aunque no en c&oacute;mo esta representa los datos sino en la forma en que se acerca a la relaci&oacute;n entre los datos y la informaci&oacute;n. Ambos se interesan en mi formulaci&oacute;n de una teor&iacute;a de la informaci&oacute;n sem&aacute;ntica s&oacute;lida, o TSIS &#91;TISSI &#8211; Theory of Strongly Semantic Information&#93; (Floridi, 2004; Floridi, 2011a), seg&uacute;n la cual la informaci&oacute;n sem&aacute;ntica est&aacute; bien estructurada, con datos significativos y veraces. Cada uno de los autores ofrece mejoras muy &uacute;tiles sobre mi trabajo original. Cevolani concluye con la sugerencia de que ''el concepto de verdad parcial capta todas las intuiciones esenciales que subyacen a la teor&iacute;a de Floridi''. Esto bien puede ser el caso, por lo que yo me quedar&iacute;a en deuda con Cevolani por su fino an&aacute;lisis de una TSIS en t&eacute;rminos de verosimilitud. Wolf ofrece una importante ''visi&oacute;n de algunos de los matices de la teor&iacute;a &#91;...&#93;'' y una aportaci&oacute;n a manera de una ''condici&oacute;n que ata estrechamente la funci&oacute;n de informatividad con las propiedades del sistema de informaci&oacute;n que se est&aacute; estudiando. Esta nueva restricci&oacute;n aumenta la solidez de la TSIS''. En este caso, la TSIS surge como una teor&iacute;a mucho m&aacute;s enriquecida, luego de una juiciosa revisi&oacute;n de Wolf. Mi contribuci&oacute;n a la discusi&oacute;n  de la TSIS concierne, en realidad, a una clarificaci&oacute;n r&aacute;pida de una  funci&oacute;n filos&oacute;fica de la teor&iacute;a, que me temo pudo haber  contribuido a popularizarla, aunque yo no la aprobara. Cuando discurro sobre la TSIS, a menudo hablo en  t&eacute;rminos espaciales, en referencia a las distancias, las aproximaciones, la cercan&iacute;a, y as&iacute; sucesivamente, entre algunos datos, por ejemplo p, y su referente, o sea, el estado de los asuntos que la informaci&oacute;n en cuesti&oacute;n tiene por objeto capturar, llamado w.<sup><a href="#n3" name="nota3">3</a></sup>  No creo que &eacute;ste sea un problema en s&iacute; mismo (v&eacute;ase por ejemplo Floridi, 2010a), pero, en la adopci&oacute;n de tal lenguaje especializado, podr&iacute;a haber dejado  a impresi&oacute;n de que me suscribo a una especie de platonismo, en el que las verdades enunciadas son verdaderamente descripciones de w, o de las funciones de w, que existen en s&iacute; mismas independientemente de nuestras actividades intelectivas, formadas en su totalidad y que, por lo tanto, una informaci&oacute;n p puede perderse por completo o puede conseguirse con mayor o menor distancia o quiz&aacute; ya alterada. Dicha lectura plat&oacute;nica ser&iacute;a un error, y espero que lo anterior haya explicado por qu&eacute; en mi investigaci&oacute;n  me qued&eacute; lejos de cualquier enfoque de ''verosimilitud''. Desde una perspectiva constructivista, las verdades pueden estar determinadas, en &uacute;ltima instancia, por alguna informaci&oacute;n sem&aacute;ntica p que est&eacute; m&aacute;s o menos cerca de su referente w, pero esto dicho s&oacute;lo metaf&oacute;ricamente, es decir, cuando se habla de los fundamentos  de nuestro conocimiento del mundo en el sentido m&aacute;s amplio de la palabra o, en segunda instancia, cuando se habla de una aproximaci&oacute;n entre los diferentes bits de informaci&oacute;n, por ejemplo, entre mi percepci&oacute;n de d&oacute;nde y cu&aacute;ndo sale el tren y el horario de trenes. En el lenguaje cotidiano, nada de esto genera problema alguno, en absoluto, pero es una cuesti&oacute;n filos&oacute;ficamente problem&aacute;tica para cualquier fil&oacute;sofo que, como yo, rechaza una interpretaci&oacute;n representacionalista de la informaci&oacute;n sem&aacute;ntica y, por tanto, de los conocimientos correspondientes sobre la base de &eacute;sta. En &uacute;ltima instancia, nuestras interacciones perceptivas con la realidad consisten sencillamente en darle sentido a esta, digamos que como un proceso de ''semantizaci&oacute;n'', y no en ver si los datos que se pretende reunir est&aacute;n m&aacute;s cerca o m&aacute;s lejos entre s&iacute; (esto ser&iacute;a como restringir las potencialidades), en el mismo sentido en que una  cr&egrave;me br&ucirc;l&eacute;e no est&aacute; ''m&aacute;s o menos distante'' de sus ingredientes, si no que esto es s&oacute;lo algo metaf&oacute;rico. Esta analog&iacute;a clarifica que no hay, por supuesto, un sentido perfectamente razonable en el que nuestras interpretaciones de la realidad son ''m&aacute;s o menos'' distantes de sus referentes, nuevamente en el mismo sentido en que tal o cual cr&egrave;me br&ucirc;l&eacute;e est&aacute; m&aacute;s cerca o menos cerca de lo que la har&iacute;a ser considerada una buena ''crema catalana'', de acuerdo con la receta adecuada. No obstante, es un error suponer que s&oacute;lo hay una relaci&oacute;n de referencia: las reglas de confrontaci&oacute;n entre la informaci&oacute;n  y la realidad (frente a los ingredientes del platillo), no son las mismas que las reglas de enfrentamiento entre la informaci&oacute;n y la informaci&oacute;n (la receta vs. platillo). En el primer caso, estamos hablando de los datos de los ingredientes que proceden (o constituyen) la realidad y la informaci&oacute;n a la que no podemos acceder, a no ser que se consiga aproximarse s&oacute;lo un poco al modelo perseguido. Por esta raz&oacute;n, en el libro The Philosophy of Information, los introduzco a una correcta teor&iacute;a de la verdad (Floridi, 2010b; 2012). En este &uacute;ltimo caso, las muestras de  ''correspondentismo'' <sup><a href="#n4" name="nota4">4</a></sup>  est&aacute;n perfectamente  justificadas,  pero tambi&eacute;n son filos&oacute;ficamente ingenuas en la medida en que el juego fundamental de dar sentido al  mundo ha concluido.</P>     <P>Wolf concluye su art&iacute;culo sugiriendo que ''el an&aacute;lisis tambi&eacute;n proporciona un menor alcance para la aplicaci&oacute;n de la TSIS, espec&iacute;ficamente sobre la malinformaci&oacute;n <i>(misinformation)</i>.<sup><a href="#n5" name="nota5">5</a></sup> Dada la omnipresencia de la desinformaci&oacute;n <i>(disinformation)</i> y su interacci&oacute;n con la informaci&oacute;n en el mundo en que vivimos, una verdadera prueba de la solidez de la TSIS, ser&iacute;a el desarrollo de una extensi&oacute;n completa que bien pueda representar a la malinformaci&oacute;n y su interacci&oacute;n con la informaci&oacute;n. &#91;...&#93; A medida que se represente a la TSIS c&oacute;mo una forma de refinar el estudio las experiencias de la informaci&oacute;n y esta desinformaci&oacute;n, su valor como herramienta de an&aacute;lisis aumentar&aacute;''. Estoy de acuerdo y yo dar&iacute;a la bienvenida a esta extensi&oacute;n de la que &eacute;l habla. Quiz&aacute; aborde algunas de las cr&iacute;ticas manejadas por Fallis en su art&iacute;culo. Aunque debo confesar que tengo la impresi&oacute;n de que, en &uacute;ltima instancia, Fallis exagera en su postura. No creo que est&eacute; equivocado, pero me sigue pareciendo mucho m&aacute;s correcto usar ''malinformaci&oacute;n'' <i>(misinformation)</i> para referirse a la informaci&oacute;n sem&aacute;ntica falsa (por ejemplo, Alice piensa que Mil&aacute;n es la capital de Italia, pero est&aacute; mal informada); y ''desinformaci&oacute;n'' (disinformation) a aquella que se difunde con el fin de enga&ntilde;ar a su receptor (por ejemplo, Alice sabe que la capital de Italia es Roma, pero ella le dice a Bob que se trata de Mil&aacute;n con el fin de desinformarlo). El prefijo mal- en este tipo de ''desinformaci&oacute;n'' parece ir de la mano con el mal en el ''error'', pero por supuesto todo esto es, en gran medida, una cuesti&oacute;n de convenciones y usos ling&uuml;&iacute;sticos. Es el punto donde la filosof&iacute;a se convierte en lexicograf&iacute;a y taxonom&iacute;a y, por lo tanto, carente de inter&eacute;s. Por supuesto, existe una pl&eacute;yade de matices conceptuales. Despu&eacute;s de todo, no debemos esperar que los dos conceptos sean menos proteicos que el de la misma informaci&oacute;n (Floridi, 2010c). Pero la pregunta importante no es qu&eacute; tan lejos podemos llegar con una fina t&aacute;ctica de segmentaci&oacute;n de una variedad de significados diferentes y casos particulares, aunque si vale la pena el esfuerzo. Fallis no me ha convencido de que esto sea as&iacute;. Imaginemos que Alice mide un riel de acero de un ferrocarril y le dice a Bob que se su longitud es de 20 metros (66 pies en el Reino Unido). Bob revisa dos veces esta medici&oacute;n y descubre que, en realidad, para ser precisos, con algunos rieles de acero puede tomarse un poco m&aacute;s de tiempo, mientras que con otros el tiempo puede ser un poco m&aacute;s corto; la longitud puede variar, entre otras cosas, por la temperatura, por lo que esto tambi&eacute;n influye en el resultado de la medici&oacute;n. Entonces &iquest;Bob debe simplemente rechazar la medici&oacute;n de Alice porque ''a&uacute;n no est&aacute; claro si tenemos una explicaci&oacute;n adecuada'' para determinar la longitud del riel de acero&#63; Eso depende de qu&eacute; uso se le va a dar a esa medici&oacute;n y qu&eacute; tan precisa requiere que sea. Por ejemplo, si Alice quiere saber cu&aacute;ntos carriles de acero de su empresa tiene que comprar para cubrir la distancia entre dos ciudades, no hay necesidad de llevar la medida a un punto tal de precisi&oacute;n como para manejar hasta los cent&iacute;metros. Sin embargo, una medida tan precisa podr&aacute; ser &uacute;til cuando Bob se ocupe de los problemas relativos a la introducci&oacute;n de las uniones soldadas del ferrocarril, lo que podr&iacute;a requerir medidas finamente integradas. Las cr&iacute;ticas ofrecidas por Fallis en t&eacute;rminos de desinformaci&oacute;n visual, desinformaci&oacute;n de la verdad, desinformaci&oacute;n como efecto secundario y la desinformaci&oacute;n de la evoluci&oacute;n son interesantes, pero ata&ntilde;en a mediciones espec&iacute;ficas (como la preocupaci&oacute;n de los cent&iacute;metros), mientras que yo estaba dando una longitud del riel de acero simplemente en metros. Cada concepto se debe utilizar con la mayor precisi&oacute;n posible, pero tampoco de una forma exagerada, es decir, debemos adaptarnos a la utilidad de la situaci&oacute;n, esto es algo que habr&iacute;a sido dicho por Einstein. La malinformaci&oacute;n y la desinformaci&oacute;n no son la excepci&oacute;n. Tampoco lo es la misma informaci&oacute;n, que sigue siendo un concepto y un fen&oacute;meno imposible de precisar con las condiciones necesarias y suficientes, requiere tanto ah&iacute;nco que algunos fil&oacute;sofos anal&iacute;ticos no saben bien c&oacute;mo hacerlo.</P>     <P>El comentario anterior me lleva al art&iacute;culo de Krebs y su recordatorio acerca de que ''la informatividad &#91;sic&#93; depende de una determinada constelaci&oacute;n de elementos intermediarios &#91;sic&#93;, as&iacute; como del int&eacute;rprete, su competencia y sus intereses (epist&eacute;micos), contextualmente variables''. Esto parece estar en lo correcto, a pesar de la inusual terminolog&iacute;a. Los conceptos son los artefactos sem&aacute;nticos dise&ntilde;ados para un prop&oacute;sito, y que pueden ser &uacute;tiles en mayor o menor medida. El punto de an&aacute;lisis conceptual no es (y de hecho no deber&iacute;a ser) una mera disecci&oacute;n de los vac&iacute;os de contexto, de las pr&aacute;cticas, las aplicaciones y los usuarios; sin embargo, para este caso espec&iacute;fico, y con la finalidad de aclarar c&oacute;mo y por qu&eacute; funcionan de la manera en que lo hacen, trat&eacute; de mejorar esta distinci&oacute;n de las partes (Floridi, 2008). No obstante, hay algo intelectualmente deleznable en esta visualizaci&oacute;n a trav&eacute;s de una caja de cristal cubierta, con las diversas categor&iacute;as conceptuales perfectamente etiquetadas y dispuestas en los alfileres.</P>     <P>He dejado los art&iacute;culos de Beavers y el de Durante para el final, ya que me parecen ser los que m&aacute;s alcance tiene. No tendr&iacute;a sentido hacer un recorrido por la larga lista de puntos en los que estoy de acuerdo con ellos. Pero s&iacute; ofrezco para cada rubro una peque&ntilde;a contribuci&oacute;n de nuestra mutua comprensi&oacute;n.</P>     <P>Beavers precisa enf&aacute;ticamente, entre otras cosas, que en mi trabajo ''una filosof&iacute;a de importancia &#8212;y no olvidemos que aquellas sin importancia tampoco se recuerdan&#8212; 1) se encarna en el esp&iacute;ritu de una &eacute;poca y 2) busca responder las preguntas que son determinantes para ese momento. Consecuentemente, 3) una filosof&iacute;a genuina cambia con el transcurso del tiempo''. Hoy en d&iacute;a, esto significa el desarrollo de una filosof&iacute;a construccionista (que no constructivista)<sup><a href="#n6" name="nota6">6</a></sup> la a que puede dar cuenta de los objetos sem&aacute;nticos y de un dise&ntilde;o o reutilizaci&oacute;n de los elementos necesarios para una nueva infoesfera. Perm&iacute;tanme a&ntilde;adir dos precisiones a este respecto. En primer lugar, con anterioridad he hablado de esta misi&oacute;n filos&oacute;fica en t&eacute;rminos de la ingenier&iacute;a conceptual (Floridi, 2011b). Pero, m&aacute;s recientemente, me di cuenta de que la palabra ''ingenier&iacute;a'' puede generar confusi&oacute;n. Es cierto que Descartes y Wittgenstein eran ingenieros. Sin embargo, el concepto tiene connotaciones mec&aacute;nicas y deterministas que yo estar&iacute;a renuente a aprobar, pero que son dif&iacute;ciles de quitarse de encima. Por otro lado, esto me parece bastante torpe, as&iacute; que yo prefiero hablar de un ''dise&ntilde;o conceptual'', sobre todo, teniendo en cuenta que el dise&ntilde;o no es ni un descubrimiento ni una invenci&oacute;n, pero s&iacute; el arte de la explotaci&oacute;n de las potencialidades que definen los l&iacute;mites teleol&oacute;gicos y de la inteligencia, con miras a un objetivo espec&iacute;fico. Por lo tanto, para el lector que desee construir una red de referencias y de ''incrustar'' el constructivismo &#8212;defendido en mi filosof&iacute;a de la informaci&oacute;n&#8212; en un conjunto m&aacute;s contextualizado de influencias y puntos de vista, recomiendo encarecidamente la lectura de Deleuze y Guattari (1994). En segundo lugar, una vez que el constructivismo se entiende como una filosof&iacute;a realista, que trata los objetos sem&aacute;nticos, como mente y realidad, &#8212;dependiente de la misma manera que una casa es el resultado de un dise&ntilde;o arquitect&oacute;nico espec&iacute;fico, limitada y proporcionada por los materiales de construcci&oacute;n&#8212; se hace evidente que el relativismo se evita a expensas de un representacionismo. Para las ecuaciones que tenemos en frente, esto es bastante simple: se puede adoptar una epistemolog&iacute;a representacionalista, que pueda evitar el relativismo al dejar caer la postura construccionista, o podemos aceptar el hecho de que estamos a cargo de nuestras construcciones conceptuales, algunas de las cuales son muy mal concebidas (la astrolog&iacute;a, la homeopat&iacute;a, la comprensi&oacute;n de Otelo del comportamiento de Desd&eacute;mona, etc.), mientras que otras son cada vez m&aacute;s eficaces para dar sentido al mundo (la astrof&iacute;sica, la medicina, la perfecta comprensi&oacute;n entre Romeo y Julieta, etc.), pero luego el construccionismo, sin el relativismo, s&oacute;lo es posible con la presentaci&oacute;n de la epistemolog&iacute;a representacionalista, como otro artefacto mal concebido.</P>     <P>En su art&iacute;culo, Durante enfatiza la responsabilidad epist&eacute;mica como un importante factor en la perspectiva construccionista, postura apoyada por mi filosof&iacute;a de la informaci&oacute;n.</P>     <P>En su art&iacute;culo, Durante enfatiza la responsabilidad epist&eacute;mica como un factor crucial en la postura construccionista con el apoyo de mi filosof&iacute;a de la informaci&oacute;n. Como ya he indicado, esta es una visi&oacute;n muy pertinente. Este es uno de los m&aacute;s importantes sentidos en los que mi filosof&iacute;a de la informaci&oacute;n es cartesiana y kantiana. Los seres humanos tienen un llamado especial, ya que los motores meramente sem&aacute;nticos y los organismos informacionales inteligentes en el universo (al menos en la medida de los conocimientos actuales) son las &uacute;nicas entidades responsables de la semantizaci&oacute;n de la realidad. Esta simple verdad tiene muchas consecuencias. Me gustar&iacute;a destacar dos de ellas, a modo de conclusi&oacute;n de esta breve serie de respuestas.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La primera consecuencia se refiere a la naturaleza de las potencialidades restrictivas. Hemos visto que la humanidad dise&ntilde;a artefactos sem&aacute;nticos e interpretaciones significativas de la realidad, apoy&aacute;ndose en potencialidades que limitan.</P>     <P>En t&eacute;rminos de conocimiento, estos son los datos finales que vinculan a nuestro conocimiento de la realidad con su referente. En t&eacute;rminos pr&aacute;cticos, tales caracter&iacute;sticas limitantes son reglas que rigen nuestro comportamiento. Me explico. En la medida en que los datos son las diferencias relacionales (imaginemos la luz roja en un cruce de caminos) y las reglas son las relaciones condicionales (''parar en la luz roja'', entendido como ''si no se detienen en el sem&aacute;foro en rojo puede causar un accidente e incurrir en una multa''), que permiten a los agentes como nosotros interactuar con su medio ambiente y con otros agentes m&aacute;s o menos eficaces (aunque no s&oacute;lo permiten esto a los agentes como nosotros, pensemos en un robot, un perro, o una empresa). Los datos y las reglas son las potencialidades restrictivas con las cuales estamos din&aacute;micamente embebidos en el mundo, en la medida en que la anarqu&iacute;a (la ausencia de normas o reglas) puede ser vista como la contraparte del fen&oacute;meno de falta de sentido en los datos (la ausencia de cualquier distinci&oacute;n o diferencias), dando lugar a un tipo de agnosia (falta de percepci&oacute;n de los datos o las reglas porque no hay ninguno).</P>     <P>La segunda consecuencia se refiere a la &uacute;nica obligaci&oacute;n &eacute;tica que se desprende, a su vez, del &uacute;nico papel de semantizaci&oacute;n de la humanidad. La responsabilidad epist&eacute;mica comprometida en el dise&ntilde;o de una realidad significativa no es solo una labor epistemol&oacute;gica asignada como agentes epist&eacute;micos individuales. Es tambi&eacute;n, y probablemente m&aacute;s importante, una obligaci&oacute;n social y &eacute;tica que tenemos para con los otros. Si nadie m&aacute;s que nosotros hacemos que la realidad sea significativa para nosotros mismos y para los dem&aacute;s, si no existe otra fuente de significaci&oacute;n en el universo a excepci&oacute;n de nosotros; si nuestra ''moneda sem&aacute;ntica'' no se encuentra respaldada por alg&uacute;n patr&oacute;n de Dios; entonces solo existe una inmanente sem&aacute;ntica que nos corresponde dise&ntilde;ar, desarrollar, proteger y compartir. Este es nuestro llamado. A partir de ella, se deduce que cada vida humana es valiosa, y es algo que debe ser valorado como una preciosa fuente de creaci&oacute;n de sentido. Ser&iacute;a un error l&oacute;gico leer dicho llamado de manera solips&iacute;stica (y aqu&iacute; es donde me alejo de Descartes y Kant), por la siguiente raz&oacute;n. La semantizaci&oacute;n es un proceso de informaci&oacute;n. La informaci&oacute;n, sin embargo, no es como cualquier otro bien ordinario. Esto no tiene un car&aacute;cter competitivo: el consumo o explotaci&oacute;n de la informaci&oacute;n p de Alice no impide que Bob que consuma o explote la misma informaci&oacute;n al mismo tiempo. Esto no tiende a ser excluyente. Ciertos espectros que ata&ntilde;en a la informaci&oacute;n &#8212;tales como la propiedad intelectual, los datos no p&uacute;blicos o los secretos militares&#8212;, a menudo est&aacute;n protegidos, pero esto requiere un esfuerzo positivo, precisamente porque, normalmente, la restricci&oacute;n  no es una propiedad natural de la informaci&oacute;n, que tiende a ser f&aacute;cil de compartirse y revelarse. Por el contrario, si Alice presta su coche a Bob, &eacute;ste no puede usarlo al mismo tiempo. Finalmente, una vez que cierta informaci&oacute;n est&aacute; disponible, el costo de su reproducci&oacute;n y difusi&oacute;n tiende a ser insignificante (el costo marginal es igual a cero). Este, por supuesto, no es el caso de muchos productos, tales como una barra de pan. Por todas estas razones, la informaci&oacute;n puede ser vista en ocasiones como un bien p&uacute;blico. Esta visi&oacute;n justifica, a su vez, la creaci&oacute;n de bibliotecas p&uacute;blicas o proyectos como Wikipedia, que son de libre acceso para cualquier persona. Pero entonces, la semantizaci&oacute;n es un proceso social, a la que puede contribuir s&oacute;lo un poco, pero de la que nos beneficiamos enormemente todos los agentes. En efecto, casi todo el sentido que podemos dar a nuestras vidas se debe a las actividades que tienen impl&iacute;cito el sentido de millones de personas inmersas en la otredad. El infierno no es el otro, aunque s&iacute; la muerte del otro. Como cualquier persona de edad sabe, la soledad es una elecci&oacute;n social, posible gracias a la presencia de otros, pero la soledad es una situaci&oacute;n desesperada debido a la ausencia de cualquier otro.</P>     <P>Para volver a la primera observaci&oacute;n sobre el art&iacute;culo de Durante, en la misma forma en que los datos y las reglas son las relaciones que representan a las potencialidades restrictivas de nuestro comportamiento (no s&oacute;lo en la esfera epist&eacute;mica), nuestra semantizaci&oacute;n de los datos es a la vez una tarea epist&eacute;mica y &eacute;tica que podemos cumplir s&oacute;lo como agentes sociales. La civilizaci&oacute;n es a la vez un concepto epist&eacute;mico y &eacute;tico para un sistema multiagente. </P>     <P>&nbsp;</P> <hr>     <P><font size="3"><b>Notas</b></font></P>     <P><a href="#nota1" name="n1">1</a> Floridi se refiere a la edici&oacute;n de Etica &amp; Politica/Ethics &amp; Politics, 13 (2): 304-310, julio-diciembre 2011, en la que se publican las ponencias de Gustavo Cevolani Verisimilitude and strongly semantic information), Massimo Durante (Normativity, Constructionism, and Constraining Affordances), Don Fallis (Floridi on  Disinformation), David Gamez (Information and Consciousness), Jacob Krebs (Philosophy of Information and Pragmatistic Understanding of Information), Marty J. Wolf (Analysis, Clarification and Extension of the Theory of Strongly Semantic Information), Anthony F. Beavers Historicizing Floridi). Fasc&iacute;culo completo: <a href="http://www.openstarts.units.it/dspace/bitstream/10077/5820/1/E%26P_XIII_2011_2.pdf" target="_blanck">http://www.openstarts.units.it/dspace/bitstream/10077/5820/1/E%26P_XIII_2011_2.pdf</a> (Nota del traductor). </P>     <P><a href="#nota2" name="n2">2</a> Las comillas y las cursivas son m&iacute;as (N. del T).</P>     <P><a href="#nota3" name="n3">3</a> una acotaci&oacute;n en este punto ya que Floridi parece dar por sentado que el lector que no ha le&iacute;do los siete art&iacute;culos referidos, al menos ha hecho una lectura concienzuda de su libro y entiende el trasfondo de sus palabras. Aqu&iacute; Floridi est&aacute; haciendo referencia a la raigambre de enfoques de los que se vale para aproximarse al concepto de informaci&oacute;n, adem&aacute;s, por supuesto, del sem&aacute;ntico. En este caso, se refiere a la teor&iacute;a de la informaci&oacute;n, al enfoque algor&iacute;tmico, pero sobre todo, al enfoque probabil&iacute;stico y al sist&eacute;mico. Floridi retoma del enfoque sist&eacute;mico la concepci&oacute;n de un espacio de estados y el de coherencia, es decir, que la informaci&oacute;n sigue las transiciones posibles en el espacio de estados de un sistema. El estado del sistema puede ser representado como un vector dentro de ese espacio. El espacio de estados vendr&iacute;a a ser una representaci&oacute;n matem&aacute;tica de un sistema f&iacute;sico descrito mediante un conjunto de entradas, salidas y variables de estado, relacionadas a su vez por ecuaciones diferenciales de primer orden, las cuales se combinan en una ecuaci&oacute;n diferencial matricial de primer orden. El enfoque probabil&iacute;stico define a la informaci&oacute;n como un contenido sem&aacute;ntico, en t&eacute;rminos de espacio de probabilidad y la relaci&oacute;n inversa entre la informaci&oacute;n contenida en P y la probabilidad de P. El concepto matem&aacute;tico de espacio probabil&iacute;stico es una forma del entendimiento cuyo objetivo es desarrollar y estudiar modelos matem&aacute;ticos para experimentos cuyos resultados no pueden predecirse con exactitud. (N. del T.).</P>     <P><a href="#nota4" name="n4">4</a> Las comillas y las cursivas son m&iacute;as (N. del T).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><a href="#nota5" name="n5">5</a> Floridi hace la distinci&oacute;n entre la misinformation y la disinformation (N. del T.)</P>     <P><a href="#nota6" name="n6">6</a> Una discusi&oacute;n sumamente rica sobre estas dos concepciones la encontramos en Talja, Sanna, Tuominen, Kimmo y Savolainen, Reijo, ''Isms'' in information science: constructivism, collectivism and constructionism. Journal of Documentation, 61 (1): 60-78, enero-febrero 2005 (N. del T.).</P> <hr>     <P>&nbsp;</P>     <P><font size="3" ><b>Referencias Bibliogr&aacute;ficas</b></font></P>     <!-- ref --><P>1. DELEUZE, Gilles y GUATTARI, F&eacute;lix. 1994. What is philosophy&#63; Nueva York: Columbia University Press, 1994.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000037&pid=S0120-0976201200020000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P>     <!-- ref --><P>2. FLORIDI, Luciano. 2004. Outline of a theory of strongly semantic information. Minds and Machines,14 (2): 197-222, mayo-julio 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000039&pid=S0120-0976201200020000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P>     <!-- ref --><P>3. FLORIDI, Luciano. 2008. Understanding epistemic relevance. Erkenntnis,69 (1): 69-92, julio 2008.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000041&pid=S0120-0976201200020000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><P>4. FLORIDI, Luciano. 2010a. Information, possible worlds, and the cooptation of scepticism. Synthese, 175 (sup. 1): 63-88, agosto 2010.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000043&pid=S0120-0976201200020000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P>     <!-- ref --><P>5. FLORIDI, Luciano. 2010b. Semantic information and the correctness theory of truth. Erkenntnis, 74 (2): 147-175, marzo 2010.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000045&pid=S0120-0976201200020000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P>     <!-- ref --><P>6. FLORIDI, Luciano. , 2010c. Information: A very short introduction. Oxford, Inglaterra: Oxford University Press, 2010, 130 p.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000047&pid=S0120-0976201200020000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P>     <!-- ref --><P>7. FLORIDI, Luciano. 2011a. The philosophy of information. Oxford, Inglaterra: Oxford University Press, 2011, 403 p.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000049&pid=S0120-0976201200020000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P>     <!-- ref --><P>8. FLORIDI, Luciano. 2011b. A Defence of constructionism: philosophy as conceptual engineering. Metaphilosophy, 42 (3): 282-304, abril 2011.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000051&pid=S0120-0976201200020000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><P>9. DI, Luciano. 2012. Semantic information and the network theory of account. Synthese, 184 (3): 431-454, febrero 2012.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000053&pid=S0120-0976201200020000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P> </font>      ]]></body><back>
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